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3 Coincidencias entre la complejidad/transdisciplinariedad y el trialismo[1]

18. Como el trialismo contiene distintas dimensiones, compuestas a su vez por distintos niveles ontológicos, la relación deviene necesaria. Hay aquí distintos niveles de realidad en términos transdisciplinarios. Contemplar la jurística-sociológica que a su vez se relaciona con la sociología jurídica, la jurística-normológica que se relaciona con la lógica y la jurística-dikelógica que se relaciona con la filosofía de la justicia implica estudiar lo que “tradicionalmente” un análisis clásico nombraría como tres objetos de estudio distintos,[2] pero que “transdisciplinariamente” plantean al jurista el desafío de articular en un mismo campo herramientas que brindan los tres aspectos del Derecho. Aspectos que a su vez se relacionan con distintas ciencias: la sociología, la lógica y la filosofía de la justicia. Ya en la tesis doctoral sobre las coincidencias entre la complejidad y el trialismo señalaba la existencia de las relaciones al interior de las dimensiones y entre las dimensiones, de modo que se configuran las interrelaciones, lo que de alguna manera da a entender Nicolescu. “[…] dans un monde d’interconnexions irréductibles […] effectuer une expérience ou donner une interprétation des résultats expérimentaux revient inévitablement à un découpage du réel qui affecte ce réel lui-même […]”.[3] Precisamente las doctrinas unidimensionalistas son tales porque recortan desacertadamente el objeto jurídico, y así marginan aspectos fundamentales a su estudio. Nicolescu da cuenta de estas visiones unidimensionalistas que él llama “reduccionistas”, en tanto hay un reduccionismo científico, que explica los procesos espirituales en términos de procesos físicos, que a su vez son explicados en términos de procesos biológicos, que a su vez son explicados en términos de procesos físicos. Es decir, el reduccionismo científico reduce la espiritualidad a la materialidad.[4] Algo similar a lo que ocurre con la normatividad, que reduce a ella el resto de las jurísticas. También hay un reduccionismo filosófico, que reduce la materialidad a la espiritualidad.[5] Esto se traduciría en la ciencia jurídica en el jusnaturalismo, donde el valor ciego a la realidad social canaliza sus dogmas en normas. “Les deux types de réductionnisme appartiennent à ce que nous pouvons nommer mono-réductionnisme”.[6] Mientras que el holismo considera que el todo es más que la suma de las partes y determina sus propiedades, a la vez que el energetismo considera las propiedades creadas por las interacciones, que engendran un nivel de complejidad creciente.[7] Tal como fue demostrado en mi tesis doctoral, al hablar de las relaciones e interrelaciones en y entre las dimensiones.[8]

Es difícil asumir dicha teoría integrativista porque quiebra la lógica clásica,[9] según la cual no puede afirmarse la validez de un postulado y al mismo tiempo la de su opuesto,[10] que ocurre con la normatividad y su eventual injusticia. “L’entité réelle peut ainsi montrer des aspects contradictoires qui sont incompréhensibles, absurdes même, du point de vue d’une logique fondée sur le postulat ‘ou ceci ou cela’”.[11] Lo propio sostiene Goldschmidt: “El hombre egocéntrico es un todo cerrado, el hombre cosmocéntrico constituye un sistema abierto. El hombre egocéntrico canta según la melodía aut-aut; el hombre cosmocéntrico rima al et-et”.[12] La articulación que se da en el trialismo revela también que es más que propia su autodenominación como teoría integrativista, a la vez que Goldschmidt la denominó como una “complejidad pura”. Al hablar del hombre, Nicolescu plantea lo central al trialismo: “Une approche féconde du sujet humain impose de le considérer sous tous les aspects possibles […]”.[13] Siguiendo con la multidimensionalidad, cuando el filósofo rumano-francés estudia a Lupasco, expresa que su lógica manifiesta una estructura ternaria, tripolar de toda manifestación de la realidad, en donde se da “[…] la coexistence de ces trois aspects inséparables dans tout dynamisme accesible à la connaissance logique, rationnelle”.[14] Desarrollando la idea, parece que hablara del objeto trialista, al expresar que se trata de tres orientaciones privilegiadas de una sola y misma lógica.[15] En el campo de los comités de ética asistenciales encontramos que ellos tienen como tarea central, para lograr su cometido, basar sus sugerencias vinculadas con juicios éticos en diagnósticos claros de los hechos,[16] lo que implica relacionar, como señala Morin, juicios de hecho con juicios de valor, unir los valores éticos con los hechos biológicos.[17]

El grado de libertad que plantea la transdisciplinariedad es compatible con la incertidumbre que reconocen hoy muchas epistemologías. En efecto, si distintos son los niveles de realidad que actúan en el Derecho y la influencia que puede provenir de cada uno de ellos, el objetivo de la ciencia ya no será conocer para prever, prevenir para dominar, la ansiada certeza prometida del positivismo comteano.[18] Ya Kurt Gödel, y Nicolescu lo recoge, señala que una investigación por una teoría física completa es ilusoria.[19] El conocimiento es siempre abierto.[20] Si esto es así para el ámbito de las ciencias más rigurosas, las naturales, cómo no podrá serlo para un dominio más complejo como el de las ciencias sociales.[21] “La structure gödelienne de l’ensemble des niveaux de réalité, associée à la logique du tiers inclus, implique l’impossibilité de bâtir une théorie complète pour décrire le passage d’un niveau à l’autre et, a fortiori, pour décrire l’ensemble des niveaux de réalité”.[22] Es significativa la metáfora que se plantea alrededor de una explicación de la interdisciplina, que bien puede trasladarse a la transdisciplinariedad, la de un investigador que va por su camino de descubrimiento en descubrimiento, sin detenerse en la ruta para tomar dominio del territorio.[23]

Y si es posible una unidad de los niveles de realidad, lo debe ser en el marco de una unidad abierta.[24] “La transdisciplinarité est une transgression généralisée qui ouvre un espace illimité de liberté, de connaissance, de tolérance et d’amour”.[25] De ahí que la transdisciplinariedad implique una transgresión a la dualidad que opone pares binarios, como sujeto/objeto, materia/consciencia, simplicidad/complejidad, unidad/diversidad.[26] Tal como ocurre en el trialismo, que no opone ley al valor, ni costumbre a ley o justicia. Esto da más protagonismo al sujeto, antes escondido en la predominancia del objeto y el objetivismo, que se traduce en mayor participación, lo que a su vez genera una tendencia contraria ‒compleja‒ a la incertidumbre. Además, el trialismo, al tomar aportes y contribuciones de las doctrinas que contiene y supera, como el normativismo, el realismo y el jusnaturalismo, es necesariamente una teoría abierta, como lo demuestran los aportes posteriores a la creación de Goldschmidt. Como lo señalé en mi tesis doctoral, el trialismo da mucho espacio al protagonismo del sujeto precisamente porque expone una gama de categorías-problema en el marco de una teoría abierta y compleja. “[…] the laws governing this level are just a part of the totality of laws governing all levels. And even the totality of laws does not exhaust the entire Reality: we have also to consider the Subject and its interaction with the Object”.[27]

19. Así como en un momento pareció imposible articular el discurso marxista con el de la fe cristiana, y sin embargo se llegó a ello por la teología de la liberación,[28] no nos debería parecer extraño que el trialismo articule la conducta, la norma y el valor, sobre todo incorporando la justicia a la problemática jurídica. O que Nicolescu plantee que la teoría de las supercuerdas organice la convivencia del nivel macrofísico, el microfísico y el del ciberespacio.[29] “Personne n’a réussi à trouver un formalisme mathématique qui permet le passage rigoureux d’un monde à l’autre. Et pourtant ces deux mondes coexistent. La preuve: notre propre existence”.[30] Tal vez no sea la Matemática la encargada de la articulación dialógica en dicho ámbito de la física…

El trialismo plantea la transdisciplinariedad como un límite al irracionalismo en el que se puede caer por la tendencia a terminar en un lenguaje que diga todo sobre nada o un ámbito en el que, sin rigor, todo se mezcle.[31] Es el peligro distinto al racionalismo, pero en el que también puede caerse por la apertura y flexibilidad de la transdisciplinariedad. En este sentido, el trialismo aborda en el Derecho los niveles de realidad y contiene las actitudes transversales, de pluralidad metodológica.

La teoría trialista también lleva a cabo los puentes de ligazón que ella requiere a otros dominios muchas veces calificados de pseudocientíficos.[32] El saber vulgar,[33] vinculado al conocimiento con el que toma contacto la sociología, se encuentra ligado a la jurística-sociológica. El conocimiento abstracto y reflexivo, calificado de esotérico, indecidible, controversial, etc., se encuentra vinculado a la jurística-dikelógica. Algo que señala Nicolescu y que puede ser relacionado con el trialismo es lo referido a la potencialización, que no es un aniquilamiento, una desaparición, sino una suerte de recuerdo todavía no manifestado.[34] Explicando esto en términos trialistas, se trataría de los intereses no satisfechos que generan descontentos latentes y eventuales demandas a ser tenidas en cuenta. Un deber ser actual aplicado fue antes un deber ser genérico en materia dikelógica; es decir, una injusticia que no se podía remediar, en un momento se potencializó, tomó cuerpo a fin de que alguien luche por ella responsabilizándose. Así como aporté al trialismo el término “oscilación”, sobre todo entre los componentes igualdad y libertad del contenido del supremo principio de justicia, de este término habla Nicolescu para referirlo a la realidad. “La réalité tout entière n’est qu’une perpétuelle oscillation entre l’actualisation et la potentialisation. La considération de la seule actualisation conduit inexorablement à un réel tronqué”.[35] De hecho, la potencialización es lo que guarda en latencia la dimensión dikelógica, permitiendo que lo no satisfecho pueda eventualmente ser materia de reclamo por una injusticia. Es el deber ser, mientras que la actualización es el ser.

Tanto en la jurística-sociológica como en la dikelógica, con categorías teóricas, el trialismo aborda dichas realidades que interactúan en las problemáticas jurídicas. Ninguna es menospreciada y todas ayudan a entender el Derecho. “La […] tarea de la Bioética es la de tender puentes de comprensión entre el mundo de los hechos y el mundo de los valores. Esto reafirma el carácter multidisciplinar e interdisciplinar de la Bioética […]”.[36] Nicolescu señala que ningún nivel de realidad tiene un lugar privilegiado y que tanto uno como otro son capaces de entenderse.[37] Este aporte será vital para organismos complejos como los comités de bioética, en donde conviven disciplinas provenientes de distintos niveles de realidad. Es importante la aclaración de un bioeticista, en el sentido de valorizar el saber vulgar, al señalar que el dilema ético que tiene que tratar un comité asistencial no es el que así declara el organismo ético deliberante, sino el que aporta el solicitante.[38] Juarroz, al hablar del lenguaje transdisciplinario, señala que éste es posible cuando se realizan rupturas fundamentales, que consisten en ver más allá de los sentidos y en superar lo repetitivo, lo estereotipado.[39] Todo lo cual nos da acceso a ir más allá de la norma y un puente al valor. El autor señala un caso emblemático en donde se puede ver a través del lenguaje y analogando al Derecho, la necesidad del trialismo y la transdisciplinariedad. En un festival de poesía, que requería la traducción a todas las lenguas de un poema seleccionado, un escritor se presentó al autor elegido y le dijo que en el idioma mapuche no existía la palabra “espejo”. Entonces el escritor le preguntó si existía la palabra “reflejo”, a lo que contestó que sí: “el agua después de la lluvia”. Existe entonces una suerte de reencuentro, gracias a la realidad, entre las palabras. Es el lenguaje transdisciplinario.[40] En el trialismo se diría que la jurística-sociológica permite dar a las carencias de las normas, las palabras necesarias. Y la justicia también ayuda con la crítica para revelar dichas carencias. Luego señala la función del lenguaje: es siempre una lucha contra los mitos y contra las carencias de las palabras que da cuerpo a los silencios.[41] Estos silencios son los olvidos en el Derecho, que se traducen en injusticias.

Una idea interdisciplinaria bien puede aplicarse a la transdisciplinariedad y, en este caso, al trialismo. Aquella que considera que la disciplina es una distancia o separación epistemológica situada entre dos o más disciplinas.[42] Nunca mejor aplicado al trialismo, a la sazón, estructura teórica que contextualiza a la norma.

El trialismo es una aplicación finamente desarrollada de la transdisciplinariedad, en tanto se ha generado en una Teoría General del Derecho un diálogo de lo que tradicionalmente se conoce ‒reduce‒ como Derecho: la ley, con otros saberes. ¿Cuántas veces hemos visto conferencias o seminarios que llaman la atención sobre los diálogos entre Derecho y Sociedad, Derecho y Justicia, Derecho y Realidad ¿Es el Derecho ciego a todo ello? En el ámbito de la salud hay visiones reduccionistas:

Le droit et l’éthique sont deux catégories normatives distinctes. La règle de droit est abstraite, générale, impersonnelle et sanctionnée par l’État. L’éthique en revanche est toujours concrète, plurielle, évolutive et sa sanction ne relève pas des tribunaux. […] le droit de la biomédecine est du droit et non de la bioéthique.[43]

El Derecho es justicia, porque la incluye. De hecho se señala que se suele requerir que la ley incorpore a través de la sanción parlamentaria los principios bioéticos para que formen parte del Derecho,[44] cuando el trialismo no necesita de ese visado aduanero, ya que la circulación es libre, aunque en el marco de un sistema, como se vio en mi tesis doctoral.[45] De una manera general, esto es señalado por un filósofo, debido a su visión amplia, con un ejemplo clásico. “[…] l’exemple paradigmatique de l’opposition entre la loi et l’éthique, celui de l’Antigone de Sophocle”.[46] Ocurre que el trialismo, debido a su filosofía integradora, no llega a hablar de oposición, sino de articulación. Nicolescu también tiene noción de esta necesidad de ir más allá de las normas: “Cette héroïne préféra la mort plutôt que de renoncer aux lois non écrites qui accordent à tout être humain le droit d’être enseveli […]. Elle est à jamais la clameur têtue de la conscience humaine”.[47]

20. Fundamentalmente se relacionan las normas con la sociología, a través de la jurística sociológica, y la filosofía de la justicia a través de la jurística-dikelógica. El jurista ávido de justificación, análisis profundo y cuestionamiento puede tomar de las disciplinas afines, cruzando las barreras normativas, aquello que le sirvió para dotar al Derecho de elementos de diagnóstico y críticos. Se va más allá de la norma, de la disciplina jurídica en sentido tradicional. Así como Morin habla de la necesidad de la “consciencia planetaria” que implica problemas globales que rebasan las fronteras de los países.[48] Al explicar el filósofo rumano-francés con una metáfora la actitud transdisciplinaria refuerza más la visión que del Derecho tiene el trialismo. Él sostiene que en lugar de pensar en territorios separados como los continentes, debería pensarse en galaxias, sistemas solares, planetas y estrellas.[49] En efecto, las dimensiones trialistas, si bien tienen sus contornos y categorías, interactúan en un espacio común, en un continuo.[50] Porque hay diversidad en la unidad.[51] “[…] la transdisciplinarité s’intéresse à la dynamique engendrée par l’action de plusieurs niveaux de réalité à la fois”.[52] Lo que ocurre en el trialismo con sus niveles de realidad material e ideal, ya mencionados.

Pour que le mouvement soit possible il faut que l’homogène et l’hétérogène coexistent […]. L’antagonisme hétérogénéisation-homogénéisation est ainsi un dynamisme organisateur, structurant. […] un antagonisme organisateur […] puisqu’il est […] la condition et le principe formateur de toute systèmatisation […][53]

Si bien no hay reemplazo de la metodología trialista por la transdisciplinaria, sí hay aportes y, en este caso, un refuerzo por coincidencias también, al ver que el trialismo es una aplicación de las ideas transdisciplinarias. “[…] la méthodologie transdisciplinaire féconde ces disciplines, en leur apportant des éclairages nouveaux et indispensables […]”.[54]

21. Nicolescu ha cuidado de no reducir la transdisciplinariedad a una hiperdisciplina, es decir, una disciplina que coordine disciplinas. “[…] une sorte de super-discipline qui prétendrait gérer toutes les relations et qui souhaiterait unifier toutes les sciences en un pseudo-syncrétisme uniformisant. Elle comporte, inversement, une intention pédagogique élargie grâce à des mises en tension dialectiques”.[55] No es lo que ocurre con el trialismo, en tanto esta teoría mantiene su objeto de estudio con límites inestables,[56] como lo requiere el filósofo rumano-francés. Es decir, no se encierra la transdisciplinariedad ni se la limita a una disciplina, en cierto sentido, ya que se mantiene a la teoría (trialista) como una “unidad abierta”.[57] Además, por un lado la utilidad, y por el otro la singularidad que reclama el pensamiento complejo nos exigen concretizar los resultados de las investigaciones transdisciplinarias; es decir, aplicar las ideas epistemológicas trans a una rama de la ciencia. Otro motivo para citar alude a la transdisciplinariedad como los límites de las disciplinas tradicionales[58] ‒unidimensionales/simples‒, con las cuales no cabe identificar al trialismo. El Derecho no puede dejar de existir a pesar de la transdisciplinariedad; tiene que ser transdisciplinar. Como dice Morin: “[…] esta apertura no implica la disolución de fronteras, la expansión de los campos de estudio de las mismas o la eliminación de la reducción epistemológica propia de las disciplinas”.[59]

22. Podría decirse incluso que si bien el trialismo no aplica la transdisciplinariedad, ya que ésta apunta a estar entre, a través y más allá de las disciplinas y a comprender el mundo yendo por la unidad del conocimiento,[60] la teoría trialista plantea, en comparación al resto de las otras teorías generales del Derecho, una actitud transdisciplinaria, ya que apunta a unir la normatividad al resto de sus condicionantes, contextos, elementos o dimensiones. Incluso el filósofo rumano-francés señala: “[…] there is no opposition between disciplinarity […] and transdisciplinarity, but a fertile complementarity”.[61]

23. Cuando Nicolescu dice que la aproximación transdisciplinaria se caracteriza por su rechazo a una metodología,[62] alguna semejanza hay con la pluralidad metodológica propuesta por el trialismo, que oscila por la metodología que exhibe cada dimensión en el marco de un sistema. Luego expresa que hay una transdisciplinariedad experimental donde se contacta el procedimiento con los diferentes campos, como la educación, el psicoanálisis, el arte, la literatura, la historia.[63] A lo cual habría que agregar el Derecho. Es indispensable entonces tener en cuenta todos los elementos del problema a examinar.[64]

El pensamiento transdisciplinario señala que lo que es fundamental en un nivel puede ser accidental en el otro, lo que deriva de la máxima de que las leyes de un nivel de realidad no determinan completamente a las leyes de otro nivel.[65] Por caso, las reglas de la dimensión normológica no determinan las reglas de la dimensión dikelógica, de manera que es posible articular una carencia dikelógica en la dimensión normativa. “Il y a donc une sorte d’autonomie locale du niveau de Réalité respectif”.[66] Es elocuente cómo Juarroz expresa lo propio al hablar del lenguaje, señalando que el profano escribe con palabras y el poeta lo hace con silencios;[67] y ambos niveles del lenguaje pueden convivir, cada uno con sus características e incluso influir en el otro. El filósofo rumano-francés expresa también, a propósito del nivel de realidad cuántico y el macrofísico, que éste tratará de reducir a aquél a sus propias normas, mutilándolo y manipulándolo, lo que traería consecuencias nefastas.[68] Lo que perfectamente puede reemplazarse por las dimensiones normológica y dikelógica, en tanto ésta ha sido siempre manipulada por la normatividad, pretendiendo reducir lo querido por el legislador a lo únicamente justo. “Le progrès scientifique, qui s’opérerait par un rapprochement continuel des lois absolues et immuables, est, pour Lupasco, une simple illusion, tenace mais sans aucun fondement”.[69] Muy atinadamente señala Nicolescu que “[…] dans le domaine de la science dite ‘dure’, la répression de l’inconscient ne peut être que dure”.[70] En un momento hablé en mi tesis doctoral de liberar a los abogados de la represión y que aflore entonces el estudio de la justicia, sistematizándolo, tornándolo científico e ingresándolo en la jurística. No por casualidad autores como Foucault y Bourdieu ven al Derecho como mera “forma”. “Les lois elles-mêmes doivent se soumettre à la contradiction irréductible”.[71] En el campo del Derecho, esto es posible gracias a la introducción de la base real por la jurística sociológica, y gracias a la base ideal por parte de la jurística dikelógica. Estos dos flancos de la normología permiten controlarla con datos fidedignos de la realidad, aunque también con proyecciones ideales que encarnan toda utopía. En otras palabras, se da sustento a los sueños. De hecho, cuando Nicolescu cita a Lupasco en su definición del tiempo, bien puede hacerse analogía con sus ideas al campo del Derecho. “Le temps évolue par saccades, par bonds, par avances et reculs […]”.[72]

Si bien lo que es fundamental en un nivel puede ser accidental en otro, la interacción es posible. Pero como es accidental, esto significará que las carencias dikelógicas sean excepcionales, ya que una ley significa una manifestación de representantes que el pueblo elige, y ésta es la regla general que significa resolver un conflicto con argumentos, votaciones. No obstante, ya hemos visto con Morin cómo un elemento de un sistema, por el hecho de formar parte de él, no puede adoptar todos los estados posibles.[73] Señala Nicolescu: “[…] certain internal ambiguities concerning laws of an inferior level or Reality are resolved by taking into account the laws of a superior level”.[74]

24. Como las interacciones entre los elementos de un sistema existen[75] y las dimensiones del trialismo lo son, se pueden aplicar las ideas transdisciplinarias en el sentido de que la jerarquía de las leyes de los niveles de realidad evoluciona como el universo mismo.[76] Lo que significaría que la normatividad podría influir en la dikelogía, como ocurre en el caso de los llamados principios generales del Derecho que suelen hacer referencia a concretizaciones de las ideas de libertad o igualdad, de manera de aplicar a tiempos y espacios concretos, criterios de justicia, que el trialismo llama criterios generales orientadores, los cuales, entonces, pueden provenir de tendencias normológicas.

Incluso los desarrollos del trialismo han permitido exportar sus categorías a la Epistemología,[77] de manera que cada dimensión es representativa de un grupo de posturas epistemológicas, tomando por ejemplo a la lógica de la investigación científica popperiana, asimilable a la postura kelseniana, asimilable a su vez a la dimensión normológica trialista. Al mismo tiempo, la teoría trialista ha importado conceptos, tal como se ve en mi aporte doctoral sobre las relaciones entre el pensamiento complejo y el trialismo. Ya vimos el caso de las restricciones, que son las que tienen los elementos por el hecho de formar parte de un sistema. Hay también “intercambio con el entorno”,[78] que el trialismo ve con la normatividad al relacionarse con las categorías de basamento sociológico, como exactitud, fidelidad y adecuación, y las categorías básicas de la realidad social: causa, posibilidad, finalidad y consecuencias.[79] Hay “retroalimentaciones”, que tienen lugar en las relaciones sistémicas, que son las que se dan en el interior de las dimensiones del trialismo, por ejemplo, entre el reparto autónomo y el autoritario. Se trata de categorías “[…] recogidas de una u otra disciplina y re-elaboradas e integradas en un cuerpo transdisciplinario de saber […] mecanismos genéricos […]”.[80] Ocurre que en el caso del Derecho no hubo necesidad de “re-elaborarlo” o “complejizarlo” al revelarse coincidencias entre el trialismo y la complejidad.[81]

Las interacciones son imprescindibles para los comités y de ellas da cuenta la transdisciplinariedad, porque si se consideran las distintas disciplinas que convergen en aquéllos, por separado, “[…] la somme des compétences n’est pas la compétence […]”.[82] De ahí que sea indispensable analizar los desarrollos interactivos que se dan en los comités a la luz de las relaciones que plantea el análisis trialista conjuntamente con la transdisciplinariedad.


  1. Aquí se hará más referencia a las coincidencias de la transdisciplinariedad con el trialismo, ya que las coincidencias de éste con el pensamiento complejo fueron objeto de mi investigación doctoral.
  2. “[…] la diferencia entre culturas y sociedades es profundamente ideológica e instalada desde el repertorio de los colonialismos, de manera que no existirían ciencias sociales separadas e independientes”. FOLLARI, “La interdisciplina revisitada”, en Andamios. Revista de Investigación Social, 1(2), México, Univ. Autónoma de la Ciudad de México, 2005, pág. 11.
  3. NICOLESCU, Qu’est-ce que la réalité…, cit., pág. 17. “[…] en un mundo de interconexiones irreductibles […] efectuar una experiencia o dar una interpretación de los resultados experimentales vuelve inevitablemente a un corte de lo real que afecta a ese real mismo” (trad. del autor).
  4. Íd., pág. 67.
  5. Íd.
  6. Ibídem. “Los dos tipos de reduccionismo pertenecen a lo que podemos denominar mono-reduccionismo” (trad. del autor).
  7. Íd., pág. 68.
  8. Véanse los capítulos 9 a 11 de GALATI, “La teoría trialista…”, cit., y también GALATI, “Introducción…”, cit.
  9. Que contiene los axiomas de la identidad (A es A), no contradicción (A no es no-A) y tercero-excluido (no existe un tercer término, que sea a la vez A o no-A). NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 41. “[…] pendant deux millénaires, l’être humain a cru que la logique était unique, immuable, donnée une fois pour toutes […]”. Íd., pág. 43. “[…] durante dos mil años, el ser humano creyó que la lógica era única, inmutable, dada de una vez para siempre […]” (trad. del autor).
  10. NICOLESCU, “Transdisciplinarity…”, cit. Esto tiene su aplicación respecto del refuerzo de la idea que preconicé al señalar la modificación al supremo principio de justicia del trialismo clásico, que postula la libertad para que cada individuo desarrolle su personalidad, cuando propongo que esto sea así en la medida en que todos podamos hacerlo. Lo propio diría Nicolescu cuando sostiene que un nivel de realidad es tal sólo porque el otro existe. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit. Así, un individuo puede válidamente tener libertad sólo si otro también la tiene.
  11. NICOLESCU, Qu’est-ce que la réalité…, cit., pág. 17.
  12. GOLDSCHMIDT, “El filósofo…”, cit., pág. 122.
  13. NICOLESCU, La transdisciplinarité…, cit. “Una aproximación fecunda al sujeto humano impone considerarlo bajo todos los aspectos posibles” (trad. del autor).
  14. NICOLESCU, Quest-ce que la réalité…, cit., pág. 25.
  15. Íd.
  16. ANGUITA M., Verónica, “La presentación de casos clínicos al Comité de Ética Asistencial”, en AA.VV., Experiencias de los comités de ética asistencial en España y Latinoamérica. Análisis de casos ético-clínicos, coord. por Francisco León Correa y otros, Santiago de Chile, FELAIBE, 2013, págs. 14-24. “Hay que distinguir hechos y valores, así como su cronología”. CATALDI AMATRIAIN, Roberto, Manual de Ética Médica, Bs. As., Eudeba, 2003, pág. 128.
  17. Véase POTTER, Van Rensselaer, Bioethics, bridge to the future, Minessota, Prentice-Hall, 1971. “[…] la Bioética es el encuentro entre hechos y valores”. MARTÍNEZ MIGUÉLEZ, op. cit., pág. 34.
  18. “En imposant certaines conditions initiales sociales bien déterminées, on peut prédire d’une manière infaillible l’avenir de l’humanité”. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 23. “Considerando ciertas condiciones sociales iniciales bien determinadas, se puede predecir de una manera infalible el futuro de la humanidad” (trad. del autor).
  19. NICOLESCU, “Transdisciplinarity…”, cit. Todo lo que podemos predecir es que la conducta humana es impredecible. Véase también NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 77.
  20. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit.
  21. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 78. NICOLESCU, Quest-ce que la réalité…, cit., pág. 56.
  22. Íd.
  23. RESWEBER, op. cit., pág. 20.
  24. NICOLESCU, “Transdisciplinarity…”, cit. Véase también NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 79.
  25. Íd., pág. 111. “La transdisciplinariedad es una transgresión generalizada que abre un espacio ilimitado de libertad, de conocimiento, de tolerancia y de amor” (trad. del autor).
  26. NICOLESCU, “Transdisciplinarity…”, cit.
  27. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit. “[…] las leyes que gobiernan un nivel son sólo una parte de la totalidad de las leyes que gobiernan todos los niveles. E inclusive la totalidad de las leyes no agota la realidad entera: tenemos que considerar al Sujeto y sus interacciones con el Objeto” (trad. del autor).
  28. BOFF, Leonardo, “Marxismo en teología: la fe requiere eficacia”, en AA.VV., La teología de la liberación, ed. al cuidado de Juan José Tamayo Acosta, Madrid, Cultura Hispánica, 1990, pág. 127. Y lo propio ocurrió con Teilhard de Chardin, que supo integrar la ciencia, en su parte referida a la evolución humana, a la fe cristiana. Véase ARNOULD, Jacques, “Pierre Teilhard de Chardin”, en Le Monde Religions, del 2/7/2010, en http://goo.gl/rldLBA (8/4/2012).
  29. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit. NICOLESCU, Quest-ce que la réalité…, cit., pág. 42. En otra ocasión habla de las tres materias como tres aspectos de todo sistema: macrofísico, biológico y cuántico. Íd., pág. 26.
  30. NICOLESCU, “Niveaux…”, cit., pág. 21. “Persona alguna tuvo éxito para encontrar un formalismo matemático que permita el pasaje riguroso de un mundo al otro. Y sin embargo estos dos mundos coexisten. La prueba: nuestra propia existencia” (trad. del autor).
  31. NICOLESCU, La transdisciplinarité…, cit.
  32. Íd.
  33. Véase BOTTOMORE, op. cit., pág. 16.
  34. NICOLESCU, Quest-ce que la réalité…, cit., pág. 22. Nicolescu relaciona o toma esto de Lupasco. “Le mot ‘état’ fait référence aux trois principes lupasciens ‒l’actualisation A, la potentialisation P et le tiers inclus T‒ sous-jacents au ‘principe d’antagonisme’”. NICOLESCU, “Le tiers…”, cit., pág. 116. “La palabra ‘estado’ hace referencia a los tres principios lupascianos ‒la actualización A, la potencialización P y el tercio incluso T‒ subyacentes al ‘principio de antagonismo’” (trad. del autor).
  35. NICOLESCU, Quest-ce que la réalité…, cit., pág. 23. “La realidad entera no es sino una perpetua oscilación entre la actualización y la potencialización. La consideración de la sola actualización conduce inexorablemente a un real truncado” (trad. del autor).
  36. MARTÍNEZ MIGUÉLEZ, op. cit., pág. 36.
  37. NICOLESCU, “Transdisciplinarity…”, cit. Ya he señalado cómo existen relaciones sistémicas e intersistémicas en las dimensiones del trialismo y entre ellas, respectivamente. Véase mi tesis doctoral, cit. Aquí señalo lo que Nicolescu menciona: que un nivel de realidad es porque otro existe al mismo tiempo. Íd.
  38. “Es un problema ético todo aquello que para alguien es detectado como problema, no importando que no se vaya a deliberar sobre eso”. ANGUITA M., op. cit.
  39. JUARROZ, op. cit.
  40. Íd.
  41. Ibídem.
  42. RESWEBER, op. cit., pág. 53.
  43. DREIFUSS-NETTER, Frédérique, “Du droit à l’éthique et de l’éthique au droit”, en Regards croisés sur l’éthique clinique, Centre d’Ethique Clinique de l’Hôpital Cochin, cit., pág. 19. “El derecho y la ética son dos categorías normativas distintas. La regla de derecho es abstracta, general, impersonal y sancionada por el Estado. La ética, sin embargo, es siempre concreta, plural, evolutiva y su sanción no necesita de los tribunales. […] el derecho de la biomedicina es de derecho y no de la bioética” (trad. del autor).
  44. Íd.
  45. Véanse especialmente los capítulos 8 a 12.
  46. AMANN, Jean-Paul, “Quelle philosophie pour l’éthique clinique?”, en Regards croisés sur l’éthique clinique, Centre d’Éthique Clinique de l’Hôpital Cochin, cit., pág. 26.
  47. DESCAMPS, ALFILLE y NICOLESCU, op. cit., pág. 11. “Esta heroína preferirá la muerte antes que renunciar a las leyes no escritas que acuerdan para todo ser humano el derecho de ser sepultado […]. Ella es para siempre el clamor testarudo de la consciencia humana” (trad. del autor).
  48. MORIN, Articular…, cit., pág. 92. El anarquismo epistemológico promueve “abrir las fronteras del conocimiento científico frente a otras tradiciones de saber”. FACUSE, op. cit.
  49. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit.
  50. “A flow of information is transmitted in a coherent manner from one level of reality to another in our physical universe”. Íd. “Un flujo de información es transmitido en una manera coherente de un nivel de la realidad a otro en nuestro universo físico” (trad. del autor).
  51. Íd. Tal como lo expresa también Morin.
  52. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 67. “[…] la transdisciplinariedad se interesa en la dinámica creada por la acción de varios niveles de realidad a la vez” (trad. del autor).
  53. NICOLESCU, Nous…, cit., pág. 198. “Para que el movimiento sea posible lo homogéneo y lo heterogéneo tienen que coexistir […]. El antagonismo heterogeneización-homogeneización es así un dinamismo organizador, estructurante. […] un antagonismo organizador […] porque él es […] la condición y el principio formador de toda sistematización […]” (trad. del autor).
  54. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 181. “[…] la metodología transdisciplinaria fecunda esas disciplinas, aportándoles esclarecimientos nuevos e indispensables […]” (trad. del autor).
  55. PAUL, op. cit., pág. 10. “[…] una suerte de superdisciplina que pretendería administrar todas las relaciones y que desearía unificar todas las ciencias en un pseudosincretismo uniformizante. Ella comporta, inversamente, una intención pedagógica ampliada gracias a sus puestas en tensión dialécticas” (trad. del autor).
  56. Véanse los aportes realizados en GALATI, “La teoría trialista…”, cit. Cfr. también GALATI, “Introducción…”, cit.
  57. Véanse los puntos 9 y 12.
  58. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit.
  59. MORIN, Articular…, cit., pág. 27.
  60. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit.
  61. Íd. “No hay oposición entre disciplinariedad y transdisciplinariedad, sino una fértil complementariedad” (trad. del autor). Cabe tener presente que el trialismo no es una “disciplina” entendida en términos tradicionales o clásicos. También señala Nicolescu que no hay transdisciplinariedad sin disciplinas (íbídem).
  62. NICOLESCU, “Transdisciplinarity – Past…”, cit.
  63. Íd. Habría también una transdisciplinariedad teorética relacionada con lo metodológico y con la transdisciplinariedad en general, y una transdisciplinariedad fenoménica donde se construyen modelos conectando los principios teoréticos con los datos experimentales ya observados, para predecir otros resultados Íd.
  64. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 64.
  65. NICOLESCU, “Transdisciplinarity…”, cit. Véase también NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 94; NICOLESCU, “Niveaux…”, cit., pág. 30.
  66. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 95. “Hay entonces una suerte de autonomía local del nivel de realidad respectivo” (trad. del autor).
  67. Véase JUARROZ, op. cit.
  68. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 105.
  69. NICOLESCU, “Le tiers…”, cit., pág. 119. “El progreso científico, que se operaría por un acercamiento continuo de leyes absolutas e inmutables es, para Lupasco, una simple ilusión, tenaz pero sin fundamento alguno” (trad. del autor).
  70. NICOLESCU, Qu’est-ce que la réalité…, cit., pág. 72. “En el ámbito de la ciencia llamada ‘dura’, la represión del inconsciente no podía ser más que dura” (trad. del autor).
  71. NICOLESCU, “Le tiers…”, cit., pág. 119. “Las leyes, ellas mismas, deben someterse a la contradicción irreductible” (trad. del autor).
  72. Íd., pág. 124. “El tiempo evoluciona por tirones, por saltos, por avances y retrocesos” (trad. del autor).
  73. Véase mi tesis doctoral, cit.
  74. NICOLESCU, “Transdisciplinarity…”, cit. “Ciertas ambigüedades internas concernientes a las leyes de un nivel inferior de la realidad se resuelven tomando en cuenta las leyes de un nivel superior” (trad. del autor).
  75. Nicolescu habla del tema cuando se refiere a los aspectos de la naturaleza, señalando que se demanda la integración, considerándose a los aspectos simultáneamente en términos de interrelación y conjunción. Íd.
  76. Ibídem.
  77. Véase GALATI, “Visión compleja de los paradigmas científicos y la interpersonalidad en la ciencia”, en Cinta de Moebio. Revista de Epistemología de Ciencias Sociales, nº 44, Santiago, Fac. de Cs. Sociales, Univ. de Chile, 2012, págs. 122-145, en http://goo.gl/77Ekdt (26/9/2012).
  78. SOTOLONGO, Pedro, “El tema de la complejidad en el contexto de la bioética”, en AA.VV., Estatuto epistemológico de la bioética, coord. por Volnei Garrafa, Miguel Kotow y Alya Saada, México, UNAM, 2005, pág. 117.
  79. Sobre el tema véase GALATI, “Consideraciones…”, cit.
  80. SOTOLONGO, op. cit., pág. 117.
  81. Véase mi tesis doctoral, cit.
  82. NICOLESCU, La transdisciplinarité. Manifeste, cit., pág. 64. “[…] la suma de competencias no es la competencia […]” (trad. del autor).


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