Hemos desarrollado más arriba la gran expansión de la producción de libros a partir de la creación de la imprenta en 1454 y destacamos la preeminencia en cantidad de títulos de países como Italia, Francia, Alemania y Gran Bretaña. Pero fue en los Países Bajos (país recién independizado, en plena expansión capitalista y gran avance cultural) donde se crearon condiciones diferenciales. Como hemos mostrado al comentar sobre Descartes, fue aquí donde surgieron tempranamente editoriales de alta calidad en las ciudades de Leiden y Amsterdam, que dieron un destacado papel a los libros de carácter científico, lo que estaba asociado a los mayores niveles de tolerancia religiosa y libertad política dominantes en estas regiones.
Si bien varias editoriales surgieron en este período en esas ciudades, sin dudas una de las más reconocidas fue Elsevier. Su historia comienza en 1580, cuando Lodewijk Elzevier, natural de Lovaina, emigró por motivos religiosos y se instaló con su familia en Leiden, al norte de los Países Bajos. Elzevier, que trabajaba como bedel en la Universidad, aprovechó el mercado generado por la reciente creación de esta institución educativa y fundó primero una imprenta y un taller de encuadernación, y más tarde una editorial y una librería situada en la plaza contigua a la universidad. A principios del siglo XVII, los Elzevier se convirtieron en los impresores y editores oficiales de la Universidad de Leiden.
La editorial Elzevier publicó durante varios siglos una gran cantidad de obras de los clásicos latinos, así como libros científicos del momento en varias lenguas (inglés, francés, flamenco y hebreo). Fueron pioneros en la edición de libros de bolsillo o de viaje, ya que adoptaron un tamaño menor que el habitual en aquel momento. En 1659 cerró la librería de Leiden, pero continuaron abiertas las de otras ciudades como La Haya, Utrecht y Amsterdam, donde se habían ido instalando miembros de la familia. La actividad editorial de los Elzevier cesó definitivamente en el año 1712.
A finales del siglo siguiente, exactamente en el año 1880, es fundada como Uitgeversmaatschappij Elsevier en Rotterdam por un grupo de cinco libreros y editores holandeses, liderados por Jacobus George Robbers, una nueva editorial a la que se llamó así en honor a la célebre familia de editores que mantuvo su negocio en los Países Bajos durante varios siglos. De ellos tomó también el símbolo del olmo y el lema non solus. Esta última editorial Elsevier es la que se ha mantenido hasta hoy y la que continúa en plena expansión en cuanto a su difusión internacional y a la aplicación de las nuevas tecnologías. Después que la compañía trasladó su sede a Amsterdam en 1887, su temprano éxito dependía de la publicación de una revista literaria, las versiones holandesas de las novelas entonces populares de Julio Verne y la enciclopedia Winkler Prins, que se convirtió en el equivalente holandés de la Britannica.








