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Agradecimientos

Cuatro años antes de escribir esta tesis, llegaba a mis manos El género en disputa, de Judith Butler. Recuerdo haberlo leído apasionadamente, con el estremecimiento con que una lee esos libros que borran de un plumazo todas las certezas y que hacen que las cosas –incluyendo a una misma– no vuelvan a ser como eran antes. Desde ese entonces, muchas personas contribuyeron a que esa primera fascinación se convirtiera en una tesis. 

En primer lugar, le agradezco a mi directora de tesis, Cecilia Macón, quien me abrió las puertas a la investigación filosófica. Desde aquel día en que me invitó a armar un proyecto de adscripción bajo su dirección se volvió una guía indispensable de mi recorrido teórico. Finalmente, se convirtió no sólo en una directora sino en una gran amiga. A través de Cecilia conocí a los miembros de Metahistorias con quienes di mis primeros pasos en la vida académica. A ellos les agradezco –especialmente a Verónica Tozzi, su directora– por ese acompañamiento y por haber discutido esta tesis antes de su defensa. Participando en ese grupo conocí a Natalia Taccetta, María Inés La Greca y Mariela Zeitler quienes se transformaron no sólo en grandes amigas sino también en interlocutoras indispensables.

Si esta tesis de licenciatura cierra mis estudios de grado, no puedo dejar de agradecer a mis dos compañeras de carrera, Yanina Chama y Melina Abait. Finalmente, les agradezco a mis colegas docentes de la UNAJ, Gabriela Alatsis, Daniela Losiggio y Luciana Pérez por haberme alentado a publicar esta tesis.

El tejido de relaciones que mantuve en mis años de estudiante de grado fue sostenido por una trama más amplia de amigos y familiares que me acompañaron todo este tiempo y mucho, mucho antes. En especial, le agradezco a mi madre su apoyo constante, su escucha atenta y su inagotable interés por mis investigaciones. Por último, nada de esto sería posible sin Patricio quien llegó, al mismo tiempo que Butler, para cambiarlo todo. Gracias por el amor, las risas, los debates, la paciencia. Y por los infinitos mate-cocidos que me hiciste mientras escribía esta tesis.



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