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2 Los estudiantes del último año

Introducción

Este capítulo busca realizar una presentación de los estudiantes que se hallaban por finalizar sus estudios en las distintas instituciones analizadas en el año 2014 en los cuatro centros educativos seleccionados. Para ello, se procedió a implementar el instrumento durante el primer cuatrimestre del año 2014 entre aquellos alumnos que se encontraban cursando materias del último año de la carrera de acuerdo con el régimen de correlatividad vigente en cada uno de los planes de estudio.

El propósito que nos propusimos con este capítulo está vinculado al hecho de poder dar cuenta de los principales caracteres de los estudiantes que llegan a cursar el último año, y al mismo tiempo poder establecer una serie de puntos de comparación con aquellos que ingresan a la carrera. Ello nos posibilitará en el próximo capítulo contextualizar sus percepciones sobre la carrera y el ejercicio laboral. No es la intención hacer correlaciones lineales entre los estudiantes del primer y último año, dado que para ello consideramos que sería necesario un estudio longitudinal, aunque sí compararemos dichos grupos sociales.

Caracteres socio-educativos de los estudiantes del último año

Teniendo en cuenta que la carrera se extiende por cuatro o cinco años según la institución, lo primero que advertimos es que la mayor proporción de los estudiantes, en las cuatro instituciones, se ubicó entre los 20 y los 25 años de edad, aglutinándose las mujeres entre los grupos etarios más jóvenes. Asimismo, la proporción de estudiantes de acuerdo a su género se modificó en comparación a los ingresantes por el aumento del porcentaje de los alumnos varones en los tres institutos terciarios, ascendiendo estos números en las instituciones de Avellaneda a una distribución próxima al 70% de varones y un 30% de mujeres, y en el ISFD N°47 de Olavarría en un 85% de varones y un 15% de mujeres. En cambio, en la UNLP, se produjo una leve modificación en los porcentajes, incrementándose la cantidad de mujeres en comparación con los estudiantes ingresantes, siendo un 57% de varones y un 43% de mujeres.

La procedencia geográfica de los estudiantes del último año presentó diferencias a las de los ingresantes en la UNLP y el ISFD N°47 de Olavarría. En la primera de las instituciones fue mayor, en comparación con los ingresantes, en términos porcentuales aquellos que eran oriundos de La Plata, siendo superior este aumento entre las mujeres. También se acrecentó aquellos que provenían de partidos del interior de la provincia de Buenos Aires y de otras provincias, no advirtiendo presencia de extranjeros. Ahora bien, disminuyó porcentualmente la cantidad de estudiantes que arribaban de las localidades de Ensenada, Berisso y los Partidos del Sur de Conurbano.

En el Instituto de Olavarría, fue superior la proporción de mujeres que eran de otros partidos del interior de la provincia de Buenos Aires, reduciéndose aquellas que pertenecían al municipio donde se encontraba emplazado el instituto. Entre los varones la distribución porcentual era similar a la de los ingresantes. En los dos institutos ubicados en Avellaneda, no se observaron modificaciones sustanciales en los porcentajes de la distribución geográfica de origen.

La situación ocupacional de los padres de los estudiantes del último año los sigue ubicando a este colectivo, dentro de cierto grupo social con índices bajos de desocupación, rondando según las instituciones entre el 1,7 y el 4,2% en los padres y entre el 0 al 7,7% en las madres como se puede observar en la tabla 8.

Tabla 8. Situación ocupacional de los padres de los estudiantes del último año de acuerdo a la institución

Tabla 8 Nuevo

La tabla presentada precedentemente nos permite advertir que los índices de ocupación eran similares a los de los estudiantes del primer año, pudiéndose vincular el incremento de la inactividad al crecimiento en edad de los padres en comparación con el momento de ingreso.

Continuando con el análisis de su grupo familiar, reparamos en el máximo nivel educativo finalizado por los padres. En base a ello, atendemos al clima educativo de los estudiantes por ser una variable que nos posibilita realizar múltiples análisis, el primero de ellos se encuentra relacionado a la distinción entre las instituciones de nivel superior universitarias y no universitarias. En ese sentido advertimos características similares, una vez recorrida la carrera, de acuerdo con el tipo de institución que cursan. Es decir, en los estudiantes de los institutos de nivel superior no universitarias que estaban en el último año se presentaron porcentajes similares, los cuales se contraponen con aquellos que estudiaban en la UNLP. Entre los estudiantes que cursaban el último año en los institutos se determinó la presencia de menor clima educativo que en los de la UNLP. Es decir que pudieron llegar a completar en mayor medida aquellos estudiantes que provienen de familias con clima educativo bajo y medio que en la UNLP. En cambio, en la UNLP si lo comparamos tanto con las instituciones terciarias como con los ingresantes de la misma Facultad, se percató que el clima educativo del hogar alto se incrementó en términos exponenciales superando el 56%. Atributo que nos hace preguntarnos por los mecanismos de permanencia que se dan hacia dentro de las distintas instituciones.

Ilustración 11. Clima educativo familiar de los estudiantes del último año de acuerdo a la institución

Ilustración 11

Al analizar la escolarización de los estudiantes, ellos/as realizaron sus estudios secundarios preponderantemente en la gestión pública, aunque los porcentajes varían de acuerdo con el establecimiento encuestado representando según el caso el 54,1 en la UNLP; 56,6% en el ISFD N°101; 66,7% en el Instituto San Pablo y 82,1% en el ISFD N°47. Si comparamos estos datos con la misma variable de los estudiantes que se encontraban en el primer año, se observa que en los tres institutos no universitarios el porcentaje de aquellos que realizaron la educación secundaria en instituciones públicas es superior en el último año de la carrera. Ahora bien, en la UNLP el porcentaje de estudiantes procedentes de escuelas públicas era menor entre aquellos que se encontraban en el último año en comparación con los de primero. Claramente no se puede establecer una correlación entre las dos muestras, dado que se necesitaría un estudio longitudinal para poder identificar correlaciones entre el tipo de institución donde realizó la educación secundaria y sus resultados en la educación superior, pero al menos estos datos nos abren este interrogante: ¿Cómo inciden los trayectos educativos personales y familiares en los recorridos educativos dentro del sistema de educación superior? ¿Qué particularidades de acuerdo a su género tienen las trayectorias educativas? A partir de la homogeneización hacia dentro y la segmentación de acuerdo a la inscripción dentro del sistema de educación superior nos debemos preguntar tanto por los que dejaron como por los que nos encontramos en el último año, en ese sentido es importante indagar en el futuro en los mecanismos de exclusión o de promoción que se dieron hacia dentro de las diferentes instituciones pero también sobre las significaciones que tuvo la carrera por parte de los estudiantes de acuerdo a sus inscripciones sociales y representaciones sobre la disciplina.

Continuando con las indagaciones sobre la formación de los estudiantes del último año, en la mayoría de ellos la elección del profesorado en educación física fue la primera dentro de los estudios de nivel superior, este porcentaje se posiciona entre el 72 y el 81% según el caso. Ahora bien, sin distinción de género, casi la mitad de los estudiantes efectuó cursos ligados a la disciplina. La mayoría de las capacitaciones fueron sobre las temáticas de: Entrenador deportivo, Entrenador personal, Instructor de prácticas ligadas al fitness, Primeros auxilios, Guardavidas y Preparador físico deportivo. La distribución de estas ofertas formativas no presentó diferencias de acuerdo a los géneros, salvo en el caso de los cursos de guardavidas donde la participación masculina era superior. Al consultarle, además, a los estudiantes si querían hacer en el futuro “cursos de capacitación”, manifestaron en las cuatro instituciones casi en su totalidad de forma afirmativa. Las temáticas con más adhesión fueron similares en las cuatro instituciones consultadas como podemos observar en la tabla 10. Entre ellas se destacan: Entrenador deportivo, Preparador físico deportiva, Entrenador personal, Guardavidas, Primeros Auxilios, Actividad física y/o deporte para personas con discapacidad, Carrera de postgrado Especialización/Maestría/Doctorado, Técnico en juego y/o en recreación. En estas distribuciones se avizoran particularidades de acuerdo con las instituciones, como es el caso de los estudios de posgrado, donde en la UNLP alcanzó al 53,3% y en los institutos terciarios se ubicó en un 25%, o los cursos de Técnico en juego y/o en recreación en las instituciones de Avellaneda o el caso de Instructor de prácticas ligadas al Fitness en el instituto de Olavarría.

Prosiguiendo con el análisis de la elección de los cursos, si consideramos el género de los estudiantes observamos que las opciones más seleccionadas se encuentran informadas por dicha variable. Entre los varones las opciones más elegidas fueron: Preparador físico deportivo, Entrenador personal y Entrenador deportivo, mientras que entre las mujeres se destacaron los cursos de: Actividad física y/o deportiva para la tercera edad, Actividad física y/o deporte para personas con discapacidad y Primeros auxilios, como vemos prácticas vinculas al cuidado de los “otros”, mientras que en los hombres al rendimiento físico y/o deportivo. Por último, es importante considerar que el curso de Guardavidas era el seleccionado de forma similar en los géneros.

Tabla 9. Cursos de capacitación que tienen intenciones de realizar los estudiantes del último año

Tabla 9 Nuevo

Teniendo en cuenta el lugar protagónico que tenía entre los ingresantes la realización de actividad física, deportes o alguna práctica recreativa se analizó en este caso dicha variable. Al igual que entre dicho grupo social los estudiantes que se encontraron en el último año de la carrera manifestaron entre un 86 y un 98%, según la institución, que realizaban al momento de la encuesta o al ingreso de la carrera actividad física, deportiva o recreativa de forma regular. En la tabla 10 vemos que las prácticas que realizaron son preponderantemente deportivas, siendo el fútbol el que tenía mayor cantidad de adeptos en los dos géneros entre los deportes de conjunto y las prácticas de musculación y la natación entre las individuales.

Tabla 10. Actividad física, deportiva o recreativa que realizan los estudiantes del último año

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Los varones afirmaron en mayor cantidad de casos que “participan o lo hicieron” en competencias de modo regular en la práctica corporal que efectuaron en comparación con las mujeres, aunque estos indicen varían considerablemente según la institución donde realizaron los estudios. La dispersión entre los varones circula entre el 92% y el 77% de casos afirmativos, mientras que las estudiantes de género femenino presentaron dispersiones que van entre el 83% y el 33%. Por último, si consideramos si se encontraron afiliados o inscriptos a alguna federación o asociación, se vuelven a presentar diferencias según los géneros, donde los varones afirmaron en mayor medida su participación. Si comparamos los datos de los estudiantes del primer y último año, vemos que en el ISFD N°47 y en el ISFD N°101 el número de estudiantes que se encontraba ligado a una federación deportiva era menor en los del último año y en la UNLP y el Instituto San Pablo se presentó el fenómeno contrario.

Por último, nos parece importante considerar la situación ocupacional de los estudiantes. En ese sentido la mayoría, salvo en el instituto de Olavarría, indicaba una inscripción activa en ámbitos laborares vinculados a la educación física. Estos números fueron próximos al 85% en los dos institutos de Avellaneda, al 80% en la UNLP y al 39% en el ISFD N°47. Entre el 85 y el 100% de los estudiantes se desempeñan como empleados en sus trabajos, desatándose funciones de: Profesor a cargo, Entrenador Deportivo, Instructor y ayudante del profesor. En este momento de la carrera, las inscripciones en el ámbito escolar formal fueron bajas o nulas de acuerdo con la institución de formación, posicionándose los estudiantes en puestos relacionados con las prácticas en los gimnasios, la natación, el fútbol, básquet y la recreación. Esto no quita que otras prácticas deportivas fueran seleccionadas en menor medida y proyectos de enseñanza multideportivos.

Conclusión

Con este capítulo buscamos realizar una presentación de una serie de características que consideramos relevantes para dar cuenta de los rasgos principales que hacía a este grupo social. Ello permitió, por un lado, compararlos con los estudiantes que en ese momento estaban en el primer año advirtiendo en base a ello particularidades de los grupos, como así también poder contextualizar el análisis que presentaremos en el capítulo tercero sobre las concepciones de la disciplina y el ejercicio profesional.

En el recorrido efectuado en este capítulo, se pudieron identificar algunas particularidades que hacían a los estudiantes de las diferentes instituciones de formación, identificando rasgos comunes y singularidades de los casos.

En base a ello, debemos considerar que entre los estudiantes del cuarto año se cuantificó mayor cantidad de particularidades de acuerdo con la institución de pertenencia y a la modalidad de inscripción de cada institución en el sistema de educación superior. Ello se avizoró en el clima educativo familiar, el lugar de procedencia geográfico, la institución donde realizaron sus estudios secundarios y en las capacitaciones que tenían intenciones de efectuar en el futuro.

También se observaron características comunes que hacían al grupo de estudiantes que llegó a encontrarse próximo a finalizar la carrera. Entre ellas advertimos la pertenencia a un determinado grupo etario, distribución de la población de acuerdo con su género, situación ocupacional de los padres, experiencias similares en las prácticas deportivas, inscripciones laborales en prácticas ligadas a la educación física.

Además, a lo largo del capítulo se pudo ver cómo las inscripciones de género informan los trayectos educativos. Se transforma en primer lugar en una condición de posibilidad para la realización de los estudios superiores, dicha variable está vinculada a la pertenencia al grupo etario. También se debe destacar que la auto-inscripción de género informaba la elección de los cursos de capacitación que tenían intenciones de ejecutar, presentándose tendencias similares en las cuatro instituciones. Las mujeres se orientaron hacia las prácticas ligadas al cuidado o la atención de los “otros” mientras que entre los varones se direccionó hacia el entrenamiento y rendimiento físico-deportivo. Podemos preguntarnos ¿cuáles son las aproximaciones a las prácticas corporales que son consideradas legítimas para los estudiantes socializados en la disciplina? Estos se desprenden que, aunque los estudiantes presentaban una elevada afición a las prácticas deportivas, la mitad de ellos no realizó la misma en un nivel federativo, cuestión que nos advierte sobre el hecho que aquellos alumnos que llegaron al último año prestaban una aproximación a la práctica deportiva pero no aparece como un elemento determinante la realización en su manifestación competitiva-federativa.

En base a lo expuesto, nos surgieron una serie de interrogantes que por los datos que tenemos no estamos en condiciones de responder, pero resultan de este desarrollo. ¿Cuáles son los mecanismos de selección que se dan en las instituciones? ¿Cómo las trayectorias, los contextos sociales, económicos y educativos informan las percepciones sobre sus trayectos formativos? Como actor social que participa en el ámbito de la formación docente me pregunto: ¿Qué prácticas hacia dentro de las distintas instituciones se pueden promover para atender a las dispares condiciones de posibilidad que tienen las mujeres en relación a los varones para la finalización de sus estudios?

En el capítulo próximo proseguiremos con el análisis, focalizando en el por qué de la elección de la carrera y las instituciones, sus concepciones sobre la disciplina y sus proyecciones profesionales.



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