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Robótica y nuevas tecnologías

Beneficios y temores

Marita Carballo; Manuel R. Hermelo[1]

“¿El interés humano…, de los robots? Esto es una contradicción.” Isaac Asimov  (en Yo, Robot, 1950)

“…los humanos artificiales eran ya un lugar común desde mucho antes de su advenimiento, de forma que, cuando llegaron, para algunos fueron una decepción.” Ian McEwan (en Máquinas como yo, 2019)

Introducción

Los cambios tecnológicos que están ocurriendo en el mundo son profundos, acelerados y transversales. Atraviesan todos los órdenes de la vida y abarcan múltiples tecnologías que se desarrollan en simultáneo y a la vez se integran entre sí. Las características de estos cambios son tan profundas que no tienen parangón en la historia humana. En distintos ámbitos como la política, la economía, la sociedad, la biología, el medio ambiente, se están generando fuertes debates éticos sobre cómo será el futuro. A la luz de estas tendencias, la robótica y la inteligencia artificial aportan ventajas pero también presentan riesgos potenciales. Las ideas sobre el futuro son, muchas veces, de naturaleza ambivalente tal como constata Umberto Eco hace casi 60 años cuando compendia las dos posiciones opuestas que tiene la sociedad frente a los nuevos medios de comunicación: la apocalíptica y la integrada, los detractores y los defensores.

En este trabajo analizaremos cuáles son las actitudes y las opiniones generales que tienen  los argentinos ante las transformaciones tecnológicas que se avecinan y en qué áreas el impacto de la tecnología es percibido como favorable y en cuáles desfavorable, qué adelantos están dispuestos a adoptar hoy los ciudadanos y qué desarrollos generan todavía resquemores. Más adelante, trataremos las expectativas particulares que existen en dos dimensiones específicas como lo son el trabajo y la salud. A tal fin, nos apoyaremos en encuestas recientes realizadas con los más altos estándares científicos; se trata tanto de estudios nacionales como internacionales. Dentro del ámbito local (Argentina) nos apoyaremos en investigaciones realizadas por la consultora Voices, en conjunto con INTAL/IDB, así como investigaciones efectuadas para el Centro de Investigaciones sociales (CIS) UADE – Voices. Para las comparaciones regionales y globales examinaremos distintos Barómetros, especialmente el Latinobarómetro y el Eurobarómetro, la Encuesta Mundial de Valores (WVS), datos de la asociación internacional WIN y de Pew.

Con 70 años de diferencia, dos escritores, Isac Asimov y  Ian McEwan, plantean en sus obras distintos dilemas y límites éticos que presenta la Inteligencia Artificial. Nosotros argumentaremos que el futuro solo puede construirse a través de un diálogo entre humanos sobre los valores que deseamos construir.Expectativas generales sobre de la innovación tecnológica y el impacto sobre distintos campos sociales

De acuerdo con datos del World Values Survey realizado en 60 países, las bondades del impacto percibido de las nuevas tecnologías para el planeta son indiscutibles: 7 de cada 10 ciudadanos consideran que hoy en día el mundo está mejor gracias al avance científico-tecnológico. Además, también existen altos niveles de consenso respecto de los beneficios del avance tecnológico sobre la cotidianeidad de las personas: un 73% de los consultados entiende que la ciencia y la tecnología están haciendo que nuestras vidas sean más saludables, más fáciles y más cómodas, contra apenas un 9% que opina lo contrario y un 18% que exhibe posiciones intermedias. En la misma línea, casi la mitad de la población mundial (47%) considera importante tener conocimiento científico para aplicar a cuestiones del día a día.

 Gráfico 1: Impacto de la ciencia y la tecnología en la vida diaria: ¿Está Ud. de acuerdo o en desacuerdo con las siguientes frases? Por favor, use una escala de 1 a 10, donde 1 significa “totalmente en desacuerdo” y 10 “totalmente de acuerdo”…

 Base: Total  población adulta de 60 países. Fuente: WORLD VALUES SURVEY (2014).

Al analizar cómo es específicamente la mirada de los argentinos, un estudio realizado por CIS UADE – VOICES! en 2018 muestra  que también existe un alto consenso en torno al impacto positivo de las nuevas tecnologías como robótica e inteligencia artificial en el mejoramiento de la vida personal de los argentinos: el 60% opina que la tecnología ayuda “mucho/bastante” a mejorar la vida individual, mientras que un porcentaje menor (de 38%) opina que la mejoría provocada por la tecnología es “poco o nada”.

Gráfico 2: Medida en que las nuevas tecnologías mejoran la propia vida (Comparativo 2017-2018). Le pido que piense en nuevas tecnologías en general, como la informática, las comunicaciones, la robótica, la inteligencia artificial, etc.… ¿En qué medida cree usted que las nuevas tecnologías ayudan a mejorar su propia vida?

Base: Población adulta argentina, total nacional. Fuente: CIS UADE VOICES! (2017, 2018).

Todos los estratos sociodemográficos coinciden en el aporte positivo de la tecnología a sus vidas. Sin embargo, se observan importantes diferencias según segmento. Los más jóvenes se muestran más proclives a ver la mejora en sus vidas (16 a 29 años 68%, 30 a 49 años 66% vs. 47% entre aquellos de 50 años y más) al igual que aquellos ciudadanos con niveles socioeconómicos más elevados (alto y medio alto 83%, medio 70% vs. medio bajo y bajo 51%). No obstante, al comparar los resultados que arroja el estudio con los valores obtenidos en 2017, se registra una merma en el impacto positivo de la ciencia en la vida personal de los argentinos, pasando de casi 7 de cada 10 que respondieron “mucho o bastante” a 6 de cada 10 en 2018, decrecimiento que puede estar asociado con una percepción de empeoramiento de la situación socioeconómica.

Al indagar sobre qué impacto creen que tendrá la ciencia y la innovación tecnológica en 13  ámbitos específicos, se advierte que está bastante extendida la sensación de que el impacto de la tecnología a futuro será favorable.

Las áreas en donde el impacto de la ciencia será positivo para una amplia mayoría de ciudadanos son la salud y atención médica (84%) y la educación formal (76%).  Con alto grado de consenso, aparece luego un grupo conformado por el desarrollo de habilidades personales (68%), la calidad de vida cotidiana (67%), la seguridad de los ciudadanos (65%), la comunicación entre las personas (62%) y la economía en general (62%).

Las temáticas vinculadas con el empleo (55%), la protección del medio ambiente (53%), los derechos y libertades de ciudadanos (52%) y la reducción de la corrupción (48%) recibirán un impacto favorable para algo más de 5 de cada 10 ciudadanos.

En términos de reducción de las desigualdades sociales, las opiniones se encuentran divididas: un 43% de los ciudadanos pronostica mejoras dadas por la innovación tecnológica mientras que un 45% vislumbra peores condiciones producto de la ciencia.  El claro efecto negativo de las nuevas tecnologías gira en torno a la privacidad de las personas: solamente 28% piensa que el efecto será positivo, mientras que un 64% lo califica de negativo.

 Gráfico 3: Impacto de la ciencia y la innovación tecnológica en ámbitos específicos. Durante los próximos 20 años, ¿qué impacto cree que tendrá la ciencia y la innovación tecnológica en los siguientes ámbitos?

Base: Población de 16 y más años. Total Nacional. Fuente: UADE – VOICES!

De esta manera se aprecia que si bien existe un optimismo general respecto de los beneficios que podrá tener aparejada la revolución tecnológica, estos se atenúan cuando se analizan dimensiones específicas de la realidad social.

La cautela por los cambios tecnológicos se revela en otro estudio llevado a cabo por VOICES con el BID/INTAL entre jóvenes Millennials en Argentina (Basco y Carballo, 2017). Esta investigación muestra que aun este segmento tiene altas reticencias para adoptar las nuevas tecnologías en casos específicos, por ejemplo: la posibilidad de abordar un vehículo sin conductor, ser operados por un médico a distancia o por un robot, o comer carne creada artificialmente.

Gráfico 4: Disposición a realizar distintas actividades. Pensando en el futuro, ¿estaría dispuesto a…?

Base: Jóvenes millennials argentinos, total nacional. Fuente: BID- INTAL –VOICES (2017).

Los millennials argentinos son también reticentes a adoptar otros hábitos, como pagar las cuentas por Internet, pagar con tarjeta de crédito o votar a través de una computadora.

Gráfico 5: Hábitos y actitudes en el futuro – Offline vs. Online. ¿Cuál frase describe mejor qué te resultaría más cómodo y seguro en el futuro? (Escala de 1 a 10…)

Base: Jóvenes millennials argentinos, total nacional. Fuente: BID- INTAL –VOICES (2017).

Estudios de carácter cualitativo realizados por Eurobarómetro a mediados de 2015 permitieron dilucidar que, si bien existían miradas optimistas sobre el futuro, también emergían temores y preocupaciones muy concretas.

Puntualmente, en 15 países del viejo continente los entrevistados identifican mejoras en su calidad de vida gracias al aporte de la robótica y la tecnología, que se manifiestan en una mayor comodidad y conveniencia, en mejores medios de comunicación, vidas más seguras y saludables, y una mayor esperanza de vida. Asimismo, también se mencionan espontáneamente otros ámbitos en los que esperan que se produzcan avances científicos y tecnológicos importantes, como el medio ambiente/energía, el transporte y las comunicaciones.  

Pero, al mismo tiempo, surgen numerosos inconvenientes derivados de la innovación y la inteligencia artificial que impactan principalmente sobre asuntos vinculados a la privacidad y la seguridad de los datos, el desempleo, la creciente dependencia tecnológica y la creación de puestos de trabajo, el empeoramiento de las relaciones, la exclusión social, estilos de vida sedentarios y los efectos sobre el medio ambiente.

A la hora de imaginar un escenario ideal y el peor de los escenarios, los europeos vaticinan:

  • El escenario ideal sería aquel donde las innovaciones científicas y tecnológicas estuvieran realmente diseñadas para ayudar a las personas en áreas críticas (como el apoyo a las personas con discapacidad y a las personas mayores) garantizando una mayor seguridad y un ahorro de energía, sin que terminen siendo invasivos o sustituyan completamente a los seres humanos. Imaginan que la vida será aún más sencilla, mejor, más rápida, más saludable, más respetuosa con el medio ambiente, donde mayor cantidad de dispositivos y aparatos generaran una amplia automatización de la vida cotidiana. La gente tendría más tiempo para socializar, dedicarse a actividades placenteras, viajar. Además, la esperanza de vida aumentaría.
  • En el peor escenario, por su parte, las máquinas reemplazan a los humanos, haciendo a la gente sumisa y pasiva, quitando privacidad a las personas sin aportar ningún beneficio a cambio, y creando aislamiento social y total dependencia de la tecnología. Más control sobre las personas, con menos libertad. Mayor automatización del trabajo, con el consiguiente desempleo y pérdida de puestos de trabajo. Una brecha cada vez mayor entre los ricos y los pobres, ya que la gente tendrá acceso desigual a la innovación científica y tecnológica y a sus beneficios. El aspecto más temido es la falta de control (dependencia de la tecnología, automatización completa, control de facturación), la falta de contacto humano, de privacidad y el desempleo.

De esta manera, los estudios citados tanto en Argentina como en otras partes del mundo  permiten perfilar una actitud ambivalente hacia el cambio tecnológico donde persisten esperanzas y a la vez temores, lo que expresa una matriz dual en términos de expectativas.

Robótica, el empleo del futuro y la inclusión social

¿Se crearán más puestos de trabajo de los que se destruirán? ¿Se eliminarán oficios y profesiones “tradicionales”? ¿Surgirán nuevas ocupaciones? Estos son algunos de los principales interrogantes que despiertan la nueva era tecnológica signada por la emergencia de la robótica y la inteligencia artificial en el mundo.

En un extremo están los pesimistas que anticipan que la transformación digital llevará necesariamente a la destrucción de empleo en sintonía con la teoría del economista Jeremy Rifkin, quien predicaba a mediados de los años 90 “el fin del trabajo humano” y el aumento del desempleo estructural de la economía posmoderna”. En el otro extremo están los entusiastas que argumentan que se crearán más empleos, que se eliminarán los trabajos riesgosos y repetitivos (esos que nadie quiere hacer) y, en cambio, las personas estarán abocadas al trabajo creativo y calificado, a tareas que las máquinas no podrán ejecutar jamás. Es decir, las máquinas inteligentes podrán complementar y multiplicar las habilidades humanas, a la vez que se crearán nuevos empleos (Basco, Beliz, Coatz y Garnero, 2017).

Las percepciones sociales al respecto en Latinoamérica son concluyentes: casi 8 de cada 10 latinoamericanos (77%) creen que la ciencia y la tecnología podrían poner en riesgo nuestro trabajo, y otros 7 de cada 10 que la robótica y la inteligencia artificial (IA) van a destruir trabajo en lugar de crear.

Gráfico 6: La tecnología exponencial es una amenaza para el trabajo. ¿Hasta qué punto cree que las tecnologías exponenciales representan una amenaza para el empleo?

Base: Población adulta, total Latinoamérica (18 países).  Fuente: Corporación Latinobarómetro (2016).

Esto está en línea con trabajos de investigación similares realizados en otros países: en los Estados Unidos, una encuesta reciente del Pew Research Center (año) reveló que el 76% de los estadounidenses cree que la desigualdad económica empeorará mucho con la automatización, mientras que el 75% de los estadounidenses piensa que la economía no creará empleos nuevos y mejor pagados para los seres humanos.

Esto es también consistente con la opinión de los Millennials argentinos, pues según el trabajo de BID-INTAL Compás Millennial (2017), 7 de cada 10 encuestados sostienen que los robots serán capaces de realizar muchas de las tareas que actualmente realizan los seres humanos en los próximos diez años.

Al considerar el total de la población adulta argentina, un estudio de CIS UADE VOICES (2018) mostró que el pesimismo reina a la hora de vincular a la innovación tecnológica con la creación de empleo. Tres cuartas partes de los argentinos (76%) consideran que las nuevas tecnologías harán perder más empleos de los que se crearán. Solamente 2 de cada 10 (19%) se muestran confiados en que habrá creación de empleo debido a los cambios generados por la ciencia. Mientras que el nivel de desconfianza predomina de modo parejo en todos los segmentos demográficos, los niveles de confianza en la generación de trabajo predominan en la Capital Federal y entre los ciudadanos que alcanzaron mayor nivel de instrucción (ambos con 28%)

 Gráfico 7: Relación entre el empleo y la tecnología. ¿Cuál de estas dos frases se adecua más a lo que usted piensa respecto al empleo y la tecnología?

Base: Población adulta argentina, total nacional. Fuente: CIS UADE VOICES! (2018).

Estas reconfiguraciones sociales inherentes al futuro del empleo se vinculan directamente con la inclusión social: ¿qué se ve en el horizonte?

Un estudio internacional del que participó Voices!, que incluye países de Latinoamérica y América del Norte, muestra que al indagar puntualmente si el acceso a internet oficiaría como dispositivo para mitigar las desigualdades de clase, hay opiniones muy divididas al respecto, tendencia que resulta transversal en todo el continente americano. Cabe destacar por su significación que hay mayor temor entre los sectores de menores ingresos con respecto al resto de la población. Por otra parte, son ellos quienes en general tienen trabajos más automatizados y fácilmente reemplazables por la tecnología y la robótica.

Gráfico 8: Acuerdo o desacuerdo con la frase  “Internet reduce las desigualdades entre ricos y pobres”. ¿En qué medida está de acuerdo o en desacuerdo con la siguiente frase: Internet reduce las desigualdades entre ricos y pobres?

Base: Población adulta de Norteamérica y Latinoamérica (9 países). Fuente: WIN- VOICES! (2015).

Sobre el tema, el estudio “Compás Millennial” en Argentina también mostró cómo se percibe el impacto de las tecnologías digitales sobre la educación entre los jóvenes y, con ello, la transformación de las visiones a futuro sobre las posibilidades de inclusión social que de ella dependen, aunque con matices según nivel socioeconómico: desde un abordaje cualitativo, los jóvenes manifiestan tener visiones diferentes y, en muchos casos, antagónicas sobre el impacto de este fenómeno.

Los jóvenes de estratos altos y los menores de 25 años tienen una perspectiva optimista respecto de la digitalización educativa. Consideran que las tecnologías democratizan el conocimiento y brindan oportunidades de inclusión a personas cuyo acceso a la educación se ve dificultado por determinados factores, como ser la zona de residencia o la escasez de recursos.  

Esta visión coincide con la de expertos destacados en el área, que conciben a la educación virtual como una forma de combatir la desigualdad. Desde la Universidad de Oxford, Carl Frey (2015) sostiene que, gracias a la tecnología, la universidad será cada día más accesible: “Cada vez será más fácil estudiar y obtener conocimiento sofisticado sólo con acceso a internet”.

Los jóvenes de estratos más bajos y los mayores de 25 años adoptan una postura más crítica. En general, consideran que la incorporación de la tecnología disminuye la calidad de la educación. Lamentan que las tecnologías reemplacen los libros de papel, creen que perjudican el hábito de la lectura y el esfuerzo en el aprendizaje. Asimismo, desconfían de los contenidos que están disponibles en la red.

Robótica y salud… ¿Estamos preparados?

Una de las dimensiones sobre las que mayores expectativas recaen en su relación con los avances tecnológicos es la salud y el cuidado del hombre. En Europa, existe un fuerte reconocimiento a los aportes de la ciencia sobre la materia, aunque también se señalan impactos negativos. Según el estudio cualitativo realizado por Eurobarómetro, hay una doble mirada al respecto:

IMPACTO POSITIVO

IMPACTO NEGATIVO

  • Mejor medicina preventiva y diagnóstico de enfermedades
  • Mejor tratamiento de las enfermedades: mejor equipo médico, mejor medicina y menos invasiva
  • Nuevos medicamentos y vacunas
  • Diagnóstico genético/clonación
  • Nuevos dilemas éticos
  • Impacto de las innovaciones técnicas en la salud pública

La receptividad de la inteligencia artificial, aplicada a los asuntos domésticos o de la vida cotidiana, pareciera incrementarse cuando ésta oficia de ‘soporte’ del accionar del hombre, pero sin reemplazarlo por completo. Es por ello que, para determinadas tareas, la incorporación de robots despierta incertidumbre en áreas que resultan tradicionalmente realizadas por seres humanos. El cuidado de la salud es un claro ejemplo de ello, donde la cualidad deliberativa pareciera ser irremplazable.

En Argentina, más de la mitad de la población (55%) quisiera que la robótica y la inteligencia artificial se usaran “para ayudar a los médicos, pero sin reemplazarlos por completo (es decir, siguen valorando esencialmente la presencia del profesional humano); 3 de cada 10 son aún más reacios a estas innovaciones y rechazan la idea de que la inteligencia artificial reemplace cualquier tipo de tarea médica (29%).

Contrariamente, solamente un 5% estaría satisfecho si la robótica reemplazara completamente a los médicos y un 11% no tiene una opinión al respecto.

Gráfico 9: Acuerdo con que la IA reemplace a los médicos en el futuro. La Inteligencia Artificial se usa cada vez más en la medicina, ¿En qué medida estaría satisfecho si la inteligencia artificial sustituyese las tareas realizadas por los médicos en el futuro?

Base: Población adulta argentina, total nacional. Fuente: VOICES! (2018).

Entre los Millennials argentinos, a pesar de tratarse de un segmento poblacional nacido al calor del nuevo paradigma tecnológico y sus avances, se detecta la misma tendencia cautelosa ante cambios tan radicales que suponen la prescindencia de la mano del hombre: si bien un 75% cree que la ciencia y la innovación tendrán impacto positivo en la salud y la atención médica, solo un 18% estaría dispuesto a ser operado por un médico a distancia y un 16% por un robot (Basco y Carballo, 2017).

 Conclusiones

 Los beneficios de los avances científicos y tecnológicos para mejorar la vida de las personas han sido reconocidos en todo el mundo (alrededor de 7 de cada 10 ciudadanos del mundo lo han expresado).

En Argentina, la salud y la atención médica (84%) y la educación formal (76%) surgen como las áreas que se beneficiarán en mayor medida de los avances en ciencia y tecnología en los próximos 20 años. Por el contrario, el efecto negativo de las nuevas tecnologías se registra en términos de la privacidad de las personas: un 64% piensa que el impacto de la ciencia será perjudicial. Respecto al desarrollo de nuevas tecnologías, la Argentina es percibida como algo más retrasada que la región.

En un escenario ideal, los avances en robótica son vistos como diseñados para ayudar a las personas en situaciones críticas (como el apoyo a las personas con discapacidad y a las personas mayores), asegurando mayor seguridad y ahorro de energía, con altos niveles de automatización, pero no reemplazando completamente a los seres humanos. Los beneficios tendrían por objeto facilitar y mejorar la vida de las personas, protegiendo al mismo tiempo el medio ambiente.

Sin embargo, algunos aspectos relacionados con la falta de control (dependencia de la tecnología, automatización total, control de facturación), la falta de contacto humano y de privacidad, y el desempleo, despiertan temor.

La tecnología exponencial es percibida como una amenaza para el trabajo. Por ejemplo, 7 de cada 10 latinoamericanos creen que la robótica y la IA destruirá empleos en lugar de crear nuevos y 8 de cada 10 que la ciencia y la tecnología pueden poner el empleo en riesgo. Para tres cuartas partes de los argentinos, las nuevas tecnologías harán perder más empleos de los que se crearán. Solamente 2 de cada 10 argentinos (19%) confían en que se generarán mayores fuentes de trabajo.

El cuidado de la salud es un claro ejemplo de un área en la que el ser humano parece ser irremplazable: la aceptación de la inteligencia artificial incrementa cuando sirve como ayuda a la acción humana, sin reemplazar a los humanos por completo. La robótica y la IA es “útil para ayudar a los médicos, sin reemplazarlos por completo»; en otras palabras, la gente sigue valorando la presencia de profesionales humanos. 

En suma, la pregunta que subyace en forma constante a analizar el impacto de la inteligencia artificial en esta nueva era es la siguiente… ¿En torno a qué valores deseamos construir nuestras sociedades? La respuesta no puede quedar en manos de la inteligencia artificial, particularmente en robots autónomos. El diálogo entre los seres humanos es fundamental y debe basarse en la participación de múltiples interesados. Es necesario un gran esfuerzo de colaboración que incluya a los gobiernos, las empresas, el mundo académico y la sociedad civil para garantizar que, a medida que avance la IA, su futuro esté alineado con los valores humanos y sea seguro para la humanidad en todos los aspectos: su gente y su planeta.

Bibliografía

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  1. Voices Research & Consultancy, Argentina.


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