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Prólogo

La lógica de consumo del mundo moderno impone una aceleración del tiempo que se traslada a todos los aspectos de nuestras vidas, incluso al aprendizaje. En Internet abundan las recetas de un minuto para preparar lo que sea, hasta dispositivos electrónicos. Recetas paso a paso que no implican la reflexión por parte del espectador. Es un desafío para el docente actual, consciente de que los conocimientos básicos no se asimilan a esa misma velocidad, competir con propuestas que omiten la comprensión y van de lleno al procedimiento.

A partir de la implementación de diversos programas latinoamericanos para la promoción de vocaciones ingenieriles se observa un mayor esfuerzo por parte los docentes comprometidos, un incremento en la oferta de actividades motivadoras para el estudiante universitario y, sin embargo, una mayor desviación de la atención de los estudiantes hacia propuestas de libre acceso, más “ágiles” y con menor carga conceptual comparadas con las sugeridas por los docentes.  

En el “océano” de Internet, el proceso de buscar y seleccionar material adecuado para el aprendizaje de cualquier área implica tiempo, dedicación, y conocimiento de la disciplina. Solicitar a los alumnos que realicen búsquedas con un criterio intuitivo sobre temas que están empezando a comprender, puede resultar un trabajo arduo y aún así, poco significativo. No siempre el aprendizaje por descubrimiento es un aprendizaje significativo. Algunos estudiantes de tecnologías complejas como la electrónica prefieren materiales en los que todo está compilado en un mismo cuadernillo que cuenta con el aval del profesor. Sin embargo, también suele ocurrir que otros estudiantes, aunque el profesor no les solicite realizar una búsqueda en Internet, la realizan sólo por hábito: cada tema nuevo es un estímulo para buscar la versión de Internet. El hábito de siempre buscar más en vez de profundizar en lo hallado, se refuerza por la convicción de que comprenderán mejor lo dicho en clase con un complemento externo, o bien, de que “todo” puede encontrarse en Internet, en otra versión más compacta y menos demandante de concentración. Es llamativo que los estudiantes busquen en el celular conceptos que están descriptos en el apunte del profesor pero no los han visto. 

En este trabajo hicimos un esfuerzo por reunir las imágenes ilustrativas más adecuadas, seleccionando materiales de Internet o creándolos nosotros mismos, con el objeto de evitar la dispersión. El estudiante de electrónica ya debe manipular gran cantidad de detalles de dispositivos físicos y de abstracciones lógicas.

Aprender conceptos o categorías siempre implica comparación entre elementos, y ésto se simplifica cuando las partes a comparar están “cerca”.

El material de este manual fue preparado inicialmente para un alumnado de escuela secundaria técnica que ya poseía conocimientos de electrónica básica (iniciando el cuarto año). Estos estudiantes habían explorado en asignaturas previas la programación por bloques visuales, pero aún no tenían claros ciertos conceptos de programación tales como variable, memoria y estructuras de control. (La programación visual suele estimular un aprendizaje práctico y sienta las bases para el aprendizaje conceptual pero ese paso, según lo que hemos observado, necesita una elaboración posterior o simultánea a la práctica que no siempre se logra dar.) Debido a que estos conceptos eran fundamentales para poder trabajar en programación en los años siguientes, se pensó en utilizar Arduino “desde la electrónica”, es decir, partiendo de los conocimientos de electrónica que los estudiantes ya poseían (esos conceptos no se explican en este manual).

Muchos alumnos llegan a las clases de electrónica con Arduino con la expectativa de ver funcionando sus robots y saben que esto puede lograrse copiando código de Internet y subiéndolo a la placa Arduino. La pregunta que suelen hacer es ¿para qué ocuparnos de pensar tanto en los detalles del programa si podemos obtenerlo fácilmente de Internet en vez de escribirlo? En el fondo, esta pregunta aparentemente trivial está cuestionando el sentido de la educación. El empeño por hacer siempre más fácil la programación, ocultando la sintaxis, introduciendo actividades lúdicas, hace que se desdibuje para los alumnos la seriedad del objetivo final. El objetivo no es entretenernos sino lograr la capacidad para construir artefactos nuevos que resuelvan problemas en nuestra sociedad.

Hablamos de “conceptos” en Arduino, y no simplemente de Arduino, para enfatizar que el libro trata de introducir nociones fundamentales, no sólo prácticas repetitivas de armado y ensamblaje de partes cuyo código se copia de Internet, sino de construcciones más elementales cuyo código es construido por el alumno con el acompañamiento del profesor. Eso implica dos cosas: por un lado, un profesor formado en el área específica, y por otro lado, un profesor que tenga voluntad de trabajar en la explicación minuciosa y que no decaiga ante las dificultades atencionales (cada vez más evidentes) de los estudiantes.

Este trabajo se viene actualizando desde hace tres años según se iban presentando necesidades diversas. Se inició en 2019 con un alumnado presente en las aulas. A partir del aislamiento preventivo obligatorio, al quedar los alumnos más dependientes de la tecnología digital y mas alejados de las clases presenciales, se intentó brindar una ayuda visual y completa con comentarios similares a los que haría el profesor, con el mayor detalle posible pero sin perder la claridad. El uso del cuadernillo estuvo acompañado de clases virtuales. Se optó por un lenguaje coloquial a costo, tal vez, de un exceso de informalidad. Luego se fueron agregando las imágenes más apropiadas para cada tema para evitar que el estudiante “salga a buscar” imágenes en Internet a riesgo de no “regresar” al hilo conductor de la lectura. Luego del retorno a las aulas post aislamiento, el manual pasó a ser un complemento de clases de programación en asignaturas de electrónica e informática en el nivel secundario técnico avanzado y en el nivel básico universitario.

Les sugerimos a los estudiantes leer el material mientras realizan la práctica prestando especial atención a cada concepto nuevo. Ese detenimiento en el concepto es fundamental. Ellos están en una etapa que las ciencias cognitivas denominan “aprendizaje declarativo”. En esta etapa es importante el acercamiento “verbal”, no sólo procedimental, a las nociones fundamentales para asegurar que se asimilen los conceptos correctos y evitar que se produzcan automatismos en base a conceptos erróneos (no sólo se automatiza el conocimiento correcto, también el erróneo, como suele ocurrir cuando aprendemos con error palabras en idioma extranjero y nos cuesta re aprenderlas correctamente).

Asumimos que siempre habrá cuestiones que quedarán sin responder, incluso en las clases presenciales, pero un factor de peso para el éxito con este manual es que los estudiantes cambien su actitud frente al aprendizaje tecnológico. Tal vez haya que recordar los objetivos a largo plazo.

Se nota en los alumnos gran avidez por “ver” los dispositivos en funcionamiento, no por “imaginarlos”. Se observa también una baja tolerancia a las demoras en el camino. En esta guía les proponemos recordar que el objetivo es el camino. Volver sobre ese camino todas las veces que sea necesario enfatizando que no se trata de “hacer como que aprendemos” como una excusa para ver los dispositivos en funcionamiento. Se trata de imaginar y proyectar dispositivos en funcionamiento como una excusa para aprender.



1 comentario

  1. sofffiiita 30/04/2023 11:17 pm

    Gracias!!

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