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Presentación

Julián Macías

En una de nuestras tantas reuniones del grupo de estudio, estábamos discutiendo sobre el diálogo. ¿Qué es un diálogo filosófico? ¿Qué no lo es? ¿Cuál es la diferencia con una charla? ¿Qué cuestiones entran en juego en un diálogo en comunidad de indagación? Recuerdo que en ese entonces un compañero del grupo, Gabriel Vinazza (también autor en este libro) referenció Carneros, un libro que recupera la conferencia que Jacques Derrida pronunció en homenaje a Gadamer. El libro lleva como subtítulo “El diálogo ininterrumpido: entre dos infinitos, el poema”. El texto me cautivó, y más aún la idea de un diálogo ininterrumpido.

Este libro nace de múltiples diálogos. No siempre diálogos armoniosos, creativos, conclusivos. Por el contrario, muchos de los diálogos que dan origen a las páginas de este libro proviene de diálogos frustrados, friccionados o inconclusos. Pero siempre ininterrumpidos. Y esto no es una mera metáfora de un escrito que relata cuestiones vinculadas a una práctica, la filosofía con niñxs, cuyo rasgo distintivo es el propiciar diálogos en el marco de comunidades de investigación filosófica. No.

Este libro fue posible en virtud de que lxs autores entraron en diálogo filosófico con sus propias prácticas, con sus propias experiencias, con sus propixs interlocutorxs. Porque el diálogo puede tener múltiples interlocutorxs, y es eso lo que podrá apreciarse a lo largo de las páginas. En algunos casos entrarán en diálogo quien escribe con sus propios supuestos. En otro, se pondrán en diálogo diferentes propuestas educativas. En otro, el diálogo se producirá con aquellas experiencias realizadas en diferentes contextos. Otras páginas mostrarán el ¿resultado? de diálogos entre personas que compartieron proyectos de investigación o de trabajos colectivos. En todas las páginas, creo yo, lxs autorxs entramos en diálogo con nuestra formación académica, con nuestras experiencias escolares o no escolares, con diferentes pensadorxs que han sido significativxs, para bien o para mal, a lo largo de nuestras vidas. Es también, y por sobre todo, un diálogo con muchas de las teorizaciones del ámbito de la filosofía con/para niñxs. El título de la obra intenta hacer honor a esa tradición múltiple.

El libro está organizado en seis capítulos, todos escritos por integrantes del Grupo El Pensadero. Recuperan, en mayor o menor medida, cuestiones pensadas grupalmente, aunque dada la heterogeneidad de sus integrantes no necesariamente hay acuerdo en todo lo dicho aquí. A los primeros cuatro capítulos le sigue un breve diálogo que intenta recuperar alguna dimensión del capítulo en cuestión. Los dos últimos capítulos, por su parte, son textos de escritura colectiva que intentan respetar la heterogeneidad de sus autorxs en los diferentes apartados. Por último, en caso de que la lectura siga la ordenación progresiva de los capítulos, se podrá apreciar que irán apareciendo marcas cada vez más explícitas de diferentes experiencias grupales que hemos llevado a cabo desde nuestro surgimiento.

En el primer capítulo, ¿De nosotros sabemos? Guía para prepararnos a la hora de filosofar, Florencia Sichel abordará una cuestión siempre inquietante: ¿cómo prepararnos para filosofar? Sobre la premisa de que la mejor manera para hacer filosofía es filosofando, primero, con unx mismx. A lo largo del texto se presentarán diferentes tipos de ejercicios y se sugieren algunas ideas para comenzar con la práctica.

A continuación Luciana Mignelli abordará un tema en continuo debate en Habitar el espacio del taller de filosofía: las complejidades de sostener espacios filosóficos en contexto no formales. En efecto, las condiciones particulares de talleres en contextos no institucionalizados traen aristas anexas a las que pueden suscitarse en espacios escolares o con grupos regulares que siempre es necesario repensar.

Por su parte, en el tercer capítulo Sabrina Coscione Seid indagará la relación entre Filosofía con Niñxs y Educación Sexual Integral. Mediante un abordaje minucioso se analizarán los puntos de contacto y distancia entre ambas propuestas a partir de las nociones de comunidades de aprendizaje, rol docente, temáticas abordadas y corporalidad, y se proyectarán posibles potencialidades de un estudio complementario.

En Filosofía y Juego: búsqueda y encuentros entre teoría y práctica en el marco del Programa Juegotecas Barriales CABA, Úrsula Pose nos propone un texto-juego. Las pistas nos permitirán descubrir, junto a diferentes teorizadores sobre el juego y el cuerpo, las vivencias en torno a un proyecto central para nuestro grupo que aún, al día del hoy, continúa desarrollándose. ¿Cuál será el tesoro?

En el anteúltimo capítulo, recuperamos una de las experiencias colectivas como talleristas más significativa y laboriosa grupalmente. En efecto, Filosofía en la escuela pública. Avatares de una práctica territorializada narra la experiencia potente, movilizadora, frustrante y desafiante de hacer filosofía en una escuela pública secundaria del conurbano bonaerense.

Por último, en Política y comunidad de indagación. Una mirada retrospectiva a la propuesta lipmaniana se describen algunas de las conclusiones de un proyecto de investigación que estuvimos realizando en torno a uno de los conceptos más relevantes de la práctica de filosofía con/para niños. Para ello se recuperarán los antecedentes y supuestos de la construcción lipmaniana al tiempo que se propone una sugerente comparación.

Como se podrá apreciar en este sucinto recorrido En busca del sentido. Cruces entre filosofía, infancia y educación es fruto de múltiples y heterogéneos diálogos, pero no constituye el punto final de los mismos. Por el contrario, muchos de las cuestiones aquí presentadas continúan siendo pensadas, conversadas, estudiadas. La apertura de estas reflexiones y experiencias apuntan, en gran parte, a continuar abriendo las posibilidades de esos diálogos con todxs ustedes.



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