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Introducción

La presente tesis de maestría analiza la intervención en torno a la niñez[1] en el período 1870-1944. El centralismo de este trabajo se basó en el análisis de dos instituciones que tuvieron una marcada injerencia en materia de niñez. Ellas fueron la Sociedad de Beneficencia (en adelante SB) y el Patronato de la Infancia (en adelante PADELAI).

En la época estudiada hubo dos discursos de intervención dirigidos a la niñez. Un discurso que se instaló en el campo pedagógico y que se vinculaba con la educación formal obligatoria y otro discurso, el de la minoridad-riesgo el cual abordará este trabajo. Si bien ambos coadyuvaron a imponer los valores de la época, la tesis se basa en analizar y reflexionar sobre la intervención social destinada a quienes entraban en la categoría minoridad-riesgo.

Sin embargo, no podemos obviar que este discurso estuvo atravesado por el campo pedagógico y las instituciones creadas para tal fin también se vieron permeadas por el sistema educativo formal el cual nace a partir de la sanción de la ley educación 1420/84. Es por ello por lo que se hace necesario considerar algunos aspectos relevantes de las corrientes teóricas-ideológicas que atravesaron el sistema educativo vinculado a nuestro tema abordado ya que se relacionan con la intervención con la niñez, su clasificación y jerarquización.

El tema abordado en la tesis se consideró relevante ya que es un área de vacancia en el Trabajo Social y sin embargo la niñez se constituyó en un campo de intervención desde sus orígenes. También porque la mayoría de los estudios presentes sobre la historicidad de la intervención en materia de niñez, parten de sus afirmaciones analizando solo el accionar de la Sociedad de Beneficencia y no consideran otras organizaciones que actuaban a la par de ella, lo cual se visualiza cómo un área de poca exploración.A través del análisis de diferentes fuentes secundarias seleccionadas se observó que tanto la Sociedad de Beneficencia como el Patronato de la Infancia fueron las instituciones de mayor envergadura para vehiculizar las políticas sociales que signaron la intervención del Estado.

Del análisis de autores reconocidos en este campo disciplinar del trabajo social, Carlos Eroles en un capítulo del libro Políticas Públicas de Infancia. Una mirada desde los derechos (2002b), realiza un esbozo sobre la historia del sistema de atención al niño/a y al adolescente en el capítulo Los derechos del niño son derechos humanos. Menciona la Sociedad de Beneficencia, la considera un organismo no perteneciente al Estado, analiza la historia superficialmente y nombra otros sistemas públicos como ser la colonia de Marcos Paz, la colonia Ricardo Gutiérrez y el Patronato de Menores. Manifiesta que hace un esbozo de la política de niñez pero que no es el tema central de la obra (Eroles, 2002: 22-35).

Eleonora Murga, abogada y Griselda Anzola, trabajadora social escriben el Cuadernillo Nª 2 Desarrollo de Sistemas de Protección Integral de Derechos en el ámbito Local. Este material utilizado en una carrera de especialización dictada por un convenio entre la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos y la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia ( en adelante SENAF), hablan de la historicidad de la intervención con la niñez y la adolescencia, dan cuenta de la SB pero no así del PADELAI. En ese cuadernillo se destaca el encierro y lo tutelar como intervención de la época, contraponiéndose a lo que plantea la ley nacional 26061/05 de Protección Integral a la Niñez y Adolescencia.

Felicitas Elías (2004), por su parte, en su libro La Adopción de Niños como Cuestión Social, indaga sobre formas que se dieron antes que se legalizara la adopción, pero no sobre otras intervenciones que se daban con la niñez, aunque hay que destacar que no solo estudió a la SB, sino que también toma el libro escrito por el Patronato de la Infancia (PADELAI) Cien Años de Amor. Sin embargo, ha utilizado fuentes secundarias como ser la indagación de los legajos de los niños tutelados por la SB, pero no ha ahondado en demasía en las fuentes secundarias del PADELAI.

Gustavo Parra en Antimodernidad y Trabajo Social (2001) si bien habla sólo sobre los orígenes del Trabajo Social en la Argentina, describe la Sociedad de Beneficencia, pero no pone el énfasis en otras organizaciones que surgieron cuando estaba constituida la nación y no incluye al PADELAI para ver si hubo también en esta organización, visitadoras de higiene (Parra, 2001: 100).

Norberto Alayón en sus cinco ediciones de Hacia la Historia del Trabajo Social en Argentina (1978, 1980, 1984, 1992 y 2007) [2] dedica un capítulo a la Sociedad de Beneficencia, la describe y la considera paraestatal. En el capítulo contiguo habla de la Fundación Eva Perón, pero sus escritos no consideran la mención de otras instituciones que existieron en el período de creación entre la SB y la Fundación Eva Perón. Si bien no hace alusión a la niñez específicamente en todas las ediciones y al igual que Parra, trabaja la génesis del Trabajo Social, tampoco da lugar al PADELAI.

Alfredo Carballeda (2004) también hace un recorrido histórico sobre Trabajo Social e intervención. En su libro Del desorden de los cuerpos al orden de la sociedad, profundiza sobre los orígenes de la intervención social en la Argentina. Si bien hurga en el pasado de las discusiones discursivas, están más vinculadas estas al campo de la salud mental. Profundiza aspectos teóricos y metodológicos del Trabajo Social.

Andrés Thompson (1995), especialista en estudiar las organizaciones del tercer sector, realiza un trabajo denominado Público y Privado. Las Organizaciones sin Fines de Lucro en la Argentina en el cual compila textos de distintos especialistas en la materia. De su lectura se desprende que se hace mención a la SB; no así al PADELAI. Se observa nuevamente que se le brinda relevancia a la SB en cuanto a la intervención con la niñez en esa época y si bien se la considera un organismo de la sociedad civil, muy vinculada al estado y dejando claramente marcado su vinculación con el poder nacional y no municipal, no se destaca ninguna otra en la materia.

Surge así el cuestionamiento sobre el por qué, cuando se hace referencia a la historia del trabajo social o sobre la intervención con la niñez en un período determinado, se realizan generalizaciones basándose en estudios sobre la SB sin profundizar sobre otras instituciones. Esto nos llevó ahondar sobre la historización de la niñez en relación con la intervención e incluir al PADELAI.

Esta situación se constituyó, a nuestro entender, en un área de vacancia ya que en el período estudiado existió, y aún existe en la actualidad, el Patronato de la Infancia que también tenía injerencia en esta materia. Esto dicho nos llevó a preguntarnos sobre cuales fueron los dispositivos de intervención en materia de niñez y adolescencia del PADELAI en el período que abarca la tesis como también si esos dispositivos realizaban distintas prácticas interventivas.

La situación planteada no es una cuestión menor. Si bien la Argentina firma la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidad y ratifica la misma mediante la Ley 23849 cuando modificó su Constitución en 1994, la ley 10903 recién fue derogada en el año 2005. Hasta entonces la tutela continuaba en los jueces, quienes aprobaban o no a través de sus fallos, las formas de intervención. Los organismos técnicos y administrativos del Estado (y otras instituciones privadas) tomaban decisiones que debían estar en concordancia con los postulados de la mencionada ley interpretados desde el Poder Judicial. La revisión reflexiva del pasado resulta relevante para entender donde nace la intervención actual y cómo es entendido el campo de la niñez el cual es, a nuestro entender, una construcción histórica, política, social y cultural.

En la época estudiada se visualizaron dos discursos de intervención dirigidos a los niños, niñas y adolescentes. Un discurso se instaló en el campo pedagógico y se vinculó con la educación formal obligatoria utilizada como canal que vehiculizaba valores de la época. Otro discurso fue el conocido como minoridad-riesgo. Este conllevó a la implementación de prácticas de intervención de índole institucional, las cuales fueron legalizadas a partir de la sanción de la ley 10.903 en 1919.

Con relación al concepto de familia, ocurre lo mismo. La familia es, al igual que la niñez, una construcción históricopolítica, cultural y social donde lo económico la entrecruza. Cuando se hace referencia al campo de la niñez o de la minoridad, de acuerdo a la época que se estudie, implica no reforzar un abordaje hacia la niñez y hacia la familia como categorías aisladas y que solo se interrelacionan cuando se evalúa desde la intervención, su capacidad de cumplir con los roles que se le adjudican en un momento histórico determinado. Pero también es cierto que aún hoy, el modelo de familia se construye desde diferentes actores y se materializa desde el accionar político del Estado[3].

Si bien puede haber vaguedad en los escritos de algunos autores que se analizan respecto de quienes conformaban las clases bajas, los sectores populares y/o los trabajadores y las familias pobres (ya que los hijos e hijas pertenecientes a esas familias eran los categorizados como menores), todos concuerdan, con mayor o menor exactitud, que compartían el rasgo de ser sectores proclives para caer en la pobreza y estos sectores estaban conformados principalmente por los migrantes. La historiadora en educación Sandra Carli dice al respecto,

[…] la figura menor es contenedora de aquellos niños que no logran insertarse satisfactoriamente en el sistema económico-social y también de aquellos que el sistema educativo no logra retener y que se incorporan al trabajo o directamente a la calle […] (1998: 113).

Igualmente hay que destacar que el sistema educativo no queda excluido. A través de las organizaciones creadas para controlarlos; quienes son expulsados de las escuelas; vuelven a ellas porque funcionaban también en sus institutos y así ambos dispositivos refuerzan su intervención.

Desde la génesis del proceso de escolarización con su principio de universalización, igualdad, obligatoriedad e institucionalización de la escuela, se advirtió la existencia de niños que no aprendían según lo esperado. Este hecho fue interpretado desde un modelo individual basado en diagnósticos […] a este sector poblacional de la infancia. La obligatoriedad de la escolaridad marcó el inicio de nuevas identidades, ligadas a una supuesta subjetividad pedagógica, totalizadora e individualizada, y fue así que, se intensificó el proceso de jerarquización y clasificación de las infancias en el terreno educativo. En términos de Foucault, sería a través de prácticas discursivas en el que se da el proceso de sujeción y exclusión mediante una regulación normativa que posibilitaron la división de las infancias entre niño “normal” y “anormal”. En este sentido Foucault (2006: 73, 74) hará una distinción entre las tecnologías de normativación propias de los dispositivos disciplinarios y las tecnologías de normalización de los dispositivos de seguridad (Chelli; 2014:6).

Como dice Chelli, la escuela funcionó como normatizadora y categorizó. El niño “anormal” fue motivo de distintos dispositivos de intervención para socializarlo.

Se pudo ver que diferentes actores sociales, mostraron preocupación por los problemas que traía aparejado el modelo político y económico en la época de gestación y consolidación del Estado argentino, lo que conllevaba a buscar formas de intervención en este sector poblacional. Estas formas se convirtieron en construcciones homogeniezantes de política pública donde las familias entraban o salían de esa intervención según los intereses propios de las elites gobernantes.

Si bien la tesista, coincidiendo con autores cómo Grassi (2003), Oslak y O Donnell (1984), considera que las políticas sociales son acciones u omisiones del Estado, por ende, solo la Sociedad de Beneficencia y sus acciones interventivas podrían enmarcarse en lo que se considera política social [4]. Sin embargo, el Estado apoya sus acciones en instituciones que no son propias pero que vehiculizan sus proyectos como lo fue el Patronato de la Infancia por lo que no puede quedar exenta de análisis, aunque sea una organización de la sociedad civil.

Hay otros, como Amadassi y Pantano (1989) que esgrimen que el campo de las políticas sociales son todas aquellas respuestas que se dan desde una sociedad para enfrentar los problemas sociales. En este sentido, las respuestas que daba el Patronato de la Infancia serían consideradas cómo política social y aunque no coincidimos con esta postura, no se puede obviar que su intervención debe estar en concordancia con las legislaciones vigentes y su accionar se da en el mismo contexto sociopolítico y económico. Este accionar se traduce en prácticas interventivas las cuales construye desde su singularidad.

Resulta pertinente historizar sobre la intervención con la niñez porque acordamos con las observaciones de los historiadores Daniel Lvovich y Juan Suriano (2006), cuando sostienen que situaciones actuales que se dan en el campo de la política social -y en especial la de la niñez- conducen necesariamente a volver al pasado para indagar sobre el nacimiento de estas. Ellas pudieron condicionar o no las formas de gestión y administración, tanto financieras como humanas y redistributivas del Estado actual en esta materia.

La continuidad de un mismo modelo económico permite entender el por qué de la implementación de políticas sociales, ya que “[…] el mercado de trabajo es una inevitable puerta de entrada para comprender la dinámica del sistema de políticas sociales. Entre ambos elementos existen condicionantes y restricciones mutuas […]” (Lo Vuolo y Barbeito, 1996: 14) y hay vinculación con el empleo porque éste “[…] es la base principal de la cual se derivan las condiciones materiales de vida de la población […]” (Monza, 2002: 16). Hablar de política social necesariamente nos remite a intervención y a la creación de instituciones especializadas para canalizar esa intervención.

Es en esa cotidianeidad institucional donde se materializan los procesos que determinarán destinos sociales y son también, modalidades de implementación de políticas sociales. Por ende, el espacio institucional es entendido como lugar de construcción de subjetividades, es decir, les dan formas a sus sujetos de intervención que las transitan; tanto desde el lugar de la demanda como a aquellos que trabajan en ellas.

[…] Esto se puede observar porque las instituciones, a nuestro entender son dispositivos que tensionan, le dan forma, promueven o dificultan procesos de intervención social. Tanto a partir de las personas que desarrollan tareas en ellas, desde lo administrativo hasta lo profesional (Carballeda; 2018:16). De esta forma la intervención en lo social se presenta como un instrumento de transformación no solo de las circunstancias donde concretamente actúa, sino también como un dispositivo de integración y facilitación del diálogo entre diferentes lógicas que surgen de distinta forma comprensiva explicativa, no solo de los problemas sociales, sino de las instituciones sería una trama de relaciones que se pueden establecer entre componentes diversos. De este modo la intervención da cuenta de una importante capacidad para articular y generar diálogos entre diferentes instancias, lógicas y actores institucionales. (Carballeda; 2008:3 y 4)

Por lo antes mencionado es que se decide ahondar sobre la intervención, específicamente destinada a niños y adolescentes ya que las decisiones que el Estado toma en un período determinado se materializan en instituciones propias y/o privadas y en las prácticas interventivas que construyen para tal fin.

La intervención no es algo natural, sino que se constituye en una acción artificial que implica una mirada desde […]una perspectiva histórica y surge marcada por una tradición normativa, signada por el propósito pedagógico como forma de mantener la cohesión del todo social” (Carballeda, 2005:91). Paz Rueda dice que el concepto de intervención es dinámico y complejo y que no solo han cambiado su definición a través del tiempo sino también las formas de acción y la denominación de los sujetos (2010).Hacer dialogar a Paz Rueda con Carballeda nos permitió analizar la intervención de la SB y el PADELAI para entender las respuestas que se brindaron a la cuestión social de la época.

Lo que se observó es que la mujer siempre tuvo un papel preponderante en la intervención. En la actualidad y de la mano de movimientos feministas y de mujeres, se cuestionan mitos y estereotipos socialmente arraigados, como el que presuponía su inferioridad intelectual respecto de los hombres. Se puso sobre el tapete el modo en que instituciones como la familia, el Estado, las religiones y los medios de comunicación contribuían a perpetuar relaciones entre géneros, asentadas en jerarquías en favor de los hombres, y a invisibilizar los aportes femeninos (Faur;2017). En la época estudiada, los mitos sobre la inferioridad intelectual que ahora son presentados como tales, eran considerados como parte de un ordenamiento natural donde no existía la distinción entre sexo y género. El considerar las discusiones actuales como las barreras que existían en el período estudiado que obstaculizaban el acceso de ellas a la esfera pública nos permitió ver las novedosas estrategias que surgieron de estas mujeres- las de la elite- para vislumbrar cambios aunque como dice Faur (2017) ellos no sean homogéneos para toda la población femenina.

El estado del arte de la presente tesis toma autores provenientes de distintos campos disciplinares. Aunque ya se manifestó con anterioridad que autores provenientes del Trabajo Social no historizan sobre la intervención del trabajo social y específicamente sobre el campo de la niñez, la SB es la institución que sobresale para su análisis. Aunque sus escritos no tomen el tema elegido por la tesista, sus aportes no dejan de ser relevantes para la construcción de la tesis.

Norberto Alayón de su libro Hacia la Historia del Trabajo Social en Argentina (1980) nos aportó su visión sobre la SB. Esto nos permitió contrastar con las reflexiones brindadas por Alfredo Carballeda en Del Desorden de los Cuerpos al Orden de la Sociedad (2004) y en El lugar, la palabra, la mirada y la escucha (2018) y Gustavo Parra , en Antimodernidad y Trabajo Social .La mirada de estos autores conllevó a visibilizar los entrecruzamientos entre SB y política social y aportaron información sobre la influencia que tuvo el corriente médico higienista en el período estudiado y que, por ende, transversalizaron la intervención tanto de la Sociedad de Beneficencia como del PADELAI.

Los aportes que brinda la cientista social Ana Arias cuando ahonda sobre el rol de las políticas sociales y cómo transversalizan la intervención en su libro Pobreza y Modelos de Intervención (2012); nos permitió tener elementos para analizar el período que abarca esta tesis. Si bien Arias toma otro período de análisis, la utilización de su noción de modelo cómo instrumento de análisis de diferentes prácticas interventivas y de políticas sociales, nos permite ver la relación entre cuestión social, intervención social y las respuestas que el Estado da ante contingencias que van surgiendo.

Las reflexiones de la historiadora María Marta Aversa (2006), en Infancia abandonada y delincuente. De la tutela provisoria al patronato público (1910-1931), de Felicitas Elías, en La adopción de Niños como cuestión social (2004) y los trabajos de Eroles, Paradigmas, actores sociales y políticas públicas (2002) como Los derechos del niño son derechos humanos (2002) fueron tomados para entender el mundo de la niñez y el de los menores. Otra autora relevante que habla también sobre el paradigma de situación irregular como el de protección integral referidos a la niñez y adolescencia e historiza sobre el período que aborda la tesis es Rosana Mazzola en su libro Nuevo Paradigma. La asignación universal por hijo en la Argentina (2012). Estos aportes teóricos se los hace dialogar con las reflexiones que plasman los escritos del filósofo e historiador Michel Foucault en Genealogía del Racismo (1992) y del sociólogo René Lourau en El análisis Institucional (1975). Lo aportado por estos dos últimos escritos permite analizar las instituciones desde lo simbólico y entender cómo éstas se constituyen en un entramado reproductor de las ideologías dominantes. También ver cómo estas organizaciones, de carácter público o no, implican configuración de conductas duraderas, integradas y organizadas desde donde se ejerce el control social y por la cual se satisfacen los deseos y necesidades.

María Verónica Chelli, en su tesis de posgrado La construcción histórica de las clasificaciones y jerarquización de la infancia en el proceso de escolarización: un análisis de la Provincia de Buenos Aires (2014), tiene por propósito analizar la construcción histórica de la infancia en el proceso de escolarización desde las diferentes formas de clasificación y jerarquización tales como ella denominan niños “anormales”, “débiles”, “falsos anormales”. Si bien su trabajo se aboca específicamente a investigar a la niñez en relación con el sistema educativo formal; sus aportes nos resultan interesantes para hacerlos dialogar con otros autores y autoras seleccionados ya que tanto en la Sociedad de Beneficencia como en el Patronato de la Infancia funcionaban escuelas creadas por estas organizaciones. En un principio lo que allí se dictaba era decisión de estas instituciones, pero, a partir de la sanción de la ley de educación común, pasaron a depender del Consejo General de Escuelas. La decisión de profundizar el análisis incorporando el tema del sistema educativo y sus transformaciones en el período estudiado, pero no ahondando sobre ello; se basa en que nuestra tesis hace hincapié en lo que Carli denomina discurso de la minoridad el cual atravesaba tanto al PADELAI como a la Sociedad de Beneficencia por la población a la cual dirigían sus intervenciones. Como dice esta autora,

[…] se conforman dos grandes discursos dirigidos a la niñez. Por un lado, el que llamaremos discurso de la minoridad, que se instala más propiamente en el campo jurídico-social, y por otro el discurso de la educación nueva, que se instala en el campo pedagógico más específicamente. Ambos generan particulares interpelaciones a la niñez: en un caso se construye la figura “menor” contenedora de aquellos niños que no logran insertarse satisfactoriamente en el sistema económico-social y también aquellos que el sistema educativo no logra retener y que se incorporan al trabajo o directamente a la calle […]. (1992; 100-101)

Sin embargo, no significa que estos dos discursos se opongan, dialogan constantemente entre sí como lo hemos explicitado en líneas anteriores y como se verá cuando se describa tanto a la SB como al PADELAI.

Los respectivos trabajos del cientista político Oscar Oszlak, Formación histórica del Estado en América Latina. Elementos teórico- metodológicos para su estudio (1978) y el escrito también por este autor y Guillermo O´Donnell, Estado y Políticas Estatales en América Latina (1984), como la incorporación de la producción del historiador Luis Alberto Romero Breve Historia de la Argentina (2004), representaron aportes significativos para contextualizar el período que abarca la tesis. Ellos definen Estado, analizan su conformación, su organización institucional y legal y la influencia de corrientes ideológicas que impregnaron el período de estudio. Aportes relevantes para la tesis. La investigación de Susana Torrado Historia de La familia en la argentina moderna (1870 – 2000) (2003) aporta información sobre como influyeron las decisiones de los poderes políticos y económicos para la conformación de las familias de esa época y el rol que cumplían en la economía. Esta investigación brindó elementos que fueron corroborados por la autora para afirmar que en el recorte de tiempo y espacio que toma esta tesis no hubo cambios en el modelo económico aplicado. El contraste entre la información relevada por Torrado con otros autores provenientes de la historia, como José Luís Romero y Alejandro Cattaruzza, director del Tomo 7 Nueva Historia Argentina (2001), permitió ahondar en los cambios que hubo a nivel político, social y legal en el período estudiado y que se vincula con el tema seleccionado y la propuesta explicativa a la que arribamos.

No podía quedar exento el uso de bibliografía perteneciente a autores que indagaron específicamente sobre las instituciones seleccionadas. Se parte de un trabajo previamente realizado por la tesista sobre la SB, La Sociedad de Beneficencia. Lo oculto en la bondad de una época (2005) juntamente con el trabajo de investigación de José Luis Moreno, La política social antes de la política social (caridad, beneficencia y política social en Buenos Aires, siglos XVII a XX) (2000). El libro escrito por el PADELAI y editado en el año 1993 Cien Años de Amor es el único hallazgo de información sistematizada sobre esta institución.

Conocer diferentes marcos interpretativos, aunque puedan ser contrapuestos, enriquece el análisis de las fuentes empleadas. Es por ello que se partió de un supuesto metodológico que implica ampliar la mirada del campo disciplinar del Trabajo Social y de las instituciones analizadas y entablar otros diálogos de conocimiento con la historia, la política, la antropología y la sociología y de allí la decisión de incorporar a autores de otras disciplinas.

Esto conllevó a plantearnos como propuesta explicativa que si bien, durante el período 1870-1944 la Sociedad de Beneficencia fue y es la organización más estudiada, existió otra institución denominada PADELAI que se mantuvo invisibilizada y que también ocupó un lugar de relevancia en materia interventiva. Fue por ello que nos propusimos como objetivo general identificar y analizar los modelos de intervención en la Sociedad de Beneficencia y en el PADELAI con menores en el período antes mencionado.

Esta investigación que es de carácter cualitativa, tomará como unidades de análisis al PADELAI y a la Sociedad de Beneficencia. Conocer diferentes marcos interpretativos, aunque puedan ser contrapuestos, enriquece el análisis de las fuentes empleadas.

El uso de documentos escritos por ambas organizaciones permitió reflexionar acerca de las representaciones de los propios miembros que la componían y así conocer el por qué de su creación. No quedo exento del análisis conocer quiénes fueron los artífices para su existencia, el sostenimiento económico en el tiempo de ambas instituciones, su vinculación con el poder político y cómo funcionaban las instituciones que estaban a su cargo. Se considera que el análisis de su documentación forma parte de las formaciones discursivas hegemónicas. Se constituye, por ende, en objeto de estudio para analizar la articulación entre discurso y hegemonía en la producción de problemas sociales y la constitución de sujetos. Entre las principales fuentes de información utilizada se encuentran:

• Acta Constitutiva y Estatuto fundacional del Patronato de la Infancia.

• Decreto de Creación y Acta de Instalación de la Sociedad de Beneficencia.

• Legajos de niños/as internados en los diferentes institutos dependientes de la Sociedad de Beneficencia y Memorias de esa organización

• Legajos administrativos de diferentes institutos dependientes de la Sociedad de Beneficencia.

• Libros de actas de Comisión Directiva perteneciente al Patronato de la Infancia.

Tanto los legajos administrativos como los pertenecientes a los niños y niñas se constituyeron en herramienta útiles de acuerdo con lo que se planteo en la hipótesis. Las ventajas metodológicas de analizar los legajos administrativos permiten establecer sus prioridades en la intervención, organización y disponibilidad y elección del destino de los recursos económicos recibidos como también de quien/es provenían los mismos.

Los legajos pertenecientes a los niños/as y adolescentes son muy relevantes para la tesis ya que como señala Javier Serrano Blasco,

[…] asignamos al sujeto las características de ser histórico, cultural, social, discursivo. Los estudios de casos a través de la observación de los registros; nos permiten justamente abordar diferentes planos simultáneamente: estudiar un caso es reconstruir la creación personal de una historia, en diálogo con otras historias, y en el espacio sociocultural que les da sentido (1995: 17).

No se pudo tener acceso a los legajos de índole administrativa ni a los pertenecientes a los niños/as que estuvieron internados en el PADELAI porque un incendio en una de sus sedes los destruyó[5]. Si bien su análisis hubiera ampliado la mirada de la institución, no se constituye tampoco en obstáculo ya que se podrá tener acceso a la lectura de los libros de actas de la institución, los cuales perduran aún en la actualidad y corresponden al período estudiado.

Algunas de estas actas fueron las utilizadas para la construcción del libro Cien Años de Amor, pero el tomar contacto directamente con esta fuente permitirá no solo corroborar información brindada en ese libro, sino reinterpretar la misma desde la mirada de la autora de la tesis.Otros materiales, como ser el decreto de creación y acta de instalación de la SB y el estatuto fundacional del PADELAI se incluyeron para el análisis. La información que proviene de los decretos y los estatutos permitió contrastar y complementar la información recabada de la lectura de los legajos de los niños.

Los capítulos de este trabajo recogen varias líneas de investigación de los principales autores/as citados y serán analizadas a la luz de las fuentes seleccionadas por la autora de la tesis. No se trata de romper con aproximaciones anteriores sino incorporar cuestiones poco atendidas por el campo disciplinar del Trabajo Social vinculado a la génesis de la intervención social con la niñez y adolescencia.

En el capítulo 1 se hace referencia a la construcción de la categoría niñez desde una idea de modelo que permite comparar, los discursos de la época que contribuyeron a la misma y los actores que se vinculan a esos discursos. También cómo se sostuvo esa categorización en el período que trabaja la tesis y su relación con los acontecimientos socioeconómicos que se daban en el país. Lo antes expuesto constituyeron categorías para describir dos modelos de intervención que a nuestro entender signaron el período de estudio.

El capítulo 2 se aboca específicamente al análisis de las dos instituciones seleccionadas en base a la propuesta explicativa. Ellas son la Sociedad de Beneficencia y el PADELAI. Se mencionan los motivos que originaron su creación, sus principales características y hacia quienes estaban dirigidas sus acciones. Se relevaron las fuentes de financiamiento que ambas instituciones contaron para desarrollar su obra; tanto los recursos no solo provenientes de donaciones de particulares sino también las del Estado. No quedó exento de análisis -y también se incluye en el presente capítulo -las formas de registrar de ambas porque esto también da cuenta de la intervención que ambas realizaban.

El capítulo 3 analiza el rol que tuvo la mujer en ambas organizaciones en la demarcación de una determinada forma de intervención. Es por ello por lo que se describirán las funciones que tenían ellas y los diálogos que establecieron con los poderes de época, siempre teniéndose en cuenta la perspectiva de género. Este diálogo implicó obtener financiamiento para las instituciones que dependían de ambas organizaciones, por lo que no quedó exento de análisis las fuentes de financiamiento tanto de la Sociedad de beneficencia como del Patronato de la Infancia.

El trabajo finaliza con una serie de conclusiones que resultan de lo trabajado en la presente tesis. Pretende dejar abierto el debate a través de interrogantes planteados para continuar reflexionando sobre la niñez y cómo se construye la intervención con ella.


  1. También se hacía uso del término menor o expósito según las instituciones que intervinieran en la época. En la tesis se utilizan los tres y no se hace una distinción en cuanto a lo cronológico entre niñez y adolescencia ya que en período que abarca esta tesis, tal distinción no existía. Incluso cuando se deroga en el año 2005 la ley nacional 10903, la nueva ley nacional 26061 de Protección Integral de la Niñez, Adolescencia y Familia tampoco hacía esa distinción. Si bien se hablaba de autonomía progresiva, no fue hasta la reforma del código civil y comercial del año 2015 que se establecieron diferencias en cuanto a lo cronológico.
  2. La primera edición fue publicada por el Centro Editor de América Latina, Lima, en 1978 y se llamó Antecedentes del Trabajo Social en Argentina. Fue reeditado por la misma editorial en 1980 con el nombre Hacia la Historia del Trabajo Social en Argentina. Ya la tercera, cuarta y quinta edición fue publicada por la Editorial Espacio y el libro pasó a llamarse Historia del Trabajo Social en Argentina. Se utiliza el título de la edición del año 1980 citada a lo largo de la tesis
  3. Elías hace un análisis de las familias desde su intervención en un Juzgado de Menores. Ella explica cómo se va construyendo el modelo de familia desde el Estado a través de lo que plantean las políticas sociales. Cuestiona esto como punto central para pensar la intervención. Para profundizar sobre el tema ver Elías (2011) “Las nuevas formas de la familia y los desafíos del siglo XXI. en Elías María Felicitas (Comp.) Nuevas Formas Familiares. Modelos, prácticas, registro.
  4. A esta institución se la sitúa dentro de órbita estatal según el documento Las organizaciones de la sociedad civil en el ordenamiento legal argentino -reconocido en la órbita estatal actual- en el que se explicita que “[…] la Sociedad de Beneficencia no podría, hoy, ser incluida entre las Organizaciones de la Sociedad Civil pues fue creada en su momento por iniciativa del estado, con fondos y fines determinados por él” (BID, PNUD, BM, 1888: 7).
  5. Esta información fue brindada por personal del PADELAI cuando se solicitó tener acceso


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