Mucho se ha escrito sobre los millennials. Esta generación ha nacido y se ha desarrollado enteramente en la era digital, como característica diferencial con respecto a las generaciones antecesoras. Esta condición ha intervenido en la mirada que tienen sobre el mundo, de modo tal que los ha llevado a romper los paradigmas establecidos por las generaciones anteriores.
El 25 de mayo del año 2017, Mark Zuckerberg, el millennial creador de Facebook, dio un discurso de apertura dirigido a su generación en una ceremonia de graduación en Harvard, donde además recibió un título honorario de doctor en Leyes. Entre otras cosas, dijo:
Hoy quiero hablar sobre el propósito. Pero no estoy aquí para darte [un discurso de] apertura estándar sobre cómo encontrar tu propósito. Somos millennials. Trataremos de hacerlo instintivamente. En cambio, estoy aquí para decirte que encontrar tu propósito no es suficiente. El desafío para nuestra generación es crear un mundo donde todos tengan un sentido de propósito (The Harvard Gazette, 2017).
Y, luego de contar una anécdota sobre el propósito de un conserje en la NASA, explicó que “el propósito es esa sensación de que somos parte de algo más grande que nosotros mismos, que somos necesarios […] es lo que crea la verdadera felicidad” (The Harvard Gazette, 2017).
Los millennials tienen ese “instinto” innato que menciona Zuckerberg, que los lleva a buscar su propósito en la vida: ese “algo más grande” del que ser parte, donde sentirse necesarios. Es una generación de emprendedores y buscadores de la felicidad.
Ante la coexistencia de paradigmas, entendiendo que las cohortes generacionales constituyen colectivos sociales y resignifican sus vivencias dentro de ellos, es necesario desmenuzar y comprender las creencias, los valores y las motivaciones disímiles que llevan a la brecha intergeneracional.
En la actualidad, sobre el universo de personas que se encuentran estudiando sus carreras de grado, la mayoría pertenece, por el rango etario, a la generación Y. Sin embargo, aún la gran parte de los que están trabajando lo hace en puestos donde responden a superiores en la cadena de mando que forman parte de las generaciones anteriores: generación X y algunos baby boomers.
Don Tapscott (2008) explica que los millennials son inconformistas. Ven a las generaciones anteriores como pasivas y llegan para cuestionar y romper el statu quo de la generación X y de los baby boomers que lideran empresas o son docentes en universidades a las que los millennials asisten.
En este sentido, se generan colisiones intergeneracionales al momento de compartir ámbitos de trabajo y estudio, puesto que los millennials (o la generación Y) no comprenden el modo de liderar de sus generaciones anteriores, y dichas generaciones no llegan a entender el sistema de creencias que ellos defienden.
La generación X y la de los baby boomers, que ocupan los puestos gerenciales y dirigen organizaciones, creen que la generación Y muestra dificultades al momento de acatar directivas de sus superiores, ya sea en empresas o en universidades. Mientras tanto, la generación Y discierne con el plan de vida de las generaciones anteriores y cree que el trabajo y el estudio deben aggiornarse a su tiempo, lo que la lleva a cuestionar la legitimidad de sus figuras de autoridad.
Así, siguiendo a Dutra (2017), las generaciones que hoy conviven en empresas y universidades interpretan el mundo y la vida de maneras muy diferentes, lo que ocasiona conflictos, rispideces en las relaciones y otros efectos, como la reducida permanencia en los puestos de trabajo o la deserción universitaria.
Don Tapscott (2008) sostiene que, al momento de acatar las directrices, la generación Y se muestra disconforme con el modo de conducir de las generaciones anteriores. Cuestionan los sistemas institucionales, las normativas o reglas y, si el ámbito no ofrece posibilidades de crecimiento a corto plazo o motivación suficiente para la permanencia, suelen abandonar rápidamente sus puestos de trabajo y sus estudios.
Interesa en este punto estudiar cómo se relacionan las personas de la generación Y con los superiores en la cadena de mando que pertenecen a generaciones anteriores, tanto en el ámbito universitario como en el ámbito laboral, en Argentina desde la perspectiva del liderazgo y del cumplimiento de las normas.
Esta investigación[1] busca obtener información que ayude a clarificar la problemática que se encuentra en el día de hoy en las organizaciones en relación con los vínculos laborales intergeneracionales, que afectan el liderazgo y las estrategias de las organizaciones.
Se espera, además, obtener información que permita visualizar si las diferencias se profundizan o no cuando la brecha intergeneracional es la más amplia posible (esto es, una autoridad baby boomer y un colaborador o estudiante millennial).
También se busca observar si esa problemática surge de las diferencias en las percepciones de cómo debe ser la vida desde la mirada de los millennials y si las distintas creencias y los valores originan lo que las generaciones anteriores consideran una falta de reconocimiento de la autoridad.
De este planteamiento emergen entonces los siguientes interrogantes:
- ¿Qué universos de creencias y valores condicionan el vínculo de la generación Y con las otras generaciones?
- ¿Qué rol juegan las generaciones baby boomer, X y millennial en el proceso de legitimación de la autoridad?
El propósito de esta investigación es describir la relación laboral y universitaria intergeneracional. Dentro de ese marco, se busca desentrañar qué impacto y qué consecuencias emergen de las diferencias existentes entre las generaciones en relación con el liderazgo, las normas y la autoridad cuando los millennials son dirigidos por personas que pertenecen a generaciones anteriores. Asimismo, se indagará la relación entre la profundización de la brecha intergeneracional y el aumento de las diferencias en términos del nivel de reconocimiento de la autoridad.
En el ámbito laboral, por ejemplo, la inserción de un nuevo colaborador, en cualquier nivel de la organización, supone un esfuerzo, no solo presupuestario, sino de todos los recursos en su conjunto. Ese esfuerzo está relacionado con lo que la organización espera de ese empleado como recurso en el futuro.
Del mismo modo, en el ámbito universitario, la deserción perjudica el presupuesto de las instituciones, al tiempo que menoscaba las posibilidades del desarrollo académico institucional, puesto que una menor cantidad de graduados repercute en una menor cantidad de producción científica, uno de los fines primordiales de las universidades.
Adicionalmente, la deserción universitaria va en detrimento del esfuerzo que hacen empresas y organismos por elevar los niveles de formación de sus colaboradores y mejorar la competitividad, lo que resulta en un país con menos profesionales o personas altamente calificadas para ocupar los puestos de trabajo.
De acuerdo con Eduardo Cuesta (2014), la inserción de los millennials en el mundo laboral muestra problemas de captación, inducción, motivación y fidelización. Esto no solo es una preocupación por la productividad y la rentabilidad, sino que además constituye un tema estratégico.
Este trabajo se propone identificar los factores que actualmente desencadenan problemas en la generación Y, con respecto al reconocimiento de la autoridad en los ámbitos universitario y empresarial en Argentina cuando sus superiores en la cadena de mando pertenecen a generaciones anteriores, contribuirá con la estrategia de estas organizaciones para captar, inducir, motivar y fidelizar a los millennials.
Del mismo modo, este estudio buscará contribuir con las estrategias para reducir los índices actuales de deserción universitaria y de rotación laboral, con beneficios tangibles para el desarrollo científico y productivo de la nación.
Concebido como un estudio descriptivo y de acuerdo con los fines de la investigación, sus objetivos se clasifican como objetivos descriptivos, atendiendo a la definición de “objetivos descriptivos” propuesta por Cohen y Gómez Rojas (2019):
… se trata de acciones que plantean la producción de conocimiento para conocer cómo se comporta el fenómeno de estudio, cuál es el contexto espacio y temporal en que ocurre, cuáles son sus características, quiénes lo integran, qué roles o lugares ocupan, qué factores externos se relacionan con su comportamiento, etcétera (pp. 241-242).
Así, podemos enunciar como objetivo general conocer cómo es la relación de liderazgo y autoridad laboral y académica de la generación Y con sus superiores de generaciones anteriores en Argentina. Y, del mismo modo, los objetivos específicos:
- Determinar si la falta de legitimación de la autoridad se acentúa cuando las generaciones son más distantes en el tiempo.
- Reconocer los objetivos a largo plazo (visión de futuro) de la generación Y.
- Precisar las diferencias del plan de vida de la generación Y con el plan de vida de las generaciones anteriores.
- Identificar las creencias y los valores compartidos de la generación Y con las generaciones anteriores con respecto al estudio y al trabajo.
- Identificar las creencias y los valores que difieren entre la generación Y y las generaciones anteriores con respecto al estudio y al trabajo.
- Determinar si existen diferencias con respecto a la legitimación de las figuras de autoridad entre el ámbito universitario y el ámbito laboral.
Organización del libro
Como punto de partida, se ha expuesto, a modo de introducción, la problemática definida con sus interrogantes y objetivos, considerados tanto relevantes como viables.
Como base para la posterior construcción de hipótesis de investigación, se aborda en el capítulo I el marco teórico que da sustento a la tesis. Dicho marco teórico parte de las formas en que se agrupan los sujetos como colectivos sociales, entendiendo que las cohortes generacionales constituyen colectivos sociales y resignifican sus vivencias dentro de ellos. En adelante, se puntualizan las vivencias más relevantes de las tres generaciones involucradas en este estudio (baby boomers, generación X y generación Y) y se realiza una descripción detallada de sus cosmovisiones y constructos culturales. Se teoriza sobre el significado de las acciones, comprendiendo que su actitud de deslegitimar la autoridad es producto de un significante que causa ese significado, y se realiza un breve recorrido sobre el contexto sociopolítico del siglo XX, en el que nacieron las tres generaciones estudiadas, asociando los hitos de la historia con sus formas de concebir la autoridad. Se profundiza en el imaginario colectivo de cada generación para luego hacer foco en las teorías sobre la legitimación de las figuras de autoridad y el contexto actual en torno a ella.
El capítulo II detalla los alcances del estudio, para abrir paso a la formulación de las hipótesis que guiarán la investigación.
Más adelante, se detalla la metodología elegida para llevar a cabo el estudio. Se desarrolla el diseño de investigación, la selección de la muestra con el respectivo detalle de sus unidades de análisis, se operacionalizan las variables, se explica la metodología para la producción de datos, que utiliza un cuestionario estructurado en una primera instancia cuantitativa y un cuestionario semiestructurado que guía entrevistas en profundidad para una segunda etapa cualitativa, y se explica el procedimiento que seguir en el estudio.
Luego, se procede a la etapa de producción de datos, dividida en dos fases:
- Fase 1: producción de datos cuantitativos (etapa cuantitativa): incluye el desarrollo de los resultados de las encuestas.
- Fase 2: producción de datos cualitativos (etapa cualitativa): incluye el desarrollo de los resultados de las entrevistas en profundidad.
Una vez producidos los datos, en el capítulo III se analizan, para dar lugar al capítulo IV, donde se discuten los resultados y se desarrollan las conclusiones, la descripción del fenómeno y las propuestas para futuras investigaciones.
- El presente libro es una adaptación que surge del trabajo de investigación aprobado para titular como doctor en Ciencias Empresariales y Sociales en la Universidad en Ciencias Empresariales y Sociales (UCES).↵









