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3 ¿Por qué educación física?

Ámbitos de ejercicio profesional y ponderaciones sobre la educación física

Introducción

Hasta el momento realizamos una presentación de modo transversal sobre los rasgos sociales de los estudiantes que iniciaron y los que llegaron al último año de los profesorados en educación física en el año 2014 en cuatro instituciones. A continuación, proseguiremos el análisis indagando en las principales variables que orientaron la elección de la carrera, sus representaciones sobre la disciplina y los ámbitos posibles de ejercicio profesional donde tienen intenciones de desempeñarse. Como se viene desarrollando profundizaremos en las perspectivas de los estudiantes del primer año, estableciendo un punto de comparación con los del último año. Consideramos que tal contrastación nos posibilitará ahondar con mayor profundidad en los elementos comunes de los estudiantes y los rasgos particulares vinculados a la institución donde realizaron sus trayectos formativos.

Tomamos como eje central del análisis a los estudiantes del primer año de la carrera y en base a ello compararemos con los del último año. Partiendo desde las motivaciones del por qué el ingreso a la carrera hacia sus concepciones sobre la formación y los ámbitos de ejercicios profesional.

Sobre la elección de la carrera

Lo primero que examinamos en este capítulo son las principales causas por las cuales los estudiantes seleccionaron estudiar esta carrera. Para la construcción del instrumento se procedió a realizar entrevistas en profundidad a estudiantes y se seleccionaron frases significativas sobre la temática. Como se advierte en la ilustración 12, se presentó ante las distintas opciones una tendencia similar en las diferentes instituciones.

Ilustración 12. ¿Por qué decidió estudiar esta carrera?
Porcentajes por institución

Ilustración 12

En ese sentido, a la pregunta ¿por qué decidió estudiar esta carrera? y dando como opciones una serie de frases que plantearon los estudiantes en entrevistas en profundidad confeccionadas para la elaboración de este instrumento advertimos que sin importar la institución, el grupo etario o el género la posibilidad más señalada fue que decidió estudiar esta carrera “Porque me gusta la actividad física, el deporte, la gimnasia y/o la danza” siendo seleccionada desde un 83 % hasta un 91% de los estudiantes de acuerdo a la institución. La segunda opción más escogida, que concentra entre el 51,7% hasta el 66,2% está ligada al hecho que “me gusta enseñar”, hay que destacar que esta variable tiene números superiores entre las mujeres que en los varones. A partir de este punto observamos algunas diferencias de acuerdo con las instituciones, aunque las variables más elegidas son las mismas, en sus porcentajes difieren en el orden. En la UNLP y el ISFD N°47 la tercera alternativa seleccionada fue “Porque me gusta estar en contacto con gente”, ubicándose dicha opción en el cuarto lugar en el ISFD N°101 y el séptimo en el Instituto San Pablo. La que prosigue es “Porque desde siempre lo he tenido muy claro. Tengo Vocación” la cual se ubicó en el tercer lugar de elección en el ISFD N°101, en el cuarto en el ISFD N°47, en el quinto en la UNLP y en el sexto en el Instituto San Pablo. Podemos continuar con “Porque quiero mantenerme en forma físicamente” que posicionó en el tercer lugar en el Instituto San Pablo, el cuarto en la UNLP, el quinto en el ISFD N°101 y el séptimo en el ISFD N°47. La respuesta “Porque tiene bastante salidas laborales” fue elegida en el cuarto lugar en el Instituto San Pablo y en el sexto en las restantes casas de estudio. Por último, entre las más seleccionadas notamos a: “Porque me lo aconsejaron (Familiares, Amigos, Profesores o entrenadores, etc)” que se ubicó en el quinto lugar en el ISFD N°47 y el Instituto San Pablo y en el séptimo en el ISFD N°101 y la UNLP. Entre las opciones con menor grado de aceptación registramos que la elección de la carrera estuvo vinculada al hecho de “que fracasé en otra carrera”; “Porque me parece una carrera fácil” y “Porque no me gustaron las carreras que estudié anteriormente”.

A continuación, presentamos los resultados de una serie de interrogaciones, a raíz de una escala de Likert[1], que indagó sobre la elección de la carrera. En base a ellos, podemos reafirmar que la vinculación con las actividades deportivas, gimnásticas o la danza vuelve a aparecer como un elemento clave de tal preferencia. Esto se desprende del hecho que el mayor grado de “muy de acuerdo” en las cuatro instituciones fue asignado a “Siempre me gustó la actividad física, deportes, gimnasia y/o danza”, en segundo lugar “Siempre hice actividad física, deportes, gimnasia y/o danza”; y en tercer orden “Me permite continuar la actividad física, deportes, gimnasia y/o danza que realizo”. Podríamos decir que relacionado a ello la cuarta variable, con una tendencia mayor tanto en el grado de “muy de acuerdo” como el “de acuerdo” entre los varones, se encontró ligada al hecho de querer “ser entrenador”. Como vimos en los capítulos anteriores tenemos que considerar que estos estudiantes realizaron o tenían intenciones de efectuar cursos de capacitación preponderantemente sobre estas temáticas, asimismo estos ámbitos constituyen sus inserciones laborales más próximos en la disciplina.

Continuando con el análisis de dicha pregunta, se debe considerar que estos lazos con las prácticas deportivas, gímnicas y/ danzas, conjugan un grado de acuerdo con el hecho que le “gusta enseñar” y una dimensión vocacional, donde la primera de estas dos opciones se incrementa exponencialmente entre las mujeres. Ambas variables, aunque tenían índices menores que los que se detallaron en primer lugar, aparecieron como característica fuerza al momento de elegir la carrera al igual que el hecho que era una carrera terciaria/universitaria según el caso, punto que nos habla de una ponderación positiva y legítima de los estudios superiores que no puede separarse de sus tramas sociales de pertenencia. Los diferentes grupos poblacionales donde es posible ejercer, presentaron diferencias en sus grados de acuerdo y sobre todo entre los géneros, visibilizándose al momento de especificar con cuales quisieran trabajar la elección de las opciones “Me gusta trabajar con niños y adolescentes” o “Me gusta trabajar con adultos o adultos mayores” en ambos casos el grado de acuerdo entre la población femenina expreso índices más elevados que entre los masculinos.

Sí comparamos, estos grados de acuerdo con los estudiantes que ese mismo año estaban efectuando el último año de la carrera, percibimos que adquirió un gran protagonismo el hecho de “Me gusta enseñar” siendo la respuesta que obtuvo los mayores grados de “muy de acuerdo” y “de acuerdo”, igualmente hubo una leve disminución de aquellos que se inscribieron por sus gustos de la práctica deportiva. Del mismo modo, aunque no se presentó entre los índices más elevados, si comparamos los estudiantes del primer y el último año incrementó su grado de acuerdo la opción “Siempre quise estudiar esto. Tengo Vocación”, en las distintas instituciones[2].

En la tabla 11 se hallan los porcentajes vinculados a la pregunta de por qué eligió estudiar el profesorado en educación física en esta institución.

Tabla 11. Razones por las cuales eligió la institución, por género

Tabla 11 Nueva

En el Instituto 101 de Avellaneda, la principal opción seleccionada fue que “Tengo amigos que estudian o estudiaron la carrera en esta institución” donde los índices fueron mayores entre los varones que entre las mujeres, la segunda cuestión era que “Me la recomendaron” y la tercera que “…es accesible en términos económicos”, en cuarto lugar, aparece que “…es una institución muy prestigiosa” y luego que “Me queda cerca de mi casa”. Si comparamos estos datos con el Instituto San Pablo, el cual recordamos que era una institución privada y la carrera se dictaba exclusivamente en el turno noche, apareció como las principales tres opción de la elección del establecimiento: “Porque me gustaron los horarios de cursada”, “Me permite trabajar y estudiar” y “Me queda cerca de mi casa”, vemos que una cualidad relevante asignada por estos estudiantes estaba relacionada a su disponibilidad geográfica y de horario, asociando ello al hecho de su trabajo. Saliendo de esas variables, aparecía al igual que el otro instituto, el hecho de que “Tengo amigos que estudian o estudiaron la carrera en esta institución”. En comparación al resto de las instituciones, es llamativo, que en esta se notó el índice más bajo que vincula la elección del establecimiento por “…su prestigio”. En la UNLP, la principal variable que fundamentaba su elección está relacionada “al prestigio de la institución”, en segundo lugar, al hecho que “Me es accesible en términos económicos”, en tercero a que “Tengo amigos que estudian o estudiaron la carrera en esta institución”, recién en cuarto lugar apareció la cuestión que “Me permite trabajar y estudiar”. Por último, en el ISFD N°47 la principal variable preferida para fundamentar la elección de la carrera fue: “Tengo amigos que estudian o estudiaron la carrera en esta institución”, en segundo lugar, porque “me la recomendaron”, en tercero “porque me es accesible en términos geográficos” y en cuarto lugar “Por ser una institución muy prestigiosa”.

Como podemos observar, en esta pregunta, hay particularidades que nos hablan de la singularidad de cada institución y del “público” que asistía a la misma. En ese sentido, reparamos que en ello se conjugaron cuestiones de la percepción institucional, disponibilidad horaria y laborales, prestigio, amistades, esos rasgos se relacionan en cada caso y modela la elección, que como comprendemos no es libre, dado que los diferentes actores se encontraban inscriptos en tramas familiares, culturales, ocupacionales, educativas que modelaron la elección. Antes de cerrar, es importante considerar el rol de las amistades en la elección de la carrera, en otro espacio de la encuesta preguntamos por el grado de influencia en la elección de la carrera tanto de amigos, familiares, profesores y entrenadores. Ante esa consulta los porcentajes más elevados fueron asignados a los amigos, donde entre el 60% y el 75% afirmó que lo influyó total o parcialmente.

A partir de ahora, profundizaremos en los ámbitos de ejercicio profesional y principalmente en las valoraciones que poseían los estudiantes en las distintas instituciones. Ahondaremos en particular en cada uno de los casos analizados, comparando entre los estudiantes del primer año y los del último, consideramos que este paralelismo nos hablará de forma indirecta sobre los procesos formativos que se dan en cada institución.

La primera variable que estudiamos está relacionada a los espacios disciplinares dónde les gustaría ejercer. Para ello, los estudiantes podían seleccionar hasta cinco opciones de un listado de ámbitos de ejercicio profesional de su interés. En la tabla 13 se especificarán los resultados de los estudiantes del primer año y en la tabla 14 los del último año.

Tabla 12. Áreas disciplinares donde le gustaría ejercer profesionalmente. Estudiantes del primer año por género e institución

Tabla 12 nuevo

La primera institución en la cual nos concentramos es el ISFD N°101, como vislumbramos a continuación hay ámbitos profesionales donde se presentaron diferencias entre los géneros de los estudiantes. La opción que mayor porcentaje tuvo entre los varones fue: “docente en escuelas públicas o privadas en el nivel secundario”, ascendiendo a un 75,5% de ellos mientras que entre las mujeres “docente en escuelas públicas o privadas en el nivel primario” en un 70,4% de ellas. Estos primeros datos, nos hablan, de que, aunque el ámbito principal de ejercicio profesional seleccionado era la docencia en el sistema educativo, se cuantificaron diferencias según los géneros, encontrándose porcentajes mayores de intención laboral entre las mujeres en los primeros niveles del sistema educativo, identificando el fenómeno inverso entre los varones. También, se observó una mayor tendencia inicial de las mujeres hacia la educación formal. El segundo espacio laboral era “preparador físico en algún deporte” con un 57,4%. Luego se ubican los restantes niveles del sistema educativo y “entrenador de un deporte”, esta última con porcentajes muy similares de acuerdo a los géneros, continuando “personal trainer/entrenador personal” con un 39,9%. Tanto en “preparador físico en el alto rendimiento deportivo” y “entrenador de un deporte en el alto rendimiento”, únicos territorios donde se especificaba que estaban ligados al alto rendimiento deportivo, se registró una marcada preponderancia de los varones. Fenómeno inverso se indicó entre aquellos que seleccionan trabajar “en colonias de vacaciones”, y con índices mucho menores “en tareas ligadas al juego, la recreación y/o campamento” “instructor de danza y/o baile” o “docente en ámbitos ligados a personas con discapacidad”. Los ámbitos seleccionados con mayor paridad eran los gimnasios al escoger: “en gimnasios en el área de musculación”, “en gimnasios en el área de clases de aeróbico/fitness” y las prácticas de “en rehabilitación”. Como podemos observar, entre los ingresantes de esta institución en primer lugar se presentó un ejercicio profesional en múltiples espacios, dado que se señaló conjuntamente diferentes de ellos, donde la conjugación entre el ámbito escolar formal y el rol de entrenador de algún deporte se relacionan mutuamente. Estas combinaciones son reducidas, dado que en 10 de las 20 opciones son las que concentraron la mayor cantidad de elecciones. En estas selecciones se advirtieron clasificaciones dadas por el género, produciéndose una segmentación horizontal entre los niveles del sistema educativo buscados y/o el ámbito que se “reservarían” para alguno de los dos géneros.

Si comparamos estos resultados con los de los estudiantes del último año de la carrera, en el ISFD N°101 (Ver Tabla 13), lo primero que reconocemos es la diversificación en los posibles ámbitos de ejercicio profesional que señalan. La docencia en el nivel secundario seguía siendo la opción más seleccionada entre los varones; ahora bien entre las mujeres ganó protagonismo el preparador físico en algún deporte (54,2%), el rol de entrenador de un deporte (50%), las prácticas de rehabilitación (50%), ubicándose antes que la enseñanza en el nivel terciario/universitario (45,8%) o en el nivel secundario (45,8%), preparador físico en el alto rendimiento deportivo (37,5%), personal trainer/entrenador personal (37,5%), docencia en el nivel primario (33,3 %), el entrenador de un deporte en el alto rendimiento (33,3 %), docencia en el nivel inicial (29,2%), colonias de vacaciones (29,2).

Entre los varones, como anticipamos, la docencia en el nivel secundario mantenía en los estudiantes a punto de finalizar los índices más elevados, aunque con un porcentaje menor al que los que se inician en la carrera. La docencia en el nivel primario (51,7%) se ubicó en un segundo lugar, prosiguen: docencia en el nivel inicial (41,4%), entrenador de un deporte (37,9%), la rehabilitación (37,9), labores en el gimnasio (31 %), docente en ámbitos ligados a personas con discapacidad (31%), preparador físico en algún deporte (27,6%), docente en el nivel terciario/universitario (27,6%), en gimnasios en el área de musculación (27,6%), gestión deportiva (27,6%). Si comparamos la elección de acuerdo con los géneros de los estudiantes, del último año de la carrera, vemos que entre los masculinos se presentó una orientación mayor hacia la docencia en el nivel inicial, primario y secundario, la docencia con personas con discapacidad, o con personas de la tercera edad, las prácticas en el gimnasio, la musculación y la gestión deportiva. En cambio, entre las femeninas se ubicaron los porcentajes más elevados en: preparador físico en algún deporte, entrenador de un deporte, las prácticas de rehabilitación, personal trainer/entrenador personal, las colonias de vacaciones, entrenador de un deporte en el alto rendimiento y la enseñanza en el nivel terciario/universitario. A partir de ello, podemos afirmar que en el ISFD N° 101 a diferencia de lo que se presupondría en base a afirmaciones del sentido común, los varones se encontraban más interesados en desempeñarse laboralmente en el sistema educativo formal, mientras que las mujeres en los ámbitos ligados al entrenamiento deportivo y a la preparación física.

Lo primero que podemos plantear, es que los estudiantes al ingresar a la carrera identificaban principalmente tres tipos de actividades para ejercer profesionalmente, la primera es la docencia en los diferentes niveles, la segunda el rol de entrenador y la tercera la preparación física. Pero con el correr de los años en la institución, se propició la apertura hacia otros espacios laborales diversificándose las opciones seleccionadas, ganando amplio protagonismo en los dos géneros “la rehabilitación”. Ahora bien, entre los varones se nota una apertura mayor hacia los ámbitos formales de la docencia en los distintos niveles, en comparación con los ingresantes que se orientaban preponderantemente hacia la secundaria, en cambio entre las mujeres se produce una mayor apertura de espacios y una orientación mayor hacia ámbitos que podríamos caracterizar como por fuera del sistema educativo, cuestiones que en el imaginario inicial estaban relegadas.

Tabla 13. Áreas disciplinares donde le gustaría ejercer profesionalmente. Estudiantes del último año por género e institución

Tabla 13 Nueva

En la UNLP podemos encontrar elecciones comunes con los alumnos de los profesorados y otros que singularizan a los estudiantes de esta institución. Entre los del primer año la opción más elegida fue la de “preparación física en algún deporte” con un 68,8% entre los varones y un 55,5% en las mujeres. A partir de ello, observamos diferencias entre los géneros. Entre los varones se destacaron: docencia en el nivel secundario (57,8%), entrenador de un deporte (50%), preparador físico en el alto rendimiento deportivo (47,2%), personal trainer/entrenador personal (45%), labores en el gimnasio (41,6%), entrenador de un deporte en el alto rendimiento (37,45), docencia en el nivel primario (27,8%), en gimnasios en el área de musculación (26%) y docencia en el nivel inicial (24,8%). Por otro lado, entre las mujeres predominaron: entrenador de un deporte (48,7%), docencia en el nivel inicial (47,9%) y en primario (45,3%), personal trainer/ entrenador personal (39,8%), en el gimnasio (36,9%), en colonias de vacaciones (34,7%), en rehabilitación (24,2%), docencia en el nivel terciario/universitario (19,9%) e instructor de danza y/o baile (18,2).

Comparando las opciones más seleccionadas, entre los estudiantes del primer año, vemos que en términos generales son similares, aunque con distinto orden. Las mujeres señalaron en mayor número los ámbitos educativos formales, en cambio los varones el entrenamiento deportivo o la preparación física. Al igual que en el ISFD N°101, los espacios ligados con el alto rendimiento fueron elegidos, en esta fase inicial, preponderantemente por los varones. En cambio, la docencia en los niveles inicial y primario, las prácticas de rehabilitación, las labores en las colonias de vacaciones y los trabajos en el campo de la danza y/o baile se escogieron preferentemente por las mujeres.

Si comparamos con los estudiantes que se encontraban en el último año de la carrera, vemos que, en los dos géneros, se reafirmó e incrementó la orientación hacia la docencia en los distintos niveles del sistema educativo. En ese sentido el nivel primario fue el más elegido en un 65,9% y un 82,4% en varones y mujeres respectivamente, después se sigue el nivel secundario, con un 54,5% y un 64,7% en dichos géneros. Entre las mujeres las elecciones prosiguieron con el nivel inicial (58,8%), el nivel terciario/universitario (41,2%), entrenador deportivo (41,2%), preparador físico en algún deporte (35,3%), entrenador de un deporte en alto rendimiento (23,5%), en rehabilitación (23,5%). En el caso de los varones continuaron con: entrenador de un deporte (52,3%), docente en el nivel inicial (47,7%), preparador físico en algún deporte (31,8%), docencia en el nivel terciario/universitario (29,5%), preparador físico en el alto rendimiento deportivo (25%), entrenador de un deporte en alto rendimiento (25%), trabajo en un gimnasio (25%), tareas ligadas al juego, la recreación y/o campamento (22,7%), personal trainer/ entrenador (20,5%). Como se planteó más arriba, al llegar al último año de la carrera los estudiantes, continuaron identificando ámbitos similares a los planteados al iniciar la carrera, con una tendencia mucho mayor hacia los diferentes niveles del sistema educativo. En esa dirección es altamente relevante el incremento de la tendencia hacia el ejercicio en el nivel terciario/universitario de los estudiantes. Asimismo, entre los varones se presentó una mayor heterogeneidad entre las opciones, en cambio en las mujeres las alternativas presentes dentro del sistema educativo llegaron hasta el 82,4% de los casos lo cual nos muestra una fuerte cohesión, cualidad que los diferencia y singulariza sustancialmente si las comparamos con las estudiantes del ISFD N°101.

En el Instituto San Pablo entre los varones que ingresaron a la institución el principal ámbito de ejercicio profesional que identifican fue la docencia en el nivel secundario (71%), la preparación física en algún deporte (58,1%), la preparación física en el alto rendimiento deportivo (51,6%), personal trainer/entrenador personal (48,4%), entrenador de un deporte (45,2%), entrenador de un deporte en el alto rendimiento (45,2%), docencia en el nivel inicial y primario (38,7%), trabajo en el gimnasio (35,%). En las mujeres se destacó la docencia en el nivel inicial (77,8%), luego en el nivel secundario (61,1%), prosiguiendo con: docencia en el nivel primario (55,6%), entrenador de un deporte (38,9%), colonia de vacaciones (33,3%), personal trainer /entrenador personal (27,8%), e instructor de danza y/o baile, en gimnasio, en el área de clases de aeróbica/fitness con el (22%). En este establecimiento volvemos a ver la fuerte orientación en los varones hacia un solo nivel del sistema educativo, dirigiéndose la selección hacia el resto de las principales opciones en los ámbitos no formales. Además, las prácticas ligadas al entrenamiento en el alto rendimiento volvieron a aparecer escogidas casi en exclusividad por ellos. En cambio, entre las mujeres se presentó una fuerte orientación hacia los diferentes niveles del sistema educativo, ponderándose en mayor medida en el nivel inicial el cual es asociado preponderantemente con el rol femenino. Igualmente hay labores que concentraban su exclusividad en este género como son el caso de las afines a la danza y/o al baile y las prácticas en el gimnasio del área de la aeróbica /fitness. En términos generales en esta institución, advertimos que entre los varones hay una concentración en unos pocos espacios de ejercicio profesional en cambio entre las mujeres había una mayor diversidad.

Con el correr de los años de la formación se acrecentará en ambos géneros la elección hacia la enseñanza en el ámbito escolar. Entre las mujeres, un 85,7% seleccionó la docencia en el nivel primario y secundario, en segundo lugar, el nivel inicial (71,4%) recién con un 57,1% aparecía la preparación física en algún deporte y con el mismo porcentaje como entrenadora de un deporte, con 42,9% la docencia en el nivel terciario y con personas con discapacidad, y con 28,6% cada una: preparador físico en el alto rendimiento deportivo, entrenador de un deporte en el alto rendimiento, personal trainer /entrenador personal y en rehabilitación.

En los varones el ámbito más elegido fue la docencia en el nivel primario, 75% de los encuestados, en el nivel secundario (70%), la preparación física en algún deporte (45%), docencia en el nivel terciario/universitario (40%), entrenador de un deporte (40%), personal trainer /entrenador personal (40%), preparador físico en el alto rendimiento deportivo (35%), en el gimnasio (35%), en el nivel inicial (30%) y en rehabilitación (25%). En el Instituto San Pablo se presentaron particularidades institucionales, la primera de ellas es que a partir del tránsito formativo se acrecentó sustancialmente la orientación hacia la docencia escolar, la segunda cuestión es que no se identificó la apertura o reorientación profesional hacia otros ámbitos que no se habían seleccionado previamente.

En el ISFD N° 47 de Olavarría, los ingresantes ostentaron la mayor cantidad de opciones seleccionadas. Entre las mujeres las principales elecciones indicadas fueron con el 63% la docencia en el nivel inicial, entrenador de un deporte y colonia de vacaciones, con 51,9% docencia en el nivel secundario, 48,1% docencia en el nivel primario, 40,7% preparador físico en algún deporte, 37% docencia en ámbitos ligados a personas con discapacidad, 33,3% rehabilitación, 25,9% tareas ligadas al juego, la recreación y/o campamentos, 22,2% instructor de danza y/o baile, docencia en ámbitos ligados a personas de tercera edad y en gimnasios en el área de clases de aeróbico/fitness. Entre los varones, el ámbito más escogido era con un 73,2% el de preparador físico en algún deporte, 53,7% el de entrenador de un deporte, con un 46,3% personal trainer/entrenador personal, con un 41,5% se ubican los tres niveles de la docencia: inicial, primario y secundario, en el gimnasio y la colonia de vacaciones; con 29,3% tareas ligadas al juego, la recreación y/o campamento, 26,8% entrenador de un deporte en el alto rendimiento, 22% en el gimnasio en el área de musculación, y con el 19,5% la preparación física en el alto rendimiento deportivo y la organización de eventos. Al comparar la distribución de los dos géneros vemos la mayor disposición de las mujeres hacia la docencia en la educación formal, mientras que en los varones se ubicó recién en el cuarto lugar privilegiándose el rol preparador físico o entrenador.

Entre las estudiantes del último año se redujeron las opciones elegidas, concentran los porcentajes en determinadas variables y las restantes no presentaban ningún adepto. En el 50% de los casos se señaló: docencia en el nivel inicial, en el nivel primario, la preparación física en algún deporte, la preparación física en el alto rendimiento deportivo, entrenador de un deporte en el alto rendimiento, docente en ámbitos ligados a personas con discapacidad, en rehabilitación, gestión deportiva, organización de eventos; con el 25% se ubican: docencia en el nivel terciario/universitario, docencia en proyectos socio-comunitarios, entrenador de un deporte, personal trainer/ entrenador personal, tareas ligadas al juego, la recreación y/o campamento, en colonias de vacaciones. Los estudiantes masculinos presentaban una mayor heterogeneidad en sus orientaciones, el 59,1% indicó la preparación física en algún deporte, con 40,9% docencia en el nivel inicial y el nivel secundario, entrenador de un deporte, personal trainer/ entrenador personal, 36,4% colonias de vacaciones, con 27,3% se posicionan la docencia en el nivel primario, entrenador de un deporte en el alto rendimiento, en rehabilitación; 22,7% encontramos a las tareas ligadas al juego, la recreación y/o campamento, docencia en ámbitos ligados a personas con discapacidad, en gimnasios y por último con 18,2 preparador físico en el alto rendimiento deportivo. Con el tránsito por los años de la carrera, en ambos géneros adquiere mayor protagonismo la docencia en el sistema educativo formal, aunque los porcentajes tienen mayor grado de paridad con otros ámbitos laborales. Entre ellas, al igual que en las otras instituciones, se abren en el horizonte los espacios ligados al alto rendimiento y a la preparación física, de la misma forma que la gestión de institución y la organización de eventos. Entre los varones, la distribución de las variables fue similar, aunque los porcentajes extremos disminuyen, homogeneizándose los procesos.

Esta variable es expresiva de procesos complejos donde se articularon las orientaciones institucionales y la capacidad de ellas de promover una tendencia particular en sus estudiantes, conjugándose con sus motivaciones iniciales y su resignificación a partir de su conocimiento del campo profesional y la formación. También ella tensionó entre los estudiantes al igual que en los docentes, al encontrar en las instituciones formativas orientaciones que en muchos casos disienten con las posibilidades del ámbito profesional y las expectativas laborales iniciales de los estudiantes. Es decir, pensar en una formación orientada exclusivamente hacia la docencia escolar, desde la perspectiva de los estudiantes puede ser leída como un sesgo dado que ellos también seleccionaron la carrera para desempeñarse asimismo en los ámbitos “no formales”, ligados a los deportes y a la preparación física, agregando a eso que son dichos espacios donde encuentran una inserción laboral más próxima como se observó en los capítulos anteriores.

Teniendo en consideración los posibles ámbitos de ejercicio laboral en los que tenían intenciones de desempeñarse nos parece importante a continuación analizar las ponderaciones sobre los diferentes espacios de saberes que organizan la formación. En las ilustraciones 13 y 14 se despliegan los resultados de la consulta sobre “la importancia que Ud. asigna para su formación a los siguientes campos de saber” de los estudiantes del primer y el último año. Se propusieron siete ítems de acuerdo a las asignaturas de los profesorados: biológico; entrenamiento físico y deportivo; prácticas deportivas, gimnasias, juegos y recreativas; pedagogía y didáctica; práctica docente; formación para la investigación y una gran categoría que agrupa los saberes de la antropología, filosofía, historia, psicología, sociología. En términos generales, había una percepción similar entre los estudiantes sobre los grados de importancia entre las distintas instituciones y los diferentes momentos de la carrera, aunque con desiguales porcentajes según los casos.

Entre los estudiantes del primer año el campo de saber que fue elegido en mayor medida como muy importante fue el del “entrenamiento físico y deportivo”, con la excepción del ISFD N°47 donde la opción más seleccionada fue “Biología”, este último ítem ocupó el segundo lugar dentro de los “muy importantes” en las tres instituciones restantes. En las tres instituciones al consultarle sobre los “saberes de las diferentes prácticas deportivas, gimnasias, juegos y recreativas” prevalece el índice de muy importante, estando en segundo lugar los que lo consideran como importante, siendo nulos o próximos a nulo los que calificaron a estos saberes como poco importantes o nada importantes.

Ilustración 13. Indique el grado de importancia que Ud. asigna para su formación a los siguientes campos del saber.
Primer año por institución

Ilustración 13

En cambio, en los saberes de la pedagogía y didáctica y las prácticas docentes se equipararon los porcentajes entre aquellos que los valoraron como muy importante e importante. Por el contrario, en las prácticas de investigación y en los saberes de distintas disciplinas humanas y sociales, los mayores porcentajes están distribuidos entre los que lo encuentran importante o poco importante. Esta ponderación era expresiva de las concepciones que poseían los estudiantes al momento de ingresar donde ligaban a la disciplina principalmente a las “ciencias naturales”, prevaleciendo los saberes sobre el “entrenamiento deportivo, la anatomía, la fisiología” y de las diversas prácticas corporales. En ese contexto, los saberes de la pedagogía y la didáctica al mismo tiempo que los de las prácticas de enseñanza eran calificados como importante, principalmente por la asociación de la disciplina con el rol docente, que describimos antes. Pero las prácticas de investigación y los conocimientos de las ciencias sociales y humanas no fueron asociados a sus nociones de la disciplina y por ende se le asignó en ese momento inicial poca importancia.

A continuación, analizaremos lo que respondieron los estudiantes que se encontraban a punto de egresar ante las mismas consultas (Ilustración 14).

Ilustración 14. Indique el grado de importancia que Ud. asigna para su formación a los siguientes campos del saber. Último año

Ilustración 14

Lo primero en lo que reparamos es que en las cuatro instituciones el saber del campo de la “Biología” era el que concentra el mayor número de ponderaciones de muy importante, emparentándose en el Instituto San Pablo el número con el de los Saberes del entrenamiento físico y deportivo que en las restantes instituciones se ubicó en el segundo lugar entre las variables que condensan mayores índices de muy importante. En las cuatro instituciones se modificó la distribución del grado de importancia asignado a los saberes de las prácticas deportivas, gimnasia, juego y recreación emparentándose los porcentajes entre los que lo reconocen como muy importante e importante, invirtiéndose el orden de relevancia en el ISFD N°101. En el campo de la pedagogía y la didáctica, se produjo un cambio en los porcentajes pasando a prevalecer aquellos casos que identifican a estos saberes como importante y en segundo lugar los que los hallaban como muy importantes. En la práctica docente se incrementaron los casos que la calificaban como muy importante y se ubicó en segundo lugar los de muy importante, con la excepción del ISFD N°47. En el campo de la investigación en la UNLP y el ISFD N°101 los porcentajes no sufrieron modificaciones prevaleciendo los que lo juzgaron como importante y en segundo lugar como poco importante. En el Instituto San Pablo se ampliaron los casos que apreciaban como muy importante disminuyendo los que lo valoraban como poco importante. En el ISFD N°47 se extendieron los que hallaban a la investigación como muy importante a expensas del ítem de importante, pero este último siguió siendo el que prevalece, estando en segundo lugar los que lo consideraban como poco importante. Por último, en los conocimientos de las ciencias sociales y humanas perduraron porcentajes similares a los de los estudiantes del primer año.

Un último elemento que estudiaremos son las “características personales y profesionales más importantes que debería tener un profesor de educación física” para los estudiantes. Entre los estudiantes del primer año y los del último año de las distintas instituciones se advierte que dos opciones llevaban ampliamente la delantera: “capacidad de aplicar los conocimientos en la práctica” y la “vocación de enseñar”. La vocación apareció como la variable más seleccionada entre los estudiantes del primer año, salvo en el Instituto San Pablo donde se ubicó en segundo lugar detrás de “Capacidad de aplicar los conocimientos en la práctica”, opción que en el resto de las casas formadoras estaba en el segundo lugar. Ahora bien, una vez recorrida la formación en los tres institutos terciarios la mayor preferencia se encontró en “la aplicación de los conocimientos en la práctica”, y en segundo lugar la vocación, invirtiéndose los órdenes en la UNLP. La tercera posibilidad más elegida entre los que iniciaban la carrera fue “Conocimientos específicos del deporte y las diferentes prácticas corporales” variable que perdió relevancia, con diferentes grados; en el ISFD N°101, la UNLP y el ISFD N°47; y mantuvo su lugar en el Instituto San Pablo. En el cuarto y quinto sitio se presentaron fluctuaciones de acuerdo a la institución en el ISFD N°101 y el ISFD N°47 se ubicó “Capacidad para generar nuevas ideas (creativas)” y prosiguió “Trabajo en equipo”, en la UNLP se seleccionaron las mismas posibilidades, pero con órdenes invertidos y en el Instituto San Pablo “Liderazgo” y “Capacidad para comunicarse con personas no expertas en la materia”.

Tabla 14. ¿Cuáles son las características personales y profesionales más importantes que debería tener un profesor de educación física? Estudiantes del primer y último año

Tabla 14 Nueva

Al comparar en cada institución la distribución de las variables podemos afirmar en términos generales que hay una serie de opciones que incrementaron su adhesión entre los estudiantes del último año como son el caso de: Planificación y gestión del tiempo, Capacidad de crítica y autocrítica, Capacidad de adaptarse a nuevas situaciones y emergentes, Capacidad de generar nuevas ideas (creativas), resolución de problemas, toma de decisión. Las opciones que incrementaron su porcentaje son aquellas ligadas a los saberes procedimentales que se relacionan con el futuro rol docente. Asimismo, disminuyeron conocimientos generales básicos, experiencia en el trabajo docente, buena presencia y estado físico, trabajo en equipo, capacidad de comunicarse con persona no expertas en la materia, es decir aquellas cualidades que se asocian a los estereotipos de los profesores de la disciplina. Una variable que presenta ondulación en su relevancia según las instituciones es la ligada a los “Conocimientos específicos del deporte y las diferentes prácticas corporales” quien siguió teniendo un lugar protagónico, pero en tres casos redujo sus porcentajes. Retomando a Perez-Roux (2009) en estas cualidades seleccionadas se advierte en el momento inicial de la formación están vinculadas a “idealizar el oficio”, mientras que los estudiantes a punto de finalizar se problematizan más en la “realidad del oficio”.

Conclusiones

A lo largo de este capítulo se fue presentando de modo descriptivo los resultados de diferentes variables que nos permiten analizar el por qué de la elección de la carrera, la institución y las diversas percepciones sobre las posibles inscripciones laborales en la disciplina y las cualidades que hacen a un profesional en la materia.

En ese recorrido se identificaron cuestiones comunes entre los estudiantes de las diferentes instituciones y a su vez particularidades. Al indagar en los porqués de la elección de la carrera apareció como carácter común entre los ingresantes de las cuatro instituciones el “gusto por la actividad física, el deporte, la gimnasia y/o la danza” y en segundo lugar que le “gusta enseñar”, conjugándose ello con el carácter vocacional principalmente entre las mujeres. El gusto por las prácticas corporales observamos que se relacionó al hecho de hacer alguna de ellas. En la elección de la institución, los estudiantes ponderaron diferentes cualidades de la propuesta institucional para su elección, como es en el caso del Instituto San Pablo donde los horarios de cursada, la proximidad a la vivienda o la posibilidad de trabajar y estudiar fueron centrales al momento de la decisión. En el ISFD N°101 adquirió mayor relevancia las amistades que cursan en la institución, la accesibilidad en términos económicos, las recomendaciones y el prestigio institucional. Este último carácter en la UNLP se erigió como el principal, prosiguiendo en el orden de relevancia el hecho que amistades cursan en la institución y la accesibilidad en términos económicos. En cambio, en el ISFD N°47, al igual que en el ISFD N° 101, se destacó en primer y segundo lugar el hecho de tener amistades que cursaron la carrera en la institución y las recomendaciones. En este establecimiento, radicado en el interior de la provincia, apareció como variable el hecho de ser “accesible en términos geográficos”. Como podemos observar la elección de la institución tenía aparejado variables que estructuran la vida social de los estudiantes lo que hace ponderar cuestiones desiguales al momento de elegir donde estudiar.

Otra cuestión que nos interesa recuperar en estas conclusiones son los horizontes laborales que identificaron los estudiantes que iniciaban la carrera y los que se encontraban próximos a recibirse. En el ISFD N°101 se presentó una tendencia inicial entre los estudiantes varones de prevalecer la docencia en el nivel secundario, en segundo lugar, las labores como preparador físico en algún deporte y en tercer lugar la función de entrenador de un deporte. Ahora bien, entre los estudiantes que se encontraban próximos a recibirse se presentó la preminencia de los distintos niveles del sistema a educativo. Entre las mujeres que iniciaron la carrera se seleccionó predominantemente los tres niveles obligatorios del sistema educativo, en cambio en aquellas que estaban próximas a la graduación se privilegió el nivel secundario del sistema educativo conjuntamente a la preparación física en algún deporte, el rol de entrenador deportivo. Lo observado en esta institución discute aquellos estereotipos iniciales que se presentaron en las distintas instituciones donde la docencia en el sistema educativo fue seleccionada principalmente por las mujeres, mientras que los varones optaron casi de modo exclusivo el nivel educativo secundario combinando ello con labores de preparador físico deportivo o entrenador. En las tres instituciones restantes se pudo observar el incremento de la elección de la docencia en escuelas en los diferentes niveles del sistema educativo, identificándose en todos los casos una direccionalidad mayor entre las mujeres hacia la docencia y una segmentación en la elección de los diferentes niveles educativos de acuerdo al género, donde el nivel inicial y primario son la principal elección. Esto no nos tiene que invisibilizar el hecho que con el correr de la formación las labores en el alto rendimiento deportivo incrementaron su elección entre las mujeres. Esta convivencia de labores entre el rol de entrenador deportivo y la docencia en el sistema educativo, que se incrementó esta última a partir del tránsito formativo, explica la preminencia dada a los saberes de la “biología” y el “entrenamiento deportivo” como así también el aumento de la relevancia concedida a los saberes de la “práctica docente” y de la “pedagogía y la didáctica”.

Como podemos observar en el análisis realizado en este capítulo, fue tomando cada vez más protagonismo la inscripción de género para poder analizar las diferentes cuestiones ligadas a la elección de la carrera, la institución, los ámbitos de ejercicio profesional de su interés y las visiones sobre los saberes de la disciplina.

Por otro lado, notamos al momento de indagar en la selección de la institución donde realizaron los estudios diferencias organizadas y estructuradas a partir de sus capitales sociales, culturales y económicos expresándose ello en razones ligadas principalmente a cuestiones de posibilidad (horario, proximidad, posibilidad de estudiar y trabajar) y en otros casos el prestigio institucional. Por medio de este análisis se grafican las diversas formas de significar el trayecto formativo, la elección de la carrera y la institución por parte de los estudiantes de nivel superior. Ello se relaciona con los ámbitos de ejercicio profesional que fueron seleccionados, donde los niveles inicial y primario y las prácticas con personas con discapacidad y tercera edad fueron señaladas mayormente por las estudiantes, mientras que los estudiantes privilegiaron inicialmente el nivel secundario dentro de las ofertas formales y aquellas labores relacionadas con el entrenamiento físico y deportivo. Entre los estudiantes que se encontraban próximos a finalizar sus estudios se observaron diferentes procesos de acuerdo a la institución de pertenecía, ahora bien, como tendencia general observamos la apertura hacia temáticas que los diferencian de los ingresantes como son aquellas ligadas al rendimiento física y a lo deportivo en el caso de las mujeres y en los varones, con diferencias en los casos, una mayor orientación hacia la docencia en el sistema educativo. Ahora bien, esto nos abre una serie de preguntas ligadas a la articulación de estas intenciones laborales con los direccionamientos curriculares de las propuestas formativas donde el ámbito escolar era el que estructura la currícula en esa materia. Asimismo, y teniendo en cuenta también lo planteado en los capítulos anteriores, advertimos que las principales inserciones laborales de los estudiantes se presentaron fuera del espacio educativo formal, lo cual nos permitirá comprender, aunque sea parcialmente, el por qué de estas elecciones. Por último, debemos articular esto a las ponderaciones de los diferentes campos de saber de la formación, donde también advertimos tensiones con los lineamientos imperantes en las propuestas curriculares direccionadas a una perspectiva desde las ciencias sociales y las ciencias de la educación en la disciplina (Levoratti, 2017). Ahora bien, los estudiantes valoraron de acuerdo a su grado de importancia a los saberes de la biología, el entrenamiento deportivo, por sobre los conocimientos de los enfoques conceptuales que se privilegiaron en los lineamientos curriculares. Esto nos permite indicar cómo este actor social identificaba y advertía un determinado recorrido y trayectoria dentro del ámbito profesional, que tensiona con los estereotipos profesionales y los lineamientos de la formación inicial.


  1. La escala de Likert nos permite indagar en los grados de acuerdo que las personas tienen ante determinadas afirmaciones. En esta escala se establecen cinco estados: Muy de acuerdo, de acuerdo, ni de acuerdo ni en desacuerdo, en desacuerdo y por último muy en desacuerdo. Ante esa escala el encuestado debe seleccionar una de ellas.
  2. Nos parece importante aclarar que las distintas frases que se emplearon para indagar en el grado de acuerdo y desacuerdo fueron seleccionadas por el autor a partir de entrevistas en profundidad realizadas a estudiantes de la carrera.


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