Los agradecimientos son un faltante en la escritura previa de maestría. En esta ocasión es imposible evadirlos. Lo primero es agradecer a la educación pública, a la universidad en su entera concepción de lo universal. A la academia que hace posible la dedicación a la lectura y la escritura. A los maestros y maestras que han acompañado con sus programas de cursos toda esta travesía doctoral. A los autores que dedicaron su vida y su tiempo a confeccionar palabras enlazadas con pensamientos emancipatorios.
La generalidad da lugar a poder agradecer a todos a quienes tuvieron alguna relación en mi vida durante estos diez años de concebir un proyecto de tesis doctoral y entregar finalmente este informe. En especial a quién ha estado presente-ausente durante todo este tiempo, a mi director de las tesis, Dr. Atilio A. Boron, a partir del año 2011 iniciamos este trabajo de corresponsabilidad, del cual siempre ha estado atento a sus formalidades. Recordar a Fernando Lizárraga con quien presentamos la primera vez este proyecto a Conicet. En reversa por su confianza inicial y sentidas lecciones, a Catalina Toro Pérez, quien acepto que enviáramos con su codirección y correcciones la segunda postulación de Beca doctoral con países latinoamericanos, en 2012.
Necesario agradecer al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología-Conicet la Beca doctoral durante los años 2013-2018. A la Universidad de Buenos Aires-UBA, la constancia de la correspondencia en todas las comunicaciones que han sido necesarias durante la trayectoria del cursado y de la elaboración de la investigación. A la Universidad Nacional de Colombia, que aceptó y aportó un estipendio becario durante la Estancia de Investigación en el Doctorado en Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, 2017-2018. A la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales, en donde estuve tomando y brindando clases a la par que avanzaba con la recolección y sistematización de fuentes. A la Facultad de Ciencias Económicas, por habilitar el seminario ‘Análisis político-económico de historia colombiana’. Al Grupo de Investigación Presidencialismo y Participación, GPyP, con quienes pude compartir seminarios internos con valiosos debates para la clarificación y controversia conceptual, a su director, Miguel Ángel Herrera quien tiene una parte de contestación en el contenido.
La ruptura de codirección doctoral en la Universidad Nacional, Sede Bogotá, hace que refiera a los profesores con quienes conversé sobre el Plan de Trabajo y los avances de la tesis. A Antonio Rengifo, el derecho internacional de mares no tenía relación con el contenido, en el segundo capítulo, evidenciamos diferencias sustanciales con la concepción del liberalismo. A Edgar Ardila, ágil lector que recibió el primer avance impreso, solicitando una modificación de la secuencia diacrónica, sin embargo, consideramos que en el análisis histórico esta es necesaria. A Francisco Gutiérrez Sanín, quien leyó e hizo comentarios relevantes al informe impreso preliminar, con toda la dificultad en sus tiempos para llevar adelante una codirección real.
Finalmente, reconocer con todo mi agradecimiento al profesor Gabriel Misas Arango, maestro del diálogo académico. El rigor de lectura, comentarios, correcciones y la permanente presencia virtual en las sesiones de tesis que logramos organizar quincenal o mensualmente, ha sido invaluable. Las referencias bibliográficas y las precisiones sobre las fechas, la filigrana política y su conocimiento de la historia económica de Colombia, fueron fundamentales.
Es propio agradecer a la Biblioteca Luis Ángel Arango-Blaa, el área de investigadores fue un refugio, el préstamo de los gabinetes de lectura son un gran apoyo en la labor del tratamiento de fuentes, el préstamo de libros en tiempos de trabajo en casa fue imprescindible, la bibliografía del último año ha sido en gran parte un aporte del catálogo de la Blaa. A la biblioteca central y la biblioteca de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional, igualmente fueron lugares frecuentados y de los cuales pude tener libros en préstamo.
Agradecer a Emilio Taddei, la lectura y comentarios que realizó al Plan de Trabajo, la Introducción y el primer capítulo de la tesis. A los entrevistados, en primer lugar, las dos extensas horas de diálogo con Medófilo Medina regresando a Colombia en 2017, las recomendaciones bibliográficas fueron trabajadas casi en su totalidad. A Álvaro Tirado Mejía, quien también abrió las puertas de su estudio personal para realizarle pregunta tras pregunta, sobre su obra del primer Gobierno de Alfonso López Pumarejo. A Sergio De Zubiría con quien logramos conectarnos por Skype durante meses, en nuestro singular club de lectura, y quien, hizo las veces de lector y conocedor de la obra de Walter Benjamín para responder preguntas sobre la interpretación de la crítica a la violencia. A Víctor Kot y German Chovez agradecerles por responder a una entrevista en la Sede Central del Partido Comunista de Argentina en 2016. Diálogo que referimos en el Preámbulo, a propósito de las consecuencias de larga duración del bloque hegemónico colombiano.







