Proceso de participación social y ciudadanía
Yamila Elizabeth Kohen Hadad
Este trabajo tuvo como objetivo indagar sobre el proceso de participación social desarrollado por las integrantes de la Campaña Nacional por el derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
El principal problema que motiva a investigar sobre este proceso de ciudadanía emprendido por la Campaña Nacional por el derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, es la demanda social instalada por la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Este reclamo responde a una problemática social, de género y de salud, que se ve reflejada en los altos índices de mortalidad de mujeres y personas gestantes en Argentina.
La polémica por el aborto es, en primera instancia, una disputa sobre la autonomía y libertad de decisión sobre los cuerpos de las mujeres. La participación de la Campaña en los debates desplegados en el año 2018 en torno al Proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo resulta relevante.
La Campaña se construye como un movimiento de mujeres que se organiza y genera un horizonte de lucha y construcción colectiva. A través de la psicología comunitaria las subjetividades pueden ser pensadas en atravesamiento por un contexto histórico, social y cultural (Breilh, 2003). Asimismo, la psicología preventiva nos brinda herramientas para pensar los escenarios de complejidad en la construcción de las subjetividades de las mujeres en relación a sus derechos sexuales y reproductivos.
De esta forma, los movimientos feministas impulsan y exigen procesos de autonomía de las mujeres como un horizonte instituyente. Dentro de estos movimientos se crean espacios de experiencia colectiva y terrenos de lucha con otros y otras, un lugar en donde se intenta romper la escisión entre lo público y lo privado, inscribiendo a los cuerpos, las sexualidades y las subjetividades dentro de lo político (Ciriza, 2007). En este sentido, se puede situar a la participación social “como un factor condicionante del proceso de construcción de una demanda individual y social y, por el otro lado, como espacio privilegiado de concreción de los procesos de expresión de demandas sociales por aprendizajes permanentes” (Sirvent y Llosa, 2011, p. 386). Se rescatan las prácticas de autonomía y ciudadanía de las mujeres que se desarrollan en estos procesos de participación, donde ellas construyen qué quieren y cómo, a fin de lograr gozar de la libertad sobre sus propios cuerpos. Desde el punto de vista de la salud y el género, los colectivos o movimientos sociales que forman parte de la construcción del proceso de salud/enfermedad/atención/cuidado rompen algunas de las arbitrariedades y lógicas de poder del modelo médico hegemónico, y permiten el desarrollo de prácticas en salud que sean impulsadas por la comunidad que se ve afectada (Menéndez, 1988).
En primera instancia, se ha hecho un recorrido a través del marco legal vigente en nuestro país en materia de derechos sexuales y reproductivos. Éste se destaca por la existencia de un amplio marco, con la implementación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable en el año 2002, la Ley de Educación Sexual Integral en 2006, el Protocolo de Interrupción Legal del Embarazo en 2012, entre otras. Sin embargo, se han podido reconocer obstáculos tanto materiales como simbólicos que dificultan el acceso y la apropiación de los derechos sexuales y (no) reproductivos de las mujeres. De esta forma, se deslegitiman estos derechos y se les niega a las mujeres su autonomía y capacidad de decidir.
La lucha por el derecho al aborto polemiza la división tajante entre el espacio público y el espacio privado, el derecho a decidir sobre los propios cuerpos se vuelve político. De esta forma, la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito se ha constituido como un activismo por el reconocimiento de este derecho y unifica organizaciones, movimientos y personas militantes de diferentes espacios, con voces muy diversas.
La Campaña se vuelve una herramienta del feminismo para conquistar derechos y libertades. Este espacio toma la metodología de construcción del feminismo, donde se privilegia la horizontalidad, el debate y el acuerdo por consensos. Como parte de una participación activa, crítica y reflexiva, las integrantes reconocen obstáculos y facilitadores en sus procesos participativos. Principalmente, destacan que la propia metodología de construcción funciona como obstáculo y facilitador a la vez. La forma de construcción, entonces, complejiza el proceso de participación pero al mismo tiempo define las lógicas internas de horizontalidad y de valoración de los acuerdos entre todas.
El proceso participativo de estas mujeres impacta en la construcción de nuevos posicionamientos subjetivos. Las prácticas sororas y los aprendizajes con otras, transforman e interpelan las trayectorias de vida, deconstruyen y construyen nuevas formas de verse a sí mismas y al mundo (Longo, 2016a). Principalmente, construyen identidades sociales y políticas que habilitan el ejercicio de ciudadanía para resolver sus propias necesidades y problemáticas, impulsando herramientas y estrategias en el ejercicio de una democracia participativa. En este mismo sentido, las mujeres de la Campaña impulsan iniciativas de prácticas para la prevención y promoción de la salud. Si bien no se autodefinen como un movimiento dedicado específicamente a estas prácticas, la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir genera estrategias de monitoreo y exigibilidad de los programas y leyes en relación con los derechos sexuales y (no) reproductivos. La Red de Docentes por el Derecho al Aborto también elabora sus propios materiales que son herramientas en la ESI, pero al mismo tiempo preventivas y promotoras de salud.
La Campaña Nacional impulsó la elaboración de los distintos Proyectos de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo que se han presentado. Durante el año 2018, tuvo un rol decisivo en la presentación y debate en las Cámaras de Diputados y Senadores. Si bien dicho Proyecto logró solo media sanción en Diputados, ha tenido un impacto masivo en el debate y la despenalización social. Esto no es menor, ya que permite la inscripción simbólica en el mundo social, que también habilita la unificación y organización de estudiantes, así como nuevos espacios de reflexión en la formación académica, entre otros.
Además de los efectos concretos en la realidad, este recorrido invita a reflexionar sobre la importancia de fortalecer e impulsar procesos participativos que habiliten espacios de reflexión crítica tanto individual como colectiva sobre las formas de vivir las relaciones, generando aprendizajes y desaprendizajes (Longo, 2016a). Al mismo tiempo, la organización colectiva potencia el ejercicio de ciudadanía y el empoderamiento para modificar necesidades o problemáticas que afecten la libertad y autonomía de las mujeres (Zuñiga Añasco, 2010). En este ejercicio, las mujeres encuentran en los feminismos una forma de organizarse colectivamente y conformar identidades políticas como sujetas de derechos, resistiendo y desnaturalizando las construcciones opresivas y desubjetivantes del patriarcado. Las mujeres organizadas construyen un horizonte instituyente de libertad y la Campaña, particularmente, gesta una resistencia y una des-identificación a los ideales heteronormativos y patriarcales tradicionales (Rosenberg, 2017), desde donde todas las mujeres puedan elegir de forma autónoma sobre sus propias vidas y sus proyectos de vida.
La Campaña por el derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito se ha convertido en un ejemplo de ejercicio de ciudadanía que tiene efectos concretos en sus integrantes y en la realidad social, que se vuelve inspirador para iniciativas de participación y construcción de otras luchas.
Bibliografía de referencia
Breilh, J. (2003). Epidemiología Crítica. Ciencia emancipadora e interculturalidad. Buenos Aires: Editorial.
Ciriza, A. (2007). Movimientos sociales y ciudadanía: notas sobre la ambivalencia ante el espejo de lo colectivo. 11, pp. 27-43.
Longo, R. (2016). Encuentros y búsquedas del movimiento de mujeres y del feminismo popular. En Korol, C. y Castro, G. C. (Comp.) Feminismos y Pedagogía. Buenos Aires: América Libre.
Menéndez, E. L. (1988). Modelo Médico Hegemónico y Atención Primaria. Segundas Jornadas de Atención Primaria de la Salud. 30 de abril al 7 de mayo. Buenos Aires, Argentina, pp. 451- 464.
Rosenberg, M. (2017). La práctica del aborto, sus agentes, sus efectos. En Meler, I. (Comp.) Psicoanálisis y género. Escritos sobre el amor, el trabajo, la sexualidad y la violencia. (pp. 241-270). Buenos Aires: Paidós.
Sirvent, M.T. y Llosa, S. (2011). Estructura de poder, participación y cultura popular: el estudio de las demandas educativas de los jóvenes y adultos, desde la perspectiva de la educación permanente y la educación popular. Aportes conceptuales y metodológicos. Anuario de investigaciones en Ciencias de la Educación. Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación. Facultad de Filosofía y Letras. Buenos Aires, Argentina.

Panel de tesistas. 1º Jornada de la Cátedra Libre. Noviembre 2018, Facultad de Psicología, UBA.

Cátedra Libre por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito de la Facultad de Psicología, UBA.

Cátedra Libre por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito de la Facultad de Psicología, UBA.
- Resumen de la tesis de Licenciatura en Psicología de la Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires. Tutora de tesis: Roxana Longo. Año de defensa: 2018.↵






