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Introducción

La estructura de la investigación

Luego de la presentación inicial en la que se da cuenta del objeto de estudio y de algunas particularidades y perspectivas de desenvolvimiento propias de la indagación así como de características de la búsqueda realizada y de los intereses que desde el estudio se persiguen, es necesario avanzar respecto a la estructura dada a la investigación. Se inicia con una introducción en donde se pone a la vista el estado de la cuestión seguida del Capítulo 1 en el que se presentan las Federaciones y Asociaciones de voleibol desde su composición, jurisdicción, características y particularidades como así también se recupera y analiza el proceso de creación del voleibol y su proceso de institucionalización en Argentina. En el Capítulo 2 se focaliza en clubes de Voleibol de la ciudad de La Plata (Gimnasia y Esgrima de La Plata, Universitario de La Plata, Centro de Fomento Los Hornos y Asociación Cultural y Deportiva Universal, FMV y ARVA) desde su composición, jurisdicción, características y particularidades y se incluyen referencias a las primeras formas de enseñar y entrenar el voleibol en los clubes de la ciudad. A la vez, se abordan las particularidades del voleibol, describiendo sus orígenes para luego referir al proceso de conformación, desarrollo y masificación hasta la configuración que logra hoy día. Parte del tratamiento dado a los clubes considerados incluye el observar sus respectivos inicios como institución el desarrollo, los intereses que motivaron del voleibol en cada uno de ellos y cómo crecieron los mismos.

El Capítulo 3 bajo la denominación Voces de actores y actoras practicantes de las instituciones de La Plata que promueven, desarrollan y enseñan el voleibol, refiere a cómo los actores y las actoras principales se vinculan con las instituciones y las prácticas en las instituciones deportivas consideradas de la ciudad, atendiendo en particular a las semejanzas, diferencias, transformaciones y particularidades y en relación a cómo intervienen en el abordaje del voleibol que en cada club desarrolla. En otras palabras, en particular se considera, observa y analiza cómo dirigentes como entrenadores, practicantes[1] y padres y madres interactúan y se vinculan con el deporte, atendiendo a las muy diferentes maneras como lo hacen y también respecto a las características más significativas de su tratamiento.

En el Capítulo 4 titulado La enseñanza del voleibol en los clubes de la ciudad de La Plata. Problemas y beneficios presenta las diferencias caracterizadoras de cada club y cómo estas diferencias se relacionan con la enseñanza que esa institución en particular sostiene[2]. También se describen y analizan los procesos de formación de los entrenadores, desde cursos de capacitación llevados a cabos en las diferentes ligas, que son los que los habilitan a desempeñar su tarea en los diferentes niveles deportivos (voleibol). Como aspectos distintivos se recupera la experiencia y se postulan la formalización de saberes y la elaboración principios para enseñar.

Para finalizar se presentan las conclusiones generales y consideraciones particulares en torno al problema abordado.

Fragmentos descriptivos de una trayectoria en el voleibol

Este estudio direcciona sus búsquedas a partir de análisis, reflexiones, problematizaciones e inquietudes vividas y elaboradas en años de trabajo en el voleibol, tanto en la faceta de entrenador como la de profesor de educación física en diferentes instituciones y distintos niveles, todos ellos demandantes de capacidades y conocimientos técnicos del voleibol y de enseñanza. La faceta de entrenador permitió el desenvolvimiento profesional y el desarrollo técnico en diferentes clubes de la ciudad de la Plata, e incluso a nivel de selecciones de la Asociación Regional de Voleibol Amateur y de la FMV. El rol de profesor en educación física, si bien estuvo más vinculado a escuelas de la ciudad no dejó de estar presente en las intervenciones propias de las instituciones deportivas, en tanto resulta imposible escindir la pertenencia disciplinar de las inquietudes profesionales (Ron, 2003), sea aplicando conocimientos en la organización de torneos de voleibol o enseñando voleibol a nivel de la formación superior[3].

Este conjunto de experiencias, resultado de intervenir en diferentes instituciones y con diferentes practicantes, siempre generó inquietudes, pues coincidiendo con lo sostenido por Ron (2006, 2010, 2010 y 2011) cosas que podían funcionar o resolver problemas en un espacio o práctica no alcanzaban o parecían no servir o no ser apropiadas en otros contextos. Incluso, se ha visto que un mismo practicante en una institución respondía de una forma y en otra de otra manera. Desde las formas tradicionales o conocidas de intervenir y enseñar esto no era lógico, no resultaba fácil de justificar. Así, de alguna forma desconocer o descuidar la significación y, por lo tanto, no reconocer procesos, diferencias, semejanzas y particularidades implicaba efectos que no podían ser explicados desde el conocimiento dado, desde la posición discursiva tradicional, con lo que todo conducía a situar la mirada de búsqueda, de pregunta, de problematización sobre ello. Había allí un problema.

Siguiendo esta pista, en la búsqueda de mejores explicaciones y justificaciones se puede generar un aporte significativo para profesoras y profesores, entrenadoras y entrenadores del voleibol. Sin dudas, ello parte de un doble compromiso ineludible para un formador, para un actor o actora social, compromiso político y ético.

En mi trayectoria como entrenador de voleibol, luego de dejar la práctica del mismo debido a una lesión, incorporé distintas tradiciones, prácticas y propuestas que circulan en el ámbito de la enseñanza del voleibol. Así acepté y apliqué métodos o modelos de enseñanza desprendidos y utilizados en deportes individuales o deportes de conjunto distintos al voleibol como verdades irrefutables e indiscutibles. En ese momento mi propia biografía en deporte y las experiencias de otros entrenadores de reconocido prestigio en la época, vinculaban al voleibol con esos métodos o modelos. Con el tiempo y la experiencia adquirí otros conocimientos que me llevaron a ver que lo que creía verdadero no lo era. Evaluando mi desempeño fui rompiendo con esas tradiciones e inevitablemente el proceso significó tensiones, contradicciones, conflictos, éxitos y fracasos, aunque siempre con una constante, la búsqueda de saberes que permitieran atender y subsanar problemas de estas prácticas.

El objeto voleibol en clubes de la ciudad de La Plata

En primer lugar, aquí se considera y postula al voleibol como una práctica y por lo tanto como un producto de la(s) sociedad(des) que en tanto práctica -vincular, emotiva, productiva, comunicativa – ofrece y puede aportar posibilidades de mejoras relacionadas al bienestar y al desarrollo del sujeto y de la comunidad, con efectos culturales, por consiguiente en el desarrollo cultural de un país.

El voleibol como práctica responde a una doble condición: es un producto genuino de la sociedad, por lo que esa misma sociedad que lo crea puede transformarlo, generarlo y ponerlo en práctica y la sociedad puede ser y es transformada por él.

No obstante la particular forma de desenvolvimiento de las prácticas, vale sumar como recuperación intelectual el aporte de Durkheim quien al definir hecho social (1961) sostiene que son las maneras de obrar, sentir y vivir exteriores al individuo, que ejercen un poder coercitivo sobre su conducta orientándola en todo su desarrollo. En este sentido, el voleibol es un hecho social, resulta de acciones sociales consecuencia de múltiples factores y formas de relación, razones que han permitido que obtenga –pues le han otorgado- diversos significados, desde los cuales ha cobrado y producido características, formas y usos en diferentes momentos socio-históricos, obviamente políticos. Desde su creación y a lo largo de su desarrollo ha habido muchas formas de entenderlo y de practicarlo. En otras palabras la sociedad lo ha producido y esa producción, hoy cristalizada en un formato, seguirá el proceso de producción (autoproducción a la vez) desde sus actores, actoras y en el marco de sus prácticas, todas ellas relativamente autónomas. Sin dudas, todas prácticas que la sociedad producirá.

Situándonos en diversos puntos, desde el surgimiento del voleibol hasta la actualidad, este deporte ha tenido diferentes usos. Estos usos le fueron otorgados por la sociedad por distintos motivos. Así en sus inicios fue una práctica para recrear a adultos masculinos, luego a militares y a ahora se ha convertido en un deporte con otros diferentes usos. En nuestro país, y en la ciudad de La Plata en particular, mayoritariamente practicado por mujeres[4].

Como presentación general del voleibol se puede decir que, fue creado en 1896 por Willams Morgan, Director de Educación Física, en Holyoke (Massachusetts, EEUU) en el Colegio Young Men’s Christian Association (YMCA)[5]. Allí se desarrolló un variado y complejo programa de ejercicios y clases deportivas para hombres adultos. La propuesta a modo de programa, basada en la formación de liderazgos, fue aceptada con entusiasmo y las clases rápidamente registraron un crecimiento en el número de alumnos. Tras inicios alentadores se llegó a la conclusión de que era necesario un tipo de juego recreativo que ofreciera clases más dinámicas. Fue así como en primer lugar se incorporó el baloncesto (creado por James Naismith en 1891) aunque dirigido a jóvenes y con buena preparación física. Pero era necesario un juego menos intenso, de forma tal que los alumnos de mayor edad y con menor preparación física pudieran jugarlo. En este sentido Morgan sostuvo:

En busca de un juego apropiado me fije en el tenis, aunque este necesita de raquetas, bolas, red y otro tipo de equipamientos, así que lo elimine. Pero la idea de la existencia de una red siempre la consideré como válida. La elevamos a una altura de 1,98 m, justo por encima de la cabeza de un hombre. Necesitábamos un balón, por lo que usamos la cámara de uno de baloncesto, aunque era demasiado ligera y lenta, por lo que usamos un balón de baloncesto, resultando a su vez demasiado pesado y grande[6].

Ya en 1907, y gracias a los Directores de Educación Física de los YMCA y del George Williams College de Chicago que introdujeron el voleibol en todas sus sociedades diseminadas por Estados Unidos, este deporte se convirtió en un deporte muy popular. Canadá en 1900 fue el primer país que adoptó el juego. Japón lo hizo en 1908 con F. Brown y lo siguieron en 1910 las Islas Filipinas con E. Brown, China a través de M. Exner, Birmania con J. Crocker y la India con J. Gray. Luego de ello se expandió a América, Europa y los países africanos.

Hoy en día podemos decir que el voleibol se desarrolla en diversos ámbitos: escuelas, instituciones deportivas, centros de educación física, colonias de vacaciones, entre otras. Sin dudas la diversidad de ámbitos plantea y presenta diferentes situaciones y lógicas y por ello diferentes propuestas y objetivos. Sin dudas ello podría implicar también diversas posibilidades de tratamiento y abordaje. La opción tomada, por experiencias de intervención, por intereses de indagación, por robustez del problema a tratar y por el grado de accesibilidad posible es la de su desarrollo en instituciones deportivas de la ciudad de La Plata. Instituciones (Ron, 2015; 297)[7] y actores (Poggi, Frigerio y Tiramonti 1992: 58)[8] ofrecen un marco significativo e importante. Las federaciones y asociaciones; los entrenadores, socios, jugadores, padres y madres y, a la vez, factores y dimensiones como la económica, la política, la social y la educativa completan la perspectiva de abordaje. Las federaciones y asociaciones regulan y caracterizan las relaciones que se mantienen entre sí y entre ellas y los clubes, también con los jugadores, entrenadores, dirigentes y padres que articular y se relacionan con el voleibol. He aquí suficientes y calificados elementos, factores y dimensiones que nutren la búsqueda. He aquí un reflejo de expectativas e intereses de búsqueda en pos de comprensión y producción.

Recorrido metodológico, estrategias y herramientas utilizadas en el estudio

Si se pretende indagar, investigar y rastrear si las instituciones producen o reproducen las lógicas de la federación y de la asociación a las que se encuentran afiliadas, es porque el propósito del análisis y la indagación es explorar cómo y por qué estos clubes producen el voleibol desde las prácticas que proponen en todos sus niveles.

Según Tamayo y Tamayo M. (2002: 35), en su libro Proceso de Investigación Científica, sostiene que la investigación descriptiva comprende la descripción, registro, análisis e interpretación de la naturaleza actual, y la composición o proceso de los fenómenos”, basado en esta idea el estudio es tipo descriptivo, procurando explicar de forma sistemática y precisa tanto los hechos y características de enseñanza del voleibol como también las relaciones de proceso, semejanzas, diferencias y particularidades presentes entre clubes, actores, actoras y asociaciones. La convicción es que los procesos de constitución y de desenvolvimiento institucional, las particularidades, las diferencias y semejanzas ofrecen evidencias que, distinguidas, analizadas y comprendidas, franquean explicaciones significativas diferentes de las que sostienen y promueven las tradiciones discursivas del deporte.

Siguiendo a Bourdieu (1988: 147) si “… el punto de vista crea el objeto” la mirada del investigador tiene un valor superlativo, fundante y transformador. La mirada del objeto es creadora y los sentidos de ello significativos. Un abordaje cualitativo e interpretativo permite así una inmersión tal que adentrados en esa realidad situada se ofrece la posibilidad de, agudizando la reflexión y la revisión, desmenuzar y desarticular nudos conceptuales cristalizados que, como en este caso, alcanzan la forma de tradiciones discursiva presentes, consolidadas desde la repetición y la mecanización que parecerían atender problemas que no logran atender. Como fue señalado antes, la propia experiencia muestra los déficits y los sin sentido de la repetición automática de propuestas generales y externas, impropias de los contextos, los actores y las actoras y de intereses y sentidos sociales explícitos como la necesidad de aprender, divertirse, compartir, rendir, experimentar, identificarse, entre muchos otros requerimientos de los practicantes[9].

Desde esta perspectiva, en un primer momento se recolecta información relativa a la historia del deporte y de las federaciones y asociaciones, en tantos procesos necesarios de revisar y significar. En algunos casos los insumos fueron las actas fundacionales de federaciones y clubes pero en otros las actas actuales y los objetivos. Posteriormente, las fuentes de información fueron observaciones y entrevistas en profundidad del tipo semiestructurada[10] (Archenti, Marradi y Piovani 2007: 217).

Los datos construidos no escapan a la mirada del observador pues este interviene en el mismo mundo, hay allí una observación necesaria, está presente la “subjetividad individual” que, como sostiene Willis (1980: 112), “… el objeto de la investigación es un sujeto que debe entenderse y presentarse a partir de la subjetividad del investigador, siendo éste el gran significado de la validación cualitativa”.

Así, desde las herramientas aplicadas se recuperan los saberes de dirigentes, entrenadores, jugadores y padres, principales actores en las instituciones que influencian y caracterizan las prácticas.

Como interrogantes que guiaron inicialmente la investigación se pueden mencionar los siguientes: cómo fueron y por qué fueron de ese modo los procesos de constitución o conformación institucional y sus posteriores desarrollos; qué rasgos particulares caracterizan a las instituciones, los actores y las prácticas deportivas; qué diferencia o qué resulta semejante entre ellas y ellos; qué beneficios tiene cada club; cómo y por qué se enseñan de las formas como se propone.

Otras fuentes de información utilizadas fueron libros, textos y documentos específicos y no específicos (notas de periódicos y revistas, registros fílmicos de partidos y entrenamientos, materiales de cursos, entre otros). El entrecruzamiento de datos permitió ayudo a revisar las diferentes formas de enseñanza que los clubes llevan a cabo.

Sin dudas, como se sostuvo antes, los registros de experiencia conservados en la trayectoria profesional así como los registros conservados por mi memoria producto de infinidades de intercambios de entrenamientos, reuniones de equipo y también de charlas de café informales e incluso de cursos o capacitaciones con otros entrenadores fueron también de importancia.

El contexto de pandemia, las condiciones actuales

Es indispensable señalar que el contexto social e histórico en el cual se desarrolla el estudio es de por sí particular y significativo, por una parte las condiciones y características económicas y sociales condicionan el desenvolvimiento y la actuación en las instituciones. A ello debe sumarse que la pandemia claramente transformó y condicionó mucho de la búsqueda y el uso de herramientas. Algunos de los insumos que se produjeron para este trabajo, como distintas entrevistas, se llevaron a cabo desde la virtualidad (año 2020 y 2021), a través de diferentes plataformas digitales. Algunos registros y prácticas implicaron intervenciones especiales desde las condiciones de usos posibles de las instalaciones y el funcionamiento cotidiano de los clubes.

Tanto el tratamiento del objeto de esta investigación, como la metodología utilizada responden a un orden académico que revela intereses e inquietudes del campo de la educación física respecto al deporte. Desde allí se pretende también construir un aporte en la interpretación y significación del tratamiento del voleibol en clubes.


  1. Se utiliza esta expresión de modo genérico para incluir allí a jugadores y jugadores, deportistas de alto rendimiento o simplemente integrantes de grupos que practican, aprenden y juegan el voleibol.
  2. Corresponde señalar que el voleibol es el deporte más abordado en la enseñanza en instituciones educativas escolares tanto en la gestión pública como en la privada; sin embargo ese desarrollo y participación no se ven reflejados en clubes de la ciudad en esos mismo niveles, por el contrario se reflejan en menor cuantía (De Marziani y Durruty, 2020). Si bien esta condición no es parte del objeto de estudio de esta investigación, tiene sentido señalarlo pues hay allí un potencial factor de indagación si se estudian las relaciones entre la formación escolar y la formación deportiva.
  3. Como profesor de la facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, en el Profesorado de Educación Física me desempeño en el Eje Voleibol 1 de la Cátedra Educación Física 2, llevando a cabo mi tarea de enseñar a enseñar.
  4. Esta información puede ser analizada en el texto de Carballo, C. (2015). Padrón de instituciones deportivas y relevamiento del deporte infanto-juvenil en el Gran La Plata . EN: A. Levoratti y D. Zambaglione (Comp.). La recreación y el deporte social como medio de inclusión: Conceptualizaciones, reflexiones y debates. Berazategui: Engranajes de la Cultura.
  5. Se trata de una agrupación de carácter social integrada por jóvenes de creencias protestantes, que cuenta con presencia en todo el mundo y pretendía alejar a los jóvenes del juego y de la bebida, además de brindarles un espacio para la recreación ante las duras condiciones de trabajo durante la Revolución Industrial. (Pérez Porto, J. y Gardey, A., 2008 https://definicion.de/ymca/)
  6. Real Federación Española de Voleibol (s.f.) La historia del voleibol. Recuperado el 4 de junio de 2020 de http://www.pequevoley.com/pdf/historia_del_voleibol.pdf
  7. Coincidiendo con Ron, una institución es una forma de organización social, sea de tipo privada o pública, que cumple una función específica en la sociedad, y que obedece a unas normas y una estructura de roles que sus miembros deben respetar para cumplir su misión.
  8. Las instituciones no son consideradas como máquinas o mecanismos de relojería en los cuales somos un engranaje o una parte más, sino como permanentes construcciones de las que seremos simultáneamente arquitectos y habitantes. Es decir, cómo actores que nuestra relación con otros y con las instituciones construimos la cotidianeidad nos relacionamos de modos distintos frente a la ley, desarrollamos diversas modalidades frente a las zonas de incertidumbre, tenemos un poder.
  9. Mis registros de prácticas, numerosos pues resultan de más de 20 años de intervención profesional en el medio, se encuentran desbordados de estos requerimientos del mismo modo que necesidad de triunfo o crecimiento. Practicantes de todas las edades manifiestan sus deseos de progresar, triunfar, comprometerse, pertenecer pidiendo solo a cambio recibir un marco institucional que lo permita, que lo considere y lo comparta como parte de sus intereses y búsquedas.
  10. Una entrevista semi-estructurada es un tipo de entrevista la que el entrevistador cuenta con un esquema fijo de preguntas para todos los candidatos pero también hay ciertas preguntas específicas que se realizan únicamente a uno o varios candidatos.


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