Angélica Leonor Dávila, Jorge Zárate, Mariana Illanes, Griselda Sananez, Carina Gioacchini, Carola Hunziker
y Marina Iudicello
Introducción
El documento de Organización Panamericana de la Salud (2009) “Estrategia y Plan de acción sobre salud mental” plantea una estrategia y un plan de acción para las Américas para un período de 10 años (2009-2019). La ejecución del plan comprende cinco áreas estratégicas:
- Formulación y ejecución de políticas, planes y leyes nacionales de salud mental.
- Promoción de la salud mental y prevención de los trastornos psíquicos haciendo hincapié en el desarrollo psicosocial de la niñez.
- Prestación de servicios de salud mental centrados en la atención primaria de salud. Definición de condiciones prioritarias y ejecución de las intervenciones.
- Fortalecimiento de los recursos humanos.
- Robustecimiento de la capacidad para producir, evaluar y utilizar la información sobre salud mental.
Con relación al ítem 1, en Argentina contamos con la Ley Nacional de Salud Mental n.º 26.657 y la de la provincia de Córdoba n.º 9.848. Ambas sancionadas a fines de 2010. Asimismo, contamos con las respectivas reglamentaciones y planes de salud mental –en adelante, SM– acordes. Estas leyes contemplan las estrategias planteadas por OPS/OMS.
No obstante, la difusión de estas instancias es aún escasa. En 2014-2015, se llevaron a cabo tres encuentros de dos jornadas cada uno, convocados por la SPU (Secretaría de Políticas Universitarias, Ministerio de Educación) y CoNISMA (Comisión Nacional Interministerial de Políticas en SM y Adicciones, Dir. Nac. de SMYA), con la participación de 80 universidades públicas y privadas en carreras de Medicina, Psicología, Enfermería, Trabajo Social y Derecho, a los fines de elaborar “lineamientos para las universidades para adecuar la formación de profesionales a la Ley 26.657”.
Dichos lineamientos se basan en las recomendaciones emitidas por CoNISMA para las universidades, en función del art. 33.º de la Ley Nacional de Salud Mental. El artículo dice:
La Autoridad de Aplicación debe desarrollar Recomendaciones dirigidas a las universidades públicas y privadas, para que la formación de los profesionales en las disciplinas involucradas sea acorde con los principios, políticas y dispositivos que se establezcan en cumplimiento de la presente ley, haciendo especial hincapié en el conocimiento de las normas y tratados internacionales en derechos humanos y salud mental. Asimismo, debe promover espacios de capacitación y actualización para profesionales, en particular para los que se desempeñen en servicios públicos de salud mental en todo el país.
Los ejes de las recomendaciones son los siguientes: enfoque de derechos, inclusión social, interdisciplina e intersectorialidad, y salud pública, compuestos de 28 subítems. Enfoque de derechos: 1) normativas, 2) principio de no discriminación, 3) representaciones en salud mental, 4) capacidad jurídica, 5) ética, 6) modelo social de la discapacidad, 7) perspectiva de género, 8) revisión de discursos hegemónicos sobre adicciones. Inclusión social: 9) interculturalidad, 10) participación comunitaria, 11) colectivos sociales vulnerados, 12) accesibilidad, 13) dispositivos sustitutivos del monovalente, 14) adultos mayores. Interdisciplina/intersectorialidad: 15) interdisciplina, 16) intersectorialidad, 17) relación salud/justicia, 18) comunicación y salud mental, 19) revisión de los procesos de patologización y uso inapropiado de medicamentos. Salud pública: 20) salud/salud mental, 21) gestión, 22) epidemiología, 23) realidad local, 24) determinantes sociales, 25) promoción de la salud mental, 26) enfoque comunitario y clínica de la subjetividad, 27) abordaje de consumos problemáticos, 28) intervenciones en la infancia.
Los resultados de esta investigación se articulan con un estudio previo realizado por el mismo equipo en el periodo 2014-2015 con similar relevamiento en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba (en adelante, UNC), constituyendo una continuidad de dicha propuesta.
Por lo anteriormente señalado, el objetivo de la investigación fue realizar un diagnóstico de la formación de grado y posgrado en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC en torno a los contenidos y las competencias para las que se forman los estudiantes de las carreras de Medicina y Enfermería en función de los ejes que plantean las leyes de SM:
- Preservación y defensa de los derechos humanos de las personas con padecimiento psíquico.
- La desmanicomialización y el énfasis en la estrategia de atención primaria de la salud con acento en la promoción de la salud, que contempla como lineamientos básicos la interdisciplina, la intersectorialidad, la participación de las personas con sufrimiento psíquico y sus familiares, la desjudicialización, la reconstrucción y mantenimiento de lazos sociales y la formación de recursos humanos.
Las preguntas que orientaron el proyecto y que nos permitieron arribar a los resultados que presentamos en este artículo son las siguientes: ¿conocen los docentes las leyes 26.657 y 9.848 de Salud Mental?, ¿qué opinan de ellas?, ¿les interesaría recibir capacitación o participar en espacios de discusión sobre ellas?, ¿cómo definen la salud y los padecimientos psíquicos?, ¿qué contenidos de las materias aportan a la formación de los profesionales en relación con las leyes de SM?, ¿qué contenidos consideran que se podrían agregar a las materias para la adquisición de competencias acordes al nuevo paradigma de SM?, ¿qué actividades interdisciplinarias podrían pensarse para sus cátedras?, ¿qué abordajes intersectoriales consideran necesarios para las problemáticas que se tratan en las asignaturas?, ¿les interesaría brindar, a través de un servicio de extensión, capacitación a los agentes de salud mental?, ¿están dispuestas las autoridades de la facultad a apoyar los cambios?, ¿es posible adecuar los contenidos de los programas de las materias en relación con las problemáticas de SM?
Los objetivos generales y específicos que nos propusimos fueron los detallados a continuación.
Objetivos generales:
- Indagar en los docentes y las autoridades de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC el conocimiento que poseen acerca de las leyes de SM n.º 26.657 y 9.848 y su disposición a realizar cambios en los contenidos de los programas que apunten a la adquisición de competencias en torno a ellas por parte de los alumnos.
- Sensibilizar a la comunidad educativa de las Escuelas de Medicina y Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas para una reflexión sobre el cambio de paradigma que introducen las leyes de SM.
Los objetivos específicos fueron relevar los siguientes ítems:
- El conocimiento de los docentes y las autoridades sobre las leyes 26.657 y 9.848 de SM y su opinión sobre ellas.
- Las competencias necesarias para la implementación de prácticas acordes al nuevo paradigma.
- Los contenidos que podrían incorporar las materias para la adquisición de competencias.
- La factibilidad del dictado de cursos y actividades de posgrado y extensión dirigidos a los agentes de salud.
Enfoque metodológico
El proyecto se encuadró dentro de un diseño cuali-cuantitativo de tipo descriptivo. Se trabajó con documentos (programas) y fuentes primarias de información.
Para la recolección de datos, se realizaron entrevistas a docentes de cátedras afines y a autoridades de la Facultad de Ciencias Médicas (Escuelas de Medicina y Enfermería) de la UNC de tipo semidirigidas. La población estuvo constituida por todos los docentes y las autoridades de la facultad, y la muestra, por quienes aceptaron realizar la entrevista como representantes de las cátedras afines. Muestra no probabilística intencional. Para la confección del instrumento, se utilizaron las categorías y los ítems de las recomendaciones, que permitieron el estudio de las respuestas.
Para realizar el estudio de los datos cualitativos provenientes de las entrevistas, utilizamos el análisis comparativo constante de Glasser y Strauss (en Vasilachis de Gialdino, 2006). Strauss define sus procedimientos básicos en recogida de datos, codificación y reflexión analítica en notas desde los datos mismos, que nos proveen explicaciones, interpretaciones y aplicaciones relevantes. Es una estrategia para controlar los datos en investigación proveyendo modos de conceptualización para describir, explicar y comprender. Este procedimiento se basa en “descubrir” desde los registros grupos analíticos de datos, conformados por lo que Glasser y Strauss llamaron “códigos”, “categorías” y “memos”.
Análisis de la formación en las carreras de Medicina y Enfermería de la Universidad Nacional de Córdoba para la adecuación al paradigma de salud mental. Estudio de los programas de los planes de estudio
Enfoque de derechos
En relación con las recomendaciones planteadas en este eje y sus subdimensiones, realizamos un análisis de los programas de las asignaturas obligatorias de las carreras de grado. En Medicina encontramos contenidos vinculados a normativas en Salud Comunitaria i y iii y a no discriminación en Salud Comunitaria ii. Representaciones en SM y capacidad jurídica no aparecen en ninguna materia. Ética se encuentra en Salud Comunitaria i y ii y en Medicina Social. El modelo social de la discapacidad se aborda en Medicina Preventiva y Social. No se describe ningún contenido en cuanto a las subdimensiones de género y revisión de discurso hegemónico sobre adicciones.
En Enfermería las normativas están mencionadas en Salud Mental y Psiquiatría y en Deontología. La no discriminación, en Deontología. Representaciones en SM está contemplada en los programas de Enfermería en Salud Mental y Psiquiatría y en Psicología de las Personas y Grupos. Capacidad jurídica aparece en Salud Mental y Psiquiatría, y ética, en Salud Mental y Psiquiatría y en Deontología. El modelo social de la discapacidad se puede hallar en Salud Mental y Psiquiatría. De la problemática de genero se habla en Psicología de las Personas y Grupos y en Sociología. Al cambio de paradigma en adicciones se hace mención en Salud Mental y Psiquiatría y en Psicología de las Personas y Grupos.
Inclusión social
En Medicina la interculturalidad se incluye en Medicina Antropológica, y la participación comunitaria, en Salud Comunitaria i, en Medicina Preventiva y en Medicina Social. El tema de los colectivos sociales vulnerados aparece en Medicina Antropológica, y accesibilidad, en Salud Comunitaria iii. Los dispositivos sustitutivos del monovalente no figuran en ninguna materia. Por su parte, la temática de adultos mayores se aborda en Salud Comunitaria ii y en Medicina Preventiva.
En Enfermería, la interculturalidad se menciona en Psicología ii, Deontología y Sociología, mientras que participación comunitaria aparece en Salud Comunitaria, Psic. de Personas y Grupos y en Educ. para la Salud. De colectivos sociales vulnerados se habla en Salud Mental y Psiquiatría, en Psic. de Personas y Grupos y en Psicología ii y iii. La accesibilidad y los dispositivos sustitutivos del monovalente se pueden encontrar en Salud Mental y Psiquiatría y Psic. de Personas y Grupos, al igual que el tema de adultos mayores.
Interdisciplina e intersectorialidad
En Medicina, con respecto a este ítem, encontramos que interdisciplina e intersectorialidad se encuentran en Salud Comunitaria i y ii y en Salud Mental, mientras que la relación salud-justicia se menciona en Medicina Legal. Comunicación y SM no está en ninguna materia, pero revisión de los procesos de patologización se puede encontrar en Medicina Social.
En Enfermería, encontramos interdisciplina en Salud Comunitaria, Salud Mental y Psiquiatría, Psic. de Personas y Grupos, y Psicología iii. Intersectorialidad está en las tres primeras y en Psicología ii. Relación salud-justicia, en Deontología. Sobre comunicación y SM se habla en Psic. de Personas y Grupos, mientras que la revisión de procesos de patologización se puede hallar en Psiquiatría y Salud Mental y en Sociología.
Salud pública
Con respecto a este ítem, en Medicina encontramos el contenido sobre salud/salud mental en Salud Mental (ex-Psiquiatría), Salud Comunitaria i y iii y en Medicina Preventiva i y ii. Gestión es abordada en Salud Comunitaria ii y Salud Preventiva ii. Epidemiología, en Salud Comunitaria i, ii y iii y en Salud Preventiva ii. Sobre determinantes sociales se habla en Salud Comunitaria i y ii, Salud Preventiva i, Antropología y Medicina Social. Promoción de la SM se puede hallar en Salud Comunitaria i y iii, Antropología, Medicina Social y Medicina Legal. Enfoque comunitario de la SM no se encuentra en ninguna materia. El tema de consumos problemáticos aparece en Medicina Preventiva, Social y Legal, e intervenciones en la infancia, en Salud Comunitaria ii, Salud Preventiva ii y Antropología, mientras que realidad local, en Comunitaria i y ii y en Antropología.
En Enfermería, salud/salud mental se puede encontrar en Salud Mental y Psiquiatría y en Psic. de Personas y Grupos. Con respecto a gestión se habla en Salud Mental y Psiquiatría, Educación para la Salud y Epidemiología. En la subdimensión Epidemiología, cuentan con una materia específica y además se incluye en Salud Mental y Psiquiatría y en Estadística i y ii. Los determinantes sociales se abordan en Salud Comunitaria, Salud Mental y Psiquiatría, Educación para la Salud, Sociología y Epidemiología, y la promoción de la SM, en Salud Comunitaria, Salud Mental y Psiquiatría, y Psicología de Personas y Grupos. La temática de consumos problemáticos se puede hallar en Psicología de Personas y Grupos. Intervenciones en la infancia no figura en ninguna materia. Por último, realidad local está en Salud Comunitaria, Salud Mental y Psiquiatría y Deontología.
Análisis de las entrevistas
Las entrevistas fueron realizadas a docentes de materias afines a la SM. En Enfermería se entrevistó a las docentes de Psicología de Personas y Grupos i y ii. En Medicina, a docentes de Medicina Legal, Salud Comunitaria i, ii y iii, Medicina Preventiva, Medicina Psicosocial, Medicina Antropológica y Salud Mental.
Se observa en las entrevistas la presencia de referencias estigmatizantes a las personas con padecimientos psíquicos. Se percibe la salud mental en general como un campo separado de la salud, a pesar de que la mayoría se expresa a favor de la salud integral.
Algunas cátedras refieren una discusión interna en relación con las leyes de SM.
Todos se manifestaron a favor de la interdisciplina y la intersectorialidad, aunque no es una práctica habitual, como así también acordaron con la concepción de determinantes sociales del proceso salud-enfermedad.
Aparecen también comentarios críticos contra el Estado y sus políticas de salud, así como contra la formación universitaria, señalando la necesidad de cambios metodológicos para integrar teoría y práctica.
En Enfermería se encuentran en proceso de implementación de un nuevo plan de carrera, que, según lo expresado por las entrevistadas, pasaría de un enfoque biologista a uno social, pero no se obtuvo más detalles sobre el nuevo plan.
Conclusiones
Los contenidos de las recomendaciones se hallaron representados en un 40 por ciento en los programas. Algunos opinaron que la Ley de SM no se estaba aplicando y que eso es responsabilidad del Estado. Las entrevistas realizadas reflejaron un desconocimiento de la Ley de SM en su mayoría, o un conocimiento superficial. Las temáticas más presentes y aceptadas fueron los determinantes sociales de la salud, el equipo interdisciplinario, la internación en hospitales generales y la perspectiva de derechos. La menos representada fue la relación salud-justicia.
Para lograr una adecuación del currículo de formación de las carreras de Medicina y Enfermería al nuevo paradigma que proponen las leyes de SM, es necesaria, además de un cambio en el contenido de las materias de la carrera, una modificación en la metodología de enseñanza. Este nuevo paradigma se presenta como un modelo transformador de las prácticas y concepciones en SM, para lo cual es indispensable propiciar habilidades y competencias en los futuros profesionales, a fin de que su accionar sea acorde a los principios de las políticas públicas en SM. Se entiende por “competencia” la capacidad o habilidad de efectuar tareas o hacer frente a situaciones diversas de forma eficaz en un contexto determinado. Y para ello se debe movilizar actitudes, habilidades y conocimientos de forma simultánea ( Zabala y Arnau, 2007). Para realizar un cambio en la formación de profesionales de la SM, se considera necesario que esta apunte a combinar la adquisición de conocimientos y el aprendizaje de competencias. Para esto, resulta relevante el modelo de aprendizaje por comprensión. Comprender es la habilidad de pensar y actuar con flexibilidad a partir de lo que uno sabe (Perkins). En concordancia con esto, se requiere no solo que el diseño de los programas de las materias ofrezca información, sino también que sus contenidos involucren a los estudiantes en constantes espirales de indagación que los lleven desde un conjunto de respuestas hacia preguntas más profundas que revelen conexiones entre el tópico que se está tratando y otras ideas, preguntas y problemas fundamentales. Esto ubica a los docentes en un lugar de facilitadores y entrenadores de habilidades que son necesarias para el ejercicio de la profesión en el contexto actual.
A partir de todo lo expuesto, consideramos que los estudiantes deben aprender a desenvolverse como profesionales capaces de identificar y resolver problemas, de comprender el impacto de su actuación profesional y las responsabilidades éticas que implica. Esto permitiría interpretar datos y diseñar estrategias en relación con lo planteado en las recomendaciones para las universidades y los principios rectores de las leyes de SM.
Como cientistas psicosociales, reconocemos que, además de las políticas de gobierno, es imprescindible un cambio cultural tanto en la comunidad como en los profesionales del campo de la salud mental. Ello implica transformar las representaciones sociales de la “enfermedad mental” y las significaciones que las impregnan. Ambas constituyen una orientación hacia la acción en la vida cotidiana y en las prácticas en salud.
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- Este artículo presenta los resultados de una investigación realizada por un equipo de investigación de la Universidad Nacional de Córdoba durante los años 2016 y 2017.↵








