Otras publicaciones

9789877230017_frontcover

bertorello_tapa

Otras publicaciones

9789871867530-frontcover

12-2070t

6 Cuestiones (trans)locales en la promoción de Puerto Madero (1989-2017)

Introducción

Zona de residencia de políticos, empresarios y famosos, Puerto Madero se volvió la postal de una Buenos Aires modernizada. El desarrollo del área y las crecientes inversiones en la misma parecían dejar atrás una larga historia de fracasos. Sin embargo, paralelamente a las representaciones que subrayan su carácter exitoso (Corporación Antiguo Puerto Madero S.A., 1999; Garay, 2007) e indican la aludida circulación de la CAPMSA por fuera del área, la operación fue asociada a variados escándalos y fue cuestionada por su carácter excluyente en términos urbanos y sociales. En efecto, desde fuentes periodísticas, literarias y académicas, como vimos en la introducción del libro, han proliferado una serie de asociaciones entre Puerto Madero y la corrupción que han permeado el imaginario social sobre el área.

El contexto de emergencia de Puerto Madero -durante la controvertida década del noventa- ha favorecido que sea visto como el emergente de gestiones locales y nacionales signadas por prácticas de corrupción.[1] Esas asociaciones han trascendido dicha década: como parte de la campaña electoral del 2013, la oposición al gobierno nacional realizó una serie de acciones en Puerto Madero indicando con estrellas rojas los nombres de funcionarios allí residentes y asociados a prácticas de corrupción -imitando la manera en que en Hollywood pueden verse los nombres de las celebridades-. Como modo de publicitar esa iniciativa aludían al “paseo de la corrupción K” (Duffard, 2013). Libros periodísticos han añadido a esos elementos una variedad de denuncias sobre lavado de dinero, detenciones de acusados de corrupción que residen en el área, asesinatos y/o suicidios con connotaciones políticas, etc. (Dahia, 2014). Allí fueron descubiertas mesas de dinero ilegal a la vez que el área ha sido sindicada como una meca de la prostitución VIP (Dahia, 2014a). Por su parte, distintos académicos han señalado el carácter opaco de la gestión del área y la escasa rendición de cuentas por parte de la CAPMSA (Cuenya & Corral, 2011). Asimismo, distintos investigadores han asociado el área a modelos sociales y urbanos de carácter excluyentes (Gorelik, 2007; Ciccolella, 1999).

En ese contexto de representaciones y balances contrastantes sobre la operación Puerto Madero, este capítulo recupera el abordaje de grandes proyectos urbanos desde una perspectiva distinta aunque articulada con las desplegadas en capítulos previos. Así, sostiene que el desarrollo de iniciativas como Puerto Madero suponen procesos materiales y simbólicos. En efecto, a la par que avanza la construcción material del área mediante su urbanización, la Corporación promueve una serie de iniciativas que apuntan a contrarrestar algunas de las representaciones negativas sobre la misma, obtener consenso para su desarrollo y evitar resistencias a su avance. Como se verá inmediatamente, atender tales iniciativas supone asimismo considerar cuestiones que se desarrollan fuera del área -como las revisitadas en los capítulos cuatro y cinco- así como dentro de la misma. Así, se postula la necesidad de diluir fronteras rígidas entre un ´adentro´ y un ´afuera´ de los grandes proyectos urbanos.

En efecto, junto a otros objetivos y paralelamente a la urbanización del área, la CAPMSA promueve dos series de iniciativas que abordaremos en tanto intentos de contrarrestar representaciones negativas sobre la operación. En primer lugar, casi desde el propio inicio de la operación, la Corporación realiza actividades culturales y deportivas que intentan: acercar población del resto de la ciudad al área, obtener consenso para el avance de la urbanización y sugerir usos ´adecuados´ del espacio. En segundo lugar, aunque sus sentidos y audiencias sean múltiples, la Corporación promueve la ya analizada circulación de la operación por fuera del área, a partir de: convenios con otras ciudades, participación de integrantes de la CAPMSA en eventos internacionales y premios y distinciones que ésta obtiene. Desde la perspectiva sostenida en este capítulo, la Corporación moviliza internamente aquel reconocimiento externo, en tanto elemento que colabore a revertir o atenuar las mencionadas representaciones negativas y reforzar su prestigio.

Entre las distintas fuentes que permiten recuperar el accionar de la CAPMSA en relación a los ejes de análisis, cabe destacar los balances que anualmente presenta la Corporación. Si una de las acusaciones que buscaba contrarrestar se vinculaba a su carácter poco transparente, fuentes como sus balances -subidos a la web de la Corporación- estaban orientadas directamente a revertir tal acusación. Asimismo cabe resaltar fuentes como distintas publicaciones propias de la CAPMSA y su página web en tanto dispositivos que dan cuenta de un trabajo activo a la hora de construir su imagen y presentarse hacia el resto de la sociedad.

A diferencia de los capítulos previos, el cruce entre la problemática de los gpu´s y la circulación de políticas urbanas también se conecta en este capítulo con abordajes que señalan la coproducción material y simbólica de las ciudades -y de los proyectos urbanos- en el marco de transformaciones políticas y económicas más abarcativas (Arantes, 2000; Sánchez, 2010; Harvey, 1989; Améndola, 2000; Vera, 2018; Duque Franco, 2011). Particularmente, el concepto de policy boosterism alude a la promoción activa de programas y políticas desarrolladas localmente entre campos más extensos geográficamente, comunidades de pares interesados más extendidas pero también respecto a actores locales (McCann, 2013). Es decir, uno de los asuntos centrales que incumben a este capítulo donde la actividad de la CAPMSA para promocionarse dentro y fuera del área intenta obtener el consenso necesario para el avance de la urbanización.

6.1. La Corporación Antiguo Puerto Madero S.A.: cambios y continuidades

Iniciativas como Puerto Madero y los GPU´s en general, son algo más que el mero aterrizaje del capital global en las ciudades o la derivación mecánica en la ciudad de procesos económicos más abarcativos. En ese sentido, cabe reiterar el destacado rol de la CAPMSA en los procesos a abordar. Así, esta acotada sección recupera brevemente una serie de elementos sobre la CAPMSA en general y sus áreas y gerencias específicas vinculadas a las iniciativas que interesan en este capítulo.

Aunque su estructura fuera variando a lo largo del tiempo, la Corporación estaba integrada por un presidente, un vicepresidente y directores asignados por el Gobierno Nacional y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires -inicialmente, Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires-. Es decir, que los cambios políticos surgidos en elecciones en estas instancias también fueron teniendo su correlato en modificaciones de integrantes de su Directorio. Pese a tales cambios, la estructura de la CAPMSA también está conformada por personal de planta que se desempeña en distintas gerencias y en un área: gerencia administrativo-financiera; gerencia de asuntos legales y, con mayor relación a la promoción interna y externa del accionar de la Corporación, gerencia técnica y área de relaciones institucionales.[2] Como se verá en las acciones a abordar son éstas las áreas y gerencias que en alianzas con integrantes del directorio llevan adelante, entre otras actividades, diversas iniciativas que apuntan a la promoción del emprendimiento, la búsqueda de consenso para su desarrollo e intentan contrarrestar algunas de las mencionadas representaciones negativas sobre el mismo.

6.2. Acciones e iniciativas en la promoción de Puerto Madero

Esta sección pone en relación una variedad de actividades deportivas y culturales que la CAPMSA desarrolla en el perímetro de Puerto Madero con su accionar por fuera del área en procura de promocionarse y obtener reconocimiento externo -vía consultorías, premios, distinciones, web, etc.-. Lejos de tratarse de dos universos separados, y aquí radica una de las especificidades del abordaje de este capítulo en relación a los previos, aquel reconocimiento y promoción externa es también movilizado local y nacionalmente en procura de obtener mayor consenso para la operación.

6.3.1. Promocionando Puerto Madero en su perímetro

Junto a la mencionada sospecha de corrupción que acompañó a la operación Puerto Madero a lo largo del tiempo, otra de las acusaciones que también recibió tuvo que ver con su carácter elitista y excluyente (Gorelik, 2007; Ciccolella, 1999). Tales miradas han atravesado tanto la actividad académica -fundamentalmente aquella signada por perspectivas críticas- como capas sociales más amplias que ven en la operación uno de los emergentes de la década del noventa en la Argentina, signada por la corrupción. Frente a esos asuntos y a los fines de promocionar y obtener consenso para el avance de la operación, la Corporación, de distintos modos y a lo largo del tiempo, realizó “múltiples acciones de difusión de la gestión de la empresa tanto en los medios de comunicación social como en Organismos no gubernamentales nacionales e internacionales” (Corporación Antiguo Puerto Madero S. A., 2005: 7). Es decir, “acciones de prensa para promover el modelo de gestión y de obras públicas en Puerto Madero” (Idem, 2006: 7).

Asimismo, la Corporación buscó promover la presencia de población del resto de la ciudad en el área. Es innegable que las viviendas que se fueron construyendo, así como el tipo de comercio y oficinas instalados, limitaban los sectores sociales que podían acceder a los mismos (Cuenya y Corral, 2011). Sin embargo, una serie de actividades deportivas y culturales promovidas por la Corporación buscaban atraer un público más amplio. Tales iniciativas eran generadas desde la mencionada área de relaciones institucionales de la CAPMSA (Idem, 2005), es decir, el organismo que dentro de la CAPMSA se ocupa centralmente de la promoción del proyecto y la construcción de la imagen y la comunicación del mismo. Así, a lo largo del tiempo, la Corporación organiza directamente, brinda asistencia y/o colabora en la organización de numerosas actividades socioculturales y deportivas, tales como: actividades atléticas, recitales, ciclos de teatro, concursos de pintura infantil y visitas guiadas gratuitas, entre otras. Respecto a estas visitas, explicita destinatarios como: turistas, visitantes y escuelas públicas de la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense (Idem, 2001). A esto se suman aportes económicos -por donaciones o auspicios- a diversas entidades de bien público e iniciativas institucionales y filantrópicas (Idem, 2008).

Los balances de la Corporación permiten observar no sólo el tipo de actividad promovida y sus destinatarios sino también el modo en que éstas son presentadas. Así, aparecen encuadradas como: ´aportes a la comunidad´ (Idem, 2001) o ´gestión cultural y beneficio social´ (Idem, 2004). Es decir, como la contracara de algunas de las acusaciones que a lo largo del tiempo fue recibiendo la operación. Asimismo, en tanto vinculación con otras instituciones, la Corporación resalta su rol en tanto coordinadora y propiciadora de diversos actos institucionales con presencia de autoridades nacionales, de la ciudad de Buenos Aires y de la Prefectura Nacional, en ceremonias, festivales solidarios, actos homenajes, recepciones, amarres y despedidas de buques insignias.

Recorrer la totalidad de las iniciativas promovidas excede los límites de este capítulo. Sin embargo, a la hora de analizar cómo se auto promociona el proyecto, pueden resaltarse las actividades generadas en los aniversarios de la operación así como aquellas otras vinculadas a la incorporación de Puerto Madero como barrio de la ciudad de Buenos Aires. Se trata de ocasiones donde se explicita con mayor intensidad la construcción simbólica del área.

En efecto, entre el 15 de noviembre y el 12 de diciembre de 2004 y como parte de los festejos por el XV aniversario de Puerto Madero, la CAPMSA organiza “múltiples eventos socioculturales de entrada libre y gratuita, a fin de consolidad su imagen como Barrio número 47” (Idem, 2004: 9). Así, explicita el intento de “acercar a Puerto Madero a sectores poblacionales que tradicionalmente no concurren al barrio” (Idem). Estas escuetas citas permiten resaltar distintos asuntos. En primer lugar, la explicitación del carácter construido de la imagen del área aunque -como vimos- esa imagen no es definida únicamente por la Corporación sino en diálogo y en ocasiones en oposición a otras imágenes que acentúan su carácter excluyente. En segundo término, se destaca el señalamiento de la gratuidad de esos eventos y la especificación de un público específico, es decir, población que tradicionalmente no concurre al barrio. Por otra parte, su designación administrativa como barrio también puede ser leída en tanto intento de normalizar su relación con el resto de la ciudad: frente a críticas que lo indicaban como la contraparte urbana de la creciente fragmentación social (Gorelik, 2007), Puerto Madero deviene -al menos administrativamente- un barrio más.

En ocasiones tiende a pensarse que la construcción simbólica de un área es posterior a la construcción material de la misma. Así, se la aborda en tanto pátina superestructural que recubre lo verdaderamente importante, es decir, la movilización de capital para la urbanización del área. Sin embargo, aun en el momento en que la materialidad de la operación Puerto Madero no permitía descifrar su futuro, cuando todavía era más un proyecto que una operación definida y/o concluida, existían indicios acerca de la relevancia de lo cultural en la construcción del área, reforzando el argumento teórico que apunta a la co-construcción material y simbólica de las ciudades y los proyectos urbanos (Améndola, 1991; Sánchez, 2010; Arantes, 2000; Vera, 2018). En efecto, en 1991, cuando la zona era todavía una promesa de desarrollo urbano, cuando todavía predominaban las ruinas de lo que ya no era y pocos elementos permitían vislumbrar aquello en que devendría, uno de sus galpones (docks) -aún no remodelado- funcionó como sede de la segunda bienal de arte joven de la ciudad de Buenos Aires, convocando durante tres semanas a un total de 350 mil jóvenes y adolescentes (Enríquez, 1998).

Otra de las materialidades en las que se puso en juego la relación entre Puerto Madero y el resto de la ciudad fue la Costanera Sur. Aunque ésta no es considerada formalmente parte del área, la CAPMSA se involucró en su mantenimiento. Indudablemente esto podría traer beneficios sobre la propia valorización económica del barrio pero también puede leerse como parte del intento de contrarrestar representaciones negativas sobre el área y obtener consenso para su avance. Es decir, como un elemento más que buscaba aumentar el prestigio social y simbólico del área (Girola, González Bracco y Yacovino, 2013). En efecto, la Costanera Sur es un área históricamente ligada al uso popular de sus balnearios. Su recuperación intentaba otorgarle un aura popular a una operación en marcha acusada de elitista y de darle la espalda al resto de la ciudad. Sin embargo, el intento de promocionar y legitimar la operación incorporando el uso popular de la Costanera Sur tiene como contracara cierto disgusto de los residentes de Puerto Madero frente a la proliferación de puestos de ventas de choripanes en la misma.[3] En este sentido, el accionar de la Corporación no siempre coincide con la voluntad de todos los residentes del área.

Otro andarivel que permite observar aristas respecto al vínculo entre el área y el resto de la ciudad tiene que ver cuestiones administrativas. En efecto, a partir de una ordenanza de 1991 se indicaba que parte de las utilidades económicas de la Corporación -obtenidas a partir de las sucesivas ventas de tierra- debían reutilizarse en otras áreas de la ciudad, es decir, no únicamente dentro del perímetro de la operación. Como vimos, una de las críticas que la operación recibía tenía que ver con su carácter excluyente y fragmentario respecto al resto de la ciudad. Aunque la ordenanza también apuntaba a atenuar tal crítica, nunca se materializó y las utilidades obtenidas por la CAPMSA fueron siempre reinvertidas en la propia área -reforzando su distancia y diferencia con el resto de la ciudad-.

Si bien trasciende el alcance de este capítulo, resulta relevante señalar que las actividades deportivas y culturales promovidas por la Corporación alientan -implícita o explícitamente- determinados usos del espacio -recreativos, deportivos y culturales- a la vez que desalientan otros usos alternativos -residencia irregular, comercio informal, venta ambulante, etc.-. De todos modos, tales actividades no estuvieron exentas de recibir reclamos por parte de los residentes respecto a los inconvenientes que implicaban en su vida cotidiana (Leiva, 2013). Nuevamente, como fue indicado algunos párrafos atrás, los intereses de los residentes no siempre coinciden con los de la Corporación, a diferencia de lo que subyace a ciertas miradas que suponen intereses fusionados entre ambos.

6.3.2. Promocionando Puerto Madero fuera del área

En capítulos previos hemos dado cuenta de una serie de convenios y asesorías que la Corporación genera por fuera del área, en otras zonas de la ciudad de Buenos Aires, el resto del país y diversas ciudades de la región. Tal como lo indicamos en su momento, cabe reiterar que si los expertos, o políticos de diversas ciudades establecen convenios con la CAPMSA o visitan Puerto Madero a los fines de aprender de su experiencia –y legitimar diversos proyectos urbanos en contextos locales apelando al supuesto éxito de la experiencia de referencia-, esto también ocurre porque previamente han oído o leído respecto de la misma a través de la prensa, literatura especializada, documentos de políticas, redes de ciudades y exhibiciones o muestras donde se publicita, promociona y relata la operación. Así, como vimos, la circulación de la experiencia de Puerto Madero también excede al corpus de convenios que la Corporación firma con distintas ciudades y a los circuitos a través de los cuales éstos se producen.

En ese sentido, esta sección revisita cómo la Corporación busca promocionarse y obtener prestigio por fuera de su perímetro así como intenta movilizarlo y tornarlo consenso interno, a partir de dispositivos como la web de Puerto Madero y diversas publicaciones propias. Entre otros aspectos, tal actividad será leída – pese a reconocer su multiplicidad de sentidos y usos, algunos analizados en capítulos previos – como parte del intento de contrarrestar algunas de las persistentes representaciones negativas que fueron acompañando a la operación a lo largo del tiempo.

Desde la perspectiva sostenida en este capítulo los premios y distinciones – incluidos los obtenidos por la CAPMSA – no se limitan a reconocer una realidad preexistente a los mismos. Por el contrario, éstos funcionan como tecnologías de legitimación y obtención de consenso en tanto producen efectos sobre las prácticas y experiencias que, valga la redundancia, premian y señalan. Los efectos de los premios sobre las prácticas premiadas pueden irradiar en dirección a un mercado trasnacional de proyectos urbanos y consultoría así como en el propio contexto – local y nacional – de donde provienen las experiencias premiadas, brindándoles un plus de prestigio que será oportunamente movilizado en procura de consenso para la operación. Aunque estas prácticas no tiendan a ser el foco de los análisis centrados en la gestión urbana de Puerto Madero, este capítulo sostiene que la movilización del reconocimiento nacional e internacional buscado y obtenido por la Corporación junto a las mencionadas actividades que ésta lleva adelante dentro del perímetro de la operación permiten reconstruir con mayor amplitud la construcción – material y simbólica – del área.

Cuadro 5. Distinciones y premios[4]
Año Premio / distinción Otorgante Motivo
1995 Prix d´excellence Federación internacional de profesiones inmobiliarias Federación internacional de profesiones inmobiliarias Mención especial por etapa concluida de Puerto Madero.
1998 Premio de Arquitectura. Sociedad Central de Arquitectos(SCA)-Colegio de Profesionales de Arquitectura y Urbanismo (CPAU). SCA-CPAU Mención. Paseo Público (Banquina) Arqs. Hampton- Rivoira y Cabeza.
2000 Premio de Arquitectura. SCA-CPAU SCA-CPAU Primer Premio Compartido
Renovación y Puesta en Valor Antigua Costanera Sur. Arqs. Joselevich, Garay, Novoa, Magariños, Sebastián, Vila; Asociados: Cajide, Verdecchia.
2001 Premio Barcelona meeting point Salón inmobiliario internacional y Symposium Barcelona meeting point Premio al Mejor Proyecto Internacional.
2002 Octava bienal de Arquitectura de Venecia
2003 Mención Especial de los Premios Década. Universidad de Palermo Mención al Proyecto de Urbanización del Antiguo Puerto Madero
2004 Premio de Arquitectura SCA-CPAU SCA-CPAU Gran Premio Compartido
Parque Micaela Bastidas 
Arqs. Joselevich, Garay, Novoa, Magariños, Sebastián, Vila; asociados: Cajide, Verdecchia
2008 Mención Premio Speciale Cittá d´acqua della regione del Veneto Novena Bienal de Arquitectura de Venecia Reconocimiento al trabajo realizado entre Estado Nacional, Ciudad y sector Privado por integración de ciudad y río.
2008 Premio de Arquitectura Paisajística XVI Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito Premio por Obra Parque Mujeres Argentinas, proyectada por Arqs. Garay, Joselevich, Magariños, Novoa, Sebastián y Vila. 

Fuente: elaboración propia a partir de balances de la Corporación Antiguo Puerto Madero, su página web y publicaciones propias (Corporación Antiguo Puerto Madero S.A., 2001, 2002, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2011a, 2012).

En términos genéricos los reconocimientos a los proyectos urbanos o a las ciudades, en ocasiones bajo figuras como las best practices, no surgen sólo de características intrínsecas a las mismos sino que suponen el accionar de redes de actores e instituciones que operan en distintas escalas (Montero, 2017; Sánchez y Moura, 2005). Como se observa en el cuadro 5, Puerto Madero no es una excepción y los reconocimientos que obtiene permiten observar una red de actores e instituciones que operan en escalas nacionales, regionales e internacionales y se vinculan a variados universos – arquitectura, urbanismo, gestión urbana, real estate, agencias multilaterales de desarrollo y redes de ciudades -.

Una mirada más próxima a los premios obtenidos -y resaltados en distintas publicaciones de la Corporación- permite destacar una serie de asuntos. En primer lugar, como se observa en el listado, la Corporación se moviliza en instancias internacionales a los fines de promocionarse y en procura de reconocimiento pero también retoma premios -en su web y en publicaciones propias- obtenidos por estudios de arquitectura con obra en el área. Así, busca incorporar parte de tal prestigio en pos de obtener consenso local y nacional y atenuar narrativas y representaciones negativas sobre la operación. En segundo lugar, cabe indicar que los premios son otorgados por organizaciones nacionales e internacionales, vinculadas a arquitectura, urbanismo, gestión urbana y real estate. Es más, merece señalarse que varios son concedidos por entidades vinculadas a la propia operación como ser la Sociedad Central de Arquitectos.[5] A su vez, los premios recibidos, la web y las publicaciones ligadas a la Corporación tienden a resaltar obras específicas como parques y paseos -más que edificios-. En ese sentido, se trata de aquellos elementos que la propia Corporación tiende a enfatizar y subrayar en sus esfuerzos por obtener consenso -utilizando referencias a conceptos como el de espacio público- frente a narrativas y representaciones que enfatizan su costado excluyente (Benas, 2014).[6]

El accionar de la Corporación por fuera del perímetro de Puerto Madero no se agota en los mencionados premios y distinciones. Como se observa en el cuadro 6, puede destacarse la participación de la CAPMSA en una serie de eventos nacionales e internacionales. Aunque tal participación pueda abordarse desde diversas ópticas, en este capítulo se la interroga como parte de su auto promoción –boosterism– y legitimación externa e interna, en tanto entendemos la construcción -material y simbólica- de la operación como un proceso que reúne y articula actores y asuntos locales y extra-locales.

Cuadro 6. Participación en eventos nacionales e internacionales[7]
Año Evento Año Evento
1996 XIX Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos 2001 8° Salón Inmobiliario Internacional y Symposium Barcelona meeting point  
1996 1° Bienal Internacional de Urbanismo 2001 Misión de Evaluación de proyectos de infraestructura portuaria
1997 6° Conferencia internacional de Association Internationale Villes et Ports 2002 Octava bienal de arquitectura de Venecia
1998 MIPIM de las Americas 2002 Misión de evaluación de proyectos de transporte no contaminante.
1999 4° Bienal de Arquitectura de San Pablo 2004 Congreso de las Américas – Federación Internacional de profesiones inmobiliarias
1999 II Encuentro de ciudades costeras del Cono Sur. Gobierno de la ciudad de Buenos Aires-Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá 2004 Encuentro Mayaguez 2004
2000 Exposición World Financial Center 2006 Federación internacional de profesiones inmobiliarias – TCC CAPITAL LAND
2000 Atelier Parisiene d´Urbanisme– Pavillon de l´Arsenal 2006 Congreso de estudios Portuarios. Antofagasta, Chile.
2000 Seminario Urban Land Institute 2010 V Jornada del Consejo Asesor de Argentina del IDEC- Universitat Pompeu Fabra
2001 IX Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires  2010 Conferencia Internacional Asociación Internacional de Villas y Puertos
2001 Asamblea General de Asociación Internacional de Villas y Puertos 2010 Federación Argentina de Municipios

Fuente: elaboración propia a partir de balances de la Corporación Antiguo Puerto Madero, su página web y publicaciones propias (Corporación Antiguo Puerto Madero S.A., 2001, 2002, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2011a, 2012).

A través de publicaciones propias, su sitio web y sus balances, la CAPMSA también subraya la circulación de Puerto Madero a través de distintas geografías y tipos de actividades. Tal como se observa en el cuadro 6 y al igual que en el caso de los premios y distinciones, sus interlocutores incluyen a instituciones y eventos vinculados a la arquitectura, el urbanismo, la gestión urbana y el real estate.

Como parte de su actividad por fuera del área y ligada a su auto promoción, los propios balances de la Corporación explicitan que impulsan la “proyección institucional como Desarrollador Urbanístico de la Corporación a través de la suscripción y participación en organismos internacionales como la Asociación Internacional de Villas y Puertos, el Salón Inmobiliario de Madrid…” (Corporación Antiguo Puerto Madero S.A., 2006: 7). Como se observa en el cuadro 6, resulta recurrente la participación en eventos promovidos por la Association Internationale Villes et Ports.[8] Asimismo, cabe resaltar la presencia de la Federación internacional de profesiones inmobiliarias, tanto en los eventos en que se participa como en los premios que recibe la operación. En ambos casos se trata de instituciones a las cuales la Corporación estuvo inscripta durante algún tiempo.[9]

La participación en eventos externos por parte de integrantes de la CAPMSA cobra mayor intensidad entre 1999 y 2001, paralelamente a otra importante serie de iniciativas promovidas desde la Corporación por fuera del perímetro de Puerto Madero. Tal como lo mencionáramos en capítulos previos, a partir de 1999 la CAPMSA modifica su estatuto e incluye entre sus posibles actividades la posibilidad de desempeñarse en asesoría, consultoría y gestión de proyectos por fuera del perímetro de Puerto Madero. Esto permitía la supervivencia de la Corporación una vez terminada la urbanización de Puerto Madero, procuraba obtener beneficios materiales así como buscaba consolidar “la imagen de CAPMSA en el exterior como un exitoso desarrollador urbano de gran escala” (Corporación Antiguo Puerto Madero S.A., 2009: 7). Tal como lo venimos indicando respecto a la participación en eventos nacionales e internacionales y la obtención de premios, cabe señalar que esta actividad extra-local de consultoría y de generación de convenios con otras ciudades también es movilizada e incluida en publicaciones de la CAPMSA y en su sitio web, tratando de potenciar la imagen de la empresa y la operación en el contexto local y nacional, frente a las aludidas representaciones negativas sobre la misma que nunca desaparecieron del todo.[10]

Conclusiones

Este capítulo ha retomado una serie de iniciativas promovidas por la Corporación Antiguo Puerto Madero que apuntaban a su auto promoción así como intentaban contrarrestar representaciones negativas sobre la operación, obtener consenso para su desarrollo y evitar resistencias a su avance. Tal abordaje supuso una articulación específica entre distintos aportes bibliográficos así como un desplazamiento respecto a otros análisis sobre Puerto Madero y sobre grandes proyectos urbanos.

Así, por un lado, se buscó discutir la dicotomía entre la construcción material y simbólica de los grandes proyectos urbanos ampliando el conjunto de procesos a considerar en la construcción del área. A diferencia de aquellas miradas que entienden su desarrollo -y de los grandes proyectos urbanos, en general- centralmente en relación a una gestión meramente urbanística, este capítulo ha ampliado el panorama considerando diversos procesos de promoción de la operación y la constante generación de iniciativas, tales como las mencionadas actividades culturales y deportivas desplegadas in situ. Es decir, que los asuntos en danza no son únicamente la atracción de capital e inversiones para la urbanización del área, ni una gestión estrictamente técnica sino también la auto promoción y la construcción -relativamente inestable- de consensos en torno a la misma. Tal como lo hemos indicado, dentro de la estructura de la Corporación, el área de relaciones institucionales se ha ocupado explícitamente de construir una imagen, un discurso y una serie de iniciativas que favorezcan el avance de la operación y contrarresten los discursos e imágenes que enfatizan su costado excluyente y/o ligado a la corrupción. Por su parte, la gerencia técnica de la CAPMSA ha sido responsable de la circulación -y promoción- de Puerto Madero a partir de las iniciativas ya mencionadas.

Este capítulo abordó la operación en su historicidad lo cual supuso otro desplazamiento respecto a gran cantidad de trabajos sobre la operación. En efecto, en otros abordajes tiende a recuperarse el devenir de Puerto Madero desde el presente, con la operación casi concluida, corriendo el riesgo -a partir de miradas teleológicas o deshistorizantes- de dejar de lado las variadas dificultades que atravesó y las representaciones negativas con las que tuvo que lidiar a lo largo del tiempo.

Por otro lado, al retomar aportes provenientes del corpus de trabajos sobre circulación de políticas urbanas, el capítulo deconstruyó la demarcación nítida entre el adentro y el afuera de Puerto Madero así como complejizó la relación entre ambos aspectos en tanto su construcción material y simbólica supuso y supone procesos territoriales y relacionales. Es decir, que implica actores y procesos locales pero también la activación de redes y circuitos más extensos geográficamente.

Estos elementos han sido observables a partir de la articulación de campos de estudios que no siempre se ponen en diálogo como ser el abordaje de los grandes proyectos urbanos, los trabajos sobre circulación de políticas y modelos urbanos y el corpus de abordajes que enfatizan la co-producción material y simbólica de la ciudad y los proyectos urbanos. Dicho cruce ha permitido iluminar una serie de prácticas desplegadas por la Corporación -que aún no habían sido tematizadas en sede académica- así como trascender el abordaje de grandes proyectos centrados en su perímetro, entendiendo que su producción es relacional y territorial. Pero si los estudios sobre movilidad de las políticas tienden a privilegiar el movimiento y lo relacional, este capítulo ha articulado el modo en que la circulación de la operación -mediante convenios y asesorías, premios y distinciones- también impacta sobre su propio perímetro en tanto colabora a promocionarla y legitimarla en audiencias locales y nacionales en contextos de proliferación de representaciones negativas.


  1. Carlos Grosso, el intendente en funciones en los inicios de Puerto Madero, tuvo que renunciar a su cargo por causas ligadas a corrupción.
  2. Dirigida por profesionales vinculados al universo de la comunicación -es decir, una profesión que lidia con el universo de lo simbólico-, el área de relaciones institucionales está orientada a las siguientes tareas: Representación y relaciones con organismos públicos, privados y diversas organizaciones sociales; Evaluación de políticas y estrategias de comunicación e imagen institucional; Relaciones con medios de comunicación social; Actividades de promoción y publicidad; Organización de actividades protocolares y de ceremonial; Organización de exposiciones y eventos. Por su parte, la gerencia técnica se encarga de la elaboración de planes reguladores urbanos o regionales; Anteproyectos-Planes Piloto-Planes Directores; Estudios urbanísticos; Socio-económicos, ambientales, técnico-legales; Estudios de factibilidad; Diseño, proyecto, dirección y supervisión de obras. Puesta en servicio y mantenimiento; Convocatorias a concursos y licitaciones.; Evaluación de diseños de terceros; Asesoría técnica; Presentaciones y exposiciones (Auditoría General de la ciudad de Buenos Aires, 2010).
  3. Esa mirada peyorativa sobre los usos populares de tal área también recorre a otros actores. En una publicación inmobiliaria donde se destaca la imagen de Puerto Madero como propia del primer mundo, se lamenta que en ocasiones aparezcan “realidades que recuerdan a problemáticas propias de Latinoamérica (como la proximidad de una villa de emergencia, o las aglomeraciones de puestos de venta informal en la Costanera Sur durante los fines de semana).” (Ramos Brokers Inmobiliarios, 2009: 2).
  4. Este listado no busca dar cuenta de todos y cada uno de los premios que la operación y/o partes de la misma han recibido. Más bien se enfoca en retomar aquellos que la propia Corporación incorpora en sus publicaciones y página web. Los espacios que no han sido llenados se debe a la imprecisión de las fuentes existentes.
  5. Como vimos en el capítulo tres, aunque se opusiera inicialmente a la iniciativa, la Sociedad Central de Arquitectos fue parte de la operación Puerto Madero en tanto hacia 1991 se asoció a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires a la hora de promover un concurso de ideas para el área.
  6. Aunque recientemente fuera renovada, durante años la propia web de Puerto Madero tendió a privilegiar la vista sobre los docks evitando el costado más asociado al carácter exclusivo del área, como ser las torres.
  7. Este listado no busca dar cuenta de todos y cada uno de los eventos donde participó la Corporación. Se retoman aquellos que ésta incorpora en sus publicaciones y página web.
  8. La Association Internationale Villes et Ports se funda en 1990 con sede en Le Havre, celebra reuniones periódicas, edita publicaciones y está integrada por las autoridades portuarias y representantes municipales de ciudades portuarias del mundo, junto a investigadores de diverso origen profesional y geográfico.
  9. En algunos informes de auditoría externa, se indica que la Federación internacional de profesiones inmobiliarias solicitó aportes económicos -$ 3000- para una publicación en el Salón Inmobiliario-Premios FIABCI (Auditoría General de la ciudad de Buenos Aires, 2010). En el balance de 2008 de la CAPMSA, se informa la desvinculación de la Corporación de la Association Internationale Villes et Ports (Corporación Antiguo Puerto Madero S. A., 2008).
  10. Tal como lo hemos indicado, la incorporación en publicaciones de la CAPMSA de estos convenios deja de lado el hecho de que en su gran mayoría éstos no derivan en proyectos materializados. Asimismo, presenta una narrativa al respecto donde los conflictos brillan por su ausencia.


Deja un comentario