Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

5 Conclusiones y discusión

De acuerdo con los objetivos planteados, la producción discursiva de la terapia de afirmación de género deja en claro que se trata de un proceso. Este proceso es muy prolongado y no se circunscribe al tiempo que lleva la cirugía o las cirugías, sino que comienza cuando el individuo siente que es diferente al resto de sus pares.

La terapia de afirmación no es el objetivo de toda persona trans, no todos sienten que es necesaria. Puede ser un deseo personal, pero también puede responder a presiones de la pareja.

En el caso presentado, la terapia de afirmación fue vivida con alegría y con un sentimiento de total concordancia entre el resultado final de su cuerpo y su deseo.

Para seguir respondiendo a los objetivos planteados y a los resultados obtenidos, es menester explicar el tratamiento que se le dio al corpus obtenido. Por un lado, la narrativa de la participante hizo que se eligieran categorías emergentes los momentos del proceso evolutivo: infancia, adolescencia, juventud, adultez, para marcar la idea de proceso, de continuum, la conciencia de sí en la que la persona se reconoce como ella misma a lo largo de la vida. Pero, por otro lado, se eligieron hitos evolutivos que marcan un antes y un después. No es una alternación en el sentido de Berger y Luckmann (1967) porque no es un corte biográfico en la vida de la persona, son sucesos que van marcando cambios. Cabe más la noción de crisis, de cambio, en las que se evidencia que las respuestas adaptativas hasta el momento dejan de serlo, y se necesita un nuevo repertorio de conductas ante los sucesos de la vida cotidiana (Bail Pupko, 2014).

En cuanto a los puntos nodales de la entrevistada, estos son: la migración, las limitaciones de acceso a los ámbitos: educativo, laboral y sanitario, la falta de información formal, la cirugía de cambio de género, búsqueda de un otro igual como referente, ser referente para un otro igual, resiliencia, familia y terapia de acompañamiento psicológico.

De esta forma, se puede aseverar que el proceso de identidad de género en la construcción de la identidad es un proceso que inicia en la infancia temprana. Conforme el individuo va adquiriendo el conocimiento del mundo, este proceso comienza a tomar forma y fuerza socavando la constitución de su género determinado al momento del nacimiento. Se establece una incongruencia entre los ámbitos que circunscriben la vida de una persona: lo biológico, lo social y culturalmente establecido y la autopercepción de la persona, iniciándose así una interminable lista de interrogantes, pero con la certeza de que se es distinto de lo esperado. Desde el discurso de la entrevistada indica que si bien no sabía bien qué era ni que nombre ponerle a esa sensación de no ir en pos de la norma, sabía con firmeza que era diferente del resto de las personas. La falta de información formal e informal en materia de género, el hecho de no tener programas de educación sexual en la escuela deja sin herramientas en la infancia para responder temas que muchas veces las familias no abordan, porque tampoco tienen conocimientos como para hacerlo. Queda claro en el trabajo presentado la falta de formación de muchos profesores para afrontar la diversidad. Se puede decir que estos eventos ponen en evidencia la necesidad de la educación sexual en las escuelas y la necesidad de capacitar a los docentes en el abordaje de la temática sexual y de género. También la necesidad de que las instituciones estén preparadas para la diversidad, de otra forma, la educación sería un reproductor de inequidades sociales.

Con respecto al proceso evolutivo, en la adolescencia, la persona reafirma la identidad en base a los vínculos con personas que sí le sirven de referentes. El hecho de conocer a Claudia quien le dice “soy igual que vos o sos igual a mí”, instala la confirmación de su identidad de género. Este evento es un hito en la vida de la entrevistada, que brinda varios elementos a considerar. Por un lado, queda claro que para les niñes trans, no hay un modelo en el cual pueden verse, no tienen ejemplos de vida ni roles para pensarse a futuro ni el ámbito social, de vínculos afectivos ni profesional. Cabe rescatar aquí el constructo del Yo especular, en que es el otro el que tiene la clave de mi identidad (Berger y Luckmann, 1967). Pero otro aspecto a considerar es que el “sos como yo” puede homologarse a la idea de diagnóstico (Bail Pupko, 2016), “vos sos como yo” implica que este sentimiento que tengo, “lo que me pasa”, tiene nombre (en ese sentido diagnóstico), tiene características y brinda un marco de referencia. Despertar a la realidad de que se trata de una realidad compartida, pone fin a la incertidumbre (el no tener marco de referencia), de no entender qué me sucede ni dónde encajo, y brinda pertenencia a un grupo en el cual “son como yo”. Ese encuentro también indica que sólo un encuentro fortuito con un otro puede ayudar en la construcción de la identidad.

Con estas bases se adentra la juventud donde de manera limitada, puede ir concretando pertenecer en la sociedad y a su identidad. No obstante, una vez identificado en primera instancia su autopercepción, la migración se hace el único vector de poder alcanzar lo que ahora ya se sabe que tiene que buscar. Migrar hacia las grandes ciudades posibilita un anonimato como herramienta principal para comenzar el proceso de afirmación de género. Si las grandes ciudades se caracterizan por propiciar más recursos y posibilidades que las ciudades pequeñas del interior del país, no era una garantía en la entrevistada, ya que al instalarse como migrante su recurso más accesible como fuente laboral fue la prostitución. Con lo cual, la falta de trabajo formal como aspiración profesional deja como opción más accesible y posible el trabajo sexual.

La familia juega un papel fundamental en la vida de las personas y ya se ha mencionado la falta de apoyo en las personas trans. La entrevistada lo marca como un punto determinante cuando menciona que las chicas trans que echaron de sus casas ya están muertas, y que ese no fue su caso porque pudo volver a ver a su familia siempre que quiso. Ryan (2009) considera que la aceptación familiar es punta pie para el bienestar y protección a los/las jóvenes LGBT contra los riesgos que atentan contra la salud física y mental considerando al peor de los casos el suicidio.

En el caso de la entrevistada, la familia recurre a la terapia psicológica que la protagonista no considera como beneficiosa. Por eso es importante la formación de los profesionales en esta temática.

Queda claro entonces que el apoyo familiar emocional y material influye en la sobrevida de las personas trans. Se evidencia la vulnerabilidad de sus vidas; la necesidad de migrar para poder identificar y concretar su identidad, conlleva a que abandone la aspiración de poder continuar con los estudios superiores o alguna capacitación posterior a los estudios secundarios. La prostitución es lo que le brinda el sustento para poder vivir acorde con su identidad.

Ese trabajo le permite tener dinero para la cirugía de reasignación genital (genitoplastía feminizante). Hay que destacar que la entrevistada siempre observa algún modelo de conducta. Es en Europa que se lo plantea porque conoce a alguien que lo hace. Este hecho va acompañado de entender lo que es la planificación económica.

La cirugía significa que eliminar en su cuerpo la genitalidad que nunca fue representativa de su identidad, significa alinear su sentimiento con su cuerpo. Un cuerpo que coincide con su nombre elegido y su identidad autopercibida.

Una vez lograda la coincidencia deseada, se puede aspirar a ser un referente para aquellas identidades que aún no están afirmadas. El camino recorrido conlleva la posibilidad de posicionarse en una identidad constituida, y de esa manera ejecutar sobre una base firme un proyecto de vida posible. En este sentido, la entrevistada sostiene que era imposible siquiera pensar cualquier proyecto de vida hasta tanto no pudiera comprender su identidad, hasta tanto no fuera capaz de ordenar la incongruencia sentida. En este caso, el avance en materia laboral posibilita que la entrevistada sea un referente de su trayectoria de vida para aquellos que lo necesitan.

Se observa que, frente a las diversas dificultades para construir el género, cobra importancia las experiencias de otros, porque son los modelos para logar un proyecto de vida. El caso presentado aquí es de resiliencia (Rutter, 1987), en el sentido de que la entrevistada sale fortalecida de situaciones adversas y llega a ser un ejemplo para las demás mujeres trans y una defensora de sus derechos. Es de destacar que uno de los aspectos de la resiliencia que menciona Rutter (1987) tiene que ver con la capacidad personal de procesar información en forma positiva, y eso es notorio en la entrevistada. No se trata solamente de la construcción de identidad trans, sino de aspectos de la vida que una persona que no tiene siquiera las enseñanzas de su hogar porque fue expulsada, no logra obtener. Al no tener educación formal, aspectos que tienen que ver con la formación económica, no llegan a cristalizar en muchos casos. La entrevistada ve que otra mujer trans compra una casa, y eso le sirve de ejemplo para ver que una persona puede fijarse objetivos económicos y lograrlo. De ahí que sea tan importante brindar modelos positivos a las infancias trans.

El proceso de la construcción de la identidad de género está comandado por la subjetividad de cada persona trans. Por ende, los procesos necesarios para alcanzar la identidad de género percibida dependen de la singularidad de cada uno. No hay un estándar ideal, como tampoco hay un modelo a seguir instaurado socialmente, lo que dificulta aún más dicha construcción y que también va marcando la autogestión o autoconstrucción identitaria y subjetiva, librada de alguna manera al orden de lo posible en lo próximo y lo deseable a futuro.

No obstante, las barreras mencionadas con anterioridad representan en la vida de la persona trans un atentado a su autoestima y autoconcepto que va deteriorando paulatinamente el proyecto de vida al que puedan aspirar. Sin embargo, se observa que en lo referido a los procesos de identidad de género en la construcción de la identidad es necesario se profundice la información necesaria para abordar la problemática que contemplan a los distintos actores sociales. A la comunidad en general: profesionales de salud en su totalidad de cara a una intervención integral, en los espacios educativos a la totalidad del personal y alumnado a favor de una educación equitativa, a los agentes que otorgan posibilidades laborales en su totalidad como a sus empleados en materia de aspirar a un futuro profesional posible. Como también a las familias de las personas trans para posibilitar una infancia protegida, acompañamiento y contención para el logro de una adultez con herramientas para enfrentar y construir un proyecto de vida posible. Del mismo modo a la comunidad de profesionales de la salud mental, ahondar en los conocimientos académicos incorporados y herramientas que faciliten el abordaje terapéutico en materia de identidad de género y su impacto en la construcción de la identidad. De este modo un acompañamiento terapéutico adecuado a la inmensidad de subjetividades trans podría ayudar a concretar de manera ajustada el tránsito de un proyecto de vida de estas características y supervisar las decisiones que deba tomar el individuo respecto de los procedimientos necesarios para alcanzar lo esperado en materia de identidad de género.

Es fundamental la idea de proceso de construcción de la identidad y la necesidad de modelos de vida para el logro de la misma. Las personas cis e incluso las homosexuales tienen un abanico de posibilidades en cuanto a proyectos de vida que las personas trans no. En este sentido hay que reforzar todas las políticas de inclusión social, de discriminación positiva para la finalización de estudios primarios y secundarios y la posibilidad de tener un oficio o profesión, de otra forma, se los condena a la prostitución. Es necesario educar a la población, y a los pediatras en particular para que puedan guiar a los padres en la educación de niñes trans, para esto se necesita un sistema de salud psicofísica accesible para que guíe estas infancias y sus familias.

Otro foco importante para profundizar es la singularidad de la vivencia trans y la terapia de afirmación de género. Es claro que hay posiciones filosóficas diferentes. No se mencionará las posiciones que consideran que hay solo dos sexos porque no merece la pena ese debate, como tampoco hablar de patología. Es un tema donde abunda la teoría que avala la diversidad.

Sí es necesario mencionar los debates que consideran que la afirmación de género no debe ser realizada sin un apoyo psicológico ya que hay que ver si es lo que realmente desea la persona y si se trata de un deseo personal o de presiones externas. No es una cirugía reversible, por lo que, ante la menor duda, habría que reflexionar. Lo mismo sucede en el caso de les niñes ante las terapias hormonales, sería conveniente un abordaje multidisciplinario que acompañe la decisión.

De todas formas, hay que destacar el largo camino recorrido hacia el reconocimiento y la obtención de derechos de las últimas décadas que hay que profundizar si se quiere un mundo justo.



Deja un comentario