Primero, una breve reconstrucción de tipo cuantitativo
En este apartado presentaré e interpretaré los resultados obtenidos durante la investigación de campo.
Con el propósito de ofrecer el contexto en el cual es posible encuadrar los hallazgos cualitativos, en la siguiente tabla, he sintetizado de manera cuantitativa los principales temas abordados en las 580 expresiones devocionales registradas en el grupo. Este recurso ofrece una visión organizada y comparativa que permite apreciar con claridad tanto la distribución como la frecuencia de los motivos que impulsan a los usuarios a compartir sus publicaciones. En este sentido, la información cuantitativa funciona como un marco de referencia que enriquece la interpretación posterior, al mostrar de manera panorámica las tendencias y dinámicas que estructuran el universo devocional analizado:
Tabla 1. Asuntos en los cuales se enfocan las publicaciones
| Asuntos en los cuales se enfocan las publicaciones | f | % |
| Presunción de altares y estatuas | 257 | 44.31 |
| Agradecimientos | 91 | 15.68 |
| Felicidades al santo y preparativos de la fiesta | 65 | 11.20 |
| Peticiones | 62 | 10.68 |
| Fe explícita en poderes milagrosos del santo | 46 | 7.93 |
| Validación explícita de creencias | 29 | 5.00 |
| Presunción de tatuajes | 18 | 3.10 |
| Otro (principalmente búsqueda de apoyo emocional/espiritual) | 12 | 2.06 |
| Total de expresiones devocionales | 580 | 100 |
Fuente: elaboración propia[1].
Como se puede apreciar, las 580 expresiones devocionales se distribuyen en ocho temáticas, que a su vez pueden agruparse en cuatro categorías principales: expresiones materiales (presunción de altares y estatuas; presunción de tatuajes), expresiones discursivas (agradecimientos; peticiones; fe explícita en poderes milagrosos del santo), expresiones rituales y festivas (felicidades al santo; preparativos de la fiesta) y expresiones comunitarias (validación explícita de creencias; búsqueda de apoyo emocional o espiritual).
El aspecto más sobresaliente corresponde a la presunción de altares y estatuas, que concentra casi la mitad de las intervenciones (44.31 %). Este predominio evidencia que, dentro del grupo, mostrar el altar doméstico o la estatua de Malverde es una práctica fundamental para posicionarse como devoto auténtico. La puesta en circulación de imágenes de estos espacios sagrados no se limita a un acto de fe individual, sino que se convierte en un gesto público de legitimación y pertenencia. En otras palabras, el altar no solo representa la relación íntima con Malverde, sino también una carta de presentación ante la colectividad digital.
Un segundo conjunto de publicaciones de gran peso está constituido por los agradecimientos (15.68 %), que funcionan como narraciones testimoniales sobre la intervención efectiva del santo de los pobres. Cada agradecimiento publicado refuerza la creencia compartida en su poder milagroso y, al hacerlo, incrementa la densidad simbólica de la comunidad. En este sentido, los agradecimientos se leen como parte de un entramado colectivo que alimenta la memoria devocional común.
En la misma línea, las felicitaciones a Malverde y los preparativos de la fiesta (11.20 %) muestran la importancia de la dimensión celebrativa y festiva de la devoción. Aunque la interacción ocurre en un espacio virtual, las y los devotos trasladan allí la expectativa y el entusiasmo por las conmemoraciones presenciales, actualizando en línea el calendario ritual que sostiene la cohesión de la comunidad. Además, como se verá en los ejemplos concretos, este tipo de publicaciones refleja la relación íntima y familiar que muchas y muchos devotos mantienen con Malverde, a quien no solo reconocen como intercesor milagroso, sino también como figura cercana, casi parte del círculo doméstico.
Las peticiones (10.68 %) ocupan también un lugar importante, evidenciando que el grupo no es únicamente un espacio de testimonio posterior al milagro, sino también un escenario para dirigir súplicas a Malverde, funcionando, por lo tanto, como una suerte de capilla virtual. La publicación de estas demandas en un espacio colectivo implica un deseo de involucrar a la comunidad, es decir, de solicitar no solo la ayuda del santo, sino también la cercanía espiritual de otros devotos.
Un porcentaje más reducido, pero igualmente significativo, está constituido por las publicaciones que manifiestan de manera explícita la fe en los poderes milagrosos de Malverde (7.93 %). Estos casos pueden leerse como testimonios explícitos de confianza absoluta en la eficacia del santo, que actúan en estrecha relación con los agradecimientos: mientras que estos últimos narran los favores recibidos, las expresiones de fe radical apuntalan la certeza colectiva de que tales milagros son posibles y continuarán ocurriendo.
Otro rubro relevante es el de la validación explícita de creencias (5.00 %). Este se basa en aquellas publicaciones en las cuales las y los devotos buscan confirmar sus creencias relativas a la devoción mediante la respuesta y el respaldo de otros creyentes. Lo anterior refleja una necesidad común a toda persona religiosa, hasta en la época moderna, en la cual las autoridades tradicionales han cedido, incluso en el ámbito religioso, parte de su poder a la importancia atribuida al individuo autónomo. En este contexto, según Hervieu-Léger (2003, p. 144), como he mencionado en el capítulo 2, surgen comunidades flexibles e inestables, que ella denomina “comunidades de validación recíproca de las creencias”: es decir, grupos de creyentes en los que la autoridad no depende de estructuras externas, sino que emana del testimonio de cada persona, del intercambio igualitario de experiencias espirituales y, en ocasiones, de la búsqueda conjunta de sentido y significado.
Particularmente llamativa es la presencia de tatuajes (3.10 %), donde los creyentes muestran a Malverde en su propia piel. Más allá de la dimensión personal, esta práctica tiene una fuerte carga simbólica, pues supone demostrar ante los demás la importancia de la identidad ligada a Malverde. El cuerpo deviene así un templo móvil del santo, soporte visible y permanente de la devoción que acompaña al creyente en su vida cotidiana, reforzando su pertenencia ante los ojos de la comunidad.
Finalmente, el rubro “otro” (2.06 %) merece una atención particular. Si bien su peso cuantitativo es reducido, cualitativamente resulta revelador, pues en él se agrupan, entre otros, expresiones de búsqueda de apoyo y solidaridad comunitaria entre los miembros del grupo. Estas publicaciones muestran cómo la devoción a Malverde no se limita a la relación vertical con el santo, sino que se expande en una dimensión horizontal de cuidado comunitario. La petición de consejos, el acompañamiento en situaciones difíciles y la oferta de palabras de aliento consolidan al grupo como una red de soporte espiritual y social, que opera como complemento a las prácticas devocionales más convencionales.
Ejemplos cualitativos de las expresiones devocionales encontradas
Con base en lo expuesto arriba, resulta pertinente pasar del plano general al nivel de los casos particulares. Las categorías identificadas en la tabla no son meras abstracciones estadísticas, sino que se concretan en publicaciones específicas donde las y los devotos materializan su fe, su relación íntima con Malverde y, en ocasiones, sus vínculos solidarios con la comunidad. Por ello, a continuación, procederé a exponer y analizar algunos ejemplos[2] representativos de cada uno de los temas identificados (incluyendo la categoría “otro”) en la tabla anterior. Estos ejemplos ayudarán a evidenciar con mayor claridad las particularidades de cada categoría y a comprender cómo se manifiestan en las expresiones devocionales compartidas por los usuarios del grupo. Comenzaré con el caso relativo a la “presunción de altares”, el cual ofrece una valiosa oportunidad para adentrarnos en la forma en que las y los devotos exhiben y legitiman sus espacios sagrados en el entorno digital.
Las imágenes de altares compartidas en el grupo evidencian el deseo de las y los devotos de manifestar públicamente la intensidad de su fe y el compromiso con sus creencias. A través de estas fotografías, los usuarios no solo exhiben la devoción que profesan hacia Malverde, sino que también expresan su agradecimiento por los favores o milagros que atribuyen a su intercesión. Este gesto de compartir se convierte, así, en una forma de testimonio colectivo que refuerza el sentido de comunidad entre los participantes, como en el ejemplo de un devoto que dice: “Gracias x el milagro, santo patrón”. Debajo del texto, se aprecia un altar en el cual aparecen tres pequeñas estatuas de Malverde, una de Pancho Villa, una imagen grande de Malverde, varias velas encendidas, algunas más grandes que otras, y arreglos de flores de diferentes colores. Además, hay varias botellas de licor y vasos de vidrio, uno de ellos con un líquido blanco y otro con uno transparente.
A pesar del asombro que, como mencioné en la introducción de este trabajo, manifestaron algunos colegas ante esta práctica devocional, los altares dedicados a Malverde muestran continuamente una convivencia simbólica entre su figura y santos católicos reconocidos oficialmente. Además, estos altares suelen estar acompañados de objetos como cigarros, bebidas alcohólicas y dinero, elementos que, en conjunto, evidencian el carácter sincrético que define esta expresión religiosa (De la Torre, 2012, pp. 506-521). Esta mezcla de símbolos y ofrendas refleja cómo las y los devotos articulan creencias heterogéneas para construir un espacio sagrado propio, como se aprecia, por ejemplo, en un altar compartido por un usuario, ricamente decorado, que muestra la combinación de diferentes figuras religiosas. Al centro del altar se encuentran tres estatuas de Malverde, una de las cuales sostiene billetes y una bolsa llena de dinero, mientras que las otras dos están colocadas a su alrededor. Flanqueando estas figuras, se distingue una estatua de san Judas Tadeo y una imagen de la Virgen de Guadalupe. El altar está abundantemente adornado con billetes de dólar esparcidos por toda la superficie, así como con arreglos de flores, predominando las rosas rojas y algunas flores blancas, que añaden un toque de color y ofrenda al conjunto.
El sincretismo constituye uno de los rasgos más distintivos de esta devoción y se expresa de manera particularmente clara en un video difundido por un devoto con motivo de la festividad de Malverde. En él aparece un sacerdote católico bendiciendo un altar instalado en un nicho y dedicado al santo de los pobres, lo que pone de relieve la ambivalente confluencia entre rituales oficiales del catolicismo y prácticas populares que configuran este fenómeno religioso, a pesar del rechazo que suele suscitar en las instituciones eclesiásticas. El nicho está adornado con follaje amarillo y verde en la parte superior; frente a él aparece una mesa cubierta con un mantel blanco, sobre la cual reposan un gran ramo de rosas rojas y una pequeña estatua de Jesús Malverde. En la escena se observa al sacerdote, vestido con sotana blanca, bendiciendo el lugar, acompañado por varias personas: un hombre que toma una fotografía con su teléfono y otros asistentes. Una toma en primer plano muestra el interior del nicho, donde aparece una figura religiosa que parece corresponder a san Judas Tadeo, colocada junto a la estatua de Malverde previamente situada sobre la mesa. Sobre las imágenes se añade la inscripción: “Haciendo sus honores al patrón ya que ayer no se pudo. Gracias patrón por todo lo que me has dado y protegido”.
Al mismo tiempo, conviene recordar que el sincretismo se configura como uno de los elementos centrales (a pesar de que no es el único) que ponen de manifiesto la dimensión ambivalente[3] del fenómeno objeto de estudio (Calabrò, 1995; 1997). En efecto, en el sincretismo se hace patente la convivencia de “instancias opuestas” que, según Calabrò (1997, p. 4), “son irreducibles una a la otra, son no eliminables recíprocamente, porque una es garantía de la existencia de la otra”. Esta relación dialéctica entre lo aparentemente contradictorio no solo evidencia la riqueza simbólica de la devoción, sino que también revela cómo esta ambivalencia se convierte en un recurso que permite a los fieles integrar diversas tradiciones, significados y prácticas, lo cual da lugar a un espacio religioso híbrido donde lo oficial y lo popular coexisten y se reconfiguran mutuamente.
Un caso especialmente interesante de la práctica de presumir altares es el de un devoto residente en la Ciudad de México, quien decide compartir en el grupo la imagen de un altar portátil cuidadosamente dispuesto sobre el tablero de su automóvil. La fotografía capta el interior de un automóvil, enfocando la atención en el tablero y la consola central. En primer plano aparecen dos bustos de Jesús Malverde: uno sostenido por una mano, cuya base lleva claramente inscrito el nombre “Malverde”, y otro colocado sobre el tablero, junto a la salida de aire. Cerca de las figuras, cuelga un largo collar o rosario con un dije que parece representar a la Santa Muerte. Al fondo, desenfocados, se distinguen carteles con textos comerciales. En la parte superior de la imagen, se lee la inscripción: “Saludos y bendiciones Malverde 3 mayo felicidades desde CDMX”.
Como lo ha señalado Frigerio (2022, pp. 279-281) en su estudio sobre “los altares tacheros” en taxis de Buenos Aires, uno de los significados principales de estos objetos es seguramente el de otorgar protección frente a “los peligros de la circulación cotidiana en la calle”. Al mismo tiempo, yo creo que este pequeño espacio sagrado, aunque reducido en dimensiones, condensa también un fuerte valor simbólico: la voluntad de mantener al santo presente en cada uno de sus trayectos cotidianos. El gesto revela, desde este punto de vista, también un modo de entender la devoción que trasciende los límites de los lugares de culto establecidos. Así, el automóvil se convierte en un santuario en “movimiento” (Hervieu-Léger, 2003), expresión tangible del compromiso del creyente con el santo. En cuanto al entorno virtual, conviene destacar que, a través del acto de compartir esta imagen, el devoto prolonga ese gesto y reafirma la centralidad de Malverde en todos los momentos cotidianos de su vida, frente a la comunidad.
Pasemos ahora a los agradecimientos, recordando que funcionan principalmente como relatos testimoniales que dan cuenta de la intervención directa de Malverde en la vida de sus devotos. Estas manifestaciones no solo confirman la eficacia milagrosa del santo de los pobres, sino que además fortalecen la memoria colectiva y la cohesión simbólica del grupo. Dentro de este conjunto, es posible distinguir dos modalidades principales, que permiten apreciar con mayor detalle la riqueza de estas expresiones.
Por un lado, se encuentran las expresiones de gratitud relacionadas con la protección otorgada por Malverde en situaciones de riesgo concreto o frente a peligros percibidos en la vida diaria. Por otro lado, se observan agradecimientos relacionados con la ayuda recibida en distintos aspectos de la vida cotidiana. Estos abarcan desde el bienestar de la familia hasta la posibilidad de obtener o conservar un empleo, pasando por la recuperación de la salud, la superación de dificultades económicas o, incluso, el alivio de cargas emocionales y espirituales que afectan la vida diaria. Por ejemplo, en una de las publicaciones, puede leerse:
Amigos y amigas mi altar de este 3 de mayo del 2023 finca el patrón y valeria dice presente desde Emilio Portes Gil, San Felipe del Progreso, Estado de México. Agradezco todo, todo al viejón: por la salud de mi familia, por la vida, por los animalitos, por mi negocio, por todo. Saludos[4].
El texto está acompañado de una fotografía en la que se aprecia un altar religioso ricamente decorado con objetos diversos y globos de colores. La estructura descansa sobre una mesa de mármol –o de un material semejante–, sobre la cual se disponen varias imágenes. Destaca en el centro una estatua de Malverde, flanqueada por otra figura del mismo personaje y por una representación de la Santa Muerte. A cada lado de la imagen central, se ubican jarrones o candelabros, lo que refuerza la atmósfera ceremonial y la intención devocional de la ofrenda. Como se puede notar, el devoto realiza peticiones que abarcan distintos aspectos de su vida cotidiana, incluyendo la salud de su familia, la protección de los animales y el bienestar de su negocio. Esto confirma, entre otras cosas, la relevancia de la dimensión práctica en las devociones populares (Dobbelaere, 1993; Rostas y Droogers, 1995) y, en particular, en este estudio de caso.
Durante el período de observación etnográfica, que incluyó específicamente el 3 de mayo, día en que se conmemora el aniversario de la muerte de Malverde, se registraron numerosas publicaciones en las que las y los devotos demuestran afecto y cercanía hacia el santo. En estas intervenciones, los creyentes no solo le envían felicitaciones, sino que también organizan las tradicionales mañanitas y lo tratan con un tono íntimo, como si fuera un familiar o un amigo cercano (Gruzinski, 1990, p. 190), recurriendo a apelativos cariñosos como “Malverdito”. Esta modalidad de interacción evidencia un proceso de humanización del santo dentro de la comunidad devocional, donde lo sagrado se entrelaza con lo cotidiano y la relación con la figura venerada se construye en términos de proximidad afectiva. Un ejemplo de lo anterior es el de un devoto que escribe: “Felicidades en tú día mi amado Malverdito”. Debajo del texto, se puede apreciar una foto en la cual aparece una mano que sostiene una pequeña estatua de Jesús Malverde. La figura está sentada en una silla roja, y se observa que lleva un moño y el bigote característicos, mientras que sostiene un pequeño saco, probablemente de dinero, en su regazo. La fotografía fue tomada en un lugar al aire libre, posiblemente una terraza o un techo, y al fondo se extiende una vista panorámica de una ciudad ubicada en una zona montañosa o de colinas. Cerca de donde se toma la foto, se distingue un poste alto pintado con franjas rojas y blancas, y sobre la superficie se ven ofrendas, incluyendo flores de papel amarillas y moradas junto a un pequeño retrato en un marco. En esta misma línea, en otra de las publicaciones, se puede leer: “Listos para cantarle las mañanitas al viejón, cumplo muchos años devoto, que nunca olvidemos a Malverde, siempre con él”. En este caso, el apelativo afectuoso utilizado es “viejón”, expresión que, además de señalar respeto, transmite, nuevamente, cercanía y familiaridad. Este término, empleado con frecuencia por numerosos devotos, funciona como una marca de identidad colectiva que refuerza la intimidad de la relación con el santo. Al mismo tiempo, refleja la manera en que los creyentes lo incorporan a su vida cotidiana, tratándolo con la calidez y confianza reservada a un miembro más de la comunidad.
En varias de las publicaciones dedicadas a celebrar el día de la festividad de Malverde, las y los devotos destacan con orgullo haber realizado la peregrinación al “lugar de la memoria” (Hervieu-Léger, 1992, p. 194) por excelencia de esta devoción: Culiacán, donde se encuentra la capilla principal dedicada al santo. Estas manifestaciones no solo evidencian la importancia simbólica del viaje ritual, sino que también subrayan la relevancia de vincularse físicamente con un espacio central que concentra la historia, la memoria y la comunidad devocional. Por ejemplo, en una de las imágenes compartidas en el grupo, se observa a un devoto de espaldas, vestido con playera negra, jeans y tenis, dentro de la capilla de Jesús Malverde en Culiacán. El espacio está abundantemente decorado: las paredes aparecen cubiertas de cuadros y retratos del santo, placas de agradecimiento y billetes de dólar que funcionan como ofrendas. También se distinguen grandes arreglos florales, velas y dos voluminosas alcancías de madera con candados, en las que se leen mensajes alusivos a la ayuda al prójimo. El hombre permanece de pie, contemplando el altar principal, mientras que la cámara capta la atmósfera de intensa devoción y peregrinación que envuelve el lugar. En la parte superior de la imagen, se lee el texto: “Ya en Culiacán visitando a mi Patron”. La pared del fondo exhibe múltiples imágenes, cuadros con inscripciones y diversos objetos devocionales que reflejan la fuerza con la que se vive esta práctica religiosa en el “lugar de la memoria”. Al compartir la fotografía, el creyente no solo documenta su visita al altar, sino que también pone en evidencia su compromiso personal y su cercanía con el santo. Este acto de visibilización digital funciona como una forma de “presunción devocional”, en la que la experiencia ritual se transforma en un signo de pertenencia y fidelidad dentro de la comunidad en línea, que refuerza la identidad religiosa y la conexión con otros miembros del grupo.
Al mismo tiempo, el grupo no solo funciona como un espacio para compartir y exhibir las peregrinaciones realizadas, sino también como un medio de organización colectiva de estas, ya sea hacia Culiacán o hacia santuarios ubicados en otros estados del país, como se aprecia en la siguiente publicación:
A todos los devotos de nuestro patrón Jesús Malverde de Tizayuca y sus alrededores de Pachuca se les hace una cordial invitación. SE LES HACE UNA CORDIAL INVITACIÓN A TODOS LOS DEVOTOS DE NUESTRO PATRÓN JESÚS MALVERDE Y AL PÚBLICO EN GENERAL A ACOMPAÑARNOS EN LA PEREGRINACIÓN QUE SE LLEVARÁ A CABO EL DÍA 3 DE MAYO DEL 2023, LA SALIDA SERÁ DE CASAS QUMA TIZAYUCA HIDALGO A LAS 13:30 HRS. LUGAR DE LLEGADA SANTUARIO SONORITA EN PACHUCA HIDALGO.
Pasando a las peticiones, vale la pena recordar que publicarlas en este ámbito colectivo permite involucrar a la comunidad, buscando no solo la ayuda del santo, sino también la cercanía y el apoyo espiritual de otros devotos. También en el caso de las peticiones, además, es posible diferenciar entre dos tipos principales: aquellas que buscan obtener protección y aquellas formuladas con la esperanza de recibir la asistencia del santo para afrontar o resolver las dificultades y los problemas circunstanciales de la vida cotidiana (Jedlowski, 2005). En ambos casos, estamos frente a aspectos concretos y prácticos de la existencia, vinculados al hic et nunc, a una concepción de la salvación de tipo mundano (Hervieu-Léger, 1996, p. 217). Por ejemplo, en una publicación un devoto escribe lo siguiente:
En minuto sera el gran dia de mi santo milagroso jesus malverdes pido q me ayude a salir adelante estoy pasando un mal monento economico pedirle perdon a mi patron por q no pude hacerle su fiesta como todos los años pido q me regrese mi trabajo y a mi familia y destruya todo el mal q me hucieron.
Debajo del texto aparece un collage compuesto por cinco imágenes vinculadas a la figura de Jesús Malverde. En la parte superior izquierda, se observa la espalda tatuada de una persona, donde destaca un diseño grande con forma de pergamino acompañado de texto y, en la parte superior del hombro, un tatuaje más pequeño que parece representar el rostro de Malverde. A su lado, en la esquina superior derecha, se aprecia una estatua del santo con su indumentaria característica, bigote y peinado, colocada en un altar adornado con flores, velas y diversos objetos votivos. En la parte inferior del collage, se distinguen tres imágenes adicionales: a la izquierda, una fotografía de Malverde con la inscripción “Oración a Jesús Malverde” en la parte inferior; en el centro, una composición tipo montaje en la que aparece la figura de Jesús de Nazaret con el rostro de Malverde superpuesto en su pecho y un resplandor luminoso detrás; y, finalmente, en la esquina inferior derecha, la misma foto del tatuaje de la espalda que figura en la parte superior izquierda.
Las y los devotos utilizan el grupo también como espacio para reforzar la fe en el santo y sus milagros, como en el siguiente ejemplo de un devoto que escribe: “Tengo fe y siempre confío en tu protección, santo patrón Malverde”. Debajo del texto aparece una foto en la que se observa un pequeño altar dedicado a Jesús Malverde, dispuesto sobre un mueble de madera. En el centro destaca una estatua del santo, representado sentado en una silla, vestido con una camisa roja y pantalones oscuros. A su alrededor se disponen diversas ofrendas que refuerzan el carácter devocional del espacio: entre ellas, dos latas de cerveza y varias botellitas de licor; una vela blanca encendida que ilumina suavemente la escena; y diferentes objetos simbólicos, como una réplica en miniatura de un camión de carga, un encendedor, un manojo de llaves y billetes enrollados. Aún más contundentes –y quizás también más persuasivos– son los testimonios concretos que narran y validan los poderes milagrosos atribuidos al santo a través de sucesos concretos, basados en la vida de las y los devotos. Estas narraciones cumplen una función doble: por un lado, refuerzan la fe dentro de la comunidad, y, por otro, actúan como evidencia colectiva de la eficacia de Malverde en distintos ámbitos de la vida cotidiana. A manera de ejemplo, conviene mencionar la siguiente publicación:
Resé a mi patrón jesús malverde por que me dieran empleo y le cambiara su metalilia por una mejor. Y aquí estoy con más trabajo y cumpliendo. Bendicionos a todos y que el patrón los escuche, los bendiga y los cuide siempre. Amén
Es importante destacar que el contexto virtual constituye un espacio particularmente propicio para fortalecer de manera constante la fe en el santo, ya que permite transmitir mensajes a los usuarios de forma inmediata y sostenida, trascendiendo las limitaciones de tiempo y espacio. Esta capacidad de visibilización inmediata potencia la función de los testimonios, asegurando que la devoción se mantenga activa y presente en la vida de los creyentes, mientras que se establece un vínculo continuo con Malverde.
Los testimonios de fe como el anterior cumplen además múltiples funciones dentro de la comunidad. En primer lugar, refuerzan la identidad colectiva: al expresar gratitud y relatar sus experiencias, los creyentes no solo consolidan su propia fe, sino que también contribuyen a la construcción de una memoria compartida entre los miembros del grupo. Asimismo, estos relatos funcionan como una validación pública de la eficacia del santo, mostrando que sus intervenciones impactan positivamente en diversos aspectos de la vida cotidiana, desde la salud hasta la protección de bienes y seres queridos. Paralelamente, los testimonios actúan como modelos de conducta devocional, ofreciendo ejemplos que otros miembros pueden seguir y, con ello, reforzando normas de participación y comunicación dentro de la comunidad. Por último, aunque no siempre se trate de una cercanía emocional intensa, los mensajes evidencian un vínculo de reconocimiento y confianza hacia Malverde, consolidando de manera pública la relación devoto-santo.
Otro motivo relevante por el cual las y los devotos recurren al grupo es la validación recíproca de sus creencias (Hervieu-Léger, 2003, p. 144). Los participantes buscan orientación frente a distintos tipos de dudas, que abarcan desde cuestiones prácticas –como qué hacer con las manzanas ofrecidas en los altares al santo cuando se han echado a perder– hasta decisiones más simbólicas o personales, como elegir el diseño adecuado para un tatuaje de Malverde, localizar capillas dedicadas al santo o determinar si existe algún inconveniente en cancelar la fiesta programada en su honor. Por ejemplo, en una publicación una devota plantea la siguiente inquietud: “Una pregunta tengo poco tiempo conociendo al patrón Jesús Malverde y le puse unas manzanas pero que ago con ellas en el momento que ya no están buenas?”. De inmediato, varios usuarios responden ofreciéndole consejos prácticos, como utilizarlas como abono en caso de contar con un jardín. Más allá de la solución concreta, lo significativo es la forma en que otros devotos refuerzan y legitiman la práctica, confirmando que el gesto de la ofrenda tiene un sentido compartido dentro de la comunidad. Uno de ellos, por ejemplo, le recuerda que lo esencial es sustituir las frutas cuando se deterioren, pues las manzanas podridas habrían absorbido lo negativo: “hay que cambiarlas ellas resiven todo lo malo hay que botarlas y cambiarlas cada vez que ya estén todas marchitas bendiciones arriba el señoron amen”.
La validación de creencias contribuye, además, a que las y los usuarios se constituyan, en términos de Kim (2005, p. 147), en lo que puede describirse como una “comunidad de creencias”, caracterizada por la transmisión y la conservación de un sistema doctrinal y ritual compartido, asegurando, de esta manera, la continuidad y legitimidad de las prácticas y los saberes que sostienen la devoción colectiva.
Otro ejemplo interesante es el de una devota que busca apoyo de los demás, exponiendo el siguiente problema:
Buenos días una pregunta el día 6 de mayo le iba a festejar su cumpleaños de mi patrón pero tengo una situación mi sobrino tuvo un accidente y está hospitalizado esta en terapia intensiva y quisiera preguntarles si puedo cancelar su fiesta o habrá algún problema me podrían recomendar que puedo hacer por favor.
La usuaria manifiesta así su preocupación por no poder cumplir con la celebración programada en honor a Malverde, y busca orientación de la comunidad sobre las posibles consecuencias de posponerla. Como respuesta, otra usuaria/devota responde en un tono de apoyo y cercanía: “No trankilita q el sabe x loq usted está pasando pídale d favor q sane su familiar y luego vendrá su festejo no importa q no sea su día mis oraciones para su sobrino mi plebe”. La respuesta transmite tranquilidad al recordar que Malverde “entiende” las circunstancias y que lo prioritario es pedir por la salud del familiar accidentado, dejando en claro que la fiesta puede realizarse en otra fecha sin que ello represente un problema. Al mismo tiempo, refuerza el lazo comunitario (Campbell, 2013b, 58) al ofrecer sus propias oraciones, mostrando cómo dentro del grupo la validación recíproca de creencias se combina con expresiones de solidaridad y acompañamiento.
De hecho, un aspecto interesante (que pertenece a la categoría “otro”) que también caracteriza las expresiones de esta devoción en línea es, sin duda, la búsqueda de apoyo emocional entre las y los devotos frente a situaciones de adversidad o momentos críticos. En este sentido, el grupo de Facebook funciona como una “comunidad utilitaria”, que actúa como un espacio para la movilización de recursos, la solidaridad entre sus miembros y la coordinación de acciones concretas (Kim, 2005). Como lo ha señalado Pace (2013, pp. 60-61), la posibilidad de pedir (y obtener) “ayuda espiritual cuando quiero, sin moverme de mi casa”, representa uno de los puntos de mayor fuerza de las expresiones religiosas en entornos virtuales. Esta característica ofrece una ventaja significativa frente a la religiosidad en entornos físicos, ya que permite solicitar apoyo espiritual y emocional desde la comodidad del hogar y, además, pedir que otras personas recen o intercedan por alguna intención concreta. Al mismo tiempo, la interacción digital alcanza a un número mucho mayor de personas que las que podrían encontrarse en un espacio religioso tradicional, multiplicando así las oportunidades de conexión, de oración compartida y de validación colectiva de la fe. Esta dinámica se aprecia con claridad en una publicación en la que un usuario solicita ayuda expresando: “Les pido oración para un sobrino que está en la vida y la muerte está por ingresar a cirugia de pulmón”. El mensaje, acompañado de la imagen de un altar dedicado a Malverde –donde se distingue un busto grande del santo con su característico bigote, camisa verde y pañuelo rojo, junto a una figura más pequeña y diversas ofrendas como una vela encendida, una botella de licor y otros objetos–, recibió una notable respuesta de la comunidad, con más de mil reacciones y más de un centenar de comentarios. La mayoría de ellos expresaban la palabra “amén” junto con emoticonos de oración, mientras que algunos reforzaban la súplica evocando a “el patrón de patrones Jesús Malverde”. Este intercambio evidencia cómo, a través de la plataforma, la devoción se traduce en apoyo mutuo y acompañamiento simbólico, mostrando el papel del grupo como un verdadero espacio de unión y solidaridad espiritual.
Más allá de los sucesos específicos, las y los devotos de Malverde que interactúan en este grupo de Facebook se constituyen como una auténtica “comunidad de fe” (Weber, 2002, p. 36), entendida como un colectivo que trasciende la simple reunión de individuos y se cohesiona en torno a una identidad espiritual compartida. Este sentido de pertenencia se expresa de manera tangible en las interacciones cotidianas del grupo. Un ejemplo significativo es el de una devota que, en una de sus publicaciones, se refiere a los demás integrantes como “malverdistas”, término que no solo nombra a los seguidores de Malverde, sino que también refuerza la idea de unidad y de reconocimiento mutuo entre quienes participan en esta experiencia religiosa digital. Lo anterior es continuamente reforzado, entre otras cosas, también a través del uso de un lenguaje común, como se refleja, por ejemplo, en apodos utilizados para referirse al santo, tales como “Malverdito”, “viejón” o “señorón”. Como señalan Berger y Luckmann (2003, p. 197), el lenguaje constituye uno de los elementos principales que contribuyen a la confirmación y a la legitimación continua de las estructuras de plausibilidad de cualquier grupo social, incluso de tipo religioso. Esto sucede, obviamente, también en el caso de la devoción a Malverde en el entorno digital, donde el uso compartido de un lenguaje propio facilita la consolidación y legitimación de la comunidad, reforzando la identidad colectiva y los vínculos entre sus miembros. Otro ejemplo que confirma cómo los devotos de Malverde en el grupo privado de Facebook, a través de sus “comunic-acciones” (Pace, 2013, pp. 49), tienden a construir y reforzar una auténtica identidad grupal es el de un administrador que escribe lo siguiente:
️️️⚠️️⚠️️⚠️️⚠️️⚠️️⚠️Ultimátum..️⚠️️⚠️️⚠️️⚠️️⚠️️⚠️
Se les vuelve a decir de la mejor manera Cosas de san Judas Tadeo o santa muerte serán bloqueados del grupo definitivamente Ya se les dijo, se les advirtió y siguen publicando oraciones o induciendo años miembros de Jesús malverde a qué no le recen a el si no a esos santos..
El miércoles se pensaba abrir el grupo pero permanecerá cerrado para evitar este tipo de publicaciones Luego publican disque estafadores de las artes místicas o brujos que lo único que hacen es estafarlos
Así que amablemente se les comunica el día 3 se estarán publicando solo alas personas que publiquen de Jesús malverde su fiesta, sus peticiones, sus milagros o los favores que ya recibieron…
Saludos 🤝 Malverdistas y arriba el viejón Jesús malverde 💚💚💚💚💚💚💚
Este ejemplo refleja cómo, en el grupo, la identidad colectiva se afirma también de manera relacional (Barth, 1976), es decir, en referencia y en oposición a un “otro” que funciona como frontera simbólica. Entre esos “otros”, aparecen, por un lado, devociones igualmente marginadas como la Santa Muerte que, al igual que Malverde, se encuentran fuera de la legitimidad de las instituciones religiosas oficiales; y, por otro lado, una figura muy distinta: san Judas Tadeo. Este último constituye un caso particular porque es un santo sumamente querido en el catolicismo popular mexicano y, al mismo tiempo, una devoción reconocida y validada por la Iglesia. La exclusión explícita de publicaciones en su honor dentro del grupo malverdista evidencia, entonces, un esfuerzo por diferenciarse tanto de cultos estigmatizados como la Santa Muerte, como de devociones populares católicas institucionalizadas. De este modo, la intervención del administrador no solo regula las interacciones digitales, sino que establece un criterio claro de pertenencia: ser “malverdista” significa centrar las oraciones, los testimonios y las narrativas en torno al “viejón Jesús Malverde”, marcando límites hacia arriba (frente a lo reconocido e institucional) y hacia abajo (frente a lo igualmente marginado). Estos comunicados funcionan, en consecuencia, como mecanismos de control simbólico y disciplinamiento comunitario, que consolidan una identidad devocional específica y diferenciada en el marco del pluralismo religioso mexicano. En esa misma lógica, el administrador presenta al “otro” como enemigo o amenaza para la integridad del grupo, al sostener que los devotos de otros santos intentan convencer a los malverdistas de abandonar su fe para dirigir las plegarias a otras figuras. Este recurso refuerza aún más el sentido de pertenencia y confirma que la construcción de la identidad constituye un “lugar en el que se ponen en juego luchas” (Cuche, 1999, p. 113), es decir, tensiones y conflictos simbólicos frente a enemigos reales o imaginados.
Por último, las y los devotos utilizan el grupo para compartir con orgullo imágenes de sus tatuajes, las cuales constituyen expresiones visibles de su devoción hacia el santo. Como lo ha destacado Nesti (1993, pp. 97-114; 2010, pp. 196-197), la dimensión de la corporalidad resulta ser cada vez más central en la religiosidad contemporánea, en el sentido de que asistimos a una suerte de “sacralización de los tiempos y ritos vinculados a la corporeidad” (Nesti, 1993, p. 35). En este caso, los tatuajes permiten manifestar públicamente el compromiso personal, agradecer los favores recibidos y llevar consigo, de manera simbólica, la protección (Yllescas, 2018, p. 131) de Malverde. Así, el cuerpo se convierte en un soporte tangible de la fe, mientras que la publicación de estas imágenes refuerza, nuevamente, tanto la identidad individual como el sentido de pertenencia a la comunidad devocional. Al mismo tiempo, la exhibición de los tatuajes en el entorno virtual comunica a los demás el papel central que la identidad vinculada a Malverde ocupa en la vida del devoto, materializándola en su propio cuerpo. De esta manera, también contribuye a reforzar el sentido de pertenencia a una comunidad afectiva (Kim, 2005, p. 147), es decir, un espacio que fortalece la identidad emocional compartida y la sensación de pertenencia entre los miembros del grupo.
En ocasiones, el tatuaje surge también como cumplimiento de una manda en agradecimiento al santo, como en el caso de un devoto que comparte una imagen acompañada del mensaje:
CUMPLIENDOLE A MI PATRON Y SEÑOR MALVERDE LO PROMETIDO, ASI COMO EL A MI NUNCA ME A FALLADO. GRACIAS POR LOS FAVORES RECIVIDOS VIEJON. SALUDOS A TODOS LOS MIEMBROS DEL GRUPO DESDE AGUASCALIENTES.
La publicación consiste en un collage que muestra tanto el proceso como el resultado del tatuaje dedicado a Malverde: en una de las fotos, se observa a una persona recostada mientras un tatuador trabaja en su cuello, y en las otras dos aparecen primeros planos del diseño ya terminado. En otra fotografía de presunción de tatuajes, se hace especialmente evidente la dimensión sincrética que caracteriza esta devoción (De la Torre, 2012). En la imagen, el devoto escribe: “8 años de llevarte con migo a todos lados mi santito del colgado, siempre estarás a mi lado”. Debajo del texto, se aprecia una foto del usuario que exhibe en el pecho dos imágenes tatuadas: una de Malverde y otra de la Virgen de Guadalupe, lo que refleja la diversidad y complejidad de sus creencias, así como la integración de símbolos aparentemente distintos en una misma práctica corporal y espiritual. A la luz del concepto de “ambivalencia” propuesto por Calabrò, se aprecia, por lo tanto, cómo el cuerpo se convierte en un espacio privilegiado donde coexisten y se negocian identidades religiosas múltiples.
Finalmente, el último aspecto que he buscado examinar en las publicaciones recopiladas es la supuesta relación entre la devoción a Malverde y el narcotráfico, un vínculo que ha sido señalado tanto por algunos estudiosos como, de manera recurrente, por los medios de comunicación masivos. En la mayoría de los casos, estos últimos etiquetan a Malverde como el “santo de los narcos” o presentan su devoción como propia de los narcos, sin respaldar estas afirmaciones con fuentes confiables. No obstante, el análisis de las 524 imágenes recopiladas revela que esta asociación prácticamente no se refleja en las expresiones de las y los devotos.
Solo en dos publicaciones, se observa de manera indirecta un elemento que podría vincularse con la violencia –la presencia de una pistola–, aunque, evidentemente, su inclusión no implica necesariamente ninguna relación con actividades ilícitas o el narcotráfico. En una de las dos imágenes, se muestra la mano de una persona sosteniendo lo que parece ser una pistola. Sobre la mano y el arma, se ha superpuesto un emoji de manos en posición de oración, que conecta el acto de sostener el arma con un gesto de devoción y gratitud. La publicación expresa agradecimiento a Jesús Malverde, y los comentarios debajo de ella reflejan un sentimiento compartido de fe y veneración, con expresiones como “amén” y “que viva Jesus malverde”.
En la otra imagen, en cambio, aparece una figura de cuerpo completo del patrón, vestido con una camisa blanca, pantalones oscuros y un cinturón tachonado, sosteniendo lo que parece ser un arma en una de sus manos. La estatua está sobre una base dorada, y el fondo parece ser un espacio interior decorado. A la derecha, se muestra un busto de Malverde, notablemente más elaborado, que viste una chaqueta de lentejuelas brillantes sobre una camisa oscura. El busto se asienta sobre una base cubierta con billetes y monedas, y de su vestimenta asoma un pequeño papel enrollado.
Además de estos dos ejemplos en los cuales se hace referencia de alguna manera a la violencia a través de la presencia de las pistolas, en todas las demás expresiones devocionales analizadas, no se observa ninguna alusión, ni explícita ni implícita, que sugiera que esta devoción sea particularmente preferida por personas vinculadas al narcotráfico. Cabe recordar que la supuesta relación con la delincuencia organizada tampoco ha sido demostrada de manera concluyente en los espacios físicos. De hecho, investigaciones recientes señalan que, en Culiacán,
el trabajo de campo realizado […] confirma que gran parte de las y los devotos de Malverde no están involucrados en asuntos del narcotráfico y que, casi en su totalidad, profesan la religión católica y son creyentes de la Virgen de Guadalupe (Valenzuela Arce y Valenzuela Arámburo, 2023, p. 59).
Un factor que, desde mi punto de vista, ha contribuido a la persistencia de esta percepción es la biografía histórica de Malverde: al haber sido un bandido en vida, algunos medios y estudiosos lo han presentado como el santo ideal al que se le podrían pedir favores ilegales. Sin embargo, la comparación con otros contextos muestra que esta idea no se sostiene. Por ejemplo, en Italia, miembros de la mafia suelen ser devotos de santos y santas católicos “oficiales” (Nesti, 2021), lo que evidencia que la religiosidad no funciona como un reflejo automático de la conducta ética o moral de los creyentes. El ejemplo italiano nos permite confirmar que la religión, en realidad, se utiliza como un recurso simbólico que las personas adaptan a sus propias vidas[5]: no es necesario que alguien que ha cometido actos ilícitos se haga devoto de un santo que, supuestamente, también fue “malo”. Cada individuo puede apropiarse de los elementos religiosos adaptándolos a sus valores, prácticas, experiencias y trayectoria personal, construyendo significados que responden a sus necesidades y contextos específicos.
Lo anterior plantea preguntas importantes: ¿por qué se ha difundido tan ampliamente la idea de que Malverde está vinculado con la delincuencia?; ¿por qué la figura del Robin Hood europeo se representa como un héroe positivo, mientras que la versión mexicana se concibe como un bandido bondadoso pero ambiguo (tendiente a ser malo)?; ¿podrían factores raciales, culturales y sociales, como su origen mexicano y piel morena, influir en la construcción mediática y social de su imagen?
- Cabe recordar que estas categorías representan tipos ideales (Weber, 2002), es decir, modelos teóricos que he separado y delimitado con fines analíticos, aunque en la realidad sus elementos se entrelazan de manera continua. El objetivo de estos modelos es, por lo tanto, el de facilitar el análisis al investigador.↵
- Soy consciente de que la cantidad de ejemplos seleccionados es limitada en relación con el total de expresiones analizadas, una decisión motivada por restricciones de espacio y extensión del texto. No obstante, resulta importante subrayar que los ejemplos presentados han sido cuidadosamente elegidos por su capacidad de ilustrar de manera representativa las categorías identificadas en el análisis. En cada categoría se han agrupado expresiones que, a pesar de sus diferencias contextuales, comparten “los aspectos estructurales que los constituyen y que se encuentran en otros casos o eventos de la misma especie o clase” (Gobo, 2004, p. 124). Para quienes deseen acceder a la totalidad del material recolectado y profundizar en los datos, estoy a disposición, y pueden contactarme a través de mi correo electrónico: francescogervasi@uadec.edu.mx. ↵
- En el sentido de que en el sincretismo pueden coexistir elementos entre sí contradictorios. De hecho, el sincretismo es, por definición, la fusión de tradiciones, creencias, o prácticas diferentes. Las “instancias A y B” de Calabrò (1997) se ven claramente reflejadas en los componentes que se mezclan en un proceso sincrético (por ejemplo, creencias africanas y católicas, o rituales indígenas y elementos cristianos). En muchos casos de sincretismo, especialmente en el religioso, los elementos fusionados no son inherentemente compatibles o lógicamente coherentes desde una perspectiva puramente doctrinal. Por ejemplo, la veneración de un santo católico que también es interpretado como una deidad ancestral con atributos muy diferentes implica una tensión. Las dos “instancias” (la doctrina católica y la creencia ancestral) son, en cierto sentido, irreducibles la una a la otra en su forma pura, pero coexisten en la práctica sincrética. Además, con respecto a la dimensión de la irreductibilidad, vale la pena destacar que, en una forma sincrética, los elementos originales no desaparecen por completo ni son “superados” por una síntesis que los disuelve. Más bien, persisten, a menudo en una tensión dinámica. La instancia A (ej. la deidad africana) no es eliminada por la instancia B (ej. el santo católico), sino que se reinterpretan y coexisten, mutuamente influyéndose y garantizando la continuidad de una forma de religiosidad o cultura. En este sentido, yo creo que el sincretismo no es, entonces, una disolución completa de las diferencias en una nueva identidad homogénea. En lugar de una síntesis que elimina la contradicción, hay una integración que mantiene las tensiones o las polaridades, lo que Calabrò llama “un campo de tensión”. El actor social (o la comunidad cultural) opera dentro de esta tensión, manejando y negociando constantemente estas fuerzas opuestas pero interdependientes.↵
- Coherentemente con la idea de ver el mundo social con los ojos de los sujetos estudiados (Corbetta, 2007, p. 45), como he mencionado anteriormente, los ejemplos son presentados a través de las palabras usadas por los actores sociales analizados. ↵
- Por ejemplo, Weber (2002) destacaba de manera contundente cómo la religión puede funcionar como una estrategia para dar sentido tanto a la pobreza como a la riqueza: el pobre piensa que en esta vida sufre porque, después, obtendrá la felicidad eterna en el paraíso, mientras que la persona rica percibe su fortuna como un signo de mérito o de elección divina, como ocurre, por ejemplo, en el caso de los calvinistas. Este ejemplo ilustra que la religión no está limitada a un tipo específico de existencia ni de sujeto: más bien, funciona como un marco simbólico flexible, capaz de integrarse en diferentes trayectorias biográficas y de ofrecer significados relevantes para cada individuo según su situación particular.↵











