El presente trabajo se propone analizar los cambios que se producen en el rol del intelectual en el marco del proceso de modernización de las Ciencias Sociales en América Latina. Para abordar este tema tan amplio, que ya fue trabajado en diversas ocasiones y desde diferentes perspectivas, hallamos un mirador privilegiado: la polémica que sostienen en 1942 dos intelectuales de gran importancia para nuestra región, José Gaos y José Medina Echavarría.
Es indudable el lugar destacado de ambas figuras en el desarrollo del pensamiento latinoamericano y de las Ciencias Sociales. José Gaos es reconocido como el impulsor de la filosofía latinoamericana a través de sus obras sobre el pensamiento en lengua española, pero principalmente por su tarea como maestro de intelectuales de renombre, entre los cuales se destaca Leopoldo Zea. José Medina Echavarría se ubica entre los fundadores de la sociología científica en nuestra región junto con Gino Germani, y se destaca por sus aportes a la teoría latinoamericana del desarrollo elaborada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Ambos son considerados introductores del pensamiento alemán en América Latina por su tarea como traductores realizada para la editorial Fondo de Cultura Económica (FCE).
Sin embargo, en 1942, cuando entablan la polémica que analizaremos aquí y que se publica en la revista Cuadernos Americanos, no habían realizado aún las obras fundamentales que luego conoceríamos. Estos autores, ambos españoles, habían forjado un vínculo no solo generacional, sino también de amistad en sus años de juventud. Formados en el clima común del krausismo español, Gaos optó por estudiar Filosofía y Medina Echavarría se formó en Derecho, aunque luego sus intereses lo llevarán hacia la Sociología. Sus primeros años como académicos en España estuvieron marcados por la influencia de Ortega y Gasset. Nuestros autores se verán influidos por la figura de Ortega de diversas maneras, como exponemos más adelante, pero es indudable que el clima intelectual español estará marcado por él.
La Segunda República Española los conducirá a intervenir en política con diferentes grados de responsabilidad, pero con igual compromiso, sin embargo, la Guerra Civil española los obligará a exiliarse en México, integrando el grupo conocido como “la España peregrina” o “el exilio republicano”. En ese contexto, todavía como recién llegados a América, entablarán su debate.
Hacia 1940 las Ciencias Sociales inician un proceso de modernización en América Latina. Como anticipamos, dicho proceso fue estudiado por numerosos autores (Blanco, 2006, 2007 y 2015; Pereyra 2007 y 2010, Beigel, 2010) desde diversas perspectivas. Algunos de ellos (Blanco, 2007) toman como momento fundacional del proceso la publicación en 1941 de Sociología: teoría y técnica de José Medina Echavarría por la editorial Fondo de Cultura Económica, que se había creado en México en 1934 por impulso del gobierno de Cárdenas y que se encontraba en plena transformación de su catálogo.
La publicación de este libro, hoy considerado fundacional de la moderna sociología científica, dará pie a un comentario elaborado por José Gaos y a una respuesta por parte de José Medina Echavarría. Estas dos cartas componen la polémica que fue publicada bajo el título “En busca de las ciencias del hombre” y son el objeto central de las siguientes páginas. Una de las preocupaciones de ambos autores será el destino de las Ciencias Sociales en un contexto que cuestiona su capacidad para construir un mundo mejor; ya que además de su experiencia española y del exilio que enfrentaban, tienen en mente la Segunda Guerra Mundial que ponía en cuestión la utilidad y función de las ciencias en general y de las Ciencias Sociales en particular.
La importancia del análisis de la polémica radica en algunos puntos centrales que quisiéramos señalar. Por un lado, como ya mencionamos, lo destacado de las figuras que intervienen para la historia de las Ciencias Sociales de la región. Por otro, la particularidad de que la polémica haya sido escasamente trabajada en los últimos treinta años, mientras todo el proceso de modernización de las Ciencias Sociales fue revisado y revisitado por numerosos autores y desde diversas perspectivas.
La polémica fue analizada puntualmente por Andrés Lira en un artículo de 1986 titulado “José Gaos y José Medina Echavarría, la vocación intelectual”, originado en una conferencia brindada en 1981. Allí expone brevemente los años de juventud de ambos autores, los temas centrales sobre los que discuten en la polémica y algunos puntos de un intercambio que se dará en 1944. El eje principal del planteo de Lira se vincula a la relación entre la política y el campo intelectual y académico, analizando las posiciones que Medina E. y Gaos tuvieron al respecto.
Si bien consideramos que este trabajo de Lira es nuestro antecedente más claro y ha dado pie a muchas de las reflexiones que aquí vertimos, la perspectiva desde la que aborda la polémica y la profundidad de su desarrollo es otro. Además, no contempla el contexto del proceso de modernización de las Ciencias Sociales en el cual nosotros enmarcamos el análisis.
En 2012, en su biografía intelectual sobre José Medina Echavarría, Jesús Morales Martín también dedica algunas páginas al análisis de la polémica. Su perspectiva ubica la polémica como una discusión sobre los límites de la filosofía y de la sociología y se concentra en recuperar los puntos centrales de la misma desde una mirada temática, enfocada en la posición de Medina más que en la de Gaos. Si bien era una lectura posible porque su trabajo sitúa a Medina dentro de la Sociología Española, el marco que Morales Martín ofrece para la polémica es el exilio y la Segunda Guerra Mundial, dejando de lado el proceso de modernización de las Ciencias Sociales en América Latina.
Otra autora que aborda la polémica es Aurelia Valero Pie (2015) en su biografía intelectual de José Gaos. Su perspectiva, si bien nos aporta interesantes datos para complementar el análisis, tampoco contempla la inserción de la polémica en el marco del proceso de modernización de las Ciencias Sociales. Se adentra, más bien, en el debate que la época planteaba sobre la guerra y el totalitarismo. En las escasas páginas que le dedica a la polémica se concentra en el vínculo personal entre Gaos y Medina Echavarría, así como en las características de Gaos como polemista, dado que ya había tenido intercambios con otros autores del campo intelectual mexicano. No obstante, no analiza en profundidad los temas que aborda la polémica ni los observa pensando su impacto en el proceso de modernización de las Ciencias Sociales.
Contando solo con estos antecedentes, consideramos que revalorizar la polémica entre José Gaos y José Medina Echavarría era una tarea pendiente y fundamental para la historia de las ideas y de las Ciencias Sociales en el marco de los Estudios Sociales Latinoamericanos.
Por otro lado, la reflexión sobre el rol del intelectual y los cambios que sufre durante el proceso de modernización de las Ciencias Sociales en la región fue mencionado en algunos trabajos, aunque las perspectivas tienden a priorizar el análisis de otras aristas. Por ejemplo, Fernanda Beigel (2010) analiza las redes intelectuales que se construyen a partir de la cooperación de diversos organismos internacionales. Alejandro Blanco (2006, 2007) trabaja el proceso en relación a la figura de Gino Germani y posteriormente, junto con Luiz Jackson (2015) realizan un análisis comparativo del proceso en Argentina y Brasil. Por su parte Diego Pereyra (2007, 2010) aborda el tema concentrándose en la historia de la sociología argentina y sus instituciones centrales. Observar la polémica desde estas perspectivas implicaba o bien limitarla a un suceso más en el amplio conjunto de la formación de las redes intelectuales en la región, o bien reducirla a un análisis que aplicara las categorías que se formaron para analizar el caso argentino o el brasilero, olvidando las particularidades del contexto intelectual mexicano. En este sentido, pretendemos también que nuestro aporte permita observar otros recorridos posibles que siguió la modernización de las Ciencias Sociales y que no son asimilables al caso argentino u otros de la región.
La polémica se constituye como dijimos previamente, en un punto de vista privilegiado para observar de qué modo la coyuntura histórica y el proceso de modernización de las Ciencias Sociales son inescindibles de los cambios en el rol del intelectual y de las reconfiguraciones del campo (Bourdieu, 1983). Es en esta línea en la que pretendemos incorporar nuestro aporte, integrando las miradas existentes y destacando que la polémica, en tanto acto intelectual (Ory y Sirinelli, 2007), no solo ejemplifica los cambios y cuestionamientos que se producían en ese contexto sobre el rol del intelectual, sino que construye una nueva praxis intelectual a la que nuestros autores le dan forma en su puesta en escena. La condición de exiliados de los dos actores que intervienen en la polémica es un dato que a veces se toma como meramente biográfico, pero constituye una dimensión, que entendemos fundamental, de los sentidos que integran el acto intelectual.
En cuanto a la metodología que empleamos si bien consideramos las biografías y trayectorias intelectuales de José Gaos y José Medina Echavarría, no es la nuestra una mirada exclusivamente biográfica. Las vidas de estos autores fueron estudiadas desde diferentes perspectivas y tomaremos como insumo para la presente investigación algunos de los aportes realizados por quienes las abordaron previamente. Entre las investigaciones más recientes sobre José Gaos, Antolín Sánchez Cuervo (2008, 2014, 2015) analiza la biografía del autor en vinculación con el exilio, la política y los trabajos de otros exiliados españoles en México. Aurelia Valero Pie (2015), a quien ya nombramos, recupera la trayectoria intelectual de Gaos en México desde una perspectiva biográfica y narrativa que no por ello desatiende el análisis y rigor historiográfico.
En el caso de José Medina Echavarría, su trayectoria intelectual ha sido abordada en profundidad por Jesús Morales Martín (2012) quien, también desde el método biográfico, resitúa al autor en la historia de la sociología española sin descuidar su importancia para la sociología latinoamericana. Morales Martín caracteriza a Medina como un intelectual y se interesa por analizar cómo la experiencia vital de su participación en la II República influyó en su trabajo posterior.
No obstante, la importancia de los trabajos mencionados, no se encuentra en ellos un análisis detallado de la polémica que se produce entre ambos autores y tampoco se aborda su relación con los cambios en el rol del intelectual en el marco del proceso de modernización de las Ciencias Sociales. Este contexto modernizador, si bien aparece en el trabajo de Morales Martín (2012) no se encuentra vinculado a los cambios en el rol del intelectual dado que su objetivo es revalorizar la figura de Medina Echavarría para la sociología española.
En tanto concepto y figura de la modernidad el rol del intelectual ha sido abordado desde múltiples perspectivas que resultaría ocioso reponer. Desde la Enciclopedia, pasando por el caso Dreyfuss, el intelectual orgánico de Gramsci, el intelectual flotante de Mannheim, los legisladores e intérpretes de Bauman hasta la actual discusión en torno a los Think Thanks, el rol del intelectual es un tema de discusión y análisis al que no se le puede negar actualidad. En el presente trabajo consideraremos al intelectual como una figura moderna, que se construye en la medida en que realiza ciertos actos intelectuales (Ory y Sirinelli, 2007), que son principal aunque no únicamente discursivos, a través de los cuales pone en circulación sus ideas y obtiene cierto capital legítimo que le permite posicionarse dentro del campo (Bourdieu 1983). Las prácticas en y con las que construye un habitus intelectual son históricas y se entrecruzan con las posiciones y vinculaciones en otros campos, como el cultural o el político. La presente investigación abordará la polémica como un acto intelectual que a través de su discursividad produce a la vez que da cuenta de los cambios en el rol del intelectual.
La hipótesis que guía nuestra investigación es que la polémica pública entre José Gaos y José Medina Echavarría nos permite avizorar los cambios en los modos de construcción de las diversas definiciones y funciones del intelectual que se darán en el proceso de modernización de las Ciencias Sociales en América Latina. Es decir, en la polémica que estudiaremos podremos hallar un temprano ejemplo de los modos en que se construirá la figura del intelectual en el contexto modernizador de los años ’40 y ‘50, así como el germen de los debates que se presentarán a partir de los años ‘60.
Esta construcción de la figura del intelectual que se da en el acto discursivo de la polémica, se vincula además con la coyuntura histórica particular, el lugar de la práctica política, la producción intelectual y la relación de los intelectuales con otros actores sociales e instituciones, aspectos que funcionan como las variables clave que nos guiaron en el análisis.
En cuanto a nuestro objetivo principal nos propusimos recuperar la polémica entre José Gaos y José Medina Echavarría para dar cuenta de los cambios en el rol del intelectual que se producen en el proceso de modernización de las Ciencias Sociales en América Latina.
Además, como objetivos específicos planteamos la necesidad de:
- Identificar los roles del intelectual en el campo de las Ciencias Sociales que proponen ambos autores.
- Enmarcar la polémica en la coyuntura histórica y en el proceso de modernización de las Ciencias Sociales.
- Analizar el lugar de la práctica política en las construcciones del rol del intelectual que proponen Gaos y Medina Echavarría.
- Reflexionar sobre los diversos modos de producción intelectual que se ponen en tensión a partir de la polémica.
- Presentar la vinculación de los autores con otros actores e instituciones y los modos de construcción de la sociabilidad intelectual.
- Relevar los espacios de circulación de la discusión.
- Descubrir sus posibles ecos en el desarrollo de la sociología en México y en América Latina.
En cuanto a nuestro marco teórico, nos encontramos dentro de las lindes de la historia intelectual. Coincidimos, en este aspecto con Carlos Altamirano cuando afirma que la historia intelectual: “privilegia cierta clase de hechos -en primer término, hechos del discurso- porque estos dan acceso a un desciframiento de la historia que no se obtiene por otros medios y proporciona sobre el pasado puntos de observación irremplazables” (Altamirano, 2005:15)
En este sentido abordaremos los textos de Gaos y Medina Echavarría como hechos del discurso. Tomaremos tanto las dos cartas que puntualmente constituyeron la polémica, como los previos y posteriores a la misma que nos permitan “leer” el contexto, su posición en él y su interpretación del mismo, así como analizar sus propuestas para el campo intelectual y su propia construcción como intelectuales. Como sostiene Altamirano, los textos son “objetos de frontera, es decir, textos que están en el linde de varios intereses y de varias disciplinas” (2005: 15-16). En este caso, entendemos que los textos de los autores que nos convocan se encuentran entre los viejos y nuevos textos de sociología, entre Europa y América, entre la Filosofía (para Gaos) o la Sociología (para Medina Echavarría) y las Ciencias Sociales y Humanas en general.
Asimismo, se tomará la noción de campo de Pierre Bourdieu (1983) para analizar la polémica y los posicionamientos en el campo intelectual que conducen a ella y que resultan de ella. Es necesario entonces ubicarnos en el campo intelectual en el que se hallaban en 1941 Gaos y Medina Echavarría. Ambos españoles, traían como mencionamos anteriormente, una formación ya realizada, y una mirada respecto de las Ciencias Sociales, la política y el rol del intelectual. ¿Cómo se articulaban esos saberes previos con el contexto que encontraron en México al llegar?, ¿en qué redes debieron insertarse y cuál era su posición en ellas antes y después del debate? No parece posible abordar estas preguntas sin adentrarnos en el contexto en el que se enmarca la polémica. Una coyuntura que para su cabal comprensión nos llevó a recorrer la historia española y mexicana en sus momentos clave, considerándolos antecedentes de la discusión.
Siguiendo a Bourdieu (1983), si comprendemos a los intelectuales desde la perspectiva del campo, es necesario pensar la lógica de las estrategias que los grupos emplean para crear y perpetuar su unidad. Será necesario pensar entonces, qué estrategias emplearon estos agentes en el campo intelectual mexicano para incorporarse al mismo, en un primer momento, y luego para mejorar su posición. Asimismo, será necesario pensar qué vínculos, diálogos, intereses podrían tener en relación al campo intelectual español, del cual se alejaron forzosamente, pero en el que podrían continuar inscribiendo parte de sus debates. Nos preguntamos si escribieron en México teniendo solo como preocupación los sucesos españoles y atlánticos o si en la polémica aparecen otros intereses y preocupaciones.
Bourdieu afirma: “es en la lucha de las clasificaciones, lucha para imponer tal o cual manera de recortar este espacio, para unificar o para dividir, etc., donde se definen las aproximaciones reales” (1988: 82); si consideramos el proceso de modernización de las Ciencias Sociales en América Latina, como una lucha simbólica por imponer cierto rol del intelectual, podríamos observar la polémica entre estos autores como un punto de entrada para analizar el proceso. Sin embargo, los modos en los que se ha leído el proceso de modernización, también han marcado ciertas perspectivas dicotómicas, como la oposición entre sociólogos de cátedra y sociólogos científicos o más ampliamente científicos sociales vs. hombres de letras. Estas lecturas que resultaron válidas y productivas para analizar el proceso en contextos como el argentino no son aplicables lisa y llanamente al caso mexicano. Por este motivo, nos propusimos analizar las particularidades del campo intelectual mexicano, sus implicancias en la polémica y su impacto en los modelos de intelectual y modernización que de ella surgen.
Para analizar las trayectorias académicas y biográficas de nuestros autores y cómo ellas los conducen hasta la polémica seguimos un recorrido de relevamiento histórico que atiende tanto a lo que sucedía a nivel social, político y cultural como a las corrientes e influencias intelectuales. En ese camino, el exilio aparece como un momento clave, no solo a nivel histórico sino en las biografías de Gaos y Medina Echavarría, así como en su posición intelectual. Es por eso que ubicamos un apartado sobre el exilio no como un antecedente, sino como parte del capítulo dedicado a la polémica. Por supuesto, para entender el debate era necesario previamente conocer el contenido de Sociología: teoría y técnica, cuya publicación dio origen a la polémica. Para ello incorporamos además un apartado que resume las ideas centrales que Medina Echavarría expone allí.
Para profundizar nuestro abordaje tomamos los aportes que el análisis del discurso puede realizar a la historia de las ideas. Es por eso que consideramos que las condiciones de producción de los discursos (Verón, 1998) son fundamentales para comprender los sentidos que pretenden construir. Resultó entonces fundamental comprender el contexto de publicación de la polémica, sus características y objetivos, motivo por el cual dedicamos un apartado a los primeros números de Cuadernos Americanos.
La polémica en sí misma se compone de dos cartas que decidimos analizar desde su estructura enunciativa, discursiva y retórica. Como dijimos, entendemos que los actos intelectuales son prioritaria, aunque no únicamente, discursivos. Es por eso que su análisis no puede desentenderse de las características de los enunciados producidos, los juegos de lenguaje y la construcción enunciativa, tampoco del enunciador y del enunciatario que proponen. Esta perspectiva de análisis que adoptamos creemos que resultará novedosa tanto en su aplicación como en sus resultados, dado que hasta aquí la polémica fue analizada exclusivamente desde una perspectiva temática.
Finalmente, de la construcción discursiva de las cartas es posible desgranar ciertas características que tanto Medina Echavarría como Gaos proponen para el rol del intelectual y su quehacer. Así también encontramos allí algunas particularidades en torno a los modelos de modernización de las Ciencias Sociales que cada uno de ellos promovía. A estos aspectos dedicamos los últimos dos capítulos del presente trabajo.







