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Introducción

El objetivo de la presente investigación es conocer el significado de las terapias de afirmación de género en una persona transexual en Capital Federal durante el año 2024.

La elección de este tema se debe al interés de los psicólogos por las diferentes problemáticas que aparecen en la sociedad y la necesidad de profundizar en ellas para acompañar procesos inherentes a los seres humanos y al contexto social en que se producen y desarrollan. De esta forma, se genera conocimiento para intervenir como profesionales de la salud.

Millaqueo et al (2022) expresan en su investigación que la psiquiatría y la salud pública han patologizado las identidades disidentes, reforzaron un sistema sexo-genérico binario, con base en la heterosexualidad y la reproducción orientada hacia la organización familiar hegemónica como base de la sociedad. Para estos autores, la patologización influye también en la constitución de las identidades de género y en la manera en que las sociedades dan tratamiento a las personas disidentes a la heteronorma, generando actitudes discriminatorias y excluyentes (Cosme et al., 2017).

La igualdad y la no discriminación son principios básicos de los derechos humanos (Millaqueo et al., 2022). Toda persona, sin distinción, tiene derecho a gozar de la igualdad de trato ante la ley y el derecho a ser protegido contra la discriminación por diversos motivos, entre ellos la orientación sexual (se refiere a la capacidad de cada persona de sentir atracción emocional, afectiva y/o sexual hacia otras personas de un género diferente al suyo, de su mismo género o de más de un género) y la identidad de género (percepción o vivencia interna que cada persona tiene de su género, que puede coincidir o no con el sexo asignado al nacer). A pesar de ello, las mujeres y las personas que se identifican con el colectivo de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales, Travestis, Transgénero, Intersexuales y Queers (LGBTTTIQ) se encuentran en condición de opresión, discriminación y exclusión solo por preformar una identidad de género o sexual no hegemónica (Millaqueo et al., 2022).

El presente trabajo toma la narrativa de vida de una mujer transexual, que pasó por el proceso de afirmación de género y por la cirugía de cambio de género.

Se considera transexual a la persona que se somete a cirugías de reasignación sexual (o afirmación de género); según destaca Cedeño Astudillo (2019), son personas que tienen la sensación de haber nacido en un cuerpo del género equivocado, y sienten necesidad de cambiar su cuerpo para estar conectado con su psicología.

El término género se toma de la lengua anglosajona (gender) que se introdujo en su inicio en el campo de la psicología y la medicina para distinguir aquello que podemos considerar construcción social y natural en lo relativo a los hombres y mujeres (Barnichou Sierra, 2024). De este modo, a finales del siglo XX se generaliza y se interioriza la distinción entre lo biológico que correspondería al sexo, y lo psicosocial referido al género (Barnichou Sierra, 2024).

De acuerdo con la Ley de Identidad de Género, sancionada en 2012 en Argentina, toda persona tiene derecho al reconocimiento de su identidad de género entendida como la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (artículos 1 y 2 de la Ley 26.743). Loewy (2023) menciona que a más de 11 años de que la Argentina aprobara esta ley (considerada de vanguardia por la Organización de las Naciones Unidas), todavía existen prejuicios y circulan desinformaciones sobre el tema. Como consecuencia, existen barreras del sistema de salud para el acceso a las prestaciones para el ejercicio de ese derecho. 

Existe una controversia respecto al uso del concepto “reasignación sexual” para dar lugar al concepto “afirmación de género”.

Señala Loewy (2023) que la ley argentina utiliza el término “reasignación” solo en dos ocasiones y en ambas alude a las intervenciones quirúrgicas (totales y parciales) y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar el cuerpo, incluida su genitalidad, a la identidad de género autopercibida. Sin embargo, aunque en la literatura médica internacional reciente todavía aparece la expresión “terapia de reasignación de sexo” o incluso de “reasignación de género” en los últimos años se empezó a considerar que lo más adecuado es hablar de “terapias de afirmación de género”. Los términos utilizados no son un tema menor, dado que de las entrevistas que realiza Loewy (2023) surge que el concepto de reasignación le otorga al médico un poder supremo. En cambio, en la afirmación de género, es la persona quien tiene el poder de definirse acorde a sus propias necesidades. El médico reconoce, valida o reafirma esa identidad autopercibida y acompaña el proceso de transición identitario, por eso se habla de un “enfoque afirmativo del género”, según palabras de Adrián Helién, médico psiquiatra y sexólogo, jefe del Servicio de Salud Transgénero del Hospital Durand de la Ciudad de Buenos Aires (Loewy, 2023).

Esta afirmación, destaca la importancia de trabajar con la identidad de la persona, y permite introducir la perspectiva psicosocial en el proceso de afirmación de género.

El constructo psicológico principal en el tema elegido es la Identidad, que se define como la respuesta a la pregunta quién soy (Baron y Byrne, 2005), se trata de una construcción social, en la que intervienen múltiples factores tales como la cultura, expectativas familiares, clase social, religión entre otras.

La identidad es producto de una historia y una trayectoria. La trayectoria corresponde a la serie de posiciones que en un espacio en incesante transformación va ocupando un sujeto o un grupo en forma sucesiva (Bourdieu, 1994). La identidad puede comprenderse como el transitar por marcos institucionales durante el periodo de existencia del sujeto. Todo sujeto “… vive una biografía reflejamente organizada en función de los flujos de la información social y psicológica acerca de los posibles modos de vida” (Giddens, 1997, p. 26). Es un producto que emerge en la intersección de los procesos psicológicos y sociales que tienen lugar de los contextos en los cuales está inmerso y bajo el entramado de significaciones compartidas por los colectivos con los que interactúa. Así se integra el sujeto a su cultura (Deschamps et al., 1999). Esa construcción y transformación da por resultado un producto singular: la identidad particular.

Bajtín (2015) establece que la construcción como seres se encuentra supeditada sin duda a la convivencia con otros. “El dialogismo resulta ser, así, un punto de vista capaz de ofrecer la posibilidad de ver y comprender todos los demás puntos de vista existentes como un evento unitario: no una abstracción del ‘ser’, sino un mero acontecer, su devenir conjunto con el otro” (Bubnova en Bajtín, 2015, p. 17). Esto implica la existencia en función del acontecimiento, del acto ético que se suma a otras acciones de otros sujetos y que dota de significación y valor (a nivel axiológico) a la comunicación que surge de tal diálogo. Deber ser, siempre en y a través de la presencia del otro, lo que conlleva una volición, es decir, una voluntad y una acción, un acto ético. Esta filosofía participativa implica atender los actos del ser no desde una perspectiva excluyente y específica, pero sí desde la totalidad del acto en conjunto (León O’Farrill, 2022).

Estos aspectos muestran la necesidad de indagar la narrativa de los protagonistas de esta construcción de identidades y su lucha por modificar sus cuerpos acorde a la imagen de sí.

Por este motivo se eligió un estudio cualitativo, que permite centrarse en la narrativa de los sujetos, en la historia de vida, el derrotero único de la persona, que amerita un estudio profundo y un acercamiento más real del contexto donde se desarrolla el fenómeno a investigar (Chaves & Weiler, 2016). Se eligió La metodología de la entrevista autobiográfica narrativa de Schütze (1983) que parte de la hipótesis de que la narración de las experiencias personales como historia de vida sin previa preparación supone una aproximación máxima a los hechos realmente experimentados. Vincula narración con hechos sociales.

Sharim Kovalskys (2005) considera que para estudiar la identidad de género es necesario un enfoque que permita adentrarse en pleno en la singularidad y que a través del relato de su biografía explorar la construcción identitaria, porque la identidad es el relato que hacemos de nosotros mismos. Los relatos entregan la posibilidad de mirar la doble relación de un individuo con su historia, en tanto determinado por ésta, pero también en cuanto a su capacidad de actuar sobre ella.

Ferrarotti (2007) considera los métodos cualitativos como estrategias privilegiadas para el estudio de lo social, en particular en el caso de las historias de vida. El autor recalca que el hombre no es un dato sino un proceso que actúa en forma creativa en su mundo cotidiano. Es decir, lo social implica una historicidad (Ferrarotti, 2007). Por otra parte, la historia de vida vincula texto y contexto, que implica reconocer su sentido evocativo y re-creativo, elementos que implican la posibilidad de la autopercepción del individuo como sujeto de la historia de vida en su vinculación experiencial con el ambiente contextual. La relación entre texto y contexto la realiza el individuo como parte de su proceso vivencial en tanto que agente histórico (Ferrarotti, 2007). Las historias de vida tienen, finalmente, la capacidad de expresar y formular lo vivido cotidiano de las estructuras sociales, formales e informales, de ahí su aporte fundamental a la investigación social.

Se trata de una investigación procesual, sistemática y profunda de un caso en concreto. A saber, la historia de una mujer transexual que optó por la cirugía de afirmación de género. La narrativa genera teoría para estudiar el fenómeno desde múltiples perspectivas, y obtener un conocimiento más amplio sobre la problemática (Murillo et al., 2013).

Planteamiento del problema

¿Cuál es el significado de la terapia de afirmación de género en una persona transexual en Capital Federal durante el año 2024?

Objetivo general

Conocer el significado de la terapia de afirmación de género en una persona transexual en Capital Federal durante el año 2024.

Objetivos específicos

  • Conocer la producción discursiva de la terapia de afirmación de género.
  • Identificar el proceso identitario que acompaña la decisión de la terapia de afirmación de género y la narrativa posterior.
  • Conocer los puntos nodales del proceso de identidad de la persona transexual.

Relevancia

Se espera que los resultados aporten conocimiento que ayude a los psicólogos y trabajadores de la salud a acompañar los procesos de transición de género.



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