Paula Seiguer[1] y Alina Silveira[2]
Este libro surge de los principales resultados del congreso internacional celebrado en abril de 2025 en la Universidad de San Andrés, organizado por el Programa de Estudios sobre las Comunidades Británicas en América Latina (PECBAL) con motivo de los doscientos años de la firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y Gran Bretaña (1825-2025). El encuentro convocó a investigadores e investigadoras de distintas trayectorias académicas, en diferentes momentos de su formación y de diversas procedencias geográficas, con el objetivo de reflexionar colectivamente sobre los dos siglos transcurridos desde la formalización de aquel vínculo diplomático, comercial y político que marcó un hito en la inserción internacional de lo que sería la Argentina.
Firmado en un contexto de profunda inestabilidad política regional, el tratado de 1825 implicó el reconocimiento de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata por parte de la principal potencia mundial del momento. A través de ese acto, una estructura política aún incipiente, más proyectada hacia el futuro que consolidada en el presente, pasaba a integrar formalmente el sistema internacional de Estados. Como han señalado extensamente los estudios historiográficos (Ferns, 1968; Gallo, 1994; Schlez, 2022), los términos del acuerdo distaron de ser simétricos: fue Gran Bretaña quien obtuvo mayores ventajas en materia comercial, jurídica y diplomática. Sin embargo, el tratado otorgó un marco legal e institucional que impulsó y canalizó relaciones que contaban con antecedentes previos, pero que desde entonces adquirieron una nueva densidad y proyección.
El congreso se propuso repensar esos vínculos desde una perspectiva explícitamente situada. Las relaciones entre Gran Bretaña y América Latina han sido objeto de numerosos debates, compilaciones y revisiones historiográficas, muchas de ellas producidas en centros académicos europeos, desde donde historiadores e historiadoras interrogaron la naturaleza, alcances y límites de la influencia británica en la región. La propuesta que dio origen a este volumen fue invertir esa mirada: pensar las relaciones anglo-sudamericanas desde la periferia hacia el centro, desplazando el eje geográfico e intelectual del análisis.
No es un dato menor que, por primera vez, el espacio de encuentro no haya sido el Reino Unido, sino Buenos Aires, Argentina. Investigadores e investigadoras provenientes de Inglaterra, Escocia, Italia, Chile, Canadá y Estados Unidos respondieron con entusiasmo a la convocatoria, dispuestos no solo a compartir sus trabajos, sino también a reducir las distancias entre academias, dialogar con historiografías locales y conocer a sus colegas argentinos, incorporar debates producidos en el sur global y, en términos concretos, ser ellos mismos quienes emprendieran el viaje para formar parte del intercambio.
Este libro reúne una selección de las ponencias presentadas en el congreso, con el propósito de poner al alcance de un público amplio los principales debates allí desarrollados. Asimismo, ofrece la posibilidad de acceder en castellano, en algunos casos por primera vez, a trabajos de investigadores cuya producción académica ha sido mayoritariamente publicada en lengua inglesa, contribuyendo así a una circulación más amplia y equitativa del conocimiento histórico. Al mismo tiempo, la obra destaca los aportes de los historiadores argentinos, quienes consideran la relación desde múltiples y originales perspectivas.
La compilación refleja la pluralidad de enfoques y discusiones que atravesaron el encuentro: desde debates clásicos en torno al imperialismo informal, la dependencia económica y las relaciones asimétricas, hasta aproximaciones que privilegian perspectivas migratorias, culturales, religiosas y educativas; la circulación de saberes; los contactos cotidianos en el territorio sudamericano; el impacto de estos contactos, tanto del centro a la periferia como a la inversa; y los vínculos económicos, políticos y empresariales de los actores británicos frente a los cambiantes escenarios locales y metropolitanos.
Al mismo tiempo, los trabajos aquí reunidos se inscriben en una perspectiva global que sitúa la presencia británica más allá del caso argentino o sudamericano, integrándola en el espacio atlántico, europeo y mundial. Aunque muchos capítulos se enfocan en experiencias localizadas, estos no dejan de dialogar con escalas más amplias y con procesos de largo plazo, desde el apogeo del Imperio británico hasta su progresivo declive a lo largo del siglo XX.
La compilación pone en evidencia, asimismo, la relevancia de revisar de manera crítica tanto las fuentes producidas en Europa como aquellas emanadas de los espacios americanos, formulando nuevas preguntas sobre temas largamente transitados por la historiografía y proponiendo respuestas ancladas en archivos, actores y experiencias locales. En ese sentido, varios de los trabajos recuperan no solo la voz de sujetos coloniales, neocoloniales, burocráticos o económicos, sino también la de miles de personas anónimas que dieron forma concreta a la presencia británica en Sudamérica y la sudamericana en Europa. Estas miradas permiten reconstruir historias de vínculos interpersonales, tensos y a la vez afectivos, retomando la formulación de Ann Laura Stoler (2001), al relevar relaciones más complejas, diversas y multifacéticas que aquellas sugeridas por los esquemas tradicionales.
El libro se inicia con un conversatorio entre Matthew Brown y Roy Hora, en el que ambos investigadores dialogan sobre las principales discusiones historiográficas en torno a la problemática de la relación Reino Unido-Latinoamérica. A partir de un recorrido por trabajos clásicos, el intercambio avanza hacia las nuevas perspectivas desarrolladas en los últimos treinta años, proponiendo una agenda renovada de investigación. En este diálogo se discuten enfoques, fuentes y escalas de análisis, así como nuevas preguntas que complejizan las interpretaciones tradicionales sobre las relaciones entre Gran Bretaña y el mundo sudamericano. Los siguientes apartados retoman estas perspectivas novedosas y muestran en casos concretos cómo hoy los académicos repensamos estos vínculos a la luz de nuevas fuentes, problemas y marcos conceptuales. La agenda abierta por Brown y Hora se materializa en los trabajos compilados en el libro.
La segunda parte del libro reúne tres trabajos centrados en la recepción europea de las guerras de independencia sudamericanas y en el impacto del reconocimiento británico de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. El capítulo de Alejandra Pasino analiza los debates suscitados en la revista escocesa Edinburgh Review en torno de las independencias sudamericanas y su repercusión en Londres, mostrando cómo intelectuales y actores políticos británicos siguieron con atención los acontecimientos en las antiguas colonias españolas. La autora reconstruye los circuitos de circulación de la información desde Sudamérica hacia Europa y pone de relieve el interés político e intelectual que despertaron las luchas independentistas americanas.
El trabajo de Graciela Iglesias-Rogers parte de un concepto historiográfico novedoso, el de Hispanic-Anglosphere (anglósfera hispánica), para situar en un espacio global de contactos los vínculos entre José de San Martín y James Duff, cuarto conde de Fife. Al desplazar el centro de las acciones desde Londres hacia Banff, en Escocia, la autora reflexiona sobre las relaciones entre un líder revolucionario sudamericano y un noble escocés, poniendo en primer plano un entramado fluido de conexiones entre España, Inglaterra, Escocia y América. El capítulo coloca a dos individuos en el centro del análisis para iluminar procesos históricos de alcance global. Por su parte, Mariano Schlez retoma la firma del tratado de 1825 desde la perspectiva de la science diplomacy, indagando el papel de la inteligencia diplomática británica en Sudamérica, en particular a través del accionar del cónsul Woodbine Parish, en la concreción del acuerdo y en la consolidación de una relación marcadamente asimétrica.
La tercera parte del libro desplaza el foco desde la historia política y diplomática hacia la historia migratoria y demográfica. Los sujetos imperiales aparecen aquí como migrantes que, en términos individuales, cruzaron el Atlántico en busca de oportunidades económicas, laborales o de realización personal. El capítulo de Andrés Baeza aborda la presencia británica en Chile desde una perspectiva que supera los marcos clásicos del imperialismo informal de Gallagher y Robinson y de la teoría de la dependencia. A partir de conceptos como Hispanic-Anglosphere, historia transnacional y entangled history, el autor propone pensar las relaciones chileno-británicas como procesos dinámicos, marcados por negociaciones, transformaciones mutuas y la interacción de actores con recursos, capacidades y agendas desiguales. El trabajo de Deborah Jakubs, por su parte, analiza la comunidad británica en Buenos Aires hacia fines del siglo XIX, considerando a sus integrantes como individuos atentos a sus motivaciones personales que desarrollaron estrategias de adaptación y acomodamiento al contexto local. Su enfoque estadístico nos demuestra la necesidad de pensar a los británicos en una perspectiva comparada en relación con otros inmigrantes.
La cuarta parte condensa cuatro artículos que retoman los debates clásicos sobre imperialismo informal y relaciones de poder asimétricas para revisarlos críticamente a la luz de nuevas fuentes, preguntas y actores. En esta sección, los individuos cobran un protagonismo central y ponen de relieve relaciones políticas, económicas, religiosas y educativas múltiples, cambiantes y conflictivas. Jesús Godoy Savoia revisita un caso emblemático de imperialismo formal, las invasiones británicas a Buenos Aires y Montevideo, para reflexionar sobre los encuentros culturales que estas experiencias generaron, proponiendo una mirada transnacional y global del imperialismo británico de comienzos del siglo XIX. Los soldados aparecen como sujetos imperiales que, aun en relaciones asimétricas, interactuaron con las poblaciones locales y resultaron transformados por esos contactos.
Irina Podgorny, por su parte, pone el foco en la circulación de saberes científicos. Redes consulares, comerciales y científicas en las décadas de 1820 y 1830 unieron el Río de la Plata con Londres, París y otras capitales europeas, regiones que hasta entonces poco conocían sobre la región hispánica, su fauna y flora. En un cruce entre ambición personal, control imperial y cultura material, los fósiles aparecen no solo como vestigios del pasado remoto, sino como piezas clave en la configuración de saberes, instituciones y mercados atlánticos. Paula Seiguer estudia la imaginación británica sobre América del Sur a partir de la figura de Lucy Guinness, misionera protestante británica de origen irlandés, poniendo en el centro la mirada femenina y protestante sobre el universo religioso sudamericano. El capítulo recupera la agencia de las mujeres como productoras y difusoras de conocimiento, así como la circulación transnacional de ideas y personas. Finalmente, Alina Silveira revisita los debates sobre imperialismo informal y cultural a partir del análisis de las escuelas británicas en la Argentina, tomando como eje la visita de un agente educativo imperial. A través de este caso, el capítulo muestra un entramado complejo de actores, autoridades metropolitanas, funcionarios imperiales, inmigrantes y educadores, cuyas aspiraciones y agendas entraron en tensión, evidenciando intentos de influir en la política metropolitana desde la periferia.
La quinta y última parte del libro recupera un tema clásico de las relaciones sudamericano-británicas, los vínculos económicos, pero lo hace desde nuevas perspectivas y períodos históricos, en particular en el contexto del ocaso del imperialismo británico. Rory Miller demuestra que las relaciones económicas entre Argentina y el Reino Unido no desaparecieron tras la Segunda Guerra Mundial, sino que se transformaron. El autor propone revisar este período para complejizar su comprensión, mostrando mutaciones en los intereses y en las formas de inserción del capital británico y poniendo nuevas fuentes en el centro de la escena. El capítulo de Pablo Palomino y Alberto Ferrari Etcheberry examina el comercio de chilled beef y el Tratado de Londres de 1933, confrontando las hipótesis tradicionales sobre los sectores beneficiados por este a partir de un minucioso análisis de los productores de carne para la exportación. Este trabajo les permite replantear el sentido en el que la Argentina podría considerarse inserta en una relación imperial, destacando el impacto de la dinámica del consumo británico sobre la producción en el campo argentino.
El trabajo de María Helena Garibotti analiza las dificultades atravesadas por comerciantes y empresarios británicos y angloargentinos durante el peronismo, así como las estrategias desplegadas para sobrevivir en un contexto de control de cambios y transformación económica, destacando el papel de la Cámara de Comercio Británica Argentina y sus negociaciones con el poder local y la esfera pública. Finalmente, Andrea Lluch y Neil Rollings estudian el accionar de esa misma institución durante los años de la guerra de Malvinas y el período posterior, proponiendo el concepto de “diplomacia empresarial” para pensar su rol como canal de transmisión de información, espacio de articulación binacional e instrumento de influencia en la toma de decisiones económicas y políticas.
En suma, los trabajos reunidos en esta compilación ponen de relieve la utilización de nuevos marcos teóricos vinculados a la historia transnacional, global, la entangled history, la Hispanic-Anglosphere y la historia diplomática y militar. Desde estas perspectivas, el volumen demuestra que problemas clásicos como el imperialismo, la dependencia económica y las relaciones asimétricas no solo conservan plena vigencia, sino que admiten nuevas interpretaciones capaces de enriquecer nuestra comprensión del pasado. Los capítulos reflexionan sobre el impacto de las potencias imperiales en los territorios dependientes, pero también sobre los modos en que esos espacios periféricos influyeron y contribuyeron a modelar los centros políticos y económicos del poder durante los siglos XIX y XX.
En este marco, una pluralidad de actores adquiere centralidad analítica: migrantes, soldados y funcionarios de rangos intermedios conviven con diplomáticos, organizaciones empresariales y héroes de las luchas independentistas, todos inscriptos en contextos globales y transnacionales. Estos sujetos emergen a partir del uso de fuentes diversas –religiosas, educativas, judiciales, diplomáticas, periodísticas y estatales– que permiten complejizar las miradas sobre las relaciones anglo-sudamericanas. Lejos de agotarse, el tema mantiene una notoria vigencia en el presente y evidencia que aún quedan numerosas aristas por explorar, como lo demuestran los trabajos aquí reunidos.
Queremos agradecer a la Universidad de San Andrés, y en particular a su Programa de posgrado en Historia, donde se encuentra radicado el PECBAL, por haber facilitado la organización del congreso y por el cofinanciamiento de esta publicación. Debemos un agradecimiento especial al director del Programa de posgrado, Dr. Eduardo Zimmermann, por su infatigable apoyo y entusiasmo frente a las iniciativas del PECBAL. Vaya también nuestra gratitud para Yunuen Lourdes Rodríguez, secretaria del posgrado, sostén necesario de nuestro funcionamiento, por todo su trabajo y su amable atención. Asimismo, agradecemos al CONICET por su apoyo institucional y financiero, que hizo posible la edición de esta obra colectiva, y al Espacio Cultural San Andrés (especialmente a Sebastián Pasquet y Estefanía Flórez Bernal) por la cálida recepción del congreso y de todas nuestras actividades.
Bibliografía
Ferns, H. S. (1968). Gran Bretaña y Argentina en el siglo XIX. Solar-Hachette.
Gallo, K. (1994). De la invasión al reconocimiento. Gran Bretaña y el Río de la Plata. A-Z Editora.
Schlez, M. (2022). The Woodbine Parish Report on the Revolutions in South America (1822). The Foreign Office and Early British Intelligence on Latin America. Liverpool University Press.
Stoler, A. L. (2001). Tense and tender ties: The politics of comparison in North American history and (post)colonial studies. The Journal of American History, 88(3), 829-865.






