Otras publicaciones:

12-3882t

12-3899t

Otras publicaciones:

12-2382t

Book cover

Hacia la paridad: representación política y administración legislativa

Gisela Manero, Jimena Boland y Castilla y Catalina Cirio

Es un placer estar compartiendo el trabajo que realizamos desde la Dirección General y aprovechar para contar, para quienes no conocen, que la Dirección General de Igualdad se creó a partir de la gestión de Sergio Massa dentro de la Cámara de Diputados y Diputadas de la Nación, y en conjunto con otra área que también se creó a partir de esta gestión, que es el Departamento de Géneros y Diversidad Sexual, dentro de la Dirección General de RR.HH., tenemos como objetivo implementar una política de género transversal en todas las áreas de la Cámara, además de que estamos trabajando muy fuerte territorialmente en un programa de capacitación y especialización en género y diversidad sexual, tanto en los Concejos Deliberantes, entendiendo que son la parte legislativa más cercana del territorio, como acompañando con un trabajo en conjunto con las legislaturas provinciales en la misma línea.

Así que en el marco de esta ardua tarea que tenemos las áreas de género dentro de la Cámara, hoy es una buena oportunidad para presentar el trabajo que desde el Observatorio de Género hicimos el año pasado, a partir de un análisis hacia el interior del cuerpo legislativo y de la planta trabajadora, que tiene que ver con la paridad, por supuesto. Celebramos este encuentro, esperamos que pueda surgir un buen intercambio y que podamos pensar la paridad más allá de la representación política. Hoy nos toca a nosotras plantear este tema en un ámbito tan importante y una lucha histórica de muchísimas mujeres, muchísimas compañeras, que vienen militando desde la Ley de Cupo para que la representación de las mujeres en el Parlamento sea paritaria y equitativa.

La idea de hoy es presentarles los datos que venimos trabajando desde el Observatorio. Hicimos este informe en el año 2020, es un trabajo que venimos realizando desde 2017, en el cual la idea es poder relevar y dar cuenta de la cantidad de personas, mujeres, varones, travestis, trans que acceden tanto a los cargos electivos, como a los cargos administrativos dentro de la Cámara. Es por eso que tratamos de hacer esta doble dimensión, un análisis en cuanto a la representación política propiamente dicha: las bancas, qué lugares están ocupando las mujeres (diputadas), y por el otro, qué está pasando con la administración de la planta trabajadora de la HCDN.

Ahora bien, sabemos que ustedes estuvieron teniendo algunos encuentros y se estuvo hablando sobre lo que implica la democracia paritaria y sus términos, así que vamos a hacer una breve introducción para poder ir avanzando, entendiendo que estos temas ya fueron vistos previamente. El término “democracia paritaria” surge sobre la base del Consenso de Quito de 2007, donde se plantea por primera vez un concepto de paridad mucho más amplio, mucho más sistemático, en el cual no solo se va a poner el foco en lo que es la representación política, en el acceso de las mujeres a los puestos de tomas de decisiones, sino que también va a abarcar los mecanismos de representación y participación social y política, las relaciones familiares en todos los tipos de familias, y también estas relaciones sociales, económicas, políticas y culturales. Básicamente estamos hablando de una paridad en todo. A su vez, tenemos muy presente la representación descriptiva como la representación sustantiva a la hora de hacer el informe. ¿Qué quiere decir esto? Que no solo vamos a analizar la cantidad de mujeres que están ocupando los cargos específicamente en este momento en la Cámara de Diputados y eventualmente en los otros poderes, sino que además vamos a ver cómo incide la participación de esas diputadas en temas de agenda en la incorporación de estos temas para poder, en este caso, legislar. Esto se ve en el día a día en cómo se traccionan ciertos temas para ponerlos en agenda, por ejemplo, ya que estamos hablando de la Ley de Paridad, ¿cómo llegamos a la sanción de esa ley? Fue porque un grupo de legisladoras, de diputadas, se pusieron de acuerdo. En el medio de una sesión, a altas horas de la noche, la diputada Donda, específicamente, pide la incorporación para tratar la Ley de Paridad.

Entonces, estos temas son transversales pues ocupan todo lo que es político, no se trata de algo partidario, sino que engloba a todas, todos y todes. Así, acá se ve esta representación sustantiva, cómo las mujeres cuando acceden a la Cámara de Diputados traccionan para que sucedan ciertas leyes específicas. Así que ahora vamos a ir de lleno al análisis que hicimos nosotras, el relevamiento.

En este informe estudiamos qué pasó con las elecciones de 2019. Sabemos que fueron realizadas por primera vez bajo la Ley de Paridad y que la Cámara de Diputados se elige bianualmente, cuando se renueva por mitades. Antes de las elecciones la Cámara estaba compuesta por 100 diputadas y 157 diputados, esto representa un 38,91% de mujeres y un 61,09% de diputados.

Después de las elecciones (2019), en las cuales se renovaron 130 bancas, quedaron electas directamente por el voto 54 mujeres y 76 varones, que representan el 41,54% de mujeres y el 58,46% de hombres. Luego, el 4 de diciembre, es la sesión preparatoria, en la cual se termina de conformar el cuerpo y se presta juramento de las nuevas autoridades. Resulta en esta instancia que de 254 bancas —¿por qué 254, si sabemos que el total de las bancas que tiene la Cámara de Diputados es 257? Porque había 3 bancas a las que habían hecho renuncias previas o judicializadas y todavía no estaban designadas las personas que las iban a ocupar—, ocuparon 103 mujeres y 151 varones, esto representa el 40,55% de mujeres y el 59,45%. Acá me voy a detener, me parece interesante analizar el número de lo que fue la selección luego del escrutinio definitivo, este 41,54% y 58,46%, porque estos números, estas personas, se supone que están elegidas bajo la Ley de Paridad, entonces tendríamos que estar más cerca del 50 y 50 y no tan alejados. Así nos queda, luego de esta sesión preparatoria, que la brecha para llegar a esta paridad es del 9,45%, o sea, nos está faltando un 9,45% para llegar al 50%.

Gráfico 1

Ahora vamos a hablar un poco sobre los reemplazos. Sabemos que una vez que están las elecciones y el escrutinio definitivo, no siempre se quedan todas las personas electas bajo su mandato en la Cámara, sino que muchas veces las personas renuncian para ir a cargos de los Ejecutivos, ya sean provinciales o nacionales. Entonces acá se da que hubo 29 bancas que fueron reemplazadas. De esas 29 bancas tenemos que 8 fueron judicializadas y 21 no judicializadas. ¿Qué implica esto? Las no judicializadas son aquellas que directamente ocuparon las bancas sin acudir a la justicia. Como les comentaba antes, la Cámara se renueva por mitades, entonces actualmente tenemos una composición que está elegida la mitad por la Ley de Cupo y la mitad por la Ley de Paridad, ¿por qué?, porque tenemos personas que tienen mandato 2017-2021 y otras personas que tienen mandato 2019-2023. Entonces, por un lado, de estos casos no judicializados 17 fueron reemplazo por cupo, es decir que les siguió directamente la persona que seguía en la lista, independientemente de su género o sexo: 13 fueron varones y 4 fueron mujeres, que fueron reemplazados por 10 varones y 7 mujeres, que eran quienes les seguían automáticamente en la lista.

Gráfico 2

En otros 4 casos fueron reemplazadas por las personas del mismo sexo, 2 mujeres y 2 varones, en nuestro informe usamos la categoría “sexo” porque es la que usa la ley. Pero acá nos gustaría hacer una salvedad también, porque si bien sabemos que la Ley de Paridad trae como requisito, por un lado, que las listas tienen que estar conformadas por la mitad (50%) de personas de cada uno de los sexos y, por el otro, a su vez, cumplir con la alternancia desde la primera hasta la última persona suplente. Entonces eventualmente la va a reemplazar la persona del mismo sexo. Señalamos aquí un detalle, que quizás no es tan conocido o no es tan frecuente que se discuta, que es la reglamentación de esta ley. La reglamentación de la Ley 27.412 se da en el 2019 bajo el Decreto Reglamentario 171/19. En su artículo 12, dice específicamente que “el género del candidato o la candidata estará determinado por el sexo reconocido en el DNI al momento del cierre del padrón electoral”. O sea que les exige a las personas que se van a anotar como candidatas que se definan de acuerdo con el sexo que está reconocido en el DNI. Esto trae cierto conflicto de intereses, por así decirlo, con nuestra ley de identidad de género, que establece que este se va a determinar de acuerdo con el género autopercibido de la persona, y que no hay una obligación de la persona de hacer un cambio en el sexo del DNI, lo puede hacer o no, pero siempre se va a tener en cuenta cómo se autoperciba. Pero acá tenemos una reglamentación que nos está exigiendo que tengamos el sexo en el DNI según cómo queramos ser electos. Esto es un planteo que lo dejamos abierto y después lo vamos a retomar, de cierta manera estaríamos bajando un poco los estándares de la ley de identidad de género, que nos dice que no es necesario ese cambio registral, sino que basta con lo que la persona se autoperciba de cierto género.

Vamos a pasar a lo que son los reemplazos judicializados, aquellos en los cuales se acudió a la justicia para que decida porque había un conflicto de intereses entre dos personas respecto de quién iba a ocupar esa banca. De estos 8 judicializados, 4 fueron por una acción afirmativa judicial, 1 por paridad, 2 por cupo, y hay un caso que queda como “otro”. ¿Qué significa esta acción afirmativa judicial? Implica que en 4 casos la justicia falló de acuerdo con la jurisprudencia que sentó el caso Hertz, el cual llega a la justicia a través de “ojo paritario”, que interpone un amparo en la justicia federal con competencia electoral, porque si bien la diputada Hertz había sido electa bajo la Ley de Cupo en 2017, en ese momento regía la Ley de Paridad. Entonces, si bien en la lista le seguía un varón, la mujer que le seguía después de ese varón quería ocupar esa banca. Entonces, finalmente la justicia falla y dice que si bien es el varón el que le sigue según la Ley de Cupo, se va a aplicar lo que establece la Ley de Paridad, que es la que está vigente al momento de la renuncia de la diputada Hertz. La justicia, Servini de Cubría, falla y dice que va a reemplazarla una mujer. ¿Por qué? Porque esto va a coincidir con los principios y la garantía para lograr este equilibrio necesario entre varones y mujeres. Como actualmente todavía no llegamos al 50% vamos a hacer esta medida de acción afirmativa judicial para poder llegar a ese 50%, y efectivamente, le sigue esta diputada mujer. De acuerdo con esta jurisprudencia, 3 varones salen, una mujer sale, y entran como reemplazo 3 mujeres. Si bien eran 3 varones y 1 mujer quienes habían sido electos por la Ley de Cupo, la justicia falla en estos casos y dice que tienen que reemplazarlos 4 mujeres.

Gráfico 3

Veamos cómo quedaron esos reemplazos: al principio teníamos 8 mujeres y 21 varones y después de estos casos, ya sean los judicializados o los no judicializados, nos quedan 14 mujeres y 15 varones; entonces acá es cuando se hace esta diferencia, en la cual teníamos, antes de las elecciones de 2019, 100 diputadas y 157 diputados y pasamos a tener 109 diputadas y 148 diputados. Esto es a mayo de 2020, lo que resulta en un 42,41% de mujeres y un 57,59% de varones, que implica que todavía nos falta para la paridad. Sin embargo, desde mayo de 2020 hasta ahora, hubo otros reemplazos también, porque es muy dinámica la Cámara en ese sentido.

Gráfico 4

Vamos a ver cuáles fueron los reemplazos desde mayo de 2020 hasta ahora.[1] Tuvimos en total 7 reemplazos, de los cuales 2 fueron mujeres y 5 fueron varones. Solo 2 casos fueron por la Ley de Paridad, los 2 varones, y después sí tuvimos por Ley de Cupo, por la cual siguió directamente la persona que continuaba en la lista. Por eso ahí hay un cambio y nos queda 1 mujer y 6 varones. Ninguno de estos casos se judicializó. También hay que tener en cuenta que los casos se judicializan cuando hay una persona que reclama ese lugar en la banca, y hasta el momento en estos 7 reemplazos nadie acudió a la justicia para pedir ese derecho a ocupar la banca. Así, actualmente, nos queda una composición de 108 diputadas y 149 diputados, tenemos un 42,04% y un 57,96%, que es la composición actual.

Gráfico 5

En este informe que publicamos el año pasado también nos ocupamos de las comisiones, qué pasa hacia el interior del cuerpo. Una vez que tenemos la composición queríamos pensar cómo se reparten los roles dentro del trabajo legislativo, qué lugares ocupan las diputadas y qué lugares los diputados. Desde diciembre de 2019 tenemos 46 comisiones permanentes de asesoramiento legislativo, porque la Comisión de Familia, Mujeres, Adolescencia y Niñez se desdobló en la de Familias y en la de Mujeres y Diversidad. Esto para nosotras es un hito muy significativo, porque se trata de una comisión de segunda generación que ya no está anclada a un paradigma familiarista, sino que está pensando en los derechos de las mujeres y de las personas LGTBIQ+ con perspectiva de género. Existe una clasificación ya clásica dentro de la bibliografía de la materia que da cuenta de la forma en la que se podrían organizar o agrupar las comisiones parlamentarias, esto es, comisiones de reproducción, que son aquellas que toman temas de política social, familiar, cuestiones sanitarias, educativas; las comisiones de producción, que son aquellas que tienen que ver con la política económica, fiscal, las cuestiones vinculadas al mundo del trabajo, la industria, y aquí encontramos las comisiones de presupuesto, de legislación del trabajo, y aquellas comisiones institucionales o de preservación del sistema, que son justamente las que tratan de dar cuenta de la continuidad del sistema, como asuntos constitucionales, juicio político, relaciones exteriores.

En este informe recuperamos un antecedente en el que ya habíamos trabajado en 2017 y nos encontramos con estos números que ven allí (Gráfico 6). Las comisiones se conforman, salvo algunas excepciones, luego de la apertura de las sesiones ordinarias, y son motivo de arduas negociaciones, tanto al interior de los bloques partidarios como entre los bloques. Entre los bloques, según la cantidad de bancas con que cuente cada uno, son los espacios de autoridad y las comisiones que van a poder tener, y al interior de cada bloque por el lugar que cada diputado o diputada va a tener dentro de esas comisiones. Por eso, este es un buen espacio, si bien interno de cada partido que conforma un bloque, para empezar a pensar y a desarmar estereotipos en relación con los lugares que ocupan las diputadas y los diputados. Vemos cómo el gris representa el total (Gráfico 6), el celeste a los diputados y el naranja a las diputadas, y vemos cómo en las comisiones de reproducción las mujeres son mayoría y cómo esto se invierte en los otros dos grupos, en las institucionales y en las de producción, y cómo en el total los varones siguen siendo mayoría en las presidencias de las comisiones en relación con las diputadas.

Gráfico 6

Queremos dar cuenta de un proceso histórico, de manera breve, pero que muestra la tendencia hacia la paridad que estamos encontrando en la Cámara de Diputados hoy. Una comisión que históricamente estuvo ocupada por diputados, que es la de Legislación del Trabajo, hoy es casi paritaria y su presidencia está ocupada por una mujer; la de Asuntos Institucionales tiene 17 mujeres sobre 35 y el presidente es un varón, la de Presupuesto es una comisión que históricamente ha tenido muy baja representación de diputadas, y a la fecha son solamente 11 mujeres de 49 personas que la integran. La representación en este período y en el anterior es muy similar y no llega al 25% del total. Allí donde la mayor parte de los proyectos son girados, no hay una alta representación de mujeres.

Tampoco en las comisiones de Justicia y Defensa nos encontramos con diputadas en las mesas de autoridades, y en contrapartida, si se acuerdan del gráfico anterior, donde las mujeres eran mayoría en las comisiones de Reproducción, nos encontramos con que la comisión de Familia y la de Mujeres y Diversidad son las que en mayor medida están integradas por diputadas. En tanto, en la comisión de Transporte representan solamente el 13% y un número también muy bajo encontramos en Obras Públicas. Entonces, entendemos que en el ámbito legislativo se replica una lógica muy similar a la de la división sexual del trabajo de nuestra sociedad, donde los ámbitos de las obras públicas y del transporte son ámbitos muy masculinizados y los ámbitos vinculados a la salud, a la educación, a las personas con discapacidad son ámbitos donde mayormente encontramos mujeres.

Gráfico 7

En 2019 juró la mitad del cuerpo y se eligió la mesa de autoridades, allí no se incluyó a ninguna mujer. En la mesa de autoridades conformada actualmente no tampoco hay ninguna diputada que la integre. Ante la queja de la diputada Camaño por esta situación, el presidente del cuerpo, el diputado Massa, se compromete a trabajar para que las presidencias de las comisiones sean paritarias, y en ese sentido emite una resolución presidencial, que es un atributo que tiene el presidente del cuerpo, que plantea justamente que las presidencias de las comisiones se repartan según la Ley de Paridad.

Nos encontramos así con un dato significativo, que creemos que tiene varias causas, y es que desde 2013 hasta 2019 las mujeres representaban aproximadamente el 30% de las presidencias de las comisiones. A diferencia de esto, en 2019 nos encontramos con que las diputadas representan el 41% del total de las comisiones, en relación con casi el 60% que ocupan los varones. Hay allí 10 puntos porcentuales de diferencia entre las conformaciones anteriores (de 2013 a 2019). Esto podría estar vinculado a la mayor cantidad de diputadas que integran el cuerpo, sin embargo, como planteamos previamente, solamente hay una diferencia que ronda el 5% en la conformación total. Antes, en el período 2017-2019, representaban casi el 39% y hoy representan un poquito más del 42%, entonces hay una diferencia que nos parece significativa, encontramos más mujeres presidiendo comisiones, aunque muchas de ellas están vinculadas a la reproducción de la vida social.

Queríamos contarles brevemente sobre los bloques. En ellos vemos que la mayor parte de los que conforman la Cámara hoy (Gráfico 8) —son aproximadamente 19—, solamente tres monobloques están presididos por mujeres, los tres bloques mayoritarios están presididos por varones y entre esos tres bloques agrupan casi el 90% de la Cámara. En un cuerpo colegiado presidir un bloque es un espacio de poder muy significativo, porque las decisiones se toman de manera conjunta.

Gráfico 8

Otra de las cuestiones de las que quisimos dar cuenta en nuestro informe es qué pasa con la planta empleada de la Cámara de Diputados y de Diputadas. Nos interesa pensar el espacio de la representación política, los lugares que ocupan las y los legisladores al interior del cuerpo, pero también creemos que hay que tener en cuenta, para cerrar brechas y para generar una institución más igualitaria y libre de violencia, qué pasa con la planta empleada legislativa.

Entonces le damos bastante importancia a ello y nos encontramos con estos números (Gráfico 9), desagregados por sexo, y vemos que las mujeres representan un poquito más del 40% y los varones cercano al 60% de la planta trabajadora. Básicamente estamos pensando en qué pasa con la planta trabajadora en el marco de la Ley N° 24.600, que es el estatuto y escalafón del empleo legislativo. Hay otras formas de contratación que tiene la Cámara, que están cada vez más disponibles en datos abiertos, así que será motivo de futuras indagaciones dar cuenta de qué pasa con esas otras formas de contratación.

Gráfico 9

Una cuestión que nos parece interesante mencionar aquí es que este desagregado es, como les mencionaba, por sexo, y estos datos, a junio de 2020, todavía responden a una lógica más bien binaria. Entendemos que en el futuro cercano, y atento a que en agosto de 2020 la Cámara, por resolución presidencial también, aprueba el programa de acceso laboral para personas travestis-trans, tendremos datos que nos permitan dar cuenta de las identidades autopercibidas.

Trabajamos codo a codo con el Departamento de Géneros y Diversidad de la Dirección General de RR.HH., quienes publicaron al 31 de marzo un informe en donde dan cuenta de que a partir de la puesta en marcha del programa de acceso laboral ya se incorporaron 13 personas travestis-trans y no binaries.

Queríamos dar cuenta de las segregaciones, esto que conocemos como el “techo de cristal”, que puede tratarse de segregaciones verticales dada la imposibilidad o las dificultades que tenemos en principio las mujeres para acceder a los puestos de decisión, y también de segregaciones horizontales. Ahora nos vamos a centrar en las verticales, pero es motivo de indagación qué pasa con las especializaciones en determinadas áreas de la Cámara. Lo que nos encontramos aquí es que tanto las direcciones como las jefaturas de departamento se corresponden con el total de trabajadoras en la planta de la Cámara. No hay una brecha significativa, no hay una segregación vertical en el ámbito de las autoridades de la Cámara establecidas por la Ley N° 24.600, sí encontramos un fenómeno diferencial, del que por ahora solamente tenemos los números, en relación con las subdirecciones. Nos encontramos que las mujeres están muy subrepresentadas en relación con los varones.

Más allá de las autoridades en el marco de la Ley N° 24.600 tenemos autoridades superiores, algunas de ellas son designadas directamente por las distintas gestiones y otras son propuestas por la presidencia con el aval del cuerpo. Y allí nos encontramos con que la brecha aumenta, con que la segregación vertical se ve más claramente, vemos, por ejemplo, que las Secretarías, que son cuatro, están ocupadas en su totalidad por varones.

Gráfico 10

Esto no excede, otra vez, la lógica de lo social. Consultando datos del INDEC y algunos informes que publican anualmente, en 2020 y en 2021, se encuentra que dentro del mundo del trabajo formal remunerado, las mujeres representan solamente el 5% de los espacios de toma de decisión, mientras que los varones duplican esa cantidad, y esta brecha, plantea el INDEC,[2] se mantiene desde hace 15 años. Por lo tanto, estas situaciones que vemos dentro de las autoridades superiores también las vemos en el mundo del trabajo en general.

Otra cuestión que relevamos y que nos pareció interesante comentar tiene que ver con la comisión paritaria, que es el espacio donde se discuten no solo los salarios sino los derechos de las personas trabajadoras en el ámbito del estatuto de trabajo legislativo. Y ahí nos encontramos con que en la Secretaría Administrativa del Senado, compuesta por las autoridades tanto de la Cámara de Diputados como de la Cámara de Senadores, y la otra mitad por las representaciones sindicales, de diez personas miembro solamente una es mujer a la fecha Solamente una de estas diez personas que toman las decisiones vinculadas a los derechos laborales es mujer; sin embargo se han dado logros significativos en los últimos años, vinculados con el protocolo de violencia laboral, y una cantidad de licencias que se dieron el año pasado, que tienen, la gran mayoría, perspectiva de género.

Como comentábamos al principio con la definición de democracia paritaria del Consenso de Quito, creemos que es necesario avanzar en una democracia que sea paritaria en todo. Este modelo mexicano que hemos podido compartir habla de la paridad transversal y se ha recuperado en algunos de los encuentros previos, pero creemos que debemos avanzar no solo en los ámbitos de representación política. Por supuesto tenemos que trabajar para el encabezamiento de listas, paridad horizontal y no solo vertical, para pensar qué pasa en los distritos más pequeños, un montón de cuestiones que seguramente ya se mencionaron; también tenemos que pensar qué pasa con la paridad en los distintos niveles del Estado, en los otros poderes, porque nos encontramos con esta recurrencia de no tener diputadas en la mesa directiva, eso también aparece en los otros dos poderes del Estado, donde la cantidad de ministras del gabinete nacional es muy baja en relación con los ministros, o entre quienes conforman la Corte Suprema de Justicia, solo encontramos una ministra de cinco. Entonces necesitamos trabajar para que la paridad sea en todos los poderes del Estado, en todos los niveles, tanto nacional como subnacional y local, y en otros ámbitos de la vida social y cultural, en los clubes, por ejemplo, sabemos que el deporte es un ámbito donde las masculinidades hegemónicas se reproducen, y necesitamos que esos espacios se modifiquen, en la Cámara también la Comisión de Deportes está sobrerrepresentada por diputados, tenemos casi un 70%. Entonces nuestra idea es poner en diálogo el interior de la Cámara con lo que pasa afuera, y trabajar para que haya propuestas legislativas que aborden estas temáticas para efectivamente lograr este cierre de brechas y construir una democracia para todes.


  1. 28 de abril de 2021.
  2. INDEC se refiere al Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina.


Deja un comentario