2 Mi primer terreno en África

MA: Mi primera experiencia fue con un pequeño grupo en Costa de Marfil, que se llamaba los “alladians”. Vivían entre el mar y una laguna. Era muy bello. Es verdad que muchas veces tengo esos ejemplos en mente. No puedo desarrollar todo eso ahora, pero había muchas cosas. Tenían unan organización matrilineal. Eran patrilocales, vivían en casa de su padre. Así que era un poco complicado.

 

SH: ¿Cómo se dice cuando viven con los padres?

 

MA: Se llama “patrilocalidad”. Sobre todo, tenían interpretaciones persecutorias de la enfermedad. Persecutorias en el sentido psicoanalítico del término. Siempre había un responsable por lo que había sucedido. Había interrogaciones al cadáver. Cuando alguien moría, la gente se interrogaba para saber quién era el culpable. Porque no hay efecto sin causa. Todo hecho es un efecto. Hay muchísimas cosas que se conectan con ese primer trabajo. Generalmente, es la experiencia más intensa, más profunda que tenemos del campo. Luego, podemos hacer una etnología más superficial quizá, más comparativa. Pero el primer campo sigue siendo una piedra de toque.

Marc Augé (à gauche) et Jean-Pierre Dozon lors du tournage du film Prophètes en leur pays, en Côte d'Ivoire (1988).

Marc Augé (a la izquierda) junto a Jean-Pierre Dozon, durante el rodaje de la película Prophètes en leur pays en Costa de Marfil (1988).

Marc Augé (à gauche) et Jean Paul Colleyn lors du tournage du film Prophètes en leur pays, en Côte d'Ivoire (1988)

Marc Augé (a la izquierda) junto a Jean-Paul Colleyn durante el mismo rodaje en Costa de Marfil (1988).

SH: ¿Entonces la etnología permite más especificidad?

 

MA: Sí. En realidad, es importante porque es cierto que rara vez el antropólogo carece de recuerdos de su primer trabajo de campo. No me refiero a recuerdos nostálgicos, sino al hecho de que en ese momento descubrió cosas con una mirada nueva. Cosas importantes. Es cierto que siempre conservamos el recuerdo de ese primer trabajo, que constituye una referencia respecto de las preguntas más vastas que podemos plantearnos más adelante. Obviamente, uno no encontrará en ese primer trabajo el secreto de todas las formas sociales. Pero se trata de un ejemplo muy preciso. Trátese de la relación hombre-mujer, de la relación con la muerte, con la enfermedad, con la interpretación de las cosas. Tenemos allí, en un rinconcito de uno mismo, una experiencia fundadora.



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