Jueves 1° de Septiembre de 1910
DEL GENERAL MANSILLA
PÁGINAS BREVES
Boulogne, agosto 7.
… decía el Times[1] de hace unos días esto que no entendí bien: “When we consider the constitutional changes of the last two hundred years, it may even be argued that, if such language must be used, it is really the Prime Minister who ought to be obliget to employ it since he has more real power tan the Sovereign to subvert”.
Lo que vertido, reza en nuestra lengua:
“Cuando consideramos los cambios constitucionales de los últimos dos siglos se puede hasta argüir que si semejante lenguaje debe usarse es al primer ministro a quien corresponde emplearlo desde que él tiene más poder real que el soberano para subvertir”.
Está el Times discurriendo sobre si debe o no alterarse la letra del juramento que presta el rey al ser coronado, yendo hasta decir que en todo caso el primer ministro no el rey el que debe jurar que mantendrá la religión protestante.
Repito que no entendí bien y eso que algo sé de cosas inglesas. Me puse a buscar como cuando ocurrimos al diccionario que como ustedes saben no siempre nos saca de dudas y, buscando quiso la casualidad favorecerme, es decir que me vino a la mano un escrito de Waverley en el que hay el siguiente párrafo que aclara el punto. Lo dedico a los que se consagran al estudio del mecanismo legal de la legislación inglesa. Extractando, dice de esta manera:
Me parece que hay muchas personas que cuando hablan del gobierno inglés confunden el “gabinete” con el “ministerio”. Los principios de la constitución que algunos consideran como intangibles vienen desde hace siglos pasando por el contrario por modificaciones constantes. Es el resultado de la lucha iniciada a partir de la revolución de 1688, revolución cuyos fines principales fueron suprimir primero ciertos privilegios de la “corona” y en seguida los de los lores. Los ministros en una época no muy remota eran los ministros del rey en la verdadera acepción de la palabra, y, durante tanto tiempo cuanto pudieron los reyes reclamaron y ejercieron el derecho de nombrar y despedir tal o cual ministro a su antojo. Este privilegio de la corona recibió un golpe terrible cuando Pitt el Joven forzó en efecto a Jorge III a despedir al lord canciller Thurlow que la influencia real había mantenido en sus funciones durante varios ministerios sucesivos. Jorge III a su vez se opuso mucho tiempo al nombramiento de Fox. El gabinete “ab origene” era muy poco numeroso y no era reconocido por la constitución, hoy día es mucho más considerable y no por eso más reconocido. El gabinete representa el papel que en otro tiempo era del “Privy Council”. Pero el Privy Council era y, es todavía en teoría el ejecutivo, mientras que legalmente el gabinete no es más que una simple reunión de personas que ocupan ciertos empleos, excepto determinados cargos cuyos titulares forman siempre parte del gabinete, el primer ministro hace figurar en él tales o cuales otros ministros que le cuadran. Cuando un personaje es muy apoyado si es nombrado para un empleo secundario el primer ministro para consolarlo y no fastidiar a sus amigos, lo hace entrar en el gabinete.
Así en el ministerio Salisbury de 1895 el “gate secretary” para Irlanda estaba en el ministerio, bien entendido, pero no estaba en el gabinete; en tanto que el canciller del ducado de Lancastre hacía parte. El “Post master general” no hacía tampoco parte. En el último ministerio, Balfour* el jefe “secretary” para Irlanda, el “post master general” eran del gabinete, el canciller del ducado de Lancastre, el “first comissioner of works and public” Billdings (como si dijéramos ministro de obras públicas) no lo eran. En cambio y cuando el ministerio de sir H. C. Bannerman* el canciller del ducado y el “first comisioner of works” hacían parte.
Un descubrimiento que no carece de interés, naturalmente, puesto que se trata de algunos apuntes de Gustave Flaubert que los albaceas no habían notado entre sus papeles póstumos.
Lo de siempre, la mujer figura en primera línea, y es rindiendo homenaje a las de mi tierra ante todo, a las que ya están en edad y situación de leer Madame Bovary, por ejemplo, que voy a traducir algunos pensamientos o máximas del eximio artista de la frase impecable:
—Una mujer que en su juventud ha sido un “tipo” víctima se queda del tipo. Es menester que se vista o que se peine de una cierta manera y hasta cuando ese género de peinado y modo de vestirse ya no le sienta a su persona es menester que continúe.
De ahí extravagancias grotescas.
Hay que entender esto en el sentido moral.
—Ese yo no sé que de limitado e irritante que hace fondo del carácter femenino.
—Los hombres que aman mucho a la mujer no pueden amar la justicia.
—Un hombre amado de una mujer lo es al mismo tiempo que otras. Poder de la irradiación, teoría del amor que inspiran las actrices.
—El que no habla mal de las mujeres no las ama nada, puesto que la manera más profunda de sentir una cosa es sufrir por ella.
—En la adolescencia uno ama las otras mujeres porque todas ellas se parecen más o menos a la primera, después uno las ama porque difieren entre ellas.
Mi opinión personal es menos complicada, o más si se quiere, amamos porque sí, porque amar es una fatalidad.
Por poco no da la vuelta del mundo buscándome el paquete de impresos que hace meses salió de México.
El correo de Buenos Aires, que funciona bastante bien, no hay que negarlo, al contrario, hay que aplaudirlo, sabiendo que por ahora no resido ahí con el cuerpo, sino aquí, en la Avenida Víctor Hugo 184, ha hecho seguir el referido paquete, ¡gracias! Y como lo primero es lo primero, lo principal, paso a decirle al autor don Victoriano Salado Álvarez[2] que ya están en mi poder, aunque algo maltrechas y descompaginadas, sus producciones. Refutación de algunos errores, del señor don Francisco Bulnes; El papel de Juárez en la defensa de Puebla[3] y Breve noticia de algunos manuscritos de interés histórico para México[4]; La conjura de Aaron Burr[5] y las primeras tentativas de conquista de México por “americanos del Norte”[6].
¡Aaron Burr!, hace meses que de él me ocupé, fue el ambicioso coronel que siendo vicepresidente mató en duelo al amigo fiel de Washington, a Hamilton[7] según ustedes lo recordarán.
He mirado por encima los tres trabajos y tal cual frase correctísima me ha hecho pensar: aquí debe haber de lo bueno.
Los leeré, pues, seguidamente, al lado del fuego cuando regrese a París en invierno, y, fecho, allá le irán al distinguido mexicano, lo supongo, mis impresiones en pocas palabras.
Es la regla de conducta literaria inalterable que me he impuesto en estas “Páginas”. Tendrán un mérito, cuente con ello el amable autor de lo consignado: serán sinceras, escuetas, llanas; que mi método, si lo tengo, y siempre que la materia lo permita, escribir como si estuviera conversando en rueda de amigos, consiste eso.
Acabo de llegar a esta playa, me falta el tiempo, con más propiedad: apenas lo tengo para acusar recibo del primer tomo de una obra monumental, obra proyectada por el tan conspicuo escritor, José María Ramos Mejía[8], presidente del Consejo Nacional de Educación: a saber, Historia de la instrucción primaria en la República Argentina, complicada y redactada por el distinguido inspector general de provincias, don Juan P. Ramos y en cuyo frontispicio se leen estas bellas palabras: “Conmemoración del Centenario de 1810”.
Desde la hora prístina de nuestra libertad, la educación primaria del pueblo fue una de las principales preocupaciones del patriotismo de los próceres argentinos. El homenaje que les rinde el Consejo General de Educación es digno de ellos, responde magníficamente a uno de sus generosos afanes: estamos gratos les dice la voz de la posteridad, ved cómo hemos ejecutado en cien años vuestro testamento y estad seguros de que hemos de continuar siendo dignos descendientes de Moreno, de Castelli, de Rodríguez Peña, de Belgrano, de Rivadavia, de Passo, de López y de sus ilustres colegas y colaboradores en la obra generosa de nuestra emancipación.
Cuando dentro de unos pocos meses salga a la luz el segundo tomo, que el remitente anuncia, será el momento de emitir un juicio crítico sobre tan importante trabajo, colosal trabajo ya, aunque no esté terminado. Hoy por hoy concluyo aquí con un bravo admirativo.
47 Rue Raynouard Passy.
¿Qué es esto?
El número de la calle y el nombre del barrio en que Honoré Balzac, el novelista filósofo incomparable, pasó los últimos diez años de su vida fecunda, de incansable trabajador; los años más felices, según su propia confidencia póstuma.
Passy, mi barrio, el Seiziéme (160). “Arrondissement”, como dicen por acá, barrio ameno, muy bien habitado, cerca del Bois, pululan en él los extranjeros, era en aquel entonces algo así como San José de Flores en la misma época en relación al centro de Buenos Aires ahora. ¡Calculen ustedes la transformación de París!
Pues en una casa particular, con pequeño jardín, cuyo propietario es un admirador del gran escritor, ha tenido lugar los otros días una ceremonia tocante: la inauguración del busto de Balzac en el jardín y la apertura del pequeño apartamento que ocupaba en el segundo, convertido en museo histórico.
Allí en el mismo dormitorio en que murió, y al pie del busto en mármol, pronunciaron discursos elocuentes miembros de la sociedad constituida “in memoriam” del autor de La comedie humaine.
Nada tuvo que hacer en este acto el gobierno. No necesita de su concurso el entusiasmo popular, cuando no es como un juego de artificio de circunstancias.
Con este motivo tan plausible, lo que se ha escrito no le va en zaga a lo que se ha dicho.
Rochefort*, que es el periodista más deslenguado de Francia y de Navarra, lo fue, lo será hasta las postrimerias, ¡que espíritu tan vivaz! No envejece, lo leo siempre con gusto; me enseña no poco “argot” parisiense; luego es tan llano, tan inteligible; leerlo hace el efecto de estar oyendo una charla chispeante de café en los boulevares; Rochefort decía, al asociarse a la fiesta de Passy, ha calificado como nadie a Balzac escribiendo: “Este hombre sabía todo y lo que no sabía lo adivinaba”.
Admirable como síntesis de un juicio crítico, ¿no es verdad?
- The Times es un periódico nacional de derecha publicado diariamente en el Reino Unido desde 1785. Aunque se estuvo imprimiendo en formato broadsheet (sábana), durante 200 años, hoy en día es de tamaño compacto tabloid (tabloide). The Times fue fundado por John Walter y en sus inicios se llamó The Daily Universal Register. Fue el primer periódico en enviar corresponsales al extranjero, así como corresponsales de guerra para cubrir diversos conflictos. Durante la Guerra de Secesión, The Times representó el punto de vista de las clases altas, en contra de la abolición de la esclavitud. El tercer editor general del diario, llamado también John Walter sucedió a su padre en 1847. Desde la década de 1850, la competencia empezó a aumentar, ante el crecimiento de The Daily Telegraph y The Morning Post. Actualmente, el diario se edita en papel y digitalmente en: https://www.thetimes.co.uk/. (Sus archivos están digitalizados y pueden consultarse en The British Newspaper Archive).↵
- Victoriano Salado Álvarez (Jalisco, 1867-Ciudad de México, 1931) fue un periodista, escritor, historiador, diplomático y académico mexicano. Perteneció a la corriente filosófica del positivismo y al grupo de los científicos durante los últimos años del porfiriato. Entre sus obras, se cuentan: De autos (1901), Episodios nacionales mexicanos (1904); La intervención y el imperio (publicada en cuatro volúmenes de 1903 a 1906). (VIAF: 7475794). ↵
- Se trata de dos obras de autores distintos (la Refutación… es de Bulnes, El Papel de Juárez… de Álvarez) publicadas conjuntamente en un mismo volumen en México (Tipografía Economica, 1904). ↵
- Salado Álvarez, V. (1909). Breve noticia de algunos manuscritos de interés histórico para México, que se encuentran en los archivos y bibliotecas de Washington, D. C. Se halla disponible en: Anales Del Instituto Nacional De Antropología E Historia, 3(1), 1–24. ↵
- Aaron Burr Jr. (Newark, 1756–Port Richmond, 1836), fue un militar y político estadounidense, miembro fundacional del Partido Demócrata-Republicano en el estado de Nueva York. Se convirtió en el tercer vicepresidente de los Estados Unidos, durante la presidencia de Thomas Jefferson (1801–1805), aunque es más famoso por su duelo con Alexander Hamilton (que resultó en la muerte de este), sus presuntas conspiraciones secesionistas y su proceso y absolución final por traición. (VIAF: 57408702). ↵
- Alvarez, Victoriano Salado. La Conjura De Aaron Burr y Las Primeras Tentativas De Conquista De México Por Americanos Del Oeste. México: s/e, 1908.↵
- Alexander Hamilton (Charlestown, 1757-Nueva York, 1804) fue un economista, estadista, político, escritor, abogado, y el primer secretario del Tesoro de los Estados Unidos. Fue uno de los padres fundadores de los Estados Unidos. A su vez, fue un influyente intérprete y promotor de la Constitución de los Estados Unidos, así como el fundador del sistema financiero de la nación, el Partido Federalista, la Guardia Costera de Estados Unidos y del periódico The New York Post. (VIAF: 66496514). ↵
- José María Ramos Mejía (Buenos Aires, 1849–Buenos Aires, 1914) fue un médico, escritor, profesor y político argentino. En 1875 fundó el Círculo Médico Argentino. En 1888 fue elegido diputado nacional. Aportó al desarrollo de la medicina, la psiquiatría, la sociología y las políticas educativas, sanitarias y de higiene. (VIAF: 87751038). ↵






