Argentina es considerada un país de propietarios dentro de América Latina. Sin embargo, la vivienda en alquiler continúa en crecimiento producto de la escasez de las políticas habitacionales, la situación macroeconómica, la caída del salario, la recesión post-pandemia y las permanentes variaciones regulatorias. Recientemente se estableció el Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 70/2023 que derogó la ley de alquileres Nº 27.551/20, impactando significativamente en los precios, oferta de inmuebles y modalidades contractuales.
La ciudad de Rosario, tercera en el país en cantidad de inquilinos, pasó de un 13 % de hogares inquilinos en el 2001 a un 30 % en el 2022. Este proceso de inquilinización junto al gran desarrollo constructivo han puesto a la vivienda en alquiler en un lugar central del debate social y político. Desde el gobierno local han intentado ensayar algunas iniciativas como las tasas a la vivienda desocupada, la creación de una inmobiliaria pública, asesoramiento jurídico y préstamos del banco Municipal.
En este contexto, se realiza un proyecto de colaboración entre la Facultad de Arquitectura (UAI) y la Asociación de Inquilinos Rosario, cuyo objetivo es generar conocimiento sobre el mercado de alquileres post DNU en el área central, siendo el barrio de mayor crecimiento edilicio y concentrando un tercio de los inquilinos de la ciudad. El informe técnico describe el área y la población destinataria, el mercado de alquileres en la ciudad, las regulaciones nacionales, las iniciativas locales, la caracterización de la oferta residencial y las condiciones de los contratos de alquiler.
En suma, los resultados permiten identificar los nudos problemáticos que generan desigualdad en el acceso al alquiler, produciendo evidencia para el ámbito académico/profesional, la comunidad en general y las futuras políticas públicas.
Palabras clave: mercado inmobiliario, (des) regulaciones, acceso a la vivienda, alquiler, Rosario.






