Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

Reflexión final

La arquitectura es aclamada en la sociedad como una disciplina de resolución de problemas complejos. Aunque, como hemos visto, ha girado en torno a principios básicos consolidados por años que, en el mundo de hoy, ya no son suficientes.

Las soluciones arquitectónicas y de diseño desconectadas de las respuestas culturales y ambientales del contexto son insuficientes y no llegan a ser las que necesita dar la arquitectura hoy.

No basta solo tomar conciencia ambiental a nivel profesional, disciplinar y académico, sino que hay que llevarlo de manera integrada al proceso proyectual en los talleres de arquitectura.

Las variables con las que debe manejarse la arquitectura se transforman momento a momento. Por ello refuerzo el pensar en una carrera de grado en la que se formen arquitectos que entiendan que sola la arquitectura no puede resolver los problemas a las que debe enfrentarse. Solo el trabajo en equipos inter y transdisciplinarios, con compromiso social y ambiental, con inclusión y equidad, podrá dar las respuestas más cercanas a los problemas emergentes para la construcción de un presente y un futuro sustentable, inclusivo, equitativo y saludable.

Si se entiende que la sustentabilidad está implícita en la “buena arquitectura”, y en las carreras de Arquitectura no se observó mayor preocupación por la sustentabilidad o lo ambiental, más allá de considerársela desde el diseño (manejo de orientaciones, clima, parasoles, implantación, en algunos casos preocupación por el manejo del agua), o bien por alguna asignatura viajando inconexa por el plan de estudios, entonces, ¿estamos enseñando “buena arquitectura” a nuestros estudiantes?

Se observó que, en los ámbitos académicos, el discurso de lo sustentable y de lo ambiental aparece en los posgrados, las charlas, los congresos y los seminarios, sin embargo, no se incluyó a la carrera de grado.

Se analizaron estrategias para la elaboración de un currículum que permita el manejo integrado del proyecto educativo, desde el diseño de un plan de estudios hasta las estrategias de práctica y de enseñanza en taller.

Se presentó una propuesta de construcción metodológica de un proceso proyectual que pueda contemplar la complejidad de enseñar y de aprender arquitectura.

El desafío es trabajar en estrategias de enseñanza novedosas que puedan permitir que los conceptos sobre lo sustentable y lo ambiental estén inmersos en el desarrollo o la implementación del currículum; en definitiva, implementar en los talleres proyectuales de arquitectura estrategias de enseñanza que permitan pasar de un modelo de enseñanza fragmentado a uno integrador, pasar de ambientar proyectos a proyectar ambientalmente.

Se cree que es posible enseñar a “proyectar ambientalmente” como camino hacia una arquitectura sin adjetivos, “que desaparezcan términos como ecológica o ambiental, que cuando digamos ‘arquitectura’ lo hayamos dicho todo” (De Carlo, 1999).

Parafraseando a Alicia Camilloni (2010), habrá que poner en práctica la hipótesis” para ver si funciona.



Deja un comentario