Francisco Reveles Vázquez
Esta obra es resultado de un esfuerzo colectivo para elaborar un texto que sea de utilidad para la enseñanza de la ciencia política, con la puntualización de los recursos analíticos esenciales para el conocimiento y discusión de los temas del debate actual en México y en el mundo. Los capítulos abarcan los siguientes temas: el sistema político mexicano, los partidos políticos, los sistemas electorales y los regímenes e instituciones políticas.
México ha experimentado cambios sustanciales en su vida política en los años más recientes. El régimen político se modificó con la llegada de una fuerza política con gran respaldo popular, que realizó cambios a leyes e instituciones que trastocaron la división de poderes, la rendición de cuentas y, en general, las relaciones del gobierno con la sociedad. Su alcance en el largo plazo es sustantivo e impredecible, pero es indudable que el sistema político se ha alterado respecto de sus fundamentos y modo de funcionamiento desde la transición a la democracia. Este desenvolvimiento de nuestra nación y las recientes aportaciones que se han realizado para conocerla a fondo obligan a la revisión y actualización de nuestras fuentes de referencia. La concepción de la democracia es un punto fundamental, pues el debate sobre su caracterización en el plano nacional e internacional sigue presente, y con numerosos cambios ante la irrupción de liderazgos personalistas, gobiernos progresistas y fuerzas políticas de extrema derecha.
Adicionalmente, la amplia cantidad de materiales que en la actualidad están disponibles gracias a las nuevas tecnologías exige contar con criterios rigurosos de selección para llevar a cabo análisis de alcance científico. Esta discriminación de fuentes solamente puede ser llevada a cabo por las y los especialistas en cada materia, que aquí nos presentan su punto de vista sobre el derrotero de México y el material bibliográfico indispensable para su pleno conocimiento.
El sistema electoral y los partidos políticos son componentes esenciales de cualquier régimen democrático de nuestro tiempo. Por ello, también es indispensable tener presentes las aportaciones de los autores clásicos de estas áreas de conocimiento de la ciencia política y, al mismo tiempo, identificar las colaboraciones recientes que ayudan a comprender mejor sus diversas configuraciones en el mundo de hoy.
Uno de los cambios más importantes en esa área es la incipiente pero persistente ampliación de los derechos de las mujeres en la representación política en muchos países, no sin enfrentar obstáculos del orden establecido. De suyo tema de debates y disputas entre múltiples actores políticos, en los que ha llegado a participar la misma sociedad (de diferentes maneras), es uno de los elementos novedosos que requieren análisis y seguimiento para su cabal aplicación.
Pese a todos los cuestionamientos que reciben como forma esencial de participación, los partidos siguen teniendo una centralidad evidente. Su vida interna y sus relaciones con el entorno, así como su experiencia en el ejercicio del poder, los hacen un objeto de estudio primordial. En la actualidad están siendo sometidos a liderazgos personalistas como nunca y, sin embargo, estos mismos liderazgos necesitan de ellos para reclutar y formar cuadros de gobierno y, sobre todo, para darse una base social de apoyo. Ya sea en regímenes democráticos o autoritarios, las habilidades organizativas de los partidos siguen vigentes. Incluso son indispensables para entablar negociaciones y acuerdos sobre el diseño institucional de un régimen, establecer derechos constitucionales o crear nuevas leyes. En otras palabras, son activos participantes de la reconfiguración de los regímenes políticos y de los Estados, así como de su desempeño. Hay que recordar que, por lo menos en América Latina, el rediseño institucional de regímenes políticos y sistemas electorales ha sido parte esencial de sus respectivos proyectos políticos. En algunos casos, para recuperar la función social del Estado y, en otros (o al mismo tiempo), para establecer mecanismos que posibiliten la permanencia en el poder por tiempo indefinido. Ello no debe hacer olvidar que fuerzas políticas disidentes también han utilizado las leyes para debilitar a gobiernos en funciones, y con ello han erosionado la forma de gobierno democrática.
El estudio de los procesos políticos relacionados con los principales temas que son motivo de interés de esta obra no sería completo sin voltear a ver lo que sucede en otras naciones. La política comparada ayuda a realizar este ejercicio analítico, con el objetivo de identificar problemas y, de ser posible, proponer soluciones. La disponibilidad de información que tenemos hoy en día de procesos políticos, económicos y sociales del mundo entero tiene que ser aprovechada para la comprensión científica de los Estados, gobiernos, regímenes o sistemas políticos de los que somos parte. De otro modo, no encontraremos las mejores soluciones a los problemas que nos aquejan como sociedad y como parte de un mundo en transformación.
De igual manera, el análisis de estos temas se ha modificado con el enfoque de género que hoy avanza en los trabajos académicos de la política y de las ciencias en general. Nuestra colaboración en ese aspecto es incipiente en esta obra (por lo que será complementada con otra de próxima aparición donde en sí mismo se analiza el tema de género y, en adición, el de la violencia política). De cualquier modo, en varios capítulos que se presentan a continuación se da cuenta de dicho enfoque, que, sin duda, requiere una atención y un desarrollo más plenos para la más completa comprensión de los fenómenos políticos que aquí se discuten.
Las y los participantes en esta obra tratan estos y otros temas de la mayor relevancia para el estudio de la política. En primer lugar, se exponen las teorías y conceptos básicos para comprender los orígenes y evolución de nuestro sistema político. Sara Magallón Martínez y Francisco González Ayerdi emprendieron la ardua tarea de precisar enfoques de análisis, conceptos claves, coyunturas históricas determinantes e interpretaciones existentes al respecto. Si en el primer texto se diserta sobre la existencia o no de un sistema político en el siglo XIX mexicano, el segundo contiene una parte teórica y otra analítica. En la primera, la autora distingue los conceptos de sistema político, régimen y Estado, que han sido utilizados para entender la historia política de México, tal y como se expone en la segunda mitad de dicho capítulo.
Magallón Martínez y González Ayerdi señalan las interpretaciones con mayor reconocimiento en la academia y, en algunos casos, apuntan las más discutidas en la actualidad. La mayor polémica es la que aborda Héctor Zamitiz Gamboa, que se abocó a la complicada tarea de identificar la disputa por la caracterización de nuestro proceso de democratización y de la forma de gobierno que se ha construido en los últimos años.
Los tres textos iniciales de este documento ofrecen un panorama sobre la historia política de México y al mismo tiempo contribuyen a identificar sus momentos claves, sus principales actores y, por supuesto, los problemas que dieron lugar al conflicto, a la lucha por el poder y a la generación de regímenes políticos duraderos con base en la hegemonía o predominio de un actor o fuerza política.
En segundo término, los siguientes capítulos versan sobre los principales protagonistas de la historia reciente del país y las leyes e instituciones que ellos mismos construyeron, al menos en el periodo más reciente, es decir, se estudia a los partidos políticos y el sistema electoral. Solo que, a diferencia de las primeras colaboraciones de este libro, nuestros autores tienen como objetivo el de identificar los conceptos esenciales y no hacer el análisis del derrotero político a lo largo de más de 50 años (de 1968 a la fecha). En relación con los partidos, el objetivo de Gustavo Martínez Valdes es señalar los conceptos esenciales que se deben conocer para explicar su comportamiento. Por su lado, Alberto Espejel Espinoza nos hace una extraordinaria y amplia actualización sobre nuevos enfoques, autores e investigaciones que se han desarrollado respecto del tema. Adicionalmente, Sol Cárdenas Arguedas habla con detalle de uno de los tópicos más frecuentes en la disciplina, que son los efectos mecánicos y psicológicos de la normatividad electoral. Por su parte, Marcela Bravo Ahuja y Brandon Ramírez González estudian las reformas al sistema electoral mexicano desde la teoría de juegos. Esto nos permite conocer las bases de un enfoque analítico y cómo aplicarlo al caso de un conjunto de reformas que se pretendieron realizar en el primer sexenio del gobierno de la Cuarta Transformación.
En la misma línea, la política comparada y la perspectiva institucional son materia de los capítulos de Víctor Alarcón Olguín y Josafat Cortez Salinas. El primero identifica con parsimonia el porqué de la comparación para el conocimiento científico y para el análisis de la política. Ofrece una concisa caracterización de la política comparada y brinda ejemplos de obras emblemáticas que en su momento ayudaron a entender la política mexicana, latinoamericana e internacional. Por su parte, Cortez Salinas hace una asequible caracterización del institucionalismo y de su utilidad para la comprensión de los fenómenos políticos, en especial para comprender las instituciones de nuestro país y de otras naciones.
Hacer el análisis del sistema político, de partidos, sistemas electorales, leyes, instituciones políticas, representación política de género y otros temas, respecto de un país o de varios, requeriría de un espacio mayor. Por eso, esta obra pretende ser un punto de partida para la investigación y una fuente de consulta actualizada para el trabajo docente. Exponemos lo que se debe saber de la teoría existente sobre estos temas, los problemas a los que nos enfrentamos y lo que hace falta investigar y desarrollar desde la ciencia política.







Excelente publicación. La perspectiva desde la que se escribe, no impide que los aportes sirvan de referencia para otros países.