Este libro surge de dos proyectos de investigación[1] que tuvieron como finalidad estudiar los comportamientos editoriales de la prensa argentina entre la finalización de la guerra por las Islas Malvinas, a mediados de 1982, y el ascenso al gobierno de Raúl Alfonsín, en diciembre de 1983. Se enmarca en una línea de trabajo que venimos desarrollando desde hace más de dos décadas, en la cual hemos analizado los comportamientos de la prensa argentina ante acontecimientos clave entre los años setenta y los ochenta del siglo XX (Borrelli, 2008; Borrelli, 2016; Borrelli, 2021; Saborido y Borrelli, 2011). En este trabajo en particular, nos hemos enfocado en el estudio de un tiempo muy particular de la última dictadura, en el cual la derrota en Malvinas inició una fase de descomposición del régimen —que ya venía atravesando un periodo de agotamiento (Quiroga, 2004)—, que no por ello supuso etapas y tiempos preestablecidos en sus inicios, sino que mantuvo una cierta indeterminación y tendría distintos momentos —no sin tensiones— hasta desembocar en el periodo electoral de octubre de 1983 (Melo, 1989).
Más allá de las diversas interpretaciones que el concepto de “transición” ha tenido desde las ciencias sociales,[2] para pensar los capítulos de este libro, entendemos que hubo diversos temas y debates que se instalaron con fuerza en el periodo 1982-1983, pero tenían —y tuvieron luego— una presencia en el debate público nacional. Desde esa noción algunos de los capítulos aquí presentados analizan los años previos o posteriores, como, por ejemplo, el trabajo de Micaela Iturralde, que estudia la construcción noticiosa de la cuestión “derechos humanos” en el diario Clarín desde inicios del año 1980 hasta el fin de la dictadura; el capítulo de Raíces y Borrelli, que nos permite observar el derrotero posterior de un tema clave de la transición: la cuestión militar, y cómo abordarlo para la reciente democracia, desde una revista progresista como El Periodista de Buenos Aires; o el capítulo de Micaela Baldoni, que observa cómo a inicios de la década del ochenta comenzó a esbozarse un cambio en las formas de hacer periodismo de opinión que parece articularse, aún sin percibirse claramente, con el nuevo momento político que luego llegaría con la democracia.
Por su parte, Borrelli se sumerge en los años 1982-1983 para realizar un trabajo comparativo entre dos revistas contrastantes ideológicamente: la liberal Somos y la renacida —en marzo de 1983— Primera Plana, que retoma esta segunda etapa con un evidente acercamiento hacia el peronismo.
También Borrelli e Iturralde abordan, en el mismo periodo, el caso de la revista Redacción, que se distingue en el abanico de revistas políticas por su orientación favorable al “fenómeno Alfonsín”, en relación con la construcción de ese novedoso liderazgo político en torno al dirigente radical que finalmente accedió a la presidencia de la Nación, tras derrotar por primera vez en una elección nacional al peronismo.
Por su parte, Gago, desde una perspectiva cuantitativa, compara y estudia las agendas policiales en los diarios La Nación y Clarín, lo que le permite analizar los marcos interpretativos que estos medios utilizaron para discriminar delitos “comunes” de los vinculados a la represión política; una temática que también permite rastrear residuos de las formas de construcción noticiosa por parte de los grandes diarios en torno a la represión durante los años más duros del terrorismo de Estado.
En definitiva, se trata de un aporte para seguir estudiando los comportamientos de los medios escritos durante una época, en este caso, de revitalización y reapertura del espacio informativo para la sociedad, en el marco de una evidente caída de la legitimidad dictatorial que hacía previsible una restitución del poder a los civiles. La prensa argentina fue readaptándose a ese nuevo tiempo rehabilitando opiniones, agendas temáticas y nuevas formas de construcción noticiosa que habían pasado por la autocensura en el periodo más duro de la represión entre 1976 y 1978, y que ya desde 1979 mostraban signos de flexibilización. La derrota en Malvinas fue sin duda un estímulo para esta readaptación, pero también incluyó un escaso ejercicio autorreflexivo sobre el propio rol de la prensa en los años previos, actitud que prevalecería posteriormente en el devenir democrático.
Referencias bibliográficas
Borrelli, M. (2008). El diario de Massera. Historia y política editorial de Convicción: la prensa del “Proceso”. Koyatún.
Borrelli, M. (2016). Por una dictadura desarrollista. Clarín frente a los años de Videla y Martínez de Hoz (1976-1981). Biblos.
Borrelli, M. (2021). Las revistas políticas argentinas. Desde el peronismo a la dictadura (1973-1983). Prometeo.
Melo, A. (1989). La transición política argentina 1982-1983. Universidad Nacional de Rosario.
Quiroga, H. (2004). El tiempo del Proceso. Conflictos y coincidencias entre políticos y militares, 1976-1983. Homo Sapiens.
Reano, A. y Garategaray, M. (2021). La transición democrática como contexto intelectual. Debates políticos en la Argentina de los años ochenta, Los Polvorines, Universidad Nacional de General Sarmiento.
Saborido, J. y Borrelli, M. (Coords.) (2011). Voces y silencios. La prensa argentina y la dictadura militar (1976-1983). Eudeba.
- Los proyectos PICT 2020-01077 de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y UBACyT 2020 20020190200128BA fueron dirigidos por Marcelo Borrelli e integrados, como parte del Grupo Responsable para el caso del PICT, por María Paula Gago.↵
- Y nos referimos a la obra de Reano y Garategaray (2021) para revisitarlos y dar cuenta de una mirada crítica e innovadora al respecto.↵






