Narrativas en torno al pasado reciente por parte de la alianza Progresistas (2015), Compromiso Federal (2015), Consenso Federal (2019) y Hacemos por Nuestro País (2023)
Pablo Roberto Nicolás Voet
Introducción
En este último capítulo interesa analizar las intervenciones de referentes de algunos espacios políticos que han quedado fuera de la competencia por lograr ocupar la primera magistratura en las campañas presidenciales de 2015, 2019 y 2023. Específicamente, se prestará atención a distintos discursos, entrevistas, declaraciones, spots de campaña y posteos en redes sociales en donde los candidatos se manifestaron respecto del pasado dictatorial. En tiempos donde se han resaltado las posturas contrapuestas, podría afirmarse que estos “otros” espacios políticos no son un resto marginal del sistema político, sino un espacio donde se hacen visibles zonas grises de la memoria. Allí donde el relato hegemónico se vuelve estable, las memorias periféricas revelan sus fisuras.
Las fuerzas políticas que serán objeto de análisis aquí son, en principio, las coaliciones Progresistas[1] y Compromiso Federal, que participaron en la campaña presidencial de 2015. Estas, mayoritariamente, migrarían hacia Consenso Federal[2] en la campaña del año 2019. Asimismo, en la campaña electoral de 2023 confluyeron, en mayor o menor medida, junto al Partido Socialista, en el espacio político Hacemos por Nuestro País.
La pregunta principal que guía este capítulo es ¿cuáles fueron los sentidos sobre el pasado dictatorial construidos y presentados por los candidatos de estos espacios políticos? Para indagar en esta cuestión prestaremos especial atención a distintos aspectos sustantivos acerca de las memorias y los marcos narrativos memoriales (MNM) que los actores políticos presentaron. Consideramos que los casos que veremos a continuación nos permiten observar el lugar que el pasado dictatorial ocupó en los discursos de los espacios que buscaron centralidad en el sistema político, y para ello recuperaron e incorporaron aspectos distintos de MNM, a veces de manera explícita o mediante referencias elípticas, u omitieron utilizarlos y evitaron hablar del pasado dictatorial.
Alianza Progresistas (2015): condena a las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura y durante el presente
En las elecciones del año 2015, la alianza Progresistas contó con las candidaturas de Margarita Stolbizer[3] para la presidencia y de Miguel Ángel Olaviaga[4] para la vicepresidencia. Dicho espacio político consiguió el cuarto lugar en las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) y el quinto en la primera vuelta de elecciones generales. Durante la campaña electoral, el tema del pasado dictatorial y las violaciones a los derechos humanos cometidas en ese entonces ocupó parte de las propuestas, aunque no de manera central. En específico, las referencias al pasado dictatorial fueron realizadas por Stolbizer, quien había formado parte de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH). Ella utilizó una estrategia de introducir el pasado dictatorial mediante su contrastación con el presente democrático a partir de la reivindicación de fechas emblemáticas. De esta manera, en diversos actos políticos y en sus redes sociales hizo alusión a fechas tales como el 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, mediante el cual se recuerda a las víctimas de la última dictadura; el 30 de octubre, triunfo en las elecciones presidenciales de 1983 de Raúl Alfonsín, junto al 10 de diciembre, para evocar la recuperación de la democracia; y el 20 de septiembre como el día en que la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) hizo entrega al entonces presidente Alfonsín del informe Nunca Más. La referencia a fechas que corresponden al primer gobierno tras el retorno democrático funcionó como un ancla desde donde la alianza Progresistas estableció una señal respecto a cómo interpretaban ellos el pasado, situando a la figura de Alfonsín como un significante que explica su posición acerca de los años de dictadura.
Por otro lado, también en campaña, Stolbizer realizó una serie de publicaciones en su sitio web y redes sociales en las cuales hizo referencia explícita al pasado dictatorial. Una de dichas publicaciones formó parte de la propuesta “60 ideas en 60 días”, en virtud de la cual en septiembre de 2015 publicó la idea número 29, que sostenía:
Memoria, verdad y justicia, ahora y siempre […] Continuidad de los juicios. Desde la recuperación democrática, con el juicio a las juntas de 1985 y la reapertura de 2006 hasta hoy, la Argentina privilegia la justicia como herramienta de búsqueda de la verdad y reparación hacia las víctimas de las violaciones de los derechos humanos ocurridas durante la última dictadura. Este trabajo de los tribunales debe seguir con todo el apoyo del próximo gobierno […] Proteger la seguridad y la integridad física de los testigos y los acusados en esos juicios […] Apertura de los archivos […] El mantenimiento de los sitios de memoria. (Stolbizer, 2015)
En ese fragmento es posible observar cómo la experiencia dictatorial se volvió parte de las propuestas desplegadas por la candidata de la coalición Progresistas. A su vez, dicha propuesta presentó un enfoque que privilegió el juzgamiento y condena de los perpetradores de los crímenes cometidos durante los años de la dictadura entendiendo dicho procesamiento penal como uno de los cimientos clave de la democracia actual. Asimismo, si bien la candidata no se refirió a la dictadura en términos de “terrorismo de Estado”, “genocidio”, ni ningún otro, al aludir a los crímenes en términos de “violaciones a los derechos humanos”, exigir la necesidad de conocer la verdad, obtener justicia y buscar reparación para las víctimas, su narrativa se acercó al MNM de terrorismo de Estado.
Cabe mencionar que, si bien en las manifestaciones de Stolbizer puede observarse un claro reconocimiento respecto de la importancia de los juicios penales por los delitos cometidos durante la dictadura y un reconocimiento de la centralidad de los lugares de la memoria, ello no implicó, por parte del espacio político, un reconocimiento respecto de los gobiernos kirchneristas. En sus referencias en torno al pasado reciente, Stolbizer evitó hacer mención de las decisiones políticas que desembocaron en la reapertura de los juicios, como también evitó mencionar aquellas que impulsaron el establecimiento, señalización y conservación de los sitios de memoria, etc. Uno de los ejes centrales del discurso de Stolbizer fue la reivindicación de las políticas de la primera etapa de la transición. Para la candidata a presidenta por la alianza Progresistas, la figura de Alfonsín constituía un “gran inspirador”, el factor central a la hora de referir a la recuperación de la democracia en tanto representante del compromiso con esa forma de gobierno, como también como responsable del Juicio a las Juntas y de haber creado la CONADEP.
Por otro lado, si bien Stolbizer se refirió a los crímenes de la dictadura como violaciones a los derechos humanos, ella también señaló la importancia de pensar las políticas de memoria con vistas a prevenir violaciones a los derechos humanos en el tiempo presente. En este sentido, en la idea número 29 mencionada anteriormente se señaló lo siguiente:
Las políticas de memoria deben estar unidas a asegurar la vigencia actual de los derechos humanos frente a sus continuas violaciones en las cárceles, la discriminación y persecución a los pueblos originarios, los niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad y calle, la trata de personas, entre otros. (Stolbizer, 2015)
A partir de dicha propuesta puede observarse que la narrativa que desplegó Stolbizer durante la campaña electoral del año 2015 presentó una aplicación del término “violaciones a los derechos humanos” tanto para los crímenes cometidos durante la última dictadura como también para la vulneración de derechos en el presente. De esta manera, la candidata expresó una combinación entre pasado y presente en su concepción respecto de cómo debe interpretarse el tratamiento del pasado dictatorial, pensando las políticas de memoria como paso para el fortalecimiento institucional de la democracia y garantía de efectividad y cumplimiento de los derechos humanos en la actualidad.
Compromiso Federal (2015) y Consenso Federal (2019): ausencia de referencias en torno a la última dictadura
En el año 2015 el peronismo autodenominado “disidente” o “regional”, que buscó mostrar su distancia con la conducción nacional del Partido Justicialista encabezada por Cristina Fernández de Kirchner, conformó el espacio político Compromiso Federal. Con las candidaturas de Adolfo Rodríguez Saá[5] para la presidencia y Liliana Teresita Negre de Alonso[6] para la vicepresidencia, el espacio político alcanzó un 1,99 % de los votos en las PASO, y en la primera vuelta de las elecciones generales bajó a 1,64 %.
A diferencia de Stolbizer, los candidatos de Compromiso Federal no se refirieron al pasado reciente de la dictadura, aunque sí hicieron alusión a las violaciones a los derechos humanos en el tiempo presente. En una entrevista televisiva que Adolfo Rodríguez Saá concedió en el programa Estado de Situación el día 4 de agosto de 2015, sostuvo:
La Argentina tiene el más grave problema, que más de un cuarto de su población está en estado de pobreza, el 28,7 % de la población, dice el estudio del Observatorio de la deuda social de la Universidad Católica Argentina, que está por abajo de la línea de pobreza, que está fuera del mercado, que tiene una vida indigna, que los derechos humanos que tanto habla no se cumplen, porque esas personas tienen derecho a tener un trabajo y esas personas tienen derecho a tener una vivienda digna, y esas personas tienen derecho a comer y a educarse. (Rodríguez Saá, 2015)
En dicha entrevista, Rodríguez Saá se refirió a los derechos humanos para realizar una crítica de las deudas del presente indicando la contradicción existente entre un país que, según el entrevistado, mucha alusión hace a los derechos humanos y la situación de vulnerabilidad de tantas personas que lo habitan. Esta misma postura sostuvo en el debate presidencial televisado, realizado el día 4 de octubre de 2015. En dicha oportunidad, en el bloque “Seguridad y derechos humanos” el candidato sostuvo:
Con respecto a los derechos humanos, creo que hay dos derechos que están violentados: el derecho a tener un trabajo digno y el derecho a tener una vivienda que está consagrado en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional que hay que cumplir. (Argentina Debate, 2015)
Por su parte, en el año 2019, el espacio político Consenso Federal impulsó a Roberto Lavagna[7] para la presidencia y al entonces gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey,[8] socio fundador del espacio Alternativa Federal –coalición peronista que durante el 2018 intentó mostrarse como una opción al kirchnerismo– como vicepresidente. Este espacio político logró el 8,15 % de los votos positivos en las PASO, que los posicionó en el tercer lugar. En la primera vuelta de las elecciones generales, aunque conservaron el tercer puesto, descendieron a un 6,14 %.
En el primer debate presidencial, realizado el 13 de octubre de 2019, uno de los bloques temáticos propuestos fue el llamado “Derechos humanos, diversidad y género”. En este, Roberto Lavagna hizo referencia a las violaciones a los derechos humanos en el tiempo presente tomando como ejemplo el padecimiento de hambre por parte de amplios sectores de la población argentina:
Los derechos humanos adquieren distintas facetas según las circunstancias históricas. Si hay un derecho humano que está siendo violado de una tremenda profundidad, es el tema que hemos visto en los últimos dos meses, en la primera plana de los medios de comunicación y demás, es el hambre en la Argentina […] Precisamente porque consideramos que este es el derecho humano donde los niveles de violación son más terribles en la presente circunstancia argentina es que insistimos primero ante el gobierno y después finalmente en el Congreso de la Nación porque se declarara una emergencia nutricional […] Tener presente que éste es el principal derecho humano al cual tomar consideración en este momento nos parece esencial. (Televisión Pública, 2019)
De esta manera, al igual que Rodríguez Saá, Lavagna se refirió a las violaciones a los derechos humanos para pensar todos aquellos derechos fundamentales que no se cumplen en el presente. En este sentido, en respuesta al candidato José Luis Espert, del frente UNITE (quien había propuesto juzgar a los miembros de las organizaciones político-militares por sus crímenes durante la década de 1970), Lavagna mostró desconcierto y aseveró la necesidad de concentrar los esfuerzos en tratar de resolver la situación de quienes sufren hambre en lugar de seguir discutiendo sobre el pasado:
Qué curioso, nadie parece haberse interesado en considerar violación de derechos humanos al cincuenta y pico de porciento de jóvenes, chicos que tienen hambre en Argentina. Qué curioso, qué indicativo de cómo nos gusta discutir el pasado u otros temas que requieren más profundidad que la que se puede obtener en este poco tiempo. Lamentable. (Televisión Pública, 2019)
Las complejidades que acompañan la memoria en contextos de la construcción de un proyecto político nos presentan cómo y por qué el recuerdo de un pasado traumático puede cobrar, paradójicamente, una función fluctuante en la esfera política, donde en ocasiones se revitaliza para legitimarse y en otras se desplaza en favor de nuevas narrativas. El desplazamiento del pasado dictatorial en favor de las urgencias del presente construye una jerarquía implícita de sufrimientos. Así pues, para Consenso Federal, el pasado dictatorial no ocupaba un lugar central entre los temas en la agenda de aquel presente.
Hacemos por Nuestro País (2023): condena a la dictadura genocida
En 2023 hizo su aparición Hacemos por Nuestro País (HxNP), que llevó al entonces gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti,[9] a ocupar el rol de candidato a la presidencia. Por su parte, Florencio Randazzo[10] ocupó el lugar de candidato para el cargo de vicepresidente. Dicha coalición política alcanzó el cuarto lugar con el 3,71 % de los votos positivos en las PASO y conservó la posición, incluso incrementando el porcentaje con un 6,73 %, en la primera vuelta de las elecciones generales.
Las palabras brindadas por Schiaretti durante la campaña electoral expresaron un posicionamiento que condenó expresamente el pasado dictatorial. Específicamente, en el debate presidencial televisado realizado el día 1 de octubre de 2023, en el bloque “Derechos humanos y convivencia democrática” el candidato manifestó:
yo fui dirigente estudiantil del Cordobazo. Tengo tiros en mi cuerpo en un atentado que sufrí por parte de bandas parapoliciales, cuando tenía 20 años y era dirigente estudiantil. Me tuve que ir del país porque me buscaba la dictadura genocida para matarme, y de esa tragedia aprendimos. Todos aprendimos el valor de la democracia. Aprendimos también la necesidad de respetar las instituciones. (Cámara Nacional Electoral, 2023)
La sociedad argentina dio un paso monumental para defender la democracia y los derechos humanos cuando juzgó por los crímenes de lesa humanidad y por terrorismo de Estado a los miembros de la dictadura genocida. Se hizo primero durante el gobierno de Alfonsín y se terminó después. (Cámara Nacional Electoral, 2023)
En las palabras de Schiaretti sobresalió su enunciación desde el lugar de sobreviviente. Él se presentó ante la sociedad argentina como un sobreviviente de la violencia parapolicial, de la dictadura genocida y resaltó la centralidad del juzgamiento y condena de los responsables criminales. La apelación al “genocidio” para presentar el pasado dictatorial e inscribirlo como parte de su experiencia personal durante aquellos años le permitió situarse como alguien que aprendió de la tragedia. Su aprendizaje fue el valor de la democracia y el respeto a las instituciones. Dicha apelación, junto con el reconocimiento del juzgamiento penal, mostró un acercamiento al MNM del terrorismo de Estado, y más precisamente a una de sus metamorfosis, la de genocidio. El encuadre de su narrativa implicó también resaltar la importancia de la defensa de la democracia a la hora de pensar el respeto de los derechos humanos y el futuro deseable para la Argentina. A su vez, la elección de la palabra genocidio implicó denunciar la vinculación entre la represión y determinados grupos políticos que se volvieron víctimas de ella, entre los cuales se encontraba el mismo candidato, quien se desempeñaba como un joven dirigente estudiantil durante el período dictatorial.
Poco tiempo después, el 19 de noviembre de 2023, luego de haber emitido el voto en la segunda vuelta, un número importante de periodistas esperaba a Schiaretti a la salida del Instituto Domingo Savio del barrio Don Bosco de la ciudad de Córdoba. Allí se conformó una improvisada rueda de prensa en la que el candidato manifestó:
Siempre he dicho que si hay alguien que representó la dignidad de la Argentina en la noche más oscura de la patria, que fue la dictadura genocida, fueron las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo. Por eso nosotros rescatamos siempre la figura de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, por lo que expresaron y por lo que expresan. Y en Córdoba, siempre la política de derechos humanos es una política de Estado, y me parece que Argentina dio un salto fenomenal en recuperar la memoria, la verdad y la justicia, que es patrimonio de todos los argentinos. Y como corresponde en democracia, se juzgó a los dictadores genocidas, dando las oportunidades de defenderse, que ellos no les dieron a aquellos que secuestraron, que torturaron, que mataron, que negaron su cuerpo a sus deudos, y a las mujeres a las cuales tuvieron su familia en cautiverio, le quitaron los hijos, no se lo dieron a sus familiares y después mataron a las mujeres. (Televisión Pública Noticias, 2023)
Ante las preguntas del periodismo “¿la justicia se puede perder?”, “¿qué puede pasar?”, “¿qué esperás para mañana?”, respondió: “memoria, verdad y justicia es un patrimonio de todos los argentinos”. Y ante la repregunta sobre si corría riesgo, su respuesta fue categórica:
No, no corre riesgo. No hay margen político, ni hay margen social para que eso corra riesgo, porque ya es un patrimonio de todos los argentinos. Y si bien siempre hay que dar vuelta a la página y mirar hacia adelante, ese patrimonio de los argentinos no corre ningún riesgo, porque está hecho carne, en todos y cada uno de los habitantes. (Televisión Pública Noticias, 2023)
Reflexiones finales
La memoria o las memorias que conviven en una sociedad dependen en buena medida de las luchas por el sentido respecto de cómo recordar el pasado. Este intento por analizar algunos de los usos del pasado reciente en la política argentina nos permite ver una de las dimensiones en la “batalla por la memoria”. Como plantea Traverso (2006), es un reflejo de la lucha por el sentido del futuro, donde la evocación, el olvido, los silencios sobre lo ocurrido durante la dictadura y la violación de los derechos humanos pueden convertirse en una herramienta de legitimación democrática o, paradójicamente, en un obstáculo cuando ciertos sectores buscan minimizar su importancia para evitar un pasado incómodo. Así, las memorias en conflicto permiten que distintos grupos sociales reinterpreten el pasado en función de su propia experiencia y sus intereses, en otras palabras: una pugna constante entre el olvido y el recuerdo.
Si buscáramos hacer un balance respecto de los casos aquí analizados, podríamos sostener que las narrativas de los candidatos demostraron diferencias en torno a las maneras en que enunciaron el pasado reciente –en los casos en que efectivamente se refirieron a este–. Encontramos, de esta manera, referencias explícitas a la experiencia dictatorial que respondieron a MNM tales como el de terrorismo de Estado, determinadas modulaciones de estos, pero también encontramos olvidos parciales y silencios. Stolbizer fue quien evocó la condena al pasado dictatorial y la defensa por los derechos humanos a partir de postular la importancia de reorientar las políticas de memoria al cumplimiento efectivo de los derechos humanos en el tiempo presente. Schiaretti condenó el pasado dictatorial, resaltó su experiencia personal como sobreviviente de la represión recuperando aspectos del MNM del terrorismo de Estado y su metamorfosis, la de genocidio. Por su parte, el silencio estratégico de Adolfo Rodríguez Saá y el olvido parcial de Roberto Lavagna estratégicamente desplazaron la discusión del pasado en favor de nuevas narrativas de un presente disociado de la historia.
En relación con lo anterior, podríamos interrogarnos por el significado detrás de las ausencias, silencios y olvidos. ¿Por qué el pasado dictatorial es eludido? Esta omisión puede revelarnos las tensiones políticas –como la oposición a las políticas de derechos humanos del kirchnerismo– o personales, de trayectorias, historias individuales, acusaciones, o quizá también una especulación electoral porque el pasado dictatorial puede ser percibido como un tema que no tracciona votos o porque puede poner en discusión el rol del candidato en el pasado. Es así que a modo de reflexiones finales podemos aventurar que quizá ante el riesgo “de ser castigado por aquello que se dice, o, al menos, de exponerse a malentendidos” (Pollak, 2006, p. 24), la trayectoria de los candidatos podría conducir al silencio, a la autocensura estratégica, a fin de evitar aquello que la memoria colectiva pudiera sancionar. De ser este el caso, el silencio no debe entenderse como un vacío discursivo, sino como una tecnología política: una forma activa de administrar lo decible y lo indecible en torno al pasado dictatorial. ¿Podríamos afirmar que lo verdaderamente peligroso no es el recuerdo deformado, sino el recuerdo que se abandona? En definitiva, en relación con algunos candidatos es posible pensar que la dictadura no es negada, sino que quizá es cuidadosamente dejada de lado.
Como reflexión, el análisis de estas posiciones nos permite inferir que, en algunas narrativas políticas, recuperar la violencia estatal sirve como advertencia y posicionamiento ético; en otras, el olvido parcial o el énfasis en otros aspectos se convierte en una táctica de neutralización de conflictos. Esta operación de recordar y proyectar es uno de los mayores desafíos en política contemporánea. La memoria social es simultáneamente una herramienta de legitimación y un territorio de disputa, en el cual el futuro se construye sobre las lecciones, las heridas y las memorias del pasado. En las luchas por la memoria se entrelazan intereses políticos, la necesidad de justicia y el proceso de reparación. Para quienes lideran espacios políticos, cómo lidiar con la dictadura es un desafío permanente. Es necesario observar y apelar a que aborden ese desafío pues contribuye a definir los valores y la identidad del proyecto político, y a definir los contornos de la democracia.
En definitiva, la forma en que los actores políticos lidian con la dictadura no habla solo de su relación con el pasado, sino de su proyecto de futuro. Toda política de la memoria es, en el fondo, una política del porvenir. La memoria –“colectiva” o “histórica”– es una construcción social y por lo tanto es dinámica, a diferencia de una imagen capturada por una cámara fotográfica, que es estática y permanece inalterada. La memoria opera como el reflejo de un espejo, cambia a medida que lo hace el objeto que está frente a él. Sin anclajes, el pasado reciente se erosiona como una costa expuesta al oleaje del olvido. Ignorar esto –en sociedades con pasados dictatoriales violentos– no acelera el camino hacia un mejor futuro, sino que vuelve frágil la vida democrática.
Bibliografía
Pollak, M. (2006). Memoria, olvido, silencio. La producción social de identidades frente a situaciones límite. Al margen.
Traverso, E. (2006). La historia como campo de batalla: Interpretar las violencias del siglo XX. Trotta.
Fuentes consultadas
Argentina Debate (4 de octubre de 2015). ARGENTINA DEBATE 2015 [Archivo de video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=bkK8iI2qZVg.
Cámara Nacional Electoral (1 de octubre de 2023). #Debate2023 Primer Debate Presidencial | Forum – Santiago del Estero – UNSE. [Archivo de video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=jRk4ufP476o.
Rodríguez Saá, A. (4 de agosto de 2015). Adolfo Rodriguez Saá en “Estado de Situación” [Archivo de video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Z7LYDRqpM24.
Stolbizer, M. (septiembre de 2015). Idea #29. Memoria, verdad y justicia, ahora y siempre. Son banderas de todos que debemos preservar, sin usos partidarios. Sitio oficial de Margarita R. Stolbizer. https://tinyurl.com/3mak9ena.
Televisión Pública (13 de octubre de 2019). Primer Debate Presidencial 2019 [Archivo de video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=ZPR8ih2LmCw.
Televisión Pública Noticias (19 de noviembre de 2023). Schiaretti condenó a la dictadura y elogió a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo [Archivo de video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=0DkvUcYs69o.
- Progresistas fue una coalición conformada por el Partido Generación para un Encuentro Nacional (GEN), el Partido Socialista (PS), el Partido Socialista Auténtico (PSA) y el Movimiento Libres del Sur. Provenientes, la mayoría de sus líderes y partidos, del desprendimiento del Frente Amplio UNEN de 2013, que a su vez tenía como antecedente al Frente Amplio Progresista, que en 2011 había llevado como candidato a presidente al socialista Hermes Binner.↵
- Compromiso Federal y Consenso Federal se identifican como expresiones de “peronismo disidente” o “peronismo regional”, que en 2023 integraron la alianza Hacemos por Nuestro País junto al Partido Socialista.↵
- Margarita Stolbizer, abogada y dirigente política. Inició su militancia en la Unión Cívica Radical, fue diputada nacional en múltiples períodos desde 1997, y se destacó por su labor en comisiones vinculadas a justicia y derechos humanos. En 2007 fundó el partido GEN (Generación para un Encuentro Nacional).↵
- Miguel Ángel Olaviaga, dirigente sindical y político, nacido en Pascanas, Córdoba. Militante de la Unión Cívica Radical, fue diputado provincial (1987-1991) y senador provincial (1999-2001) en Córdoba.↵
- Adolfo Rodríguez Saá, abogado y político peronista. Fue gobernador de San Luis durante cinco mandatos consecutivos (1983-2001). En diciembre de 2001, fue designado presidente interino de la nación por la Asamblea Legislativa, y el primer presidente en ejercicio en recibir a las Madres –ya que Raúl Alfonsín se había reunido con ellas como presidente electo el 23 de noviembre de 1983, antes de asumir formalmente la primera magistratura–. Duró siete días en el cargo y debió renunciar por falta de apoyo político. Posteriormente, fue diputado nacional (2003-2005) y senador nacional por San Luis (2005-2023). Además del período aquí abordado, también fue candidato presidencial en 2003.↵
- Liliana Teresita Negre de Alonso, abogada y política. Fue diputada nacional (1999-2001) y senadora nacional por San Luis durante tres períodos consecutivos (2001-2017), integrando el bloque del Peronismo Federal.↵
- Roberto Lavagna, economista y político. Se desempeñó como ministro de Economía y Producción entre 2002 y 2005, durante las presidencias de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. También fue candidato presidencial en 2007 por la alianza Una Nación Avanzada, ubicándose en el tercer lugar.↵
- Juan Manuel Urtubey, abogado y político, miembro del Partido Justicialista. Se desempeñó como diputado nacional (1999-2007). Gobernador de la provincia de Salta durante tres mandatos consecutivos (2007-2019).↵
- Juan Schiaretti, contador público y político. Fue secretario de Industria y Comercio de la Nación (1991-1993), interventor federal en Santiago del Estero (1993-1995), diputado nacional en tres ocasiones (1993 / 2001-2003 / 2013-2015), vicegobernador de Córdoba (2003-2007) y gobernador de Córdoba (2007-2011 y 2015-2023).↵
- Florencio Randazzo, contador público y político, en Buenos Aires fue diputado provincial (1995-2002), jefe de Gabinete y ministro de Gobierno durante la gobernación de Felipe Solá. A nivel nacional, se desempeñó como ministro del Interior (2007-2012) y luego como ministro del Interior y Transporte (2012-2015) en los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner. En 2021, fue electo diputado nacional por la provincia de Buenos Aires con el frente Vamos con Vos.↵






