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4 Transformación
de la e-salud y la educación en comunidades vulnerables
mediante tecnologías disruptivas

Miguel Lizcano-Sánchez[1], Laura Beatriz Vidal-Turrubiates[2], Juan Agustín Torres-Vázquez[3], Juan Antonio Córdova-Hernández[4] y Edgar Armando Morales-Flores[5]

Introducción

En los últimos años, las tecnologías disruptivas han surgido como un motor de transformación en el ámbito social y en los diferentes sectores, especialmente en la salud y la educación. Herramientas como la realidad virtual (RV), la realidad aumentada (RA) y la inteligencia artificial (IA) tienen el potencial de superar barreras geográficas y socioeconómicas, ofreciendo servicios médicos y educativos de calidad, en especial en zonas y comunidades vulnerables donde este tipo de prestaciones es limitado; si bien las tecnologías disruptivas son un reto en la actualidad, no hay que olvidar que, con el auge de los avances tecnológicos, es posible pensar en proyectos que beneficien a los sectores antes mencionados para lograr un nuevo modelo de cambio en ellos.

La posibilidad de reducir la brecha digital y fomentar la inclusión social y educativa en comunidades rurales marginadas hace que esta investigación sea crucial para indagar sobre los efectos y beneficios que estas tecnologías podrían aportar. Estas poblaciones a menudo enfrentan limitaciones tecnológicas; algunas de ellas son problemas de conexión a internet, suministro de electricidad inestable y falta de capacitación en el uso de herramientas digitales para docentes y especialistas inmersos en el campo de la salud y la educación. A su vez, los programas de atención médica virtual y e-educación son difíciles de llevar a cabo debido a la falta de infraestructura (García y D’Agostino, 2021).

Esta investigación nace de la necesidad de examinar y sintetizar el estado actual de la implementación de tecnologías disruptivas en contextos vulnerables, con el objetivo de identificar tanto sus beneficios como los desafíos que presentan. El estudio se enfoca en explorar los cambios impulsados por estas innovaciones, analizando su impacto en los ámbitos de la educación y la salud, así como en la promoción de la equidad en el acceso a servicios esenciales. Además, se busca comprender cómo el enfoque disruptivo puede empoderar a las comunidades y los educadores y profesionales de la salud, contribuyendo así a un modelo más inclusivo y eficiente en estos sectores fundamentales.

Objetivo de la investigación

Esta investigación tiene como objetivo principal analizar el impacto de las tecnologías disruptivas como la realidad virtual (RV), la realidad aumentada (RA), la inteligencia artificial (IA) y la telemedicina, enfocadas especialmente en la educación y la salud en comunidades vulnerables. Este estudio también busca identificar y reconocer los beneficios, los desafíos y las oportunidades que estas tecnologías ofrecen para mejorar la equidad en el acceso a servicios esenciales en áreas marginadas. Como objetivo final, se pretende proponer estrategias y recomendaciones que faciliten la implementación efectiva de estas herramientas tecnológicas, contribuyendo de esta manera al desarrollo de estas zonas.

Objetivos específicos

  • Evaluar el impacto de las tecnologías disruptivas, particularmente la realidad virtual (RV), la realidad aumentada (RA), la inteligencia artificial (IA) y la telemedicina, enfocado en la mejora de la salud y la educación para áreas vulnerables.
  • Identificar los beneficios y desafíos asociados a la implementación de estas tecnologías en zonas rurales y marginadas.
  • Proponer recomendaciones prácticas para futuros proyectos de investigación, con el fin de garantizar la sostenibilidad y equidad en el uso de tecnologías disruptivas.

Metodología

El presente estudio se basa en una revisión sistemática de la literatura, que adopta un enfoque narrativo y teórico-conceptual, resaltando la brecha pedagógica educativa que sirve de marco de referencia para futuras investigaciones (Hincapié y Díaz, 2018). El objetivo principal del capítulo es indagar y conocer la información existente sobre el impacto de las tecnologías disruptivas en educación y salud, centrándose en contextos vulnerables. Para lograrlo, se utilizó un enfoque cualitativo basado en la búsqueda y el análisis de literatura científica en bases de datos reconocidas. Los hallazgos fueron categorizados y organizados según los temas relevantes de la investigación en las tecnologías disruptivas aplicadas.

Estrategia de búsqueda de información

Esta revisión se realizó utilizando herramientas de búsqueda especializadas como SciSpace, además de bases de datos académicas confiables como Google Scholar, Scielo y PubMed, plataformas que fueron elegidas por su amplia cobertura en tecnología, pedagogía, educación y salud, lo que permitió el acceso a una extensa gama de artículos relacionados con el tema de estudio (García y D’Agostino, 2021).

Se establecieron los siguientes requisitos para la inclusión:

  • Enfoque temático: se integraron artículos que abordaran el uso de inteligencia artificial (IA), realidad virtual (RV), realidad aumentada (RA), y telemedicina en áreas de la salud y la educación.
  • Contexto de aplicación: se priorizaron aquellas investigaciones centradas en comunidades vulnerables, especialmente en contextos rurales o de bajos recursos, donde el uso de las tecnologías inmersivas es nulo.
  • Análisis de impacto: se seleccionaron estudios enfocados en los beneficios, los desafíos y las áreas de mejora en la implementación de tecnologías en disciplinas como la e-salud y la educación.
  • Actualidad: se consideraron en su mayoría artículos publicados en los últimos cinco años, con el fin de asegurar que la investigación refleje avances y estudios actuales en un campo que es cambiante.

Los criterios para ser excluidos fueron los siguientes:

  • Antigüedad: se excluyeron artículos publicados hace más de cinco años, con excepción de aquellos que fueron considerados seminales o de gran impacto en el área de las tecnologías inmersivas.
  • Enfoque temático: se descartaron investigaciones que no estuvieran directamente relacionadas con comunidades vulnerables o que no abordaran el uso de tecnologías disruptivas en los ámbitos de la salud y la educación.
  • Calidad académica: se excluyeron informes que no fueran revisados por pares, para asegurar la calidad y credibilidad de la información.

Metodología para la selección de fuentes

Inicialmente, se utilizaron palabras clave relacionadas con el tema de investigación, como las siguientes:

  • “Inteligencia artificial en salud”.
  • “Realidad virtual en la educación”.
  • “Telemedicina en comunidades rurales”.
  • “Tecnologías disruptivas en la educación”.
  • “Brecha digital e inclusión”.

Seleccionamos artículos que cumplían con los criterios de inclusión después de revisar minuciosamente los resultados de las búsquedas. En la primera etapa de revisión, se analizaron alrededor de 50 capítulos, de los cuales se seleccionaron 21 para un análisis detallado basado en su relevancia para el tema de estudio y la calidad de la investigación presentada.

Para facilitar su análisis, los artículos se organizaron posteriormente en categorías temáticas, que incluyeron las que siguen a continuación:

  • El rol de la inteligencia artificial en la e-salud y educación.
  • Realidad virtual y su potencial para la inclusión y el empoderamiento.
  • E-salud: mejorando el acceso y la calidad en comunidades vulnerables.
  • Brecha digital, inclusión y bienestar comunitario.
  • Educación y tecnologías disruptivas: cerrando la brecha digital.
  • Empoderamiento de padres y docentes.
  • Salud y bienestar comunitario.

Análisis de los hallazgos

Para examinar los hallazgos encontrados, se utilizó un enfoque de análisis temático cualitativo, el cual permitió identificar patrones y temas recurrentes en los estudios seleccionados. Siguiendo la metodología propuesta por Miguélez-Juan et al. (2019), se organizaron las investigaciones en categorías antes citadas, lo que facilitó la interpretación y la reflexión de los resultados obtenidos.

El análisis se centró en reconocer y encontrar los principales beneficios, desafíos recurrentes y oportunidades de implementación de tecnologías disruptivas en zonas marginadas. Se hizo énfasis en los procesos que pueden reducir la brecha digital, mejorar el acceso a la educación y a la salud e innovar en la prestación de herramientas y servicios que anteriormente eran limitados para estas poblaciones.

En la figura 1, se observan los elementos analizados en la investigación, a través de un aporte conceptual de cien palabras analizadas para la consideración del análisis narrativo, basado en un enfoque cualitativo (Srivastava y Upadhyay, 2024).

Figura 1. Modelo para el análisis conceptual de la investigación

Imagen que contiene Texto  El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Nota: elaborado por los investigadores. Abstracción semántica de 100 palabras para la conceptualización y narrativa de los temas.

Por ejemplo, los estudios de Deloitte (2023) y García y D’Agostino (2021) destacaron una tendencia generalizada hacia la mejora en la precisión de diagnósticos y la gestión de enfermedades crónicas en áreas rurales al examinar el uso de la IA en la salud. Asimismo, la revisión de investigaciones sobre realidad virtual en la educación demostró que estas tecnologías tienen un gran potencial para facilitar el aprendizaje interactivo y empoderar a estudiantes y docentes en comunidades de bajos recursos, como se menciona en Miguélez-Juan et al. (2019) y Calderón Zambrano et al. (2023).

Validación de la información

Para garantizar la coherencia y confiabilidad de los resultados, se analizaron diversos artículos cuyas conclusiones permitieron validar los resultados y darles veracidad. Al hacer uso de este método, se buscó minimizar sesgos potenciales al evaluar el impacto de las tecnologías disruptivas, manteniendo siempre una postura crítica sobre el efecto de estos reflejos en zonas vulnerables.

El rol de la inteligencia artificial en la e-salud

La implementación de tecnologías disruptivas ha impulsado avances significativos en sectores clave como la salud y la educación, donde el aprendizaje innovador desempeña un papel fundamental en la mejora de la capacitación médica. Herramientas como la inteligencia artificial (IA), la realidad virtual (RV), la telemedicina y la realidad aumentada (RA) están transformando la manera en que se ofrecen los servicios educativos y sanitarios, especialmente en comunidades rurales y marginadas con recursos limitados. De esta manera, la digitalización y el uso de soluciones tecnológicas innovadoras han demostrado tener el potencial de reducir barreras geográficas y socioeconómicas, de manera de mejorar el acceso y la calidad de los productos esenciales para aquellos que más los necesitan (Srivastava y Upadhyay, 2024).

La inteligencia artificial se reconoce como una herramienta poderosa al impulsar la precisión de diagnósticos de enfermedades, la eficiencia en tratamientos médicos y la optimización de recursos en el sector de la e-salud. La IA no solo permite resultados más rápidos y exactos, sino que también puede generar modelos predictivos sobre la aparición de enfermedades, de manera que optimiza así los servicios sanitarios en comunidades con acceso limitado a servicios de calidad (García y D’Agostino, 2021). Por ejemplo, Sánchez y Parra (2021) señalan que la IA tiene el potencial de optimizar procesos como la clasificación de pacientes y la predicción de enfermedades, propiciando un cuidado más accesible y eficaz en zonas rurales y remotas.

En el ámbito de la atención primaria de salud en comunidades indígenas, Fitzpatrick et al. (2023) resaltan la relevancia de adaptar las soluciones de telemedicina a los contextos culturales específicos, para asegurar así su aceptación y efectividad. En áreas donde los recursos son escasos, la IA puede facilitar el acceso a diagnósticos y servicios médicos a través de la telemedicina, permitiendo diagnósticos a distancia y reduciendo la necesidad de viajes largos para recibir cuidado especializado.

Además, otro aspecto importante es que el uso de la IA en el área de la salud pública ha dado resultados sorprendentes al identificar patrones de enfermedades y predicciones de brotes con diagnósticos más certeros, lo que es primordial en comunidades de acceso restringido a servicios y recursos de salud. La integración de estas tecnologías disruptivas en sistemas de áreas saludables locales puede mejorar significativamente la calidad de vida de las poblaciones vulnerables, de manera de reducir las disparidades en la atención médica (Romeo et al., 2020).

La realidad virtual y aumentada en la educación

Desde la perspectiva de la enseñanza y el aprendizaje en el ámbito educativo, la realidad virtual (RV) y la realidad aumentada (RA) han destacado como herramientas innovadoras que permiten transformar y crear entornos de aprendizajes inmersivos y multisensoriales. Estas tecnologías facilitan la comprensión de conceptos complejos mediante experiencias prácticas y visualizaciones interactivas, lo que es especialmente útil en comunidades con limitaciones de infraestructura educativa (Hincapié y Díaz, 2018).

González y Chávez (2011) subrayan que el uso de tecnologías inmersivas en la educación facilita un aprendizaje multisensorial que mejora la retención de información y promueve el arrastre activo. En zonas marginadas, donde los recursos educativos para los docentes y estudiantes son escasos, la RV y la RA pueden ser una alternativa para superar las barreras físicas y geográficas; de este modo, los estudiantes tendrían la oportunidad de interactuar y relacionarse con contenidos formativos de alta calidad que les permitan obtener un mayor aprendizaje y formarse en una profesión, todo esto sin la necesidad de estar presentes de forma física en las escuelas y aulas. Por lo anterior se puede notar que estas herramientas benefician la educación, aportan una mejor manera de adquirirla, al permitir la iteración de manera virtual, lo cual puede ser una contribución para las zonas vulnerables en cuanto a poder participar en la mejora de la brecha digital. Miguélez-Juan et al. (2019) señalan que la realidad virtual inmersiva ofrece oportunidades para la transformación social al permitir que los estudiantes interactúen con entornos virtuales que simulan situaciones del mundo real, lo que facilita la comprensión de contextos sociales complejos. Este enfoque puede ser particularmente útil en la educación de comunidades vulnerables, donde la falta de infraestructura adecuada limita el acceso a una educación de calidad.

Aplicaciones en la educación médica y en la formación de profesionales de la salud

La realidad virtual también ha demostrado ser una herramienta eficaz en la educación médica, que facilita la simulación de procedimientos complejos, sin arriesgar la salud y vida de los pacientes. Además, para los estudiantes de medicina, es una tecnología eficiente que permite establecer una concentración que, al estar inmersos en ambientes virtuales o con realidad aumentada, les genera un crecimiento de aprendizaje eficaz, constante y pedagógico especializado. En diversas universidades ya se aplican estas estrategias como métodos y fuentes didácticos pedagógicos para la educación especializada en el área médica, donde se aplican prácticas médicas virtuales que permitan mejorar la especialización durante la trayectoria escolar, para su aplicación en prácticas hospitalarias que se relacionan con el ámbito de la salud. Según Nunes et al. (2011), la RV permite la creación de simulaciones que facilitan la capacitación hospitalaria en entornos controlados, lo que es esencial en áreas donde los recursos para la educación clínica son limitados.

Estas simulaciones permiten a los estudiantes de medicina adquirir habilidades prácticas y, además, mejoran su comprensión de conceptos abstractos a través de la interacción directa con modelos virtuales. En áreas rurales y remotas, donde la infraestructura médica y educativa es escasa, las tecnologías pueden proporcionar una alternativa eficaz para capacitar a los profesionales de la salud sin necesidad de trasladarse a centros urbanos (Ershow et al., 2011).

La implementación de estas tecnologías en comunidades vulnerables puede tener un impacto significativo en la reducción de la disparidad en la atención médica, con mejoras tanto en la eficacia del aprendizaje como en la calidad de los servicios de salud ofrecidos (Weghorst et al., 1996).

Los desafíos éticos y tecnológicos en la implementación de tecnologías disruptivas

A pesar de los múltiples beneficios que ofrecen las tecnologías disruptivas en la e-salud y la educación, su uso enfrenta importantes desafíos éticos y tecnológicos. Uno de los problemas importantes es la falta de servicios, medios técnicos e instalaciones adecuados en comunidades vulnerables. El acceso limitado a internet de alta velocidad y a dispositivos especializados y la carencia de formación en el uso de estas herramientas dificultan la adopción de soluciones innovadoras en áreas marginadas (Madjedi y Daya, 2016).

Además, la digitalización de datos y la interoperabilidad de los sistemas de salud y educación son fundamentales para garantizar el éxito de estas tecnologías. Sin una infraestructura digital robusta y una adecuada capacitación del personal, la implementación de la IA, la RV y la RA puede ser ineficaz y podría incluso aumentar las desigualdades preexistentes (Brynjolfsson y McAfee, 2014).

Por otro lado, el uso de estas tecnologías genera cuestiones éticas de gran relevancia, en especial en cuanto nos referimos a datos e información personales. Son cuestiones que en la actualidad la tecnología y sus herramientas no han podido asegurar del todo; recordemos que, así como las tecnologías han impactado de manera positiva en la vida humana, hay aspectos de ella, como el caso de la seguridad, que todavía no son viables y generan desconfianza, pues el mal uso de los datos personales puede impactar la vida de una persona de forma negativa. En el ámbito de la salud, la IA y otros conocimientos avanzados recopilan grandes cantidades de información sensible que deben ser protegidas adecuadamente para evitar vulneraciones de la confidencialidad de los pacientes (Romeo et al., 2020).

Beneficios de las tecnologías disruptivas en la educación y la e-salud

A pesar de los desafíos mencionados, las tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial (IA), la realidad virtual (RV) y la realidad aumentada (RA) han demostrado grandes beneficios en distintos ámbitos, en este caso abordando la educación y la e-salud. Estas innovaciones tienen la capacidad de reducir las brechas en los sectores antes mencionados, ya que brindan soluciones accesibles y personalizadas. Hoy en día estas herramientas son muy populares y están logrando impactar en la vida de los seres humanos al permitirles ahorrar recursos, como tiempo y dinero, que son bastante valiosos si nos referimos a lo material, y de igual modo abren un sinfín de posibilidades que benefician el aprendizaje en la educación, ya que no existen limitantes para realizar tareas o trabajos escolares, pues estas tecnologías ofertan diferentes recursos para indagar en la web.

En el ámbito educativo, la realidad virtual ha mostrado su eficacia al permitir que los estudiantes se involucren en entornos inmersivos que fomentan un aprendizaje más profundo y significativo. Calderón et al. (2023) resaltan cómo la realidad aumentada y la realidad virtual pueden proporcionar experiencias educativas-didácticas inmersivas, lo que es especialmente relevante en contextos donde los recursos tradicionales de enseñanza son limitados. Estas tecnologías permiten a los alumnos visualizar conceptos abstractos de manera tangible, lo cual facilita una mejor comprensión y retención del conocimiento. Este enfoque, además de motivar a los estudiantes, promueve una mayor equidad en el acceso a la educación.

En el ámbito de la e-salud, la IA ha permitido una atención médica más precisa y accesible, lo que ha sido fundamental para mejorar los diagnósticos y tratamientos en áreas con acceso limitado a servicios clínicos. Deloitte (2023) señala que la inteligencia artificial en el área clínica ha transformado los sistemas al permitir resultados más rápidos y exactos, así como un mejor control de enfermedades crónicas mediante el monitoreo remoto. Esto es crucial en comunidades vulnerables donde la infraestructura médica es limitada y los viajes largos para recibir atención médica pueden ser prohibitivos.

El impacto de la telemedicina y la inteligencia artificial en la e-salud

La telemedicina ha sido uno de los avances más destacados en la transformación de la e-salud en comunidades vulnerables. Kiburg et al. (2022), apoyada por tecnologías de inteligencia artificial, ha mejorado significativamente el acceso a la atención oftalmológica en entidades rurales y remotas. La capacidad de realizar diagnósticos a distancia y brindar vigilancia médica especializada sin necesidad de que los pacientes viajen a centros urbanos es un avance crucial para reducir las disparidades en el cuidado clínico.

Además, Kappel et al. (2022) señalan que la telemedicina, combinada con la IA, ha mejorado la equidad en la atención cardiovascular en comunidades rurales. Estas tecnologías permiten diagnósticos más precisos y ofrecen un monitoreo continuo de los pacientes, lo que puede ser fundamental para prevenir complicaciones graves. Al reducir las barreras geográficas, la IA posibilita que los resignados en áreas desatendidas reciban vigilancia de alta calidad en tiempo real.

Uno de los principales beneficios de la telemedicina es la capacidad de mejorar el acceso a servicios especializados en comunidades que de otro modo estarían marginadas. En el caso de la atención oftalmológica en entidades rurales, ha permitido diagnósticos más rápidos y precisos, eliminando las barreras geográficas que obstaculizan el acceso a consultas con especialistas (Kiburg et al., 2022). Esto es particularmente relevante en áreas donde la escasez de profesionales médicos calificados es un problema persistente.

El aprendizaje inmersivo y su aplicación en comunidades vulnerables

El aprendizaje inmersivo, basado en tecnologías como la realidad virtual y la realidad aumentada, ha transformado la forma en que se imparte la educación en comunidades vulnerables. Prince (2022) señala que el aprendizaje inmersivo, además de motivar a los alumnos, permite superar las limitaciones físicas del entorno, promoviendo un desarrollo significativo y adaptado a las necesidades de los estudiantes. En contextos de emergencia o en entidades con recursos limitados, estos procesos proporcionan una alternativa viable para asegurar la continuidad educativa.

Las experiencias inmersivas mejoran la motivación de los escolares, incrementan la retención de información y facilitan la comprensión de conceptos complejos para la captación y retención del aprendizaje. Esto es especialmente relevante en disciplinas como las ciencias y las matemáticas, donde los alumnos a menudo enfrentan dificultades para visualizar y comprender conocimientos abstractos. Silva-Díaz et al. (2021) señalan que el uso de tecnologías inmersivas ha tenido un impacto positivo en las actitudes hacia los métodos científicos, mejorando tanto el rendimiento académico como la estimulación en estudiantes en riesgo de exclusión social.

Además, en el ámbito educativo, la RV permite la creación de entornos simulados que ofrecen experiencias de aprendizaje prácticas, algo que sería imposible de realizar en un aula tradicional. Estas simulaciones permiten a los estudiantes interactuar con el contenido formativo de una manera más directa y personalizada, lo que mejora la comprensión y la retención de conocimientos (Hincapié y Díaz, 2018). En comunidades marginadas donde los recursos educativos son escasos, las tecnologías representan una solución efectiva para proporcionar una educación de calidad.

Reducción de desigualdades en el acceso a la salud y la educación

Uno de los objetivos más importantes de la implementación de tecnologías disruptivas en la e-salud y la educación es la reducción de desigualdades en el acceso a estos servicios. En las comunidades más vulnerables, la falta de acceso a productos de energía de calidad y a una formación adecuada perpetúa ciclos de pobreza y marginación. Los métodos emergentes tienen el potencial de cerrar estas brechas al ofrecer soluciones innovadoras que mejoran tanto la atención médica como el aprendizaje (Madjedi et al., 2016).

La IA y la RV son particularmente efectivas en la reducción de estas desigualdades, ya que permiten que los servicios de salud y educación lleguen a comunidades que, de otro modo, estarían excluidas. Según Silva-Díaz et al. (2024), las tecnologías inmersivas en la formación mejoran la retención del conocimiento y, de igual manera, fomentan la colaboración y el aprendizaje activo, lo que abre nuevas oportunidades para estudiantes de entidades marginadas. La capacidad de simular situaciones complejas en entornos virtuales permite a los estudiantes adquirir habilidades prácticas sin la necesidad de recursos físicos costosos, lo que es esencial en áreas con limitaciones económicas.

En el ámbito de la e-salud, la IA y la telemedicina han demostrado ser herramientas eficaces para mejorar el acceso a atención médica en comunidades rurales y desatendidas. Estas tecnologías permiten un diagnóstico más rápido y preciso, así como la posibilidad de monitorear a los pacientes de manera remota, lo que reduce la necesidad de desplazamientos y mejora los resultados en términos de salud (Lanzieri et al., 2021).

Consideraciones futuras y desafíos

A medida que las tecnologías disruptivas continúan evolucionando, es significativo considerar los desafíos que enfrenta su implementación en comunidades vulnerables. Uno de los principales retos es la necesidad de una infraestructura tecnológica adecuada que permita el acceso a internet de alta velocidad y dispositivos tecnológicos en estas áreas. La falta de dirección a estos servicios básicos puede limitar el impacto innovador y perpetuar las desigualdades existentes (Brynjolfsson y McAfee, 2014).

Además, es fundamental abordar los desafíos éticos y legales relacionados con el uso de estas tecnologías, en particular en lo que respecta a la protección de información y la privacidad de los usuarios. La recolección y el manejo de grandes cantidades de datos personales, especialmente en el ámbito de la salud, plantean importantes preocupaciones sobre la seguridad del conocimiento y el uso responsable de la IA (Romeo et al., 2020).

Por último, es crucial que se invierta en la capacitación de profesionales en el uso de estas tecnologías. Tanto en el ámbito educativo como en el de la salud, los docentes y los profesionales médicos deben estar preparados para utilizar eficazmente la IA, la RV y la RA en su trabajo diario. Sin una formación adecuada, el potencial transformador del conjunto de técnicas puede verse limitado (Hincapié y Díaz, 2018).

Los hallazgos de esta investigación reflejan una estrecha relación con los objetivos planteados, al evidenciar que las tecnologías disruptivas, como la IA, RV, RA y la telemedicina, impactan significativamente en la educación y la salud en comunidades vulnerables. Se identificaron tanto beneficios como limitaciones en su implementación, destacando la mejora en el acceso a servicios esenciales y la reducción de la brecha digital, pero también la necesidad de infraestructura y capacitación especializada. Estos resultados permiten proponer estrategias sostenibles que fomenten la equidad y viabilidad en el uso de estas tecnologías, alineándose con la meta de desarrollar recomendaciones para su aplicación efectiva.

Discusión

Según una revisión de la literatura, las tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial (IA), la realidad virtual (RV) y la telemedicina pueden mejorar significativamente la educación y la e-salud en comunidades vulnerables. Este conjunto de técnicas ayuda a las entidades a superar las barreras geográficas, a perfeccionar el acceso a servicios médicos y educativos de alta calidad y a reducir la desigualdad.

Uno de los hallazgos más significativos es que la IA ha permitido una atención médica cada vez más precisa y eficiente, especialmente en espacios rurales. Como los estudios de García y D’Agostino (2021), la IA permite diagnósticos más rápidos y predicciones precisas de enfermedades, lo que es significativo para sitios donde la vigilancia clínica es limitada. Además, según Kiburg et al. (2022), la telemedicina ha demostrado ser una solución útil para ampliar el acceso a servicios médicos especializados en estas zonas.

La RV y la realidad aumentada (RA) han demostrado ser herramientas transformadoras en el ámbito educativo que facilitan el aprendizaje inmersivo, especialmente en áreas marginadas con recursos limitados. González y Chávez (2011) destacan que estas tecnologías fomentan el conocimiento activo y mejoran la comprensión de conceptos complejos. Como señalan Miguélez-Juan et al. (2019), también brindan oportunidades para la inclusión y el empoderamiento de los estudiantes.

Áreas de oportunidad y brechas en la investigación

A pesar de los evidentes beneficios de las tecnologías disruptivas en la educación y la e-salud, todavía hay varias áreas de oportunidad y brechas en la investigación. Un problema importante es que no hay saberes a largo plazo que evalúen los efectos de estas técnicas en comunidades vulnerables. Aunque los estudios actuales muestran resultados positivos, aún no se sabe si los beneficios persistirán con el tiempo. Es necesario un enfoque más profundo en la indagación sobre cómo la adopción de métodos afecta la formación y la salud a largo plazo.

La infraestructura tecnológica es otro aspecto crucial. La implementación de estas tecnologías requiere acceso a Internet de alta velocidad, a electricidad estable y a dispositivos tecnológicos, que son escasos en muchas comunidades vulnerables. Los proyectos de e-salud y educación digital corren el riesgo de ser ineficaces si no cuentan con una construcción sólida. La revisión también indica que la falta de capacitación tanto de docentes como de profesionales en cuanto a los beneficios que aporta el uso de las herramientas tecnológicas es un obstáculo significativo para su adopción efectiva.

Además, hay preocupaciones sobre la seguridad y los problemas éticos relacionados con la recopilación de datos personales en los sistemas de salud electrónica. La IA y otras tecnologías disruptivas recopilan cantidades significativas de datos sensibles, lo que plantea inquietudes como la privacidad y el uso responsable de la información. La investigación futura debe centrarse en la creación de políticas y marcos moralistas que protejan los secretos de los usuarios, particularmente en comunidades vulnerables.

Relevancia de lo encontrado para futuros proyectos o investigaciones

Los resultados de esta revisión son cruciales para el diseño y la implementación de futuros proyectos de educación y salud electrónica en comunidades vulnerables. Primero, los hallazgos muestran que las tecnologías disruptivas pueden cerrar las brechas existentes en el acceso a la formación. Como lo sugiere la ejecución de internet satelital en la ranchería de México descrita en el proyecto propuesto, los planes prometidos deben centrarse en la instalación de infraestructuras tecnológicas en áreas rurales y marginadas.

Además, se destaca la necesidad de programas de capacitación para docentes y profesionales de la salud que garanticen el uso efectivo de tecnologías como la IA y la RV. La formación adecuada es esencial para maximizar el efecto de estas herramientas y garantizar su uso duradero a lo largo del tiempo. También, según Madjedi y Daya (2016), lograr un desarrollo integral y sostenible de las comunidades requiere iniciativas de empoderamiento comunitario, la participación de los padres en campañas de salud y el aprendizaje económico.

Por último, la investigación futura debe abordar las brechas éticas y legales en la implementación de tecnologías disruptivas, particularmente en lo que respecta a la privacidad de los datos. Es esencial establecer marcos éticos sólidos que protejan los derechos de los usuarios en entornos digitales, sobre todo cuando se habla del uso de la inteligencia artificial, para que se garantice que los conocimientos se utilicen de manera justa y responsable con respecto a las comunidades más vulnerables.

La revisión de la literatura muestra que las tecnologías disruptivas mejoran el acceso a la educación y la salud en las zonas previamente mencionadas durante este estudio. Pero su éxito depende de la inversión en infraestructura, la capacitación de profesionales y la implementación de políticas éticas que garanticen su sostenibilidad y equidad a largo plazo.

Se evidenció que, aunque estas herramientas mejoran la equidad en el acceso a servicios esenciales, persisten desafíos relacionados con infraestructura y capacitación. La identificación de beneficios y limitaciones permite fundamentar estrategias que optimicen su implementación, alineándose con la necesidad de desarrollar recomendaciones sostenibles y equitativas para su adopción en contextos marginados. Además, refuerzan la importancia de analizar el impacto de las tecnologías disruptivas en la educación y la salud en comunidades vulnerables, tal como se establece en los objetivos de la investigación.

Conclusión

Los hallazgos de este estudio sobre el impacto de las tecnologías disruptivas en la educación y la salud electrónica en comunidades vulnerables destacan el papel crucial de la inteligencia artificial (IA), la realidad virtual (RV) y la telemedicina para superar barreras críticas y mejorar la calidad de vida en entornos desfavorecidos. Estas tecnologías, al reducir la brecha digital, permiten diagnósticos médicos más precisos y experiencias de aprendizaje inmersivas, lo cual beneficia especialmente a zonas con recursos y servicios limitados.

Uno de los descubrimientos más relevantes es la aplicación de la inteligencia artificial en la e-salud, lo cual ha revolucionado el proceso de practicar diagnósticos y tratamientos en comunidades vulnerables. La telemedicina, por su parte, ha ampliado el acceso a servicios médicos especializados, al permitir el ahorro de recursos como el traslado de un lugar a otro, lo que es un avance que beneficia a zonas con infraestructura limitada. Por otro lado, la realidad aumentada ha aportado beneficios positivos en el área educativa, pues ayuda a promover el aprendizaje activo favoreciendo la comprensión y el análisis de conceptos abstractos y complejos, especialmente cuando los medios tradicionales resultan insuficientes. Estas tecnologías impactan en los estudiantes al generar interés por involucrarse en asuntos formativos y académicos, pues la manera en que se abordan los temas resulta dinámica y entretenida.

No obstante, el triunfo de estas innovaciones se basa en diversos factores. Es fundamental la inversión en infraestructura tecnológica, la formación apropiada de profesionales y la creación de políticas que garanticen un uso ético y responsable. La ausencia de estos componentes podría mantener las iniquidades actuales, restringiendo el efecto de las tecnologías y expandiendo la brecha digital que inicialmente se intentaba disminuir.

Un reto especialmente significativo es la administración de la información personal y la secreta. Las tecnologías revolucionarias recolectan grandes volúmenes de datos delicados que, si no se gestionan correctamente, pueden amenazar la privacidad de las personas. Es esencial establecer sólidos marcos éticos y jurídicos para asegurar un uso justo y sostenible de este conjunto de técnicas, salvaguardando los derechos de las comunidades más desprotegidas.

Por lo tanto, a pesar de que la capacidad de la inteligencia artificial, la realidad aumentada y la telemedicina para mejorar el ámbito de la salud y la educación en zonas vulnerables y desfavorecidas es incuestionable, es fundamental hacer un análisis y reflexionar en cuanto a las cuestiones éticas que pueden verse afectadas, lo cual constituye uno de los obstáculos que nos impiden usar de manera eficiente las tecnologías disruptivas. Una de las interrogantes más relevantes es la siguiente: ¿se podrá asegurar la sostenibilidad y salvaguarda de la información en estos contextos sin comprometer los progresos alcanzados en el acceso y la calidad de los servicios fundamentales? Esta es una problemática que promueve reflexionar más allá de la aplicación técnica y hacia un futuro realmente inclusivo y seguro.

Los resultados de esta investigación confirman que las tecnologías disruptivas tienen el potencial de mejorar significativamente la educación y la salud en comunidades vulnerables, por lo que se alinean con los objetivos planteados. Se logró analizar su impacto, identificar beneficios y limitaciones, y proponer estrategias para una implementación sostenible. No obstante, su adopción efectiva requiere inversión en infraestructura, capacitación especializada y marcos normativos que promuevan la equidad. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de desarrollar modelos de aplicación que maximicen su potencial y contribuyan a reducir la brecha digital en contextos marginados.

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