En los últimos años dentro de nuestra región han comenzado a emerger diversos discursos contrahegemónicos y críticos a la colonialidad del saber, movilizados por mujeres y hombres feministas que han expuesto sus experiencias y su palabra desde diversas plataformas y espacios (incluyendo el académico), expresando su resistencia a ser hablados/as y teorizados por otros.
Ciriza, 2015
3.1. Producción de saberes desde el sur
El campo de conocimiento es de una gran variedad de producciones teóricas e investigaciones en América Latina referidas a las temáticas de género, los movimientos sociales y la participación. Muchas de estas elaboraciones e investigaciones se inscriben en lo que se llama “producción de saberes desde el sur”, en las que se resalta la crítica al eurocentrismo impregnado en las ciencias sociales y la necesidad de producir conocimientos situados y construidos en el sur. Son también llamadas “epistemologías del sujeto”, “de la conciencia histórica” o “del presente potencial” (Hugo Zemelman), “epistemologías del sur” (Boaventura de Sousa Santos) o “filosofías de la liberación” (Enrique Dussel). Desde esta perspectiva se asume la investigación y la producción de conocimientos como procesos éticos y políticos, comprometidos, y la propia investigación es repensada y realizada de otra forma, con las personas y no sobre las personas, un desafío abierto a la investigación extractiva (Santos, 2018). En este proceso, en los últimos años irrumpió una mirada teórica que está influenciada por el pensamiento crítico decolonial y el reconocimiento de feminismos del Abya Yala. Se trata de “un movimiento en pleno crecimiento y maduración que se proclama revisionista de la teoría y la propuesta política del feminismo dado lo que considera su sesgo occidental, blanco y burgués” (Espinosa, 2013: 7).
Entre otras investigaciones se encuentran las siguientes: Feminismos desde Abya Yala (Gallardo, F., México: Editorial Corte y Confección, 2014); Tejiendo de otro modo: Feminismo, epistemología y apuestas descoloniales en Abya Yala (editoras: Yuderkys Espinosa Miñoso, Diana Gómez Correal, Karina Ochoa Muñoz. Popayán: Editorial Universidad del Cauca, 2014); Movimientos de mujeres y lucha feminista en América Latina y el Caribe (Magdalena Valdivieso… [et al.]. 1.º ed. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO, 2016); Feminismos, pensamiento crítico y propuestas alternativas en América Latina (Alba Carosio [et al.]; coordinación general de Montserrat Sagot. 1.º ed. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO, 2017). Todas estas producciones ponen el acento en los feminismos producidos en contextos latinoamericanos.
Como sostiene Vargas, los feminismos latinoamericanos son heterogéneos según sus espacios de actuación, sus identidades y también según las diferentes estrategias frente al Estado (Vargas, 2008: 142). Uno de los primeros estudios que se divulgó sobre este asunto es el compendio publicado por la colombiana Magdalena León (1994) sobre la participación política de las mujeres en la región: “Mujeres y participación política: avances y desafíos en América Latina”. En este estudio se explica que el movimiento de mujeres significa un proceso de recalificación de la democracia que no se detiene en el ejercicio pleno de la ciudadanía, sino que está presente en las prácticas de la vida cotidiana (León, 1994). Más recientemente, la investigación “Feminismo popular y luchas anti sistémicas” (Silva, Carmen S. M., 2016, Recife, Brasil) reflexiona sobre los procesos de organización y acción colectiva de las mujeres de clases populares y su identificación con el feminismo.
Por otra parte, existe una importante producción vinculada a la educación popular con los feminismos populares y una pedagogía feminista situada en contexto latinoamericano, en los que se rescatan los procesos activos de las mujeres organizadas en movimientos sociales. Sostiene Claudia Korol (2016): “Frente a la feminización de la pobreza, somos protagonistas de la feminización de las resistencias populares”. Claudia Korol, en Feminismos populares. Pedagogías y políticas (2016) y Diálogo de saberes y pedagogía feminista (2018), desde un enfoque de una pedagogía emancipadora, aborda distintos saberes basados en el rescate de los saberes y las experiencias de las mujeres, en clave de diálogo y como parte de la praxis de la educación popular. Paola Suárez, en Diálogos, reflexiones y desafíos en Colombia. Hacia un feminismo popular (2017), parte de la reflexión y el análisis del despliegue de un feminismo popular en Colombia, resaltando las acciones del trabajo de las mujeres indígenas, afro, campesinas, rurales y urbanas en el país. Por su parte, Gloria Muñoz, en Flores en el Desierto (2018), se centra en exponer las necesidades, reivindicaciones y protestas de los pueblos indígenas y campesinos en México, y fundamentalmente las luchas de las mujeres que forman parte del zapatismo. Djacira Araújo, en Pedagogía del movimiento sin tierra y relaciones de género: incidencias, contradicciones y perspectivas en movimiento (2019), aborda el desarrollo de la pedagogía del MST y las cuestiones de género, especialmente en la forma como se articulan frente a las cuestiones de dominación con la temática de opresión de género y raza/etnia.
En la investigación Procesos de formación campesinos y disputa territorial para construir soberanía alimentaria. Análisis de experiencias impulsadas por organizaciones de la Vía Campesina en Brasil y País Vasco (2018), Beatriz Casado Baide profundiza sobre la experiencia educativa del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (MST) de Brasil. Otra de las investigaciones recientes es Entre la lucha individual y el encuentro colectivo: Las transformaciones de las relaciones e identidades de género en el Movimiento Sin Tierra en Brasil (Roxana del Milagro Baspineiro Loayza, 2018, Quito).
Por su parte, existen muchas producciones sobre agroecología que se orientaron a definir sus principios teóricos y sus prácticas para construir un referencial común. La agroecología, como un enfoque científico que centra su análisis en el funcionamiento y diseño de los agroecosistemas con criterios ecológicos y en la búsqueda de alternativas sustentables para la agricultura, torna su mirada hacia los saberes campesinos (Rosset, 2016; Martínez Torres, 2016; Altieri, 1999, 2002, 2003; Gliessman, 1990). En los últimos años, se profundizaron investigaciones diversas en América Latina sobre experiencias de agroecologías y mujeres. En Agroecología en Femenino. Reflexiones a partir de nuestras experiencias (Zuluaga Sánchez, Catacora-Vargas y Siliprandi [coords.], 2018, SOCLA/CLACSO), se rescatan experiencias de Uruguay, Colombia, Nicaragua, México y Bolivia como ejemplos que muestran desde el terreno los potenciales de la agroecología para la organización de las mujeres, pero también las dificultades que ellas afrontan. En Género, agroecología y soberanía alimentaria. Perspectivas ecofeministas (2014), Emma Siliprandi y Gloria Patricia Zuluaga buscan contribuir a la reflexión y al debate sobre las temáticas de género, agroecología y soberanía alimentaria.
Los movimientos de trabajadores desocupados forman parte de una de las experiencias más relevantes que se desarrollaron en las últimas décadas en Argentina. Existe una importante producción teórica sobre su devenir. Se han realizado análisis interesantes sobre el papel de los movimientos de trabajadores desocupados relacionados a sus demandas, a las metodologías de la protesta social, y al rol de la acción colectiva como eje de visibilidad pública y las diferentes demandas al Estado (Schuster y Pereyra, 2001; Schuster y Scribano, 2001; Schuster et al., 2006; Giarraca y Bidaseca, 2001; Barbetta y Lapegna, 2001; Svampa, 2003; Sopransi, 2004; Svampa y Pereyra, 2003; Delamata, 2004; Schuster, 2005; Wahren, 2009; Longa, 2016; Gradin, 2018). Específicamente sobre el rol de las mujeres en los movimientos sociales, se encuentran las siguientes producciones: Género y participación política: Los desafíos de la organización de las mujeres dentro de los movimientos piqueteros en Argentina (Partenio, 2008); El pueblo feminista. Movimientos sociales y lucha de las mujeres en torno a la ciudadanía (Di Marco, 2011); El protagonismo de las mujeres en los movimientos sociales. Innovaciones y desafíos (Longo, 2013); La producción de géneros. Experiencias de mujeres trabajadoras en la gestión de fábricas recuperadas (Partenio, 2014).
El estudio de los movimientos sociales es vasto, y en los últimos años se ha generado una multiplicación de investigaciones en torno al tema. A través de esos estudios, se ha analizado la contraposición de lo antiguo y lo nuevo en términos de acción política y se han desarrollado numerosas perspectivas teóricas y categorías de análisis que provienen de diferentes campos disciplinares (sociología, antropología, ciencias políticas, historia, filosofía, psicología).
- Abya Yala se refiere al “nombre kuna que, en especial en América del Sur, es utilizado por los y las dirigentes y comunicadores indígenas para definir al sur y norte del continente, siendo América un nombre colonial con el que no quieren identificar su territorio común” (Gargallo Celentani, 2014, p. 23).↵








