Este libro y la tesis que presenta, con la cual obtuve mi título de Maestría, no hubieran sido posibles sin la generosidad de algunas personas y espacios a quienes es necesario retribuir al menos con estas palabras iniciales.
Agradezco a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, especialmente a la Carrera de Ciencias de la Comunicación y a la Maestría en Estudios Sociales Latinoamericanos por los y las docentes de excelencia con quienes he compartido horas de formación, pero especialmente por los compañeros y compañeras, entusiastas intelectuales latinoamericanos, que me ha permitido conocer y que me han impulsado con su palabra y su ejemplo a lo largo de estos años.
Al Dr. Esteban De Gori, por su guía incansable como director y por la enorme calidad humana con la que supo acompañarme a través de las vicisitudes de la vida para llevar a buen puerto este trabajo.
Al Dr. Antolín Sánchez Cuervo, por escuchar mis ideas cuando no eran más que un par de oraciones sueltas y ofrecerme sus perspectivas y su tiempo con total generosidad.
A la Dra. Liliana Weinberg y a la Profesora Marina Cortés, por escribir las cartas de recomendación que me permitieron ingresar a la MESLA y desarrollar este trabajo.
Finalmente, aunque siempre en primer lugar, a mi familia. A mis padres por creer en mí y por su apoyo incondicional. A mi compañero de vida, por apuntalar mis sueños. Y a mi hija, por cederme nuestras horas de juego para que pudiera escribir estas páginas.







