Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

Introducción

Familia(s) y trabajo(s): un tema global pendiente

Ana Cárdenas Tomažič y Ana María Yévenes Ramírez

Este libro constituye un intento por mostrar la complejidad y diversidad de realidades que encierra el indisoluble vínculo entre familia y trabajo (Segalen, 1992), en particular en lo relacionado a la situación de la mujer que tiene presencia en ambas esferas y que es madre. La temática se aborda en esta publicación desde diversas perspectivas, contextos y metodologías, permitiendo, por lo mismo, avanzar en la comprensión de un problema que requiere de una respuesta holística y estructural.

En Chile, como muestran buena parte de los capítulos, la relación entre la esfera de la familia y el trabajo remunerado, específicamente entre el trabajo productivo y el reproductivo, es un tema de alto impacto político, económico, social, pero también ético. Sin embargo, su calidad de “tema pendiente” no refiere exclusivamente a la realidad nacional, sino también global. Dicha situación se hace especialmente evidente a partir de problemáticas muy similares, en contextos nacionales diferentes, como lo ilustran los capítulos de Karin Jurzcyk (Alemania), Carmen Leccardi (Italia), Martine Segalen (Francia) y Ana Cárdenas Tomažič, respecto a la emergente temática del encarcelamiento femenino a nivel mundial y su vinculación con la incorporación de la mujer al mundo del trabajo ilegal.

En el marco de un contexto donde la organización del trabajo remunerado (“productivo”) se ha transformado radicalmente (Todaro/Yañez, 2004; Cárdenas Tomažič, Link y Stillerman, 2012) y las políticas económicas de corte más neoliberal traen consigo políticas sociales cada vez más focalizadas, no se ha logrado resolver este puzle, hipotecado avances en el desarrollo social y, sobre todo, en la calidad de vida de las personas. ¿Estamos frente a un problema sólo de voluntad y capacidad política? Las claves que entregan los participantes de este libro apuntan a que los modos en que social e individualmente son relacionadas (o no) las acciones e interacciones relativas a las esferas de la familia y del trabajo remunerado constituyen, sobre todo, un nudo clave y problemático en el tejido sociocultural actual, así como uno de los desafíos pendientes de una (pos)modernidad muchas veces desarraigada de las historias, proyectos de vida y cotidianidades de quienes la experimentan.

Este libro da cuenta, por un lado, de diferentes modos en que la población femenina, en especial las mujeres-madres, intentan actuar e interactuar en la esfera familiar y la esfera del trabajo remunerado, así como también relacionarlas, pese a los diversos tiempos, espacios y lógicas de (inter)acción con que funcionan estas esferas sociales. Por otro lado, este texto da cuenta también de la diversidad de modos en que socialmente es construido y definido el ser “mujer”, específicamente “lo femenino”, así como las diversas formas en que las mujeres estructuran y redefinen su identidad respecto a dichas esferas sociales, sea reproduciéndolas o intentando reformularlas.

De esta manera se pretende enriquecer un debate que para ser fecundo debe salir de la lógica dualista y crear puentes entre lo global y lo local, entre la esfera pública y la privada, entre el mundo familiar y el productivo, con una transversal perspectiva interseccional, es decir, una aproximación que considere diversas categorías sociales que, al traslaparse, producen y reproducen diversas formas de desigualdad social (Carbado et al., 2013). En efecto, este libro da cuenta de la relevancia e impacto que tienen las categorías sociales de género, clase y raza/etnia en las desiguales posibilidades de acceso de las mujeres al mercado del trabajo, como también en las dificultades para enfrentar el ajuste que requieren tanto la propia biografía, como la vida cotidiana familiar y propia cuando las mujeres son trabajadoras remuneradas y madres.

Este libro muestra también la relevancia y las tensiones que se estructuran en torno a las categorías sociales “edad” y “generación” (véase al respecto Guzmán et al., 1999; Guzmán/Mauro, 2004). Los estudios acá discutidos se refieren precisamente a aquellas generaciones de mujeres que actualmente están en edad reproductiva e ingresando al o ya participando en el mercado laboral. Son generaciones que, pese a los contextos nacionales particulares, están siendo todas “llamadas” a concurrir al mundo del trabajo remunerado, sin que socialmente estén institucionalizadas las prácticas para enfrentar dicho desafío, existiendo también una clara carencia de infraestructura social para sostenerlas (Todaro/ Yáñez, 2004). Son los propios recursos individuales de las mujeres y su manera de gestionarlos en forma de tiempos múltiples (Leccardi, 2014), como también aquellos soportes familiares e intergeneracionales los que se vuelven relevantes para acompañar y sostener este gran proceso de cambio (Jurczyk et al., 2009). Sin embargo, el uso de estos recursos refleja y tiende a reproducir nuevamente las desigualdades sociales preexistentes.

Una de las novedades de este volumen es haber convocado a este ejercicio reflexivo a generaciones diversas: desde académicas prestigiosas, que son referentes mundiales en la materia, hasta jóvenes que recién se inician el camino de la investigación y que han sido alumnas de las editoras en universidades chilenas. El significado profundo de esta opción es que la respuesta adecuada a esta problemática va a ser siempre una construcción dinámica y necesariamente pertinente al contexto político, sociocultural y biográfico que enfrenten sus protagonistas. Arrancarle esta complejidad sería profundamente deshumanizante.

La antropóloga Martine Segalen, en el capítulo 1, realiza un análisis integrado de la relación familia y trabajo en Francia, teniendo como contexto el proyecto de vida de hombres y mujeres y las experiencias de paternidad y, particularmente, de maternidad que de él emergen. Segalen utiliza como eje analítico principal el concepto de tiempo y aborda el significado que este adquiere en la esfera doméstica/familiar y laboral.

Por su parte, en el capítulo 2, Carmen Leccardi, apuesta por situar la problemática en la esfera de la vida cotidiana, como una manera de evitar su reduccionismo a la perspectiva económica. La académica italiana ofrece una nueva relectura de la participación de la mujer en la esfera laboral y familiar, resaltando su capacidad de situarse en una multiplicidad de tiempos y organizarlos a través de estrategias de innovación cultural.

“Ocupación materna en Alemania: nuevos desafíos, antiguas soluciones” es el título del capítulo 3, que tiene como autora a Karin Jurczyk. La socióloga sostiene que estamos frente a un momento de “doble delimitación”, en que tanto las relaciones laborales, como las familiares están sometidas a importantes cambios simultáneamente. Estas modificaciones implican nuevas exigencias, particularmente para las mujeres, la cuales deben resolver de forma individual un problema de tipo estructural.

Entre el capítulo 4 y el capítulo 7 el debate aborda, en cuanto a la reflexión teórica y la investigación aplicada, la situación chilena. Es así como Ana Cárdenas Tomažič presenta en el capítulo 4 las principales tendencias relativas a la segregación laboral según género en Chile, para luego centrarse en el acceso de las mujeres a cargos superiores en el ámbito universitario nacional. Los resultados de este estudio evidencian que las universidades chilenas se mantienen ajenas al proceso de equidad de género.

El reclutamiento y la selección de personal aparecen como dos procesos claves que podrían incidir –en este caso negativamente– en la participación de la mujer en el mundo del trabajo remunerado y en el desarrollo de su carrera profesional, según muestra un estudio cualitativo, presentado en el capítulo 5, por Rosario Undurraga. La maternidad, el menor acceso a redes de contacto y la brecha digital de género, serían algunos de los aspectos críticos mencionados en este capítulo.

En el capítulo 6, Daniela Soto analiza los proyectos de vida femeninos a partir de los discursos de mujeres-trabajadoras en Chile. En concreto, la autora reconstruye proyectos de vida especialmente adaptativos, donde la familia tiene un rol central y el trabajo remunerado, sea por la carencia de una profesión y/o condiciones laborales aún más precarias, no juega un rol identitario central, sino más bien instrumental.

En el capítulo 7 Ana Cárdenas Tomažič y Kerstin Hein analizan, sobre la base de un estudio cualitativo, la biografía y la conducción de vida de mujeres profesionales. Al respecto, identifican que el nacimiento del primer hijo es no solo un punto de inflexión biográfico central, sino también crítico para mujeres profesionales que trabajan remuneradamente. A la luz de los discursos reconstruidos, no es la maternidad en sí lo que configura la problemática descrita, sino la débil preparación y estructuras para enfrentar un cambio paradigmático en la vida de la mujer. En este contexto se vuelven centrales las estrategias utilizadas por las trabajadoras-madres para compatibilizar ambos espacios. Por último, tanto en este capítulo como en el de Daniela Soto, la monomarentalidad emerge como un modo de vida en el que las condiciones materiales de estas mujeres y sus familias dependen, en gran medida, de su participación laboral. Es precisamente en el caso de mujeres que lideran hogares monomarentales donde se observa con especial claridad la centralidad del trabajo como fuente material e identitaria así como también las tensiones y ambivalencias entre trabajo productivo y reproductivo.

En el capítulo 8, Valentina Marchant Ruiz-Tagle y Valentina Ilic abordan teóricamente el fenómeno de la maternidad tardía como estrategia para afrontar el “castigo”, que desde el punto de vista laboral, significa el nacimiento de un hijo. A partir de estudios internacionales, sostienen que esta tendencia es solo la punta del iceberg de una cultura que se resiste a incorporar una participación paterna, familiar y social más intensiva.

En el último capítulo de este libro, Ana Cárdenas Tomažič analiza el fenómeno del encarcelamiento femenino a nivel mundial hipotetizando que dicha tendencia corresponde al modo en que socialmente se está intentando regular, por lo menos en parte, la alocación de la fuerza de trabajo de más baja calificación dentro de los límites del mercado laboral informal. La creciente participación laboral femenina en el mercado laboral ilegal, sostiene, está cuestionando los modos y tiempos en que socialmente se espera que ocurra la inserción de la mujer en el mundo del trabajo remunerado.

 

Santiago, Chile/München, Alemania.
Julio 2018

Bibliografía

Cárdenas Tomažič, A.; Link, F.; Stillerman, J. (eds.) (2012). ¿Qué significa el trabajo hoy? Cambios y continuidades en una sociedad global. Catalonia, Santiago de Chile.

Carbado, D. W.; Crenshaw, K. W.; Mays, V. M., Tomlinson, B. (2013). Intersectionality: Mapping the Movements of a Theory, Du Bois Review: Social Science Research on Race, 10: 2, pp. 303-312.

Guzmán, V.; Mauro, A.; Araujo, K. (1999). Trayectorias laborales de mujeres: Cambios generacionales en el mercado de trabajo. Centro de Estudios de la Mujer (CEM): Santiago.

Guzmán, V.; Mauro, A. (2004). Las trayectorias laborales de mujeres de tres generaciones: coacción y autonomía. En Todaro, R. y Yañez, S. (eds.), El trabajo se transforma: Relaciones de producción y relaciones de género. Centro de Estudios de la Mujer (CEM): Santiago.

Jurczyk, K.; Schier, M.; Szymenderski, P.; Lange, A.; Voß, G. G. (2009). Entgrenzte Arbeit – Entgrenzte Familie: Grenzmanagement im Alltag als neue Herausforderung. Sigma, Berlin.

Leccardi, C. (2014). Sociologías del tiempo. Ediciones Universidad Finis Terrae: Santiago.

Segalen, M. (1992). Antropología histórica de la familia. Taurus: Madrid.

Todaro, R.; Yáñez, S. (eds.) (2004). El trabajo se transforma. Relaciones de producción y relaciones de género. Centro de Estudios de la Mujer (CEM): Santiago de Chile.



Deja un comentario