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1 Las federaciones, las asociaciones y los clubes de voleibol

Composición y jurisdicción, características y particularidades

Recuperación y análisis del proceso de creación del voleibol

El voleibol tiene sus inicios en el año 1895, su creador, fue William George Morgan, quien ejercía como Director de Educación Física en el YMCA, con sede en Holyoke, estado de Massachusetts. Como parte de la función, desarrollaba programas de actividades o de ejercicios, a lo que puede denominarse clases deportivas para adultos varones. La función exigía planificar y desarrollar actividades deportivas, pensado en las características de sus alumnos, adultos. Morgan se encontró con un problema, debía promocionar la actividad física deportiva sin que fuera demasiada agresiva e intensa y para ello creó el voleibol, alternativa menos exigente desde el punto de vista físico si se lo compara con un naciente baloncesto muy popular aunque demasiado agotador. Es así que en sus inicios, el voleibol responde a la necesidad de tener una opción en la que no fuese necesario dar tantos golpes o sacudidas, de modo que permita que se pueda adaptar a un público más amplio y que por lo tanto pudiera ser practicado por personas de edad avanzada o bien como deporte para iniciarse en la actividad deportiva.

La promoción del voleibol también estuvo basada en la posibilidad de ser practicado con escasos elementos o recursos y por varios participantes. Morgan explica que su primer idea fue el tenis, propuesta que descarta por no cumplimentar con requisitos que pretendía cumplir como simpleza y deporte de equipo o colectivo (Bayer, 1992). No obstante, mantiene la idea de deporte con una red, cuestión que permitía tener el espacio de juego dividido para evitar fricciones con los rivales.

En voleibol en sus comienzos no se llamaba así. Su primer nombre fue mintonette, pero luego fue rebautizado con el nombre volley ball, término o expresión hace alusión al vuelo de la pelota.

Como dato anecdótico, el primer partido de voleibol se jugó el 7 de julio de 1896 en la Universidad de Springfield. Al año siguiente, la YMCA publicó el primer reglamento, cuestión que lo define como deporte -al menos en términos modernos, como deporte moderno-, aunque con reglas muy distintas a las que presenta en la actualidad. He aquí dos particularidades a señalar: por un lado, todo deporte moderno es considerado tal a partir de su institucionalización desde formatos de federaciones o asociaciones, en este caso el volley ball registra ese paso; en segundo lugar, si se consideran las diferencias dadas en lo relativo a lo reglamentario, he allí una referencia sustantiva respecto de las dinámicas sociales, las producciones y las intervenciones de actores y actoras en eso, en tanto proceso histórico y social.

El primer Reglamento oficial publicado en 1897 en el “Libro Oficial” de la Liga Atlética de las YMCA de Norteamérica presenta las siguientes reglas:

Regla 1. El juego consta de nueve sets o entradas (innings) a 15 puntos.

Regla 2. El servicio depende del número de jugadores, rotando cada jugador en el servicio.

Regla 3. Se recomienda que el terreno tenga 25 pies[1] de ancho y 50 de largo (7,62 x 15,24 metros), aunque las medidas pueden modificarse para que cada jugador cubra un área de 10 x 10 pies (aproximadamente 3 x 3 metros). A una distancia de 4 pies de la red (1, 20 metros) y en cada uno de los campos se sitúa una línea transversal denominada “dribling line” (la que actualmente conocemos como línea de ataque que se sitúa a 3 metros de la red).

Regla 4. La altura de la red era de 6 pies con seis pulgadas (1,98 metros). Su tamaño era de 0,61 metros de ancho por 8,23 de longitud y estaba suspendida por postes colocados a 30,3 centímetros de las líneas laterales.

Regla 5. El balón tenía una circunferencia de 25-27 pulgadas (63,5- 68,6 centímetros) y un peso de 9-12 onzas (252-336 gramos).

Regla 6. El jugador al saque debe tener un pie sobre la línea de fondo.

Regla 7. Cada saque no devuelto supone un punto o cambio de saque.

Regla 8. El balón ha de ser golpeado con la mano y pasar sobre la red sin tocarla. Se dispone de dos saques. Un compañero puede ayudar a que el balón supere la red, aunque si sucede no se dispone de un segundo saque.

Regla 9. El balón se considera fuera si toca las líneas de delimitación.

Regla 10. Los jugadores no pueden sujetar ni retener el balón. Un jugador puede “driblar” (autopases), pero sin sobrepasar la “dribling line”. No hay límite para el número de toques. (pág. 2)

El primer partido y la publicación del Reglamento marcaron el inicio formal del voleibol dando lugar a un tipo de institucionalización concreta y particular, propia de los deportes modernos. A partir de ello, su difusión lo convirtió en unos de los deportes más populares de Estados Unidos. Desarrollo que se generó y vivenció a partir de la transmisión hacia otros países, siempre promovido por la YMCA.

El crecimiento provocado por la difusión y el incremento de practicantes provocó que el voleibol dejara de ser un juego con intenciones de inserción a la actividad deportiva para convertirse en un deporte estructurado y regulado por un reglamento fijado por las instituciones que lo crearon y con ello con estructuras y lógicas propias[2].

Desde la primera caracterización del voleibol producida en este apartado se puede distinguir que, en sus inicios las intenciones que lo provocaron guardaron relación con formas prácticas que atendían y consideraban, por una parte, a la capacidad biológica de los adultos y, por otra, desde un interés especial por crear una práctica deportiva con menos impactos, sacudidas o roces con el rival puesto que ello era lo que ofrecía el popular básquetbol. En otras palabras, desde la perspectiva de creación, la práctica deportiva requerida respondía a una lógica[3] de “cuidado del cuerpo”, pues se buscaba evitar las lesiones comunes en las prácticas deportivas basada en el contacto o impacto, y “sin intenciones de desarrollos corporales”, pues no buscaba generar fatigas exhaustas como así tampoco robustez corporal, se buscaba una propuesta práctica, se pretendía un deporte a modo de pasatiempo o generador de dispersión después de las prolongadas y exhaustas jornadas laborales del momento.

Por otra parte, su comienzo se caracterizó también por un incipiente desarrollo de la técnica, en donde la táctica no constituyó un elemento de connotada relevancia. Las primeras reglas se distinguen por ser extremadamente elementales y por estar orientadas a dar forma al juego. También sobresale que los discursos vinculados al surgimiento de ese voleibol destacan su notable proyección al entretenimiento, al esparcimiento y a la recreación de sus primeros practicantes. En este sentido, Moras (2000: 5) refiriéndose al creador del voleibol especificó:

Morgan vio cómo sus alumnos de las clases nocturnas (generalmente hombres de negocios) no se adaptaban bien al Baloncesto y pensó en un deporte más recreativo, sin contacto físico y que, por consiguiente, redujera el riesgo de lesión. Por otra parte, no quería renunciar a la formación integral de sus alumnos.

En las prioridades de esta concepción se sustenta el surgimiento de las primeras reglas, instituidas para organizar el juego. Es de destacar que entre estas reglas iniciales, el número de jugadores era ilimitado del mismo modo que impacta las medidas de la cancha en la que los jugadores debían ejecutar sus acciones (15 metros de largo por 7,50 metros de ancho, dividido en dos cuadros iguales por una red, con su borde superior situado a 1.95 metros de la superficie de la cancha). A la vez, a partir de interpretar estas reglas desde la lógica que explica ese deporte inicial se puede inferir que la actuación de los jugadores no se orienta hacia la búsqueda de calidad motriz en la ejecución de los movimientos desde el punto de vista técnico, más bien su propósito se enmarca en la satisfacción de las necesidades espirituales y físicas de los participantes. Claramente, en este deporte, las técnicas son posteriores a este desarrollo inicial puesto que su lógica fundante va en otra dirección, persigue otros intereses.

En este punto de la historia, la enseñanza impartida se basaría en lograr mejoras en el juego sin hacer hincapié en el desarrollo técnico, el acrecentamiento técnico. Las valoraciones discursivas y el reglamento indican que en ese inicio cobraba sentido comprender el deporte, practicarlo en pos de lo que la concepción fundante pretendía y desarrollarlo.

Coincidiendo con los señalado por Regalado Cruz, Reyes Savon y Dumois Cedeño (2014)[4] a partir de 1912 se sucedieron importantes modificaciones a las reglas, y ello impactó favorablemente en las condiciones para el desarrollo de las técnicas deportivas (técnicas del voleibol en este caso) en pos de un mejor movimiento. Sin dudas, la especificidad[5] es una particularidad en el deporte, aunque podríamos decir que en toda práctica. Esa especificidad está dada desde esas reglas que habilitan o impiden funciones, desenvolvimientos, desarrollo. Podemos decir que el voleibol en tanto práctica específica es productora de sus propios desarrollos, en este caso pensándolo en términos de las técnicas. Entre las transformaciones más importantes se destacan: 1912, introducción de la rotación de los jugadores en el terreno; 1918, se fija en seis (6) el número de jugadores en campo; 1921, se introduce la línea central; 1922, se establece en tres (3) el número de toques a la pelota y se prohíbe el toque consecutivo del balón por un mismo jugador. El año 1923 dio lugar a otro cambio reglamentario importante, los equipos comienzan a estar integrados con hasta seis jugadores suplentes y se suma que, respecto al tanteador, si los equipos tuvieran igualdad a los catorce puntos, es necesario marcar una diferencia de dos puntos de un o respecto a otro para consagrarse ganador.

Coincidiendo con Mauss (1979: 309-336), es claro que todas estas modificaciones especifican la práctica deportiva en cuestión y a la vez la modifican y también a la preparación respecto a ella. Todo ello construido, elaborado desde actores que desarrollan desde su intervención política dando forma al deporte, sosteniendo perspectivas y lógicas particulares.

De todas las modificaciones reglamentarias hubo tres que no fueron adoptadas por las federaciones asiáticas: la referida a los 15 puntos por set, la composición de seis (6) jugadores en cancha por equipo y la rotación de los integrantes del equipo. En estas federaciones jugaban con un tanteador a veintiún (21) puntos y se jugaba con nueve (9) jugadores en posiciones fijas. Esto da cuenta que la institucionalización es un proceso no siempre lineal y homogéneo y a la vez que en una misma práctica las modificaciones pueden producir formas particulares que no necesariamente signifiquen un quiebre o distorsión que rompa con la especificidad.

La mayor transformación estuvo dada en los tres (3) toques al balón máximo por equipo. Con ello el juego se tornó más vibrante y dinámico (previo a la introducción a esta regla no había una determinación de toques a realizar por cada equipo antes de pasarla por arriba de la red al campo contrario). Así el tiempo de duración total del juego varió, pues al tener un máximo establecido ciertamente se generaban más situaciones de puntuación posible.

Evidentemente el voleibol es un deporte joven aunque con transformaciones significativas en el proceso de creación y desarrollo, que como toda práctica sigue aferrada a transformaciones posibles en tanto ello es inherente a estas. A su vez, y en consecuencia de las conversiones, mutaciones o simplemente diferentes formas que la especificidad construida produce, las formas de abordarlo, transmitirlo, enseñarlo y practicarlo también tuvo cambios. Sin embargo, como toda práctica su autonomía relativa obliga a señalar que los diferentes contextos económicos, políticos y de producción (industrial textil, televisiva, gráfica, tecnológica), también sociales, incidieron e inciden en sus sucesivas transformaciones, innovaciones, mutaciones, inversiones.

Dicho esto, es necesario señalar que el voleibol como todo deporte moderno, es resultado de la perspectiva propia de la revolución industrial (García Blanco, 1994; Le Breton, 1995 y Barbero González, 1997) y, por lo tanto, es un producto para el mercado de consumo. Claramente el deporte moderno se ha alejado progresivamente de las perspectivas de ocio, no obstante ello, se aplicó sobre todo en el tiempo de ocio de clases sociales medias y altas, para iniciarse en actividad física y en la práctica de este deporte. Si bien los participantes se sumaron a equipos y estos formaron diferentes campeonatos, no todos participaron como jugadores sino que encontraron una alternativa para completar el tiempo de ocio que tenían, utilizando el mismo en diferentes funciones, sea como dirigentes, técnicos, responsables de organizar partidos o simplemente como espectadores. Como señala González (2016: 6) el deporte contemporáneo, en general, conjuga dos tendencias: la competitiva[6] y el entretenimiento del público.

Coincidiendo con Rodríguez Abreu (2010: 1) el desarrollo de las comunicaciones y de la información, acabó con el localismo deportivo y se hizo extensible, a través de la especialización en funciones dentro del juego, justificada por la búsqueda de un mejor rendimiento, se promulgó la cuantificación de los éxitos o fracasos deportivos, y así comenzaron a medirse, lo que llegó a considerarse marcas o record deportivos. Este florecimiento económico, desarrollo la fabricación de prendas deportivas, balones, etc.

En concordancia a lo sostenido por Emiliozzi (2013: 60) en este estudio se piensa al deporte como una construcción histórica, política y cultural, por lo que su estudio supone considerar a los espacios en los cuales se conforman sus fines. Es en ese marco que las representaciones y el capital simbólico se significan de manera particular. Desde ese lugar, acordamos con Bourdieu en que:

… la probabilidad de practicar tal o cual deporte depende, según el deporte, del capital económico y, en segundo término, del capital cultural, así como del tiempo libre; esto se da a través de la afinidad que se establece entre las disciplinas éticas y estéticas que se asocian con una posición determinada dentro del espacio social. (1990: 210)

Esto permite al deportista relacionarse con un determinado ethos; como así también las disposiciones estructurales que regulan sus acciones, es decir, el habitus. Sin embargo, es claro, desde las mismas referencias de análisis hasta aquí presentadas que la práctica regular de un deporte institucionalizado produce modos de subjetivación que dislocan o redefinen la afinidad aludida y las disposiciones estructurales que regulan sus acciones.

El proceso de institucionalización en Argentina

En agosto de 1919, con Philip Paul Phillips como Director del Departamento de Educación Física de YMCA en la ciudad de Buenos Aires, el voleibol comienza a practicarse en la Argentina. Phillips lo introdujo en los programas del YMCA, que nuevamente cumple un papel decisivo que no se reduce a su presentación como una nueva práctica deportiva sino que se despliega y extiende en su desenvolvimiento en cuanto a lo organizativo o federativo. Asumiendo su organización, difusión y la publicación de un reglamento YMCA asume un rol trascendental en esta etapa inicial.

En 1923, YMCA organiza eventos y torneos a través de la Federación Argentina de Ligas Juveniles Evangélicas (FALJE), con lo cual el voleibol construye su auge y un franco progreso. Tal es así que se da comienzo a su práctica en una Institución por fuera de las evangélicas. Enrique Romero Brest[7] se encargó de esta misión, desde conversaciones y reuniones entre Adolfo Vázquez Gamboa, representante de la Asociación Cristiana y Lola B. de Villanueva emisaria del Club Femenino de Deportes Ima Sumac[8] . Estas acciones dieron lugar a que el voleibol se inserte y desarrolle en otras instituciones u organizaciones sociales de la época. En este sentido, es ilustrativa la recuperación que realiza Patricia Anderson[9] respecto al legado del Club Femenino de Deportes Ima Sumac:

Una incitación a la Cordura, Verdad y Paz es el lanzamiento de introducción de la edición, expresando la entrega del verbo de mujer argentina hacia el ambiente del país, señalando a los hombres de esta hora de la vida nacional la necesidad de dar libre albedrío a la cordura y a la verdad, único camino que conduce al bien y a la fraternidad de los espíritus, concepción capaz de ser alcanzada por los humanos, “Ima Sumac” puede y debe exhortar a los hombres a aquilatar sus juicios por arriba de las pasiones que avasallan y deprimen, incitándolos a construir, a seguir construyendo para el engrandecimiento de la Nación. No puede enmudecer y ser espectadora pasiva, debe, y es su obligación cooperar a la grandiosa obra de la magnificencia de la Patria. La obra de educación física y moral y de cultura social que constituye el programa de nuestra querida institución, no es un impedimento en oportunidades como la presente para hacer un llamado a la cordialidad entre argentinos. ¡La Patria es más grande que los hombres y sus errores!

El legado del club en cuestión, primera institución deportiva argentina en la cual el voleibol toma como deporte a desarrollar, obliga a preguntas como: ¿cuál fue el motivo que tomaron al voleibol como un deporte? ¿Qué intereses y posibilidades vieron en el voleibol para tomar este deporte? Estas inquietudes son por cierto bien interesantes, no solo por las respuestas que ofrecerían sino por la posterior consolidad del voleibol.

Por cierto, la inserción del voleibol en otras Instituciones y el aumento de practicantes, llevó a Romero Brest a constituir la primera Federación de Voleibol Nacional (1932)[10], aunque esta Federación tenía como particularidad que no era exclusiva del Voleibol, sino que compartía sus objetivos y funciones con otro deporte en crecimiento, Pelota al Cesto por lo que se denominó Federación Argentina de Voleibol y Pelota al Cesto. En el mismo año, en el Instituto de Educación Física de la ciudad de Buenos Aires, sitio de trabajo de Romero Brest[11], se constituye la primera asamblea fundacional, que lo designa como primer Presidente de la misma. A modo de corolario podemos enunciar una serie de instituciones que intervinieron, por desarrollarse en ellas uno u otro deporte o ambos: el Instituto Nacional Superior de Educación Física, la Asociación Cristiana de Jóvenes, la Federación Argentina de Ligas Juveniles Evangélicas, la Asociación de Deportes Regionales, el Club Femenino Ima Sumac, la Asociación Cristiana Femenina, el Club Villa del Parque, la Escuela Normal N° 4 Estanislao Zeballos, el Liceo Nacional de Señoritas Nº 2, el Colegio Guido Spano y el Club Gimnasia y Esgrima de La Plata. Esto da cuenta de una construcción y un proceso dinámico y significativo, también de una dirección felizmente sin retorno, posible de transformarse no de anularse. El voleibol cobra una dimensión institucional potente y significativa y un nivel organizacional valioso.

Como puede verse, el Club Gimnasia y Esgrima de La Plata es socio fundador de la primera Federación Nacional de Voleibol, lo que evidencia que nuestra ciudad acogió su práctica desde sus inicios en el país.

El primer consejo directivo fue así designado: Presidente, Prof. Enrique Carlos Romero Brest; Vicepresidente, Sr. Adolfo Vázquez Gamboa; Secretario, Prof. Marcelo Pietrafaccia; Pro-Secretaria, Prof. Sara Bermann; Tesorero, Alberto Schumacher; Pro-Tesorero, Ángel C. Luoni; Vocales, Sra. Lola B. de Villanueva; Srta. Amelia Roqués; Srta. Delia Saravia y Dr. Armando Giemberg.

El Estatuto de esta Federación naciente, aprobado el 23 de Enero de 1933, promulgaba lo siguiente:

1. Representar en los deportes de voleibol y pelota al cesto a las instituciones afiliadas, en el orden nacional e internacional.

2. Fomentar y regularizar la práctica de estos deportes, dictando o adoptando los reglamentos que sean necesarios.

3. Organizar y patrocinar campeonatos y concursos nacionales e internacionales.

4. Establecer las normas de conducta deportiva que han de regir las actividades de la Federación (pág. 3).

Este Estatuto presenta con suma claridad los fines con que fue creada esta Federación, también se observa cuáles son los motivos que llevaron a ello. El artículo 1 refleja la dimensión política más significativa, la función de representatividad del deporte frente a una Federación de orden superior. El artículo 2 incluye refiere a una función de tipo organizativa en perspectiva de fomento, que refiere a regular y controlar las prácticas deportivas. El artículo 3 sostiene en requerimiento organizativo e incluye la dimensión económica desde el patrocinio de los campeonatos. Desde el artículo 4 se procura normalizar la conducta deportiva, podríamos decir la ética deportiva.

Sin dudas, la creación de la Federación significó un avance transcendental, notable, que permitió una exposición del deporte y llevó a considerarlo como una propuesta deportiva que pudiera estar al servicio en la formación de los adolescentes. Como evidencia palmaria, el Ministerio de Educación incluyó al Voleibol dentro de los programas de Educación Física Escolares de la Enseñanza Media (Aisenstein y Scharagrodsky, 2006: 38), a partir de lo cual la práctica del voleibol cobra mayor impulso y acrecienta su masificación.

A partir de este progreso, en términos federativos, se produce la separación de Pelota al Cesto. Si bien los programas educativos ministeriales buscaban que los varones practicaran básquetbol y voleibol y las mujeres hockey sobre césped y pelota al cesto, el voleibol alcanzó más adeptos y jugadoras federadas que su par “pelota al cesto” lo que generó el pedido de su independencia y separación, aprobada y autorizada el 6 de Octubre de 1950. De este modo se establece la Federación Argentina de Voleibol (FAV). Nuevamente, en tanto constante, las dimensiones sociales, políticas y representativas se muestran y vigorizan el proceso. Sin ellas las prácticas no son, dan cuenta de lo constituyente y explican lo constituido.

La recién creada FAV, en tanto solo nucleaba entidades de la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, no tenía o no alcanzaba un sentido nacional estricto. En Marzo de 1952 se suman a ella federaciones o asociaciones provinciales como las de: Córdoba, Tucumán, Chaco, Santa Fé y Mendoza, por lo que pasa a denominarse Confederación Argentina de Voleibol, única representante del voleibol nacional, y la FAV cambia su denominación por una más ajustada a lo que realmente agrupa y representa, Federación Metropolitana de Voleibol (FMV).

Un elemento o una referencia necesaria de incluir, da su significación y aporte, está relacionada con que en la actualidad en nuestra ciudad, el voleibol ha alcanzado raigambre a nivel escolar, de todos es el deporte más practicado en los patios de las escuelas, cuestión que se manifiesta en los torneos que se desarrollan en la ciudad de La Plata[12]. Los Encuentros Masivos de Educación Física (EMEF[13]) engloban distintos deportes y juegos, se desarrollan entre las escuelas de la ciudad y sus alrededores y se realizan una vez al año. El torneo que más concurrencia y repercusión tiene es el de voleibol. En todas las ediciones triplica al resto en cuanto a cantidad de equipos y de escuelas presentadas, tanto en las versiones masculina y femenina como en la mixta. Algunas escuelas del nivel secundario solo practican este deporte, lo hacen como una especialización, desde el desarrollo de un programa que inicia en el primer año y se extiende hasta el último. Sergio[14], Profesor en educación física y encargado de la organización de estos torneos, en una entrevista que le fuera realizada en el marco de este estudio, expresó: “… el torneo de voleibol es el último en desarrollarse (…) llega a tener más de doscientos equipos de cada rama de inscriptos (…) involucra una organización de muchos días y gran cantidad de insumos para su realización” (2020: 1).

Las Federaciones que regulan el voleibol

En este estudio puede verse cómo se extendió en el mundo la práctica del voleibol, también el proceso de consolidación y desarrollo, llegando progresivamente a la sociedad en general, cada vez con más adeptos, independientemente de la clase social a la que pertenecieran. Esta propagación forjó nuevas necesidades que dieron inicio a organizaciones que unificaron, modificaron y crearon nuevas reglas, generando también nuevos estándares de competencia. Claramente el objetivo inicial para el cual había sido creado fue mutando, dio lugar a otros objetivos.

Un dato no menor del proceso de desarrollo y su estado actual es que en la Federación Internacional de Voleibol se encuentran afiliadas doscientas veintidós (222) Federaciones Nacionales[15], lo que lo convierte en el deporte más practicado y masivo del mundo, contando con once (11) más que el Fútbol[16]. Su planta de jugadores y jugadoras afiliados supera ampliamente la de otros deportes.

Estos datos cobran importancia en tanto conducen o invitan a revisar el papel que cumplieron las Federaciones de Voleibol en el deporte, tanto nuestra Federación Nacional como las internacionales que rigen en nuestro territorio. En este sentido, a los efectos de garantizar un análisis efectivo y concurrente con el tratamiento que aquí se realiza se abordarán los motivos o preceptos que orientaron su fundación, para comprender las funciones que cumplidas, reconociendo el tratamiento como algo inacabado, como una parte o foto de las situaciones, económicas, organizativas, políticas o sociales que se pueden considerar como disparadoras para mostrar su influencia en la práctica y el tratamiento del voleibol y en su desarrollo.

La Confederación Sudamericana de Voleibol fue creada en 1946 (CSV)[17] y es la entidad encargada de regir el deporte en el territorio de América del Sur. Entre sus funciones está desarrollar competencias entre los diferentes países de esa región. Sus Confederaciones hermanas son: la Confederación Asiática de Voleibol (AVC), creada en 1952; la Confederación Europea de Voleibol (CEV), fundada en 1963; la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Voleibol (NORCECA), en 1968; y la Confederación Africana de Voleibol (CAVB), en 1976.

En su estatuto[18] se definen los siguientes objetivos:

1) Favorecer el incremento de la práctica del voleibol en el Continente Sudamericano.

2) Organizar y supervisar la práctica del voleibol en el continente Sudamericano, propendiendo a alcanzar el más alto nivel técnico.

3) Promover el respeto mutuo en las relaciones de sus Federaciones Nacionales, coordinando su accionar y arbitrando de ser necesario los diferendos que pudieran surgir.

4) Promover relaciones amistosas entre dirigentes, entrenadores, árbitros y atletas de las distintas Federaciones Nacionales.

5) Difundir las “Reglas Oficiales del Voleibol” unificando su interpretación y velando porque las mismas sean respetadas.

6) Regular las transferencias de jugadores entre las Federaciones Nacionales conformantes de la CSV y hacer cumplir las normas establecidas a este respecto por la FIVB.

7) Propiciar la organización de cursos y seminarios destinados al perfeccionamiento técnico y del arbitraje.

8) Publicar un “Boletín Oficial” para difusión de las actividades de la CSV.

9) Representar y defender al lado de las autoridades deportivas y públicas, los intereses del voleibol en el Continente Sudamericano.

10) Propender la creación de un museo que coadyuve a la difusión del voleibol en el continente.

11) La CSV se abstiene de efectuar cualquier discriminación con relación a personas y naciones, así como de participar de cualquier discusión o manifestación de orden política, filosófica, religiosa o racial. (2018: 3)

Los objetivos propuestos por la institución dan cuenta de intereses que, a modo de estructuración inicial para su análisis, pueden considerarse del siguiente modo: los artículos 1 y 2 responden al orden organizativo regional, en particular en cuanto a sus torneos y desarrollo; los artículos 3, 4, 5 y 9 refieren a las relaciones de orden político tanto dentro de la Confederación como respecto a entidades del mismo tenor o superior. El artículo 6 se regulan las relaciones entre clubes respecto a la transferencia de jugadores, es decir responde al orden económico. El artículo 7 esgrime a la función formativa que la propia confederación organiza, tanto para formar entrenadores como árbitros. El artículo 11 define la posición ética de la Confederación en todo aspecto.

La conformación de una Confederación, que representa Federaciones -y que por consiguiente engloba a clubes- que se desempeñan en el territorio sudamericano, permitió relaciones con otras Confederaciones, como las de Europa y Asia. Esta relación puso en evidencia discrepancias reglamentarias respecto a lo establecido por las diferentes Confederaciones continentales, lo que llevó necesariamente a la necesidad de unificarlos. En consecuencia, en 1947, se constituyó la Federación Internacional de Voleibol (FIVB). La asamblea fundadora contó con representes de países con más afinidad al voleibol y con la mayor cantidad de clubes afiliados, a saber: Bélgica, Brasil, Checoslovaquia, Egipto, Estados Unidos, Francia, Suiza, Hungría, Italia, Polonia, Portugal, Rumania, Uruguay y Yugoslavia -. Su primer presidente fue Paul Libaud, de origen francés, quien gobernó desde 1947 hasta 1984.

Los objetivos actuales de la FIVB[19] son:

La FIVB fomentará el desarrollo y el crecimiento del deporte del voleibol en todas sus formas en todo el mundo, y promueve la creación de Federaciones Nacionales. La FIVB promueve, coordina, publicita, regula, organiza, supervisa, controla, gestiona y gobierna el deporte del voleibol alrededor del mundo. En particular, y sin restringir el alcance de los principios generales mencionado anteriormente, la FIVB deberá:

a) Establecer y modificar las Reglas Oficiales de Voleibol, los estándares y especificaciones oficiales para equipos e instalaciones de voleibol, y todas las regulaciones operativas internas que deben ser aplicadas, sin excepción, en todas las ocasiones, particularmente a nivel internacional o mundial en competiciones, incluidos los Juegos Olímpicos para los cuales la FIVB también establecerá sistema de competencia y calificación;

b) Administrar y gobernar el Voleibol en todas sus formas, profesional y aficionado, incluido el control de todas sus competiciones y disciplinas;

c) controlar y gobernar el nombramiento de árbitros internacionales;

d) Regular la elegibilidad y la transferencia de jugadores;

e) Promover el bienestar de los fondos nacionales, así como el respeto mutuo y la cooperación entre ellos mismos y ayudar a las Federaciones Nacionales en el desarrollo de su experiencia técnica;

f) Tomar medidas específicas para mantener la autoridad, autonomía y competencia exclusiva de las Federaciones Nacionales para administrar y gobernar las actividades de voleibol en sus respectivos países;

g) Tomar todas las medidas apropiadas relacionadas directa e indirectamente con la práctica del Voleibol y en el mejor interés del deporte del voleibol. (2021: 5)

En este caso los artículos a), b) y f) refieren a medidas organizativas de los torneos, tanto a nivel de aficionado como de profesional. El artículo c) refiere a formación de árbitros, que en competencia son los representantes más visibles de la FIVB. Los artículos d) y e) versan sobre las relaciones económicas, tanto en lo relativo a un evento deportivo como en la transferencia de jugadores. El artículo f) se dedica a las relaciones entre y el gobierno de las Federaciones afiliadas.

Progresivamente este conjunto de desarrollos y construcciones de carácter institucionalizador permiten que, en los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964, el voleibol masculino sea un deporte olímpico.

No es menos importante señalar que los procesos de institucionalización cobran distintos grados de desarrollo y desenvolvimiento, aun cuando permitan y ofrezcan instancias de prácticas más favorables y apropiadas. En todo sentido, los objetivos y funciones de esas instituciones u organizaciones son concurrentes con esa búsqueda de favorabilidad.

Como resultado de un prolongado proceso de configuración y desarrollo en los planos político, económico y de representación, sumado a un proceso de acrecentamiento en las relaciones e intercambios internacionales, se produce un crecimiento significativo que conduce a la obtención del tercer puesto en el mundial de voleibol realizado en 1982 en Argentina. Con ello, se logra una plaza en los Juegos Olímpicos de 1984 de Los Ángeles (EEUU), siendo su primera participación en voleibol masculino. El equipo que obtuvo la plaza, conducido técnicamente por Young Wan Soh con la asistencia de Julio Velasco, fue llamado “la generación del ´82” y estuvo integrado por destacados y reconocidos deportistas como Hugo Conte, Waldo Kantor, Daniel Castellani, Raúl Quiroga, Jon Uriarte, Esteban Martínez, Carlos Wagenfeild, Alejandro Diz, Carlos Getzelevich, Miguel Solari, Alcides Cuminetti y Leonardo Wiernes[20].

Con Luis Muchaga como entrenador, la base de ese equipo en 1987 logra el Campeonato Preolímpico de Brasilia, venciendo por primera vez a Brasil. Un año más tarde en los Juegos Olímpicos de Seúl ´88, frente al equipo representativo de Brasil, obtiene la medalla de bronce.

Por su parte, el plantel femenino participó por primera vez de un mundial en 2002. El equipo, conocido como Las Panteras fue dirigido por Claudio Cuello e integrado por: Celina Crusoe, Carolina Costagrande, Mariana Conde, Romina Lamas, Micaela Vogel, Ivanna Mûller, María Laura Vincente, Natalia Brussa, Julieta Borghi, Mónica Kostolnik, Marianela Robinet y Georgina Pinedo.

En la historia de Confederación Argentina de Voleibol (CAV) hubo momentos de crecimiento aunque también momentos problemáticos como los dados en el orden económico y el político en 2003. Luego de haber sido en 2002 anfitrión del Mundial de Voleibol Masculino fue desafiliada de la FIVB en mayo de 2003 y el presidente Rubén Acosta desligó a la Federación Argentina de Voleibol de todos los campeonatos internacionales. En 2004, por intermedio del Comité Olímpico Internacional (COI), la FIVB vuelve a reconocer a Argentina pero, como la FAV había sido expulsada definitivamente, se constituyó una nueva y flamante federación, la Federación de Voleibol Argentina (FeVA) integrada por: Presidente, Alejandro Bolgeri; Vicepresidente 1, Juan Ángel Pereyra; Vicepresidente 2, Héctor Fontichelli; Vicepresidente 3, Miguel Marziotti; Vicepresidente 4, Pedro Rinaldi; Secretario, Rodolfo Paredes; Tesorero, Raúl Borda; Tesorero, Eduardo Fernández; y, Protesorero, Juan Finoli.

En el Artículo 2 del Estatuto[21] se postula que:

La FeVA será el ente máximo, rector y asesor de las manifestaciones del voleibol del país, en cuyo marco y desarrollo del objeto social, perseguirá los siguientes propósitos:

a) reunir bajo una dirección y reglamentación uniforme a todas las instituciones directivas del voleibol del país, con el propósito de coordinar la acción de todas ellas, propendiendo a la difusión del voleibol en el pueblo y su práctica disciplinada y eficiente;

b) ejercer la representación del voleibol argentino en los órdenes nacional e internacional, manteniendo la mejor vinculación posible con las instituciones similares extranjeras;

c) organizar, cuando así correspondan, los torneos nacionales e internacionales, como así también todo lo relativo a los seleccionados representativos argentinos, todo ello sin fines de lucro, y en caso de que con tales actividades puedan obtenerse ganancias, estas se atribuirán al cumplimiento de propósitos de la asociación;

d) autorizar la celebración de todos los certámenes organizados o concertados por las afiliadas en el orden interprovincial, interregional o internacional dentro del país y la participación de equipos argentinos en el extranjero;

e) obtener directamente o por intermedio de las afiliadas, los recursos necesarios para el mejor desarrollo de este deporte y sus afiliadas;

g) propender a la difusión de las reglamentaciones, normativas y de las leyes de juego dictadas por la Federation Internationale de Volleyball (FIVB);

h) promover la ética deportiva, el juego limpio y la lucha contra el doping

i) respetar y someterse a las normas establecidas por la FIVB en todas sus reglamentaciones, especialmente su Constitución y Código de Conducta. (2003: 3)

Estos apartados pueden considerarse a partir de las realidades presentes en nuestro territorio. Así los puntos a), b) e i) refieren a relaciones políticas que se desarrollan entre esta Federación con sus Federaciones superiores y los clubes afiliados. Los puntos c) y d) desprenden regulaciones organizativas en el plano competitivo de cualquier evento en que se desarrolle el voleibol. El orden económico se encuentra en los puntos c) y e) que rigen las medidas para la obtención de los recursos necesarios para el desarrollo del deporte. El punto g) aborda el desarrollo comunicacional, o difusión del deporte en nuestro territorio; y el h) las conductas éticas de los participantes, jugadores, entrenadores y espectadores.

Sobre los dificultades que llevaron al renombramiento como FeVA, en un artículo del diario La Nación, el actual Presidente de la FIVB Ary Graça, al describir el estado actual de la situación señala: “Lo más importante que (se) logró fue la pacificación, que los dirigentes de las federaciones locales se sienten alrededor de una mesa para resolver los problemas…(2016: 1)” y, a la vez, destaca el potencial de la Argentina tanto en lo relativo a recursos humanos que se desenvuelven en el país como respecto al nivel de jugadores y la capacidad de entrenadores que se desempeñan de manera distinguida en el exterior[22].

Puede observarse que, así como el impulso inicial de YMCA por generar una propuesta novedosa y atractiva y las sucesivas y progresivas actuaciones de actores y actoras (dirigentes, jugadores, jugadoras, políticos y profesores, entre otras y otros) que crearon y promovieron instituciones deportivas para el desarrollo del voleibol, sin dudas, el posterior proceso al aquí se llamó internacionalización del voleibol[23] vivido por jugadores y entrenadores de argentina, y el contexto político actual resultado de la superación de diferencias señalado por el Presidente de la FIVB, sin dudas, actuaciones y momentos cruciales, permiten referir a un voleibol de Argentina en proceso de transformaciones institucionales por la consolidación.

Un caso que evidencia la complejidad de entramados particulares en la Federación de Voleibol Argentina es el que engloba Federaciones Provinciales, marcando a nuestra ciudad de La Plata. Allí, dos federaciones conviven, que han tenido tensiones, que dan cuenta de diferencias en el territorio desde el impacto o ejercicio de gobierno cada una, en concreto, la referencia es sobre la Federación Metropolitana de Voleibol (FMV) y la Federación Bonaerense de Voleibol (FBV). Desde este estudio, el aporte está dado en que desde el análisis del surgimiento y el desenvolvimiento inicial o fundacional se puede observar cómo desde los objetivos que estas federaciones postulan se registran tendencias o cosas incomparables.

La FMV se desprende de lo que anteriormente se llamó la FAV y reúne a las instituciones de la metrópolis y a los alrededores. En la actualidad (2022) esta Federación es conducida por: Presidente, Juan Antonio Sardo; Vicepresidente 1ro., Daniel Golbert; Vicepresidente 2do. Liliana Iamurri; Secretario General, Román Ariel López; Prosecretario, Walter Brussasca; Tesorero, Horacio García Bellussi; Protesorero, Juan Carlos Cunto y Vocal Titular, Víctor Alejandro Pellegrino.

En su Estatuto[24] postula los siguientes objetivos:

a) Fomentar la práctica del deporte de voleibol procurando su difusión y desarrollo, de acuerdo a los principios que surjan de estos Estatutos y con sujeción a las leyes y reglamentos dictados por el Estado y las Organizaciones Nacionales e Internacionales que rigen este deporte.

b) Representar a las entidades afiliadas en el orden nacional e internacional tratando de mantener la mayor vinculación posible con las Federaciones similares del país y del extranjero y especialmente las latinoamericanas y realizar con ellas los convenios que fueren necesarios para el mejor logro de los fines de la Federación.

c) Organizar y llevar los registros de los jugadores ejerciendo por intermedio de sus delegados el control de los certámenes que se realicen bajo su reglamentación.

d) Organizar los Campeonatos de Voleibol y Beach Voley en el ámbito de su jurisdicción y patrocinar todos aquellos eventos que considere conveniente a la prosecución de sus fines y siempre bajo las reglamentaciones de la Federación.

e) Estar afiliada a la Organización Nacional correspondiente que tenga el reconocimiento de las Organizaciones pertinentes que rigen este deporte. (2004: 2)

En primer lugar, corresponde destacar que de acuerdo a estos objetivos la Federación reúne a los clubes de la CABA y zonas cercanas. Los aspectos de orden político se pautan en los artículos a), b) y e), refiriendo a las leyes que dicta el Estado y las Federaciones de Voleibol, la relación entre los clubes afiliados y búsqueda de que estos clubes sean reconocidos por las Organizaciones pertinentes. Los artículos c) y d) formulan los aspectos organizativos de los eventos deportivos y de los jugadores participantes. Y el artículo a) brinda fomentar la comunicación para mejorar el desarrollo del deporte.

Por otra parte la FBV, que gobierna sobre la provincia de Buenos Aires, promueve la relación de la FeVA con Instituciones y/o Asociaciones que concentran otras instituciones. Esta entidad provincial está conducida en la actualidad (2022) por: Presidente, Gabriel Salvia; Vicepresidente 1ro., Daniel Trotta; Vicepresidente 2do., Osvaldo Sumavil; Vicepresidente 3ro., Marisa Viturro; Secretario General, Angélica Diaco; Prosecretario, Miriam Mosescu; Tesorero, Oscar Ben y Protesorero, Jorge López.

En la página inicial de su Estatuto designa como objetivos:

El objeto de la Federación, en su carácter de organismo rector y asesor de las manifestaciones de voleibol en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, compete:

a- reunir bajo una dirección y reglamentación uniforme a todas las instituciones directivas del voleibol de la provincia de Buenos Aires, con el propósito de coordinar la acción de todas, respondiendo a la difusión del voleibol en cada ciudad y su práctica disciplinada y eficiente;

b- ejercer la representación del voleibol de la provincia de Buenos Aires en el orden nacional e internacional, manteniendo la mayor vinculación posible con las instituciones similares;

c- organizar cuando así corresponda, los torneos regionales, provinciales, nacionales e internacionales, según calendario de competencia, como así también todo lo relacionado a las selecciones representativas de la provincia de Buenos Aires;

d- autorizar la celebración de todos los certámenes organizados o concentrados por las afiliadas en el orden provincial, regional, nacional e internacional, dentro del ámbito de la provincia de Buenos Aires y la participación de equipos de su jurisdicción en el extranjero;

e- obtener directamente o por intermedio de su familia, los recursos necesarios para su sostenimiento:

f- recabar las autoridades el apoyo necesario para el mejor desarrollo de este deporte;

g- intervenir como árbitro en las divergencias que se existen entre las asociaciones a requerimiento de cualquiera de ellas, y entre narración o entidades afiliadas a pedido de ella o de la asamblea ordinaria o extraordinaria de esa asociación. En ambos casos el consejo directivo, para poder emitir resolución al respecto, deberá contar con un coro de la mitad más uno de los delegados acreditados por las afiliadas;

h- propender a la difusión y aplicación de las leyes de juego dictadas por la entidad Nacional rectora del voleibol Argentino reconocida oficialmente por la FIVB:

i- promover la ética deportiva, el juego limpio y la lucha contra el doping;

j- respetar y someterse a las normas establecidas por la entidad Nacional rectora del voleibol argentino y en consonancia con esta última a las emanadas de la confederación Sudamericana de voleibol y a la federación internacional de voleibol. (1980: 4)

Los objetivos b), f), g), h) y j) promueven el desarrollo del juego y representan las relaciones políticas que vinculan a la Federación Provincial con Federaciones superiores y con las directivas del gobierno provincial y nacional. Los artículos a), c) y d) regulan la organización de los torneos y eventos que se desarrollen en la provincia. El articulo e) refiere a los recursos económicos necesarios para el sostenimiento de la entidad y el i) se relaciona con la ética deportiva de todos los participantes de los eventos.

Como se señaló antes, la FBV gobierna sobre el territorio provincial de Buenos Aires, y una particularidad es que dentro de ella se inscriben instituciones directamente afiliadas a ella o Asociaciones que reúnen instituciones y que a través de estas se afilian a la entidad Bonaerense. Como ejemplo de esto último, puede citarse el caso de las instituciones que desarrollan el voleibol en la ciudad de La Plata, que conforman la Asociación Regional de Voleibol Amateur (ARVA) y a través de esta se inscriben y vinculan con la FBV.

La Comisión Directiva de la ARVA en la actualidad (2022) está integrada por: Presidente, Osvaldo Sumavil; Vicepresidente, Pablo Javier Arean; Secretario General, María de los Ángeles Renzo; Prosecretario, Julia Sobredo; Tesorero, Pablo Churin y Protesorero, Cristian Martínez.

En su Estatuto ARVA sostiene:

La asociación Regional de voleibol amateur, siendo una asociación civil de segundo grado tendrá los siguientes fines:

a- fomentar y difundir la práctica del voleibol en la zona de La Plata, Berisso, Ensenada y alrededores;

b- establecer una estrecha relación entre las instituciones afines, propendiendo a que se adhieran todas aquellas que practican esta disciplina;

c- organizar, programar, fiscalizar y/o desarrollar torneos, certámenes y/o campeonatos interclubes, regionales o con otras asociaciones;

d- Propiciar el acercamiento social de la familia y su elevamiento cultural, promoviendo todo tipo de enseñanza a fin a los objetivos expresados;

e- prescindir asuntos políticos religiosos, raciales e ideológicos, dada la finalidad meramente deportivo social y cultural de la institución. (1991: 2)

El inciso a) manifiesta el fin comunicacional de la Asociación. El b) regula las relaciones políticas en las Instituciones afiliadas y promulga la adhesión de nuevas Instituciones. Las tareas organizativas de torneos y certámenes se visualizan en el inciso c). El carácter formativo que podría ser destinado a entrenadores, jugadores y árbitros, lo pone en manifiesto en el inciso d). El e) promueve los valores éticos que se procura generar en la intervención.

Un párrafo particular merece la afiliación de clubes, que si bien será abordada luego, interesa enunciar. En la ciudad de La Plata conviven instituciones afiliadas únicamente a la FMV y también otras que se encuentran afiliadas a la FBV o a la FMV que también participan en carácter de invitadas en la ARVA.

Una forma de graficar las relaciones en lo que respecta a las Federaciones que transmiten reglas y condicionan las instituciones que desarrollan el voleibol en nuestra ciudad sería de la siguiente manera:

Conclusiones del capítulo

A modo de primeras conclusiones: a) respecto a la organización y las relaciones institucionales, se puede decir que las actas fundacionales de las Federaciones presentan mayoritariamente objetivos que muestran o persiguen intenciones similares y otros que solo aparecen en algunas Federaciones. En todas, se consignan objetivos que ordenan las relaciones políticas a ejercer, tanto entre Instituciones como con sus Federaciones superiores, también buscan organizar los diferentes eventos en que el deporte se lleve a cabo. Por otra parte, los órdenes económico y ético se encuentran presentes en la mayoría de ellas. Lo distintivo está en que la FIVB, la CSV y ARVA promueven explícitamente la formación de jugadores, entrenadores y árbitros a través de cursos de capacitación. Además, aún en los casos en que se plantean intereses similares claramente estos muestran matices que son los que definen o direccionan desarrollos posteriores y en algunos casos imponen mutaciones o transformaciones necesarias como sucedió en el caso de FeVA. b) los objetivos de las Federaciones no expresan criterios o principios vinculados al desarrollo del voleibol como así tampoco estimulan o promueven la articulación de proyectos estratégicos de desarrollo institucional como una necesidad política o deportiva, quizás por ello tampoco se registran documentos, programas o planes sobre ello. Sin dudas, documentar o formular a modo de registros las prácticas, los saberes o proyecciones deportivas nutriría de manera significativa los procesos y a las propias instituciones y como parte de ello a sus actoras, actores, practicantes y asociadas y asociados. En otras palabras, fortalecería la consolidación de las ligas, las estructuras deportivas y del juego propiamente dicho. Si bien este aspecto no constituye necesariamente un eje de consideración directamente relacionado con la indagación de este estudio, se volverá sobre ello a lo largo del trabajo para dilucidar razones y efectos.

Por otra parte, en el marco del proceso de consolidación del voleibol a nivel local, no es menos importante señalar como parte de la evidencia de continuidades, diferencias, mutaciones y particularidades los cuatro momentos de significación respecto al surgimiento y desarrollo del voleibol: la iniciativa de creación del YMCA (Massachusetts-EEUU); la sucesiva y progresiva institucionalización desde federaciones y asociaciones y su posterior ingreso en Argentina; el proceso de internacionalización dado desde la participación jugadores, jugadoras y entrenadores y entrenadoras del país; y, la superación de diferencias rupturistas y diferenciadoras de la Federación local.


  1. El pie es una unidad de longitud, basada en el pie humano, ya utilizada por las civilizaciones en la antigüedad. Actualmente, el pie ha sido sustituido en casi todo el mundo por las unidades del Sistema Internacional (SI), salvo en el uso corriente en algunos países anglófonos, donde equivale a 30,48 cm.
  2. Sin dudas la institucionalización moderna del deporte merece un tratamiento especial, por ello en este escrito se volverá sobre este punto para su análisis y tratamiento en tanto particularidad distintiva.
  3. El término lógica tiene distintas acepciones, aquí se utiliza en el sentido de que la lógica es aquello que da coherencia y validez a la cosa.
  4. https://www.efdeportes.com/efd192/evolucion-historica-del-reglamento-de-voleibol.htm
  5. Si bien el término especificidad podría parecer una expresión de uso, obvio, razonable y justificada, su inclusión reviste de significativo valor pues pensar las prácticas desde su especificidad es una tarea que no suele respetarse. Por lo común las prácticas, en este caso la deportiva, en este caso voleibol, se sustentan, explican y producen desde dimensiones y componentes externos. La especificidad define, sitúa, determina, contiene, allí parte de su importancia para este estudio.
  6. Este término no resulta preciso, no obstante, se lo recupera aquí por su relevancia. Una manera adecuada de tomarlo seria “la competición”.
  7. Destacado Profesor de Educación Física, también considerado referente principal de la Educación Física Argentina.
  8. Bartoli, M y López, A. (2012). Periodismo deportivo I. Cuaderno de Cátedra. Cap Historia del voleibol e inicios en Argentina. Ediciones EPC. Pág. 189. http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/93247/Documento_completo.pdf-PDFA.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  9. Exposición realizada en las primeras jornadas Nacionales de Historia Social. 2007, pág. 11 La Falda Córdoba. https://cehsegreti.org.ar/historia-social-1/mesas%20ponencias/Mesa%205/Ponencia_Anderson.pdf
  10. Historia del Vóley y las Selecciones Argentinas http://www.feva.org.ar/noticias/muestra_nota.php?categoria=categoria_secciones&id=6. Consultado 21/08/2020.
  11. Acciones como esta son las que ubican al Profesor Romero Brest en el lugar de privilegio, prevalencia y reconocimiento profesional. Sus acciones educativas y sociales son sin duda reflejo y resultado de su perspectiva política, de sus convicciones, necesarias en una sociedad con mucho por construir.
  12. De Marziani, F. y Durruty, M. Ob. Cit.
  13. EMEF: estos encuentros masivos se desarrollan todos los años en la ciudad de La Plata, organizados por la Dirección General de Cultura y Educación, la Rama de Educación Física, a través de los inspectores del área.
  14. Sergio es Profesor en Educación Física, fue entrevistado el 18 de mayo de 2021.
  15. FIVB https://www.fivb.com/en/thefivb/structure Consultado 15-12-2020.
  16. FIFA https://es.fifa.com/associations/ Consultado 15-12-2020.
  17. Creada el 13 de Febrero de 1946. http://www.voleysur.org/v2/organizacion/historia.as. Consultado 16/08/2020.
  18. http://www.voleysur.org/v2/organizacion/arquivos/ESP_Estatuto_Espanol_63_Congreso_2013_vfinal.pdf Consultado 15/12/2020.
  19. https://www.fivb.com/-/media/2020/fivb%20corporate/fivb/legal/constitutions_and_regulations/updated%201/fivb%202018%20constitution_clean.pdf?la=en&hash=E766BB13B199228D611B4375A6AA5E41 Visitado 15/12/2020.
  20. Algunas cuestiones particulares a señalar: la Federación Argentina incluye en su staff a un técnico coreano, conocedor y calificado conductor a nivel internacional y a un asistente con llegada a los jugadores, de probada experiencia y conocimiento. También muchos de los jugadores que integran el equipo cuentan con experiencia internacional pues forman parte de ligas europeas con niveles de desarrollo deportivo significativo, superlativo. Estas dos referencias permiten observar un proceso claro, una búsqueda hacia el progreso y la evolución institucional y, por consiguiente, deportiva.
  21. http://www.feva.org.ar/download/Estatuto%20FeVA.pdf
  22. https://www.lanacion.com.ar/deportes/el-presidente-de-la-fivb-el-voleibol-argentino-inicio-su-pacificacion-nid1945350 Vista 20/12/20
  23. El proceso de internacionalización del voleibol es en sí mismo una particularidad. Suponer que la internacionalización –o en su defecto el proceso- es homóloga o equivalente en un deporte respecto a otros sería un error analítico, conceptual y político. Claramente hay deportes que han logrado no solo diferentes niveles de institucionalización sino que además lo han construido y procesado de diferentes modos o formas, No es lo mismo este proceso en el voleibol respecto al tenis, al rugby o el futbol. Actores diferenciados, intereses distintos, alcances incomparables.
  24. http://www.metrovoley.org.ar/Descargas/Reglamentos/estatuto.doc


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