Mag. Federico Martín Gómez
Todo proceso de investigación académica en torno a la Cuestión Malvinas, se constituye como un desafío de magnitud a partir de tomar la decisión de salirse de las miradas y abordajes tradicionales existentes en las ciencias sociales y sumergirse en estas aguas por explorar, en pos de visibilizar muchos escenarios aún por conocer, debatir, reflexionar y proyectar hacia las futuras generaciones de investigadores.
Aquellos investigadores o investigadoras que se hallen en la búsqueda de explorar escenarios no visibilizados sobre Malvinas deben ser conscientes del desafío de poder comprender cómo hoy la Cuestión Malvinas se ha proyectado y evolucionado en los múltiples y diversos escenarios temporales a nivel doméstico.
La trama se complejiza aún más al iniciar una investigación sobre Malvinas, en clave a la experiencia del conflicto bélico de 1982. No buscando revisitar los abordajes tradicionales como ya hemos referido, aquellos investigadores que, con el objetivo de construir de forma profunda la cuestión, tomen la decisión de embarcarse en esta empresa lo deberán hacer con la plena conciencia del potencial y los desafíos que contienen estas dimensiones o escenarios poco abordados sobre Malvinas. Y es allí donde hallamos el escenario del rol y el despliegue de los medios de comunicación escritos, como es la prensa nacional, en torno a las construcciones de sentidos, metamensajes y posicionamientos sobre la experiencia bélica de Malvinas.
Y es allí, donde hallamos la propuesta que será abordada en las siguientes páginas, en las cuales a partir de la iniciativa y compromiso del autor de la presente investigación, Felipe Mistretta, podemos acceder a una exploración que posee un claro objetivo: desplegar un proceso de relevamiento, comparación y reflexión sobre las construcciones mediáticas, comunicacionales e informativas gestadas en los medios de comunicación impresos de la época, es decir en los periódicos de la época, como La Nación y Crónica. Justamente es allí donde reside el aspecto propositivo de esta empresa iniciada por el autor. Explorar estos medios impresos no es ni azaroso ni involuntario. Claramente su selección y abordaje responden a procesos y criterios de investigación, los cuales buscan la comprobación de una hipótesis, la cual estimula en esta empresa al investigador. La Nación, con su perfil claramente identificado como un diario con una tradición histórica de larga data en el país, y de haberse mantenido históricamente con una línea editorial coherente, a pesar de los vaivenes de la política nacional, siendo diario de lectura de los sectores sociales medios y altos del país, donde el autor claramente adopta una posición de advertir a este medio como de referencia sobre un sector socio-cultural de la sociedad argentina; y ahí mismo aparece Crónica, con su perfil y la selección del mismo en ser un periódico de los de mayor tirada en ese momento, además de estar dirigido a un público masivo y de raigambre popular de la sociedad argentina.
Ambas son elecciones explícitas para abordar las construcciones comunicacionales y culturales sobre Malvinas, a partir de la propuesta que el mismo autor nos propone: un abordaje sociocultural de la producción de comunicaciones de la prensa escrita durante la guerra de Malvinas. Aquí es donde se edificarán, como refiere el autor en su investigación, donde muchos de los sentidos y apreciaciones de lo que hoy entendemos por las Malvinas en la Argentina actual, puede verse originado en lo que se publicaba en la prensa gráfica nacional.
Debemos advertir a los lectores de este libro que el autor de la investigación toma una decisión a considerar estratégica y de honestidad intelectual. Adopta para la construcción conceptual de corpus teórico los aportes provenientes de la Historia Social y Cultural de la Guerra. El mismo explica que tradicionalmente, la historia de la guerra, o más comúnmente denominada “Historia Militar”, se había desarrollado al margen de las innovaciones de los estudios históricos y su campo de investigación se hallaba reducido a un pequeño espacio intelectual, generalmente materializado en torno a los profesionales militares y con poca o nula atención por el resto del cuerpo de historiadores académicos. Pero no buscando quedarse con la adhesión a una perspectiva, adopta para el desarrollo y profundización de su investigación la noción de “Cultura de Guerra”, acuñada por Annette Becker y Stéphane Audoin-Rouzeau.
La construcción teórica de la “Cultura de Guerra”, él mismo Mistretta la define en sentido amplio, como el campo de todas las representaciones de guerra forjadas por sus contemporáneos, es decir, todas las representaciones que los sujetos que viven el conflicto crean, tanto durante el mismo como en su posteridad. Y es allí donde las construcciones conceptuales que acompañarán el devenir de este libro se materializan como imprescindibles: “Cultura de Guerra” y “Cultura en Guerra”, entendiendo a la “Cultura de guerra”, como el conjunto de representaciones simbólicas que forja una comunidad determinada o la sociedad toda (en su conjunto) ante la experiencia bélica. Por otro lado, la “Cultura en guerra”, se proyecta por medio de la movilización de los recursos culturales tradicionales de la sociedad como un elemento más en el esfuerzo de la guerra, por lo cual generalmente su desarrollo va articulado al accionar estatal de cada país en conflicto, en la búsqueda de la victoria.
Advirtiendo foco central de la investigación dirigido al abordaje de la prensa escrita sobre la guerra de Malvinas, esto permite realizar una investigación sobre las publicaciones en prensa, ir más allá de una mera descripción de lo que se publica en los diversos periódicos. El mismo autor reafirma que entendiendo a la prensa gráfica como un elemento cultural más dentro del sistema de representaciones sociales argentino, podemos rastrear en ella qué imágenes tiene la sociedad sobre la guerra, así como sobre la configuración de la otredad, especialmente en este caso, la construcción del enemigo británico.
Como consecuencia, este libro busca adentrarse en el imaginario cultural construido alrededor de la guerra de Malvinas en algunos de los medios de prensa gráfica nacional de mayor proyección e influencia social del país, para poder entender que sentidos sociales y culturales se fueron elaborando en el desarrollo de las acciones bélicas en Malvinas.
A partir de ello invitamos al lector a prepararse para sumergirse en la profundas aguas de Malvinas, aún con mucho por explorar y visibilizar, donde con seguridad las conclusiones finales a las que todos arribaremos buscarán esbozar un análisis comparativo de las representaciones de ambos periódicos, para poder observar sus matices y diferencias para advertir como apreciación que el imaginario cultural relacionado con la guerra de Malvinas, se halla muy alejado de ser uniforme y aún mucho más de conocerse en su totalidad.
Es por ello que tomemos aire y sumerjámonos juntos en las profundidades de Malvinas, para construir juntos la Cuestión.
Abril de 2026






