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1 Introducción

Los habitantes de la ciudad de Buenos Aires son conocidos como porteños. El puerto impregnó la identidad de la ciudad y resultó crucial en su crecimiento económico y en su gravitación sobre el resto del país. Antes que como ciudad, Buenos Aires emergió como puerto, “…apenas la puerta trasera de una ruta comercial lejana…” (Pando, Gorelik, Ballent, Aliata y Silvestri, 2004).

El comercio marítimo fue una constante de la ciudad pero la construcción de Puerto Madero no emerge sino hasta fines del siglo diecinueve. Ubicado entre el Río de la Plata y el centro tradicional de la ciudad, la propuesta de Eduardo Madero buscó consagrar a Buenos Aires como puerto de alcance internacional y se impuso sobre la del ingeniero Huergo. Aunque esta última buscaba desplegar el puerto en el Sur de la ciudad aprovechando una serie de ventajas técnicas y económicas, la propuesta de Madero resultaba más afín a la autorepresentación de la capital y al rol que el puerto debía asumir en la misma en tanto ofrecía un frente definitivo a una ciudad que estaba buscando su forma (Idem). Poco tiempo después de construido Puerto Madero fue declarado obsoleto e ineficiente para cumplir funciones portuarias y fue parcialmente suplantado por Puerto Nuevo. Desde la década del 20 y hasta bien avanzado el siglo, se sucedieron una multiplicidad de propuestas urbanas que buscaron -y no lograron- reconvertir este área de localización privilegiada y favorecer la expansión de la ciudad. Sus cuatro diques y dieciséis docks de ladrillos testimoniaron durante décadas las tensiones entre puerto y ciudad o, en términos más amplios, entre usos sociales y usos técnico – productivos. Esa tendencia comenzaría a quebrarse en un contexto político y económico diferente, a fines del siglo veinte.

1.1. Balances y representaciones sobre Puerto Madero

Poco tiempo resta para concluir la urbanización de Puerto Madero. Sus comienzos se remontan al año 1989 y a lo largo del tiempo, la operación en curso ha disparado balances o evaluaciones heterogéneas. Las miradas más celebratorias han subrayado el giro que supuso en la gestión urbana, su fórmula de autofinanciamiento -a partir de la venta de tierra urbana y la urbanización por etapas- y su articulación de actores públicos y privados y de diferentes jurisdicciones estatales. También fue destacada su capacidad para atraer inversiones, reforzar la centralidad del centro y el uso multitudinario de sus parques y la costanera sur los fines de semana (Garay, 2007).

Por el contrario, las perspectivas más críticas han enfatizado la privatización de tierras y edificios públicos, su venta a un reducido grupo de promotores inmobiliarios, inversores y usuarios de muy altos ingresos y el modo en que las plusvalías captadas por el sector público fueron reinvertidas in situ, beneficiando a los usuarios del barrio y acentuando su diferenciación respecto a otras áreas de la ciudad (Cuenya y Corral, 2011).

Por fuera del debate urbanístico, proliferaron variadas representaciones sobre Puerto Madero. En tanto centro de operaciones de grandes empresas nacionales e internacionales alojadas en sus torres de oficinas, la operación metaforizó las transformaciones económicas y políticas post 1989 así como el ingreso de inversiones extranjeras. Como postal y punto de referencia turística, el Puente de la Mujer así como las construcciones y grúas que aluden a un pasado portuario han sido fotografiados a más no poder. El uso intensivo de los parques y sobre todo de la Costanera Sur fue resaltado como prueba del carácter democrático de la operación: el perfil social de esos usuarios difiere del de los residentes del área al punto que los detractores de tal uso aluden despectivamente a la costanera como ´villa choripán´, dada la proliferación de puestos callejeros de venta de comida.

Toda intervención urbana supone el encuentro entre lógicas técnicas y políticas y ésta no es la excepción: el universo de la política supo promover y utilizar esta operación. “El extenso spot televisivo para la reelección de Carlos Menem pone en evidencia este cruce: ´Podrá no haberlo hecho todo pero que hizo mucho no se puede negar […] Puerto Madero, fue él quien lo hizo” (https://www.youtube.com/watch?v=yWkrp5sQUx8). Así, enumeraba a Puerto Madero como uno de los múltiples logros de su gestión.

Zona de residencia de políticos, empresarios y famosos, el área fue asociada a variados escándalos que incluyeron sospechas recurrentes sobre lavado de dinero en su construcción. La imaginación literaria también supo construir distintos Puerto Madero, tematizando zonas sombrías del poder político y económico: en ´Las Islas´ de Carlos Gamerro (1998), el poderoso y mefistofélico empresario Tamerlán tiene su centro de operaciones en una torre de oficinas del área. En ´Puerto Apache´ de Juan Martini (2002) se construye una zona de múltiples intercambios -legales e ilegales- entre las zonas más ricas y más pobres de la ciudad, de allí su título que articula simbólicamente universos dispares como Puerto Madero y Fuerte Apache.

En el marco de la proliferación de representaciones y de balances en competencia, este libro revisita la operación Puerto Madero en relación a la cuestión de los grandes proyectos urbanos y la circulación de políticas y modelos urbanos.

1.2. Grandes proyectos urbanos[1]

Un modo de intervención urbana recorre el mundo: los grandes proyectos urbanos. A las refuncionalizaciones de áreas portuarias de Europa y Estados Unidos -Baltimore, Boston, Londres y Barcelona, entre otras- se le añaden posteriormente una variedad de experiencias en América Latina: Puerto Madero en Buenos Aires, Operación Faría Lima en Sao Paulo, Malecón 2000 en Guayaquil, Santa Fe en México D. F., Puerto Norte en Rosario, Porto Maravilha en Rio de Janeiro, etc. El listado podría extenderse enumerando otras iniciativas desplegadas en áreas previamente vinculadas al desarrollo industrial, como ser: terrenos ferroviarios, zonas portuarias, aeropuertos fuera de uso, antiguas zonas militares, etc.

Aunque exista una discusión en curso sobre qué define a estas iniciativas (Jajamovich y Kozak, 2018), éstas han sido definidas como operaciones de renovación urbana en gran escala que producen modificaciones físico-espaciales y funcionales de áreas estratégicas, alteraciones en la rentabilidad de los usos del suelo y cambios en los mecanismos de gestión pública (Cuenya, 2012). Aunque las realidades nacionales desestabilicen una periodización uniforme, el despliegue de estos grandes proyectos se enmarca en la crisis de un ciclo “expansivo” o “desarrollista” a partir de procesos como la deslocalización industrial, el fin del crecimiento demográfico urbano por migraciones, la proliferación de espacios insulares, las críticas al urbanismo moderno y la emergencia de nuevas formas de intervenir en la ciudad. Su proliferación se vincula con reestructuraciones económicas y del rol del Estado que se producen a un nivel internacional, lo que implicó cambios en el rol planificador propio del Estado de bienestar, sus modos de intervenir y la articulación de lo público y lo privado (Menazzi, 2013).

A pesar de tratarse de iniciativas que se han multiplicado en diversas ciudades, predominan los análisis de casos puntuales. Cuando se tuvo en cuenta la proliferación de iniciativas de este tipo, el eje estuvo centrado en indicar el accionar del capital transnacional sobre las ciudades. Sin negar aspectos macro estructurales, este libro propone hacer zoom in y observar otros actores y procesos involucrados en la recurrencia de los grandes proyectos.

1.3. Movilidad y circulación de políticas y modelos urbanos

Así como son inescindibles de transformaciones políticas y económicas más abarcativas, la proliferación de grandes proyectos también se vincula a procesos como la circulación internacional de políticas y modelos urbanos. Cada vez es más notoria la imposibilidad de analizar la producción de políticas urbanas en marcos estrictamente nacionales. Los investigadores han respondido a tales desafíos construyendo distintos conceptos desde diversas disciplinas, como se verá en el próximo capítulo. Desde estas coordenadas han sido abordadas la circulación y movilidad de políticas y estrategias de intervención tan disímiles como: ´distritos de negocios´, ´urbanismo revanchista´, ´nuevo urbanismo´, ´ciudades creativas´, entre muchas otras. Sin embargo, gran parte de estos abordajes han sido producidos en el mundo anglosajón y se han centrado en la movillidad de políticas y modelos urbanos entre ciudades del global north. Frente a tal hegemonía, se ha insistido en la necesidad de ampliar geográficamente los análisis y este libro se inserta en esa senda -recorrida asimismo por un creciente número de investigadores latinoamericanos-.

1.4. Puerto Madero y la circulación de políticas urbanas

¿Cómo se inserta Puerto Madero en estas historias de grandes proyectos urbanos y circulación de políticas urbanas? Esquemáticamente podemos mencionar dos episodios que serán revisitados en profundidad en el cuerpo de este libro. El primero se despliega entre 1990 y 1991 y vincula a los promotores técnicos y políticos de la operación con expertos catalanes. El segundo se inicia formalmente en 1999 a partir de la circulación de la Corporación Antiguo Puerto Madero S.A. -a cargo de la urbanización del área- por fuera de las 170 hectáreas de Puerto Madero.[2]

Antes de aludir a esos episodios es preciso recordar que la Corporación surge en el año 1989 en un contexto nacional de reformas políticas y económicas, que incluía leyes como las de reforma del Estado y privatización de empresas públicas. Constituida como sociedad comercial, bajo la forma de Sociedad Anónima, y con el objetivo de urbanizar las 170 hectáreas de Puerto Madero, sus accionistas eran el Estado Nacional -dueño inicial de la tierra- y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires -encargado de otorgarle normativa-. El modelo de gestión que desarrolla suponía una lógica de actuación público-privada que debía permitir el autofinanciamiento a partir de la venta de tierra urbana y una urbanización por etapas, captando en cada nueva venta la valorización obtenida del proceso previo de urbanización, en tanto la Corporación no contaba con presupuesto asignado sino solamente con las tierras.

1.4.1. Episodio I: catalanes en Puerto Madero (1989-1991)[3]

En los procesos de desarrollo y legitimación de estrategias y políticas urbanas las ciudades apelan a la circulación internacional de expertos y modelos urbanos. Así, poco tiempo antes de asumir la Intendencia de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, Carlos Grosso viajó a Barcelona, donde comentó su intención de recuperar el viejo puerto para la ciudad y requirió una colaboración internacional. Aquella propuesta que solicitaba una asesoría en diseño urbano y gestión para la recuperación de Puerto Madero, fue asumida por el Ayuntamiento de Barcelona y el Puerto Autónomo y derivada a la firma Consultores Europeos Asociados -conformada por Joan Busquets y Joan Alemany-, quienes presentan el Plan Estratégico Antiguo Puerto Madero en 1990. Aquella propuesta, como se verá, fue rechazada por actores locales y dejada de lado por los responsables técnicos y políticos de la entonces Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires.

1.4.2. Episodio II: la Corporación Antiguo Puerto Madero fuera de Puerto Madero (1999-2016)[4]

La existencia y el accionar de la Corporación se circunscribía inicialmente a la urbanización de Puerto Madero. A la par del avance de la urbanización, en 1999 la Corporación amplía su objeto social y queda habilitada formalmente a operar como gerenciadora, desarrolladora, fiduciaria o inmobiliaria en otros proyectos de desarrollo inmobiliario y urbanístico, tanto dentro como fuera del país. Esta ampliación de facultades posibilita su continuidad institucional más allá del límite temporal y físico de la urbanización de Puerto Madero. Así, se constituye como un nuevo actor que interviene en múltiples escalas (locales, nacionales y regionales) en procesos de construcción de ciudades y en la circulación de grandes proyectos urbanos (Jajamovich, 2016b).

Si los expertos o políticos de diversas ciudades establecen convenios con la Corporación o visitan Puerto Madero a los fines de aprender de su experiencia y legitimar diversos proyectos urbanos en contextos locales, esto ocurre porque previamente han oído o leído respecto de la misma a través de la prensa, literatura especializada, documentos de políticas, redes de ciudades y exhibiciones o muestras donde se publicita y relata la operación.

Así, con mayor o menor fortuna, una serie de ciudades se vinculan a la Corporación -así como ésta, por su parte, promueve relaciones con variadas ciudades- a los fines de desplegar proyectos de este tipo. Algunos, en áreas muy próximas a Puerto Madero dentro de la ciudad de Buenos Aires -recordemos que la Corporación estaba conformada por integrantes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y del Gobierno Nacional-. De ese modo, los terrenos nacionales que precisaban normativa local encontraban en la Corporación una fórmula factible para abordar esas complejidades jurisdiccionales. Otros convenios se desarrollan con distintas ciudades argentinas y latinoamericanas -y en ocasiones por fuera del continente mediante iniciativas como concursos-.

1.4.3. Otras circulaciones

Todo proceso de circulación de políticas y modelos urbanos supone oferentes y demandantes de las mismas. A diferencia de lo que esperan ambas partes, en ocasiones las referencias a políticas ´exitosas´ no alcanza para legitimar proyectos locales.[5] En ocasiones, a la par de la movilidad de modelos y las políticas urbanas se produce la circulación de resistencias a los mismos. Conceptos como fast resistance transfer (McCann y Ward, 2011) aluden a procesos de circulación de políticas que encuentran resistencias a partir de las cuales los actores que se oponen a las mismas cuestionan la validez del tipo de política que se pretende ´importar´.

1.5. Estructura del libro

Tal como hemos indicado, este libro revisita Puerto Madero y el accionar de la CAPMSA a partir del cruce entre grandes proyectos urbanos y circulación de políticas y modelos urbanos. En ese sentido, los capítulos que siguen abordan esa relación en períodos distintos, considerando actores y procesos heterogéneos, ciudades variadas pero siempre en el marco del cruce bibliográfico enunciado. En ocasiones, los actores se reiterarán pero ocuparán roles distintos en los procesos analizados.

El capítulo dos del libro recorre distintas perspectivas teóricas que tematizan el creciente desplazamiento de políticas y modelos urbanos entre distintas ciudades. En ese marco, se explicita la perspectiva que asume este libro y el modo en que dialoga con diversas literaturas que desde disciplinas variadas -ciencias políticas, geografía, historia del urbanismo y del planeamiento urbano, sociología, etc.- han propuesto conceptos como: circulación, movilidad, transferencia, retro transferencias, diseminación, exportación-importación, difusión, entre otros. Como se verá, parafraseando a Plotkin y Zimmermann (2012), las alusiones a circulaciones definen simultáneamente una cualidad del objeto de estudio y una metodología de análisis.

El capítulo tres se concentra en los primeros años de la operación Puerto Madero y se focaliza en un episodio específico de circulación de políticas urbanas desplegado entre expertos y políticos de Barcelona y Buenos Aires. Así, nos concentramos en el “Plan Estratégico Antiguo Puerto Madero” -producido por expertos catalanes- y en las reacciones locales que suscita.

El capítulo cuatro aborda un contexto temporal y geográfico distinto aunque conectado al contemplado en el capítulo tres. Así, se reconstruye la circulación de la Corporación Antiguo Puerto Madero Sociedad Anónima (CAPMSA) en distintas ciudades argentinas y latinoamericanas interrogando cómo se movilizan los modelos y políticas urbanas, a través de que circuitos de políticas y quiénes son los expertos y actores sociales que las hacen circular. Si en el capítulo previo, la CAPMSA se encontraba en el polo ´demandante´ de políticas, en este capítulo -aunque se trate de categorías que discutiremos enfatizando su labilidad y relativa intercambiabilidad- se encontrará más próxima al polo de los ´oferentes´ de políticas.

El capítulo cinco retoma la circulación de la CAPMSA por fuera de Puerto Madero desde un prisma distinto. Así, hace zoom in sobre el repertorio desplegado en el capítulo previo y se concentra en un caso específico: el proyecto ´Mendoza–Madero´, una iniciativa que buscaba desplegarse en un terreno ferroviario de 36 hectáreas en el centro la ciudad de Mendoza. En ese marco, se propone un abordaje relacional a propósito de los ´oferentes´ y demandantes´ de políticas y modelos urbanos. Tal como en el capítulo tres, se analizarán las reacciones locales a esta propuesta así como los efectos de la misma sobre el accionar posterior de la CAPMSA en otras ciudades, enfatizando la multidireccionalidad de los aprendizajes involucrados en estos procesos.

El capítulo seis propone reconectar el cruce entre gpu´s y circulación de políticas y modelos urbanos a partir de la puesta en diálogo entre la actividad de la CAPMSA fuera de Puerto Madero -recorrida en los capítulos previos- y una serie de iniciativas que la Corporación desplegó dentro de su perímetro. Tales iniciativas son abordadas en tanto intentos de contrarestar críticas o representaciones negativas sobre la operación en curso a la vez funcionan como una puerta de entrada para entender que el despliegue de grandes proyectos urbanos supone procesos materiales y simbólicos. Este acercamiento busca enfatizar la necesidad de diluir la dicotomía entre un adentro y un afuera de estas iniciativas al explorar cómo la promoción y el reconocimiento externo también colaboran a legitimar Puerto Madero en relación a audiencias locales y nacionales.

Por último el libro concluye haciendo ´zoom out´ y repasando la trayectoria de Puerto Madero en el marco del cruce entre GPU´s y circulación de políticas y modelos urbanos en el transcurso de tres décadas. En ese marco, se recuperan algunos de los desafíos que suponen abordajes que buscan combinar sensibilidades geográficas vinculadas al movimiento de políticas con aproximaciones sensibles a perspectivas históricas.[6]

1.6. Excurso metodológico

El enfoque que se presenta en este libro es histórico y narrativo (Abbot 2001). Por su parte, el foco en procesos de circulación de políticas y modelos urbanos requiere considerar desplazamientos y conexiones entre distintas geografías y actores.

Nasr y Volait (2013) indican que escribir sobre el proceso de construcción de ciudades, contextualizar este asunto y explicar cómo surge y evoluciona de la manera en que lo hace requiere escribir una historia de los flujos de actores e ideas. Esto se intensifica al escribir sobre procesos de circulación de políticas urbanas, los cuales suponen una serie de desafíos metodológicos específicos. En primer lugar, el carácter relacional de estos procesos requiere multiplicar las fuentes a abordar, situadas y producidas en distintos lugares por parte de heterogéneos actores. En segundo lugar, demanda la ampliación del universo de actores bajo análisis y la reconstrucción de sus conexiones, desplazamientos e intereses. Así, se incluyen políticos, consultores y expertos de Buenos Aires y Barcelona, ​​así como de Argentina y España -como se verá en el capítulo tres-; la propia CAPMSA y la infraestructura institucional que promueve y legitima iniciativas urbanas dentro de universos como el real estate, la arquitectura, el urbanismo y la gestión urbana -como se vislumbra en el capítulo cuatro-; políticos de Mendoza y otras reparticiones nacionales -como se observará en el capítulo cinco-; actores que se oponen a los grandes proyectos urbanos y su circulación en tanto inciden sobre los procesos a abordar -como se verá en los capítulos tres, cinco y seis-. En tercer lugar, como veremos en el capítulo dos, la atención a la circulación de políticas y actores se combina en este libro con una sensibilidad atenta a la historicidad de estos procesos. Así, entender porqué los expertos y políticos de Buenos Aires buscan aprender de Barcelona -y no de otras ciudades- requerirá la reconstrucción de las trayectorias profesionales de los expertos que participan en estos procesos. Esto exige tener en cuenta sus itinerarios educativos, políticos y técnicos así como los contactos que fueron produciendo en tales procesos. Esto precisa acceder a fuentes que inicialmente no están directamente relacionadas con Puerto Madero y la CAPMSA pero que explican conexiones previas entre expertos de distintas ciudades a la vez que se torna necesario ensanchar el período bajo análisis. Por ejemplo, para entender los intercambios entre expertos de Barcelona y Buenos Aires en torno a Puerto Madero desplegados entre 1989 y 1991 será preciso ampliar la periodización y retroceder hacia fines de los sesentas e inicios de los setentas al considerar las trayectorias profesionales previas -y conexiones- de expertos locales y extranjeros -como se verá en el capítulo tres-.

El abordaje de procesos de circulación de políticas y modelos urbanos tiene sus especificidades aunque también comparte elementos con otros tipos de abordajes. En efecto, como se sabe, los documentos oficiales tienden a eludir los conflictos y a dar una explicación lineal de ciertas políticas. Y los procesos a abordar en este libro y las fuentes oficiales o producida por sus protagonistas no son la excepción. Todas las fuentes producidas por la CAPMSA que aluden a su circulación por fuera de Puerto Madero escamotean los conflictos e incluso algunos de los fracasos acaecidos en tal accionar; algo similar ocurre con cada racconto oficial -de la CAPMSA, de distintos organismos internacionales o de consultores involucrados- respecto a la propia operación Puerto Madero. Asimismo, las “biografías públicas” y las entrevistas suelen involucrar racionalizaciones post-facto donde se ocultan las ambivalencias, intereses, motivaciones múltiples, dilemas y fracasos (Chamberlain y Leydesdorft 2004). Esto se refuerza en tanto los actores entrevistados están interesados en construir un balance sobre el proceso bajo análisis. Frente a esto, hemos yuxtapuesto la realización de entrevistas a los protagonistas de estos procesos con múltiples fuentes primarias relacionadas con las diferentes etapas y actores involucrados en el proyecto de Puerto Madero y en la circulación de la CAPMSA. Así, el análisis que sigue se basa en la lectura de múltiples documentos nacionales, provinciales y municipales, resoluciones, decretos, declaraciones, leyes y proyectos de ley, proyectos y planes urbanos, revistas de arquitectura y urbanismo, periódicos, artículos, webs de sitios de urbanismo, arquitectura, real estate, gestión urbana, documentos de organismos multilaterales así como las mencionadas entrevistas con actores -locales y extranjeros- clave.


  1. De aquí en más nos referiremos a los grandes proyectos urbanos como gpu´s.
  2. De aquí en adelante, nos referiremos a la Corporación Antiguo Puerto Madero como CAPMSA o Corporación.
  3. Este episodio será abordado en profundidad en el capítulo tres del presente libro.
  4. Este episodio será abordado de distintas maneras y a partir de diversas aproximaciones en los capítulos cuatro, cinco y seis del presente libro.
  5. El capítulo tres y cuatro del libro aludirán a dinámicas de ese tipo.
  6. Versiones previas de los capítulos que componen este libro han sido publicadas en diferentes revistas. Su reelaboración y puesta en conjunto les otorgan un sentido distinto al posibilitar analizar relacionalmente diversos episodios de circulación, intercambios, materializaciones parciales e iniciativas así como otorgarles una mayor historicidad a los procesos abordados. Algunos elementos de la presente introducción han sido publicados en PLOT (Jajamovich, 2016); el capítulo dos recupera planteos condensados en QUID 16 (Idem, 2017); el capítulo tres re-elabora un artículo publicado en inglés en IBEROAMERICANA (Jajamovich, 2016a); el capítulo cuatro reordena aspectos aparecidos en INVI (Idem, 2016b); el capítulo cinco fue parcialmente publicado en Journal of Latin American Geography (Idem, 2016c); el capítulo seis se presentó en Revista de Urbanismo (Idem, 2018).


1 comentario

  1. librolab 23/01/2019 1:53 pm

    Compartimos esta entrevista con Guillermo Jajamovich, publicada en el suplemento ARQ del diario Clarín.
     

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