Los sistemas agroalimentarios (1960-2017)
Desde el Centro de Estudios de la Argentina Rural de la Universidad Nacional de Quilmes venimos trabajando desde hace más de dos décadas en el estudio de la Argentina rural. Nuestra tarea ha estado centrada en las problemáticas vinculadas al desarrollo y transformación de las economías regionales, los cambios medioambientales, los sujetos sociales agrarios y las políticas públicas asociadas al espacio rural.
En este contexto de continuo y creciente trabajo, nos propusimos en el año 2018 generar una colección de libros que pueda dar cuenta de las transformaciones del mundo rural argentino, tomando como eje vertebrador los sistemas agroalimentarios más importantes. Una colección que signifique, a la vez, un proyecto colectivo, obras interrelacionadas entre sí y un intento de interpretación de la ruralidad argentina más amplio. Por un lado, cada libro tendrá una lógica propia pero también entrará en diálogo con el resto de los trabajos de la colección. Así, las producciones agroindustriales y los espacios rurales serán abordados a lo largo de toda la colección desde diferentes ejes y/o perspectivas analíticas.
Nuestro espacio rural ha atravesado intensas transformaciones en los últimos cincuenta años, en el marco de la inserción del país en el proceso de globalización dominante, donde se desdibuja cada vez más la separación entre lo urbano y lo rural, por un lado, y lo productivo y lo social, por el otro. En tanto, el desarrollo del sector agroindustrial es inseparable de la calidad de sus vínculos con los servicios y la industria, instalándose la globalización como un pensamiento único en un conjunto heterogéneo de situaciones históricas, políticas, económicas y sociales de las unidades que la componen. En las últimas décadas la producción agropecuaria acrecentó su importancia en la economía argentina a partir de su inserción como parte de un sistema agroalimentario complejo que pasó a formar parte, en mayor o menor medida, de la producción y comercio mundial de alimentos. Esta integración no fue igual en todos los casos y, en la mayoría de las agroindustrias, la producción local de comestibles está subordinada a los vaivenes del mercado mundial. En este proceso tuvieron injerencia no solo la transnacionalización de las empresas alimentarias sino también, y especialmente en los últimos años, la entrada de capitales financieros que imponen mayores niveles de eficiencia y exigencia a los productores locales. La difusión de la “modernización agraria” propia de los países industrializados derivó en un creciente sometimiento de los sectores agropecuarios y agroalimentarios locales y regionales a las relaciones de producción y consumo organizadas por las compañías transnacionales.
El sistema agroalimentario argentino tiene una importancia económica, política y social fundamental: 1) porque es productor de alimentos para la población, con su participación del sector en el Producto Bruto Interno de la Argentina; 2) porque es la base sobre la que se estructura gran parte del espacio geográfico y la ocupación del territorio, con una población rural de unos cuatro millones de personas; 3) porque es el mayor empleador del país, con un 35% de la población económicamente activa trabajando de modo directo o indirecto en él; 4) porque es la vía principal de ingreso de divisas, participando con más del 50% en las exportaciones; 5) porque es eje articulador de las economías regionales.
Inserto en este contexto, nuestro objetivo es precisamente entender los cambios ocurridos en las agroindustrias con raíces profundas en nuestro país, pero no desde una mirada lineal, sino procurando generar núcleos temáticos que puestos en discusión brinden un panorama de este proceso de transformación rural. Los ejes de análisis propuestos son: la concepción sobre lo rural y los cambios en las agroindustrias más significativas de la Argentina; la cuestión medioambiental; las condiciones de vida del sector rural; los nuevos sujetos agrarios y las lógicas del agronegocio; la política en el proceso agroalimentario, y el lugar de las TIC en el mundo rural.
Estos libros son también el resultado de un trabajo colectivo en un doble sentido. Por un lado fueron pensados y planificados por los miembros del CEAR como parte de nuestra propuesta académica, como obra colaborativa, donde los aportes individuales pudiesen formar un contenido común y donde participaran a su vez investigadores de todo el país, con perfiles disciplinares diversos, que enriquecieran la propuesta. Esta labor de conjunto fue desarrollada a partir de una serie de encuentros llevados adelante para cada núcleo temático, en el cual se debatió y se puso en común la producción de cada capítulo entre los diversos autores y con otros investigadores vinculados con el tema.
Se trató, finalmente, de actualizar conocimientos, de dar sentido a los nuevos conceptos y procesos, emparentados a las realidades de hoy. Cada libro, así como la colección en su conjunto, se convierte en un espacio de debate y discusión, abierto y amplio en términos teóricos, con el objetivo de aportar instrumentos e ideas para (re)pensar el agro argentino de los últimos cincuenta años.
Nuestro principal interrogante estuvo centrado esencialmente en la existencia de una nueva ruralidad en Argentina y de cómo esta se articula con los cambios en los sistemas agroalimentarios a nivel mundial. Un espacio donde coexisten empresas de alta composición tecnológica, empresas que integran “grupos económicos” transnacionales, mundos rurales heterogéneos compuestos de productores diversos, campesinos y trabajadores rurales fraccionados por los procesos de modernización rural. Un proceso en el cual la transformación de los territorios, su integración o desintegración y los cambios socio-ambientales juegan un rol central en la redefinición del espacio rural, donde en muchos casos el crecimiento de la productividad se da a costa del agotamiento de los recursos naturales y de la exclusión social.
Como director del CEAR-UNQ debo agradecer primero a todos los miembros del Centro que se comprometieron con el trabajo asociado a los diferentes volúmenes de esta colección. En segundo lugar, a todos/as los/las investigadores/as invitado/as que se sumaron con una enorme capacidad y voluntad de trabajo en equipo, dando forma así al desafío que nos habíamos planteado acerca de la reflexión sobre el nuevo mundo rural argentino, sus transformaciones y conflictos. También, por último, quiero agradecer muy especialmente a las instituciones que con su aporte permitieron la concreción material de este trabajo: la Universidad Nacional de Quilmes, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.
Dr. Adrián Gustavo Zarrilli
Director del Centro de Estudios de la Argentina Rural
de la Universidad Nacional de Quilmes








Presentación virtual del libro Una mirada histórica al bienestar rural argentino