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Conclusiones y nuevas preguntas

En la investigación que da origen a este trabajo abordé la temática de las subjetividades indagando las narrativas del yo en Internet a través del estudio de un corpus de blogs personales y periodísticos, activos durante el período 2009-2010, y producidos por bloggers argentinos.

A partir de la pregunta la pregunta-problema sobre las tensiones que se producen en el entrecruzamiento de los modos hegemónicos del discurso informativo y las narrativas del yo desarrolladas en Internet, investigué las características y dinámica de estas narrativas en relación con procesos de cambio socio-culturales propios de los tiempos contemporáneos. Busqué, así, reinterpretar a los blogs y su relación con las estructuras de la información y comunicación a partir de las tensiones que se producen al proliferar las narrativas del yo en el campo del discurso informativo, tensiones que deben leerse en el marco de esos procesos de cambio.

En este sentido, partí de la hipótesis de que las narrativas yoicas presentes en Internet expresan profundas transformaciones en las subjetividades contemporáneas que reenvían a procesos de cambio socio-culturales que exceden el marco del soporte y de los dispositivos técnicos en los que estas narrativas se reconfiguran y expanden.

Así, vinculé la centralidad de las narrativas yoicas en la discursividad circulante en el soporte digital con una mutación de la subjetividad y de la experiencia social que implica nuevos modos de autoconstrucción del yo, en el paso que va del homo psychologicus u homo privatus a la extimidad de los relatos autorreferenciales contemporáneos (Sibilia 2008).

Esta mutación de la subjetividad se articula con transformaciones en las esferas de lo público y lo privado, con la flexibilización de las identidades y con una creciente reflexividad no sólo cognitiva sino también estético-hermenéutica.

En la época contemporánea la configuración de lo íntimo, lo privado y lo público se presenta sin límites nítidos y esta “ambigüedad constitutiva” se observa particularmente en el espacio mediático, y en especial en su expansión a través de las redes virtuales. Hay una creciente tematización de la vida y, en consecuencia, el espacio biográfico (Arfuch 2010), donde confluyen múltiples formas escritas o audiovisuales de la narrativa vivencial, se expande.

Las mixturas resultantes del avance de la “vida” como tema y el protagonismo de “la propia experiencia” en los medios de comunicación, que se exacerba en las formas discursivas presentes en Internet, pueden ser leídos como parte del proceso de conformación subjetiva en las condiciones materiales de existencia actuales.

Los blogs, que al tratarse de espacios personales construidos en el espacio público asumen un carácter ambiguo, entre lo personal y lo informativo, se convierten en terreno de experimentación y diseño de las nuevas subjetividades (Sibilia 2008).

Estas formas de construcción y experimentación de la subjetividad en el umbral entre lo personal y lo público forman parte de las prácticas reflexivas crecientes en la organización actual del capitalismo (Beck, Giddens y Lash 1997). La reflexividad implica una radicalización de la tendencia moderna de someter a interrogación a nuevos campos de la vida social, política y de la vida, producto de un mundo donde las estructuras e instituciones conocidas se vuelven fuente de incertidumbre.

El acrecentamiento de la reflexividad, que se genera al mismo tiempo que una superficialización tanto de la vida económica, social y política como de la cultura y la esfera personal a partir de la aceleración de la circulación de sujetos y objetos en la sociedad contemporánea, encuentra sus condiciones estructurales en un conjunto articulado de redes globales y estructuras de información y comunicación (frente a las cuales los grupos sociales, de acuerdo a sus condiciones concretas de exitencia, tendrán posibilidades desiguales de autonomía y agencia).

En el contexto de una creciente estetización de la vida cotidiana, esta reflexividad se expresa tanto en la dimensión cognitiva como en la estético-hermenéutica (Lash 1997, Lash y Urry 1998) y, como argumenté en el Capítulo 2, en parte da forma a las narrativas biográficas auto-creadas en el medio digital.

Por otra parte, la subjetividad que, mediante la práctica de estas narrativas y de la expresividad en primera persona, es puesta en juego y desplegada para su consumo en el espacio virtual, aparece como una unidad ilusoria, construida a partir del flujo caótico y múltiple de cada experiencia individual (Sibilia 2008) en su relación con un nosotros y del obrar personal o colectivo en su relación con unas estructuras contingentes.

Desde este punto de vista, la subjetividad se afirma y constituye en el relato, y la narrativización del sí mismo forma parte de este proceso de subjetivación y de construcción identitaria que se opera dentro del “juego de la diferencia” en las relaciones sociales. Se trata de un trabajo de auto-constitución del yo que se articula con las posiciones en que los sujetos son emplazados por las formaciones discursivas (Hall 1996).

Considero, además, que el predominio de las narrativas del yo en el soporte virtual y el ensanchamiento del espacio biográfico que allí se percibe dan cuenta de una expresividad que busca inscribirse en los flujos en los cuales se producen los lazos sociales en la contemporaneidad, como parte de las prácticas de autoconstrucción de los sujetos en articulación con las formaciones discursivas, prácticas reflexivas articuladas específicamente con estructuras infocomunicacionales.

En el contexto del capitalismo tardío, donde no se perciben estructuras socio-culturales rígidas que, arraigadas en las tradiciones, establezcan e institucionalicen grupos de pertenencia duraderas y estables, se produce una dinámica flexible de las relaciones y la tendencia es que los individuos se expresen en identidades más fragmentarias y volátiles, con orientaciones más dispersas, más definidas por los consumos culturales, aunque siempre dentro de la matriz conflictiva de relaciones sociales (Dipaola 2010 y 2011). Si las identidades son flexibles, la flexibilidad da cuenta de un estado de pasaje, de la capacidad de producir otra versión de sí mismo a cada instante (Dipaola 2010). En el espacio social los individuos, en busca de su registro identitario, rearticulan constantemente sus maneras de proceder en los entornos comunicativos sobre los cuales se hallan.

Considero, entonces, que las narrativas del yo en Internet, y específicamente los blogs constituidos en la ambigüedad entre lo personal y lo público, expresan un darse de las identidades flexibles en el espacio de circulación abierto en las redes informáticas. El registro del vivir en los blogs, un vivir que se construye también al escribir, forma parte del proceso de autoconstrucción del sí mismo, de constitución de un yo como producto a disposición circulando en el entramado de relaciones que constituyen la experiencia social contemporánea.

De este modo, los blogs, producidos en la extimidad, son también vehículos de estas identidades flexibles. Las subjetividades por ellos portadas se constituyen visibles, circulantes, dadas a consumo, entre las relaciones sociales y las estructuras infocomunicacionales que constituyen el espacio virtual.

Es por eso que entendiendo que, como parte del espacio biográfico, las narrativas yoicas se configuran en los blogs como expresión / producción de sensaciones, memoria, afectividad, conocimientos, opiniones e interpretaciones enunciadas desde la primera persona en el umbral entre lo personal-íntimo y lo público e insertas en el “modo dialógico de interacción que se produce en el ciberespacio” (Machado 2009, 205).

Esta construcción del sí mismo en un darse a consumo no se agota, desde mi punto de vista, en la visibilidad como espectáculo. Si bien es indudable que la espectacularización condujo al show mediático del yo en muy diversas formas, el ensanchamiento del espacio biográfico en el soporte digital no sólo implica el espectáculo de un yo vaciado de sentido (sin “nada” que decir), sino que también se abre a la construcción de nuevos sentidos de lo social y lo comunitario, dentro de (y también en contra de) los límites y presiones que ejerce lo hegemónico.

Las narrativas yoicas en los blogs forman parte de la vida cotidiana estetizada, del proceso de autoconstrucción como imagen puesta a circular, en este caso, en los flujos que habilita el soporte digital, como identidad dada a consumo. De este modo, lo creado en los blogs, como en cualquier otra narrativa autorreferencial y autoexpresiva, antes que la representación que de sí hace el yo que narra, cobra el carácter creativo del hacerse a sí mismo en el narrarse.

Como parte del espacio biográfico, los blogs se entraman con esa búsqueda de identidad e identificación en la que la vivencia y la experiencia fundan lugares de reconocimiento y auto-reconocimiento (Arfuch 2010).

De este modo, en una primera aproximación al corpus encontré que el espacio virtual se modela en la interacción entre las estructuras de la información y comunicación, con las lógicas comunicativas, tecnológicas y de mercado que estas implican, y los sujetos que, en el contexto de la reflexividad y de las transformaciones en la subjetividad y en la experiencia comunicacional y relacional contemporáneas, construyen narrativas y desarrollan nuevas socialidades.

Propuse, así, un enfoque que articula los desarrollos técnicos con procesos sociales y culturales más amplios. En este sentido, el punto de vista de este trabajo difiere del discurso respecto de la tecnología dominante en los medios de comunicación –un discurso también rastreable en parte de la bibliografía específica sobre weblogs, como desarrollé en el Capítulo 1–, que no sólo la piensa como en avance irrefrenable, sino también como factor último determinante de las modificaciones que se producen (o producirían) en la dimensión socio-cultural.

A pesar de las impugnaciones que el despliegue tecnológico cosechó a lo largo del siglo XX, cuando el progreso mostró sin concesiones su implacable reverso, su aspecto destructor (Adorno y Horkheimer 1987), el “optimismo moderno” respecto de la tecnología, aún cuando no ha conservado su primacía en la teoría, ha continuado dominando en la práctica (Mitcham 1989). Esta actitud hacia la tecnología cobró un nuevo impulso desde la popularización de Internet, que se alzó como promesa de una nueva economía, de un mundo sin fronteras –la aldea global “mcluhaniana” hecha realidad– y de una nueva democracia que recreaba la polis griega en el espacio virtual.

Lo que se recreó, entonces, fue “el tecnologismo como ideología”, que consiste en la imposición del proyecto técnico como mandato indiscutible (Schmucler 1996). El tecnologismo expresa el triunfo de la razón instrumental: justifica a la tecnología al servicio de las formas de control social (Marcuse 1968).

Sin embargo, el estudio de las tecnologías debe alejarse de las posiciones corrientes que las entienden como mera causa o efecto de lo social para comprenderlas en su imbricación con los propósitos y prácticas que las preceden y los usos para los cuales son apropiadas (Williams 1996).

Es por eso que en este estudio de las narrativas del yo en Internet, el dispositivo técnico es considerado como parte de una hegemonía cultural que condiciona su desarrollo, usos y apropiaciones (Williams 2009).

Desde este punto de vista, el hipertexto electrónico que estructura las relaciones entre textos en las redes digitales y constituye la base tecnológica de los blogs, expresa como desarrollo técnico las modificaciones socioculturales ya descriptas. El hipertexto facilita la multiplicidad de recorridos y trayectos y traduce en el espacio virtual los flujos cada vez más veloces de circulación de sujetos y objetos que signan los tiempos contemporáneos.

De este modo, el análisis se orientó hacia la experiencia social novedosa y reciente que se configura discursivamente en los blogs y que puede describirse a partir de la formulación de R. Williams de la noción estructuras del sentir (2009), que da cuenta de los cambios que se viven como conciencia práctica de tipo presente dentro de una continuidad viviente e interrelacionada.

En este sentido, y en busca de entender la configuración discursiva de estos cambios expresada en los blogs, es que planteamos la segunda hipótesis de trabajo:

La narrativas yoicas en Internet se caracterizan por la fragmentación del relato y sus temporalidades; por la apropiación, reutilización y superposición de materiales expresivos y por su disposición a la publicidad y la interactividad. Además, al mismo tiempo que aparece como central la figura del autor que se expresa en primera persona, el flujo y la circulación continua propios de la estructura hipertextual del soporte contribuyen a su desdibujamiento. En este sentido, aunque forman parte del “espacio biográfico” que incluye en la trama cultural contemporánea, especialmente en los medios de comunicación, a la “vida” como núcleo esencial de tematización (Arfuch 2010), los relatos autorreferenciales estudiados en el corpus presentan rasgos que les son específicos.

Esta hipótesis fue puesta a prueba y ampliada a lo largo de los Capítulos 3, 4 y 5. Por un lado, el carácter personal, central en la definición del formato weblog en el campo mediático, cobra una dimensión particular que lo diferencia de otros géneros biográficos, especialmente de los diarios íntimos con los cuales han sido reiteradamente comparados. Por la constitutiva exposición pública y mediática que implican los blogs, lo personal está siempre a disposición de la mirada de los demás vía un dispositivo específico.

Como encontré en el análisis del corpus, los weblogs que se definen como “personales” incorporan, al mismo tiempo que el narrar la vida propia, crónicas y opiniones muchas veces con una clara intención de intervenir en el debate sobre temas presentes en la agenda pública. Sin embargo, esta presencia de lo informativo en los blogs personales se da de una manera “desviada”: antes que diferenciado claramente de la narrativa personal, se inserta en ella prescindiendo de las normas y reglas que definen el discurso informativo y sus géneros dentro de la esfera periodística.

De la misma forma, aunque con un énfasis inverso, los blogs que se definen como periodísticos, aunque se ubican dentro del discurso informativo, lo hacen también desde una posición “desviada”: es el yo criterio suficiente para la noticiabilidad y la construcción de agenda. La selección y tematización informativa en los blogs se da por fuera de las dinámicas institucionales que supone la estructura de un medio de comunicación y esto habilita una centralidad del yo narrador que finalmente deviene en el cruce de lo informativo con crónicas de la vida de la vida personal y con el discurrir sobre sí mismo. Además de ser el criterio fundamental para la construcción del discurso informativo en los blogs periodístico, el yo es también tema.

De este modo, en el estudio del corpus, identifiqué tres modos de desplegarse el yo en las narrativas del sí mismo en los blogs: como explorador de la interioridad, como cronista de lo cotidiano y como experto / comentarista / testigo crítico de lo que acontece. Se trata de modos que se registran como focos puestos en un tema u otro, como acentos por los cuales circula el yo que narra.

El explorador de la interioridad encuentra en su genealogía la exploración de la intimidad a través de relatos autorreferenciales y textos introspectivos como modo de autoconocerse y cultivarse inaugurada en la modernidad clásica. Así como la extimidad aparece como un rasgo específico de las narrativas del yo en los weblogs, la libertad temática y estilística y, sobre todo, el relato de lo personal íntimo trazan las líneas de conexión que van de los blogs a los diarios íntimos canónicos.

En el corpus estudiado, el relato del explorador de la interioridad se centra en la búsqueda del sí mismo y de la afirmación del yo. Esto se expresa tanto en la inquietud existencial como en la insistente descripción y/o reflexión acerca de “cómo soy y cómo me siento”. La búsqueda de autocomprensión incluye reflexiones de tinte filosófico, confesiones acerca de emociones y pasiones recientemente descubiertas o largamente conocidas y descripciones de las relaciones íntimas y los afectos.

La descripción de sí, el “cómo soy”, es parte ineludible del trabajo que afirma en el marco de la incertidumbre y surge como un “darse cuenta”, producto de un aprendizaje, consecuencia de algo pasó o que otros dijeron y que convocó a la autoafirmación, o como una confesión o una admisión que sugiere aceptación de lo que, inevitablemente, se es y de los propios sentimientos.

Por último, el explorador de la interioridad que aparece en los blogs, a diferencia de lo que implica el momento de escritura de un diario íntimo canónico, sabe que explora sus propios meandros frente a y con otros. El relato de sí mismo muchas veces apela directamente a los lectores o implícitamente les asigna el lugar de evaluadores de la interioridad puesta en cuestión. Así también se percibe una ambivalencia entre lo que se querría ocultar frente a otros y al mismo tiempo se muestra en el espacio del blog.

En segundo lugar, se describió el modo cronista de lo cotidiano como despliegue del yo en estas narrativas autorreferenciales. La reflexividad en los blogs tiene como objeto, además del sí mismo como interioridad, a la vida en su contexto más inmediato. El registro de lo vivido informado en la publicidad de las redes informáticas convierte al blogger en cronista. Aquí la crónica se asemeja en formato al género de la crónica periodística, que se construye con una estructura textual en la que predomina lo narrativo, pero en el que se encuentran secuencias descriptivas, dialogales y argumentativas (Peralta y Urtasun 2007) y que cumple una función de tipo informativa. Pero, a diferencia del género periodístico tradicional, es enunciada desde la primera persona del singular.

En la sucesión de eventos y vivencias, el cronista de lo cotidiano relata, registra e informa su propia vida: tanto lo que acontece cotidianamente, como lo que proviene de la memoria y el recuerdo. La crónica de lo cotidiano, finalmente, afirma el “valor biográfico” (Arfuch 2010) en los blogs.

Por último, se caracterizó al experto / comentarista / testigo crítico de lo que acontece. Así como en los blogs periodísticos lo personal y cotidiano se imbrican en la cobertura de los grandes temas, en los blogs personales, la agenda fijada por las instituciones, las fechas “importantes”, el “gran mundo” es abordado desde lo personal: el yo se convierte en testigo crítico de la “realidad”, da cuenta de lo que pasa más allá de su pequeño mundo para fijar posición. Pero ese “fijar posición” no necesita justificarse desde argumentos sopesados y puestos en debate: las emociones son el argumento y el modo de sentirse frente a lo que pasa es lo que fija la posición.

En estos casos, el narrador se identifica con el columnista o el crítico y tematiza tanto las noticias disruptivas como los “grandes temas” de la agenda política y las efemérides desde el relato de cómo lo afectan o afectaron, desde la vivencia, desde las creencias, desde la anécdota, una vez más, personal. Desde ese lugar, y a partir de la posición fijada, se aprovecha para concluir algo, para sentenciar o para aleccionar. La agenda de temas abordada por el testigo crítico de lo que acontece obedece a criterios de relevancia que reivindica como propios.

De esta manera, el despliegue de la narrativa del yo en estos tres modos identificados en el corpus, da cuenta de la peculiar ubicación de los blogs en la intersección entre el espacio biográfico y el discurso informativo. Así como la exploración de la intimidad y la libertad temática y estilística emparentan a los blogs con los diarios íntimos canónicos, son la intencionalidad de participación en el debate público, la porosidad a los temas de agenda social y política, la actualización constante y la interacción con los lectores a través de los comentarios los que los distancian del ejercicio introspectivo de esos diarios íntimos y otros formatos autobiográficos modernos.

Otro rasgo característico identificado a partir del estudio del corpus es la importancia del consumo, y en particular, de los consumos culturales, en las definiciones identitarias y en consonancia con la creciente reflexividad estética a la que se hizo referencia. Los consumos culturales con mayor presencia en el corpus son la música, el cine, la literatura, la fotografía, las artes audiovisuales, las ciudades –a través de los viajes–, los programas de televisión, los artículos de la prensa, los deportes y la tecnología –principalmente, la propia web.

Citados, referenciados, comentados, criticados o simplemente mostrados, los consumos culturales aparecen como marcas de las identidades flexibles, como señales de estilo que individualizan y a la vez vinculan las subjetividades en las redes. Así como marcan hitos o momentos del pasado que explican, en parte, la constitución temprana del ser, estos consumos expresan también un modo de ser o de sentir en el presente.

De esta manera, la producción de contenidos en la vida estetizada está signada por el consumo, en el contexto de la “vida de consumo” que exige la coincidencia entre consumir y ser consumible (Bauman 2008), al mismo tiempo que la creciente importancia de los consumos culturales en las definiciones identitarias puede entenderse como parte del crecimiento de la reflexividad estético-hermenéutica (Lash y Urry 1998).

En el corpus identificamos dos modalidades de tematización específica de los consumos culturales: la reseña crítica y la recomendación a manera de “adelanto” o de guía. En el caso de las reseñas críticas, aunque recurren a giros y estilos propios de la crítica periodística (como crítica de espectáculos), a menudo explicitan el modo en que lo reseñado habla del sí mismo: que sea significativo para el autor de la reseña es, además, razón suficiente para formar parte del temario del blog.

La reflexividad aparece en el corpus como la reinterpretación en clave personal de los propios consumos culturales. Si bien buena parte de la selección de aquello que se reseña, así como los argumentos que se desarrollan, están claramente enmarcados en las formas y discursos dominantes dentro del mercado de las industrias culturales, también hay resquicios para aquello que permanece invisible para el discurso mediático hegemónico: las producciones propias o de amistades que están por fuera de la industria y contenidos que se mueven en los bordes por pertenecer a un pasado que hoy la industria no revisita o por tratarse de formas que se han vuelto “anticomerciales”.

Por último, los blogs fomentan la circulación de contenidos que se producen en la propia web y que, tanto son innovadores en las formas, como proponen una mirada crítica sobre las nuevas tecnologías de las que se valen como soporte.

Otro rasgo de los blogs estudiados es el discurso autorreferencial, ya no respecto del yo que habla de sí mismo, sino del blogger que toma a su propia práctica como tema.

En el corpus, esta autorreferencialidad se da respecto del escribir en un blog, su significado y sus implicancias, las posibilidades y límites del soporte; respecto de los lectores y comentaristas, quiénes son y las relaciones que con ellos se establecen; y respecto de otros blogueros o de la blogósfera.

En el conjunto de las entradas que tiene al propio bloguear y a los blogs como tema es visible una tensión entre lo autocelebratorio, en el sentido de subrayar el propio hacer y los propios logros, y el sometimiento a interrogación de las potencialidades y límites del blogging.

Hay, en primer lugar, una reflexión sobre la función que cumple el blog para el sí mismo. El escribir ante otros, el “abrirse”, el dejarse ver, sirve para sí (para conocerse, para “darse cuenta”, como “terapia”, para animarse a escribir o a mostrar lo que se escribe y para conocer a otros) y, al mismo tiempo, esa exposición presenta algunas aristas riesgosas.

Los lectores del propio blog son otro tema autorreferencial recurrente. Mostrarlos (cuántos son, de qué lugares exóticos llegan) forma parte de la exhibición de los logros a partir de la producción del propio blog. Miden, en un sentido cuantitativo, el “éxito” del producto. También “enriquecen” el mundo del bloguero: conocer a otros, establecer relaciones con afines más allá de las fronteras geográficas a cualquier escala, puede no ser la finalidad inicial del blog (que en general se explicita en términos de poder expresarse, más allá de ser leído) pero se vuelve un componente importante de la autorreferencialidad. Al mismo tiempo, surge la pregunta por lo que implica “realmente” conocer a otro, los límites del conocer en la virtualidad, el paso a lo fáctico (el verse, encontrarse, hablarse) como instancia necesaria de las relaciones humanas.

Si en el plano de la enunciación se identificaron tres modos del yo y se caracterizaron a los consumos culturales y a los blogs y la práctica del blogging como temas predominantes de estas narrativas, en el plano de los recursos expresivos aparece como el más característico de los blogs el de la postproducción.

Siguiendo la noción de Bourriaud (2007), entiendo la postproducción como el modo en que las narraciones del yo en Internet se componen de recortes del material circulante en la web (muchos de ellos, a su vez, “recortados” de otros soportes). Estos recortes se utilizan, combinan y reinterpretan a la luz de la experiencia personal: la cita, la reproducción, el reenvío de textos, imágenes y sonidos en el contexto de la narrativa personal, son las operaciones más frecuentes y, al mismo tiempo, forman parte constitutiva de la expresividad en Internet, que en tanto soporte digital facilita el apropiarse de lo producido y el disponer de ello para la propia producción.

En el corpus, los “objetos” ya en circulación reutilizados son, principalmente, textos literarios, letras de canciones y notas periodísticas, producciones audiovisuales y radiales, fotografías, infografías y gráficos. Todos ellos se reinterpretan a la luz de la primera persona que guía su selección, recorte, compilación, reproducción, contextualización y, en menor medida, su análisis o comentario directo.

De esta manera, la primera persona enunciadora en los blogs se construye según la figura del bricoleur que opera en la estructura fragmentaria de los blogs y que está siempre reenviando al complejo flujo del relato en circulación, del cual se sirve para producir expansiones.

Entendemos que el recurso de la postproducción, que implica un hacer que necesariamente vuelve su mirada sobre Internet y sus medios, fuentes de materiales a reutilizar, es lo que impulsa la autorreferencialidad que señalamos más arriba.

En cuanto a las formas, las narrativas del yo en los blogs encuentran una configuración específica en su interacción con la estructura hipertextual de Internet. Si bien los dispositivos técnicos para el desarrollo de hipertextos preceden a la aparición de la red de computadoras, la Web montada sobre el soporte de las redes digitales se constituye básicamente como un gran hipertexto. De esta manera, en el soporte Web, tanto lo que se escribe como su lectura (en el sentido amplio que incluye no sólo textos escritos sino también imágenes y sonidos) son no secuenciales.

La no linealidad del hipertexto electrónico impide un orden de lectura preestablecido (Cuesta y Zelcer 1998, Piscitelli 2002), lo que redunda en la apertura del texto hacia una multiplicidad de lecturas, aunque es el autor quien planea las alternativas de los espacios a recorrer y el lector quien decide cuáles de esas alternativas, finalmente, transitar.

A partir del estudio del corpus, se afirmó que, en el caso de los blogs, el hipertexto como recorrido o trayecto construido por quienes van vinculando páginas y bloques de textos en un entramado creciente de relaciones, deviene una obra colectiva que se hace efectiva en cada itinerario finalmente tomado por un lector.

Dado que el hipertexto sale por fuera de lo creado por un blogger específico, deriva hacia otras publicaciones de otros autores que tendrán, a su vez, otros recorridos y alternativas propuestas. De esta manera, el recorrido de un hipertexto es necesariamente de construcción múltiple y su forma es siempre fugaz.

Desde el punto de vista del enunciador, por otra parte, al mismo tiempo que el yo autor-narrador está claramente delimitado en el espacio de cada blog, tiende a diluirse en la circulación a la que su “obra”, constituida en torno al yo-personaje, entra en el flujo caótico de contenidos en circulación dentro de la estructura hipertextual de Internet.

Si bien no se constata la “muerte del autor”, que tendría su reverso en una completa democratización de la lectura y la conversión de consumidores (pasivos) en productores (activos), en el medio digital se expresa una tensión entre el afán de notoriedad y los modos de circulación que promueve la estructura hipertextual.

En este sentido, la existencia de los blogs estudiados no parece agotarse en la búsqueda de notoriedad. La lógica de ganar visibilidad, (sumar “seguidores”, comentarios, clicks, pageviews), promovida, además, por los sistemas de ranking de los buscadores, convive con las redes de relaciones que los bloggers establecen por fuera de esa lógica y con las búsquedas ya señaladas de identidad y socialidad.

En el estudio del corpus se reveló que, al mismo tiempo que en las narrativas blogger aparece como central la figura del autor que se expresa en primera persona, el flujo y la circulación continua propios de la estructura hipertextual del soporte contribuyen a su desdibujamiento. La “obra” y sus fragmentos se independizan del autor en ese flujo hipertextual y a partir del recurso de la postproducción ya descripto.

La búsqueda de la construcción de sí para darse como imagen a través de los blogs (u otras publicaciones que habilitan la expresión de sí en Internet) entra en tensión con esta sensación de perderse, de deshacerse en múltiples fragmentos a los que no es posible darles un sentido único. En el corpus constatamos que, además de publicar en sus propios blogs, todos los bloggers participan y comentan en otros blogs, páginas, tienen perfiles en Facebook y/o Twitter y algunos armaron fotologs durante el período estudiado. Recomponer o seguir sus múltiples rastros es una tarea imposible. De la misma forma, la “obra” como algo acabado, cerrado, con principio y final se disuelve en la estructura hipertextual.

En cuanto a la temporalidad del relato en los blogs, también la linealidad cronológica es puesta en cuestión por el hipertexto a partir de una serie de elementos de navegación comunes a todos los blogs estudiados. Pero este atributo del dispositivo técnico se articula con la experiencia contemporánea del tiempo que Maffesoli (2001) y Bauman (2008) describen en términos de “tiempo puntillista”.

En los blogs, la narración, ya de por sí hecha de fragmentos, sin unidad temática ni estilística, adquiere, además, una temporalidad marcada por rupturas y discontinuidades sobre un presente continuo, el que se actualiza cada vez que un contenido multimedial se hace presencia en la pantalla. Esta presencia es, sin embargo, efímera: el contenido (que, por otra parte, está registrado magnéticamente en una computadora) se inscribe en la pantalla cuando es convocado para su visionado o lectura, para luego desaparecer.

A esta condición efímera propia del soporte digital se le suma la tendencia a la actualización permanente de los sitios web y, particularmente, de los blogs. Por otra parte, al “desorden” básico en la lógica temporal, organizada de manera inversa en la publicación, hay que sumarle las barras y menús de navegación, las etiquetas, el blogroll, y los enlaces dentro de los posts o de los comentarios, que interrumpen el flujo narrativo lineal y suman otras voces a la voz del autor.

Además, al interior de los weblogs, así como los posts o entradas que aparecen en orden cronológico inverso no necesariamente guardan continuidad temática o estilística, tampoco muestran una continuidad temporal a nivel de los contenidos. De este modo, la narración se desenvuelve como sucesión de eventos, incidentes, accidentes y episodios, característica propia de la temporalidad dominante en las sociedades de consumo.

Por último, el aprovechamiento de la estructura hipertextual que muestran los blogs del corpus, define una función que, a partir de este estudio, postulo como central en los weblogs: el de “guía” a través del laberinto hipertextual. Esta guía consiste en compartir hallazgos poniéndolos en circulación o recirculación mediante el uso de los enlaces. Por esta razón, los blogs, aún cuando miden su “éxito” en términos de cantidad de visitantes, se definen como lugares de pasaje, abriendo todo el tiempo posibles recorridos.

De esta manera, es posible afirmar que las narrativas yoicas en los blogs, integrantes del espacio biográfico, se configuran como parte de la construcción de un yo éxtimo, en el umbral entre lo personal-íntimo y lo público, por lo que reúnen en el mismo espacio mediático la exploración de la interioridad, la crónica de lo cotidiano y la testificación crítica de grandes acontecimientos.

En consonancia con la estetización de la vida cotidiana y la correlativa importancia de un tipo de reflexividad estético – hermenéutica propias de los tiempos contemporáneos, los rasgos identitarios del yo que narra aparecen dados, de manera privilegiada, por sus consumos culturales. A la importancia de los consumos culturales como tema en las narrativas vivenciales de los blogs, se suma la centralidad de las temáticas autorreferenciales, favorecidas también por el recurso de la postproducción y la estructura hipertextual.

En este sentido, en cuanto al modo expresivo que asumen las narraciones bloggers, que, aún con preponderancia de la escritura, combinan múltiples materias de la expresión, el recurso dominante es el de la postproducción, que implica la reutilización de objetos culturales que ya se encuentran en circulación, tanto en la Web como en otros soportes mediáticos.

Por último, la fragmentación temática, estilística y cronológica de los blogs, articulada con la estructura hipertextual, define una temporalidad del relato de tipo puntillista. Esta fragmentación y la estructura hipertextual favorecen la circulación de contenidos generando tensiones en las figuras del autor y en la noción de la obra y definiendo, al mismo tiempo, un tipo de función específica de los blogs como “guías” en el laberinto hipertextual, en el que abren continuamente recorridos.

El caso de los blogs periodísticos

Como argumenté en el Capítulo 1, el desarrollo de un periodismo blogger, entendido como democratización de la información y la posibilidad de forjar un periodismo ciudadano, despertó entusiasmo en cierta bibliografía académica y volvió predominante la explicación de este fenómeno desde un enfoque determinista.

En la Argentina, de acuerdo con esta investigación, la crisis de credibilidad de los grandes medios masivos de comunicación forma parte del contexto específico en el cual las herramientas de publicación en Internet se presentaron como apropiadas para la circulación de información y contenidos alternativos, surgidos sin mediación de empresas periodísticas.

El elemento novedoso que se articula con este contexto en particular y, en general, con los cambios socio-culturales ya analizados, está dado, en el caso de los blogs periodísticos, por la facilidad de acceso a la publicación y distribución de contenidos alternativos y al hecho de que estos contenidos aparezcan circulando en el mismo canal donde lo hacen las voces institucionales, lo que no implica que lo hagan en igualdad de condiciones (Samela y Villafañe 2004 y 2006).

Lo que surge del estudio del corpus es que, a pesar de que los formatos de publicación en los blogs tienden a estandarizarse y de que la agenda sigue siendo predominantemente establecida por las instituciones de la prensa, los bloggers argentinos autocomprenden sus blogs como espacios de libre expresión: aparecen como lo personal frente a las estructuras infocomunicacionales, por un lado, y frente a lo impersonal de los formatos estandarizados de las redes sociales.

Si bien podemos afirmar que los blogs no garantizan ni la realización de una “polis” virtual, ni la horizontalización de las comunicaciones, tampoco creemos que hayan sido “completamente absorbidos por los medios masivos” (Pardo Kuklinski 2009, 256).

A partir del análisis del corpus, se hizo visible, como planteé en la tercera hipótesis de trabajo, que los weblogs periodísticos se constituyen en un formato específico que expresa la hibridez entre el discurso periodístico-informativo y las narrativas yoicas y que sus características implican un modo novedoso de configuración discursiva en el campo de lo mediático que genera tensiones en los modos tradicionales del discurso informativo-periodístico.

Hablo de tensiones porque, si bien las características ya descriptas de los blogs impactan directamente sobre los contenidos periodísticos poniendo en entredicho la centralidad del emisor institucional para la construcción de las noticias, de esto no se deduce, como suele leerse en artículos de difusión sobre los “nuevos medios”, que estemos frente a una “pérdida de poder” de los medios de comunicación y los emisores institucionales a manos de usuarios de Internet cada vez más poderosos. Ni tampoco que gracias al avance de la tecnología sea posible la “actividad” de los receptores, antes “pasivos”.

Sí creo, sin embargo, que el desarrollo de formas novedosas de periodismo en Internet, que cuestionan las normas y reglas de la esfera en su constitución tradicional, expresan, sobre todo, el punto de intersección entre un instrumento más apto para canalizar la disidencia y multiplicar las voces en el campo de lo mediático, y un sistema de valores y representaciones en crisis (Samela y Villafañe 2006).

La configuración que se presenta como novedosa en el campo del discurso informativo-periodístico incluye la multiplicación de los productores de información periodística, la eliminación de la distancia entre el productor de la noticia y “los hechos” que imponía el concepto tradicional de noticia, la centralidad del metarrelato en un sentido de interrogación reflexiva, el uso de la primera persona en la enunciación, entendida como garantía de autenticidad frente a la tradicional enunciación objetivante de la tercera persona propia de los géneros informativos, y la hibridación entre lo personal y lo público que termina erigiendo al yo como criterio suficiente de selección, jerarquización y tematización de las noticias.

Como desarrollé en el Capítulo 6, el relato informativo en los blogs periodísticos asume también la función de metarrelato: además de la noticia en sí, aparecen tematizadas tanto su génesis como el modo de su circulación. Los blogs se posicionan, de este modo, como parte del proceso de producción informativa entendido como construcción, antes que como “noticia-espejo” (Alsina 1989).

A la vez, los periodistas-blogueros se muestran como ávidos consumidores de noticias en múltiples formatos y plataformas: escudriñan los textos periodísticos y se ubican en el lugar del bricoleur, que articula y modula un discurso, desvelando, al mismo tiempo, sus secretos. Entender la noticia como construcción tiene como correlato la posibilidad de su deconstrucción, lo que implica una aprovechamiento de las potencialidades del soporte digital que permite desandar el camino, convocar en un mismo tiempo y lugar fuentes e informaciones para contrastarlas y habilitar interpretaciones y expansiones continuas del relato.

El mostrar y seguir el proceso de construcción y circulación de la noticia, y participar del mismo vía la puesta en recirculación de materiales “postproducidos”, forma parte de la creciente reflexividad a la que hice referencia, que en los blogs periodísticos se vuelca, principalmente, sobre el tipo de construcción de la noticia que hacen los “grandes medios”.

De esta manera, los blogs periodísticos cumplen la función de visibilizar las operaciones que van contra la ética periodística aún y, sobre todo, cuando se producen dentro de la esfera legitimada de la institución prensa. De esto se sigue que las normas y reglas que prescriben el uso de la tercera persona, el no involucramiento afectivo con los hechos, la evaluación razonada y la objetividad como resultado de la consulta y contrastación de fuentes contrapuestas no garantizan la pretendida “verdad” periodística.

Al contrario, el uso de la primera persona, el involucramiento afectivo con los hechos, la valoración desde el punto de vista personal y la subjetividad puesta en juego (y explicitada) en la selección y contrastación de fuentes se aproximarían mejor a un tipo de verdad construida desde el lugar de la testificación y autenticidad que proponen los blogs.

Frente a la opacidad del hacer mediático institucional, el yo enunciador de los weblogs que, además, cuenta su vida y se cuenta a sí mismo, funciona como fuente de autenticidad. En los blogs periodísticos, la inmediatez de “lo vivido” se traduce en una voz que testimonia, apoyada en la garantía de una existencia real, un rol “marcado por una peculiar inscripción lingüística (el yo, el nombre propio, la atestación)” (Arfuch 2010, 59).

El aspecto más específico de la narrativa en los blogs periodísticos está dado por esta hibridez entre el discurso informativo y la narrativa yoica. No sólo es la primera persona del singular la que asume la enunciación, sino que, en línea con el reconocimiento de la información como construcción analizada más arriba, cae la autoridad del “tema” a favor de la interpretación (tomando prestado el análisis de Steimberg –2003– a propósito del estilo transpositivo de época): más que de “los hechos”, los enunciadores de los blogs periodísticos estudiados parten del reconocimiento del punto de vista personal como punto de partida para la construcción del discurso informativo.

En el contexto de reflexividad creciente, la configuración del discurso periodístico en los blogs en un formato específico que expresa la hibridez entre el discurso periodístico-informativo y las narrativas yoicas, implica la interrogación de los modos hegemónicos del discurso periodístico-informativo y sus prácticas en las instituciones de la prensa, poniendo en cuestión algunas normas de funcionamiento de la esfera periodística, y en el mismo proceso, convirtiéndolas en objeto de la reflexividad de los bloggers y sus lectores y comentaristas.

En este sentido, la noción de relevancia periodística para la jerarquización de lo noticiable se modifica y, en lugar de estar dada por criterios acordados en la esfera profesional, parece responder, ante todo, a la propia afectividad que se pone en juego en la narración del sí mismo de los autores-periodistas. En el corpus estudiado, la función informativa no aparece reñida con la subjetividad implicada en todo narrar.

De todas maneras, en el corpus de blogs en estudio predominaron en la agenda los temas generados en los medios tradicionales. Sin embargo, se encontró una ampliación de la agenda que, como ya fue dicho, consiste esencialmente (aunque no exclusivamente) en la tematización de los propios medios, del periodismo como práctica y de los mecanismos de construcción y circulación de la noticia, sobre todo en el medio digital.

Por otro lado, además de ubicar a lo subjetivo como garantía de autenticidad frente a la opacidad de los procesos de producción de la noticia “objetiva”, el periodismo blogger abre espacios de intercambio sobre los temas en agenda. Así, en Internet se hace visible una extensión del horizonte de “intereses generales” propuestos por la agenda mediática institucionalizada y un tipo de relación sensible, íntima, singular y hasta personalizada con “los hechos”, que desborda ampliamente la capacidad de contención desarrollada por los géneros tradicionales.

Como se discutió hasta aquí, la ampliación de la expresividad percibible a partir de la popularización del acceso a Internet no implica de suyo una democratización de la palabra o la información: esta ampliación se da en el escenario de fondo de un acceso desigual al soporte tecnológico y de persistencia de condiciones materiales que implican posiciones también desiguales en relación con la toma de la palabra y su puesta en circulación.

Sin embargo, las socialidades contemporáneas no sólo son construidas dentro de los límites fijados por las estructuras infocomunicacionales, sino también, y al mismo tiempo, contra ellos. Las narrativas bloggers expresan, en el marco de los límites fijados por la hegemonía cultural, la multiplicación de los intercambios y la construcción y extensión de redes de relaciones que sostienen, también, otras lógicas y que producen sentidos diversos dentro de la Red.

Nuevas preguntas

En la articulación de las tres hipótesis de trabajo que puse a prueba en el estudio e interpretación del corpus considerado, es que puede delinearse una respuesta a la pregunta problema planteada como punto de partida que, a la vez, abre nuevas preguntas para continuar indagando el campo de los llamados “nuevos medios”.

Entiendo, entonces, que las narrativas del yo en Internet, en tanto formas y prácticas específicas, inauguran un campo de tensiones en su cruce con las estructuras infocomunicativas y las formas hegemónicas del discurso informativo-periodístico.

Como resultado de la investigacón encontré que el modo de producción de sí expresado en las narrativas del yo en Internet atraviesa y es atravesado por la tensión entre las potencialidades del medio digital y los procesos de estandarización de la producción implicado tanto en los límites que fijan las herramientas y sus formatos como en las prácticas profesionales y sociales implicadas en esa producción.

Como desarrollé, lo que es pensado tanto desde el discurso mediático como desde cierta producción académica como una de las grandes revoluciones de Internet en tanto medio de comunicación, la posibilidad de que el “público” se convierta en “productor”, se articula con el uso de una serie de herramientas que facilitan la creación y manipulación de las materias expresivas, así como su publicación en ese soporte específico. Si bien es cierto que la popularización de la producción en el mismo soporte en el que circulan las narrativas de los grandes emisores institucionales necesita de herramientas que la faciliten, esas mismas herramientas restringen los usos potenciales del soporte y estandarizan los formatos. Así, la creatividad encuentra sus límites en las plantillas de publicación que a la vez facilitan el publicar.

En este sentido, queda abierta la pregunta sobre las implicancias que tendrían el uso de las herramientas y los formatos predeterminados por las necesidades de la industria de los contenidos y del software en la constitución de las narrativas del yo que circulan en Internet.

Además, en el caso de los blogs periodísticos, a partir de las tensiones que la imbricación de los personal en lo informativo provoca, surge la pregunta por los modos en que esta proliferación de narrativas personales ha modificado o está modificando las prácticas periodísticas dentro de las instituciones tradicionales de la prensa.

Finalmente, el desarrollo de las redes sociales, específicamente Facebook y Twitter, las de mayor penetración en la Argentina hasta el momento en que se desarrolló este trabajo, abre la cuestión del modo en que están evolucionando las narrativas yoicas en Internet y de la aparición de nuevas configuraciones discursivas personales y periodísticas en el medio digital.

Estos interrogantes permitirían ampliar la indagación del campo que se abre a partir de la expansión de las llamadas nuevas tecnologías de la comunicación desde un enfoque que evita el entusiasmo tecnologista para pensarlos en la articulación de tecnologías, formaciones discursivas y procesos socio-culturales, como el que ha sido propuesto para el desarrollo de este trabajo.



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