Baby boomer: designa a las personas nacidas entre 1946 y 1964, a razón del crecimiento de la tasa de natalidad en algunos países anglosajones luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Colectivo social: cada grupo de personas divididas según su generación, con un alto nivel de anonimidad.
Generación X: cohorte demográfica que sigue a los baby boomers y que precede a los milénicos. Los investigadores y los medios de comunicación suelen utilizar los años de nacimiento entre 1965 y 1980 para definir esta generación, aunque algunas fuentes utilizan años de nacimiento que comienzan ya en 1960 y terminan en algún momento entre 1977 y 1985. La mayoría de los miembros de la generación X son hijos de la generación silenciosa y de los primeros boomers, y suelen ser los padres de los milénicos y de la generación Z.
Generación Y: personas que nacieron entre 1981 y 1995, que fueron testigos de hitos como el nacimiento de la Internet y el cambio de milenio, y suceden a la generación X.
Generación Z: también conocida como “generación posmilénica” o “centúrica” (del inglés centennial), es la cohorte demográfica que sigue a la generación milénica y precede a la generación alfa. Los demógrafos e investigadores suelen ubicar en ella a las personas nacidas desde la mitad de la década de 1990 hasta mediados de la década de 2000, mientras que hay poco consenso con respecto a su terminación. La mayoría de las personas pertenecientes a la generación Z ha utilizado Internet desde muy joven y se siente cómoda con la tecnología y los medios sociales. Se estima que las personas de la generación Z corresponden al 23,7 % de la población mundial.
Millennials: también conocidos como “milénicos”, son las personas de la generación Y, que vivieron el cambio de milenio a temprana edad.
Nativos digitales: designa a los millennials o generación Y, por haber nacido en la era digital.
Net generation: designa a la generación millennial, por ser la primera en incorporar la Internet en sus hábitos desde temprana edad.
Pragmatismo: postura filosófica que defiende que un conocimiento filosófico y científico solo puede ser considerado verdadero en función de sus consecuencias prácticas. La teoría se extrae de la práctica y se aplica a la práctica.









