2.1. Etapas del turismo emisor chino
2.1.1. Olas de turistas chinos que viajan por el extranjero
A pesar de que el desarrollo del turismo emisor chino es más tardío que el de Occidente, los turistas chinos que han viajado al extranjero presentan diferentes características en distintas épocas. Andreu et al. (2013) han indicado que la primera ola del turismo emisor chino se produjo hasta los primeros años del siglo XXI, en la que los rasgos de los turistas chinos normalmente eran: duración de los viajes de placer entre diez y quince días en los que visitaban varios países en el mismo viaje; disfrutar de los lugares culturales y las compras, en particular los artículos de lujo y las marcas, como principales motivaciones para viajar; el gusto por los hoteles chinos que les proporcionaban comida china, un hervidor o un punto de agua caliente, canales de televisión chinos, etc.; y una fuerte preferencia por viajar en grupos organizados.
Posteriormente, Arlt (2013) ha identificado una segunda ola que es diferente a la primera. Normalmente, esta segunda ola incluye turistas jóvenes que tienen un mayor nivel de educación y más experiencia. Por eso, en comparación con los turistas de la primera ola, tienen un nivel más bajo de dependencia del guía turístico y su manera de viajar puede ser de más autoorganizada. Cabe agregar que Arlt (2013) también ha destacado que el viaje de autoorganización no debe confundirse con el viaje individual. Según él, autoorganización en realidad es medio-organización. Es decir, los turistas siguen comprando servicios a operadores, tales como visa, vuelo o reserva de hotel, sin embargo, tienen la libertad de salir del grupo de viaje. En el aspecto del comportamiento de hacer compras, estos nuevos turistas chinos son consumidores activos en vez de pasivos, es decir, no se ven obligados a comprar algunos productos específicamente indicados por sus guías. Estos turistas prefieren hacer compras para sí mismos y menos para sus amigos, parientes, etc. Estos nuevos turistas buscan más la particularidad, por ejemplo, productos diseñados menos conocidos en vez de buscar los productos de marcas famosas. Por otra parte, prestan atención al privilegio personal, el aprendizaje, los elementos culturales o sociales, etc.
Bao et al. (2019) creen que los chinos de mediana edad de élite posiblemente se conviertan en la tercera ola del turismo emisor chino, porque las personas de este grupo normalmente tienen un amplio poder adquisitivo y considerable tiempo discrecional para realizar sus viajes y apoyar los viajes de sus hijos al extranjero.
2.1.2. Etapas de la investigación sobre el turismo emisor chino
Debido al incremento del turismo emisor chino y su gran potencial, cada vez hay más investigaciones que se enfocan en él. Específicamente, los temas más estudiados varían en distintos momentos.
Keating et al. (2015) han utilizado una metáfora evolutiva para rastrear cómo se ha desarrollado la literatura sobre el turismo emisor chino. Ellos han clasificado el proceso en tres etapas. En la primera etapa, denominada “arrastrarse” (en inglés, crawling out) (1983-1992), empezó el interés de las investigaciones sobre el turismo emisor chino. Sin embargo, todos los artículos del primer período tienen un enfoque auxiliar. La segunda etapa, llamada “corretear” (en inglés, scurrying about), fue identificada durante 1993-2002. En la primera mitad de la década, a pesar de que aumentaron los intereses por el turismo emisor chino, este tópico seguía teniendo un enfoque auxiliar. Al llegar a la segunda mitad de la década, se llevó a cabo un cambio desde la descripción sobre la potencialidad del mercado hasta la profundización del entendimiento sobre las necesidades específicas y motivaciones de los turistas chinos. En la tercera etapa, aparecieron los artículos que toman el turismo chino como el centro de la investigación. Esta tercera etapa, que se llama “caminar erecto” (en inglés, walking erect), se encuentra entre 2003 y 2012. Se observó que la mayoría de las investigaciones estaban vinculadas a comportamientos de viaje de los turistas chinos y los asuntos de organización con motivo de elevar el entendimiento sobre cómo aprovechar la oportunidad del turismo chino a través de estrategias eficientes de mercado. También existe un fuerte interés por la economía turística, con la previsión de la demanda turística de China destacada como de particular importancia.
Por su parte, Jin y Wang (2016) han identificado cuatro etapas según las cuestiones más investigadas en el turismo chino. Durante 2000-2003, los temas estaban más enfocados en hotel, calidad, características y satisfacción. Desde 2004 hasta 2006, las áreas de investigación se extienden a motivación turística, segmentación del mercado y comportamiento y percepción de los turistas. Durante el mismo periodo, también se observa el aumento de atención en los sectores de restaurantes, eventos, servicios aéreos y juegos. De 2006 a 2009, se ve una emergencia de temas estudiados, tales como viajes independientes, viajes femeninos, imagen del destino y elección del destino. Desde el 2010, los estudios reflejan segmentos de interés especial, como viaje relacionado con el vino, el cine y las necesidades especiales.
2.2. Temas principales de investigación en la actualidad
En consecuencia, el turismo chino se ha convertido en uno de los temas más importantes en las investigaciones turísticas. Con el aumento del número de artículos sobre este tópico, han aparecido varias revisiones de literatura sobre el turismo emisor chino (Cai et al., 2008; Jin y Wang, 2016; Jørgensen et al., 2017; Keating y Kriz, 2008; Keating et al., 2015; Law et al., 2016; Lojo et al., 2019; Tse, 2015). Según estas revisiones, se observa que actualmente los temas principales de investigación se pueden agrupar en tres categorías: motivaciones del viaje, decisión sobre el destino y satisfacción del turista. A continuación, se profundiza en los temas concretos abordados en cada categoría, ya que su comprensión es relevante para establecer estrategias adecuadas para el mercado emisor chino.
2.2.1. Motivaciones del viaje
La motivación se entiende como un factor interno que suscita, dirige e integra un comportamiento de la persona (Murray, 1964). En el área del turismo, Dann (1981) ha definido la motivación como “un estado mental significativo que dispone adecuadamente a un actor o grupo de actores para viajar, y que posteriormente es interpretado por otros como una explicación válida para tal decisión” (p. 211). En otras palabras, las motivaciones de viaje ayudan a responder por qué la gente viaja y por qué la gente visita un destino particular (Hsu y Huang, 2008).
La investigación sobre las motivaciones de los turistas es fundamental, porque estas se consideran como el punto de partida para estudiar el comportamiento de viaje y el sistema de turismo (Gunn, 1988; Mill y Morrison, 1985). Como el mejor entendimiento de las motivaciones juega un papel importante para la elaboración de estrategias apropiadas en el mercado (Fodness, 1994), se han aplicado varias teorías para investigar las motivaciones del viaje. Por ejemplo, los factores de “empuje” y de “arrastre” (Crompton, 1979a; Dann, 1977, 1981), la escalera de carrera de viaje (Pearce y Caltabiano, 1983), el modelo de la búsqueda y escape (Iso-Ahola, 1982), las cuatro dimensiones de las motivaciones (Dunn Ross e Iso-Ahola, 1991), etc.
Los factores de empuje representan necesidades psicológicas intrínsecas que empujan a los turistas a viajar al extranjero. Es decir, serían como sus propias motivaciones para viajar. Por ejemplo, conocer lugares diferentes, visitar a amigos o familiares, desarrollar relaciones sociales, etc. Dann (1977) ha identificado la anomia y la mejora del ego como dos importantes motivos de viaje, que considera como factores de empuje. Por otra parte, los factores de arrastre son factores del destino que “tiran” del turista, es decir que le atraen hacia ese destino; por ejemplo, arte, historia y cultura, calidad de los servicios turísticos, de las infraestructuras, política y economía, ambiente, etc. Crompton (1979a) fue uno de los primeros autores que distinguió entre los factores de empuje y arrastre, identificando dos grupos de motivaciones de viaje. Uno integra motivaciones sociopsicológicas consideradas como factores de empuje: escapar de un entorno habitual percibido, autoexploración y evaluación, relajación, prestigio, regresión (o revivir comportamientos pasados), mejora de las relaciones de parentesco e interacción social. El otro grupo se refiere a motivaciones culturales consideradas como factores de arrastre, que son novedad y educación. En cuanto a la relación entre factores de empuje y de arrastre, Crompton (1979a) ha destacado que ambos no deben tratarse como si operaran de manera totalmente independiente entre sí. Mientras que Klenosky (2002) cree que ambas partes no son exclusivas ni tampoco completamente independientes.
Por su parte, Iso-Ahola (1982) planteó el modelo de la búsqueda y el escape. Según esta teoría, el escape (considerado como el deseo de dejar atrás el entorno cotidiano) y la búsqueda (entendida como el deseo de obtener recompensas intrínsecas a través de viajes en un entorno contrastante) constituyen los dos factores de motivación que influyen en el proceso de decisión. Además, esta dicotomía de motivaciones no significa que ambas categorías sean exclusivas, sino que los turistas pueden tener los dos tipos de motivaciones al mismo tiempo (Iso-Ahola, 1983, 1989). Posteriormente, el modelo de la búsqueda y el escape fue combinado con el componente psicológico personal y el componente social interpersonal; en consecuencia, se han desarrollado cuatro dimensiones de motivaciones, que son: búsqueda personal, escape personal, búsqueda y escape interpersonales (Dunn Ross e Iso-Ahola, 1991).
Tanto los factores “empuje” y “arrastre” como el modelo de la búsqueda y el escape o las cuatro dimensiones de las motivaciones se han desarrollado desde una perspectiva horizontal. Sin embargo, las motivaciones de viaje son dinámicas como las necesidades del ser humano. Desde este punto de partida, con base en la teoría de las jerarquías de necesidades de Maslow (1943, 1970) (necesidades biológicas y fisiológicas, necesidad de seguridad, necesidad de pertenencia y amor, necesidad de estima y necesidad de autorrealización), Pearce y Caltabiano (1983) propusieron la escalera de carrera de viaje. Según ellos, conforme se incrementan la edad y las experiencias de viaje, las motivaciones de los turistas suelen subir a un nivel más alto. Se han planteado cinco etapas de necesidades motivacionales para el viaje. Desde el nivel bajo al nivel alto, son: necesidad de relajación, necesidad de seguridad, necesidad de relación, necesidad de autoestima y necesidad de autorrealización o crecimiento personal. La subida del nivel de motivaciones significa que la elección del destino y el comportamiento posiblemente cambien. De modo que tener en cuenta la evolución de las motivaciones es relevante. A pesar de que la escalera de carrera de viaje ha mostrado la evolución de las motivaciones de viaje, no necesariamente implica que cada viajero experimente cada etapa en función de ese orden. Algunos viajeros pueden permanecer en un nivel debido a contingencias o limitación de factores tales como consideraciones de salud y financieras (Hsu y Huang, 2008).
Posteriormente, Lee y Pearce (2003) plantearon un patrón de carrera de viaje que está compuesto por tres capas, cada una con diferentes motivaciones. En la capa central están las motivaciones comunes más importantes, por ejemplo, mejora de relaciones, relajación o escape, búsqueda de novedad, etc. En la capa media, que está rodeando la capa central, están las motivaciones moderadamente importantes, que incluyen motivaciones orientadas al interior, como autorrealización, y al exterior, por ejemplo, naturaleza y la participación en el sitio anfitrión. La capa exterior consta de motivaciones comunes, relativamente estables y menos importantes, por ejemplo, nostalgia, aislamiento y estatus social.
Además, Pearce y Lee (2005) han examinado la relación entre el patrón de motivación de viaje y la experiencia de viaje. Para los turistas que tienen más experiencia, la motivación de participación en el sitio anfitrión, como experimentar diferentes culturas y la motivación vinculada a la naturaleza, por ejemplo, estar cerca de la naturaleza, son más importantes. Mientras que para los turistas con menos experiencia, motivaciones tales como la estimulación, el desarrollo personal, la relación (seguridad), la autorrealización, la nostalgia, el romance y el reconocimiento tienen una mayor prioridad. A pesar de todo, el escape, la relajación, la mejora de relaciones y el desarrollo personal son el centro de motivaciones de los turistas. Es decir, son importantes tanto para los viajeros con experiencia extensiva como con experiencia escasa.
Entre las teorías mencionadas, la teoría de los factores de empuje y de arrastre se aplica más para analizar las motivaciones de los turistas chinos en diferentes destinos (Hanqin y Lam, 1999; Hsu y Lam, 2003; Johanson, 2008; Li, Wen et al., 2011; Lojo y Li, 2018; Lu, 2011; Zhang y Peng, 2014). Por ejemplo, Lu (2011) ha identificado que los factores de empuje para viajar a Canadá son prestigio, lazos familiares, exploración y escape/ocio, mientras que los factores de arrastre son la alta calidad de vida canadiense, las compras, actividades, atracciones únicas y deportes.
A pesar de todo, las teorías mencionadas anteriormente se han desarrollado desde un modelo de doctrina occidental. Como mencionan Hsu y Huang (2016), las motivaciones de viaje se basan en valores socioculturales nativos y facetas sociales. Además, Xu et al. (2008) han argumentado que las filosofías tradicionales chinas han tenido un impacto fundamental en la motivación y las actitudes de los turistas chinos hacia los viajes. Cabe añadir que China como un país asiático tiene sus particularidades en comparación con los países occidentales, lo que implica que las motivaciones pueden ser diferentes. De modo que algunos investigadores han estudiado las motivaciones de los turistas chinos desde una perspectiva de la cultura nativa (Fu et al., 2015, 2017; Jiang et al., 2018; Wen et al., 2019).
Desde la perspectiva del confucianismo, Fu et al. (2015) han desarrollado un marco conceptual para comprender las motivaciones de los turistas chinos. Estos autores han planteado cuatro temas conceptuales. En primer lugar, las motivaciones de los turistas chinos consisten en dos dominios: cultivo interno y cultivo externo. En segundo lugar, son orientadas dentro del grupo, en lugar de fuera del grupo. En tercer lugar, surgen de la brecha entre el camino entendido como el estado final ideal y los caminos comprendidos como el estado actual. Por lo tanto, el turismo puede establecer un puente entre ambas partes. Por último, las motivaciones de los turistas chinos están influenciadas por el contexto socioeconómico actual en China, por ejemplo, política gubernamental relajada, mayor tiempo libre y más ingresos disponibles, junto con un coste relativamente menor del turismo.
Posteriormente, Fu et al. (2017), también desde la perspectiva de la doctrina de Confucio, han planteado nueve dimensiones para las motivaciones de los turistas chinos, que son: armonía con la naturaleza, unión familiar, exploración y descubrimiento, relación (en chino se dice guanxi), escape y retiro, desarrollo personal, aprendizaje de los niños, realización material y “cara” (que en chino se dice mianzi). Este punto de partida ha permitido capturar algunas motivaciones que normalmente no se pueden tener en cuenta a partir de las metodologías o perspectivas de Occidente, por ejemplo, la armonía con la naturaleza. En la cultura local de China, existe el pensamiento de que el ser humano y la naturaleza son una entidad unificada, de modo que, para los turistas chinos, acercarse a la naturaleza y estar en armonía con la naturaleza va más allá de la apreciación estética e implica la búsqueda de la sabiduría y la inspiración (Fu et al., 2017).
Además, desde la perspectiva de la filosofía confuciana, para mirar las motivaciones de viaje, se observa la actitud de pragmatismo en la mentalidad de los chinos, o el principio orientado a la vida. Así que el turismo se considera como un instrumento o medio para lograr algo más. Por ejemplo, los turistas chinos tienen el deseo de recuperar su energía para volver a trabajar o estudiar de forma más eficiente, o los padres piensan que el viaje es una manera para mejorar el estudio de sus hijos, porque puede ayudar a aumentar conocimientos fuera de las aulas. Además, para los chinos, los viajes presentan oportunidades para que las familias desarrollen relaciones cercanas y promuevan un sentido de unión (Lehto et al., 2017).
La perspectiva de la cultura local para entender las motivaciones de viaje de los chinos es fundamental, porque no solo ayuda a indicar las motivaciones, sino también a analizar los factores culturales, lo que es esencial para comprender más profundamente las razones de sus motivaciones. Sin embargo, los encuestados o entrevistados de las investigaciones de Fu et al. (2015, 2017) son turistas chinos domésticos, en vez de turistas chinos internacionales. Dado que los destinos contienen un ambiente social y cultural diferente a los de China, sobre todo, en los destinos no-asiáticos, es necesario conocer las motivaciones de los turistas chinos desde la perspectiva local de China.
Posteriormente, Jiang et al. (2018) han examinado las motivaciones de los turistas chinos que viajan por placer y han analizado la relación con los valores culturales chinos. Este trabajo identificó quince motivaciones a nivel de valores que se agruparon en tres temas: automejoramiento, nutrición del alma y relaciones de armonía. Estos valores culturales no solo influyen en cómo, sino también en por qué los turistas chinos viajan al extranjero.
Además, Wen et al. (2019) han identificado siete motivaciones principales de los turistas chinos que han visitado Israel: mejora del conocimiento o aprendizaje, desarrollo comercial, turismo, realización personal, escape o relajación, singularidad del destino y aventura. Los valores culturales chinos subyacentes a las visitas de los turistas a Israel se dividen en tres categorías: enriquecimiento y calidad de vida, valores personales tradicionales y valores personales modernos.
Aparte de la diversidad de teorías o perspectivas para estudiar las motivaciones de los turistas, la investigación en esta área también se manifiesta de manera tanto general como específica. Es decir, algunos artículos solo han investigado las motivaciones de viajar a un destino, por ejemplo, a Corea del Norte (Li y Ryan, 2015), a Australia (Zhang y Peng, 2014), a Canadá (Lu, 2011), a Estados Unidos (Hua y Yoo, 2011), a Hong Kong (Huang y Hsu, 2005), etc. También se han investigado las motivaciones de viaje de segmentos específicos, como turistas mujeres (Li, Wen et al., 2011), usuarios de vehículos recreativos (Wu y Pearce, 2014), compradores (Tsang et al., 2014), pasajeros de crucero (Fan et al., 2015), entre otros.
En diferentes destinos, las motivaciones de viaje posiblemente sean distintas. Por ejemplo, existe la diferencia de motivaciones entre destinos occidentales y asiáticos (Johanson, 2008). Las motivaciones para viajar a los destinos asiáticos principalmente están relacionadas con atributos tales como la accesibilidad, seguridad y facilidad para solicitar una visa (Qu y Li, 1997; Zhang y Fang, 2004; Zhang y Lam, 1999), mientras que las motivaciones clave para viajar a destinos occidentales están vinculadas con tener vacaciones emocionantes para la familia, que se considera de gran valor (Johanson, 2008; Ryan y Mo, 2001). Desde este punto de vista, se puede suponer que, en el caso de América Latina, como una región distinta a destinos de Asia, y también a destinos occidentales, las motivaciones para viajar posiblemente sean distintas. En consecuencia, es necesario hacer más investigaciones sobre las motivaciones de viajar por América Latina en el caso de los turistas chinos.
2.2.2. Decisión sobre el destino
La motivación de viaje sirve para entender por qué los turistas quieren viajar, de modo que la investigación de la motivación forma un área muy importante para la industria turística. Sin embargo, la motivación considerada como el primer paso no necesariamente significa un resultado definitivo. En realidad, el proceso de decisión del destino es complicado, ya que varios factores pueden influir en el resultado. Debido a la importancia de la consideración del proceso de decisión del destino para tener mejores estrategias en el mercado, este tema ha atraído la atención en el área académica de investigación.
Ante todo, han aparecido algunos modelos o teorías que sirven para investigar el proceso de decisión. Por ejemplo, la teoría del comportamiento planeado fue planteada por Ajzen (1985) a fin de explicar la relación entre las creencias, actitudes, intenciones y comportamientos de los consumidores. Ajzen (2008) ha mencionado que la teoría del comportamiento planeado proporciona una base sólida para predecir el comportamiento, al comprender tres categorías de creencias discretas.
La primera categoría se refiere a la valoración personal que hace un individuo de una conducta; si la valoración es positiva, la intención es mayor. Incluye aspectos como las creencias de comportamiento. Es decir, creencias que tienen sobre las probables consecuencias u otros atributos del comportamiento. Según Fishbein y Ajzen (1975), esta actitud se comprende como sentimientos positivos o negativos del individuo sobre el comportamiento objetivo, o sea, la evaluación. Específicamente en el área del turismo, la actitud representa predisposiciones o sentimientos hacia un destino o servicio de vacaciones, basados en múltiples atributos percibidos del producto (Moutinho, 1987). Sparks y Pan (2009) han destacado que la evaluación general de un destino posiblemente sea fundamental para cualquier intención de visitar el destino. La segunda categoría es la creencia sobre las expectativas de los demás y el deseo de cumplir con estas expectativas, lo que conduce a normas subjetivas o presión social. La tercera categoría engloba los factores que pueden facilitar u obstaculizar la realización del comportamiento. Eso genera control del comportamiento percibido. La medición de estas tres categorías ayuda a predecir la intención de comportamiento que provoca la realización del comportamiento.
A pesar de que la teoría del comportamiento planeado se plantea para explicar la relación entre creencias, actitudes, intenciones y comportamientos de los consumidores, como el turismo también pertenece al área de consumo, esta teoría también se aplica en el turismo, incluyendo el turismo chino. Por ejemplo, Lam y Hsu (2004) han investigado los viajeros potenciales de China continental a Hong Kong, y han obtenido como resultado que la actitud y el control conductual percibido están relacionados con la intención de viaje de los encuestados. Además, utilizando la teoría del comportamiento planeado, Sparks y Pan (2009) han investigado las valoraciones de los turistas chinos potenciales sobre los atributos del destino, mencionando cinco atributos más importantes del destino: belleza natural e iconos de un destino, infraestructura de calidad, autonomía, motivos inspiradores y mejoramiento social personal.
Keating y Kriz (2008) han creado un marco teórico de decisión del destino, integrando el concepto de imagen de destino en el caso del turismo emisor chino. Según ellos, la imagen del destino tiene un impacto en la decisión del destino, mientras que la imagen del destino está influida por los factores de “empuje” y “arrastre”. Además, estos autores creen que varios aspectos internos y externos influyen en el impacto de los factores de “empuje” y “arrastre” sobre la imagen del destino o su impacto consecuente en la elección del destino. En cuanto a la definición de la imagen del destino, se considera como la suma de creencias, ideas e impresiones que una persona tiene sobre un destino (Crompton, 1979b). En este sentido, se puede entender como la actitud definida por Moutinho (1987), como se ha mencionado anteriormente. En el aspecto de los factores de “empuje” y “arrastre”, los factores de “empuje” se dividen en dos grupos. Uno es el grupo social, referido a características socioeconómicas, culturales y demográficas del turista individual. A su vez, el otro grupo está relacionado con la psicología, como sus valores, motivaciones o personalidad (Uysal y Hagan, 1993). Por otro lado, como se ha señalado antes, los factores de “arrastre” se comprenden como atributos del destino que pueden atraer a los turistas. La Figura 5 ilustra este planteamiento.
Figura 5. Elección del destino y factores de empuje y de arrastre

Fuente: Keating y Kriz (2008).
A partir del entendimiento acerca de los factores de “arrastre”, se observa que el conocimiento sobre los atributos, en particular los más importantes en un destino, juega un papel indispensable para atraer a los turistas. Por lo tanto, el estudio de los atributos del destino ha llamado la atención de algunos investigadores. Por ejemplo, Kim et al. (2005) han descubierto que los atributos más importantes para los turistas chinos son la seguridad y el hermoso paisaje, mientras que el nivel de desarrollo económico y ser un buen lugar para hacer compras son dos atributos de menor importancia. Específicamente en los viajes a largo plazo, Li, McCabe et al. (2017) han encontrado los atributos relevantes considerados por los turistas chinos durante su selección del destino, incluyendo coste, restricciones de visa, agenda del paquete, si el destino es famoso y la disponibilidad de oportunidades para comprar productos de marca. Yun y Joppe (2011) han mencionado que la cultura y la naturaleza son los dos factores más importantes de actividades o experiencias.
Por otra parte, Yun y Joppe (2011) han indicado la existencia de diferencias de percepción sobre el destino entre Canadá, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Francia, Alemania y Reino Unido. Desde este punto de vista, es indispensable enfocarse en destinos para tener cuenta sus atributos ventajosos y desfavorables con motivo de lograr más competencia. Dentro de los destinos estudiados en el turismo emisor chino, América Latina es un continente menos investigado en el que la mayoría de los países de destino no se han estudiado. En consecuencia, es necesario estudiar los atributos del destino en países de América Latina, lo que favorecerá el desarrollo de su imagen del destino.
En cuanto al destino, aparte de “qué”, o sea, los atributos, también es importante saber el “porqué” o el “cómo”. Por eso, algunas investigaciones empíricas han analizado los factores que influyen en la decisión del destino en el caso de los turistas chinos. Por ejemplo, Wei et al. (2017) han analizado los factores en la decisión del destino (Estados Unidos y Europa), y obtuvieron como resultado que las características demográficas como edad y educación, las restricciones como tiempo y recursos económicos influyen significativamente en la decisión del destino para los turistas chinos. Específicamente, la edad tiene una relación negativa con la decisión del destino para Europa y Estados Unidos, esto es, los turistas más jóvenes tienen más posibilidad de viajar por estos destinos que los mayores. Mientras que la educación, el ingreso de la familia y el tiempo de vacaciones impactan positivamente en la elección de Europa o Estados Unidos como destino. Es decir, estos lugares son más atractivos para las personas que tienen más nivel de educación, ingreso y tiempo de vacaciones.
La cultura también es un factor que no se puede ignorar. Kim et al. (2005) han explorado las competencias de destinos, y resultó que los turistas chinos tienen más preferencia por tomar Australia como destino que Japón y Corea del Sur. Ellos mencionan que la razón posiblemente es que los dos países asiáticos tienen una similitud cultural y no son tan novedosos como otros países. Andreu et al. (2014), enfocándose en Europa, han descubierto que los destinos con una mayor distancia cultural respecto a China son más atractivos para los turistas chinos. Además, otros artículos han investigado la relación entre la distancia cultural y la decisión del destino. Como el enfoque de esta investigación está relacionado con la influencia de la cultura, se profundizará sobre esta relación en el capítulo 4.
2.2.3. Satisfacción del turista
El proceso completo de la actividad turística está formado por tres partes: pre-viaje, durante-viaje y post-viaje (Law et al., 2016; Woodside y Dubelaar, 2002). La satisfacción entendida como la valoración sobre algún producto o alguna actividad está en la última etapa de la actividad turística. En comparación con las actividades turísticas durante el viaje, tales como ver atracciones o paisajes, comer, alojarse, moverse y hacer compras, etc., que son más evidentes y directas, la satisfacción en el turismo es menos obvia o directa. A pesar de todo, la consideración de la satisfacción de los turistas juega un papel relevante tanto para los operadores como para la industria turística (Williams y Lew, 2015), porque el mejor entendimiento del nivel de satisfacción puede ayudar a conocer las buenas prácticas que se pueden seguir para atraer a más turistas y los problemas que se pueden mejorar. Además, la satisfacción tiene un impacto crucial en las intenciones de compra en el futuro, la imagen percibida del destino y la comunicación boca-oído (Truong y King, 2009). Es decir, la satisfacción no solo tiene influencia en sí misma, como la intención de repetir el viaje en el mismo destino, sino que también puede impactar sobre otros turistas potenciales mediante la recomendación o la valoración. Por otra parte, la satisfacción de turistas no solo es importante para el desarrollo del turismo, sino que también tiene relevancia para promover una actitud positiva de post-visitas sobre los productos, servicios o marcas relacionados con el destino (Xu et al., 2018).
Debido a los múltiples papeles significativos de la satisfacción y a que, además, China se considera como un mercado potencial para el turismo, algunas investigaciones han prestado atención a la satisfacción de los turistas chinos que tienen la experiencia de viajar en el extranjero. Por ejemplo, Truong y King (2009) han investigado la satisfacción de los turistas chinos en Vietnam desde varios aspectos. En cuanto a las atracciones del destino, los turistas chinos estaban satisfechos con la belleza escénica y con la variedad de eventos culturales y festivales. En términos de valor, estaban satisfechos con la calidad y variedad de restaurantes, alojamiento, tiendas e instalaciones de entretenimiento. Sin embargo, tenían bajo nivel de satisfacción con el idioma, porque no se había tenido en cuenta la diversidad lingüística en China, como los dialectos de diferentes regiones. Mientras que Lojo y Li (2018) han destacado las diferencias en términos de la satisfacción entre viajes independientes y viajes grupales en España. Según ellos, los turistas independientes estaban más satisfechos con el destino y el viaje, pero menos satisfechos con el servicio de información en chino, mientras que los turistas en grupo estaban generalmente menos satisfechos con el destino y el viaje.
Por otra parte, algunos investigadores han analizado la evolución de la satisfacción de los turistas chinos. Como han mencionado Chen et al. (2016), a pesar de que los viajes de paquete son económicamente ventajosos, a lo largo del tiempo, específicamente debido al aumento de experiencias de viaje, este tipo de viaje puede dar como resultado una baja satisfacción de los turistas, porque el viaje en grupo genera una asimetría de información entre operadores y turistas; en otras palabras, lo que ofrecen los operadores no coincide con la preferencia de los turistas. Sin embargo, a través del aumento de la experiencia del viaje, la información de los turistas sobre los atributos del destino se incrementa. Cuando la cuota de mercado de viajes organizados disminuye, por ejemplo, los turistas pueden tomar la decisión sobre los componentes del viaje mediante intermediarios de viajes virtuales, lo que aumenta la coincidencia con la preferencia de los turistas y se puede promover el incremento de su satisfacción.
Aparte de investigar la satisfacción de los turistas después de su viaje, la consideración de factores que influyen en la satisfacción también es relevante. En el viaje en grupo, el servicio del guía juega un papel importante para la satisfacción de los turistas. Por ejemplo, Chan, Hsu et al. (2015) han argumentado que el servicio de guía turístico tiene el mayor impacto en la satisfacción con los servicios turísticos, mientras que las actividades de ocio tienen el mayor impacto en la satisfacción con la experiencia del tour. Lee et al. (2011) han investigado a los turistas chinos en Corea del Sur, y encontraron que la calidad percibida del tour tiene un efecto positivo en la satisfacción del turista. Asimismo, existe una relación inversa entre la satisfacción y las quejas de los turistas, y una relación positiva entre la satisfacción y la fidelidad.
Además, el idioma también es un factor importante que impacta en la satisfacción de los turistas chinos. Lojo y Li (2018) han mencionado que los turistas tanto independientes como en grupo no están contentos con el servicio del idioma chino. Li et al. (2012) han destacado que los turistas de China continental están más satisfechos con Hong Kong en comparación con Inglaterra. Una razón de esta diferencia es que la industria turística de Hong Kong contrata a los empleados que hablan chino. De esta manera, se puede reducir el obstáculo del idioma para los turistas de China continental, lo que disminuye la distancia cultural y favorece su satisfacción.
Nguyen y Cheung (2016) han investigado la relación entre la motivación por el patrimonio cultural del destino y la satisfacción, lo que resultó en que la motivación patrimonial por sí sola no puede influir en la satisfacción de esos turistas. Sin embargo, descubrieron una relación positiva entre la motivación patrimonial y la satisfacción de los turistas cuando está mediada por la autenticidad percibida. Esta investigación muestra que la relación entre la motivación y la satisfacción de los turistas no es directa, sino que está influida por otros factores, como la autenticidad percibida en el turismo patrimonial.
La distancia tanto cultural como física tiene una influencia en el nivel de satisfacción de los turistas. Por ejemplo, Leung et al. (2013) han argumentado que la distancia cultural afecta negativamente el nivel general de satisfacción respecto del servicio en transporte público, así como de los servicios culturales y de ocio de los turistas en Hong Kong. Mientras que la distancia física se relaciona positivamente con la satisfacción general del turista hacia los servicios de las aerolíneas locales, los servicios gubernamentales y los servicios ferroviarios de tránsito masivo.
La satisfacción es un concepto relativo que se juzga en relación con algún estándar que se basa en parte en los valores y deseos socialmente adquiridos del consumidor (Yuksel y Yuksel, 2001). Es decir, debido a la particularidad de las diferencias culturales entre países, frente al mismo destino o servicio, etc., el nivel de la satisfacción de los turistas puede ser distinto. Por ejemplo, algunos estudios han demostrado que los visitantes occidentales tienden a estar más satisfechos que los turistas asiáticos con las mismas ofertas de servicios o destinos en Hong Kong (Wong y Law, 2003). Por tanto, se observa que la cultura tiene un impacto en el nivel de satisfacción. Específicamente, desde la perspectiva de la cultura tradicional, Hoare y Butcher (2008) han identificado que los valores tradicionales chinos de “cara” y “armonía” tienen una influencia positiva en la satisfacción y la lealtad del cliente.
Por otro lado, Huang y Crotts (2019) han investigado la relación entre la satisfacción de los turistas chinos y las dimensiones culturales del modelo de Hofstede (Hofstede, 1980; Hofstede et al., 2010): distancia al poder, individualismo vs. colectivismo, motivación hacia el logro y el éxito, aversión a la incertidumbre, orientación a largo plazo vs. a corto plazo, indulgencia vs. restricción. Resulta que las dimensiones de individualismo e indulgencia están relacionadas positivamente con la satisfacción del visitante, mientras que la distancia al poder y la orientación a largo plazo se relacionan negativamente con dicha satisfacción. Esta investigación es significativa para probar la influencia de la cultura en la satisfacción de los turistas chinos. No obstante, este trabajo de Huang y Crotts (2019) toma a los chinos como un grupo homogéneo sin considerar la diversidad de este mercado.
Después de más de cuarenta años desde el inicio de la apertura y desarrollo, China ha experimentado grandes cambios en cuanto a su economía, la relación con el mundo, el desarrollo de la tecnología, entre otros ámbitos. Debido a estos cambios, los chinos de diferentes generaciones muestran diferentes valores o características. Por ejemplo, Sun y Wang (2010) han indicado que las generaciones más jóvenes han transitado desde valores tradicionales a otros más modernos durante el proceso de transformación social en China. Hoy en día, las generaciones más jóvenes se enfocan más en el desarrollo de sí mismos en vez de hacer contribuciones al país o a la sociedad, es decir, son más individualistas que las generaciones mayores. Actualmente, las generaciones más jóvenes tienen menos mentalidad colectivista, o es más probable que vivan de acuerdo con sus propios estilos de vida, independientemente de lo que piensen los demás. Desde este punto de vista, cabe preguntarse si, en diferentes generaciones, la relación entre la satisfacción y las dimensiones culturales del modelo de Hofstede, como analizaron Huang y Crotts (2019), sigue manteniéndose igual o existen distintas relaciones.
2.3. Destinos más investigados
El crecimiento del turismo emisor chino en los últimos años ha hecho que los destinos elegidos por los turistas chinos sean cada vez más diversos. Las revisiones de bibliografía sobre el turismo chino (Jin y Wang, 2016; Jørgensen et al., 2017; Lojo et al., 2019) han destacado que los destinos más investigados son Hong Kong, Macao, Taiwán, Australia, Estados Unidos, Tailandia y Reino Unido. Desde el punto de vista de los continentes, los destinos investigados se encuentran principalmente en Asia, Europa, Oceanía y América del Norte, sobre todo, en Asia (Jørgensen et al., 2017). Según la distancia geográfica, la mayoría de las investigaciones se enfocan en los destinos más cercanos geográficamente (Jin y Wang, 2016).
A pesar de que los turistas chinos viajan por todo el mundo, en la investigación del turismo emisor chino existe una ausencia de trabajos sobre destinos como África y América Latina (Lojo et al., 2019). Además, según la información de Trip.com (la mayor agencia de viajes online de China), hay un crecimiento en ventas de destinos como Montenegro, Serbia, Argentina, México, Brasil y República Checa (UNWTO, 2019). Dentro de estos destinos emergentes, hay tres que pertenecen a América Latina. Eso implica que esta región está llamando la atención cada vez más de los turistas chinos. Por tanto, esta zona también requiere la atención de la investigación académica. Por otro lado, el turismo es una industria que contribuye de manera importante al desarrollo económico y la creación de empleo, por lo que los turistas chinos, como mayor mercado de turismo emisor, también juegan un papel relevante para América Latina. En consecuencia, es necesario hacer investigaciones para identificar más adecuadamente las características de los turistas chinos en esta área y establecer estrategias para aprovechar mejor este mercado potencial. En el capítulo 5, vamos a abordar concretamente a los turistas chinos en América Latina.
2.4. Nuevas tendencias en el mercado del turismo emisor chino
China está en un proceso de desarrollo y transformación rápido, lo que influye en la sociedad e impacta en el patrón de consumo de los ciudadanos chinos. De modo que en el caso del turismo, es necesario tener en cuenta que el mercado chino ya no está simplemente caracterizado por los rasgos de la primera ola del turismo emisor chino que hemos mencionado anteriormente (Andreu et al., 2013): la preferencia de viajes en grupos organizados; la duración de los viajes de placer entre diez y quince días en los que visitan varios países en el mismo viaje; disfrutar de los lugares culturales y las compras, en particular los artículos de lujo y las marcas, como principales motivaciones para viajar; el gusto por los hoteles chinos que les proporcionan comida china, un hervidor o un punto de agua caliente, canales de televisión chinos, etc. Estas características están relacionadas principalmente con la poca experiencia de viaje, la intención de ahorrar gastos, la ausencia de la información para viajar, etc. (Quer y Peng, 2022). Sin embargo, conforme ha aumentado la experiencia de viaje, la diversidad de acceso a información y el incremento de los ingresos, se han generado nuevas tendencias que están reformando el turismo emisor chino (Xie y Li, 2009). A continuación, abordamos las principales tendencias que se están observando en los últimos años.
2.4.1. Ciudades potenciales de segundo nivel
Como ya se ha mencionado, la Reforma y Apertura es un hito de la historia de China. A finales de los años 70 del siglo XX, la apertura no significó abrir la puerta completamente, sino que se trató de un proceso paulatino que se inició en zonas económicas especiales como prueba piloto, por ejemplo, Shenzhen, en la provincia de Guangdong. Posteriormente, el proceso de apertura se caracterizó por irse desplazando desde la zona este (costa) a la oeste (interior). De modo que han surgido diferencias en el nivel de desarrollo entre ambas zonas; concretamente, el nivel económico de las ciudades de la costa es mucho más alto que el de las ciudades interiores. Shanghai, Beijing, Guangzhou y Shenzhen son ciudades de primer nivel y también son la fuente principal del mercado de turismo emisor chino.
Sin embargo, el gobierno chino ha ido aumentando su atención en la región oeste, por lo que algunas ciudades tales como Chengdu (provincia de Sichuan) y Chongqing en la región suroeste de China han logrado gran desarrollo en los últimos años, con lo que la calidad de vida de sus ciudadanos ha mejorado mucho. Hoy en día, estas dos ciudades cada vez tienen más turistas que viajan por el extranjero. Según el Informe de Big Data sobre turistas emisores chinos en 2018 (Travel Weekly China, 2019), las primeras cinco ciudades que tienen más turistas emisores son Shanghai, Beijing, Guangzhou, Chengdu y Chongqing. Aparte del incremento de ingreso per cápita de los ciudadanos en estas ciudades de segundo nivel, la apertura de nuevas líneas aéreas internacionales también contribuye a esta nueva tendencia (Arlt, 2018; Hernández, 2018). Socioculturalmente, el aprecio del ocio y la actitud de apertura de las personas de estas ciudades también son factores que les promueven a viajar.
2.4.2. Impacto de la conexión a internet y el teléfono móvil
Hoy en día, China es el país del mundo que tiene más usuarios de internet y de telefonía móvil. Según datos de Datareportal (2022), en enero de 2022 había 1,02 billones de usuarios de Internet, 983,3 millones de usuarios de redes sociales y 1,63 billones de conexiones móviles en China. Aparte de estos números enormes, la vida de los ciudadanos chinos está totalmente influida por el teléfono móvil. Los chinos están acostumbrados a utilizar móviles para hacer todo tipo de gestiones, incluidas las relacionadas con el turismo.
Las plataformas de viajes online están cambiando de internet y la computadora al móvil (UNWTO, 2019). Por ejemplo, Trip.com (agencia de viajes online, antes conocida como Ctrip), WeChat y Weibo (canales de redes sociales), Zhihu (sitio social de preguntas y respuestas), Huajiao (plataforma de transmisión en vivo), Qiongyou (plataforma de contenido), Douyin (también conocido por el nombre internacional TikTok, una plataforma para compartir ampliamente videos cortos), Xiaohongshu (una plataforma para compartir notas de palabras, fotos y videos), entre otras, se pueden instalar como aplicaciones en el móvil. Estas aplicaciones sirven no solo para la búsqueda de información turística, sino también para compartir momentos del viaje, incluso la reserva de servicios turísticos. Particularmente, pagar mediante móvil se ha convertido en una cultura de consumo en China (Huang et al., 2020).
Así, la manera de pagar para los chinos no solo se limita a utilizar tarjeta de crédito cuando viajan al extranjero, sino que también pagar con WeChat o Aliplay (que son las plataformas de pago mediante móvil más populares en China) es muy apreciado. Cuando los turistas chinos viajan al extranjero, tienen preferencia por pagar a través de su móvil, porque a medida que pagar con el móvil se ha convertido en un hábito, los chinos piensan que es más conveniente y que puede reducir los trámites de hacer cambio de moneda. En consecuencia, aceptar formas de pago aptas para los chinos ya no es una opción, sino una necesidad para aquellos destinos que reciben turistas chinos (Arlt, 2018; Hernández, 2018).
2.4.3. Más autoorganización y personalización
Como ha señalado Arlt (2013), en la segunda ola del turismo emisor chino, los turistas tienen más experiencias de viaje y más nivel de educación, lo que permite que tengan más libertad a la hora de viajar, en vez de depender altamente del grupo o de los guías como los turistas de la primera ola. Además, este nuevo perfil que principalmente proviene de la clase media y urbana puede permitirse gastar más dinero para divertirse. Combinando la utilización de plataformas virtuales para el turismo, pueden viajar de manera más autoorganizada como viajeros independientes o viajeros modulares. Este último tipo de turista reserva partes de servicios turísticos desde plataformas virtuales especializadas como Trip.com y agencias de viajes online, que les permiten crear su propio tour modular como un viaje personalizado (Arlt, 2015).
Esta nueva tendencia ha brindado nuevas formas de viajar tales como tour semiindependiente, tour privado y tour a medida, los cuales se han ganado el favor de muchas personas debido a la diversidad y especificación de las necesidades (UNWTO, 2019). En el tour semiindependiente, los turistas compran los servicios de una agencia, como el billete aéreo y la reserva de hotel, mientras que pueden decidir personalmente su plan de visita, comida, actividades, etc. Esta modalidad de viaje ha permitido más conveniencia, comodidad y libertad. A su vez, el tour privado, que incluye solo a familiares o amigos, también está ganando popularidad, ya que viajar con familiares y amigos puede aumentar la percepción de seguridad, además de que los lazos familiares son una característica primordial en los viajes al extranjero de los chinos: un 51 % de turistas viajan con la familia, algo que está estrechamente vinculado con la cultura colectivista en China (UNWTO, 2019).
El tour a medida, que satisface las necesidades específicas de los consumidores, también está comenzando a crecer a un ritmo rápido. Los datos de Ctrip muestran un crecimiento de 150 % en la compra de estos tours (UNWTO, 2019). Esta tendencia está llevando a cambiar el punto de vista de los turistas chinos de cantidad a calidad, de turismo masivo a personalizado, de observadores pasivos a sujetos activos para experimentar la costumbre, la tradición, la gastronomía y las actividades locales, etc. Por lo tanto, en vez de visitar más de tres países en un mismo viaje a un precio económico, participando solo en compras y turismo, como ocurría con el viaje en grupo, los viajeros independientes o modulares tienden a visitar uno o dos países en un viaje y están cada vez más interesados en nuevas ofertas basadas en la cultura y la naturaleza locales (Arlt, 2018; UNWTO, 2019).
Las preferencias de los turistas chinos han evolucionado desde solo ver hermosos paisajes a disfrutar de dichos paisajes y tener experiencias nuevas (UNWTO, 2019). Aparte de los modos mencionados anteriormente, el slow tourism o turismo lento (Wen et al., 2020) y el in-depth tour o turismo profundo (Xie y Li, 2009) también se han ganado el favor de muchas personas debido a que pueden ofrecer más oportunidades para experimentar durante el viaje. El turismo lento es un tipo de turismo que se centra en las poblaciones locales, estancias más largas y experiencias turísticas más satisfactorias (Wen et al., 2021). En este sentido, el turismo lento también se puede entender como un tour profundo que se enfoca en experimentar. Como las actividades de experimentar generan distintos sentimientos o percepciones dependiendo de cada persona, estas maneras de viajar relacionadas con experimentar también se entienden como más personalizadas. De modo que la necesidad de tours independientes y servicios personalizados, es decir, el modo más autoorganizado y personalizado, está convirtiéndose en una tendencia importante en el mercado chino.
A pesar de todo, cabe agregar que el viaje tradicional en grupo todavía es relevante, sobre todo, para los turistas que viajan al extranjero por primera vez. Como se ha señalado anteriormente, el porcentaje de chinos que todavía no ha realizado nunca un viaje al extranjero es muy grande. Además, el viaje en grupo también es necesario para ir a destinos que las personas consideran que no están lo suficientemente preparados (Ctrip y China Tourism Academy, 2018). Mientras que para los viajeros frecuentes, existe una mayor demanda de servicios y productos individualizados y personalizados (UNWTO, 2019).
2.4.4. La covid-19 y sus efectos posibles en el comportamiento de viaje
En diciembre de 2019 se detectaron los primeros casos de la enfermedad conocida como la covid-19, en la ciudad de Wuhan de la provincia de Hubei en China. Posteriormente, se expandió por casi toda China y por otros países, y se convirtió en una pandemia. Con motivo de detener la expansión del virus, se realizó una cuarentena estricta y algunas costumbres de los chinos se vieron obligadas a cambiar, como comer en un restaurante, tomar transporte público, etc.
El turismo se vio lógicamente mucho más afectado debido a la limitación de movimientos de personas. Después de unos cuatro meses de lucha, la covid-19 se logró controlar en China. Sin embargo, ese control no significa que ya no exista la amenaza del virus. De vez en cuando, en algunas provincias surgen algunos casos con síntomas de coronavirus. De modo que la preocupación por el virus sigue influyendo en el comportamiento de los chinos. A finales de 2020, el turismo doméstico chino estaba ya recuperándose. Sin embargo, se observan unos cambios en el comportamiento de los turistas chinos. Como apuntan Wen et al. (2021), con la influencia de la pandemia, los turistas chinos tienen más preferencia por viajes independientes o por viajar en grupos más pequeños, en destinos menos saturados o poco conocidos. En realidad, esta tendencia ya se observaba entre los turistas chinos unos años antes de la covid-19 (Arlt, 2013). La aparición de la pandemia está acelerando esta tendencia.
En cuanto a los riesgos de viaje, ahora el tema de la seguridad sanitaria, que no era tan visible, se ha convertido en un aspecto importante a tener en cuenta a la hora de viajar. Actualmente, es más probable que los turistas chinos busquen destinos con infraestructura establecida e instalaciones médicas de alta calidad (Wen et al., 2021). Particularmente, son indispensables las medidas sanitarias de protección ofrecidas por los destinos internacionales que todavía están amenazados por la covid-19, con motivo de lograr recuperar la confianza de los turistas chinos. Además, la pandemia ha hecho aumentar en algunos países la preferencia por viajes en coche o caravana, que se consideran más seguros que el transporte público, ante el temor de un posible contagio. Sin embargo, en el turismo emisor chino, los viajes en vehículo particular todavía no son tan populares y no han sido objeto de mucha atención por parte de los investigadores (Wu, 2015; Wu y Pearce, 2014, 2017; Wu et al., 2018).
Por otro lado, la covid-19 ha intensificado la influencia de internet y el móvil en la vida de los chinos. Durante los meses más duros de la pandemia, los chinos dependían en gran medida de plataformas digitales para su vida cotidiana, por ejemplo, pedir comida, hacer compras, registrar su condición de salud, trabajar, estudiar, etc. En la era posterior a la pandemia, la existencia posible de riesgo sigue fortaleciendo la dependencia de internet. Las plataformas digitales, por una parte, pueden ayudar a reducir en alguna medida contactos entre personas y el riesgo de contagiarse; por otra parte, también es una muestra de la demanda de actualización de consumo de los ciudadanos chinos. De hecho, en el caso del turismo, el turismo inteligente o smart tourism juega un papel cada vez más importante (Wen et al., 2021). Los turistas pueden saber con anticipación la situación de congestión en el destino, comprar y pagar entradas o tickets, consultar un mapa digital, ver videos sobre el destino e incluso buscar aseos públicos a través del móvil.
Sin duda alguna, el turismo inteligente brinda más conveniencia y facilidad a los turistas. Además, en la reunión ejecutiva del Consejo de Estado de China el 18 de noviembre de 2020, se adoptaron medidas para apoyar la iniciativa “Internet + Turismo”. Por eso, el hecho de que la digitalización en el turismo doméstico en China cada vez sea más evidente aumentará más la dependencia y la preferencia del uso de tecnología, internet y móvil de los turistas chinos que viajan al extranjero.
2.4.5. Mayor segmentación y nuevas motivaciones de viaje
La nueva tendencia de viajes personalizados está abriendo oportunidades para una mayor segmentación en el mercado del turismo emisor de China. Estos son algunos ejemplos destacados de segmentos (Arlt, 2018; ChinTell, 2018; Ctrip y China Tourism Academy, 2018): foodies o chihuo (la pasión intrínseca de los ciudadanos chinos por la comida está llevando a algunos de ellos a probar y aprender sobre la comida local cuando visitan países extranjeros); amantes de la cultura (con intereses de patrimonio cultural vinculados a las artes, la literatura y la arquitectura); compradores (aquellos que todavía disfrutan comprando productos, en particular, artículos de lujo); viajeros polares (atraídos por fenómenos naturales como la aurora boreal en el norte de Europa); viajeros familiares (incluidos parques de diversiones para viajes de padres e hijos y visitar a parientes que están estudiando en el extranjero); millennials (viajeros más jóvenes, aventureros e independientes que prefieren lugares fuera de lo común); turistas mayores o senior (chinos mayores que todavía prefieren los viajes combinados y eligen destinos que evocan el pasado comunista o buscan nuevas experiencias, como cruceros); y mujeres turistas (que cada vez más viajan al extranjero por su propia voluntad, atraídas por los recorridos en lugares de rodaje de películas, entre otras motivaciones). En consecuencia, cada segmento puede tener diferentes motivaciones y preferencias de viaje, como se muestra a continuación en el siguiente capítulo.






