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El peligro amenaza tanto al patrimonio de la tradición como a los que lo reciben. En ambos casos, es uno y el mismo: prestarse a ser instrumento de la clase dominante. En toda época ha de intentarse arrancar la tradición al respectivo conformismo que está a punto de subyugarla. El Mesías no viene únicamente como redentor; viene como vencedor del Anticristo. El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza sólo es inherente al historiador que está penetrado de lo siguiente: tampoco los muertos estarán seguros ante el enemigo cuando éste venza. Y este enemigo no ha cesado de vencer.

 

Walter Benjamin, Discursos interrumpidos I. Filosofía del arte y de la historia, 1989 [1940], pp. 180-181.

Esta utopía tiene poderosas raíces en el presente y en el pasado: en el presente, porque se apoya en todas las capacidades y contradicciones de la modernidad para hacer estallar el sistema; en el pasado, porque encuentra en las sociedades premodernas ejemplos concretos y pruebas tangibles de un modo de vida cualitativamente distinto (y, en ciertos aspectos, superior) a la civilización industrial capitalista. Sin nostalgia del pasado, no puede existir un sueño auténtico de futuro. En ese sentido, la utopía será romántica o no será.

 

Michael Löwy & Robert Sayre, Revolta e Melancolia, o romantismo na contracorrente da modernidade, 2015, p. 269.

El pasadista tiene siempre el paradójico destino de entender el pasado muy inferiormente al futurista. La facultad de pensar la historia y la facultad de hacerla o crearla se identifican. El revolucionario tiene del pasado una imagen un poco subjetiva acaso, pero animada y viviente, mientras que el pasadista es incapaz de representárselo en su inquietud y su fluencia. Quien no puede imaginar el futuro tampoco puede, por lo general, imaginar el pasado. No existe, pues, un conflicto real entre el revolucionario y la tradición, sino para los que conciben la tradición como un museo o una momia. El conflicto es efectivo sólo con el tradicionalismo.

 

José Carlos Mariátegui, “Heterodoxia de la tradición”, 2010 [1927], tomo V, p. 341.



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