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6 Metodologías para abordar el cruce entre género, migración y ambiente

Un análisis sobre la encuesta
Migrantas en Reconquista

Lucila Nejamkis y Florencia Piñeyrúa

Introducción

El presente texto forma parte de las reflexiones de un proyecto de investigación-acción interdisciplinario en curso, emprendido a principios del año 2019, que de manera general indaga sobre la realidad que enfrentan miles de mujeres trabajadoras migrantes residentes en la cuenca baja del río Reconquista (CCR), Argentina[1]. En la cuenca confluyen aspectos socioeconómicos, ambientales y culturales, que son cambiantes en el tiempo y que resultan determinantes a la hora de comprender su evolución histórica. El río es el eje organizador de esa realidad y no es antojadiza esta interpretación, ya que su valor como recurso, como infraestructura, como corredor de biodiversidad, permite entenderlo en tanto eje estructurante en el proceso de larga duración de su transformación (Potocko, 2018). Allí habitan más de 4.200.000 personas, y es una de las zonas más contaminadas del país, especialmente cuando llega al noroeste del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en una zona denominada Área Reconquista (AR) del Partido de Gral. San Martín. El desplazamiento migratorio desde Paraguay y Bolivia, así como desde las provincias del norte argentino a los 13 asentamientos de esta zona, están relacionados a la creciente merma de recursos naturales como resultado de recurrentes inundaciones y sequías, el avance de la frontera agropecuaria y el monocultivo de soja transgénica, y se encuentran en el destino con otros problemas socio-ambientales, que generan inundaciones y problemas de salud en la población que la habita.

Es interesante recalcar que en base al trabajo de campo realizado pudimos evidenciar que gran parte de la población migrante tanto interna como internacional que se instalan en el AR provienen de aglomeraciones medianas y pequeñas que en muchos casos se trasladan, directamente a las grandes ciudades, en busca de mejoras en su calidad de vida. Estos movimientos pueden ser entendidos dentro del proceso de urbanización de las migraciones el cual concibe que una proporción alta de las poblaciones en movimiento se dirigen hacia las ciudades (ONU Hábitat, 2005). En relación a lo anterior, varios autores coinciden que, en el caso latinoamericano esta tendencia a la concentración socioespacial acentúa el gran desequilibrio existente entre los sistemas urbanos (Cuervo Gonzalez, 2004; Aguiar et al., 2019).

El enorme despliegue del capitalismo urbano-agro-industrial a escala global que ha tenido lugar en el siglo XX, así como el incremento hasta ahora imparable de la población, producción y consumo que ha llevado aparejado, es uno de los factores principales del movimiento de personas en la actualidad. El sistema económico basado en la energía abundante y barata, sobre todo de origen fósil (petróleo, carbón y gas natural), y la disposición también barata y abundante de recursos claves para su despliegue: agua, minerales (incluido el uranio), alimentos y biomasa. Y por supuesto, por la oferta en ascenso imparable de fuerza de trabajo asalariada, y asimismo de trabajo doméstico no remunerado (prioritariamente femenino) que hacía viable su reproducción (Fernandez Duran, 2011)

Tal como expresa Sarlingo, en toda Latinoamérica emergen megalópolis y metrópolis que muestran archipiélagos de modernidad, confort urbano y riqueza rodeados de un mar de pobreza, precariedad, inexistencia de derechos a la salud, al saneamiento y a una buena calidad ambiental. Prácticamente todos los ecosistemas del continente muestran signos de profundas desestructuraciones, y las amenazas, la inseguridad ambiental y el riesgo para todo tipo de comunidades, grupos sociales son parte de la vida cotidiana, tanto como efecto de la articulación del continente a la mundialización de la economía que se produce con la construcción del capitalismo moderno, o como resultado de la explotación colonial que se viene renovando en su encadenamiento a un sistema que necesita producir la destrucción de sus condiciones de producción (Sarlingo 2013: 60-161).

A su vez, es importante entender que las problemáticas ambientales y de vinculación al cambio climático afectan de forma diferencial a hombres y mujeres, siendo estas últimas las más perjudicadas (UN 2009). Asimismo, estudios recientes en la temática marcan que las investigaciones realizadas presentan un faltante de análisis de los entrecruces entre mujeres y medio ambiente en las poblaciones urbanas, y que trabajan poco los enfoques sobre las percepciones ambientales, o la interacción rural-urbano (Vazquez García et al., 2016).

Nuestra investigación, a partir de un abordaje interdisciplinario (que implica un trabajo en conjunto con profesionales de ciencias sociales y otras disciplinas como arquitectura, ingeniería ambiental, biología, ciencias de la educación y políticas), se basa en un trabajo de campo etnográfico guiado por una metodología de investigación acción participativa (IAP) (Fals Borda, 2013). Nos enfocamos en una multiplicidad de técnicas de investigación que van desde la cartografía espacial, el análisis de políticas públicas, la recopilación de fuentes documentales y el diagnóstico ambiental de calidad aire, agua y residuos, hasta la etnografía orientada a la obtención de datos cualitativos mediante un contacto frecuente y cercano con las mujeres migrantes en territorio, registros de observación y entrevistas en profundidad.

Para este artículo, si bien tomamos en cuenta información de estas otras técnicas, nos centramos en el análisis de una encuesta multipropósito (realiza por miembros del nuestro equipo)[2] que pone en el foco el cruce entre género, migración y ambiente en el AR. Sabemos que las mujeres por su condición de género tienen experiencias diferenciales que es necesario atender para superar las brechas de dominación ejercidas por el patriarcado. Si a esto le sumamos la condición migratoria se generan particularidades que hay tener en cuenta especialmente. Entendemos que generar información sobre estos contextos es fundamental no solo para conocer, sino también para transformar estas realidades. Nos proponemos, desde una lectura metodológica feminista, pensar cómo se puede aportar a aquellas herramientas más tradicionales como son las encuestas. Para ello, en primer lugar, haremos un recorrido de estrategias epistemológicas y metodológicas propuestas por los estudios de género e indagaremos cómo estas nos ayudan a pensar desde otras perspectivas el proceso de construcción del cuestionario. A su vez, analizamos la puesta en práctica de la encuesta a partir de una propuesta disruptiva que denominamos duplas pedagógicas, parejas compuestas por alumnos de las carreras de sociología y antropología y mujeres pertenecientes a organizaciones sociales del territorio. Por último, analizamos algunos datos claves que ha arrojado el análisis de los 459 casos que se han podido llevar a cabo hasta ahora ya que debido a la pandemia del COVID 19 se tuvo que suspender el despliegue del trabajo de campo in situ.

La cuenca del Río Reconquista en el Partido de Gral. San Martín y la zona bajo estudio

La Cuenca del Río Reconquista es una de las tres cuencas que cubre el área metropolitana de Buenos Aires, la región de mayor concentración demográfica del país.

El conurbano bonaerense, donde se encuentra el Partido de Gral. San Martín y el área bajo estudio tiene otras particularidades que vale la pena señalar. Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (II trimestre de 2018) la incidencia de la pobreza de 33,1 por ciento en la población (alrededor de 4 puntos porcentuales por encima del promedio nacional). Esta situación se agrava, por ejemplo, entre las personas desocupadas (53 por ciento pobres; o con ocupación informal, 37 por ciento). Cuando el jefe de hogar –aquel que aporta mayor cantidad de recursos económicos al hogar para su mantenimiento- la pobreza trepa al 35 por ciento. Y si el jefe de hogar (cualquier sexo) no completó el nivel educativo primario, la pobreza alcanza al 44 por ciento[3]. Este panorama no se replica exactamente en el Partido de Gral. San Martín, ni tampoco en el área bajo estudio. No obstante, el contexto general describe de manera aproximada los parámetros entre los cuales se pueden encontrar los indicadores sociodemográficos que se analizan más adelante. En el área de estudio, delimitada por la AU Panamericana, la Ruta No 4, la Ruta No 8 y el río Reconquista, vive el 23,6 por ciento de la población total del Partido de Gral. San Martín (414.196 habitantes), en términos absolutos refiere a 97.881 habitantes con mayor peso relativo de mujeres sobre varones.

Una particularidad del área bajo estudio es la concentración de migrantes internacionales. La población extranjera del Partido de Gral. San Martín es del 9,1 por ciento, cifra que aumenta más de 4 puntos porcentuales en la Cuenca del Río Reconquista de San Martín. En esta área el 13,4 por ciento de los habitantes son migrantes internacionales entre los cuales se observa una mayor concentración de mujeres (13,8 por ciento) en comparación con los varones (13 por ciento). La composición migratoria del Partido de San Martín refleja una concentración de habitantes provenientes de Paraguay (15.179), seguidos por Perú (4.580) y Bolivia (1.509), que en conjunto representan el 62,5 por ciento del total de la población nacida en el extranjero. Aunque no están disponibles los datos para el área bajo estudio, estas cifras son orientativas sobre la composición por lugar de nacimiento de la Cuenca.

El déficit en infraestructura urbana es una problemática que atraviesa todo el Área Reconquista (AR) del Partido de Gral. San Martín. Este problema social impacta sobre las condiciones de vida de la población residente en los barrios populares Barrio UTA, Costa Esperanza, 8 de Mayo, Costa del Lago, Libertador, Barrio Sarmiento, 9 de Julio, Lanzone, Los Eucaliptos, Independencia, 13 de Julio, La Carcova y Villa Hidalgo. De manera general, el proceso de conformación histórica de estos barrios inicia en 1940 hasta la actualidad. De los 13 barrios, 4 fueron creados durante la década de 1990.

Los barrios populares del área bajo estudio se clasifican según algunas de sus características de infraestructura y servicios. El 73 por ciento son considerados “villa”, mientras que el resto poseen la categoría de “asentamiento” debido a su mayor precariedad en comparación a las villas (RENABAP, 2016). La problemática de la infraestructura urbana en los barrios populares de la Cuenca se refleja en algunos indicadores. De los 13 barrios ninguno posee conexión a la red de gas y solamente en 1 tiene conexión a la red cloacal, mientras que la población del resto de los barrios utiliza métodos alternativos para la eliminación de excretas. En relación a la red de energía eléctrica solamente 1 barrio cuenta con conexión formal. Siguiendo las elaboraciones, en 2 barrios hay conexión a la red de agua potable, en 3 la población utiliza agua de pozo y en los otros 6 existen conexiones irregulares a la red de agua.

Figura 1. Barrios populares relevados en el Partido de Gral. San Martín. Año 2016

Fuente: Registro Nacional de Barrios Populares.

Un estudio reciente del Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP) permite estimar que, para el año 2016, en el área bajo estudio residían un total de 16.180 familias y 21.143 personas. En sintonía con la última información censal disponible, la distribución por sexo indica una mayor concentración de mujeres (53 por ciento). Otros datos de interés que arroja el estudio citado es que toda la población encuestada poseía DNI y que la mitad de los individuos menores a 17 años eran beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).

La encuesta poblacional del RENABAP (2016) nos permite caracterizar ocupacionalmente a residentes de los 13 barrios populares que se encuentran comprendidos en los límites del Área Reconquista de San Martín. Así, 1 de cada 4 personas encuestadas declararon no trabajar al momento de realizar el relevamiento. Entre estos individuos, cerca del 40 por ciento buscaba trabajo y el 33 por ciento manifestó ser estudiante. Además, el 7 por ciento de los encuestados declaró ser jubilado, es decir, población económicamente inactiva. En contraposición, el 20 por ciento era empleado en blanco y una proporción similar, de manera informal. La principal ocupación de la población residente es la construcción (28 por ciento), seguida por el comercio barrial, la venta en la vía pública y la producción textil.

Ahora bien, a partir de la información censal del año 2010, que abordamos parcialmente en este capítulo, se construyó la muestra de la Encuesta del Área Reconquista (EAR2020) compuesta por 1500 casos. Esta encuesta está metodológicamente diseñada para que los datos sean recolectados mediante entrevistas personales con selección de casos basados en una muestra polietápica. Para la confección del diseño muestral otorgamos prioridad de selección a las fracciones donde se identificó alta concentración de inmigrantes internacionales. Luego, con la finalidad de introducir un componente aleatorio sorteamos las fracciones restantes. Por su parte, las unidades de recolección (puntos muestra) los delimitamos a partir de la cartografía oficial provista por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC, 2010).

Siguiendo las elaboraciones, la Encuesta del Área Reconquista (EAR2020) emplea un muestreo polietápico y por cuotas que se establecen según los dos criterios de mayor relevancia que presenta el proyecto: género, dando sobrerrepresentación a las mujeres, y origen migratorio. Así, los 1500 casos previstos a ser recolectados fueron distribuidos en tres subgrupos: nativos/as, migrantes/as internos/as y migrantes/as extranjeros/as. El operativo de campo consiste en un timbreo a viviendas dentro de cada punto muestra hasta obtener encuestas efectivas según las cuotas asignadas. Los equipos de encuestadoras están integrados por dos personas a cargo de la encuesta y una referenta barrial. Este diseño metodológico garantiza la posibilidad de obtener datos de todo el Área Reconquista sin necesidad de realizar un operativo censal (que demandaría mayor cantidad de recursos de todo tipo). Las estadísticas que se obtendrán mediante las técnicas seleccionadas permitirán generalizar los principales resultados de la encuesta, dando la posibilidad de conocer diversos aspectos de la población del Área que hasta ahora no fueron exploradas.

Manos a la obra: la incorporación de la metodología feminista

Es interesante destacar que la realización de la encuesta sobre migración, género y medio ambiente en el AR fue una necesidad y una demanda tanto de las organizaciones sociales, de los habitantes de la zona como de los académicos interesados en ese territorio. El pedido de información cuantificable es un factor común de los actores y actrices del territorio ya sea para dialogar con el Estado, pensar políticas públicas, o escribir artículos académicos, entre otras cuestiones. Pero es sobre todo la idea de que a partir de conocer se pueden transformar las realidades y mejorar las condiciones de vida de la población en general, pero sobre todo de las mujeres migrantes del AR, la que llevo a nuestro equipo a pensar cómo llevar a cabo esta propuesta. Es importante destacar que, la encuesta está enmarcada en un conjunto de estrategias metodológicas dentro del paraguas de la Investigación Acción Participativa. En este sentido, entendemos que las estrategias cualitativas se complementan con aquellas cuantitativas potenciando la capacidad de análisis e incidencia en la vida de las personas. Metodológicamente partimos de la propuesta de Fals Borda (2013) de investigación acción participativa (IAP), que combina el proceso de conocer y actuar, implicando en ambos casos a la población cuya realidad se aborda, y que incluye la observación participante en diversos espacios comunitarios y la realización de entrevistas en profundidad. Como conjunto de actitudes la IAP implica la valorización del saber popular y el compromiso del investigador en un proceso de transformación social. Nuestra perspectiva de la extensión considera como primordial el intercambio de saberes rechazando la postura que defiende una transmisión unidimensional por parte de la universidad hacia los territorios con los que trabaja. Por lo tanto, la redefinición de conceptos (la noción de conocimiento como un saber compartido co-construido) y la reflexión acerca de que la universidad no puede estar ajena a las acuciantes problemáticas sociales definidas en función de la agenda de sujetos concretos (en palabras de Segato (2018) “una antropología por demanda”); en nuestro caso grupos provenientes de distintos barrios populares del Partido de Gral. San Martín. Por consiguiente, el diálogo de saberes entre las ciencias sociales y naturales que proponemos como base para la extensión universitaria es también un diálogo transdiciplinar que incluye a los habitantes del área bajo estudio. Es desde esta perspectiva, que emprendimos una investigación con enfoque etnográfico con un doble rol, y por ende un doble ejercicio de reflexividad que, siguiendo a Da Matta (1999), implicó familiarizar lo exótico, para aquellas que nunca residimos en el área, ni compartimos la cotidianeidad de las mujeres migrantes, y a su vez exotizar lo familiar, entendiendo que compartimos la misma cultura nacional y local- principalmente para una de nosotras que nació y creció en uno de los barrios donde se lleva a cabo la investigación. A su vez, este trabajo persigue el objetivo de la etnografía colaborativa (Rappaport 2018), donde no se busca la mera redacción de la misma, sino generar un aporte activista comprometido, en este caso, feminista. En ese sentido, mucho del material de investigación recabado fue reutilizado para fortalecer las redes migrantes, ajustando las acciones del proyecto a las relevancias que se iban detectando en el campo.

Desde nuestro equipo, concebimos que la triangulación metodológica a partir de la utilización de métodos cuantitativos y cualitativos amplían el horizonte y las posibilidades de conocimiento. El objetivo entonces es que los datos de la encuesta apunten a fortalecer la transformación de las realidades de muchas mujeres migrantes con las que trabajamos. En este sentido seguimos a Margrit Eichler (1997:68) cuando afirma que “la investigación feminista tiene el compromiso de mejorar la condición de las mujeres. De manera que no es posible llevar a cabo una investigación no sexista que no se interese en mejorar la condición de las mujeres”.

Ahora bien, como investigadoras se nos presentaron múltiples interrogantes acerca de cómo conducir el proceso de elaboración del cuestionario y salida a campo incorporando la perspectiva de género. Para ello en ambos etapas teníamos que dejar en claro por un lado que el género, en interacción con muchas otras categorías como raza, etnia, clase, edad y preferencia sexual, es un organizador clave de la vida social y, en segundo lugar, que no es suficiente entender cómo funciona y cómo está organizada la vida social, también es necesaria la acción para hacer equitativo ese mundo social, por lo que uno de los compromisos centrales del feminismo es el cambio para las mujeres en particular, y el cambio social progresivo en general (Blazquez Graf, 2008:21).

Es por ello, que, para el diseño técnico de la encuesta de población, se propuso ahondar en el proceso deteniéndonos en algunos aspectos necesarios: 1) búsqueda bibliográfica referida al tema; 2) rastreo de indicadores y fuentes de datos; 3) rastreo de instrumentos nacionales e internacionales referidos al tema. Buscando comparabilidad y cuidando el rigor metodológico, la información recopilada, sistematizada y presentada se utilizó como insumo para el diseño de la futura encuesta.

En este sentido, desde la elaboración de las líneas de base para el armado del cuestionario, los responsables de la encuesta rastrearon ejemplos en distintos países para comparar y armar las preguntas más acordes a reflejar las realidades de las mujeres del territorio. La tarea referida a la búsqueda de instrumentos nacionales e internacionales tiene, entre sus objetivos, la de no duplicar información ya recolectada, identificar dimensiones imprescindibles y analizar las vacancias temáticas en torno al problema bajo estudio. Se compilaron encuestas en 44 archivos digitales. Fueron clasificadas según región donde se diseñaron y aplicaron (América Latina, incluyendo Argentina; Provincia de Bs. As., países de Europa y Estados Unidos). Las encuestas relevadas son, en su enorme mayoría, multipropósito. En algunos casos, con un eje central, por ejemplo: Condiciones de Vida (Chile), Calidad de vida Urbana (Chile), Manejo de Basura (México), Encuesta sobre Género (El Salvador), Encuesta sobre medio ambiente (Chile), Encuesta de Percepción Ambiental (Perú), Encuesta Nacional de Inmigrantes (España). De Argentina hemos recabado los principales instrumentos: la Encuesta Permanente de Hogares Urbanos-EPHU, los formularios Censales y otras encuestas específicas.

Al analizar los distintos cuestionarios entendíamos que era un desafío para nuestro trabajo –con un instrumento como la encuesta– incorporar la epistemología feminista ya que la misma crítica a los ideales de objetividad, racionalidad, neutralidad y universalidad que muchas veces son los valores más preciados de los datos cuantitativos. Las críticas feministas a la epistemología tradicional de las ciencias naturales y de las sociales muestran que esas teorías del conocimiento se basan en el Punto de vista masculino del mundo, por lo que se enseña a observar sólo las características de los seres vivos o de los seres sociales que son de interés para los hombres, con una perspectiva androcéntrica y distante que queríamos evitar reproducir a lo largo de todo el desarrollo de la encuesta (Blazquez Graf, 2008).

Partiendo de lo anterior, se considera que existen tres principales aproximaciones teóricas que en los últimos años han aportado a las ciencias sociales desde la epistemología feminista: a) la teoría del Punto de vista feminista que identifica una situación social particular como epistemológicamente privilegiada; b) el posmodernismo feminista que rechaza ese privilegio epistémico y enfatiza en cambio la contingencia y la inestabilidad de la identidad social de quien conoce; y c) el empirismo feminista que detecta cuando el posicionamiento genera error y constituye una fuente dañina para el avance del conocimiento, con el fin de corregir esos prejuicios (Blazquez Graf, 2010:29).

Por nuestra parte, la incorporación de la perspectiva de género en el hacer científico ha implicado realizar un análisis más fino de los actores y las actoras que participan en ciertos campos de conocimiento, utilizando una mayor flexibilidad para a) la elaboración del diseño; b) regresar cuantas veces sea necesario al trabajo de campo para la recolección de datos, perfeccionamiento y/o ajustes de la información en las entrevistas o recopilar nuevos datos que complementen la investigación; c) revisar conjuntamente con las y los informantes los primeros análisis e interpretaciones y si es necesario ampliarlas o modificarlas (Ríos, 2010: 193).

A lo largo de todo el proceso de trabajo hemos intentando aplicar estas directrices que permitan ampliar las miradas respecto a los ejes que nos proponemos conocer. En las ciencias sociales el modelo formal más habitual es el estadístico. Estos se centran en la relación entre variables y en los cálculos de probabilidad que conforman el núcleo de la metodología cuantitativa. No obstante, en la Encuesta EAR2020 no se persigue el objetivo de estimar parámetros poblacionales, por lo cual no es posible realizar generalizaciones sobre el universo de estudio. Al ser el objeto de estudio una población especifica (mujeres migrantes) los resultados de los cálculos de probabilidad para conformar una muestra representativa escalaban a una cantidad de casos que no era posible realizar con el financiamiento otorgado. En este sentido, el flujo de dinero es acompañado por indicaciones y sugerencias de IDRC que “traen, definen y vinculan una serie de actores humanos y no-humanos” (Callon, 2008:156). Ante esta situación, el investigador responsable de realizar la muestra optó por emplear un muestreo polietápico y por cuotas que se establecen según género y lugar de nacimiento que permite caracterizar a la población del Área Renconquista de Gral. San Martín sin estimar valores poblacionales. En este marco, se vinculan dos preocupaciones que se relacionan con el desarrollo de los formalismos y el uso práctico de los datos en la investigación académica y el diseño de políticas públicas y/o comunitarias.

Tal como se mencionó, para el armado del cuestionario hemos realizado un trabajo interdisciplinario donde participaron distintos equipos de la Universidad Nacional de San Martin: entre ellos el equipo base compuesto por miembros de la Escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios Sociales, Arquitectura, Educación, Ingeniería ambiental, Política y gobierno, la Dirección de género y diversidad sexual y el Programa de Desarrollo y Articulación Territorial.

A su vez se convocó a diversas mujeres referentes de los distintos barrios, miembros de organizaciones sociales, comedores, espacios comunitarios, entre otros para conocer que cuestiones les parecía fundamental recabar de las interacciones en el territorio y de esta manera co-producir conocimiento. La Encuesta EAR2020 representaría la posibilidad de incluir las preocupaciones de la población afectada.

Asimismo, se realizaron reuniones de trabajo con la Municipio de Gral. San Martín con el objetivo de identificar temáticas de su interés para relevar información. Los diálogos entablados en estas reuniones se plasmaron en el cuestionario en dos preguntas puntuales sobre el acceso a programas específicos. La primera en referencia al acceso al programa “Mejor hogar”; la segunda referida al acceso a los siguientes programas municipales vinculados a los problemas de violencia de género: Programa sin violencia, Programa amparo y licencia para trabajadoras municipales víctimas de violencia.

De manera que, a partir de varios encuentros, se discutió con el equipo técnico los ejes a trabajar para la elaboración del cuestionario final. Particularmente, se diseñó con la finalidad de registrar las características socio-demográficas, las trayectorias migratorias, el acceso a servicios públicos, la percepción y valoración del ambiente, las ocupaciones, los ingresos, los cuidados, la violencia de género, la participación ciudadana, la organización barrial, la salud, la vivienda, el hábitat y el entorno social.

El momento de la implementación de la encuesta también fue disruptivo para las formas tradicionales de encarar la salida a campo ya que decidimos implementar lo que denominamos duplas pedagógicas compuestas por alumnos de las carreras de sociología y antropología de la UNSAM y por mujeres del territorio. El diseño del operativo de relevamiento en el territorio, en particular las duplas pedagógicas, busco romper los roles verticales y colonizadores que históricamente han caracterizado la relación entre las investigadoras y su objeto de estudio. Un desafío más de la encuesta ya que se supone que hay saberes específicos que los encuestadores debían tener previamente. Estos equipos fueron capacitados en dos jornadas a la vez que el encuentro fue muy interesante porque muchos de los alumnos no habían ido nunca a territorio a la vez que la mayoría de las referentes territoriales no conocían la universidad.

Aquí algunos de los testimonios de los pasantes para dar cuenta de la importancia de la co-producción del conocimiento. Miranda alumna de la carrera de antropología nos cuenta que “La vinculación con las referentas territoriales de la primera camada fue un disparador de interrogantes. Conocer sus trayectorias de vida y sus trabajos en el territorio. Conocer sus inquietudes, sus potencias y las limitaciones que manifestaban no sólo han sido para mí un aporte valioso en mi formación académica. El aporte a nivel humano de estas actoras se vuelve inconmensurable y le otorga a mi experiencia un valor agregado. Todo el tiempo se han visto predispuestas a la co-construcción de un saber específico del área. Al que consideran insumo fundamental para fortalecer las redes institucionales y mejorar la vida en los barrios”.

Para Dina quien cursa sociología “Gracias a la ayuda de las mujeres de territorio pudimos agilizar muchísimo la organización, ya que mí compañera, por ejemplo, llevaba el número de cuotas y me iba avisando para que no repitiéramos ni nos confundamos. También me ayudaba sí alguna pregunta no se entendía o sí alguna zona no era segura y debíamos no recorrerla”.

Por su parte Lucia estudiante de sociología entiende que “Uno de los ejes que se propone el proyecto Migrantas en Reconquista, en este trabajo articulado, es el intercambio de saberes. Este intercambio, en un principio estaba pensado como saberes sobre el día a día en el territorio y saberes académicos, que quizás permitían analizar ese día a día. Pero está resultando ser más que eso: un choque cultural que tiene como resultado una fusión entre experiencias, vocabularios, percepciones, entre personas de orígenes socioeconómicos distintos que, de no ser por la confianza lograda tras semanas de trabajo conjunto, a la par, no se podría haber logrado ni planeado”.

Según los testimonios el intercambio de saberes potencio aún más el aprendizaje favoreciendo el quehacer cotidiano de la encuesta.

Como se verá en el siguiente apartado para asegurar una perspectiva de género en la metodología cuantitativa es indispensable abordar el proceso desde la obtención de las estadísticas y observar, además, el buen manejo e interpretación de los indicadores obtenidos (Mercedes Pedrero Nieto, 2012).

Resultados parciales

El propósito del presente apartado es contribuir al conocimiento de la población migrante en el Área Reconquista del Partido de San Martín, particularmente de los colectivos más numerosos y dinámicos en la actualidad, es decir, de aquellos provenientes de la Región Norte Grande Argentino y países limítrofes y del Perú. Para ello se presentan los primeros resultados de la encuesta multipropósito haciendo énfasis en los tres ejes de mayor importancia para nuestro proyecto: género, migración y ambiente.

Antes de adentrarnos en la construcción del cuestionario y análisis de algunos resultados es pertinente aclarar que el procesamiento de datos se hizo sobre los 459 casos disponibles, que representan un 30% de la muestra total. El despliegue del trabajo de campo in situ se suspendió a causa de la pandemia del COVID 19, por lo cual no se puedo alcanzar el objetivo de 1500 casos. El universo de estudio son los hogares del el Área Reconquista (AR) del Partido de Gral. San Martín en el primer trimestre del año 2020. Siguiendo un criterio territorial, se trabaja sobre los barrios relevados: Costa Esperanza, Libertador, Costa del Lago, Loma Hermosa y Barrio UTA. Es importante subrayar que la muestra no es representativa de la población, por lo cual no se pueden realizar generalizaciones sobre el universo de estudio.

Incorporar una perspectiva feminista en la encuesta implicó la redefinición de conceptos tradicionales que se emplean en las encuestas poblacionales (por ejemplo, la EPH). Al indagar sobre la variable sexo, optamos por utilizar conceptos que rompan con las miradas dicotómicas sobre el género. En concreto, realizamos dos preguntas con tres opciones de respuesta: “sexo al nacer” (varón-mujer-otro) e “identidad de género autopercibida” (masculina-femenina-LGBTTQI+). Los resultados muestran que todos los encuestados se auto-identifican con su sexo al nacer y que las mujeres están más representadas (57 por ciento) en comparación a los varones (43 por ciento).

Tabla 1. Condición migratoria según sexo al nacer.Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)
Sexo al nacerCondición migratoriaTotal
InternoIntermacionalNativo
Varón73
15,9%
39
8,5%
86
18,7%
198
43,1%
Mujer73
15,9%
95
20,7%
93
20,3%
261
56,9%
Total146
31,8%
134
29,2%
179
39%
459
100%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR2020.

La Tabla 1 muestra que 6 de cada 10 encuestados son migrantes. Al indagar sobre las principales razones de la emigración de su lugar de origen se observan tres causas principales: era menor y acompaño adultos, por falta de trabajo o para buscar un trabajo mejor. El 44 por ciento de los migrantes internacionales e internos antes de emigrar por primera vez se encontraban trabajando, el 27,5 por ciento estudiaba y el 10,7 por ciento busca un trabajo. En relación al rol que ocupaba en el hogar donde vivía antes de migrar el 30,4 por ciento respondió que compartía el sostenimiento del hogar y el 10,7 por ciento que era el único sostén del hogar (llevaba todo o gran parte del dinero para vivir).

El 61 por ciento de los encuestados son migrantes internacionales e internos. Datos más desagregados permiten observar que casi el 32 por ciento de los encuestados son migrantes internos y el 29 por ciento nació en el extranjero. En la Tabla 2, que presentamos a continuación, indica que el 61 por ciento de los migrantes internos nacieron en las provincias del Chaco, Misiones, Corrientes y Santiago del Estero.

Tabla 2. Migrantes internos: provincia de nacimiento según sexo al nacer. Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)
Provincia de nacimientoSexo al nacerTotal
VarónMujer
Chaco11
15,1%
13
17,8%
24
16,4%
Misiones8
11%
16
21,9%
24
16,4%
Corrientes11
15,1%
10
13,7%
21
14,4%
Santiago del Estero14
19,2%
6
8,2%
20
13,7%
Tucumán6
8,2%
8
11%
14
9,6%
Formosa45,5%5
6,8%
9
6,2%
Córdoba7
9,6%
1
1,4%
8
5,5%
Otros12
16,4%
14
19,2%
26
39%
Total73
50%
73
50%
146
100%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR2020.

En general, los migrantes internacionales pertenecen a las últimas corrientes migratorias e ingresan al país cuando la estructura de clase ya está más consolidada. Por lo tanto, ingresan por la parte más baja de la estructura de estratificación social insertándose en asentamientos precarios, en trabajos manuales no calificados y muchos de ellos en condición de informalidad (Dalle, 2016). Una de las características más significativos los inmigrantes de países limítrofes y del Perú en la Argentina es la creciente participación de las mujeres. En sintonía, los resultados de la encuesta muestran una tendencia a la feminización de la inmigración internacional en el área bajo estudio. Tal como se desprende de la Tabla I, del total de los 134 encuestados que nacieron en el extranjero 71 por ciento son mujeres. La Tabla 3, que presentamos a continuación, muestra que 2 de cada 10 encuestados nacieron en Paraguay. Los individuos que nacieron en ese país representan el 75 por ciento sobre el total de migrantes internacionales. Otra particularidad que vale la pena señalar en el caso paraguayo, es el peso relativo mayor de las mujeres (74 por ciento) sobre los varones.

Tabla 3. Migrantes internacionales: país de nacimiento. Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)
País de nacimientoValores absolutosPorcentaje

Argentina

32570,8%

Paraguay

10021,8%

Bolivia

102,2%

Uruguay

71,5%

Perú

51,1%

Chile

40,9%

Otros

81,7%

Total

459100%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR2020.

Ahora bien, al momento de la encuesta no se realizó la pregunta sobre la ciudad de origen, para sortear esta dificultad realizamos una triangulación metodológica y completamos el análisis cuantitativo con el análisis cualitativo. Para esto, hicimos 31 entrevistas a mujeres y varones migrantes que residen en el área bajo estudio. En su gran mayoría los entrevistados provienen de aglomeraciones medianas y pequeñas como ser Villarica (Paraguay), Sucre (Bolivia), La Paz (Bolivia), Posadas (Argentina) y Resistencia (Argentina).

Por lo que respecta al eje ambiental en relación a la migración, la encuesta indaga sobre la afección de problemáticas ambientales en el lugar de nacimiento. La pregunta es de opción de respuesta múltiple y se tomaron en cuenta solo la población migrante (internos e internacionales), que representan 280 casos de la muestra. Los resultados, que se observan en la Tabla 4, muestran que la principal problemática ambiental padecida en el lugar de origen es el calor extremo, seguido por las sequías, la escasez de agua y las inundaciones. Asimismo, la Tabla 5 permite ver las particularidades de la población nacida en Paraguay, que son quienes más manifiesta la afección de problemas ambientales en su lugar de origen. Tal es así, que el 3 de cada 10 encuestados paraguayos afirman haber sufrido del calor extremo. Cabe señalar en relación a los migrantes internos la situación particular de Chaco, 12 encuestados manifiestan el calor extremo y 10, la escasez de agua como problemáticas presentes en su lugar de origen.

Tabla 4. Migrantes internos e internacionales: afección de problemáticas ambientales en el lugar de nacimiento. Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)

Problemas ambientales

Total

Inundaciones39
13,9%
280
100%
Sequía61
21,8%
280
100%
Calor extremo94
33,6%
280
100%
Escasez de agua42
15%
280
100%
Ninguno131
46,8%
280
100%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR2020.

Tabla 5. Población extranjera nacida en Paraguay: afección de problemáticas ambientales en el lugar de nacimiento. Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)
Problemas ambientales Población extranjera nacida en Paraguay
Inundaciones10
7,5%
Sequía26
19,4%
Calor extremo41
30,6%
Escasez de agua13
9,7%
Total100
74,6%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR2020.

Otro de los aportes de las metodologías feministas a la encuesta se vinculan al estudio de las desigualdades de género. En este marco, consideramos a la categoría género no como una entidad cerrada que actúa de manera aislada, sino que se construye y negocia en el contexto social situado y en relación con procesos migratorios. En tal sentido, la perspectiva metodológica feminista brinda herramientas para indagar el cruce de categorías sociales que dialogan entre sí. Entonces, de forma más específica nos interesa saber cómo las desigualdades de género se cruzan con la condición migratoria. La pregunta se formuló de la siguiente manera: ¿considera que por su condición de migrante/a tuvo dificultades para acceder a mejores oportunidades (de todo tipo) acá en el barrio? Los resultados muestran que la condición de género afecta en modo particular a las mujeres migrantes. Solamente 11 varones respondieron afirmativamente mientras que la cifra aumenta a 34 en el caso de las mujeres con desplazamientos migratorios desde las provincias del norte argentino, así como también de Paraguay y Bolivia. Las mujeres trabajadoras migrantes encuestadas en la cuenca baja del río Reconquista (CCR) perciben que enfrentan una realidad con mayores dificultades en comparación a los varones con semejante condición migratoria. Como se observa en la Tabla 6, la condición de género sumada a la condición migratoria genera dificultades particularidades: la cifra de mujeres que consideran que por su condición de migrantes tuvieron dificultades para acceder a mejores oportunidades en el barrio aumenta más de 10 puntos porcentuales por encima de los varones.

Tabla 6. Migrantes internacionales e internos: consideran que por su condición de migrantes tuvieron dificultades para acceder a mejores oportunidades en el barrio. Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)
Migrantes que consideran que por su condición tuvieron dificultades para acceder a mejores oportunidades en el barrio
Sexo al nacer

Total
VarónMujer
11
9,8%
34
20,2%
45
16,1%
No99
88,4%
133
79,2%
232
82,9%
Ns/Nc2
1,8%
1
0,6%
3
1,1%
Total112
100%
168
100%
280
100%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR2020.

En la misma dirección, la Tabla 7 muestra que 2 de cada 10 mujeres migrantes consideran que por su condición de género tuvieron dificultades para acceder a mejores oportunidades en el barrio. En este marco, es importante destacar que trabajamos con el 36,6% de la muestra, pues es el porcentaje que respeta la cuota: mujer migrante (internacional e interna).

Tabla 7. Mujeres migrantes: consideran que por su condición de género tuvieron dificultades para acceder a mejores oportunidades en el barrio. Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)
Consideran que por su condición tuvieron dificultades para acceder a mejores oportunidades en el barrio

Valores absolutos

Porcentaje

36

21,4%
No

128

76,2%
Ns/Nc

4

2,4%
Total168100%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR2020.

El eje “cuidados” remarcar la utilización de la perspectiva de género en la encuesta porque contribuye al estudio de las desigualdades de género. En el proceso de construcción del cuestionario el módulo cuidado fue discutido en los equipos especialista. Retomamos tres preguntas de la encuesta que se formularon de la siguiente forma: 1) ¿tiene alguna persona a su cargo, es decir, de quien se deba ocupar especialmente?, 2) ¿recibe algún tipo de ayuda para cuidar a las personas a su cargo? y 3) habitualmente, ¿tiene alguna dificultad para cuidar de esa/s persona/s? Las primeras dos preguntas son de opción de respuesta múltiple. Asimismo, en la segunda y tercera se tomaron en cuenta solo los casos de los individuos que tienen personas a su cargo. Las tres tablas, que observamos a continuación, indican que el 54 por ciento de las mujeres encuestadas tienen personas a su cargo de quien se deben ocupar especialmente, cifra que desciende al 34 por ciento en el caso de los varones.

Es de interés comparar con aquellas mujeres que realizan tareas remuneradas vinculadas al cuidado de personas. El 30,5 por ciento de las mujeres encuestadas trabajaron por dinero durante el 2019. De las 140 mujeres que se encontraban en esta situación laboral, 39 se desempeñaron como empleadas domésticas y 14 de ellas realizaron mayormente tareas de cuidado de personas. En otras palabras, 1 de cada 10 mujeres encuestadas que trabajaron por dinero durante el 2019 realizaron en su gran mayoría tareas remuneradas de cuidado de personas.

Tabla 8. Individuos que tienen personas a su cargo según sexo al nacer. Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)
Personas a su cargoSexo al nacer
VarónMujer
HIjos/as57
28,9%
122
46,8%
Niños/as no propios8
4%
11
4,2%
Personas mayores5
2,5%
12
4,6%
Familiares o no familiares con enfermedad0
0%
2
0,8%
Personas con discapacidad3
1,5%
6
2,3%
No tiene personas a cargo130
65,6%
120
46%
Total198
100%
261
100%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR2020.

Tabla 9. Individuos que reciben algún tipo de ayuda para cuidar a las personas a su cargo según sexo al nacer. Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)
Recibe algún tipo de ayuda para cuidar a las personas a su cargoSexo al nacer
VarónMujer
No31
45,6%
80
56,7%
Si, de algún otro miembro adulto de la familia36
52,9%
51
36,2%
Si, de algún otro miembro de la familia menor de edad2
2,9%
2
1,4%
Si, de otros familiares0
0%
7
4,9%
Si, de otros vecinos/amigos/conocidos que no cobran dinero0
0%
1
0,7%
Si, de otra persona que cobra dinero por ayudarme0
0%
2
1,4%
Otros2
2,9%
1
0,7%
Total68
100%
141
100%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR2020.

Tabla 10. Individuos que tienen alguna dificultad para personas a su cargo según sexo al nacer. Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)
Tiene alguna dificultad para cuidar de esa/s persona/sSexo al nacer
VarónMujer
Sí, porque no tengo familiares cerca o vecinos que me puedan ayudar0
0%
13
9,2%
Sí, porque tengo familiares pero prefiero no pedirles ayuda0
0%
4
2,8%
Sí, porque no hay servicios de cuidado público o no hay vacante2
2,9%
1
0,7%
Sí, porque no tengo dinero para pagar un servicio de cuidado2
2,9%
6
4,3%
Otra1
1,5%
5
3,5%
No tiene dificultad63
92,6%
112
79.4%
Total68
100%
141
100%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR2020.

En general, las mujeres y varones tienen a su cargo a sus hijo/as, seguido en menor medida por niños/as no propios. Casi el 57 por ciento de las mujeres con personas a su cargo afirman que no recibir ayuda en las tareas de cuidado, cifra que desciende 11 puntos porcentuales en el caso de los varones. Estos datos evidencian desigualdades en la carga de tareas de cuidado de personas que requieren atención especial. En sintonía, casi el 53 por ciento varones reciben ayuda de algún otro miembro adulto de la familia para cuidar a esa/s persona/ y en el caso de las mujeres la cifra desciende al 36 por ciento de las mujeres. Otro dato de interés que muestra la Tabla 10 es que 9 de cada 10 varones manifiestan no tener dificultades en para cuidar de esa/s persona/s, cifra que desciende más de 13 puntos porcentuales en el caso de las mujeres.

Por último, analizamos el acceso a programas municipales contra la violencia de género. Inicialmente nuestro objetivo era cuantificar la cantidad de mujeres que sufrían violencia de género en el Área Reconquista. Sin embargo, al ser una problemática muy sensible tuvimos que pensar estrategias para poder indagar sobre el tema. En primer lugar, optamos por preguntar si accedió a programas contra la violencia de género. Si bien, no se pregunta explícitamente si sufrieron (o no) violencia de género, esta pregunta permite describir de manera aproximada los parámetros entre los cuales se puede encontrar el alcance de este acuciante problema social. En concreto, la pregunta se formuló de la siguiente manera: “indique si alguna vez accedió a alguno de los siguientes programas municipales”. A continuación, se mostraba una tarjeta impresa con los diferentes programas: 1) Programa sin violencia, 2) Programa amparo, 3) Licencia para trabajadoras municipales víctimas de violencia, 4) algún otro programa de protección a mujeres víctima de violencia familiar o de género 5) sin respuesta por imposibilidad (la entrevistada no puede responder o el/a encuestador/a no considera pertinente realizarla), 6) no accedió a programas y 7) otros. A su vez, esta información era de interés para la Municipalidad de Gral. San Martín que quería relevar información sobre la licencia para trabajadoras municipales víctimas de violencia y los Programas sin violencia y amparo. En segundo lugar, como parte de la estrategia se optó por incluir esta pregunta a mitad del cuestionario con la finalidad de que la encuestada tenga un mínimo de confianza con quien releva la información. También, se estableció que todas las duplas pedagógicas debían estar compuestas como mínimo por una mujer, quién es la encargada de realizar esta pregunta.

Tabla 11. Mujeres que accedieron algún programa contra la violencia de género según condición migrante. Año 2020 (en valores absolutos y porcentaje)[4]
Acceso a programas contra la violencia de géneroCondición migratoriaTotal
InternoInternacionalNativo
7
2,7%
7
2,7%
5
1,9%
19
7,3%
No66
25,3%
82
34,4%
87
33,3%
235
90%
Sin respuesta por imposibilidad0
0%
6
2,3%
1
0,4%
7
2,7%
Total73
28%
95
36,4%
93
35,6%
261
100%

Fuente: Base de datos Encuesta Área Reconquista-EAR20.

La Tabla 11 indica que 19 mujeres accedieron alguno de los programas contra violencia de género, no se observan diferencias según la condición migratoria en la distribución de los casos. Sin embargo, el dato más elocuente que muestra la tabla es que la gran mayoría de las mujeres que no respondieron la pregunta por imposibilidad (la entrevistada no puede responder porque hay alguien conocido a ella observando sus respuestas o la encuestadora no considera pertinente realizarla) son migrantes internacionales. Si sumamos las mujeres que accedieron a programas contra la violencia de género con aquellas que no pudieron responder por imposibilidad, es posible inferir que 1 de cada 10 encuestadas sufrió violencia de género.

Conclusiones preliminares

El trabajo de la encuesta ha sido uno de los desafíos más grandes a lo largo del proyecto “Migrantas en Reconquista”. Esto se debe, por un lado, al ejercicio interdisciplinario de intercambio de saberes y puntos de vista tanto en el armado del cuestionario como en su puesta en marcha. En este recorrido la premisa de la cual partimos era la necesidad de una co-construcción del conocimiento tanto entre los equipos como con las mujeres migrantas del territorio referentes fundamentales en cada paso de nuestra investigación. A este reto se sumó que su despliegue se vio suspendido en el medio de la pandemia de coronavirus.

En este quehacer, desde la coordinación sostuvimos que era necesario incorporar una metodología feminista que nos permitiera sortear el predominio de la mirada masculina en la construcción de herramientas de análisis cuantitativo (Blazquez Graf, 2008) para atender a las diversas desigualdades que se dan en el Área de estudio. Entendemos que, esto se logró en parte tanto por la co-construccion del cuestionario con las mujeres involucradas como por la participación de duplas pedagógicas al momento de llevar a cabo el despliegue de la encuesta.

Dentro de esta perspectiva, una de las contribuciones que este trabajo se propuso hacer fue ampliar el conocimiento de la población migrante interna e internacional en el Área Reconquista del Partido de San Martín. En resumen, podemos decir que los primeros resultados de la Encuestas EAR2020 indican una representación mayor de las mujeres (57 por ciento) sobre los varones, donde todos los encuestados auto-identifican su identidad de género con su sexo al nacer.

La población migrante en el AR, tanto interna como internacional, representan el 61 por ciento de la encuesta. En su gran mayoría provienen de aglomeraciones medianas y pequeñas y se instalan en zonas urbanas. En particular, el 32 por ciento son migrantes internos cuyo lugar de origen es la Región Norte Grande Argentino, principalmente las provincias de Chacho, Misiones, Corrientes y Santiago del Estero. Por lo que respecta a los emigrantes internacionales, representan el 29 por ciento de la muestra y provienen, en su gran mayoría, de Paraguay y en menor medida de Bolivia. Los resultados de la Encuesta EAR2020 indican que en el área bajo estudio se observa una tendencia a la feminización de la inmigración internacional. Al indagar sobre las principales problemáticas ambientales padecidas en el lugar de origen, los emigrantes de Paraguay y Chacho (Argentina), indican el calor extremo y la escasez de agua como principales afecciones.

Del análisis expuesto a lo largo del capítulo puede concluirse que incluir una perspectiva metodológica feminista en la encuesta implicó la redefinición de conceptos tradicionales de las encuestas poblacionales (por ejemple, género). Asimismo, los aportes de incorporar la perspectiva de género se visibilizan en el estudio de las desigualdades de género en dialogo con otras categorías sociales. En particular, exploramos la relación de la condición de género y la situación migratoria que generan dificultades particulares que son necesarias tener en cuenta. El 20 por ciento de las mujeres migrantes que consideran que por su condición de migrantes tuvieron dificultades para acceder a mejores oportunidades en el barrio, cifra que defiende más de 10 puntos porcentuales en el caso de los varones migrantes. En sintonía, 2 de cada 10 mujeres migrantes consideran que por su condición de género tuvieron dificultades para acceder a mejores oportunidades.

Por lo hasta aquí relevado, consideramos que el diseño metodológico feminista, permite, entre otras cosas indagar sobre las desigualdades en la carga de tareas de atención y cuidado del grupo familiar. Tal como hemos podido ver más de la mitad de las mujeres encuestadas (54 por ciento) tienen personas a su cargo de quien se deben ocupar especialmente, mientras que solo el 34 por ciento de los varones realizan estas tareas de cuidado. Las desigualdades de género en la distribución de tareas de cuidado se visibilizan en el dato de que las mujeres son quienes mayores dificultades expresan para llevar acabo dichas actividades. Más aún, las mujeres manifiestan en mayor medida no recibir ayuda de algún para realizar las tareas de cuidado de esa/s persona/s.

Múltiples son las enseñanzas y desafíos que nos deja el proceso de realización de la encuesta. Entendemos que dar cuenta de las desigualdades de género de forma interseccional, es decir, cruzada con otras categorías que hacen el mundo social como son el ambiente y la condición migratoria enriquece de forma sustancial el análisis social. Si a esto le sumamos la interpelación a las herramientas tradicionales de análisis cuantitativo incorporando otras epistemologías posibles, y triangulando con diversas metodologías entendemos que es manera de ampliar los horizontes de posibilidades dentro de las ciencias sociales.

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  1. Proyecto No. 108977-001 “Estrategias socioambientales para fortalecer la resiliencia de las mujeres trabajadoras migrantes en la cuenta del Río Reconquista, Buenos Aires, Argentina” con el apoyo y financiamiento del International Development Research Center (IDRC).
  2. Matías Bruno (IDAES-UNSAM) es el investigador responsable de la Encuesta de población residente en el Área.
  3. Hay que tener en cuenta que con la pandemia de Coronavirus desatada en el 2020 todos estos datos crecen en detrimento al acceso a mejores condiciones de vida por parte de la población que habita la zona.
  4. Se trabaja solamente con los casos que corresponden a mujeres.


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