1.1. Desarrollo de la economía de China
1.1.1. Evolución de la economía de China
El día 18 de diciembre del 1978, en la Tercera Sesión Plenaria del XI Comité Central, el gobierno chino tomó la decisión de una política relevante, especialmente para la economía de China: la Reforma y Apertura. A partir de aquel entonces, la economía de este país empezó a cambiar de un modelo cerrado a un sistema abierto hacia el mundo. Esta transformación creó buenas condiciones para el desarrollo de la economía de China. Sobre todo, después de unirse a la Organización Mundial del Comercio en 2001, la economía de este país asiático empezó a despegar. En 2010, el PIB de China superó al de Japón, y se convirtió así en la segunda economía del mundo, solo después de Estados Unidos (Figura 1). Además, la distancia económica entre China y Estados Unidos es cada vez más pequeña. Según datos del Banco Mundial, en 2019 el PIB de China alcanzó los 14.341 billones de dólares y el de Estados Unidos los 21.374 billones de dólares.
Figura 1. PIB (US$ a precios actuales) – China, Japón, Estados Unidos

Fuente: Banco Mundial (2020a).
1.1.2. Incremento de ingresos de los ciudadanos chinos
El desarrollo de la economía de China también ha impulsado el aumento del ingreso de los ciudadanos chinos. Cuando se estableció la República Popular China en 1949, la renta disponible per cápita de los ciudadanos en las ciudades y en las zonas rurales respectivamente era menos de 100 yuanes y 50 yuanes (moneda de China). Sin embargo, en 2018 estos datos aumentaron respectivamente a 39.251 yuanes y 14.617 yuanes (Xinhua, 2019a). A pesar de que el nivel de la renta disponible per cápita en China todavía está lejos del de los países desarrollados, sin duda alguna, este ingreso ha aumentado en gran medida en comparación con el pasado, lo que favorece la mejora de la calidad de vida del pueblo y promueve la búsqueda de otras actividades para enriquecer la vida, como el viaje (Figura 2).
Figura 2. Renta nacional disponible per cápita y renta disponible per cápita de los residentes urbanos, 2013-2019 (yuanes)

Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas de China (2020b), elaboración propia.
1.2. Potencial del turismo emisor chino
1.2.1. La población china
China es el primer país en el mundo en cuanto a población, con 1.402 millones de habitantes, casi un quinto de la población mundial. Además, la esperanza de vida de los ciudadanos chinos ha aumentado bastante. Según datos del Banco Mundial (2020b), era de 77 años en 2015 (en Japón era de 84, en Estados Unidos de 79 y en Australia de 83). En la Figura 3 se observa que las personas chinas que están entre 45 y 54 años son más en comparación con otros grupos de edad, y ocupan el 17,4 % de toda la población. Dentro de este grupo, hay una gran parte que se trata de la élite de mediana edad que posiblemente se convierta en la tercera ola de turistas chinos emisores, debido a la acumulación de riqueza, el poder adquisitivo, el cambio de obligaciones familiares, así como la transformación del estilo de vida y de valores sociales (Bao et al., 2019). Normalmente, las personas de este grupo no solo pueden soportar el coste de viajar al extranjero ellos mismos, sino que también pueden apoyar el viaje o estudios de sus hijos en el extranjero. Esto indica que el mayor porcentaje de población entre 45 y 54 años supondrá un gran potencial para el turismo emisor chino. Además, la Figura 3 también muestra la segunda gran parte de la población que está entre 25 y 34 años, un grupo que pertenece a la generación Y, o millennials. Normalmente las personas de esta generación tienen más nivel de educación, son más independientes, buscan más el desarrollo personal y conocen más sobre el extranjero por la influencia de internet en sus vidas. Por otra parte, debido a la mejora de las condiciones económicas en muchas familias, también más personas de esta generación tienen la experiencia de vivir en el extranjero. De modo que son más abiertos y tendrán preferencia por viajar al extranjero para experimentar algo nuevo.
Los dos grupos de edad mencionados anteriormente no solo tienen el más alto porcentaje en la población de China, sino que contienen más posibilidad para viajar al extranjero. Por lo tanto, en el mercado chino existe un alto potencial para la industria turística. Sin embargo, las personas de otros grupos de edad también merecen atención. Debido a la enorme base de la población de China, en realidad, el volumen de cada sección es gigantesco. Además, cada uno significa mercado potencial, aparte de los millennials y la élite de mediana edad. Por ejemplo, para los más jóvenes, debido a la buena condición económica en la familia y la política de hijo único (1980-2016), los padres prestan alta atención a su desarrollo, a través de estudiar en el extranjero o hacer viajes de estudios para los adolescentes (Fu et al., 2018). A su vez, las personas mayores tienen ahorros acumulados después de varios años de trabajo y tienen más tiempo libre para viajar, bien porque van a jubilarse o están ya jubilados.
Figura 3. Población por edad y sexo en China, 2018

Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas de China (2020c), elaboración propia.
1.2.2. La clase media en China
A lo largo del desarrollo de la economía de China, el proceso de urbanización también se ha acelerado. Los datos muestran que la tasa de urbanización de la población permanente alcanzó el 59,58 % en 2018, un aumento del 48,94 % con respecto a finales de 1949, y un aumento medio anual del 0,71 % (Xinhua, 2019b). A finales de 2021, la tasa de urbanización de la población permanente ha llegado a un 64,72 % (Xinhua, 2022). En 2019 las personas que tienen Hukou[1] en las ciudades llegaron a 830 millones (Xinhua, 2019c). Aparte del aumento de los habitantes permanentes urbanos, la clase media entre los ciudadanos chinos también se ha expandido en gran medida. Hoy en día, China se ha convertido en el país que tiene el grupo de ingreso medio más grande del mundo, compuesto por más de 400 millones de personas, y el número sigue aumentando (Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, 2021). El suficiente ingreso de este grupo les permite realizar actividades de ocio, como hacer viajes al extranjero.
Por otra parte, es necesario tener en cuenta que el porcentaje de la clase media es pequeño, menos de 30 %, en comparación con los países desarrollados. Resulta que, por una parte, el número absoluto enorme de la clase media está representando las ventajas que tiene el mercado chino para la industria turística hoy en día; pero, por otra parte, el porcentaje relativo pequeño también implica el gran potencial que tiene el mercado chino en los próximos años. De modo que el mercado de los turistas chinos es significativo tanto para el presente como para el futuro.
1.2.3. Datos demográficos de los turistas emisores chinos y su potencial
En 2004, la Organización Mundial del Turismo predijo que el número de turistas emisores de China alcanzaría los 100 millones en 2020 (UNWTO, 2004). Esta predicción se hizo realidad seis años antes, en 2014. En los últimos diez años, el mercado emisor de China ha seguido manteniendo crecimientos de doble dígito, incluso por encima del 20 %, siendo hoy el mercado emisor más grande del mundo (UNWTO, 2019). En la actualidad, los turistas emisores chinos se han convertido en la principal fuente de turistas emisores internacionales y contribuyen en gran medida al crecimiento del turismo mundial. Desde 2012 hasta 2019, China fue el primer país por número de turistas emisores en el mundo. Según el Ministerio de Cultura y Turismo de China, los ciudadanos chinos realizaron 169,21 millones de viajes al extranjero en 2019 (Oficina Nacional de Estadísticas de China, 2020a).
Sin embargo, el número de chinos que han realizado viajes al extranjero es pequeño en comparación con toda la población. Según los datos de la Administración Nacional de Inmigración de China, el número de pasaportes ordinarios emitidos por ciudadanos chinos alcanzó los 173 millones desde 2002 a 2017, con una emisión anual media de 10,8 millones. A pesar de que las personas que tienen pasaporte han superado el 10 % de la población china, este porcentaje todavía es muy pequeño en comparación con los países desarrollados. Además, excluyendo a los ciudadanos de China continental que viajaron a Hong Kong, Macao y Taiwán, los chinos que viajaron al extranjero en 2018 fueron 71,25 millones, lo que significa que el porcentaje de chinos que viajan al extranjero es menos del 5 % (Travel Weekly China, 2019). Por lo tanto, el mercado chino todavía tiene bastante potencial para el turismo mundial. La Figura 4 ilustra la evolución del turismo emisor chino desde el año 2000.
Figura 4. Flujos de turismo emisor chino, 2000-2019 (millones)

Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas de China (2020a), elaboración propia.
1.3. Oportunidades que representan las características del turismo emisor chino
Aparte de la enorme base de la población china y su potencial como turistas internacionales, cabe añadir dos características del turismo emisor chino que representan oportunidades para los destinos. Uno es su gran poder adquisitivo y otro es que el turismo emisor chino sirve como una herramienta útil para luchar contra la estacionalidad (Quer y Peng, 2022).
1.3.1. Gran poder adquisitivo de los turistas chinos
El consumo juega un papel importante para los destinos turísticos como negocio. Según datos de la Organización Mundial del Turismo, desde el año 2012 hasta 2019, China ha ocupado el primer lugar en cuanto al gasto en turismo emisor. En 2019, el gasto turístico en el extranjero de China alcanzó los 254,6 billones de dólares, lo que representa un quinto del gasto total del mundo (UNWTO, 2020a). Aparte de este gigantesco volumen de gasto, cada viajero chino gasta más en promedio por viaje que los turistas de cualquier otro país (UNWTO, 2017, 2018). De modo que tanto el volumen total del consumo de los turistas emisores chinos como su gasto promedio per cápita reflejan el gran poder adquisitivo de este mercado asiático.
1.3.2. Herramienta útil para luchar contra la estacionalidad
Por otra parte, los viajeros chinos representan una herramienta útil para luchar contra la estacionalidad, ya que pueden viajar fuera de los periodos tradicionales de vacaciones occidentales. En China, hay dos festivales que contienen más días de vacaciones, considerados semana de oro, en que la mayoría de los chinos se han acostumbrado a viajar (Huang y Wei, 2018). Uno es la Fiesta de la Primavera, que es el Año Nuevo en el calendario lunar de China y normalmente cae entre finales de enero y principios de febrero. El segundo es el Día Nacional de China, que se celebra el primer día de octubre; sin embargo, los ciudadanos tienen una semana completa de vacaciones. Sin duda, estas dos vacaciones suponen oportunidades para recuperar la carencia relativa de viajes de los turistas occidentales en esas fechas. Por supuesto, los dos festivales mencionados no son los únicos para que los turistas chinos puedan realizar sus viajes. Por ejemplo, el mes de julio y agosto son vacaciones para los estudiantes. Dado que los padres chinos prestan mucha atención a la educación de sus hijos adolescentes, el viaje de estudios o el campamento de verano en el extranjero se han convertido en una opción para el desarrollo personal de sus hijos (Fu et al., 2018).
1.4. Importancia del turismo emisor para el gobierno chino
1.4.1. Políticas para el turismo emisor chino
El desarrollo del turismo emisor chino está influido fundamentalmente por las políticas del Estado, que pueden ser aceleradoras o desaceleradoras para el flujo y el volumen de turistas (Xie y Li, 2009). En un principio, la estrategia de desarrollo para el turismo fue desarrollar activamente el receptivo, promover adecuadamente el turismo doméstico y restringir el desarrollo del turismo emisor. Las razones para ello fueron que, en aquel momento, la economía de China todavía no estaba desarrollada y el ingreso de los ciudadanos no era abundante. De modo que la actitud de dar la bienvenida al turismo receptivo y controlar las salidas de los turistas chinos está relacionada con el motivo de aumentar las reservas de divisas y reducir la salida de dinero de China a otros países.
Desde las políticas establecidas en este aspecto, se observa que el proceso de la apertura del turismo emisor es gradual. A pesar de que China inició la Reforma y Apertura en 1978, esta política no implicó el comienzo simultáneo del permiso para el turismo emisor chino. Solo a partir del año 1983, los chinos comenzaron a tener permitido viajar fuera de China continental. Antes de este año, el viaje fuera solo se realizaba de manera oficial, como participación diplomática o en eventos deportivos (Arlt, 2013). A partir de 1983, el viaje de ocio se empezó a permitir por el gobierno chino. No obstante, el permiso no se aplicaba a cualquier país como destino, sino bajo el esquema del Estatus de Destino Aprobado (en inglés, Approved Destination Status o ADS). Los destinos se fueron otorgando en función de la distancia geográfica, empezando por los más cercanos. Hong Kong y Macao (Regiones Administrativas Especiales de la República Popular China) fueron los dos primeros destinos permitidos para los chinos continentales. Sin embargo, la primera motivación de viaje era visitar a parientes o amigos (en inglés, Visiting Friends and Relatives o VFR travel).
Además, los chinos tenían que acudir a agencias organizadas y el coste del viaje tenía que ser pagado por sus parientes o amigos en Hong Kong o Macao. Esta manera de viajar para estos dos destinos continuó hasta 2003, cuando fue aprobado el Esquema de Visitante Individual (en inglés, Individual Visit Scheme o IVS). Sin embargo, solo los chinos que provenían de 49 ciudades podían viajar a Hong Kong y Macao bajo el Esquema de Visitante Individual (Law et al., 2016). Desde 1990, gracias al Reglamento Provisional sobre la Gestión de la Organización de Ciudadanos Chinos para Viajar a Tres Países del Sudeste Asiático, los chinos pudieron a viajar por Tailandia, Malasia y Singapur, utilizando su financiación personal. En 1992, Filipinas también fue incluida. A medida que se publicó la declaración de Disposiciones Reglamentarias sobre la Gestión del Turismo Emisor Chino por su Propia Cuenta en 1997, el turismo empezó a convertirse en realidad para los chinos en un sentido occidental, como mencionan Ryan y Mo (2001).
En 1999, el gobierno chino permitió a los chinos viajar a algunos países no asiáticos tales como Australia y Nueva Zelanda. En todo el proceso, se observa que el esquema de Destino Turístico Aprobado juega un papel importante en el movimiento de los turistas chinos continentales hacia otros países. Law et al. (2016) han clasificado el desarrollo del esquema de Destino Turístico Aprobado en tres fases. La primera fase está entre 1983 y 1999, en la que Hong Kong, Macao, Tailandia, Singapur, Malasia, Filipinas, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda estaban abiertos a todas las provincias/ciudades o provincias/ciudades seleccionadas de China continental. En la segunda fase, entre 2000 y 2009, más países, como Alemania, Francia y Japón, fueron incluidos en el esquema de Destino Turístico Aprobado. La tercera fase abarca desde 2010 hasta el presente, y los visitantes de más provincias/ciudades de China que son relativamente remotas y económicamente subdesarrolladas, como las provincias de Qinghai y Gansu, fueron autorizados a viajar a los destinos turísticos con requisitos estrictos de visado. Según el Informe de Big Data sobre viajes emisores de China, hasta 2018, hay un total de 157 países como destinos turísticos aprobados para los turistas chinos (Travel Weekly China, 2019). Sin duda alguna, la liberación de políticas del gobierno chino sobre el turismo emisor se considera como uno de los factores relevantes para el auge del mercado de turismo emisor de China (Cai et al., 2008).
En comparación con los países desarrollados, el inicio del desarrollo del turismo emisor chino es más tardío. Sin embargo, a lo largo del desarrollo de la economía de China y con el aumento de ingreso de los ciudadanos chinos, el gobierno chino ha ido prestando más atención a la importancia del turismo emisor chino. Esto se considera como otro factor importante para entender la relevancia del mercado turístico chino, aparte de la elevada población china y su gran poder adquisitivo. En 2005, la Administración Nacional de Turismo de China ajustó la estrategia para el turismo al promoverlo de manera integral, desarrollando activamente el turismo receptivo y estandarizando el turismo emisor (Xie y Li, 2009). En cuanto al turismo emisor, la transformación de la estrategia desde restricción hacia regulación normativa implica la atención prestada por parte del gobierno chino. En 2006, la Administración Nacional de Turismo de la República Popular de China publicó la Guía sobre el Comportamiento Civilizado de los Turistas Emisores Chinos. En 2009, se publicó el Documento del Consejo de Estado N.° 41, 2009, en el que se destaca que el turismo es una industria clave. Además, por primera vez menciona que el desarrollo del turismo no solo depende del turismo doméstico y receptivo, sino que el turismo emisor chino también juega un papel importante (Zhang et al., 2011). Esta política significa un apoyo mayor para el turismo emisor chino por parte del gobierno, lo que favorece su desarrollo.
1.4.2. El papel diplomático del turismo emisor chino
Como mencionan Tse y Hobson (2008), a pesar de que el Estado chino deja que el mercado ejerza su influencia, mantiene el control final y no duda en intervenir para corregir la ruta de desarrollo del turismo emisor de China debido a su importancia política. De modo que el turismo ocupa un lugar importante en la agenda política del gobierno chino. Por ejemplo, en la Reunión de Trabajo sobre Turismo de China en 2015, la Administración Nacional de Turismo de China por primera vez planteó el concepto de diplomacia turística y la estrategia sobre desarrollar la diplomacia turística y construir un nuevo patrón de apertura turística. También planteó establecer la oficina de consejería turística en las embajadas chinas en otros países (Travel China, 2015). Además, en 2018 se estableció el Ministerio de Cultura y Turismo a través de la fusión entre la Administración Nacional de Turismo de China y el Ministerio de Cultura, con motivo de combinar la cultura y la industria turística, aumentando el poder blando e influencia cultural y promoviendo el intercambio cultural internacional. Desde la perspectiva del gobierno chino, el turismo contiene múltiples papeles: no solo es significativo para la economía y la calidad de vida de los ciudadanos, sino que también tiene un papel diplomático que favorece la cooperación e intercambio entre China y los otros países.
Aparte del Ministerio de Cultura y Turismo, han aparecido otras grandes instituciones nuevas sobre el turismo en China. En 2012, se estableció la Federación Mundial de Ciudades Turísticas, con sede en Beijing, la capital de China. Esta institución es la primera organización internacional de turismo que toma ciudades como enfoque; es decir, la misión principal es mejorar el atractivo de las ciudades turísticas como destinos internacionales, la calidad del servicio y los beneficios, la imagen de marca y promover el desarrollo coordinado y el desarrollo económico y social regional de las ciudades turísticas. Sin duda alguna, esta plataforma ofrece un gran espacio para las colaboraciones e intercambios entre ciudades turísticas, a través de las cuales los destinos podrán aprovechar más el mercado turístico chino. Además, en 2017, se creó la Alianza Mundial del Turismo en Hangzhou, en la provincia de Zhejiang. A pesar de que esta nueva institución es una organización mundial de turismo no gubernamental y sin fines de lucro, también favorece a la diplomacia de China, como mencionó Jinzao Li, viceministro de Cultura y Turismo: “la Alianza Mundial del Turismo brindará un apoyo importante para el desarrollo de la diplomacia con características chinas en el área del turismo” (Xinhua, 2019e).
1.4.3. El turismo como componente para promover el intercambio humano y cultural
Después de la Reforma y Apertura en 1978, China empezó a desarrollarse a una elevada velocidad que le llevó, solo 32 años después, a convertirse en la segunda economía del mundo. Por un lado, este logro exitoso ha sorprendido a todo el mundo y, por otra parte, esta posición económica también va promoviendo más cooperaciones y relaciones de distintos países con China. El desarrollo económico de este país asiático ha logrado el reconocimiento global; sin embargo, debido a las diferencias en aspectos de culturas, ideologías, valores, sistemas, historia, etc., una gran parte del mundo todavía no conoce a este país emergente, incluso tiene dudas, mal entendimiento, prejuicios, etc. Eso también ha generado varios desafíos para el desarrollo de China en diversos aspectos. De modo que el gobierno chino ha empezado a prestar atención a actividades que puedan fomentar la comunicación y el entendimiento mutuo entre países, con motivo de conseguir conocimiento real, reconocimiento y confianza. En este sentido, el entendimiento no solo se limita al nivel del gobierno, sino que también incluye el entendimiento entre pueblos, es decir, abarca a todas las personas.
A fin de lograr una comprensión más profunda, el intercambio humano y cultural es fundamental, porque la gente es el centro y la cultura influye en las personas. El contenido del intercambio humano y cultural es muy diverso, referido a varias actividades culturales en la sociedad humana, que involucran a todas las actividades sociales en varios campos donde los humanos son los portadores (Xing, 2019). Desde la perspectiva de la política del gobierno chino, el tema del intercambio humano y cultural se remonta al informe del XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China, en el que dicho intercambio se puso en nivel de estrategia, con la clara propuesta de promoverlo sólidamente con el extranjero. En 2017, el gobierno chino publicó las “Varias Opiniones sobre el Fortalecimiento y la Mejora del Intercambio Humano y Cultural entre China y los Países Extranjeros”, que formularon directrices de acción específicas para el desarrollo y la profundización de los intercambios entre pueblos. Según las opciones, promover el entendimiento mutuo entre pueblos y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones es el objeto del intercambio humano y cultural. Hoy en día, incluso se ha desarrollado la diplomacia del intercambio humano y cultural con características chinas (Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Fudan, 2014).
Debido a las características del turismo vinculadas al flujo, intercambio e interacción entre personas, sin duda alguna, el turismo se considera un componente para promover el intercambio humano y cultural. Hoy en día, el turismo es una industria relevante, debido a que está relacionado con diversos aspectos tales como hostelería, transporte, consumo de productos turísticos, comida, etc. El turismo no solo tiene la función de contribuir al desarrollo de la economía de un país, sino que juega el papel de crear más oferta de empleo y reducir la pobreza (Paul, 2012). En este sentido, el turismo se puede entender como un motor o una parte del poder duro para un país.
Por otro lado, debido a esa característica del turismo que es el movimiento o el flujo de personas, este tipo de actividad se puede considerar como intercambio humano y cultural, porque los viajeros de un lugar que tienen sus propias características culturales van a otros lugares donde posiblemente la cultura sea diferente. Este tipo de encuentro permite generar interacción e intercambio entre los turistas y los locales del destino. En el turismo internacional, el papel de promover el intercambio cultural y humano es más evidente, porque normalmente las diferencias culturales entre los países son más evidentes que dentro de un mismo país. Entonces los turistas se consideran como portadores de culturas, como se ha mencionado en el Documento del Consejo de Estado N.° 41, 2009, donde los turistas chinos no solo deben mantener una buena imagen, sino que deben ser “embajadores” para difundir la cultura de China en el extranjero (Portal del Gobierno Central, 2009). En este sentido, el turismo emisor se considera como un tipo de poder blando (Arlt, 2013).
Por otra parte, la consideración del turismo emisor como parte del poder blando también proviene de la necesidad actual. Después de la Apertura y el Desarrollo de China en 1978, la economía de este gigante asiático ha logrado un elevado éxito, lo que ha atraído la atención del mundo. A pesar de todo, todavía existen varias disputas comerciales entre China y otros países. Una razón importante es que falta entendimiento mutuo entre diferentes culturas, lo que influye en la manera de pensar y en el comportamiento de sus ciudadanos. Debido a que la política de Reforma y Apertura de China se enfocó principalmente en la economía, el desarrollo del intercambio cultural y humano entre China y otros países está más atrasado, comparado con la economía.
De modo que el turismo considerado una parte del intercambio cultural y humano tiene su papel significativo como un tipo de poder blando en el escenario internacional. Por lo tanto, el turismo cada vez logra más atención del gobierno chino.
1.4.4. La Franja y la Ruta
Entre las políticas de China, cabe destacar la iniciativa “La Franja y la Ruta” (conocida por las siglas BRI de acuerdo con su denominación en inglés como Belt and Road Initiative). Dicha iniciativa incluye la Franja Económica de la Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Marítima del siglo XXI. En septiembre de 2013, el presidente de China, Xi Jinping, planteó construir “la Franja Económica de la Ruta de la Seda” en sinergia con Asia Central en la Universidad de Nazarbayev, Kazajstán. Posteriormente, en octubre del mismo año, Xi propuso establecer la “Ruta de la Seda Marítima del siglo XXI” con los países de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) durante la Reunión Informal de Líderes de APEC (Asia-Pacific Economic Cooperation).
Esta iniciativa contiene una perspectiva más amplia que no solo busca el desarrollo de China, sino también el desarrollo conjunto entre los países que están incluidos. La extensión de la Franja y la Ruta cubre China y algunos países de Asia Central, Asia del Norte y Asia Occidental, la costa del Océano Índico, la costa del Mediterráneo, América del Sur y la región atlántica que recorrieron la Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Marítima a lo largo de la historia. Hasta enero de 2022, China ha firmado más de 200 documentos de cooperación de la Franja y la Ruta con 147 países y 32 organizaciones internacionales (Portal del Gobierno Central, 2022b).
Además, en el marco de la Franja y la Ruta, el desarrollo no solo se refiere al desarrollo económico y la construcción de infraestructuras, sino que también incluye la comunicación e intercambio en varios aspectos, tales como la política, la cultura, la tecnología, la educación, el turismo, etc. La búsqueda de desarrollo integral y conjunto se refleja en el espíritu de la Ruta de la Seda, que es cooperación y paz, apertura y tolerancia, aprendizaje mutuo, beneficio compartido, ganar-ganar y los cinco pilares, que son: la coordinación en políticas, la conectividad de infraestructuras e instalaciones, la eliminación de trabas al comercio, la integración financiera y el estrechamiento de los lazos culturales entre pueblos. En cuanto al último bloque, el intercambio humano y cultural es fundamental para promover la comunicación, comprensión y reconocimiento cultural.
Como el alcance de la Franja y la Ruta es enorme, se han incluido varios países que contienen diferentes culturas. Sin duda alguna, esta divergencia, por un lado, ha enriquecido la cultura, pero, por otra parte, varios obstáculos culturales y de comunicación podrán generarse debido a esas diferencias, lo que en alguna medida puede dificultar el desarrollo del proyecto. Con motivo de superar este tipo de obstáculo, se necesita el intercambio humano y cultural entre países. De modo que el intercambio humano y cultural o el estrechamiento de los lazos culturales entre pueblos no solo consiste en un contenido relevante de la Franja y la Ruta, sino que también sirve como una manera indispensable para crear un ambiente de entendimiento mutuo y promover la propia iniciativa. Dentro del ámbito del intercambio humano y cultural, sin duda alguna, el turismo es un componente importante, debido a su característica de movimiento y flujo de personas, como ya se ha mencionado. En consecuencia, el turismo no solo es un contenido relevante para la Franja y la Ruta, sino que juega un papel importante para promover el desarrollo de esta iniciativa. Hoy en día, la Franja y la Ruta es considerada como una de las políticas más importantes del gobierno chino, de modo que el turismo también atrae la atención por parte del gobierno chino, lo que promoverá su desarrollo.
- Hukou es un sistema de registro de hogares que se utiliza en China continental.↵






