A Silvia Lago quién me formó y me inició en el mundo de la investigación en tecnologías digitales y sociedad y quien me acompañó en la confección y escritura de esta tesis.
A mis compañeros de la cátedra Lago Martínez “Internet y Sociedad: comunicación y cultura digital” Ana Marotias, Martín Gendler y Anahí Méndez, con quienes me formé dando esta materia y quienes han sido mi soporte y ayuda en el proceso de escritura de esta tesis.
A todos los miembros del Equipo UBACyT dirigido por Silvia Lago Martínez, quienes a lo largo de los años han acompañado en mi formación como investigadora. Un agradecimiento especial a Mirta Mauro, quien me acompañó en este proceso desde mi inicio en el equipo y quien aún hoy continúa guiando mi trabajo.
A mi querida Universidad de Buenos Aires, mi espacio de formación, estudio y trabajo.
A Ernesto Meccia y Pablo “Manolo” Rodríguez, dos grandes docentes de la maestría en Comunicación y Cultura que han sido fuente de conocimiento e inspiración.
A mis compañeras y compañeros del ISFD Nº 29 de Merlo y a las y los estudiantes de este instituto, quienes amablemente me han permitido compartir algo de su tiempo y sin quienes esta tesis no hubiese sido posible.
A los becarios UBA, gracias a ellos este proceso de tesis ha sido un espacio de reflexión acompañado por una mirada más amplia respecto a qué significa investigar, para qué y cómo realizar este trabajo en condiciones laborales dignas.
A mis papás Lucila y Ricardo, y a mi hermano Brian, quienes con su esfuerzo y sacrificio me han animado a estudiar una carrera universitaria y a cumplir mis sueños en momentos donde eso parecía imposible.
A mi compañero de vida Agustín Etchegoyen, quien me acompaña desde que inicie la licenciatura hasta la actualidad, haciéndome el aguante en los momentos difíciles y acompañando los procesos de reflexión y debate.







