Logros y desafíos en la implementación del programa Clubes TED-Ed en cinco escuelas secundarias de la Provincia de Buenos Aires
Mariana Jacob
Dentro de la educación secundaria, en los últimos años se ha postulado la importancia de formar a los alumnos con un énfasis en las “habilidades del siglo xxi”. Estas habilidades se refieren a los conocimientos, las habilidades, los hábitos, las actitudes y las emociones que les permiten a los estudiantes lograr ser exitosos en la escuela, en la universidad y en la vida (Van Laar et al., 2017; Maggio, 2012), tales como la colaboración, el liderazgo, la comunicación y el pensamiento crítico.
El objetivo de la formación en habilidades y, dentro de ellas, la de la comunicación aparece reflejado también en el Marco de Organización de los Aprendizajes (MOA) de la nueva Secundaria 2030 impulsada por el Ministerio de Educación Nacional:
Comunicación. Es la capacidad de escuchar, comprender y expresar conceptos, pensamientos, sentimientos, deseos, hechos y opiniones. Se trata de un proceso activo, intencional y significativo que se desarrolla en un contexto de interacción social. Supone, por un lado, la posibilidad de seleccionar, procesar y analizar críticamente información obtenida de distintas fuentes –orales, no verbales (gestuales, visuales) o escritas– y en variados soportes, poniendo en relación ideas y conceptos nuevos con conocimientos previos para interpretar un contexto o situación particular, con posibilidades de extraer conclusiones y transferirlas a otros ámbitos. Por el otro, supone la capacidad de expresar las propias ideas o sentimientos y de producir información referida a hechos o conceptos, de manera oral, no verbal y escrita, a través de diferentes medios y soportes (digitales y analógicos tradicionales), atendiendo al propósito y a la situación comunicativa. Se vincula con la apertura a lo diferente, el trabajo con otros y el pensamiento crítico, entre otros (Anexo Resolución CFE N* 330/17).
En un estudio de Claudia Jacinto (2013), “La formación para el trabajo en la escuela secundaria como reflexión crítica y como recurso”, se plantea una crítica sobre la base de formación académica que ofrece la secundaria en general para los jóvenes, que en la mayoría de las veces es la única base de estudios que tienen para su trayectoria laboral. También hace referencia a los desafíos que implican a la escuela implementar iniciativas que incluyan una visión amplia, crítica y reflexiva sobre el mundo laboral y los procesos de construcción de saberes transversales (que articulen teoría, tecnología, práctica de importancia personal y social).
Otro estudio realizado por Moreno-Pinado y Velázquez Tejeda (2017), “Estrategia didáctica para desarrollar el pensamiento crítico”, el análisis que hicieron tanto cualitativo como cuantitativo del diagnóstico de campo les dio como resultado que los estudiantes no analizan la información, muchas veces no saben proponer alternativas de solución y tienen un pensamiento reproductivo lejos del ejercicio de la crítica. También resaltaron que los docentes en el proceso de enseñanza-aprendizaje tienen deficiencias para lograr que los estudiantes tomen el protagonismo en la apropiación del conocimiento, les falta estimular en ellos el desarrollo del pensamiento crítico y su formación integral para la vida.
También el estudio de Fiszbein, Cosentino y Cumsille (2016) hace un aporte sustancial acerca del desafío del desarrollo de habilidades en América Latina. En este informe, los autores trabajaron sobre la base de informes sobre la educación secundaria y terciaria en América Latina. Entre sus líneas de análisis, muestran que, a pesar del notable aumento en los años de escolaridad alcanzado por los adultos en los países latinoamericanos, hay evidencia consistente del desarrollo inadecuado de competencias académicas, técnicas y socioemocionales en América Latina.
Estas brechas representan un cuello de botella para el crecimiento de la productividad y la capacidad de los trabajadores de América Latina para obtener un empleo bien remunerado. También destacan la presencia de problemas de relevancia, calidad y eficiencia en la educación secundaria y terciaria que subyacen al desafío del desarrollo de habilidades (Fiszbein, Cosentino y Cumsille, 2016).
Entre sus aportes, el estudio brinda cuatro recomendaciones que buscan aprovechar los instrumentos de políticas públicas (regulaciones, incentivos, información y asociaciones público-privadas) para alinear mejor el contenido y las habilidades que se enseñan con las demandas del mercado de trabajo (a través de programas de educación basados en competencias y de educación técnica y vocacional), mejorar la calidad (a través del fortalecimiento en los mecanismos de aseguramiento de la calidad y la amplia difusión de información), y aumentar las tasas de graduación en educación secundaria y terciaria (en particular a través del monitoreo de resultados y el uso de soluciones basadas en evidencia). En este caso, se vincula con el programa Clubes TED-Ed en el desarrollo de habilidades como la comunicación, fundamental para el trabajo interdisciplinario de la escuela, así como otras habilidades que aporta en su proceso de trabajo.
Enseñar de esta manera es un desafío para los docentes, que en general han sido formados en una lógica de transmisión de contenidos acabados, cerrados, y encuentran difícil integrar el enfoque por capacidades a la enseñanza de sus asignaturas (Maggio, 2012). En sintonía con estos nuevos objetivos, la irrupción de las tecnologías de la información y la comunicación abre otras posibilidades y plantea nuevas exigencias para diseñar las experiencias de aprendizaje del siglo xxi (Esteve, 2005). En particular los nuevos lenguajes, las nuevas maneras de comunicarse y establecer comunidad entre los jóvenes, la diversa y abundante información circulante y la doble posibilidad de recibir y producir información, conjugada con su vertiginosidad, plantean desafíos novedosos para las aulas (Levi, 2013, p. 124).
Estos cambios han contribuido a poner de relieve lo inadecuado de unos métodos de enseñanza esencialmente expositivos que conciben al profesor y al alumno como simple transmisor y receptor de conocimientos respectivamente, y, por otro lado, a revitalizar las propuestas pedagógicas que se sitúan en la actividad autoestructurante del alumno, es decir, en la actividad autoiniciada y sobre todo autodirigida, como punto de partida necesario para un verdadero aprendizaje (Coll, 1985).
En pos del trabajo enfocado en el desarrollo de habilidades para la participación plena en la sociedad del siglo xxi, además de lo que se trabaja dentro de las asignaturas curriculares, ingresan a las escuelas distintas propuestas de programas, proyectos e iniciativas del propio sistema educativo o bien de fundaciones u otro tipo de organizaciones.
Tabla 1. Características de las capacidades y habilidades para el siglo xxi
En particular, en los últimos años, diversos programas han llegado a las escuelas centrados en la capacidad de comunicar ideas de manera efectiva, una de las habilidades del siglo xxi mencionadas. Programas tales como los Modelos de Naciones Unidas (mayormente conocido como modelo ONU), el Modelo del Poder Legislativo Argentino, el Parlamento Juvenil del Mercosur, los Clubes de Debate y la Simulación G-20 son iniciativas en donde se estimula el desarrollo de la capacidad de la comunicación. La palabra hablada y escrita como eje central, así como la escucha de los argumentos que fueron preparados por cada estudiante para ser defendidos o refutados. Estos programas han mostrado buenos resultados en términos de motivación y aprendizajes de los participantes (Ferreyra, 2012). Sin embargo, en todos estos casos, el repertorio de temas que los alumnos deben preparar y comunicar son propuestos por un adulto. Si bien la elección sobre cuál de los temas se va a indagar o profundizar en concreto está a cargo del estudiante, el menú de temas es preestablecido por el adulto, no por los jóvenes.
Es en este escenario en el que el programa Clubes TED-Ed, objeto de este estudio, se presenta como una alternativa innovadora, en cuanto se trata de una iniciativa que se propone para trabajar y desarrollar las competencias de comunicación, investigación y oralidad en la escuela secundaria en un marco en el cual los estudiantes tienen el desafío de identificar una idea o un proyecto que les resulte personalmente relevante para comunicar a otros. Clubes TED-Ed es un programa en el cual se trabaja a partir de diferentes propuestas de clase que apuntan un proceso de búsqueda y creación personal y grupal, en el que la interacción con los otros y con el docente aporta a que cada estudiante pueda seguir creciendo individualmente. Cada Club TED-Ed finaliza con un evento de cierre interno en el que cada estudiante comparte su idea a través de una exposición oral breve al estilo de las “charlas TED” (de entre tres y seis minutos cada una) con la comunidad de la escuela y más allá, en tanto que las charlas quedan grabadas y son luego difundidas a través de la web.
Clubes TED-Ed propone un modo de enseñanza-aprendizaje basado en proyectos (EABP), que resulta innovador para muchos docentes y representa una manera novedosa de enseñar y abordar desafíos con sus alumnos (Croce, 2018). La clave de este proyecto es la generación de espacios de apertura y confianza, mediados por los docentes, que habiliten para los estudiantes la búsqueda de sus intereses personales, de aquellos temas de la realidad que les preocupan o de ideas y proyectos propios sobre los cuales puedan luego construir y profundizar.
El presente trabajo, de naturaleza exploratoria y evaluativa, se propone analizar los logros y desafíos en la implementación del programa Clubes TED-Ed, considerando el impacto en los directivos, docentes facilitadores y estudiantes, además de identificar las características del programa que promovieron los efectos observados y los obstáculos que surgieron a lo largo del programa. Para ello se abordó la investigación desde la técnica cualitativa conocida como estudio de caso, de tipo descriptivo y explicativo, a fin de lograr caracterizar las prácticas de los participantes que desarrollaron los Clubes TED-Ed en sus escuelas y comprender su incidencia en distintos aspectos de la vida escolar desde la perspectiva de los participantes del programa.
La revisión de estas experiencias desde el paradigma de la educación en capacidades y habilidades del siglo xxi, así como la enseñanza y el aprendizaje basados en proyectos, resulta valiosa para comprender los modos en que dichas experiencias llegan a las escuelas. En particular, con esta investigación se busca realizar un aporte a los estudios sobre el aprendizaje de la comunicación de ideas en las escuelas secundarias, conociendo los desafíos que produce en la estructura escolar este tipo de prácticas de enseñanza y aprendizaje más alejadas de los espacios curriculares tradicionales.
Descripción del programa TED
Para entender qué es el programa Clubes TED-Ed, primero hay que conocer qué es TED, o, como popularmente se conoce, TEDx. TED es una organización sin fines de lucro cuya misión es difundir ideas (ideas que valen la pena: “ideas worth spreading”) a través de charlas que brindan distintos oradores. “TED” significa tecnología, entretenimiento y diseño, tres grandes áreas que en conjunto están dando forma a nuestro futuro. Comenzó como una conferencia de cuatro días en California en 1984 y fue creciendo, hasta que llegó a realizarse una charla por año en su país de origen desde 1990. Cada conferencia está conformada por oradores (TEDTalks) quie tienen que lograr transmitir su idea en 18 minutos o menos. Se destaca que en las charlas TED pueden encontrarse distintos oradores, así como grandes pensadores y personalidades de nuestra época, desde premios nobel, científicos, empresarios, músicos, escritores, matemáticos y artistas. En la actualidad hay más de mil charlas disponibles en la web de TED, las cuales fueron traducidas a más de 80 idiomas, y vistas más de 500 millones de veces.
Como la gente se reconoce por su diversidad (mientras sigan consumiendo) y cómo las tecnologías de autocomunicación de masas permiten una mayor iniciativa a los sujetos comunicadores (siempre que se afirmen como ciudadanos), surge una audiencia creativa que remezcla los diferentes mensajes y códigos que recibe con sus propios códigos y proyectos de comunicación. Por ello, a pesar de la creciente concentración de poder, capital y producción en el sistema de comunicación global, el contenido y el formato reales de las prácticas de comunicación están cada vez más diversificados.
No obstante, y precisamente porque el proceso es tan diverso y porque las tecnologías de comunicación son tan versátiles, el nuevo sistema de comunicación digital global se vuelve más inclusivo y comprensivo de todas las formas y contenidos de la comunicación social. Todos y todo encuentran una forma de existencia en este texto de comunicación interactiva multimodal e interrelacionada, de forma que cualquier mensaje ajeno a él sigue siendo una experiencia individual sin muchas opciones de ser comunicada socialmente. Como las redes neuronales del cerebro se activan mediante la interacción con su entorno, incluido el entorno social, este nuevo ámbito de comunicación, en sus más diversas formas, se convierte en la principal fuente de señales que llevan a la construcción de significado en la mente de las personas. Puesto que el significado determina en gran medida la acción, la comunicación del significado se convierte en la fuente del poder social por su capacidad de enmarcar la mente humana (Castells, 2009, p. 189).
Eventos TEDx en distintas ciudades
Las charlas TEDx son eventos locales organizados de manera independiente (no por TED), que buscan transmitir y replicar el espíritu TED, pero llevados a cabo por distintas organizaciones e instituciones. El programa TEDx se creó en el 2009 y se realiza en todo el mundo. En Argentina, por ejemplo, se pueden encontrar TEDxRiodelaPlata, TEDxBuenosAires, TEDxUTN, TEDxSantaRosa, TEDxMardelPlata, TEDxCórdoba, y así se pueden seguir enumerando distintas ciudades que lograron organizar un evento TEDx. TED otorga la licencia y pone ciertas pautas para mantener el estilo de las charlas que dieron origen al programa, su difusión debe ser gratuita y a través de las distintas plataformas, de las cuales la más utilizada es YouTube. Algunas de estas charlas se suben también a TED.com.
Clubes TED-Ed en las escuelas
Con esta filosofía de TED y con la intención de apoyar a los maestros y despertar la curiosidad de los estudiantes de todo el mundo, TED-Ed se lanzó en 2012. Esta es la iniciativa de educación y juventud de TED. En un principio, y hasta el año 2017, fueron llamados “Clubes de Ideas”, y, a partir de 2018, el programa lleva el nombre de “Clubes TED-Ed”. La misión de TED-Ed es estimular y celebrar las ideas de profesores y estudiantes de todo el mundo. Todo lo que hacemos es compatible con el aprendizaje, desde producir una creciente biblioteca de videos animados originales, hasta proporcionar una plataforma internacional para que los maestros creen sus propias lecciones interactivas y ayudar a los estudiantes curiosos de todo el mundo a llevar el TED a sus escuelas y adquirir habilidades de lectura y a celebrar liderazgo innovador dentro de la red global de más de 250.000 maestros de TED-Ed. TED-Ed ha crecido de una idea que vale la pena difundir en una plataforma educativa galardonada que sirve a millones de maestros y estudiantes de todo el mundo cada semana.
Los Clubes TED-Ed son espacios formativos que se desarrollan en escuelas secundarias u otras instituciones educativas. A lo largo de diez encuentros, estudiantes de entre 12 y 18 años trabajan guiados por sus profesores para generar y comunicar ideas en el marco de asignaturas escolares (por ejemplo, Tecnología, Construcción de la Ciudadanía, u otras) o espacios extracurriculares. Por último, cada escuela organiza su propia charla TEDx en la que los protagonistas son sus estudiantes. La clave de este proyecto es la generación de espacios de apertura y confianza, mediados por los docentes, que habiliten para los alumnos la búsqueda de sus intereses personales, de aquellos temas de la realidad que les preocupan o de ideas y proyectos propios sobre los cuales puedan luego construir y profundizar. Para ello, los clubes cuentan con materiales didácticos que orientan a los profesores en la realización de una serie de actividades pautadas y ofrecen estrategias para moderar estos espacios con los jóvenes.
La dinámica de funcionamiento de los Clubes TED-Ed en las escuelas
Tras un proceso de selección, todos los docentes que lideran los Clubes TED-Ed en sus instituciones educativas deben participar de tres encuentros de capacitación (en tres momentos distintos del año) con el equipo de Clubes TED-Ed, en los cuales se trabajan diferentes habilidades que necesitarán para facilitar el programa en las escuelas. Las escuelas reciben una serie de materiales didácticos, que brindan una guía detallada para el desarrollo de cada uno de los encuentros, que luego cada docente adapta y enriquece en función de sus objetivos y su grupo de estudiantes (CIPPEC, 2016)[2]. Los encuentros de los Clubes TED-Ed se organizan alrededor de tres etapas: inspirar, construir y comunicar. Se trabaja a partir de diferentes propuestas de clase que apuntan a un proceso de búsqueda y creación personal y grupal, en el que la interacción con los otros y con el docente aporta a que cada estudiante pueda seguir creciendo individualmente.
Cada Club TED-Ed realizado en la escuela finaliza con un evento de cierre interno en el que cada estudiante comparte su idea a través de una exposición oral breve al estilo “TED” (de entre tres y seis minutos cada una). Las charlas son filmadas y luego subidas a una plataforma abierta, donde luego pueden ser vistas en línea. Una vez finalizado el proceso, todos los docentes participan de un encuentro de evaluación, en el cual se revisa el programa de manera colectiva, analizando los logros, los desafíos y las lecciones aprendidas en vistas a continuar, si lo desean, el programa en el siguiente año.
Roles: referentes, facilitadores y alumnos participantes (oradores)
Dentro de la organización del programa Clubes TED-Ed, se identifican tres roles definidos y significativos dentro del funcionamiento, de los cuales cada uno tiene funciones específicas. El primero es el referente, un colaborador dentro del equipo de Clubes TED-Ed cuya función es orientar y acompañar a los docentes que van a desarrollar el programa en sus escuelas. El referente es un docente o fue un orador de TEDx, quien, al colaborar como voluntario en el programa, se transforma en un vínculo, un mediador para los docentes en el transcurso de las capacitaciones. Desde su rol, la principal función es despejar las dudas que puedan generarse acerca de las actividades de la guía, el evento final del programa dentro de la escuela y el rol de facilitador.
El segundo rol es el del facilitador. En la propuesta pedagógica del programa, el docente asume el rol de guía que acompaña de cerca el proceso de crecimiento de los jóvenes, ayudándolos a identificar sus fortalezas, exponiéndolos a nuevas ideas y perspectivas que definan sus puntos de partida y orientándolos para resolver las dificultades que se presentan en el camino de identificar, profundizar y comunicar una idea. Estará en manos del facilitador generar sentido de trascendencia entre los participantes del club, es decir, lograr transmitir la idea de formar parte de un movimiento mundial como lo es TED, construir un tejido grupal único e íntimo con el resto de los participantes y –lo más complejo– realizar un viaje hacia el propio interior para que cada estudiante pueda descubrirse como portador de una voz única y transformadora. A esta acción se la identifica dentro del programa como “anclas de trascendencia”, las cuales deben ser promovidas por el facilitador para comprometer, empoderar y cargar de sentido a los participantes. Es esencial que cada facilitador se apropie del desarrollo de los encuentros y las reuniones con los estudiantes y de las consignas de la guía a tal punto de modificarlas para su grupo. Es el encargado de darles una narrativa a los encuentros de trabajo, así como una estética en la que se denote la diferencia o la ruptura con el tiempo escolar preestablecido o rutinario. Si bien el programa se desarrolla dentro de la escuela con el trabajo del facilitador, es imprescindible el aval de las autoridades de la institución para su desarrollo.
El tercer rol es el orador, el estudiante que, además de participar en el proceso de desarrollo de Clubes TED-Ed en la escuela, se anima voluntariamente a dar su charla en un evento final frente a distintos integrantes de la comunidad educativa de esa institución. Llegar a ser orador implica haber transcurrido junto al facilitador y al grupo que integran el club por las tres etapas de trabajo: inspiración, construcción y comunicación de las ideas. El club finaliza con un evento de cierre en el que cada estudiante comparte su idea a través de una exposición oral al estilo TED, que tendrá el perfil y las características que la escuela resuelva. Ser orador es una decisión que toma el estudiante y que fue acompañada por el facilitador. Previamente al evento final, transcurrieron momentos de ensayo en los que se trabajaron las ideas de los estudiantes hasta transformarlas en charlas. Esas charlas fueron escritas tomando como referencia un estilo de guion.
Se establece en las reglas establecidas por el programa Clubes TED-Ed:
Para participar será necesario postularse y obtener una licencia anual. Pueden participar escuelas medias u otras instituciones educativas (formales y no formales) que trabajen con estudiantes del nivel secundario. Para participar, es imprescindible que la institución manifieste su apoyo formal al proyecto que garantice que puedan darse los 8 encuentros y el evento final. Este acuerdo institucional deberá manifestarse mediante la firma de un documento que les enviaremos una vez sean seleccionados. Se deberá contar con un espacio donde se disponga de computadora, proyector y pantalla. Se deberá contar con entre 10 y 40 alumnos participantes de un grupo previamente conformado. La institución debe designar a uno o más docentes facilitadores del proyecto, que estarán a cargo de los encuentros con los alumnos y participarán del espacio de capacitación que dictará el equipo de Clubes de Ideas de TEDxRíodelaPlata. Sin excepción, deberá haber como mínimo un docente cada 20 alumnos. La asistencia a los espacios de acompañamiento presenciales y otras instancias virtuales será obligatoria para todos los docentes facilitadores involucrados. La participación de los alumnos en el Club de Ideas y de los asistentes al evento final será totalmente gratuita.
Guía didáctica para los facilitadores
La guía para los facilitadores es un cuadernillo de trabajo que fue diseñado por los organizadores del programa Clubes TED-Ed y que tiene una descripción detallada y accesible de todas las tareas que hay que realizar. Como su nombre lo indica, es una guía, no un manual de estilo en el cual la repetición y reproducción de las consignas vaya a garantizar el éxito del proceso. Lo que propone el cuadernillo es que sus consignas sean comprendidas desde la intencionalidad que tienen para ser trabajadas en las distintas escuelas.
La guía es entregada a cada docente de forma impresa en la primera jornada de capacitación a la que asiste. También está disponible para ser descargada[3] en la plataforma virtual, en donde los facilitadores van registrando las distintas etapas por las que van trabajando en sus respectivas escuelas.
En el documento de la guía didáctica, se detallan las distintas etapas de trabajo, así como también se especifican las “reglas de juego”, es decir, los consensos que tienen que establecerse con el grupo, principalmente el respeto absoluto, el silencio y la escucha activa cuando otro está hablando, así como la abstención de todo juicio apresurado sobre las apreciaciones de un compañero. Dentro de la guía, están los distintos tipos de ideas y charlas. También los tips para las entrevistas y el diálogo entre el facilitador y el estudiante orador, y los consejos para la organización de los eventos finales, entre ellos la importancia de armar un cronograma y la ambientación.
Además de los pasos y las sugerencias para abordar el programa Clubes TED-Ed, la guía propone distintas herramientas para evaluar el proceso y a los estudiantes participantes. De esta manera, se propone un encuentro más luego del evento final, el cierre de evaluación y autoevaluación es una instancia más de aprendizaje compartido.
Dentro de las actividades que se van proponiendo por etapas, en cada una de ellas hay algunas que se destacan. En la etapa 1, se encuentra la actividad “Mapa de intereses”, en la cual cada participante del club construye un mapa sobre sus propios intereses, indicando qué proyectos están llevando a cabo o qué acciones estaría dispuesto a realizar en relación con cada uno. En esa etapa se trabaja acerca de qué es una idea y cuántos tipos de ideas hay. En la etapa 2, está la actividad llamada “¿Cuántos sombreros tiene tu idea?”, donde se profundiza la construcción de la charla. En esa actividad se ubican en forma de ronda, un participante del club presenta su idea al resto en dos minutos. El resto de los integrantes del grupo le da una devolución en un minuto de acuerdo al sombrero que le tocó (cada color puede representar una cualidad que destacar de la idea presentada, por ejemplo, el sombrero rojo destaca las emociones, el verde, la creatividad, y así cada color o tipo de sombrero tiene que tener asignada la emoción que destacar). Los sombreros van rotando de presentación en presentación hasta que todos los integrantes hayan podido compartir su idea y recibir comentarios del resto.
El propósito de esta dinámica es ayudar a los estudiantes a profundizar sus ideas desde distintos puntos de vista. En esta etapa se van construyendo los guiones que se transformarán en las charlas finales de cada orador. Finalmente, en la etapa 3, hay una actividad que es previa al ensayo general, llamada “La escalera de feedback”, y que propone que los estudiantes se distribuyan en parejas para escuchar cada uno la charla del otro. El que escucha dará una devolución acerca de la idea presentada, tanto en relación con el contenido como con las estrategias de presentación. Luego cambian los roles. La escalera está basada en el protocolo de escalera de retroalimentación de Daniel Wilson (1999), una herramienta que ayuda a orientar las devoluciones que hacemos a otros para hacerlas más efectivas, ayudando a encontrar esos aspectos positivos sobre los cuales el participante puede seguir mejorando en su charla.
Finalmente, el ensayo general de las charlas ocurre cuando cada participante expone su charla como si fuera el día del evento real, con el fin de practicar y hacer los últimos ajustes necesarios. En la guía también se dan distintas sugerencias acerca de la organización para el evento, es un acompañamiento para el facilitador en cada etapa de trabajo, en donde se sugieren, pero no se limitan, los modos de adaptación de la guía al contexto escolar o las necesidades de los participantes de cada club.
Evento final y publicación de las charlas
La plataforma virtual del programa Clubes TED-Ed es un organizador para el facilitador, en donde va indicando la etapa de trabajo por la que se encuentra en la escuela. Además, allí encuentra todos los materiales didácticos digitalizados para descargar o compartir.
A través de esta plataforma virtual, en t.ly/pRG63, el facilitador tiene que registrarse para obtener la licencia a fin de poder participar en el proceso del programa. Primero se postula, para lo cual completa un formulario, y luego es entrevistado por un integrante del equipo de Clubes TED-Ed. Las escuelas ya participantes cada año renuevan voluntariamente su licencia, es decir, renuevan el acuerdo de trabajar nuevamente con el proyecto. La licencia es un acuerdo, un compromiso entre quienes se postulan voluntariamente para desarrollar este proyecto en la escuela y los referentes del programa, quienes acompañan a través de las capacitaciones y las distintas instancias de consultas, una de las cuales es el grupo público “Clubes TED-Ed”, que está en la red social Facebook[4]. Otra posibilidad de contacto es dentro de la plataforma de Clubes TED-Ed, donde hay una comunicación directa a través del chat permanente, en el que un integrante con la denominación “Inki” responde a las consultas o inquietudes de los facilitadores. Otro espacio de comunicación son los newsletters que envían con novedades e información de actividades a todos los participantes mediante las cuentas de correo electrónico.
Como se mencionó anteriormente, el proceso del trabajo con el programa finaliza con un evento final en el que se presentan todas las charlas a través de sus oradores, que son filmadas de acuerdo a lo estipulado en la guía didáctica Clubes TED-Ed. Una vez editada la filmación, hay un proceso para subir la charla en la plataforma en la que tiene que adjuntarse la imagen con la firma del documento que autoriza el uso de la imagen de los oradores. Una vez finalizado el proceso, es evaluado por el equipo del programa y luego publicada en el canal oficial de Clubes TED-Ed de YouTube. Cada instancia requiere la atención a las formas de presentación y realización de las charlas presentadas en las escuelas en el momento del evento, como las producciones audiovisuales y sus autorizaciones correspondientes.
Aspectos metodológicos
Para este estudio se hizo una muestra intencional y de máxima diversidad. De esta manera, se buscó representar la diversidad de tipos de gestión y de jurisdicción de las escuelas que participaron del programa Clubes TED-Ed en las escuelas (ver tabla 1).
Tabla 2. Características de las escuelas participantes
ID | Tipo de gestión y orientación | Ubicación | Contexto social | Año en el que comenzaron a implementar Clubes TED-Ed |
(1) | EES n.° 14 | Florencio Varela, Pcia. de Bs. As. | Barrio periférico en Florencio Varela. Estudiantes de recursos bajos, muchos de ellos primera generación de estudiantes de secundaria. | 2016 |
(2) | Colegio León xiii – Obra de Don Bosco | CABA | Palermo en la Ciudad de Buenos Aires. Estudiantes de alta posibilidad de recursos económicos y culturales. | 2017 |
(3) | Instituto Politécnico Modelo | CABA | Villa Pueyrredón en la Ciudad de Buenos Aires, muy cercana al partido de San Martín. Estudiantes de alta posibilidad de recursos económicos y culturales. | 2016 |
(4) | EES n.º 3 | Quilmes, Pcia. de Bs. As. | En cercanías al casco céntrico de la ciudad de Quilmes. Estudiantes de recursos medios y bajos, muchos de ellos primera generación de estudiantes de secundaria. La escuela cuenta con una sala maternal para los hijos de los estudiantes que tengan hasta tres años de edad. | 2016 |
(5) | Colegio Manantiales La Plata | La Plata, Pcia. de Bs. As. | La Plata. Estudiantes de alta posibilidad de recursos económicos y culturales. | 2017 |
Al igual que la muestra de las escuelas, la muestra de entrevistas buscó la mayor diversidad de perspectivas posibles, es decir, seleccionando aquellos docentes y alumnos que habían tenido una diversidad de experiencias al participar del programa, y no solo la descripción de experiencias de individuos que se habían particularmente beneficiado por participar en el programa. Se tuvo en cuenta cómo en los distintos casos su participación dejó un efecto o una implicancia en distintos aprendizajes personales y compartidos, propios y observados en los otros participantes.
Se logró capturar esta diversidad de experiencias tomando las mismas preguntas aplicadas a distintos entrevistados. Cada entrevista se llevó a cabo con la ayuda de un formulario de preguntas. Los formularios fueron pensados para cada fuente de consulta, pero la diversidad se dio en la idiosincrasia de cada entrevistado, el contexto escolar y la especificidad de trabajo con el programa Clubes TED-Ed en su escuela.
Es importante destacar que la presente selección tiene la limitación de no incluir las miradas de estudiantes que por distintas razones no llegaron al final del programa. En este sentido, solo contamos para esta investigación con la experiencia de aquellos estudiantes que lograron completar el proceso propuesto por el programa Clubes TED-Ed y lograron ser oradores en el evento final de su escuela. Esta decisión se tomó considerando que es una primera aproximación sobre los efectos generados por Clubes TED-Ed en la escuela, principalmente en aquellos que lograron realizar todas las etapas pautadas.
Las entrevistas fueron realizadas a los directivos de las instituciones que autorizaron el desarrollo del programa TED-Ed en la institución, a los facilitadores, uno de ellos en el rol de preceptor y los cuatro restantes docentes de distintas materias escolares. Entre los estudiantes hubo algunos egresados de las escuelas y otros en los últimos años de cursada. El interés en estas entrevistas era rescatar sus propias vivencias en relación con la experiencia como orador y participante del proceso que proponen los clubes TED-Ed en las escuelas.
Se trabajó en cada focus group, con la previa convocatoria de los facilitadores y la aceptación de los estudiantes, a un grupo pequeño de estudiantes que hubieran terminado el programa (es decir, que hubiesen dado la charla final), con el fin de conocer las perspectivas de los alumnos sobre la experiencia completa.
El instrumento
Se realizaron tres entrevistas semiestructuradas por separado en cada escuela.
En primer lugar, se entrevistó a un focus group de 2 a 7 estudiantes durante un tiempo estimado de entre 30 y 45 minutos. Los estudiantes convocados fueron seleccionados para entender lo que habían valorado, disfrutado y encontrado desafiante al participar en Clubes TED-Ed y preparar sus charlas. Los estudiantes fueron invitados por los docentes facilitadores que habían supervisado y acompañado su participación, con la intención de mostrar la diversidad de motivación y experiencias que habían identificado en todo el grupo (es decir, los estudiantes fueron seleccionados para representar una variedad de puntos de vista y experiencias, no solo aquellos que habían disfrutado o sobresalido particularmente durante Clubes). Previamente los facilitadores tuvieron en cuenta de seleccionar para la invitación a esta investigación a los estudiantes que lograron dar su charla, es decir, aquellos que llegaron a ser oradores. Se invitó a los estudiantes a reflexionar sobre cualquier cambio y desarrollo personal, así como cualquier cambio percibido en sus relaciones con los demás (como maestros, padres o compañeros).
Los docentes que participaron en Clubes TED-Ed (como facilitadores) en cada escuela también fueron entrevistados durante un tiempo estimado de 45 minutos cada uno, y se les pidió que contaran cómo y por qué decidieron trabajar con el programa en sus escuelas, así como los roles que desempeñaron al llevarlo a cabo. Además, se les pidió que reflexionaran sobre cualquier cambio, beneficio o desafío asociado con el programa desde el punto de vista de un facilitador, así como su impacto en los estudiantes participantes. También se les preguntó explícitamente a los docentes sobre cómo guiaron y animaron a los estudiantes a elegir y desarrollar sus temas para sus charlas.
Finalmente, se entrevistó al director de cada una de las cinco escuelas durante un tiempo estimado de 20 minutos, y se les pidió que brindaran sus opiniones sobre el impacto general de los Clubes TED-Ed en su escuela y en la comunidad en general.
Las tres entrevistas se utilizaron para identificar los efectos que generó el programa en sus participantes, así como las características que promovieron esos efectos observados. Finalmente, se relevaron los desafíos que afrontaron sus participantes al implementar Clubes TED-Ed en sus escuelas.
Las entrevistas
Los instrumentos de recolección de datos que utilicé fueron entrevistas semiestructuradas realizadas de forma presencial en las escuelas. Las entrevistas fueron aplicadas a tres actores puntuales que participaron con roles específicos en el programa Clubes TED-Ed dentro de la escuela: los estudiantes oradores, los docentes facilitadores y los directivos.
Las fuentes consultadas fueron: los directivos, los docentes (en su rol de facilitador) y los estudiantes (quienes además fueron oradores). Las fuentes consultadas no solo representan distintos roles dentro de las instituciones, sino que eran de distintas escuelas de la Provincia de Buenos Aires y de CABA.
Las entrevistas fueron abiertas de manera tal que los entrevistados pudieran explayarse en sus respuestas, aportando descripciones más detalladas de los momentos que fueron viviendo durante el proceso de trabajo de los Clubes TED-Ed. Se realizaron quince entrevistas semiestructuradas al personal directivo (5), a los docentes (5) y a los alumnos (17), en este último caso las entrevistas fueron desarrolladas con el método de focus group. Estas entrevistas ocuparon 15 horas de grabación.
Las entrevistas cualitativas son flexibles y dinámicas. Se describen como no directivas, no estructuradas, no estandarizadas y abiertas. Taylor y Bogdan (1986: 101) las definen como “reiterados encuentros cara a cara entre el investigador y los informantes, encuentros dirigidos a la comprensión de las perspectivas que tienen los informantes de sus experiencias o situaciones, tal como las expresan con sus propias palabras”.
Se indagó sobre las siguientes cuestiones: las motivaciones para participar en el programa, lo que fueron descubriendo durante el proceso del programa en la escuela y los aportes que tuvo Clubes TED-Ed en ellos. Si bien las preguntas tenían que ver con estos temas, para cada actor fueron presentadas con algunas características relacionadas con la singularidad de su rol (ver tabla 3).
Tabla 3. Características de las entrevistas realizadas
Cantidad de entrevistas por escuelas | Directores | Docentes facilitadores | Estudiantes oradores |
Escuela 1 | 1 | 1 facilitadora y docente de la institución | 2 estudiantes egresados en 2016. Actualmente estudiantes universitarios en la Universidad Arturo Jauretche de Florencio Varela. |
Escuela 2 | 1 | 1 facilitadora y docente de la institución | 2 estudiantes cursando el quinto año de la secundaria. |
Escuela 3 | 1 | 1 facilitadora y docente de la institución | 7 estudiantes: dos de ellos egresados. Unos de ellos están cursando el sexto año de la secundaria. |
Escuela 4 | 1 | 1 facilitadora y docente de la institución | 2 estudiantes egresados. |
Escuela 5 | 1 | 1 facilitadora y preceptora de la institución | 4 estudiantes, 1 en sexto año de la secundaria y 3 en cuarto año. |
Total de entrevistados | 5 | 5 | 17 |
¿Qué genera el programa Clubes TED-Ed en las escuelas?
En respuesta a la pregunta que le dio inicio a este estudio, Clubes TED-Ed genera en sus participantes distintos efectos que son percibidos como sensaciones emocionales que impactaron y dejaron huellas en ellos, más allá de sus roles en la escuela. Los principales efectos que destacaron durante las entrevistas fueron las sensaciones de autosuperación y reconocimiento y el hecho de descubrir otra forma de ver a los demás. También les ocasionó la revisión del rol docente y la posibilidad de advertir otros aprendizajes que se fueron complementando en el transcurso del proceso del programa.
La posibilidad de descubrir nuevos saberes y poder aplicarlos más allá del espacio escolar generó en el grupo distintas sensaciones que fueron expresadas como orgullo ante la superación de situaciones que antes no pensaban que podrían superar, como por ejemplo hablar en público. En esa misma línea, los adultos que acompañaron a los estudiantes en el proceso de su formación como oradores superaron distintos prejuicios y estereotipos construidos a lo largo del tiempo, lo que les permitió disfrutar de esta etapa de crecimiento y confianza.
La experiencia de Clubes TED-Ed los marcó en sus distintas funciones y roles, por ejemplo, el estudiante orador, al superar distintas emociones como el miedo y la vergüenza, pudo construir confianza en sus ideas y seguridad para expresar su charla frente al público. El facilitador logró tomar el control de las actividades y el desarrollo del trabajo dentro del club que conformaron en la escuela. Este era su espacio, el cual tenía sus tiempos y su impronta, pero este espacio se pudo consolidar con el acompañamiento del equipo directivo, quienes autorizaron el desarrollo del programa Clubes TED-Ed en la escuela. La combinación de los tres actores hizo posible que el proceso pudiera concretarse.
El sentirse reconocidos por lo dicho, lo expresado y lo que generó en otros fue una sensación que fortaleció a los oradores y reafirmó que lo que habían trabajado tenía otro sentido más allá del ejercicio personal. A los docentes el sentirse reconocido desde el rol de facilitador les brindó la posibilidad de repensar su tarea cotidiana, de animarse a realizar otras dinámicas reafirmando sus decisiones en lo trabajado con el grupo. Esa sensación de reconocimiento también fue percibida por los directivos, quienes destacaron la valoración positiva de la comunidad educativa en relación con la experiencia Clubes TED-Ed, reafirmando esta propuesta como un proyecto institucional.
Tanto los oradores como los facilitadores y directivos pudieron dejar de lado los prejuicios y estereotipos, permitiéndose conocer de otra forma a los demás. Una forma distinta a la que venían ejerciendo antes de la participación en Clubes TED-Ed, donde los tiempos y las circunstancias propios de la escuela muchas veces no permiten detenerse para escuchar atentamente al otro. La escucha atenta fue crucial en los efectos que generó el programa en sus participantes, puesto que, en algo que pareciera tan sencillo, está la complejidad de respetar la diversidad de ideas, tiempos y expresiones.
Los facilitadores lograron descubrir distintas habilidades de comunicación en los estudiantes durante la construcción y presentación de las charlas. Para los facilitadores, conocer a sus estudiantes de otra manera les permitió construir un vínculo diferente al que tenían comúnmente en el aula. Los directores descubrieron otra faceta en los estudiantes, pudieron desestimar preconceptos que tenían sobre ellos en relación con las habilidades de comunicación. Las habilidades de comunicación que desarrollaron los estudiantes favorecieron el acercamiento con sus pares y así fortalecieron los lazos y los vínculos entre los integrantes del grupo, de manera que le dieron más entidad a la idea de comunidad, de club dentro de la escuela.
El docente se encontró en un rol distinto al que se encontraba comúnmente dentro del aula, desde este lugar de facilitador pudo escuchar y motivar a los estudiantes a profundizar sus conocimientos, incorporar las preguntas, la duda y la investigación como una forma de trabajo más allá de lo escolar. De esta forma, las herramientas con las que contaban generaron el efecto de visibilizar otros aprendizajes que se fueron sumando en el proceso de trabajo de Clubes TED-Ed. Los estudiantes aprendieron habilidades comunicativas que promueven otra forma de escuchar, expresar ideas y colaborar con el otro. El respeto por los tiempos de cada uno y no acelerar las instancias de producción de redescubrimiento de esos otros saberes.
Los efectos que deja el programa en quienes participaron son esas sensaciones de lograr un trabajo distinto dentro del ámbito escolar, que nutre los saberes que ya traían consigo sus participantes, pero potenciándolos en lo más personal de cada uno de ellos. La experiencia de Clubes TED-Ed los ubicó en un lugar distinto al que estaban acostumbrados, y, aunque, en algunas instancias del proceso de trabajo, dudaron poder finalizarla, fue el descubrimiento de esas sensaciones lo que los impulsó a continuar hasta el final.
¿Cuáles son los desafíos de su implementación en la escuela secundaria?
Los principales desafíos que surgen y que pueden determinar el desarrollo del programa en la escuela hasta su instancia final son los que, por un lado, pueden resultar una característica atractiva del programa, pero, a la vez, un rasgo que puede paralizar a quienes no encuentran cómo resolverlos.
Uno de los desafíos es la adaptación del programa a la escuela no solo se relaciona con cómo y de qué manera el facilitador adapta las actividades al grupo y con cuántos recursos puede trabajar. Muchas veces no contar con los elementos tecnológicos imposibilita la visualización de los videos, y eso muchas veces desanima la continuación del trabajo.
Motivar a los estudiantes es una tarea constante, en la cual el facilitador primeramente deberá estar entusiasmado y motivado para poder transmitirles esa energía a los participantes. Muchas veces esa dificultad surge porque existe un prejuicio de que los jóvenes no quieren escribir o la timidez puede influir al momento de compartir sus ideas, pero entra ahí la pericia del facilitador para revertir estos preconceptos.
El miedo de hablar frente al público es uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan los estudiantes, lo comentaron en reiteradas oportunidades, el sentir que se exponen puede ser determinante. Ahora bien, ahí también entra en juego el grado de confianza y solidez que lograron construir con el grupo y el facilitador. No se trata de reuniones de autoayuda o catarsis, sino de intercambio de ideas con fundamentos y búsqueda de información, en donde se vinculan las emociones, pero dependerá del docente cómo lo maneja en el proceso de trabajo.
Encontrar el tiempo dentro del calendario escolar es un desafío permanente, ahí es la combinación de voluntades lo que hace que el programa pueda mantener su espacio temporal dentro de la escuela. Tanto como para acordar un horario extracurricular, como para incluirlo dentro del currículo en el horario de alguna materia.
Finalmente, el asegurarse el acompañamiento de las autoridades de la institución asegura que el programa cumpla con los requisitos para su implementación, pero además le brinda la confianza suficiente para que el docente pueda sentir la comodidad de organizarse y trabajar junto a los estudiantes. Esa confianza es necesaria puesto que también se transmite y se traslada al trabajo con el grupo, a los estudiantes.
Bibliografía
Aguerrondo, I. & Tiramonti, G. (2016). El futuro ya llegó… pero no a la escuela argentina. ¿Qué nos atrasa y dónde está el futuro de nuestra educación? Proyecto Educar 2050. Primera edición. Publicado en Buenos Aires, Argentina.
Ananiadou, K. & Claro, M. (2009). “21st Century Skills and Competences for New Millennium Learners in OECD Countries”, OECD Education Working Papers, n.º 41, OECD Publishing, Paris. En t.ly/K-OB.
Baquero, R., Diker, G. & Frigerio, G. (2007). Las formas de lo escolar. Primera edición. Buenos Aires: Del Estante Editorial.
Barrett, M. et al. (2014). Developing Intercultural Competence through Education. Pestalozzi Series, n.º 3. Estrasburgo: Consejo de Europa.
Baxter, P. & Jack, S. (2008). Qualitative case study methodology: Study design and implementation for novice researchers. The Qualitative Report, 13(4), 544-559.
Casals, J. (2007). Entrevista a Philippe Meirieu. Cuadernos de Pedagogía, n.º 373, pp. 42-47. En t.ly/_c8XU.
Cea D’Ancona, M. Á. (1996). Metodología cuantitativa: estrategias y técnicas de investigación social. Madrid: Síntesis.
Coll, C. (1985). Acción, interacción y construcción del conocimiento en situaciones educativas. Anuario de Psicología/The UB Journal of Psychology, n.º 33, pp. 59-70.
Croce, A. (2018). Documento “La Enseñanza y Aprendizaje Basados en Proyectos (EABP)”. Fundación Voz.
Delors, J. (1996). Los cuatro pilares de la educación. En La educación encierra un tesoro. Informe a la Unesco de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo xxi. Madrid: Santillana/Unesco, pp. 91-103.
Fiszbein, A., Cosentino, C. & Cumsille, B. (2016). El desafío del desarrollo de habilidades en América Latina. Un diagnóstico de los problemas y soluciones de política pública. Washington: Diálogo Interamericano, Mathematica Policy Research, CAF. En t.ly/c6J_.
Gardner, H. (2008). The five minds for the future. Schools, vol. 5, n.º 1-2, pp. 17-24.
Glaser, B. G., Strauss, A. L. & Strutzel, E. (1968). The discovery of grounded theory; strategies for qualitative research. Nursing Research, vol. 17, n.º 4.
Guerrero, E. & Calero, J. (2013). El aprendizaje basado en proyectos como base metodológica en el grado de Educación Social. Educación Social. Revista de Intervención Socioeducativa, n.º 53, pp. 73-91
Herring, S. (2012). Transforming the workplace: critical skills and learning methods for the successful 21st century worker. Big Think (en línea). En t.ly/mUYa (consultado el 6 de abril de 2014).
Jacinto, C. (2013). La formación para el trabajo en la escuela secundaria como reflexión crítica y como recurso. Propuesta Educativa, n.º 40, pp. 48-63, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Buenos Aires, Argentina.
Lacueva, A. (2001). La enseñanza por proyectos: ¿mito o reto? Revista Iberoamericana de Educación, n.º 16, OEI, Madrid. En t.ly/T-Fz.
Lamela, L. & Arrechea, M. L. (2016). TED Ed Clubs: Buenas ideas que apasionan. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Sumario iii Congreso de Creatividad, Diseño y Comunicación para Profesores y Autoridades del Nivel Medio ‘Interfaces en Palermo”, 2015, año xvii, vol. 29, Facultad de Diseño y Comunicación, Universidad de Palermo, Buenos Aires, Argentina.
Leis, M. (2010). Challenges for the Future of Learning until 2030: Foresight on Learning, Innovation and Creativity. Presentación en LearnTec 2010, Karlsruhe (Alemania). En t.ly/-4TY (consultado el 26 de abril de 2014).
Levy, D. (2013). De la red al aula. ¿Una nueva ilusión? En Korinfeld, D., Levy, D. & Rascovan, S. Entre adolescentes y adultos en la escuela. Puntuaciones de época. Buenos Aires: Paidós.
Levy, F. & Murnane, R. (2004). The New Division of Labor: How Computers Are Creating the Next Job Market. Princeton, Nueva Jersey: Princeton University Press.
Lovett, M. C. & Ormand, C. (2008). Teaching Metacognition: A Summary of a Featured Session Podcast by Marsha Lovett. Reunión anual de la iniciativa de aprendizaje EDUCAUSE, San Antonio, Texas. En t.ly/ugz5 (consultado el 30 de julio de 2014).
Maggio, M. (2012). Capítulo 2. En Enriquecer la enseñanza. Buenos Aires: Paidós.
Moreno-Pinado, W. E. & Velázquez Tejeda, M. E. (2017). Estrategia didáctica para desarrollar el pensamiento crítico. REICE. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, vol. 15, n.º 2, pp. 53-73, Red Iberoamericana de Investigación Sobre Cambio y Eficacia Escolar Madrid, España.
Partnership for 21st Century Learning (2015). P21 Framework Definitions. Recuperado de t.ly/rxT3Y.
Passeron, E. (2018). Puentes generacionales. Revista +Aprendizajes, vol. 1, n.º 1, pp. 24-27.
Perrenoud, P. (1999). Apprendre à l’école à travers des projets: pourquoi? comment?, Université de Genève, Faculté de Psychologie et des Sciences de l’Éducation. Revista de Technología Educativa (Santiago – Chile), xiv, n.º 3, pp. 311-321.
Redecker, C. et al. (2011). The future of learning: Preparing for change. Luxemburgo: Publications Office of the European Union.
Rivas, A., André, F. & Delgado, L. (2017). 50 innovaciones para el aula. Buenos Aires: Fundación Santillana.
Sautu, R. (2005). Todo es teoría. Objetivos y métodos de investigación. Buenos Aires: Lumiere.
Scott, C. L. (2015). El futuro del aprendizaje 2. ¿Qué tipo de aprendizaje se necesita en el siglo xxi? Investigación y Prospectiva en Educación Unesco, París. [Documentos de Trabajo ERF, n.º 14].
Secretaría de Innovación y Calidad Educativa. Ministerio de Educación de la Nación (2017). Secundaria Federal 2030. Marco de Organización de los Aprendizajes para la Educación Obligatoria Argentina (MOA). Recuperado de t.ly/VVQ9.
Sternberg, R. J. (2007). Finding students who are wise, practical, and creative. Chronicle of Higher Education, vol. 53, n.º 44, pp. 11-12.
Unesco (2013a). Policy Guidelines for Mobile Learning. París, Unesco. En t.ly/tjY9H (consultado el 29 de abril de 2014).
Van Laar, E., Deursen, A. J. A. M., Van Dijk, J. A. G. M. & De Haan, J. (2017). The relation between 21st-century skills and digital skills: A systematic literature review. Computers in Human Behavior, vol. 72.
Wan, G. & Gut, D. M. (compiladores) (2011). Bringing Schools into the 21st Century. Explorations of Educational Purpose 13. Dordrecht, Países Bajos: Springer.
Yin, R. K. (2003). Case study research: Design and methods. Tercera edición. Thousand Oaks.








