Patricia Collado
El trabajo que presentamos a continuación está guiado por una preocupación común: visibilizar a los y las hacedores de la producción de la provincia que han sido y son largamente invisibilizados/as: nos referimos a los y las trabajadores. En su recorrido se recuperan las voces de niños y niñas, jóvenes y adultos, mujeres, migrantes, es decir, el conjunto heterogéneo de los expulsados del mercado laboral formal, urbano, asegurado. Sus ámbitos recorren las periferias de las ciudades para extenderse más allá, hasta las zonas rurales y el secano provincial. Los estudios e investigaciones que sintetizamos aquí recuperan otras formas de hacer, ser, saber y estar para proveer la supervivencia y posibilitar-se una vida digna. A continuación, mostraremos el recorrido que invitamos a transitar para conocer y comprender sus experiencias, contextos, trayectorias, sus luchas e historias. Al mismo tiempo, le presentamos al lector/a contribuciones situadas en debates teóricos que, más allá de los casos y singularidades, permiten reflexionar sobre las problemáticas actuales del campo de los estudios del trabajo como totalidad compleja y en transformación.
En este recorrido como hito inicial, Marta Silvia Moreno nos introduce en tema con “Migraciones laborales entre Bolivia y Argentina/Mendoza. Intersección de desigualdades y segregación de los mercados laborales”.
Esta labor investigativa nos ofrece una remozada mirada epistemológica, conceptual y de base empírica para abordar las migraciones, influenciada por diálogos entre las teorías feministas, estudios transnacionales y decoloniales a fin de asumir una reflexión singular acerca del lugar social que ocupan estas poblaciones en la economía regional. La perspectiva que adopta se sostiene en la interseccionalidad para imbricar clase, etnia, género y condición migrante y así compone una configuración social compleja. Para ello, la primera parte de su contribución se aboca en sintetizar un panorama de los antecedentes más relevantes en el tratamiento del problema. Luego, nos lleva al caso, para lo cual la investigadora nos sitúa en la importancia que ha tenido y tiene para el desarrollo provincial agrícola la mano de obra migrante de origen boliviano. Con el propósito de develar la situación y trayectoria de dichos/as migrantes, su narración nos señala el peso que tienen estos/as trabajadores y trabajadoras en la agricultura mendocina como también en diferentes sectores de lo que hoy comprendemos como ‘economía popular’. Su propuesta connota cada ámbito de producción e inserción laboral según el peso de la población migrante, para detenerse a caracterizar su papel en actividades como la cosecha, la chacra hortícola, la fábrica de conservas y las ferias. Con estas coordenadas, la autora nos ayuda a comprender y analizar las imposiciones y condicionamientos múltiples que operan en las poblaciones migrantes tanto como ponderar su importancia en el desarrollo económico regional y el sostenimiento vital de sus comunidades.
A continuación, Bárbara Altschuler nos ofrece el estudio “‘Escasez’ de mano de obra y ‘falta’ de trabajo. Transformaciones del trabajo rural en la viticultura mendocina”.
El universo vitivinícola ha sido la estrella de la reconversión agroindustrial mendocina y, en consecuencia, la actividad cuenta con innúmeras formas de abordaje, informaciones e investigaciones, abiertas en un abanico de fuentes. Sin embargo, como bien señala nuestra autora, en su historia y desenvolvimiento denota una opacidad en el tratamiento y relevancia que asumen los y las trabajadoras vitícolas. A fin de poner en valor a las y los sujetos que hacen a la actividad característica de la provincia, nuestra autora se propone interrogar una aporía que denota la modernización y transformación vitivinícola, a saber, la escasez de mano de obra. Para ello, la investigación recorre los procesos de cambio estructural de su historia y, a partir de ellos, sondea las consecuencias sobre la fuerza laboral en términos de expulsión, recalificación, externalización y tercerización del empleo. A ello adosa las condiciones y condicionamientos a la calidad de vida en el ámbito rural y las situaciones de las juventudes en tal contexto. En un proceso de indagación centralmente etnográfico, que en su marco mixtura fuentes de datos para dar densidad a la trama relacional vitivinícola, este trabajo investigativo aporta fuertes pistas tanto para comprender e interpretar el devenir de la actividad y de sus hacedores/as como para reflexionar en los desafíos actuales.
Blanca Alejandrina Barboza y Marina Soledad Estrada presentan “Infancias en situación de trabajo: resistencias y emergencias de La Veleta y La Antena en el marco del neoliberalismo latinoamericano del siglo XXI”.
La propuesta se dedica a explorar en varios niveles la cuestión de las infancias en situación de trabajo en la región latinoamericana. En primer lugar, colabora a escudriñar conceptualmente la nominación clásica de infancias y sus implicancias en vínculo con el paternalismo y el adultocentrismo. Luego de ese recorrido, enfrentan los procesos sociales en que emergen las otras infancias latinoamericanas y sus organizaciones, en el caso de los NAT (Niños, Niñas y Adolescentes trabajadores) y MOLACNATS Movimiento Latinoamericano y del Caribe de Niñas, Niños y Adolescentes Trabajadores. En este marco la investigación busca reflexionar las infancias desde la experiencia práctica de sus organizaciones y acciones, privilegiando las voces de sus sujetos. Interesa a las autoras pensar las diferencias que se imponen entre trabajo infantil vs. infancias trabajadoras y entre ambas y acción colectiva. En esta pesquisa se deja de lado el ocultamiento expreso que subyace a la pobreza en la región y que obtura la situación de trabajo de los niños, niñas y adolescentes enfrentados a la subsistencia. La labor de indagación empírica remata en un caso concreto de Mendoza, la organización la Veleta y la Antena, cuyo abordaje se realiza mediante una perspectiva teórica-metodológica que prioriza y resguarda el protagonismo infantil.
Carla Rosales camina el norte provincial para acceder a “Las juventudes rurales entre los ciclos del trabajo rural y el doméstico: ‘Trabajar para el padre, obedecer a la madre’”.
Nuestra autora nos muestra los detalles de una investigación de largo aliento en el secano lavallino, que interroga a profundidad la cuestión de qué es ser joven en estos ámbitos y cómo se desarrolla esta etapa vital en el ámbito de las unidades de producción. Con una indagación que recupera las voces de los y las jóvenes del lugar y que aporta pautas ciertas a la reflexión teórica de su concepción, nos introduce en la vida económica-social-relacional de estos y estas sujetas y sus dilemas vitales interrogados por la edad, el género, la ubicación espacial, las tensiones inter-generacionales y las formas de reproducción económica de las unidades domésticas. La pesquisa contribuye a revisar los múltiples condicionamientos que la ruralidad impone a este grupo poblacional y la exacerbación de las desigualdades frente a sus pares citadinos. En este sentido, la autonomía del joven y la joven refuerzan las diferencias genéricas para constreñir y encauzar los roles esperados en la adultez en un contexto de disminución de oportunidades y horizontes de desarrollo personal. Las trayectorias juveniles se comprenden en el marco de configuración general que subordina el desarrollo productivo de las unidades domésticas campesinas al desarrollo capitalista hegemónico.
Gabriela Scodeller, Patricia Collado y Marcela Emili cierran el recorrido con “Mujeres, trabajo y lucha. Un ejercicio para comenzar a reponer su protagonismo invisibilizado”.
Las autoras reconocen la escasa visibilización que las mujeres han tenido y tienen en la historia oficial del movimiento trabajador, los estudios del trabajo y la conflictividad social. A partir de la necesidad de contribuir a su reconocimiento como protagonistas, ensayan una reflexión que se detiene en tres momentos históricos para escudriñar la importancia de las mujeres en el mundo laboral tanto como su relevancia en las luchas y conquistas de sus derechos. Para ello se sitúan en las primeras décadas del siglo en el ámbito de la industria conservera, a fin de resaltar su importancia en la composición de la ocupación tanto como su protagonismo en revueltas y conflictos que buscaban mejorar las condiciones de trabajo. La mirada se detiene luego en un segundo escenario, a mediados del siglo XX, cuando su importancia se denota de conjunto de un mercado laboral provincial modernizado, que las incluye en el crecimiento de las actividades agroindustriales (mayoritariamente como trabajadoras descalificadas) y de servicios, feminizando sectores y tareas atribuidas social y culturalmente a los roles ejercidos por ellas. Finalmente, en el presente, las autoras buscan las voces de las campesinas que luchan por otras formas de ocupación del territorio, de producción y de trabajo y que ubican en una experiencia autónoma para resolver la subsistencia frente a los desafíos que impuso a sus vidas y organizaciones el neoliberalismo.
Finalmente, y como mirada general del libro que hoy presentamos queremos privilegiar a los silenciados y las silenciadas de las periferias y dedicarles nuestra labor investigativa. Ante la imperiosa necesidad de reflexionar, investigar y aportar conocimiento válido, con categorías nuevas o remozadas, frente a viejos problemas cada vez más crónicos y estructurales como socialmente desgarradores. Investigarlos, para nosotras, constituye una labor irrenunciable. Esperamos, con este horizonte en la mira, brindar al lector/a algunas pautas para reponer a los y las protagonistas del desarrollo regional en el sitial que les corresponde.
Mendoza, agosto 2022






