Otras publicaciones:

9789877230956_frontcover1

12-4618t

Otras publicaciones:

Book cover

9789871867905_frontcover

Conclusión

Este tomo se ha dedicado a recorrer las categorías de la teoría trialista del mundo jurídico, expresadas en dos de sus tres dimensiones, para mostrar su compatibilidad, coincidencias y complementariedades con el pensamiento complejo de Edgar Morin. El Derecho es un fenómeno complejo, siempre se dice, pero solo se alcanza una adecuada comprensión con la ayuda de una teoría, elemento inevitable para el estudio y conocimiento de los fenómenos humanos. Entonces, una teoría debe dar cuentas de la complejidad que se declama, y aquí se muestran las categorías necesarias para ello. De lo contrario, solo queda concluir, como siempre se hace, que todo es complejo, en una suerte de resignación ante lo inevitable. Y allí finaliza el análisis, por lo cual nada se termina diciendo.

El trialismo ayuda a un análisis jurídico complejo, pero no es la complejidad del Derecho, así como tampoco la teoría de la complejidad es el reflejo de la vida. Por ello es indispensable la lectura de la parte jurídica, en el tomo que nos encontramos, más la parte de Otra introducción al pensamiento complejo (tomo 1) y El pensamiento complejo y el trialismo (tomo 2). En el próximo tomo, desarrollaremos las coincidencias entre las teorías a la luz de la dimensión dikelógica. Y para coronar dicha investigación, en el tomo 4 aventuraremos críticas a las teorías en estudio. E incluso propondré un pensamiento jurídico complejo sin trialismo, que no se encuentra en la investigación original, pero que se agrega como adenda.

Pueden recordarse las relaciones e interrelaciones del tomo 1 (Otra introducción…), que muestran al trialismo como una teoría tridimensional en donde sus partes integrantes interactúan en un sistema que da cuentas de algo que no es estático ni yuxtapuesto. Este tomo muestra la complejidad dimensional o la estática jurídica, y el tomo 1 muestra la complejidad funcional de las dimensiones o dinámica jurídica. Así, si bien se mueven los elementos, para que haya movimientos es necesario que exista lo que ha de moverse. Vamos viendo entonces cómo el Derecho es, y es en movimiento, para lo cual hay que comprenderlo en su complejidad.



Deja un comentario