El veredicto de las urnas
y el horizonte institucional
La validación del rumbo: entre el consenso y la hegemonía
Los acontecimientos eleccionarios de septiembre y octubre de 2025 han actuado como un catalizador definitivo en el sistema complejo que hemos analizado. El triunfo electoral del oficialismo, que consolida así su posición legislativa “a pesar de todo” —a pesar del costo social, a pesar de las controversias institucionales y a pesar de la resistencia de las estructuras tradicionales—, marca un punto de inflexión histórico. No estamos simplemente ante una victoria política; estamos ante la validación social de un nuevo paradigma.
Desde la óptica del pensamiento complejo, este resultado no debe leerse linealmente como un mero cheque en blanco, sino como una reconfiguración de los atractores del sistema. La sociedad argentina, esa misma que Byung-Chul Han describiría como inmersa en la “sociedad del cansancio”, parece haber optado por una huida hacia adelante, prefiriendo la incertidumbre de la libertad de mercado a la certeza del estancamiento estatista.
Ahora bien, este nuevo escenario nos obliga a retomar la dicotomía planteada por Acemoglu y Robinson con una urgencia renovada. Hasta julio, la administración de Javier Milei operaba bajo la lógica de la emergencia y la necesidad, gobernando en los márgenes de la institucionalidad republicana debido a su debilidad parlamentaria. Con el respaldo de las urnas, esa justificación se desvanece. El desafío monumental que enfrenta la Argentina de cara al futuro ya no es cómo sobrevivir a la crisis, sino cómo evitar que la consolidación del poder derive en la construcción de nuevas instituciones extractivas, esta vez bajo el signo de la libertad.
La historia nos enseña que las hegemonías, independientemente de su signo ideológico, tienden a cooptar las instituciones para perpetuarse. El riesgo latente es que la “destrucción creativa” schumpeteriana, necesaria para desmantelar las viejas estructuras corporativas, no se detenga en la economía y avance sobre los contrapesos republicanos. Si el Ejecutivo interpreta el triunfo electoral como una anulación de la necesidad de consenso, el sistema corre el riesgo de perder su capacidad homeostática, esa cualidad vital para corregir errores y adaptarse a perturbaciones externas.
La institucionalización de la libertad en la era de los “nubelistas”
El triunfo electoral también envía una señal potente a los mercados globales y, específicamente, a los actores denominados como “nubelistas”. Con el respaldo político asegurado, la Argentina se posiciona como un terreno fértil para el desembarco definitivo del tecnofeudalismo. La desregulación, que hasta ahora era una herramienta de estabilización, pasará a ser la norma estructural.
Aquí yace una de las contradicciones más profundas para el futuro inmediato. La promesa de modernización e inserción en el mundo es real y tangible. La inteligencia artificial, la economía del conocimiento y las plataformas descentralizadas encontrarán en Argentina un nodo de expansión sin precedentes. Sin embargo, debemos preguntarnos: ¿están nuestras instituciones preparadas para mediar en esta nueva relación de poder?
Si el Estado se retira de su rol de árbitro, el vacío no quedará desocupado; será llenado por las corporaciones tecnológicas que, como señalan Wark y Varoufakis, operan con lógicas que trascienden la soberanía nacional. El riesgo es que pasemos de un modelo de dependencia estatal a uno de dependencia algorítmica, donde la propiedad privada —ese baluarte defendido por el gobierno— se vuelva difusa ante la apropiación de datos y la gestión de infraestructuras críticas por parte de actores transnacionales.
El futuro de nuestras instituciones económicas, y en particular el rol de los organismos de control y la justicia, dependerá de su capacidad para entender que la libertad de mercado en el siglo XXI requiere paradójicamente de instituciones fuertes que garanticen la competencia real y eviten la cartelización digital. Si la “libertad avanza” solo para los dueños de la nube, habremos cambiado un sistema de castas políticas por uno de señores feudales digitales, y así habremos fallado en el objetivo último de crear una sociedad de oportunidades inclusivas.
Hacia una complejidad habitable: el rol de la ciudadanía
Mirando hacia el futuro, hacia esa Argentina que se perfila para la segunda mitad de la década, la variable determinante no será únicamente la voluntad del gobierno, sino la madurez de la sociedad civil. El voto de confianza otorgado en las urnas implica una demanda de resultados, pero también de calidad institucional.
La “grieta”, ese fenómeno que analizamos como un obstáculo para el desarrollo, tiene la oportunidad de reconfigurarse. Ya no se trata de la parálisis por empate hegemónico, sino de la construcción de una oposición constructiva que, aceptando el nuevo paradigma económico elegido por la mayoría, se centre en la defensa de la calidad republicana, la transparencia y la equidad en el acceso a las oportunidades.
El pensamiento complejo nos invita a no caer en el determinismo. El futuro no está escrito. La Argentina tiene ante sí la oportunidad de convertirse en un laboratorio de innovación institucional, donde la tecnología y la libertad individual se potencien mutuamente. Pero para que esto sea sostenible, la eficiencia económica no puede divorciarse de la cohesión social.
Las instituciones no son edificios ni leyes escritas en papel; son, en última instancia, creencias compartidas y patrones de conducta. El verdadero éxito de este proceso histórico que atravesamos no se medirá por el índice de riesgo país ni por la tasa de inflación del próximo mes, sino por nuestra capacidad para construir un sistema donde la disidencia no sea vista como traición, donde el éxito individual contribuya al bienestar colectivo y donde, finalmente, las reglas de juego sean claras, estables e iguales para todos.
El siguiente cuadro representa la evolución completa de la matriz institucional argentina (1810-2025+), muestra los ciclos de avance y retroceso, y culmina con la nueva era del tecnofeudalismo y la validación liberal.
Tabla 6. Evolución institucional de Argentina (siglo XIX-siglo XXI)
Periodo/contexto | Características y hechos clave | Estado de las instituciones |
Contexto colonial y siglo XIX | • Leyes españolas, monopolio y contrabando • Inexistencia de sistema bancario • Guerras civiles y caudillismo | Derecho de propiedad: extractiva Moneda: inexistente/caótica Poderes: autoritario/extractiva |
⬇ TRANSICIÓN | Organización Nacional y Constitución de 1853 | |
Modelo agroexportador | • Inserción en el mundo, expansión ferroviaria • Ley de Educación 1420 • Creación de Caja de Conversión y Banco Nación | Derecho de propiedad: inclusiva Caja de Conversión: inclusiva División de poderes: inclusiva (hacia el final) |
⬇ TRANSICIÓN | Crisis de 1930 y golpe de Estado | |
Industrialización (ISI) | • Intervención estatal, Juntas Reguladoras • Creación del BCRA (1935) con capital mixto | Derecho de propiedad: extractiva Independencia del BCRA: extractiva (inicia intervención) División de poderes: extractiva |
PERONISMO CLÁSICO | • Nacionalización de depósitos y servicios • Reforma CN 1949 (función social de la propiedad). • IAPI y redistribución del ingreso | Derecho de propiedad: extractiva Independencia del BCRA: extractiva (nacionalizado) |
⬇ TRANSICIÓN | Interrupción del orden constitucional | |
Dictadura militar | • Desmantelamiento industrial y deuda externa • “Plata dulce” y estatización de deuda privada • Terrorismo de Estado | Derecho de propiedad: extractiva (arbitraria) |
⬇ TRANSICIÓN | Retorno a la democracia | |
Democracia y crisis | • Juicio a las Juntas, hiperinflación (89) • Convertibilidad, privatizaciones y menemismo • Pacto de Olivos y Reforma 94 • Corralito, pesificación y estallido 2001 | Derecho de propiedad: extractiva (Plan Bonex, Corralito) Independencia del BCRA: extractiva (condicionada) |
⬇ TRANSICIÓN | Crisis de 2001 | |
Kirchnerismo | • Superávits gemelos y desendeudamiento inicial • Conflicto con el agro (125) y cepo cambiario • Nacionalización AFJP/YPF | Derecho de propiedad: extractiva |
Macrismo | • Salida del cepo, arreglo holdouts • Gradualismo y endeudamiento | Derecho de propiedad: inclusiva (débil) Independencia del BCRA: transición (fallida) División de poderes: extractiva |
Frente de Todos | • Pandemia, emisión récord y LELIQ • Brecha cambiaria >100 % | Derecho de propiedad: extractiva Independencia del BCRA: extractiva |
⬇ TRANSICIÓN | Milei y el “ajuste de shock” | |
La Libertad Avanza | • “Motosierra” y déficit cero • DNU 70/23 y Ley Bases • Saneamiento del BCRA y recesión inicial | Derecho de propiedad: transición a inclusiva Independencia del BCRA: transición (bajo control de Economía) |
⬇ HITO | Elecciones 2025: validación del modelo | |
Nuevo orden liberal | • Apertura total y competencia de monedas • Ingreso de los “nubelistas”: poder de las big tech. • Tecnofeudalismo: dependencia de datos y algoritmos | Derecho de propiedad: inclusiva (capital) / riesgo extractivo (datos) División de poderes: riesgo de hegemonía liberal |
Fuente: elaboración propia con base en Volker, 2022.






