Introducción
En este capítulo se analizan los resultados estadísticos del modelo de regresión logística multivariado aplicado en las bases de datos de los estudios nacionales de los años 2005 y 2011, con el objetivo de estimar el impacto de las variables seleccionadas en tanto determinantes o no del consumo en el último mes de bebidas alcohólicas y dentro de este grupo, del consumo excesivo o binge y del consumo de marihuana en el último año, focalizando en las diferencias de género que puedan observarse, según los grados en los cuales los y las estudiantes se encuentran, que según se ha planteado, es un modo de considerar los grupos etarios de 14 años y menos, 15 y 16 años y 17 y más años.
Cabe recordar que el modelo de regresión logística multivariado elaborado, ha definido un valor de la variable que expresa el indicador (de riesgo o de protección) que interesa resaltar,[1] y por lo general se han definido categorías dicotómicas o a lo sumo de tres categorías. De este modo, el análisis observa el aspecto de la vida de los y las estudiantes, por ejemplo, sus expectativas a futuro, pero el indicador pone atención en un valor de esa variable, por ejemplo, tener bajas o malas expectativas en relación a quienes tienen buenas y muy buenas expectativas.
Para analizar los posibles cambios en el periodo 2005 a 2011, se presentan los resultados comparables del modelo para cada año, 2005 y 2011, según las dimensiones de análisis en las que fueron reorganizadas las variables disponibles: personal, escolar, actitud y percepción sobre el consumo de sustancias y atención parental en relación al consumo de alcohol y de marihuana; grupo de pares y accesibilidad a marihuana, sólo para analizar el consumo de marihuana. Se analiza para el año 2011 -por no estar disponibles en el 2005- la dimensión consumo de sustancias psicoactivas en el entorno, como factor de riesgo y protección, tanto para el consumo de mes de bebidas alcohólicas, consumo binge y consumo del último año de marihuana.
El análisis se ordena y se describe en dos apartados. En el primero, se presentan los resultados del modelo de regresión logística multivariado, en 2005 y 2011, considerando como variable dependiente a la prevalencia de mes del consumo de bebidas alcohólicas y a la prevalencia del consumo binge. Y en el segundo apartado se presentan los resultados respecto del consumo de marihuana, siendo la variable dependiente la prevalencia de consumo del último año.
5.1 Análisis de los determinantes del consumo de bebidas alcohólicas y del consumo excesivo o binge, según género
Con el objetivo de sintetizar lo que implicó el periodo 2005-2011 respecto del consumo de bebidas alcohólicas y del consumo binge, dado a que son las variables dependientes sobre las cuales operan o no los determinantes incorporados al modelo de regresión logística multivariado, y según el análisis realizado en el capítulo anterior, es posible resaltar en relación al consumo de bebidas alcohólicas, que mientras los varones mantuvieron la prevalencia alrededor del 50%, las mujeres la incrementaron significativamente del 43,1% al 47,3% y este incremento fue significativo en el grupo de menor edad, las que cursan el octavo grado y la brecha de género se redujo a la mitad, del 15,1% al 7,6%. El incremento del consumo está asociado a la edad de los y las estudiantes y fue relativamente mayor en quienes asisten a colegios de gestión privada.
En relación al consumo binge, el aumento fue constante y significativo en ambos géneros, en todos los cursos y en colegios de gestión estatal y privado, pero las estudiantes mujeres lo hicieron en mayor proporción (32,1%) que los varones (21,5%), y, por lo tanto, la brecha de género se redujo en 10 puntos de porcentaje, pero siempre se mantuvo la preponderancia masculina en el consumo. Al igual que con bebidas alcohólicas, el crecimiento está asociado a la edad, pero tiende a igualarse a partir de los 15 años o del 10° grado. Considerando el consumo binge en sus modalidades, ocasional y frecuente, es el segundo el que crece en ambos géneros, pero las mujeres lo hacen en mayor proporción que los varones (43,2% versus 39,2%); y en relación al binge ocasional, fue de retroceso para los estudiantes varones (-4,8%) y de ascenso en las mujeres (19,8%), invirtiendo el sentido de la brecha de género en este tipo específico de consumo binge. Entonces, en un contexto de diferencias de la intensidad del crecimiento y de tasas de consumo de bebidas alcohólicas según género, el patrón de uso excesivo o nocivo se fue instalando tanto en estudiantes varones como en mujeres y de todos los grados y tipos de colegios.
5.1.1 Género, edad y tipo de colegio
Las dos tablas siguientes muestran el impacto del género, la edad y el tipo de colegio como variables independientes sobre el consumo de alcohol y del consumo binge, considerando el total de la muestra. Los resultados de este primer análisis del modelo de regresión logística multivariado, muestran que, tanto en el año 2005 como en el 2011, ser varones o mujeres no implica una probabilidad mayor de tomar bebidas alcohólicas en el último mes (OR=1.05[2] y OR=1.08, respectivamente). Del mismo modo, en ambos años estudiados, el tipo de gestión educativa tampoco imprime diferencias significativas en las prevalencias de consumo (tabla 5.1). Pero el estar en el 10° y en el 12°, es decir, la edad, implica un incremento estadísticamente significativo de consumir tanto en el 2005 (OR=4.09*y OR=7.27*), como en el 2011 (OR=3.09* y OR=5.37*) respectivamente, en relación a los y las estudiantes que están en 8° grado.
Tabla 5.1: Variables seleccionadas. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de mes de bebidas alcohólicas

Fuente: Elaboración propia. Base Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011
En el consumo binge, en cambio (tabla 5.2), ser mujeres implica una menor chance en ambos años (OR=0.83** y OR= OR=0,87** respectivamente) respecto de los varones como también asistir a los colegios de gestión privada (OR=0,75* en 2005 y OR=0,82** en 2011) en relación a los establecimientos de gestión pública. En el año 2011 estar en el grado 10° y 12° incrementa la chance de consumo (OR=1.37* y OR=1.27**), en comparación con el 8°, mientras que en el año 2005 ocurre solo cuando se está en el año 10° (OR=1.25**).
Tabla 5.2: Variables seleccionadas. Modelo de regresión logística multivariado. Consumo binge

Fuente: Elaboración propia. Base Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011
5.1.2 Dimensión personal
Cuatro factores o variables se analizan en esta dimensión, cuyas categorías ingresadas al modelo expresan posiciones dicotómicas o a lo sumo tres posiciones, que serán analizadas a continuación. Las variables son: si trabaja además de estudiar, la disponibilidad de dinero, las expectativas de realizar un proyecto personal a futuro y las expectativas de terminar el colegio. En las tablas 5.3 y 5.4, se encuentran los resultados en relación al consumo de bebidas alcohólicas en el último mes y al consumo binge, según género, en 2005 y 2011.
Trabajar además de estudiar es una condición de riesgo en relación a quienes no trabajan, que en el año 2005 impacta en el incremento del consumo de bebidas alcohólicas en los estudiantes varones del 8° y 10° grado (OR=1.73*y OR=1.48**), pero no interviene en 2011. En las estudiantes mujeres del 8° grado, tanto en el año 2005 como en el 2011, el trabajar además de estudiar incrementa la prevalencia de consumo de bebidas alcohólicas (OR=1.59** y OR=1.78**) respectivamente, en relación a aquellas que no trabajan. En el consumo binge, tanto en el año 2005 como en el 2011, sólo impacta incrementando la prevalencia en los varones del 10° (OR=1.38** y OR=1.37**) respectivamente.
Trabajar además de estudiar es una condición que en 2011 interviene en el incremento de la prevalencia de consumo de bebidas alcohólicas en las mujeres de menor edad (8°) y de consumo excesivo en los varones de 15 y 16 años (10°).
Disponer de dinero en niveles medios y altos, en relación a quienes no disponen de dinero o lo hacen en cantidades mínimas (nivel bajo), incrementa claramente la chance de consumo de bebidas alcohólicas, en todas las edades o grados y en ambos géneros en el 2005 y 2011 (tabla 5.3). Un impacto más selectivo en cuanto a la edad y al género, tiene esta condición respecto del consumo binge, ya que en el año 2005 imprime mayor chance de consumo en las mujeres comprendidas entre los 14 y 16 años (en el 8°, OR=1.60** y en el 10°, OR=1.74**) y en varones de 15 y 16 años, (10°, OR=1.71**). Hacia el 2011, esta variable impacta en los varones de menor edad, de 14 años y menos (8°, OR=1.93*) y en las mismas edades en las mujeres que en el 2005, es decir, las comprendidas entre los 14 y 16 años (en el 8° OR=1.62** y en el 10°, OR=1.30**).
Disponer de mayor cantidad de dinero al mes para gastos personales es un factor de riesgo para el consumo de bebidas alcohólicas en ambos géneros y en todos los grados, mientras que en el consumo binge queda restringido a los grados inferiores.
Tener regulares o malas perspectivas de poder realizar un proyecto personal en el futuro en relación a aquellos/as estudiantes cuyas perspectivas son muy buenas o buenas, no tiene impacto respecto del consumo de bebidas alcohólicas, ni en 2005 ni en 2011. Hacia el 2011, solamente interviene como riesgo para el consumo binge en los varones de 15 años y más, (en el 10° OR=1.29** y en el 12°, OR=1.34**).
La falta de condiciones para hacer un proyecto personal que se manifiesta en tener regulares o malas perspectivas para el futuro, no es un factor de riesgo para el consumo de bebidas alcohólicas, pero sí lo es en relación al consumo excesivo de bebidas alcohólicas en el año 2011 y en los varones a partir de los 15 años.
Las regulares y malas expectativas en terminar el colegio en relación a tener buenas y muy buenas expectativas, es un factor de riesgo que interviene segmentando su impacto según género y edad, y de un modo diferente en los años 2005 y 2011. Hacia el año 2005 incrementa la chance de tomar bebidas alcohólicas en las mujeres de menor edad, (del 8°, OR=1.29**) y en los varones de 17 años y más (del 12°, OR=1.52**), mientras que en el 2011 en varones de 15 y 16 años (10°, OR=3.27**) y ya no impacta en las mujeres. En el consumo binge, tener regulares o malas expectativas de terminar el secundario es un factor que incrementa significativamente la prevalencia en los y las estudiantes de 14 años y menos: en 2005 solo lo hace en los varones (8°, OR=1.35**) y en 2011 en ambos géneros, OR=1.31** y OR=5.46**, para varones y mujeres respectivamente según se observa en la tabla 5.4.
Las regulares o malas expectativas de terminar el colegio es un factor que interviene en el consumo de alcohol sobre todo en varones y hacia el 2011 impacta en el consumo excesivo en los y las estudiantes más jóvenes.
Tabla 5.3: Variables de la Dimensión personal. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de mes de bebidas alcohólicas. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011.
Tabla 5.4: Variables de la Dimensión personal. Modelo de regresión logística multivariado. Consumo binge. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011
5.1.3 Dimensión escolar
En esta dimensión se analizan cinco variables o factores: el tipo de colegio, si repitió cursos, si tuvo problemas de comportamiento en el colegio, la evaluación sobre el nivel de exigencia académica del colegio y ausentismo. Los resultados del modelo de regresión logística multivariado se encuentran en las tablas 5.5 para bebidas alcohólicas y 5.6 para consumo binge.
Tipo de colegio: ir a un colegio de gestión privada en relación a ir a un colegio de gestión estatal, es un factor que disminuye significativamente la chance de tomar bebidas alcohólicas solamente en mujeres de 14 años y menos, del 8°, en el 2005 y 2011 (OR=0.71**y OR=0.73**) respectivamente, pero en 2011 también lo incrementa en las mujeres de 17 años y más (del 12°, OR=1.34**). En relación al consumo binge, solamente tiene impacto en el año 2005, reduciendo la probabilidad de consumo en las mujeres de 14 a 16 años, (en el 8°, OR=0.63** y en el 10°, OR=0.72**) y en varones de 17 años y más (12°, OR=0.72**).
La asistencia a colegios de gestión privada disminuye la prevalencia de consumo de alcohol en las mujeres de menor edad tanto en el 2005 como en el 2011, pero la incrementa en el 2011 cuando tienen 17 años y más. En el consumo binge hacia el 2011 no tiene impacto alguno.
Repitencia: el haber repetido cursos una o varias veces incrementa significativamente la chance del consumo de alcohol y de binge en relación a quienes no lo hicieron. En el año 2005 respecto al consumo de bebidas alcohólicas, se observa en los y las estudiantes del 8° (OR=2.06*, y OR=2.77*) y del 10° (OR=1.62*y OR=1.47*), según se desprende de la tabla 5.5. Hacia 2011, incrementa la chance de tomar alcohol en varones de 14 años y menos (8°, OR=1.88*) y en las mujeres de todos los grupos etarios (del 8°, OR=1.94*, del 10°, OR=1.19** y del 12°, OR=1.23**). En relación al consumo binge estimado en el año 2005, el haber repetido cursos incrementa el consumo en ambos géneros de 14 años y menos (8°, OR=1.85* y OR=1.49** para varones y mujeres) y en las mujeres de 15 y 16 años (10°, OR=1.57**). En el año 2011 esta variable sigue impactando en los mismos grupos según género y edad que seis años antes, varones y mujeres de 14 años y menos (del 8°, OR=1.84* y OR=1.36**) y en las mujeres de 15 y 16 años (del 10° OR=1.63*).
Los y las estudiantes que han repetido cursos alguna vez son un grupo claramente de riesgo tanto para el consumo de bebidas alcohólicas como para el consumo excesivo o binge, sobre todo en los cursos 8° y en las mujeres del 10°.
Problemas de comportamiento en el colegio: el haber tenido una vez o varias veces problemas de indisciplina en el espacio escolar es un factor asociado a mayor consumo de bebidas alcohólicas (tabla 5.5) tanto en el año 2005 como en 2011. En relación al consumo binge (tabla 5.6) el impacto es similar para ambos géneros y en todos los cursos, a excepción de los varones del 8°.
Los y las estudiantes con problemas (presentes o pasados) de comportamiento en el colegio son un grupo que tiene mayor chance de tomar bebidas alcohólicas y de hacerlo de modo excesivo, que los que no han manifestado dicha conducta.
Evaluación de baja exigencia académica del colegio: en relación a quienes lo evalúan como mucho o bastante exigente, es una condición que solo impacta incrementando la prevalencia de consumo de alcohol en el año 2005 en las estudiantes mujeres del 8° (OR=1.33**). Respecto del consumo binge en el 2005 este aspecto no tiene influencia y en el 2011 solamente en mujeres, del 12° (OR=1.22**).
La evaluación de la baja exigencia académica marca diferencias claras según género, impactando solamente en las mujeres, en tomar bebidas alcohólicas en el 2005 y en consumo binge en el 2011.
El no haber faltado con frecuencia al colegio cualquiera sea el motivo, se presenta como “factor de protección” en tanto disminuye la chance de consumo de bebidas alcohólicas y de consumo binge. Especificando este impacto en el consumo de bebidas alcohólicas, se observa en el año 2005 que disminuye la probabilidad de consumo en los estudiantes varones 14 a 16 años (del 8°, OR=0.79** y del 10°, OR=0.71*) y en las mujeres de mayor edad (del 12°, OR=0.74**). Hacia 2011, se expande el impacto y disminuye significativamente la prevalencia de consumo en mujeres de todas las edades (8°, OR=0.74**; 10°, OR=0.83** y 12°, OR=0.83**) y en varones de 15 años y más (del 10°, OR=0.82** y del 12°, OR=0.69*). El no haber faltado al colegio y en relación al consumo binge, en 2005 sólo disminuye la chance en mujeres de menor y mayor edad (del 8°, OR=0.70** y del 12°, OR=0.71*) y no impacta en los estudiantes varones. En 2011, disminuye la chance en mujeres de 14 años y menos (8°, OR=0.74**) y en varones de 15 y 16 años (10°, OR=0.80**).
El no haber faltado con frecuencia al colegio cualquiera sea el motivo, implica disminuir la chance de consumo de bebidas alcohólicas en varones y mujeres, tanto en 2005 como en 2011, pero en relación al consumo binge tiene un alcance mayor en las mujeres que en los varones, tanto en 2005 como en 2011.
Tabla 5.5: Variables de la Dimensión escolar. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de mes de bebidas alcohólicas. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011
Tabla 5.6: Variables de la Dimensión escolar. Modelo de regresión logística multivariado. Consumo binge. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011
5.1.4 Dimensión actitud y percepción sobre el consumo de sustancias psicoactivas
En esta dimensión se encuentran tres variables relacionadas a la actitud de los y las estudiantes respecto al posible consumo de drogas ilegales y a la percepción del riesgo. De este modo se analiza la curiosidad por probar alguna droga ilegal, la probabilidad del consumo de alguna droga ilegal si tuviera la ocasión y la percepción del riesgo sobre el consumo de alcohol hasta emborracharse. Los resultados del modelo de regresión logística multivariado se encuentran en las tablas 5.7 y 5.8, sobre el impacto en el consumo de bebidas alcohólicas y en el consumo binge, respectivamente.
Curiosidad por probar alguna droga ilegal: quienes alguna vez tuvieron curiosidad de probar alguna droga ilegal en relación a quienes no la tuvieron, en el 2005 y 2011 es un factor que incrementa la chance del consumo de bebidas alcohólicas en ambos géneros y en todas las edades, según se observa en la tabla 5.7. En relación al consumo binge en el 2005, incrementa la chance de este consumo en varones de 14 a 16 años (del 8°, OR=1.54** y del 10°, OR=2.61*), y en las mujeres de todas las edades (8°, OR=1.84**; 10°, 1.78* y 12°, OR=1.68**). Hacia el 2011, la curiosidad por probar alguna droga ilegal incrementa la prevalencia de consumo binge, en varones y mujeres de 15 y 16 años, que se encuentran en el 10° (OR=1.60* y OR=1.27**) y de 17 años y más, del 12° (OR=1.44** y OR=1.39**).
Sentir curiosidad por probar alguna droga ilegal es un factor que interviene ampliamente en el consumo de bebidas alcohólicas y en el consumo binge, sin diferencias según género.
La propensión al consumo de alguna droga ilegal: entendido como la decisión de probar alguna droga ilegal si tuviera la ocasión, en relación a quienes no lo harían, es un factor que aumenta la chance del consumo de alcohol tanto en 2005 como en 2011, para ambos géneros y en todas las edades (tabla 5.7). En relación al consumo excesivo de bebidas alcohólicas, en el 2005 esta condición imprime un significativo mayor riesgo en los varones de todas las edades (8°, OR=2.61*; 10°, OR=1.63** y 12°, OR=2.45*) y solamente en las mujeres de 15 y 16 años (del 10°, OR=1.88*) y en cambio, en el 2011 solo afecta a las mujeres de 14 años y menos (del 8°, OR=2.00** y del 12°, OR=1.51**).
La propensión a consumir alguna droga ilegal de tener la ocasión, es un factor que interviene positivamente en la determinación del consumo de bebidas alcohólicas sin diferencias según género y edad, tanto en 2005 como en 2011. En relación al consumo binge, se observa un cambio de importancia de este factor hacia las mujeres en el 2011, año en que deja de ser relevante para el consumo binge en los varones. Es un dato importante para entender el incremento en el consumo binge en las mujeres hacia el 2011.
Percepción de riesgo de emborracharse: la percepción de gran riesgo de tomar bebidas alcohólicas hasta emborracharse se presenta como factor de protección en relación al consumo de alcohol en ambos géneros en el año 2005, en las edades de 14 años y menos (varones OR=0.58** y mujeres OR=0.36*) y en los varones de 17 años y más, OR=0.45**. Algo a resaltar, es que en estas mujeres de 14 años y menos, también resulta un factor que disminuye la chance de consumo, la percepción de riesgo leve-moderado, OR=0.42** y no solamente la opinión de gran riesgo. Hacia el 2011 la percepción de gran riesgo o de riesgo moderado deja de ser un factor que interviene en el consumo de bebidas alcohólicas. En relación al consumo binge, mientras que en el 2005 la percepción de riesgo leve o de gran riesgo no impacta en el consumo (tabla 5.8), si lo hace en el 2011. En este año, es un factor de protección para los varones y mujeres de 14 años y menos (del 8°, OR=0.49** y OR=0.49**) y para mujeres de 17 años y más (del 12°, OR=0.38*).
La percepción de gran riesgo de emborracharse impacta reduciendo la chance de consumo de bebidas alcohólicas en 2005, sobre todo en varones, y no tiene impacto en 2011. En este año, la percepción de gran o riesgo leve impacta disminuyendo el consumo binge en estudiantes de ambos géneros y de 14 años y menos.
Tabla 5.7: Variables de la Dimensión consumo. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de mes de bebidas alcohólicas. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011
Tabla 5.8: Variables de la Dimensión consumo. Modelo de regresión logística multivariado. Consumo binge. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011
5.1.5 Dimensión atención parental
Esta dimensión tiene un solo factor que es analizado como protector frente al consumo, al considerar los niveles alto y medio, en relación a un bajo nivel de atención parental. Esta escala, que fue descripta en el capítulo 2, se construye a partir de siete variables y preguntas que abordan distintos aspectos del cuidado y atención que reciben y/o perciben los y las estudiantes de parte de sus padres, madres o ambos. En el año 2005, los niveles de atención parental clasificados como medio y alto, se presentan como factor de protección frente al consumo de bebidas alcohólicas en relación a quienes presentan un nivel bajo de atención, en todas las edades y en varones como en mujeres (tabla 5.9). Hacia 2011 el nivel de involucramiento medio reduce su impacto, quedando el nivel más alto como factor que atenúa la chance de consumo de bebidas alcohólicas en las mujeres de todas las edades (8°, OR=0.40*, 10°, OR=0.64** y 12°, OR=0.77**) y en los varones de 14 años a 16 años (del 8°, OR=0.39* y del 10°, OR=0.52*). A medida que aumenta la edad de la población analizada, la fortaleza de la significación del impacto de la atención parental en el consumo, va disminuyendo (tabla 5.9).
En relación al consumo binge, tener medio o alto involucramiento parental reduce la chance de este consumo en ambos géneros y en todos los grupos de edad en el año 2005; mientras que en el 2011 el impacto del nivel alto se observa en los varones de todas las edades (en el 8°, OR=0.63**, en el 10°, OR=0.72** y en el 12°, OR=0.67**) y en mujeres de 15 a 16 años (del 10°, OR=0.54*).
Varones y mujeres que tienen padres o alguno de ellos que muestran actitudes de mayor cuidado y supervisión en la vida social y escolar de ellos y ellas, tienen menos chance de consumir bebidas alcohólicas en 2005 y 2011 y de tomar alcohol de modo excesivo, en ambos géneros en 2005 y sobre todo en varones en el 2011. A medida que aumenta la edad el peso de este factor protector va disminuyendo.
Tabla 5.9: Escala de atención parental. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de mes de bebidas alcohólicas. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011
Tabla 5.10: Escala de atención parental. Modelo de regresión logística multivariado. Consumo binge. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011
5.1.6 Dimensión consumo de sustancias psicoactivas en el entorno
Tal como se describió en el capítulo metodológico, el estudio del año 2011 permite indagar sobre tres variables que se consideran importantes como determinantes del consumo ya que refieren al consumo de sustancias psicoactivas en los amigos o grupo de pares y en el grupo de convivencia. El modelo de regresión logística multivariado fue reprocesado para el 2011 incorporando estas variables, cuyos resultados se presentan a continuación y los datos se muestran en la tabla 5.11.
Respecto de la tenencia de amigos que toma alcohol regularmente, tener la mitad o menos de los amigos con este tipo de consumo de alcohol incrementa significativamente la chance de consumo de alcohol tanto en varones como en mujeres y de todas las edades, y más aún cuando todos o casi todos los amigos toman alcohol regularmente. Los datos de la tabla siguiente indica para los varones según grados los siguientes valores OR=11.83*, OR=4.33* y OR=3.21*; y para las mujeres: OR=11.83*, OR=5.68*, y OR=3.68*. En relación al consumo binge, se observa igual impacto del grupo de amigos que consumen de modo regular bebidas alcohólicas, incrementando el valor del OR cuando todos o casi todos lo hacen. En los varones, los valores OR según los cursos son OR=6.79*, OR=9.30* y OR=4.30*. Y en las mujeres: OR=4.28*, OR=5.30* y OR=2.90*.
El consumo de bebidas alcohólicas en los y las adolescentes es parte de su proceso de socialización, salidas y fiestas, y claramente se observa el impacto del consumo en el grupo de pares en el consumo propio, sin diferencias según género. El consumo de bebidas alcohólicas en los amigos va disminuyendo su potencia como factor de riesgo a medida que aumenta la edad de la población estudiantil.
La tenencia de amigos que fuman regularmente marihuana, cuando es la mitad o menos, incrementa la chance del consumo de alcohol en los varones de 15 y 16 años (del 10°, OR=1.28**) y en las mujeres de 14 a 16 años (del 8°, OR=1.42** y del 10°, OR=1.31**) respecto de no tener amigos que fuman marihuana regularmente. Cuando son todos o casi todos los amigos que fuman marihuana, impacta en los varones de 15 y 16 años (10°, OR=1.98**). En relación al consumo binge, tener la mitad o menos de amigos que fuman marihuana incrementa la chance de este consumo en varones de 17 años y más (del 12°, OR=1.37**) y en las mujeres de 15 y 16 años (10°, OR=1.25**) en relación a no tener amigos en esa condición.
La experiencia de consumo de marihuana en el grupo de pares está asociado al consumo de bebidas alcohólicas y en menor medida al consumo excesivo de las mismas, sin diferencias importantes según género. El no tener familiares y otros miembros del hogar que consuma alguna droga ilícita es un factor que no impacta en el consumo de bebidas alcohólicas ni en el consumo binge. El consumo de drogas ilícitas en la casa no tendría impacto en el consumo de bebidas alcohólicas ni en su consumo excesivo, en la población analizada.
Tabla 5.11: Consumo de SPA en el entorno. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de mes de bebidas alcohólicas y consumo binge. 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2011
5.2 Análisis de los determinantes del consumo de marihuana según género
Sintetizando el análisis de los cambios en el consumo de marihuana en la población adolescente escolarizada en Argentina entre el 2005 y 2011, podemos señalar que el consumo se incrementó en el periodo, tanto en varones (74,1%) como en mujeres (27,8%), pero ampliando la diferencia significativa entre ellos, que se expresa en una ampliación de la brecha de género del 50% al 104%.
El consumo ocasional (algunas veces durante los últimos 12 meses o algunas veces mensualmente) se mantiene estable, tanto en varones (44,8% a 49%) como en las mujeres (50,8% a 49,8%). El consumo experimental (una sola vez) expresa variaciones no significativas en el periodo, del 21,6% al 19,9% en varones y del 25,6% y 24% en mujeres. Y el consumo frecuente (algunas veces semanalmente o diariamente), en varones se mantiene estable en el 28%, en las mujeres crece de modo significativo en el periodo, pasando del 17,8% al 24,9%. Las diferencias de consumo entre géneros son significativas y la brecha se reduce notoriamente en este modo de consumo, del 57,9% al 14,1%.
Por otra parte, las tasas de consumo se incrementan a medida que aumenta la edad de los estudiantes, observados a través de los grados, pero el crecimiento del consumo al interior de cada grado es significativo en los varones en todos los cursos y en las mujeres solamente del último curso, el 12°, grupo en el cual también se observa un crecimiento del consumo frecuente y del uso ocasional. Finalmente, el consumo de marihuana creció en mayor proporción y en ambos géneros entre quienes asisten a colegios de gestión privada en relación a quienes toman clases en colegios de gestión estatal.
5.2.1 Género, edad y tipo de colegio
Antes de ingresar al análisis de las variables según género y grados (grupos de edad), la siguiente tabla muestra el impacto que el género, la edad y el tipo de colegio tienen sobre el consumo de marihuana en el último año, en el inicio y fin del periodo analizado. En este análisis, la condición de ser mujeres disminuye significativamente, en relación a la condición de ser varones, la prevalencia de consumo en el año 2011 (OR=0.48*). Estar en los grados 10° y 12° en el año 2005, implica un incremento significativo en la chance del consumo de marihuana (OR=1.70** y OR=2.07*), respecto del 8° grado, en tanto que en el año 2011 no afecta. Es decir, que la edad es un factor predictivo en el consumo de marihuana en el año 2005, incluso más fuerte es la determinación a medida que aumenta la edad, pero deja de serlo en el año 2011. El tipo de colegio no implica mayor o menor prevalencia de consumo de marihuana ni en el 2005 como tampoco en el 2011.
Tabla 5.12: Variables seleccionadas. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de año de marihuana

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011
5.2.2 Dimensión personal
Los resultados del modelo de regresión logística multivariado sobre las cuatro variables o factores de esta dimensión se presentan en la tabla siguiente.
Trabajar además de estudiar: la condición de trabajar además de estudiar no impacta en el consumo de marihuana, ni en 2005 ni en 2011.
Disponer de dinero en niveles medio y alto, en relación a quienes no disponen de dinero o en un monto mínimo (nivel bajo), es un factor que en el 2005 incrementa la probabilidad de consumo de marihuana solamente en mujeres de 15 y 16 años (10°, OR=1.89**). En el 2011 impacta en el consumo de los varones de 17 años y más (12°, OR=2.12**), mientras que no lo hace en relación a las mujeres.
Tener regulares o malas perspectivas de poder realizar un proyecto personal en el futuro no es una condición de riesgo respecto del consumo de marihuana, frente a los y las estudiantes que tienen buenas perspectivas de realizar un proyecto personal.
Las bajas y nulas expectativas en terminar el colegio, en relación a los y las estudiantes que tienen buenas expectativas, es un factor que incrementa el consumo solamente en los varones de 15 y 16 años y en el año 2005 (10°, OR=1.78** para poco probable).
Los factores de la dimensión personal que están incrementando el consumo de marihuana, y lo hacen de modo acotado, son dos: la mayor cantidad de dinero disponible para gastos personales, en 2005 y 2011, y el tener bajas o nulas expectativas de terminar el colegio, en el año 2005.
Tabla 5.13: Variables de la Dimensión personal. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de año de marihuana. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011.
5.2.3 Dimensión escolar
Cinco variables componen esta dimensión y los resultados se encuentran en la tabla siguiente.
Tipo de colegio: ir a un colegio de gestión privada en relación a ir a uno de gestión estatal, en el año 2005 no impacta en el consumo de marihuana y en el 2011 disminuye la prevalencia en las mujeres de 17 años y más (12°, OR=0.57**).
Repitencia: el haber repetido cursos una o varias veces en relación a quienes no lo hicieron, en el año 2005 sólo incrementa la chance de consumo de marihuana en las mujeres de 15 y 16 años (10°, OR=2.81*). Y en 2011 el impacto se extiende como factor de riesgo en los varones de 14 a 16 años (del 8°, OR=1.82** y del 10°, OR=1.49**) y en las mujeres solamente de 15 y 16 años (10°, OR=1.73**).
En el año 2011 la condición de repitente es un claro factor de riesgo para el consumo de marihuana en ambos géneros en estudiantes de 15 y 16 años (10° grado).
Problemas de comportamiento en el colegio: el haber tenido una vez o varias veces problemas de indisciplina en el espacio escolar es un factor asociado a mayor consumo de marihuana solamente entre quienes tienen 17 años y más (12°) y en el año 2011: OR=1.57** en varones y OR=1.50** en mujeres.
En el año 2011, los y las estudiantes de mayor edad y que tienen problemas de comportamiento tienen más chances de consumir marihuana.
Evaluación de baja exigencia del colegio: no implica ningún riesgo o resguardo respecto de quienes evalúan como mucho o bastante exigente el colegio, en relación al consumo de marihuana.
El no haber faltado con frecuencia al colegio cualquiera sea el motivo, se presenta como un factor que incrementa la prevalencia de consumo en las mujeres de 14 años y menos (8°, OR=2.50**) en el año 2005. En el 2011 esa condición no tiene ningún impacto.
Tabla 5.14: Variables de la Dimensión escolar. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de año de marihuana. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011.
5.2.4 Dimensión actitud y percepción sobre el consumo de sustancias psicoactivas
En el análisis multivariado del consumo de marihuana se incorporaron como posibles determinantes del mismo, el consumo de bebidas alcohólicas y de tabaco (cigarrillos) en el último año y se indaga sobre la percepción de riesgo del uso ocasional de marihuana. De esta manera, esta dimensión tiene cinco variables, cuyos resultados son los siguientes:
Curiosidad por probar alguna droga ilegal: los datos indican que esta variable no impacta en el consumo de marihuana en ninguno de los años analizados.
La propensión al consumo de alguna droga ilegal: entendido como la decisión de probar si tuviera la ocasión y analizada en contraposición con aquellos y aquellas estudiantes que no lo harían en las mismas condiciones, es un claro factor de riesgo para el consumo de marihuana para ambos géneros en el 2005 y 2011. En el 2005 favorece la probabilidad de consumo en los varones de todas las edades (8°, OR=2.47**; 10° OR=4.87* y 12° OR=4.13*) y en las mujeres de 14 años a 16 años (8°, OR=6.88*y 10°, OR=2.71**). Hacia el 2011, se observa la misma determinación en ambos géneros, detalladamente los datos indican para mujeres de 14 años y menos (8°, OR=4.28*); varones y mujeres de 15 y 16 años (10°, OR=2.65* y OR=2.48*) y varones y mujeres de 17 años y más (12°, OR=3.33* y OR=3.75*).
La decisión de probar de tener la ocasión es un factor determinante en el consumo de marihuana, en el 2005 y 2011 y en ambos géneros y grupos de edades.
La percepción de gran riesgo y de riesgo leve del uso ocasional de marihuana o cuando se consume “alguna vez” está considerada como una “factor de protección” o de desincentivo al consumo de marihuana. Los resultados encontrados en el año 2005 indican que efectivamente es así en las mujeres de 15 y 16 años (10°, OR=0.41**) y en varones y mujeres de 17 años y más (12°, OR=0.31* y OR=0.24*). En el 2011 se observa incluso una ampliación de este impacto hacia todas las edades y en ambos géneros, tanto en la percepción leve como de gran riesgo. El impacto en la reducción de la prevalencia de consumo de marihuana en mujeres de 14 años y menos (8°, OR=0.44**); en varones y mujeres de 15 y 16 años (10°, OR=0.33* y OR=0.26*) y en ambos géneros de 17 y más años (12°, OR=0.60** y OR=0.24*), en varones y mujeres respectivamente.
La percepción de gran riesgo y de riesgo leve sobre el consumo ocasional de marihuana se consolida como factor de protección en el consumo de marihuana en el año 2011 para ambos géneros y en todas las edades.
Fumó cigarrillos (tabaco) en el último año: como condición de riesgo frente a los que no fumaron tabaco en el último año. En el año 2005 se observa en los estudiantes varones de todos los grupos etarios (8°, OR=4.68*; 10°, OR=1.74** y 12° OR=1.77**) y en las mujeres de 15 y 16 años (10°, OR=1.85**) y de 17 años y más (12°, OR=2.74**). En el 2011 interviene incrementando significativamente la prevalencia de fumar marihuana en todos los grupos etarios de ambos géneros, según se observa en la tabla 5.15. Los OR según grados para los varones son: OR=3.04*, OR=3.41* y OR=3.82*. En las mujeres: OR=5.33*, OR=4.02*y OR=2.48*.
Tomó bebidas alcohólicas en el último año: en relación a quienes no lo hicieron, es una condición que no incrementa la chance de consumo de marihuana en el año 2005, sin embargo, si lo hace en el 2011, en varones y mujeres de 14 y menos años (8°, OR=3.01** y OR=3.87**).
Tomar bebidas alcohólicas es un factor de riesgo en el 2011 y en los grupos de menor edad en ambos géneros y fumar tabaco se consolida como factor de riesgo del uso de marihuana en el año 2011 en ambos géneros.
Tabla 5.15: Variables Dimensión actitud y percepción sobre el consumo de sustancias psicoactivas. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de año de marihuana. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011.
5.2.5 Dimensión grupo de pares
En el análisis multivariado de los determinantes del consumo de marihuana se incorporaron tres variables que refieren a la relación con los amigos y a la reacción frente a un hipotético consumo de marihuana y de otras drogas diferentes a marihuana. El análisis deja los siguientes resultados:
Tener una regular o mala relación con amigos, en relación a tener una muy buena o buena relación con amigos es un factor que claramente incrementa la probabilidad de consumo de marihuana en el año 2005 en las mujeres de 17 años y más (12°, OR=3.21**). Hacia el 2011, es un factor que incrementa la chance en los estudiantes varones de 17 años y más (12°, OR=6.23** cuando la relación es mala o muy mala), pero opera en sentido inverso, disminuyendo el consumo en los varones de 15 y 16 años (10°, OR=0.18**) y en las mujeres de 17 años y más (12°, OR=0.34**).
Los resultados observados sobre esta variable, que en algunos grados o grupos etarios según el género puede ser un factor que incremente o disminuya la chance del consumo de marihuana, nos está indicando que hay un problema en la naturaleza de esta pregunta y sus opciones de respuesta, que pertenecen al ámbito de la subjetividad vinculada a un contexto, que no podemos captar ni comprender con este modo de abordaje.
Reacción del grupo de pares (amigos más cercanos) si supieran que fumas marihuana: cualquiera fuera la reacción de parte de los amigos (algunos dirían algo y otros nada, no dirían nada o no saben bien qué dirían), puestas en relación a una opinión de desaprobación del consumo, son condiciones de riesgo en el 2005 para el consumo de marihuana en varones de todas las edades (8°, OR=3.12**; 10°, OR=2.91** y 12°, OR=3.50**) y en mujeres de 17 años y más (12°, OR=3.56**). En las mujeres de 14 años y menos cuando la reacción del grupo es no decir nada, opera como un factor de retraimiento del consumo (OR=0.17**). En el año 2011 este tipo de reacciones de los amigos frente a un consumo de marihuana se consolida como factor de riesgo en ambos géneros y en todos los grupos etarios (a excepción de las mujeres de 15 y 16 años), según se desprende de los datos de la tabla 5.16.
Cuando los amigos tienen una actitud diferente a la desaprobación frente al hipotético consumo de marihuana, es una condición que favorece este consumo en los varones de todos los grupos de edad, tanto en 2005 como en 2011 y en un modo menos homogéneo en el caso de las estudiantes mujeres.
Reacción del grupo de pares (amigos más cercanos) si supieran que has probado una droga distinta de la marihuana, como cocaína, pasta base, éxtasis, ácidos o cosas parecidas, cuando la respuesta es de indiferencia o de no intromisión (“no te dirían nada”) frente a un comentario de desaprobación, en el año 2005 se configura una situación de riesgo para el consumo de marihuana en las mujeres de 14 años y menos (8°, OR=3.80**). Hacia 2011, es un factor que impacta disminuyendo la chance del consumo de marihuana en varones de 15 a 17 años y más (del 10°, OR=0.54** y del 12°, OR=0.52**). No se observa una injerencia en relación al consumo de marihuana en las estudiantes mujeres.
Tabla 5.16: Variables de la Dimensión grupo de pares. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de año de marihuana. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011.
5.2.6 Dimensión accesibilidad a marihuana
Dos variables sobre la accesibilidad a marihuana se incluyeron en el modelo de regresión logística multivariado: la consideración de parte de la población estudiantil sobre la facilidad o no de conseguir marihuana y la experiencia de haber recibido oferta de marihuana para probar o comprar, alguna vez en la vida. Los resultados encontrados son:
Cuando es difícil o imposible conseguir marihuana frente a cuando es fácil, es un factor de protección al consumo de marihuana que no está presente en el año 2005. Y en 2011 se extiende en los varones a todas las edades (8°, OR=0.38**; 10°, OR=0.21* y 12°, OR=0.39*) y a las estudiantes mujeres de 14 años y menos (8°, OR=019**).
La dificultad de acceso a la marihuana en 2005 no tiene impacto en el consumo de marihuana y en 2011 interviene disminuyendo la prevalencia de consumo sobre todo en los estudiantes varones de todas las edades y en las mujeres de menor edad.
Nunca recibió oferta de marihuana para comprar o probar: es una condición de protección tanto para varones como para mujeres de todas las edades, reduciendo la prevalencia de consumo de marihuana tanto en el año 2005 como en el 2011. Los datos muestran valores para el año 2011 en varones, de: OR=0.06*, OR=0.08* y OR=0.07*; y en mujeres, OR=0.11*, OR=0.04* y OR=0.05*, respectivamente según estén en el 8°, 10° y 12° grados.
La experiencia de haber recibido oferta de marihuana se consolida como factor de riesgo para el consumo en el año 2011, para ambos géneros y en todos los cursos o grupos etarios.
Tabla 5.17: Variables de la Dimensión accesibilidad. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de año de marihuana. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011.
5.2.7 Dimensión atención de padres
Nivel de atención parental: el impacto del nivel de involucramiento parental como factor que disminuye la chance de consumir marihuana es escaso, sólo se observa cuando la atención parental es de nivel medio, en el año 2005 en las estudiantes mujeres de 15 y 16 años (10°, OR=0.51**) y cuando es de nivel alto en los varones de 14 años y menos (8°, OR=0.42**), en el año 2011.
Tabla 5.18: Escala de atención parental. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de año de marihuana. 2005 y 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2005 y 2011.
5.2.8 Dimensión consumo de sustancias psicoactivas en el entorno
Tal como se describió en el análisis de los determinantes de bebidas alcohólicas, las variables involucradas en esta dimensión han sido relevadas solamente en el estudio de 2011.
Respecto de la tenencia de amigos que toma alcohol regularmente, se observa que no tiene impacto en los estudiantes varones, pero sí en las estudiantes mujeres. En ellas y cuando tienen 15 y 16 años (10° grado), disminuye la chance del consumo de marihuana, tanto si tienen la mitad de amigos o todos o casi todos con consumo regular de alcohol: OR=0.20** y OR=0.29**.
Queda disociado el consumo de alcohol en el grupo de pares con el consumo de marihuana en las mujeres y no impacta en la prevalencia de los varones.
La tenencia de amigos que fuman regularmente marihuana, sin duda es un factor de riesgo importante en el consumo de marihuana que se exacerba cuando son todos o casi todos los amigos que lo hacen regularmente. Los datos indican en los varones y mujeres de todas las edades: en el 8° (OR=3.82** y OR=8.81**), en el 10° (OR=7.82* y OR=19.54*) y en el 12° (OR=5.74* y OR=3.25**). En la tabla siguiente se observa el impacto cuando se tiene la mitad o menos de los amigos que fuman regularmente marihuana.
El no tener familiares y otros miembros del hogar que consuma alguna droga ilícita es un factor de protección en el consumo de marihuana, disminuyendo la chance de consumo en los varones de 14 a 16 años, (8°, OR=0.36** y 10°, OR=0.55**) y en las mujeres de 14 años y menos (8°, OR=0.46**).
Tabla 5.19: Consumo de SPA en el entorno. Modelo de regresión logística multivariado. Prevalencia de año de marihuana. 2011

Fuente: Elaboración propia. Estudio Nacional en Estudiantes de Enseñanza Media. Argentina 2011
Recapitulando:
En este capítulo se explicitaron los resultados obtenidos a partir del procesamiento del modelo de regresión logística multivariado, que fue diseñado para conocer cómo impactan los determinantes del consumo, según género y según grupos de edad, en el consumo de bebidas alcohólicas, en el consumo excesivo de alcohol y en el consumo de marihuana en la población adolescente escolarizada de Argentina en los años 2005 y 2011.
A la luz de estos resultados, estamos en condiciones de dar respuesta a las preguntas iniciales de la tesis, cuya tarea requiere de un reordenamiento de la información analizada en este capítulo, poniendo énfasis en los factores que fueron relevantes según género y edad, en términos de impactar sobre el consumo de bebidas alcohólicas, consumo binge y consumo de marihuana, de acuerdo a los resultados del análisis estadístico. Y también recurriremos a los aportes que sobre estos temas han realizado otras investigaciones, algunas comentadas en el capítulo 1. Es la tarea que se emprende en el capítulo siguiente.
- Detallado en el capítulo 2.↵
- En el análisis que se describirá de aquí en adelante, se considerarán significativos los valores OR con valores p-value ≤0.05 y omitiré la referencia textual de “significativo o significativamente” para no sobrecargar el texto. Por otra parte, y para diferenciar la fortaleza de los niveles de significación, con un asterisco, quedará indicada el p-value <0.001 y con dos asteriscos el p-value ≤0.05. Cuando no es significativo, el valor de OR quedará sin asteriscos.↵







