Sábado 15 de Enero de 1910
DEL GENERAL MANSILLA
PÁGINAS BREVES
París, diciembre 25 de 1909.
Hablaba días pasados de puntos negros en el horizonte internacional.
Veamos.
La actitud expectante de Rusia en las regiones balcánicas ha sido mal interpretada. No ha habido en ella ni debilidad ni abdicación.
En realidad una sabia reserva ha sido la regla que la diplomacia rusa se ha impuesto durante un tercio de siglo para no provocar el choque irreparable.
Nicolás II[1] ha seguido así prudentemente las huellas hereditarias de su augusto padre.
Esta vez todavía la Rusia no ha querido desenvainar la espada, que era la extremidad a que querían arrastrarla…
¿Debe deducirse de esto que las nubes se han disipado y que la Europa puede mirar hacia el Oriente con confianza?
No.
Si el Oriente no es como en otro tiempo, repitiendo la expresión de un amigo “la tierra de los prodigios”, sigue siendo la de las sorpresas.
Y los últimos incidentes no son como para inspirar confianza.
Después del fiasco del proyecto de conferencia europea, el “statu quo” había sido reconocido, aceptado como la suprema garantía de la paz oriental.
Parecía ser la “tregua” de las rivalidades envenenadas y de la avidez provocada por la anexión de la Bosnia y de la Herzegovina, y marcar en las márgenes del Danubio, camino del Bósforo, el límite que ninguna bandera podría ultrapasar sin alarma de la Europa entera.
Pero he aquí que de algunas semanas a esta parte, el “statu quo” resulta batido en la brecha por esas rivalidades envenenadas, es decir, que la Rusia y el Austria-Hungría fruncen el ceño fieramente haciendo visible el odio entre germanos y eslavos. Las pasiones surgen en efecto de nuevo alrededor de las fronteras balcánicas y es por eso que en uno de mis párrafos anteriores decía a ustedes: la cuestión de Oriente no es una, son varias cuestiones.
Por otra parte, y para que la inquietud sea mayor, la Italia y el Austria se amenazan.
Que el “irredentismo” se abstenga, le notifican de Viena, y el patriotismo italiano contesta en su interior: ¡Jamás! No teniendo por el momento otro modo de constestar al “quo ego” austriaco, inevitablemente ayudado por la Alemania.
No es por cierto la actitud altanera del Austria la que acallará el sentimiento italiano ni sus aspiraciones de expansión defensiva en Oriente, siendo por otra parte moralmente imposible que olvide a Triste, no.
Y con lo poco dicho, paréceme justificada mi afirmación pesimista sobre el porvenir pacífico de la Europa.
Mr. Taft[2] no es popular como presidente.
Pero como ciudadano es muy considerado.
Habla mucho pero no es elocuente. Habla como que es abogado con mesura y claridad. Y si no se hace aplaudir, se hace escuchar con respeto, y muchas de sus frases caminan fijando la atención de sus conciudadanos.
No me desagrada este tipo de cabeza para un gran pueblo.
Me alegro de que no tendré fortuna que dejar a mis hijos, tengo dos, dice el presidente Taft, sino únicamente un buen nombre, la estimación propia y una buena educación.
Pero para mi “hija” voy a ahorrar tanto cuanto me sea posible y darle la mejor educación de estos tiempos porque así pueda practicar la ecuación que he querido enseñarle, que se case solamente con quien le agrade y no por razones de circunstancias.
Creo que la educación más importante que tenemos es la que, me complazco en decirlo, admite ahora la educación industrial, educación que pone a los jóvenes y a las jóvenes en una situación que les permita adquirir la independencia por sus propios esfuerzos.
Si yo tuviera que aconsejar a un joven en este país sobre su futura profesión, le diría: consagre usted su aplicacion a la industria, al negocio, investigando científicamente la profesión agrícola, que es la mejor profesión que ofrece este país.
La tendencia hacia el campo y la vida del campo es una tendencia que debiéramos fomentar. Tiende a la consideración sana, filosófica y tranquila de los problemas de la vida, elimina el agotamiento nervioso de la energía, elimina el espíritu del juego, elimina de la vida del ciudadano ese apuro vertiginoso que lleva a los hombres prontamente al sepulcro y hace mucho más por la felicidad del individuo y de la familia que cualquier otra de esas profesiones que impelen a la gente al gran torrente de la vida de las ciudades.
Y sigue el presidente:
Pero es muy largo para mis lindas lectoras, y corrobora lo que vengo repitiendo del campo, que el trigo y el maíz contienen tesoros materiales y morales y, si hay extensión, grandeza y poderío. Ellos han hecho a los Estados Unidos; y así Mr. W J. Mar Grea, hablando de las aguas americanas como recurso, ha podido escribir: Esta es una edad de ciencia y la nuestra una nación de ciencia. La observación nos ha hecho así pasar de lo cuantitativo y la previsión se ha hecho en nosotros un hábito.
Balzac tiene en mi tierra muchos lectores. Deseo que el número crezca. En ese hombre de genio como en una gran enciclopedia, hay mucho que aprender; fue además un ejemplo admirable de incesante labor.
A esos lectores quiero recomendarles la lectura de La dilecta de Balzac[3].
Es el título del libro encantador que acaba de dar a luz Genevieve Ruxton[4], contando la patéfica historia del intenso y constante amor que Balzac le tuvo a madame de Berny.
Durante diez y seis años de su tempestuosa juventud, esta mujer de tanto corazón como cabeza, lo que es raro, fue su Egeria[5], su crítico amable, su mejor amigo. Y así hay en su correspondencia muchos pasajes referentes a ella que lo comprueban. Porque Balzac, a sus cualidades de hombre de pluma, reunía el don de la gratitud.
Madame de Berny le inspiró muchos de los personajes de La comedie humaine; sus más nobles heroínas, tipos como el de madame Mortsauf[6].
Madame Ruxton ha dado cima a su obra con su suma discreción y buen gusto, con que así búsquenla y léanla. Me agradecerán la noticia bibliográfica.
Aumento espantoso del crimen en Francia, es como se llama lo que sigue.
Lo entresaco de un extenso informe que publica L’Officiel[7].
En un año el número de las causas criminales ha aumentado un diez por ciento y el de las correccionales, un seis por ciento.
El detalle hace estremecer.
Los parricidios suman 17, los asesinatos 175. Las muertes 332, los infanticidios 106, los atentados contra el pudor, 380.
El total de otros crímenes y delitos está representado por el número 340.
Lo más afligente es que el máximum de los criminales corresponde a los menores de 21 años.
El informe, dice a este respecto: Entre nosotros, más que en las otras naciones, asistimos al fenómeno de ver la criminalidad, los instintos de primitiva brutalidad de amoralidad entenderse más y más entre los mas jóvenes.
El problema de la criminalidad infantil no es ciertamente fácil de resolver.
Los criminalistas que más se han distinguido al respecto han demostrado que los niños que se hacen criminales no es debido casi nunca a maldad instintiva sino a impulsos de las circunstancias, y el ejemplo de la América del Norte, de Chicago sobre todo, donde hay mucho que estudiar, parece concluyente.
Allí, en Chicago, prestándole protección al niño desvalido visiblemente han visto disminuir el crimen.
Pues entonces a estudiar a Chicago, es el corolario del Informe, a lo cual yo agrego: Argentinos, manden ustedes uno o mas hombres competentes en esa misma dirección, que el yankee es práctico, eficaz y previsor. Volverán a la tierra con un precioso caudal de observación experimental.
Será dinero bien empleado: Sarmiento, a quien tanto le debe la educación argentina, no pasó impunemente por Michigan ¡y a qué insistir! Los que hayan leído este párrafo ya están convencidos.
Después de unas cifras horripilantes no vienen mal algunos números poéticos, así como suena políticos, que todo depende de la suma.
Un cero nada dice, en tanto que un millón ya habla a la imaginación, siendo por otra parte el millón más difícil de ganar el primero. Ganados estos, los otros se acumulan por su propia virtud, o sea, por las maravillas que se alcanzan economizando y aplicando la regla del interés compuesto.
La historia antigua nos habla de las riquezas de Creso. Eran una bicoca comparadas con lo que en este momento significa y representa este nombre M.J.P. Morgan[8], o sea el rey de las finanzas americanas del Norte, sinónimo de 20 millares veinte, digo.
Su biografía no es larga.
La primera victoria que alcanzó fue en 1869 contra Jay Gould (en cuya familia se casó nuestro Telfener, el constructor del tan discutido ferrocarril de trocha angosta a Tucumán.
Le quitó a este a Gould y a su socio Jim Fis la dirección del ferrocarril de Albany y de Susquehannah (parece que es provechoso dirigir un ferrocarril cualquiera).
Morgan hizo progresar, empero, dicha línea.
El viento siguió soplándole en popa.
Realizó varios empréstitos y en sus medios y su serenidad contribuyó a contener el pánico financiero que se había desatado sobre Nueva York.
Hoy día, el activo de los bancos, trusts y compañías que el rey Morgan dirige, o fiscaliza, alcanza una cifra estupenda: 11.150, millones, y agregado a esto otros negocios en que el rey es parte, o que “controla”, como agente financiero, suma diez y ocho millares seiscientos veinte y cinco millones.
No me dirán ustedes que la cifra anotada no es poética por su grandeza.
Es un sueño de Las mil y una noches realizado.
¡Qué poder el del hombre que sabe y cuyo “fulcrum[9]” irresistible es la voluntad!
El rey Morgan posee ese doble poder, pues, es persistente y hombre de estudios universitarios, comenzados en los Estados Unidos y terminados en Alemania. Su padre era un financista.
El rey tiene ahora 72 años. Eso se llama haber aprovechado el tiempo, y ¡qué pesadillas no tendrá esta noche sea no sea aficionado al vil metal!
Gran sesión el otro día en la Academia Francesa.
El discurso de Monsieur Lavisse[10] que previno sin embargo que no se ocuparía de política es un modelo de ironía literaria y de buen sentido crítico.
Siento no poderlo consignar aquí “in extenso”.
Era el electo, ó el “recipiendario” ya dicen así en España, Monsieur Poincaré.
Monsieur Lavisse habló de esta manera:
“En el gran debate sobre la reforma social, no os colocáis ni del lado de los liberales que todo lo esperan ni del lado de los socialistas que nada esperan de la libertad individual”.
Sí, así se expresó el eminente historiador dirigiéndose al antiguo ministro de Estado cinco veces y gran matemático.
¿Fué un reproche?
Tentado estoy de decirlo al volver a leer lo que sigue:
“Así, en la más grave de las cuestiones, vos os colocáis entre dos opiniones extremas, vos os atrevéis a confesar que buscáis el justo medio, ese lugar particularmente estimado entre nosotros como ridículo.
Nada más sabio que vuestra doctrina, señor, y vuestro método. Pero mucho sentiría yo por vos y también por mí si creyéreis que algunos viejos y sencillos principios pueden bastar para conducir un hombre en la política de hoy día”.
¡Qué sátira tan fina del oportunismo! Y, al mismo tiempo, ¡qué viril consejo de energía y de acción!
Tomen nota, paisanos y amigos.
Esto es para los “mendocinos” principalmente.
El Officiel* de este gobierno publica un extenso cuadro por departamentos de la cosecha del vino en Francia y en Argel en 1909.
El total se eleva a 61.310.000 hectolitros.
Argel figura con 8.329.000 hectolitros.
En cifras redondas puede decirse que este año ha habido una baja de 2 millones de hectolitros.
El precio del buen vino ha subido por esto y por lo que se persigue el fraude que da gato por liebre.
¡Horroroso!
Las víctimas son cinco.
El móvil del crimen, robar.
Los asesinos son dos.
El mayor tiene 16 años El menor, solo 15.
Los siniestros pilluclos Jacquiard y Vienny creían que no serían prendidos.
Han confesado todo, su premeditación.
“No le tememos a la guillotina, somos menores; ni al infierno que no existe”, han dicho.
Otros dicen: he ahí el fruto francés de la escuela laica sin Dios.
Los detalles de este crimen inaudito dan escalofrío y han de excusarme ustedes, si ni siquiera por encima en ello me detengo.
¡Qué país este!
Como en ningún otro, la comedia y la tragedia se suceden sin intermitencia en la escena social del pobre y del rico, del patrón y del “soit disant” gran señor.
- Nicolás II de Rusia o Nikolái Aleksándrovich Románov (1868-1918), fue el último Emperador de Rusia, gobernando desde la muerte de su padre Alejandro III en 1894 hasta su abdicación en 1917 como resultado de la Revolución de Febrero. Durante su reinado el Imperio ruso sufrió un declive político, social y militar ajenos a su conocimiento lo que, aunado a su esoterismo, llevó al colapso del régimen imperial. La Revolución de febrero de 1917 puso fin a su reinado cuando fue obligado a abdicar. Nicolás II, junto a su esposa, su hijo, sus cuatro hijas, el médico de la familia imperial, un criado personal, la camarera de la emperatriz y el cocinero de la familia fueron ejecutados en el sótano de la casa por los bolcheviques en la madrugada del 16 al 17 de julio de 1918. Posteriormente, Nicolás II, su mujer y sus hijos fueron canonizados por la Iglesia ortodoxa rusa fuera de Rusia. (VIAF: 34465066).↵
- William Howard Taft (Cincinnati, 1857-Washington, D. C., 1930) fue el vigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos (1909-1913) y presidente de la Corte Suprema (1921-1930). Perteneció al partido republicano. (VIAF: 590912199).↵
- Ruxton, Genevieve. La dilecta de Balzac: Balzac et Mme de Berny: 1820-1836. París, 1909, s/e.↵
- Genevieve Ruxton fue una escritora francesa (París, 1873-Londres, 1942), autora de una obra sobre Jules Lemaître, del libro Lettre de Geneviève Ruxton sur le Nigéria, où elle compte repartir y del texto que menciona aquí Mansilla, por el cual recibió en 1911 el Premio Jules Davaine, otorgado por la Academia Francesa. (VIAF: 194145542442396641181).↵
- Egeria fue una viajera y escritora hispanorromana del siglo IV, autora de un famoso libro de viajes, el Itinerarium Egeriae o Itinerario de Egeria. Creemos que con esta metáfora Mansilla quiere significar que Mme. Berny fue para Balzac su guía, su compañera de viaje, su inspiradora.↵
- Madame de Mortsauf, condesa Blanche-Henriette de Mortsauf, es un personaje de La Comédie humaine. Heroína trágica con una vida breve (1785-1820) y conmovedora, combina las cualidades de rectitud y devoción que le faltan a su opuesto simétrico: Lady Dudley. Ha sido comparada con las heroínas de La Princesse de Clèves o La Nouvelle Héloïse.↵
- El Journal officiel de la République française, también conocido en este país como Journal officiel, popularmente como JO o JORF, es el diario oficial editado por el Estado francés para poner en conocimiento público los anuncios relativos a su legislación: leyes, decretos, reglamentos, estos denominados en francés arrêtés, declaraciones oficiales y otros avisos legales. El Journal Officiel se publica diariamente de martes a domingo excepto los días festivos. (VIAF: 185115656).↵
- John Pierpont Morgan (1837-1913) fue un empresario, banquero y coleccionista de arte estadounidense que dominó las finanzas corporativas y la consolidación industrial de su época. A principios de la primera década de 1900, él y sus socios tenían cuantiosas inversiones financieras en muchas grandes corporaciones. En 1901 era uno de los hombres más ricos del mundo. (VIAF: 57410770).↵
- Apoyo.↵
- Ernest Lavisse (Le Nouvion-en-Thiérache, 1842-París, 1922) fue un historiador francés, autor de Jeunesse du Grand Frédéric (1891), Le Grand Frédéric avant l’avènement (1893), Histoire de France depuis les origines jusqu’à la Révolution (1901), entre otras obras. (VIAF: 7392798).↵






