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Introducción

Paula Lehner, Alejandro Capriati y Juan Pedro Alonso

El presente libro compila una selección de ponencias presentadas en las XII Jornadas Nacionales de Debate Interdisciplinario en Salud y Población. Estas jornadas, organizadas por el área de Salud y Población del Instituto de Investigaciones Gino Germani, han sido posibles gracias al trabajo de una extensa red de instituciones y personas. No es este el lugar apropiado para enumerar las tareas que demanda organizar unas jornadas que involucran a más de 400 personas, en torno a 6 mesas redondas y 27 mesas temáticas, entre otras actividades. Sí es el lugar adecuado para valorar el trabajo cooperativo que involucra a las investigadoras con mayor trayectoria y a las más jóvenes becarias e integrantes del área, así como colegas de otros institutos y universidades. Este trabajo cuenta con el apoyo decisivo del Instituto de Investigaciones Gino Germani, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (MINCyT).

Esta red que posibilita eventos como las XII Jornadas sostiene también el trabajo de investigación propiamente. No se investiga aislado y de modo individual, se trabaja en grupos de investigación, al calor de los debates más propios de la comunidad científica y en diálogo con diversos actores sociales con múltiples demandas. Ya han pasado más de veinticinco años desde que el Instituto de Sociología se ha convertido en el Instituto de Investigaciones Gino Germani y más de veinte años desde la creación del área de Salud y Población en 1990 y de la I Jornada, celebrada en el año 1994. En este tiempo se ha sabido construir un espacio de investigación abierto, plural y democrático, que demanda rigurosidad en la investigación, respeto por las personas con quienes investigamos y compromiso político y social por los temas que abordamos. Este modo de hacer investigación social en salud implica un intercambio permanente entre centros de investigación, organizaciones sociales y de derechos humanos, gestores, programas y servicios de salud, activistas y usuarios.

Lejos de ser una novedad o un caso excepcional, este modo de vincular las ciencias sociales y la salud es un capítulo más de una historia que tiene más de medio siglo. En América Latina existe un trabajo conjunto desde los años sesenta del siglo XX entre especialistas de las ciencias sociales y de la salud, tal como documentan los trabajos históricos de Castro y Briceño León. Entre los esfuerzos pioneros de Juan César García por integrar la enseñanza de las ciencias sociales en las facultades de medicina y la reciente experiencia de Núcleo de Estudios para la Prevención del sida (NEPAIDS, Universidad de San Pablo), se han diversificado los modos en que las ciencias sociales y la investigación social forma parte del campo de la salud. Este tipo de producción de conocimiento, que trasciende los límites de una disciplina, que desarrolla tecnologías de intervención, pone de relieve el trabajo colaborativo entre áreas de investigación, servicios de salud, programas sociales y organizaciones sociales.

La compilación: temas, métodos y contexto de producción

Los capítulos que se compilan en esta publicación constituyen una muestra de la producción científica sobre salud y población desde las ciencias sociales. El comité académico de las Jornadas evaluó casi 200 resúmenes y fueron presentadas 135 ponencias, trabajos en su gran mayoría del ámbito nacional, con aportes de colegas de Brasil, México, Chile y Uruguay.

La variedad de ponencias nos permitió realizar una heterogénea selección de trabajos que contemplara una diversidad de temas de investigación, con contribuciones realizadas en el marco de tesis de maestrías o doctorados, así como aportes de investigadores de larga trayectoria. En la selección hemos intentando cubrir la diversidad de temas presentados, muchos resignificados gracias a las políticas de ampliación de derechos, nuevos marcos normativos, programas y políticas sociales.

El lector encontrará trabajos que reflejan aspectos de la realidad y abordan temas que afectan a grupos y poblaciones diversas. Salud reproductiva, consumo de drogas, VIH/sida, envejecimiento demográfico y cuidados, discapacidad, sexualidades y género, maternidades y paternidades, salud mental, tecnologías médicas, promoción de la salud y derechos humanos, son algunos de los problemas que son estudiados desde una pluralidad de enfoques y métodos.

Los capítulos que se presentan a continuación, como gran parte de las ponencias que se expusieron y discutieron en las Jornadas[1], tienen como común denominador la revitalización del sistema de ciencia y técnica, a partir de la inversión sostenida por parte del Estado. La creciente producción de tesis doctorales de jóvenes investigadores, las distintas modalidades en que la investigación social produce evidencias y transfiere conocimiento para la resolución de problemas sociales, son indicadores de la fecundidad de la investigación social en salud.

El capítulo que abre la compilación, “El proceso político del aborto legal en Uruguay”, a cargo de Mario Pecheny, Lilián Abracinskas, Sonia Correa y Susan Wood, analiza el proceso que derivó en la modificación del estatuto legal del aborto en Uruguay, primer país en América del Sur en reconocer legalmente este derecho. En el año 2012, Uruguay adopta una ley de interrupción voluntaria del embarazo que habilita la práctica del aborto a pedido de la mujer dentro del primer trimestre de gestación, y luego de ese periodo bajo ciertas condiciones. La investigación que da pie al capítulo se basa en entrevistas con informantes clave en estos procesos (como legisladores/as, dirigentes políticos y sociales, profesionales de la salud, entre otros), y del análisis de documentos legales y notas periodísticas.

El capítulo reconstruye el proceso político que derivó en el tratamiento parlamentario y en la sanción de la ley, describiendo las iniciativas previas para legalizar esta práctica (entre ellos la ley vetada por Tabaré Vázquez en el año 2008), y analizando el papel que jugaron los diferentes actores (como el movimiento de mujeres y el feminismo, las corporaciones y profesionales médicos, partidos y dirigentes políticos) en colocar el tema del aborto en la agenda pública, así como las alianzas y tensiones para establecer consensos que permitieran avanzar el cambio en la legislación en el marco de correlaciones de fuerzas políticas e institucionales cambiantes. Los/as autores/as plantean que la reforma en el estatuto legal del aborto se inscribe en una tradición tutelar del Estado en Uruguay, tutela que se evidencia en la ley sancionada pero con distinto signo: “de una tutela represiva a una tutela sanitaria que reconoce derechos”; que a su vez expresa la tensión entre la construcción feminista del aborto, en clave de autonomía y derechos de las mujeres, y la construcción biomédica, en clave de salud pública. Por último, el capítulo da cuenta de iniciativas que, a través de diferentes frentes, buscan limitar los alcances de la ley.

Varios aportes abordan problemáticas ligadas a los derechos y la salud sexual y reproductiva de niños/as y adolescentes. El capítulo “Valles Calchaquíes: una experiencia de prevención, promoción, cuidado y protección frente al abuso sexual”, de Ana Clara Camarotti, Alejandro Capriati, Gabriela Wald, Ana Lía Kornblit y Fernando Zingman, describe la gestación, pasos y dificultades de una experiencia de base comunitaria contra el abuso sexual infanto adolescente realizada en el noroeste argentino. Esta descripción tiene como propósito contribuir al diálogo entre las prácticas de promoción de la salud de base territorial y los desarrollos teóricos en el modo de concebir la salud, sus determinantes y las acciones de prevención.

A lo largo del capítulo se describen las etapas del proceso: desde el diagnóstico participativo y priorización de asuntos problemáticos relativos a la salud y el género en la adolescencia, hasta la planificación, implementación y evaluación de las acciones. Esta intervención en la cual convergieron organizaciones sociales, comunidades indígenas, gobiernos locales y grupos juveniles, con la asistencia de equipos de investigación y el apoyo de Unicef Argentina, pone de relieve las dificultades y los logros al integrar acciones de prevención, promoción, cuidado y protección. El diálogo entre las experiencias de base territorial y los marcos conceptuales, permiten avanzar en la identificación y difusión de buenas prácticas de promoción de la salud adolescente.

El capítulo “La situación de las adolescentes. Tendencias, brechas y retos para los programas y servicios de salud”, de Mónica Gogna examina un conjunto amplio de indicadores para analizar los cambios y las continuidades en la situación de la salud reproductiva de las adolescentes entre 2003 y 2015, período en el cual se sancionaron leyes y se implementaron programas en el campo de la sexualidad, el género y la reproducción. En Argentina, con excepción de la legalización del aborto, deuda pendiente de la democracia, el marco normativo relativo a los derechos sexuales y reproductivos es sólido.

Entre los avances la autora identifica el incremento del uso de métodos anticonceptivos en la iniciación sexual, la disminución de la repetición del embarazo en la adolescencia y el aumento de la proporción de adolescentes con un número adecuado de controles de embarazo. Entre los problemas se observa un leve incremento de la tasa de fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años y la persistencia de los niveles de fecundidad adolescente precoz (entre los 10 y14 años). No obstante las mejoras alcanzadas, persisten las diferencias por condición social y de edad: son las adolescentes menores y las pertenecientes a hogares más pobres quienes están en las situaciones más desventajosas. Estas inequidades, concluye Gogna, podrán ser superadas con políticas destinadas a reducir la pobreza y el abordaje de las necesidades específicas de las niñas y adolescentes menores.

En “Pruebas y soportes en torno a la sexualidad y afectividad en adolescentes escolarizados en el nivel medio de Argentina” Sebastián Ezequiel Sustas indaga las relaciones de las concepciones, las prácticas y las conductas sexuales de adolescentes de escuelas medias en el marco de la ley de Educación Sexual Integral. A partir de un diseño cualitativo que utiliza grupos focales y entrevistas en profundidad, explora las concepciones sobre la sexualidad y la afectividad de la población adolescente (15 a 19 años) de tres jurisdicciones del país: región Metropolitana de Buenos Aires, provincia de Córdoba y provincia de Mendoza. En un contexto de modernidad diferencial, en el que cobra cada vez más importancia la singularización individual, identifica pruebas y soportes que los adolescentes improvisan al no contar ya con recetas instituidas. Se centra en el análisis de tres instancias: el inicio sexual, el posicionamiento frente a las diversidades sexuales y al aborto. Reconoce que los debates en las agendas públicas sobre nuevos derechos sexuales permearon en las opiniones de los adolescentes habilitando instancias de mayor introspección sobre la sexualidad.

El capítulo “Los consumos de drogas y sus causas. Perspectivas de referentes de centros de tratamiento religiosos y espirituales”, de Ana Clara Camarotti, Ana Laura Azparren y Martín Güelman, aborda el estudio de las respuestas religiosas y espirituales a los consumos de drogas. El foco del estudio en las instituciones religiosas brinda información sobre un aspecto del fenómeno de las drogas poco estudiado desde las ciencias sociales. En el marco de una estrategia cualitativa, realizaron observación en las instituciones y entrevistas a directivos y referentes.

El capítulo de María Belén Herrero se titula “Determinantes sociales de la no-adherencia al tratamiento de la tuberculosis (TBC) en Buenos Aires, Argentina” y forma parte de su tesis doctoral. A partir de datos cuantitativos primarios, obtenidos en el marco de un Estudio Colaborativo Multicéntrico financiado por la Comisión Nacional Salud Investiga del Ministerio de Salud de la Nación, y datos secundarios, provenientes del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas de 2001, realiza un estudio transversal con un modelo jerarquizado de los factores intervinientes en la interrupción de los tratamientos de TBC. El análisis se llevó a cabo mediante regresión logística múltiple en dos niveles (características individuales y área de residencia) y se seleccionaron algunos municipios de la Región Sanitaria VI del Área Metropolitana de la Provincia de Buenos Aires (Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Ezeiza, Lomas de Zamora y Quilmes). Los datos son interpretados desde la perspectiva de la medicina social y la epidemiología crítica latinoamericana. Se analizan los determinantes sociales de la salud articulando aspectos biológicos individuales con aspecto estructurales que hacen a las condiciones de vida. Los resultados muestran una asociación significativa entre algunas características individuales (ser varón) y condiciones de vida desfavorables (no contar con provisión de agua corriente ni cloacas, no contar con cobertura de salud, distancia de los centros de atención de la salud, entre otros) y la no-adherencia al tratamiento. Así, un bajo nivel socioeconómico influye de manera negativa en la adherencia al tratamiento de la enfermedad a pesar de su gratuidad.

La contribución de Juan Manuel Rodríguez lleva por título “Apuntes para recuperar una historia de la discapacidad en Argentina: normalización, unificación de criterios y vuelta al déficit en las políticas sociales”. Su autor hace un recorrido basado en la revisión de fuentes históricas de cuatro hitos que considera determinantes -aunque no únicos- para el abordaje de la discapacidad en nuestro país. El primero, hacia fines del siglo XIX, se construye alrededor de la figura del veterano de guerra y su condición de inválido. El segundo, ubicado en las primeras décadas del siglo XX, bajo la ideología eugenésica y el modelo higienista se centró en la noción de encierro de las personas consideradas anormales o amorales. El tercero, corresponde a la epidemia de poliomielitis de 1956, que construyó la figura del lisiado y dio origen al paradigma rehabilitador. Momento clave en la concepción de la discapacidad que involucró la participación de diversos actores, así como el diseño de marcos legislativos y políticas públicas. Por último, desde los años 1970 se observa una crítica al enfoque médico biologicista y un giro hacia una concepción biopsicosocial de la discapacidad, respaldada por organismos internacionales.

Paula Gabriela Rodríguez Zoya es la autora del capítulo que se titula “La doble trama de la medicalización del envejecimiento” y es producto de su trabajo de investigación en el marco de su formación doctoral. A partir de fuentes documentales, analiza los nodos genealógicos sobre el nacimiento de la medicalización del envejecimiento. Este proceso biopolítico de larga duración se basó en saberes médicos específicos y en tecnologías estadísticas que confluyeron en la constitución del campo de prácticas geriátricas (cuerpo-máquina individual) y gerontológicas (cuerpo-especie poblacional). La objetivación del envejecimiento, dice la autora, permitió además el surgimiento de la medicina de rejuvenecimiento, como la posibilidad mediada por la razón, la ciencia y la técnica para devolverle vitalidad a la vida; estructurada en tres blancos de acción: el control de fluidos corporales, la manipulación hormonal y la intervención sobre órganos vitales.

Dos artículos de la compilación abordan los procesos de atención de la población trans en los servicios de salud, con la sanción de la Ley de Identidad de Género -sancionada en el año 2012- como telón de fondo. El capítulo co-escrito por María Soledad Cutuli y Anahí Farji Neer, “Iniciativas profesionales y activistas para la implementación de la Ley de Identidad de Género en el ámbito sanitario (Buenos Aires, 2014-2016)”, releva y examina un conjunto de acciones de profesionales de la salud especializados en la atención de la salud de personas trans y de integrantes de organizaciones sociales que participan de los “consultorios amigables/inclusivos para la diversidad sexual”, en el marco de la tardía reglamentación de un artículo clave de la ley citada, que remite a los tratamientos médicos de construcción corporal.

En base de dos investigaciones que examinan el proceso de implementación del mencionado artículo de la Ley, las autoras identifican diferentes modelos de atención y repasan los principales obstáculos para su cumplimiento en los efectores públicos de salud, como la falta de una estrategia coordinada desde el Estado y los problemas de sustentabilidad de algunas iniciativas. Por un lado, describen iniciativas del personal de salud en las que destacan modelos de atención a cargo de equipos interdisciplinarios, coordinados por profesionales especializados en la temática, y modelos de atención movilizadas por profesionales aislados, sin un seguimiento centralizado. Dichas iniciativas se diferencian en el nivel de formación profesional, en la gestión y planificación de los recursos para la atención médica, en el vínculo de los y las profesionales con el resto del sistema de salud y con las personas trans. Por otro, describen las iniciativas generadas por organizaciones sociales y por profesionales “sensibles” a la problemática, como los “consultorios amigables” o “inclusivos”, y que tuvieron como objetivo mejorar el acceso de esta población y reducir la discriminación y que tuvieron un papel central ante las demoras en la reglamentación de la ley. Las autoras concluyen que frente a ausencia de políticas públicas específicas sobre la temática (que acompañen y sustenten la letra de ley) son los profesionales interesados y los grupos activistas quienes garantizan en última instancia la implementación de la Ley de Identidad de Género (con las limitaciones que esto supone, como la persistencia de actitudes patologizantes por parte del personal de salud), generando espacios de atención que no se deberían darse por descontados.

El capítulo escrito por Julián Ortega, María Victoria Tiseyra, Santiago Morcillo y Marine Gálvez, “(Des)esperar en el hospital público. Percepciones del tiempo en las experiencias de espera de la población trans”, también aborda los procesos de atención de la población trans en efectores de salud pero focalizando en las escenas de espera en torno de los tratamientos de hormonización. El capítulo examina, a través de entrevistas con población trans y profesionales de la salud, situaciones de espera en el hospital público, que los autores inscriben en el marco de demandas y reivindicaciones por el acceso a un conjunto de derechos por parte de esta población.

El capítulo parte de considerar los fenómenos de espera no en términos cuantitativos (como usualmente se lo hace en evaluaciones sobre calidad de la atención y de accesibilidad a los servicios de salud), sino en una clave más cercana a los de la experiencia: la dimensión subjetiva de la temporalidad y la forma en que ésta se enmarca en relaciones de poder en el ámbito del hospital. Desde esta óptica las experiencias de espera de la población trans se yuxtaponen con experiencias de estigmatización, que revisten las demoras en la atención de otros significados y cargas, que operan como barreras para el acceso a los tratamientos. El capítulo pone por fin de relieve las dinámicas institucionales y políticas que, a través de la experiencia de la espera, reproducen condiciones de vulnerabilidad.

El último capítulo de la compilación, “Escenas de espera en vínculos erótico-afectivos”, retoma la temática de la espera pero en torno a la configuración de vínculos afectivos y de la sexualidad. Mariana Palumbo, Maximiliano Marentes y Martín Boy analizan escenas de espera en relaciones erótico-afectivas heterosexuales en jóvenes de clase media de la Ciudad de Buenos Aires, poniendo el foco en la intervención de aplicaciones como Whatsapp y Facebook en las dinámicas amorosas. Desde una perspectiva de género, el capítulo revisita el discurso del amor romántico en la era digital, reflexionando sobre la centralidad que las redes sociales adquieren en las relaciones amorosas de los jóvenes de clase media. A partir de entrevistas con varones y mujeres jóvenes, y de una metodología que apela a la reconstrucción de escenas de espera, describen la potencialidad de estas tecnologías de la comunicación (basadas en la inmediatez) para propiciar situaciones cotidianas de puesta a prueba y de control sobre la persona amada y sobre el vínculo, y exploran las diferentes formas en que estas tecnologías pueden afectar la propia subjetividad y modelar los vínculos, generando celos, inseguridades y sospechas. Más que meros medios de comunicaciones, el capítulo muestra el papel performativo de los vínculos amorosos que asumen estas tecnologías, potenciando y reciclando rasgos de la experiencia del amor romántico.

La presente compilación es una muestra (como toda selección, arbitraria) de la diversidad y fecundidad de la investigación social en salud y sexualidades. En los trabajos que la integran, en los que puede leerse la continuidad de líneas y tradiciones de investigación que testimonian la vitalidad de este campo, pueden encontrarse aportes específicos a políticas y programas, interrogantes sobre la coyuntura, reflexiones teóricas y metodológicas y aportes para pensar los desafíos comunes.


  1. En el sitio se puede consultar la totalidad de las ponencias aceptadas en las XII Jornadas Nacionales de Debate Interdisciplinario en Salud y Población. También están disponibles los trabajos presentados desde las V Jornadas en adelante


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